El Club Venus, ¿qué es? Le pregunté un día a mi padre. ¿Era un club de alterne para mayores, un puticlub, un prostíbulo, una casa de tolerancia, un burdel, un bar de copas y señoritas -niñas y mujeres atrapadas en esas redes- de vida 'alegre', un lupanar, una casa cerrada como dicen en Italia, un motel de carretera, una casa de putas? Cualquiera de esas cosas podía ser. El nombre que le queramos dar a una cosa no es caprichoso. Si a la planta del cannabis la llamamos "marihuana" la estamos declarando ilegal, mientrras que si la llamamos "cáñamo", ya no estamos fuera de la ley, sino dentro de la más escrupulosa legalidad, como decía el ocurrente y genial Chicho Sánchez Ferlosio. Yo lo único que sabía ya entonces y sé ahora es, independientemente del nombre que quisiéramos dar a aquel antro que todavía veo que existe, nombre que nunca es inocente, es lo bajo que ha caído la diosa Venus, la Afrodita griega del amor y el sexo, que sirve como reclamo para los clientes de la prostitución de las mujeres.
lunes, 9 de mayo de 2022
Canta y no llores
El Club Venus, ¿qué es? Le pregunté un día a mi padre. ¿Era un club de alterne para mayores, un puticlub, un prostíbulo, una casa de tolerancia, un burdel, un bar de copas y señoritas -niñas y mujeres atrapadas en esas redes- de vida 'alegre', un lupanar, una casa cerrada como dicen en Italia, un motel de carretera, una casa de putas? Cualquiera de esas cosas podía ser. El nombre que le queramos dar a una cosa no es caprichoso. Si a la planta del cannabis la llamamos "marihuana" la estamos declarando ilegal, mientrras que si la llamamos "cáñamo", ya no estamos fuera de la ley, sino dentro de la más escrupulosa legalidad, como decía el ocurrente y genial Chicho Sánchez Ferlosio. Yo lo único que sabía ya entonces y sé ahora es, independientemente del nombre que quisiéramos dar a aquel antro que todavía veo que existe, nombre que nunca es inocente, es lo bajo que ha caído la diosa Venus, la Afrodita griega del amor y el sexo, que sirve como reclamo para los clientes de la prostitución de las mujeres.
domingo, 8 de mayo de 2022
Contra los pedagogos / aduersus paedagogos / κατὰ τῶν παιδαγογῶν
El libro de Moreno Castillo es el Panfleto antipedagógico, que se difundió en primer lugar por la Red, donde sigue todavía disponible para quien quiera consultarlo (por ejemplo aquí), y que después editó en formato libro en 2006, cuya lectura sigue siendo imprescindible para entender lo que ha pasado con la enseñanza so pretexto de convertirla en educación en la curtida piel de toro ibérico.
A propósito de lo cual conviene recordar también que la generalización de la educación obligatoria hasta los dieciséis años, lejos de haber sido una conquista social y un progreso como querían estos pedagogos a la virulé, ha privado a la gente corriente y moliente también del sentido común, como advertía agudamente G. K. Chesterton en una célebre cita: the purpose of compulsory education is to deprive the common people of their common sense.
Mostraba en este ensayo valiente un conocimiento profundo y de primera mano acerca de los métodos sectarios utilizados por muchos de sus colegas pedagogos y psicagogos, que tan faltos de conocimiento como ávidos de poder, se han hecho con el control del sistema de enseñanza español implantando su dictadura pedagógica sobre la labor docente del profesorado y sembrando la inseguridad y el sentimiento de culpa entre los auténticos profesionales de la enseñanza, maestros y profesores, hasta conseguir que sus consignas adquirieran rango de ley de la mano de la LOGSE, y sucesivas leyes LOCE, LOE, incluida la LOMCE actual y en vías de extinción, todas ellas nefastas, por no hablar de la LOMLOE, o como demonios quiera llamarse, que se nos viene encima.
sábado, 7 de mayo de 2022
Viajar ¿para qué?

jueves, 5 de mayo de 2022
'Uno de los grandes Grandes'
“Pedro fue uno de los grandes Grandes, un patriota nacido aquí.” Con estas palabras se refería el Jefe del Ejecutivo de la Taifa de Cantabria al “héroe de la Independencia” Pedro Velarde y Santillán, cuyo nombre unido al también capitán de artillería Luis Daoíz forma el dúo inseparable de héroes nacionales del dos de mayo: Daoíz y Velarde. Pedro, al igual que Luis, como los llamaría familiarmente el presidente cántabro, forman parte de la mitología nacional-ista española. Son también por cierto sus apellidos Daoíz y Velarde los nombres populares de los dos leones que custodian la entrada del Congreso de los Diputados (y Diputadas).
El acto de homenaje a Velarde que se celebró en su Muriedas natal, en el municipio de Camargo el 2 de mayo pasado, comenzó con una misa y acabó con la ofrenda de una corona de laureles de la victoria a cargo de las personalidades relevantes: el susodicho presidente, la alcaldesa, la delegada del Gobierno de la nación y el delegado de Defensa entre otras autoridades militares y civiles.
El Jefe del Ejecutivo Cántabro ha felicitado al
Ayuntamiento de Camargo por mantener vivo el homenaje a Velarde, y
trasladado su solidaridad a un grupo de refugiados ucranianos
presentes en el acto. ¿Qué pintaban allí? Según él, el presidente
Zelenski es "otro Velarde" que lucha por defender a su pueblo
de la invasión rusa. Daba a entender que Pedro seguía estando vivo
y siendo hoy en día una “referencia” para superar desafíos
actuales como el conflicto bélico de Ucrania. (Cabe decir aquí entre paréntesis que durante la Guerra Civil española de 1936-1939 se utilizó por parte de los dos bandos en pugna la figura de los héroes del dos de mayo como reclamo para luchar y morir por las ideas).
Por su parte, la alcaldesa de Camargo, que no podía
ser menos, afirmó que Pedro Velarde "ejemplifica el heroísmo,
el patriotismo y el cariño por un país" y llamó a tomar su
ejemplo para "reforzar los lazos de convivencia y reivindicar la
defensa de la paz y la libertad". Lamentaba la regidora “lo
poco que han cambiado las cosas después de muchos siglos y ver cómo,
al igual que por ejemplo en 1808 había emperadores auto-erigidos
como Napoleón que querían apoderarse de Europa.” Y, claro, la
comparación estaba servida con el zar ruso invasor de Ucrania: “Hoy en día
existen otros líderes con anhelos imperialistas que quieren hacer lo
propio con sus países vecinos”. Para la alcaldesa Pedro Velarde es
“el héroe de todos los camargueses que echó a los invasores
franceses de nuestro país y que cambió la historia de nuestro
país”. No especificó si el cambio fue para bien o para mal.
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| Homenaje a Pedro Velarde |
Conviene recordar, para acabar, aquella seguidilla que cantaban los liberales españoles en 1823 exiliados en Londres al restablecerse el absolutismo del idealizado Fernando VII de Borbón, alias El Deseado: “¡Vivan las ca(d)enas, / viva la opresión, / viva el Rey Fernando, / muera la Nación.”
miércoles, 4 de mayo de 2022
De la demerastia o populismo de Alcibíades.
martes, 3 de mayo de 2022
El esparcidor
lunes, 2 de mayo de 2022
Lealtad a la Bandera
Se lamentaba Jordan Henderson en el artículo que publicaba en Off-Guardian de que la Iglesia y el Estado hubieran eclipsado, dice él, el verdadero valor del cristianismo.
Relaciona el artista en su último trabajo, que se llama precisamente Eclipsado, el Juramento de Lealtad a la Bandera, que es un ritual de sumisión al Estado y una declaración ceremonial de creencia y fe en sus autoridades, extremadamente común en los Estados Unidos, especialmente en las escuelas y en reuniones gubernamentales y comunitarias, con la sumisión de las iglesias cristianas a las mismas autoridades sanitarias del gobierno en su lucha contra la supuesta pandemia de virus coronado, por lo que el personaje que hace el juramento con la mano en el pecho lleva una mascarilla con las barras y estrellas del pendón americano, que aparece por su parte en primer plano con una calavera y dos espadas entrecruzadas.

El texto del juramento es el siguiente: I pledge allegiance to the Flag of the United States of America, and to the Republic for which it stands, one Nation under God, indivisible, with liberty and justice for all: Juro lealtad a la Bandera de los Estados Unidos de América y a la República que representa, una Nación bajo Dios, indivisible, con libertad y justicia para todos.
Con este juramento los norteamericanos prometen lealtad a la bandera, que es el símbolo del Estado, un Estado que es gobernado por el Dios de su billete de dólar: in God we trust. El Juramento de Lealtad es un acto de fe, como la Jura de Bandera de los reclutas españoles tras el período de instrucción cuando cumplían el ominoso servicio militar. Ese dios que preside su nación no puede ser otro que el viejo Mammón, que es el de la principal religión monoteísta del mundo, cuyo templo más importante se halla hoy por hoy en la ciudad santa de Nueva York, y en las Bolsas, sus principales sucursales. Mammón es, al parecer, una palabra aramea que significa ‘dios de la avaricia’, representado como un demonio que personifica uno de los siete pecados capitales, la avaricia precisamente o el deseo insaciable de más dinero (auaritia en latín, πλεονεξία, pleonexía en griego).
Pero este Mammón, o Don Dinero, que diría Quevedo, no es sólo un poderoso caballero, sino que es el más poderoso de todos los caballeros, el único dios verdadero: Herr Kapital.
No es extraño ver la bandera del gobierno federal de los Estados Unidos ondeando en las iglesias evangélicas, por lo que no le sorprende al pintor que cuando el gobierno ordenó a los templos que cerraran sus puertas en cumplimiento de los preceptos sanitarios, la mayoría lo hiciera al fin sin rechistar.
Los cristianos, como se sabe, fueron perseguidos en la antigüedad por negarse a participar en el culto del Imperio Romano a sus emperadores divinizados. Sin embargo, hoy en día muchos cristianos no ven ningún conflicto de intereses en ofrecer su lealtad a la bandera del Imperio de los Estados Unidos. Las iglesias se han plegado a los dictados sanitarios, tapando las pilas de agua bendita a la entrada de los templos, advirtiendo a los fieles de que no asistieran a misa, que la vieran televisada, como aconsejó Su Santidad el Papa en la celebración de la Misa de Pascua, poniéndose todos los sacerdotes mascarilla, cerrándose los templos a cal y canto y dejando de sonar las campanas que llamaban a los feligreses; y, cuando se abrieron, se rogaba que los que asistían no se sentaran juntos, no fueran a contagiarse, o, simplemente, que no se dieran la paz como hacían antes.
Los primeros cristianos se daban un beso, el beso de la paz (osculum pacis). Era una práctica común de las primitivas comunidades cristianas que llegó a convertirse en un rito litúrgico. El apóstol Pablo habla del "beso santo" en varias ocasiones: un beso casto en la mejilla entre varones o entre mujeres. Salutate fratres omnes in osculo sancto: Saludad a todos los hermanos con un beso santo. Nada impedía, por otra parte, que el beso se diera en los labios. En la misa católica, los fieles se dan la mano y de ese modo se dan la paz. Sin embargo, a causa de la contingencia del virus coronado se desaconsejaron las interacciones personales físicas (sic) en la vida cotidiana por razones sanitarias: ni abrazos, ni besos ni apretones de manos.

En el nombre de la Ciencia es ahora mejor pretexto que “En el nombre de Dios”, pero los cristianos siguen siendo importantes apologistas de los poderosos. La ciencia ha superado claramente al cristianismo por lo que las élites la utilizan para hacer 'razonable' su dominio.
La Iglesia, por boca del Papa, bendijo a la industria farmacéutica afirmando que la vacuna era un acto de amor, y, para colmo, ahora que ha desaparecido la misteriosa pandemia gripalizándose, o ha pasado a un segundo plano, vemos al mismo vicario de Cristo besando la bandera de Ucrania. ¿Bendecirá también Su Santidad las armas de destrucción masiva, las famosas weapons of mass destruction, que envía la Unión Europea a ese país para defender esa sacrosantísima bandera?
domingo, 1 de mayo de 2022
El títere que se creía titiritero
La prestigiosa y autodesprestigiada revista británica Time nos regala con una portada en blanco y negro que es un retrato de perfil del rostro de Volodomir Zelenski, el actor ucraniano de moda. La fotografía ha sido tomada en Kiev el pasado 19 de abril. Un titular dice: How Zelensky leads: cómo Zelenski dirige. Se nos da a entender con esta interrogativa indirecta que este Zelenski es un leader, un Führer en la lengua de Goethe, esto es, alguien que dirige el cotarro, todo un president, es decir, que está sentado (sedet en latín) al frente de algo y de alguien (prae- en latín), y que por lo tanto gobierna la república de Ucrania.
Esta portada y este titular forman parte de la propaganda de guerra, cada vez más descarada, zafia y ridícula, que quiere hacernos creer que Zelenski es alguien que maneja unos hilos, que dirige un país, del que está al frente, que sabe lo que hace, y que, por lo tanto, no es una marioneta manejada por el Tío Sam. ¿Acaso el títere dirige al titiritero que maneja los muñecos del teatro de guiñol y marionetas?
Otra foto, tomada en la misma sesión del mismo día, dentro de la revista, nos presenta de frente en blanco y negro el mismo rostro del comediante, procedente del mundo de la actuación y del espectáculo, que se vio convertido en presidente de la noche a la mañana y que se afana en convencer a los gobiernos extranjeros de que necesita su ayuda humanitaria traducida en armamento para llevar a cabo una guerra de independencia (independencia ¿de quién? ¿de qué?).
Ha logrado que los Estados Unidos de América y los Estados Unidos de Europa -eso que llaman insidiosamente la U.E.- proporcionen más armas a Ucrania que a ningún otro país del globo desde la Segunda Guerra Mundial; y, además, de eso, que hayan acudido, como no podía ser menos, miles de periodistas de todo el mundo a Kiev a informar del desarrollo del conflicto, como suelen denominar con ridículo eufemismo a los desastres de la guerra, una guerra que sirve como coartada para justificar el rearme de la industria correspondiente que, al parecer, andaba de capa caída tras la guerra fría, por lo que necesitaba este recalentamiento.
Otra perla del artículo: Su aislamiento a menudo obligaba al equipo de Zelenski a experimentar la guerra a través de sus pantallas, como el resto de nosotros. Se enteraban el actor y compañía de las batallas y los ataques con cohetes y bombardeos aéreos por las redes sociales antes que por los informes militares de los mandos de sus tropas, lo que da importancia del espectáculo mediático de la guerra. Alguno de sus asesores le ha reprochado que a veces se mete tanto en el papel que representa en el teatro del mundo que comienza a hablar como un actor que interpreta al presidente, lo que no ayuda demasiado a la causa.
La ingenuidad de sus mensajes se traduce en que si Ucrania consigue expulsar a los rusos, habrá paz en todo el mundo, como si no hubiera otras guerras, como si esta fuera la única guerra, que lo es a fuerza de tanta propaganda y de tanto hablar de ella.
sábado, 30 de abril de 2022
Algunos descubrimientos aparentemente insignificantes
1.- Plus ça change, plus c'est la même chose (Cuanto más cambia, más es lo mismo) fue el descubrimiento que Alphonse Karr (1808-1890), periodista y escritor francés, anotó en su revista satírica mensual llamada Les Guêpes (“Las avispas”).
2.- ¡Nos toman por votos! (O lo que es lo mismo: ¡Nos toman por tontos porque procedemos a la reducción democrática de que un hombre (y una mujer, por supuesto, a estas alturas nadie lo pone ya en duda ni discute) es un voto, y de que, por lo tanto no es nada más que eso: un papel en una urna que no es más que una papelera. Una vez hecho el recuento, los votos van a la papelera, su destino y depósito final. No se puede decir, a la inversa, que un voto sea un hombre.
En la "democracia" de mercado o estatal, la representativa, necesariamente monoteísta o fascista, nos toman por tontos, es decir, por votos; convidados de piedra fantasmales; ausentes, sólo estamos presentes a la hora de emitir nuestro voto en el colegio electoral ya sea presencialmente o sea ya postalmente (pronto vendrá el voto telemático, y si no, al tiempo).
3.- Victor Klemperer (1881-1960), en su impagable libro: LTI (Lingua Tertii Imperii) La lengua del Tercer Reich: Apuntes de un filólogo, hace la siguiente reflexión: “Pero el lenguaje no sólo crea y piensa por mí, sino que guía a la vez mis emociones, dirige mi personalidad psíquica, tanto más cuanto mayores son la naturalidad y la inconsciencia con que me entrego a él. ¿Y si la lengua culta se ha formado a partir de elementos tóxicos o se ha convertido en portadora de sustancias tóxicas?

Las palabras pueden actuar como dosis ínfimas de arsénico: uno las traga sin darse cuenta, parecen no surtir efecto alguno, y al cabo de un tiempo se produce el efecto tóxico. Si alguien dice una y otra vez “fanático” en vez de “heroico” y “virtuoso”, creerá finalmente que, en efecto, un fanático es un héroe virtuoso y que sin fanatismo no se puede ser héroe.”
viernes, 29 de abril de 2022
Marzo nialarzo, abril güeveril, mayo pajarayo.
Me viene a la memoria la letanía de la nidada o nialada que cantábamos cuando éramos críos y decía, si no recuerdo mal, así:
¡Con que fuerza y arrojo estos jilgueruelos han roto el cascarón y quieren vivir en este abril! ¡Ay si a nosotros nos trajera la primavera el regalo de unas pocas, sólo unas pocas, de esas ganas de vivir, aunque solo
fuera para no dejarnos matar y tenernos que morir sin haber vivido!


















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