martes, 3 de febrero de 2026

Cuarto trastero de apotegmas, aforismos y otras rimas

Viñeta de Liniers (Roberto Siri), 2014


1  (De tripas corazón) 

A veces tienes que tragar y atragantarte /  tragando sapos y culebras sin querer. / A veces tienes que pasar por todo, y pasas / por el aro, y apechugas hasta vomitar. / (Algunos tienen increíbles tragaderas, / y ponen, para el caso, su mejor sonrisa). / Si tragas, no hagas de esas tripas corazón, / son casquería, vísceras y nada más. / Si tragas, no hagas de esa tu necesidad / virtud ni propia devoción de obligación.

  2 (Epigrama)  

Eres al tiempo mi paz y mi guerra, mi vida y mi muerte. /  Eres contradicción // honda, mi sombra y mi luz. /  Te odio y te quiero, te quiero y te odio con toda mi alma: /  ni contigo capaz // soy de vivir, ni sin ti. 

 3 (Ministerio de Igualdad) 

Tanto montan Isabel /  como Fernando: tanto mandan ambos / con que se ha logrado ya / que igual dé el timbre de la voz de mando.


 4

Magister dixit, ya Terencio en verso: “En fin, /  que dicho no hay que no haya sido dicho ya.” 

 5

Caballero y caballo, / reza el refrán, / nadie podrá sumarlos; / no son dos, sino uno / y otro, que no es / jamás el mismo. / No entran nunca en la misma / cuenta, jamás / dentro del mismo saco. / Son tal vez otro ser, / ni uno ni dos, / como el centauro, mágico.

 6

Una sola gota de agua / llueve y cae al río Sorbe, / por el Sorbe va al Henares, / del Henares al Jarama, / del Jarama entra al Tajo, / por el Tajo a Portugal, / y de Portugal al mar, / a altamar, la mar salada. 

 7 (Tradicional: Porque duerme sola el agua / amaneze elada”

No entréis vos sin compaña, dueña, en el frío lecho, / porque el agua que duerme sola amanece helada. / La higa hacedle a la honra y corte, a la par, de mangas: /  contra el tiempo el amor, contra el amor el tiempo. 

  8

Libre quiero ser, un pez / que nada en aguas de la mar salada; / pez y no un pescado en red  / de arrastre capturado en prietas mallas. 

9 (No future

 

No hay futuro que valga ni que a venir se avenga / a librarnos ahora y a liberar del tiempo.

10 (Ábrego) 

"Valen más cien pájaros volando que uno en la mano" J. Bergamín. 

Cuando el ábrego sopla al mediodía, cálido, / despertando añoranzas, hace que emprenda el vuelo / esta recua, cabeza mía, de tantos pájaros / que revuelan al viento, libres al fin de dueño.

11 

Hay en el cementerio de autos quebradas lunas,  / llantas de rodamientos rotas, carrocerías / oxidadas, carcasas viejas de desguazados / coches, tapicerías sucias de barro y sangre; / hay un lápiz de labios y hay un condón usado. 

12 (De la esencial heterogeneidad del Ser)

Ni uno y uno suman dos / ni dos y dos son cuatro, no, señores / matemáticos. Mintió / Pitágoras, Pitágoras mentía. / Que uno nunca es uno ni es / idéntico a sí mismo: uno es otro, / siempre otro. Que mintió / Pitágoras, Pitágoras mentía. 

13 

Pudiera ser aquí, / pudiera ser ahora, / aquí y ahora mismo, / en esta tarde, a solas, / en esta misma playa / donde rompen las olas, / sentando frente al mar, / la mar y las gaviotas, / mirando al horizonte / sin fin y sin zozobra.

lunes, 2 de febrero de 2026

En las calles de Mineápolis

Bruce Springsteen ha publicado recientemente este tema roquero que es una canción protesta compuesta el día de la muerte a balazos del manifestante Alex Pretti, contra el ICE, que, además de significar 'hielo' en la lengua del Imperio, es el acrónimo del Immigration and Customs Enforcement ('Servicio de Inmigración y Control de Aduanas'), una agencia federal del tío Sam que forma parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). La letra de la canción juega precisamente con esta ambigüedad desde el comienzo. 
  

El papel del ICE, cuyas operaciones especiales incluyen a menudo redadas agresivas y detenciones en ciudades que no cooperan con las autoridades federales, ha sido objeto de protestas a través de todo el país, especialmente tras incidentes recientes relacionados con actuaciones de agentes en Mineápolis, que ocasionaron la muerte de dos personas. Dicen que el origen del nombre de la ciudad de Mineápolis es una palabra de la lengua dakota de los indios siux que significa "agua" (minne) a la que se añadió el sufijo griego 'polis' que significa "ciudad": la ciudad de  las aguas, unas aguas que se han congelado este invierno por obra y gracia del ICE.

  
A través del hielo ('ice') y el frío del invierno / por la avenida Nicollet / una ciudad en llamas luchó contra el fuego y el hielo / bajo las botas de los ocupantes. / El ejército privado del Rey Trump del Departamento de Seguridad Nacional- / llegó a Mineápolis para imponer la ley / o al menos eso dice su relato. 
 
Contra el humo y las balas de goma, / a la luz temprana del alba, / los ciudadanos se alzaron por la justicia, / resonando sus voces en la noche. / Y había huellas de sangre / donde debería haber estado la misericordia / y dos muertos, dejados morir en calles llenas de nieve: / Alex Pretti y Renee Good. 
 
Oh, nuestra Mineápolis, escucho tu voz / que canta entre la niebla sangrienta: / Defenderemos esta tierra / y al extranjero entre nosotros. / Aquí, en nuestro hogar, mataron y deambularon / en el invierno del veintiséis. / Recordaremos los nombres de quienes murieron / en las calles de Mineápolis. 
 
Los matones federales de Trump le golpearon / en la cara y en el pecho. / Luego oímos los disparos, / y Alex Pretti yacía en la nieve, muerto. / Dijeron que fue en defensa propia, señor. / No te fíes de lo que ven tus ojos. / Es nuestra sangre y nuestros huesos, y estos silbatos y teléfonos, / contra las cochinas mentiras de Miller y Noem. 
  Oh, nuestra Mineápolis, escucho tu voz / que llora entre la niebla sangrienta: / Recordaremos los nombres de quienes murieron / en las calles de Mineápolis. Ahora dicen que están aquí para defender la ley, / pero pisotean nuestros derechos. / Si tu piel es negra o morena, amigo mío,/ pueden interrogarte o deportarte en el acto. / En nuestros cánticos de “ICE fuera ya”, / el corazón y el alma de la ciudad persisten. / Entre vidrios rotos y lágrimas de sangre, / en las calles de Mineápolis. 
 
 Oh, nuestra Mineápolis, escucho tu voz / que canta entre la niebla sangrienta. / Aquí, en nuestro hogar, mataron y deambularon / en el invierno del veintiséis. / Defenderemos esta tierra / y al extranjero que está entre nosotros. / Recordaremos los nombres de quienes murieron / en las calles de Mineápolis. / Recordaremos los nombres de quienes murieron / en las calles de Mineápolis. ¡Fuera el ICE! ¡Fuera el ICE! ¡Fuera el ICE!

domingo, 1 de febrero de 2026

En el tren expreso

Volvía de París. Por la noche. Al arrancar el tren de la estación de Austerlitz subió a mi coche, seguida de un matrimonio de ancianos, una joven de una belleza singular y radiante que no me dejó indiferente, alta, rubia, delgada y muy pálida. Yo, sentado junto a la ventanilla, había empezado a leer un poema de Campoamor que se titulaba precisamente El tren expreso, que, como comprobé enseguida, presentaba alguna curiosa coincidencia con el tren nocturno en el que viajábamos. 
 Estación de Austerlitz (París)
Al abandonar la estación el expreso lanzó un gemido y comenzó a rugir. La joven se sentó a mi lado. Al cabo de un rato: 
-¿Eres español? –Me preguntó con ligero acento francés. 
-Sí, y ¿tú? 
-Yo soy francesa
 
E intercambiamos algunas preguntas y respuestas breves. Enseguida comprendí que al lado de una joven tan seductora, yo no iba a poder dormir. Mil veces intenté quedarme dormido pero fue inútil el empeño: admiraba a la chica que tenía en frente y, estaba claro que la admiración me quitaba el sueño. Leía a Campoamor: “como el tren no corría, que volaba, / eran tan vivo el viento, era tan frío, que el aire parecía que cortaba...” 
 
Sentados el uno frente al otro junto a la ventanilla como estábamos, saqué una manta zamorana para cubrirme y, como vi que mi compañera tenía frío, la extendí para poder taparnos los dos. La joven, de aspecto sencillo, parecía una Venus de Botticelli. Me llamaron la atención, además de sus ojos azules que me recordaban el cielo, unas manos largas y espirituales, delicadas, hermosas manos. 
 
 
Después de pasar el revisor al cabo de un buen rato, mi compañera, que tampoco podía dormir, salió del compartimento al pasillo so pretexto de fumar un cigarrillo. Yo salí a continuación tras ella. Abrió la ventanilla y se quedó embelesada mirando la luna y recibiendo el aire fresco en la cara: esa sensación inigualable de libertad. Estuvimos charlando de París, la ciudad que ambos habíamos dejado atrás, donde se va a olvidar y donde se dejan, sin embargo o por eso mismo, tantos recuerdos. Me contó vagamente sus penas: me habló de una relación muy destructiva que acababa de dejar. Yo, siguiéndole el juego, le pregunté si un nuevo amor no le ayudaría a olvidar el viejo: un clavo saca otro clavo, le dije. Me dijo que no quería complicarse la vida con otra relación como la que había padecido. 
 
El tren no corría, volaba. El aire era tan frío que mi compañera cerró la ventanilla. De pronto llegamos a una estación que parecía una feria por la gritería del vulgo. Me fijé en los destellos del rubio dorado de su pelo, un oro que brilla como paja de trigo calcinada por agosto en los campos de Castilla, y destacaba ante la palidez gótica de su rostro. El tren arrancó de nuevo. Nuevos pasajeros entraron a nuestro compartimento, dos chicos mochileros, uno de los cuales cargaba con una guitarra. 
 
 
Nosotros, en el pasillo, charlábamos ahora de literatura. No nos habíamos presentado pero era como si nos conociéramos de toda la vida. Yo le hablé de mi pasión por la poesía francesa y ella me citó el comienzo unos versos: 
-O toi, le plus savant et le plus beau des Anges, / Dieu trahi par le sort e privé de louanges. / O Satan, prends pitié de ma longue misère! 
-'Las letanías de Satán' de Baudelaire, sans doute, dije yo enseguida haciéndole un guiño literario. 
-Viens avec moi, suive-moi! –me dijo ella de pronto corriendo al final del coche y casi arrastrándome. La seguí. Entramos los dos en el WC con el corazón palpitante y nos encerramos en aquel espacio tan reducido echando el pestillo. 
 
Comenzó el traqueteo del tren que, entretanto, atravesó un túnel que horadaba la montaña. Iba con tanta premura que bajaba del monte a la ladera, dejaba la colina por una llanura, y ésta, en fin, por la ribera. Entraba en una estación. Se detenía. Ahora estaba detenido. Se oía la gritería de la gente como enjambre de colmena. Nosotros, que todavía no habíamos concluido, seguíamos encerrados en el retrete. Volvía a ponerse en marcha el viejo expreso desperezándose. Comenzaba a traquetear otra vez con renovado brío. Gemía largamente el tren. 
 
De cuando en cuando algún pasajero llamaba a la puerta: 
-C'est occupé. Decíamos ella o yo indistintamente, y seguíamos con lo que estábamos haciendo. 


Salimos al cabo no sé de cuánto tiempo. No sabría decir con exactitud si tardamos media hora, una hora o dos horas. Primero salí yo y al cabo de un rato ella. Mi compañera con los cabellos rubios enmarañados ajustándose la falda. Yo, abrochándome la bragueta. Volvimos al compartimento.
 
Faltaba poco ya para llegar a Hendaya, donde nos separaríamos. Nuestras trayectorias no volverían a encontrarse como habían hecho aquella noche nunca más en la vida. Se habían cruzado una vez y esa vez era para siempre.

sábado, 31 de enero de 2026

Breve mensajería de texto (III)

Los líderes del mundo libre se reúnen en la cumbre del Foro Económico Mundial de Davos, mientras la gente se pregunta si se verá algún día libre de sus líderes.  

La autopsia de los cadáveres llevada a cabo por los forenses certifica que los fallecidos en el trágico accidente murieron todos en el acto (mismo de morir).

  Han implementado, como dicen periodistas y políticos, medidas autoritarias, vanas, arbitrarias, que, lejos de ser contestadas, son aplaudidas por la población.


Los que defienden la vida le hacen un flaco favor reduciéndola sin querer a idea de sí misma y a la abstracción dominante, que mata, idealizándolas, las cosas.

Cuando el sentimiento se sabe, se encierra en una cárcel abstracta de palabras e ideas, convirtiéndose así en prisionero, fantasmagórico simulacro y espejismo.

Hablar de algo es luchar contra ese algo. Hablar de la vida la mata. Hablar de la muerte es luchar contra la parca, la única manera posible quizá de revivir.
 

 ¿Vivir? ¿Quién vive? Nosotros somos los muertos, las calaveras y los huesos de los esqueletos que yacen entre las cuatro tablas de nuestra definición, el ataúd.

 El progresismo es la nueva fe y se diría que religión de la mayoría democrática que cree a ciegas y pies juntillas en la falsa idea decimonónica del progreso.
 
 No existe ningún Estado fallido. La institución estatal cumple a la perfección la función para la que fue diseñado: destrozarnos. Nada de fallido, por favor.
 
Último estadio de la evolución: el «homo docilis», que hace siempre lo que está mandado, recluido en la cárcel del yo en la que se tiene y lo tienen encerrado.

A las preguntas de los niños hay que responder siempre, vale cualquier respuesta que se les dé, cualquiera es buena con tal de que apague la sed de preguntar.
 
Pinta mal la cosa. No sólo el virus coronado vino hace seis años para quedarse y habitar entre nosotros, sino el terrorismo alarmante además que conllevaba.
 
¿Qué es la virtud? El convencimiento y la íntima convicción de que lo malo es bueno, para lo que es fundamental partir de que lo bueno es lo malo, lo contrario.

Si no se le inculcara al niño desde pequeño la convicción de que lo malo era bueno, ¿cómo iba a ser él un hombre como Dios manda y trabajador el día de mañana?

Aguardando la invasión de los bárbaros que destruya el Imperio, como en el poema de Cavafis, pero resultaba que los bárbaros ya estaban dentro: éramos nosotros. 
 
 La prohibición de utilizar redes sociales los menores de edad quiere acabar con el anonimato en línea, exigiendo a todos los usuarios verificar su identidad.
 
 Un brote del nuevo virus letal, el Nipah, reabre el fantasma de la pandemia. Sanidad confirma dos casos en la India y evalúa el riesgo para España de muy bajo.
 
Sólo es real lo que nos echan y sale por la pequeña pantalla, que no refleja la realidad, sino que la inventa y la hace pasar por lo que no es, por verdadera. 
 

El jefe operativo de la Policía Nacional ha declarado que se acabó la “pedagogía policial” y la política de levantar la mano a la hora de sancionar y detener.  
 
A las borrascas se las bautiza ahora con un nombre propio personal (Ingrid, Joseph...) cuando se prevé que van a tener un gran impacto y fuerte personalidad.
 
 Decir como algunos que aquello fue peor que esto o que esto podría ser peor todavía, cuando se ve que esto es lo peor que hay, es una invitación al conformismo.

Si lo civil se contrapone a lo militar como si se tratase de dos mundos distintos y aun opuestos, lo contrario de militarizado, sin duda alguna, es civilizado.
 
(Las imágenes son creación de Gabriel Pérez-Juana) 

viernes, 30 de enero de 2026

Pareceres IC

486.- Cataluña/Catalunya. Los memes no son solo chistes gráficos, sino arte popular, o quizá, como propone Anónimo García, postarte que se divulga a través de internet, que es la tecnología de reunión por excelencia cuya naturaleza ha alterado las expresiones artísticas preexistentes y a la vez ha propiciado nuevas prácticas en las que los roles de creador y espectador son intercambiables. Los memes son imágenes o videos con textos humorísticos que se difunden y modifican rápidamente en la red, convirtiéndose en fenómenos virales. Posibilita creaciones concebidas para ser compartidas y alteradas, cuyo valor reside, precisamente, en la reacción y la relación interpersonal. No son obras de arte, claro está. Sería muy presuntuoso darles esa categoría, pero sí son formas de expresión en las que contrasta la espontaneidad de su mensaje y la fealdad de su forma, la simpleza de su contenido y lo grotesco de su continente.  El détournement o desviación situacionista es una técnica artística y política que consiste en desviar, secuestrar y subvertir elementos preexistentes (imágenes, textos, objetos, ideas) de la cultura dominante y el capitalismo para criticar el sistema y crear nuevos significados, transformando su función original y revelando su falsedad o alienación, a menudo mediante la sátira o la inversión de sentido, buscando una expresión más auténtica. Un ejemplo podría ser este que Anónimo García dedica a “esa peñita indepe wapa que quiere multiplicar los estados al grito de feixiste”, que publicamos en formato de gif animado.

 487.-Que no te enteras de lo que pasa (diálogo a tres voces)

1ª voz: -Yo me mantengo informado y me entero de todo por la tele y por internet. 

2ª voz. -Pues yo prefiero la radio, que es menos invasiva, a la hora de comer. No exige que la mires, sino solo que la oigas. 

3ª voz. -Pero no os creáis que por ver la tele, entrar en internet y escuchar la radio os enteráis de lo que está pasando, os enteráis de lo que os cuentan que está pasando, que no es lo mismo, pero no de lo que pasa, que es precisamente que os están contando... un cuento. 

488.- Ruedas cuadradas (cuadratura del círculo): En el programa 'Mañaneros 360', dicen que analizan los temas de actualidad y entretenimiento, sin dejar de lado la actualidad política con expertos y analistas. Además, un amplio equipo de profesionales se despliega por toda España y el mundo para informar sobre los temas de interés. En esta ocasión una periodista y escritora, cuyo nombre propio omito por vergüenza ajena, intentó explicar el descarrilamiento de Adamuz lanzando un bulo desde el Ente Público que ha dejado a ingenieros, ferroviarios y espectadores patidifusos: “Las ruedas de los trenes no son cilíndricas, son una especie de cuadrado que se encaja”. Es obviamente una sandez. Las ruedas de los trenes no son cuadradas, ni “una especie de cuadrado”, sino cónicas, con un perfil cuidadosamente diseñado para facilitar el giro en curvas sin perder estabilidad. 


489.- Del olvido: Thomas De Quincey (1785-1859) en Confesiones de un consumidor de opio inglés escribe un párrafo muy bello sobre la imposibilidad del olvido, estableciendo al final una comparación no menos hermosa con el día y las estrellas: De esto, al menos, estoy seguro, que no hay tal cosa como el olvido definitivo ; las huellas que quedan impresas en la memoria son indestructibles; mil accidentes pueden interponer, y lo harán, un velo entre nuestra conciencia presente y las inscripciones secretas de la mente. Accidentes del mismo tipo también rasgarán este velo. Pero igualmente, velada o desvelada, la inscripción permanece para siempre; así como las estrellas parecen retirarse ante la luz del día, cuando, de hecho, todos sabemos que es la luz la que las cubre como un velo, y que esperan ser reveladas cuando la misma luz del día, que las oscurece, se haya retirado. 

           Las aguas del Leteo junto a la llanura del Elisio, John Roddam Spencer Stanhope (c. 1880)

 490.- Gobernar es mentir. En francés salta a la vista enseguida con  con su palabra gouvernement, que significa 'gobierno', y es un compuesto de gouverne, que significa 'gobierna'', y 'ment', que quiere decir “miente” y que sugiere que el que gobierna miente constitucionalmente. Más a lo poético Nietzsche en su Así habló Zaratustra  „Alles am Staate ist Lüge, und alles, was er hat, hat er gestohlen.“, que traducimos como “Todo en el Estado es mentira, y todo lo que tiene lo ha robado”, que también podría entenderse como todo lo que dice el gobierno es mentira, y de hecho a veces así se traduce libremente. El caso es que el país de Gales en el Reino Unido está cerca de proclamar la anarquía porque es el primer país del mundo que permite destituir a los políticos por mentir en la acción de gobierno. La mayor mentira del gobierno es que nos gobierna por nuestro bien que es el bien común.  En realidad nos hacen mal argumentando que es por nuestro propio bien, un bien generalmente futuro que nadie ha visto y nadie verá, y, por lo tanto, ideal, irreal e inexistente. Nos hacen daño para evitar daños "mayores", pero no hay mal mayor aquí y ahora que el que ellos nos infligen.

 

jueves, 29 de enero de 2026

Mimemas (memes mimetizados)

 

"Deseo cancelar mi suscripción anual al 2026. A punto de concluir el mes de prueba gratis  veo que no me interesa en absoluto".

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Espejo reflectante: La paz es la guerra, la guerra es la paz.

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 Nos parecemos más de lo que creemos: Por más que nos esforcemos en diferenciarnos los unos de los otros, nos parecemos tanto como dos gotas de agua la una a la otra.
 
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 Seguridad, Sanidad y Educación (públicas, privadas y concertadas), variación sobre viñeta de Malagón. 
"No es magia, son tus impuestos"· 
 
  
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"Me van a dar una indemnización por haber perdido a mi hijo. ¿Para qué quiero yo la indemnización si he perdido a mi hijo?"
 
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miércoles, 28 de enero de 2026

La foto de marras

    Publicaba el infante don Juan Manuel de Prada el domingo 25 de enero pasado en el ABC un artículo antológico titulado “Esa foto” sobre el impacto visual de la fotografía de los gerifaltes nacionales con cara de fúnebres circunstancias en un funeral impostando un gesto de pesadumbre de 'Estado en un andén', mientras al fondo un tren descarrilado parecía retorcerse en la agonía, que para él es la viva y emblemática imagen digna de un esperpento valleinclanesco de la fase terminal del Régimen del 78 en el que nos hallamos. 
 
 
      Copio y pego el segundo párrafo, el más brillante con reminiscencia lorquiana incluida: Impresiona esa falange de luto riguroso y fotogenia ensayada, figurones de mirada clínica y ceños de consternación hueca, baronaje periférico de perfil moderado y dolor comedido, ministrillas chonis aupadas sobre zapatos de cuña (como aupadas sobre una vanidad de baratillo) y ministrones mohínos porque no podrán gargajear en 'tuiter' mientras dure el luto, más el picoleto colado de rondón, como un guiño lorquiano (tienen, por eso no lloran, de plomo las calaveras), todos bajo el cielo berroqueño de Adamuz, con la nube de Dios pesando sobre sus conciencias en blanco, mientras el tren malherido da las últimas boqueadas al fondo, embarazado de muerte, como el emblema de una España monda y lironda como un esqueleto, la España que a los miembros del grupo les ha servido de pitanza, dejándolos a todos orondos de consensos, ahítos de constituciones que les trepan a la boca como un reflujo gástrico, todos juntos y arracimados, en comunión de intereses y en silencio unánime, un silencio como de moho o verdín creciendo sobre un cadáver. 
 
      Alude don Juan Manuel con lo del 'baronaje periférico de perfil moderado y dolor comedido' al presidente de Andalucía. La ministrilla choni aupada "sobre zapatos de cuña" que son una vanidad de baratillo es la vicepresidenta del gobierno progresista de España, que es a la vez candidata a la presidencia de Andalucía, y no se sabe muy bien en qué calidad asiste al velatorio: si como representante del gobierno, a falta del 'puto amo', que brilla por su ausencia, o como aspirante al gobierno de la taifa andaluza ahora en manos de la oposición o, lo más probable, como ambas cosas. El ministrón mohíno porque no podrá gargajear en 'tuíter' mientras dure el luto es obviamente el ministro del ramo. 
 
 
 
    Falta en el párrafo la mención a sus majestades los reyes de las Españas. No sé si el periódico ABC, monárquico impenitente hasta la médula, le hubiera permitido a la pluma del infante don Juan Manuel la más mínima alusión crítica o satírica a la corona, o es el propio autor el que no se lo permite a su pluma. Pero se hubieran merecido algo la reina, de luto riguroso de arriba abajo, y el rey consorte, que en esta otra foto, entrelazando ambos sus manos como si las tuvieran engrilletadas, contemplan con estupefacción el horror de la tragedia.  Entre ambos se interpone la vicepresidenta como representante del gobierno democrático con los brazos cruzados. Algunas almas cándidas interpretan piadosamente que el alto monarca está maniatado por el ejecutivo.
 
   Hay otra instantánea, tomada desde otro ángulo, en la que aparecen los mismos gerifaltes y algunos personajes más en la misma pose contemplativa y solemne con el tren descarrilado a sus espaldas. Lo que nos transmiten y documentan estas imágenes es la respuesta no vamos a decir pública, sino oficial del Estado y sus instituciones ante el trágico suceso, una respuesta meramente contemplativa: visitan la zona del accidente ferroviario como meros espectadores que no tienen palabras para describir lo que están viendo. 
 
    Y concluye el infante don Juan Manuel afirmando que esa foto es la necrológica más brillante del Régimen del 78 que uno pueda imaginarse, un Régimen que nos ha traído hasta aquí. Después de la pandemia, la DANA y el apagón, ahora Adamuz.

martes, 27 de enero de 2026

Lo de los trenes

    Antes de que se sepa la causa, si es que llega a saberse algún día, del accidente de los Trenes de Alta Velocidad del domingo 18 de los corrientes en Adamuz, descarrilando uno, invadiendo la vía contigua y chocando con otro que circulaba en sentido contrario, con su consiguiente número de muertos y heridos, a los que el Estado pretende homenajear con un funeral de Estado -laico, por supuesto, no faltaba más, ya que el Estado es la versión laica de Dios-  como hizo con las víctimas del virus coronado y con las de las inundaciones por las lluvias torrenciales de Valencia, conviene analizar el hecho en sí, que se debe a la necesidad del sistema de ir cada vez más raudo y veloz, a mayor velocidad so pretexto de “ganar tiempo”, cosa que no reporta ningún beneficio al pueblo llano, vamos a llamarlo así, más que el económico, porque “ganar tiempo” es ecuación de “ganar dinero”, dado que el tiempo, como se ve enseguida, es dinero y viceversa, un tiempo que incrementa la productividad laboral y que crea, al mismo tiempo, un ocio o tiempo vacío abocado a un consumo ya desenfrenado.
 
 
     El Tren de Alta Velocidad es un ejemplo de esa codicia de “ganar tiempo” que se traduce en ánimo de lucro dinerario, una ganancia de la que está excluida la gente corriente y moliente, y la gente que no vive en las grandes ciudades porque el susodicho no para en los pueblos, aunque pase por ellos a una velocidad vertiginosa. Estos trenes, so pretexto de acortar tiempos y distancias, matan el placer del viaje, que no consiste, como sabe el buen viajero, en llegar lo antes posible al destino, sino en disfrutar de su trayecto todo lo posible. 
 
    ¿Qué necesidad hay de ir tan deprisa? Para eso ya teníamos aquellos viejos expresos. Ya decía, creo recordar, la canción popular de finales de los años cincuenta del siglo pasado: Al compás del chacachá, / Del chacachá del tren / ¡Qué gusto da viajar / Cuando se va en exprés! Aquellos eran otros tiempos, y otros trenes. Los expresos realizaban pocas o casi ninguna parada entre las estaciones de origen y destino, a diferencia de los trenes locales de cercanías que paraban en todas las que había, y así minimizaban el tiempo que duraba el viaje limitando las paradas, no aumentando la velocidad. 
 

    Para que el bicharraco este pueda alcanzar las altas velocidades que persigue de trescientos y pico quilómetros por hora debe hacer pocas paradas, como los antiguos expresos,  los trazados ferroviarios tienen que ser prácticamente rectilíneos, lo que supone que haya que eliminar los accidentes orográficos arrasando allá por donde pasa con el atentado paisajístico que supone, por no hablar del consumo energético, la magnitud de la obra ferroviaria con el movimiento de tierras que conlleva y la peligrosidad de los accidentes. 
 
    Al ánimo de lucro, se une el hecho de que las medidas de seguridad pueden relajarse a menudo en aras de un mayor rendimiento económico, y más en un estado como el español, cuya red de alta velocidad es la segunda mayor del mundo.  «Sólo nos supera en quilómetros China», se jactaba no hace mucho el impresentable ministro del ramo. Al parecer el mantenimiento en buen estado de los tramos del trazado ferroviario de la alta velocidad cuesta sus muchos euros a los bolsillos de los contribuyentes, como dicen los políticos. Si se relajan dichos controles, aumentan las incidencias, como se ha visto a lo largo de estos últimos años, ocasionando infinidad de retrasos. Además, en algunos puntos complicados los trenes altavelocistas tienen que abandonar sus pretensiones para evitar accidentes, no pasando de los cien por hora. 
 

     Hay quien opina que la liberalización que se produjo en 2021 en la alta velocidad ferroviaria, que supuso la entrada de nuevos operadores,  ha agravado la situación haciendo que se redujeran más aún los costes para aumentar las ganancias de estos trenes entrenados, valga la redundancia etimológica, para volar, según la lógica capitalista, repercutiendo en el empeoramiento de las medidas de seguridad del servicio, de su control de calidad y de las condiciones laborales de sus trabajadores. Lo que está claro es que la maquinaria capitalista, pública o privada, da igual,  no puede dejar de avanzar en su huida desesperada hacia adelante, exterminando todo lo que se le ponga en su camino. 
 
    Al Estado y a las empresas responsables del último accidente va a resultarles económicamente más rentable indemnizar económicamente a las familias de las víctimas que mejorar la seguridad de sus trenes, los cuales, como se ve en el acrónimo AVE (Alta Velocidad Española) aspiran a volar como si fueran aviones. Pero lo que está meridianamente claro es que la compensación económica no va a devolver la vida a los fallecidos, porque el dinero, ese dinero que se gana a la vez que el tiempo, porque son dos caras de la misma moneda,  no nos devuelve la vida a los mortales, sino que nos la quita. 

lunes, 26 de enero de 2026

Breve mensajería de texto (II)

Las aplicaciones de la ciencia y la tecnología evitan que nos enfrentemos al acto de pensar, reduciendo el pensamiento a procedimientos prácticos utilitarios. 
 
Cada vez se oye más esta pregunta: ¿Es verdad o es IA (Inteligencia Artificial)? IA se contrapone a verdad porque se siente como sinónimo de mentira y falsedad. 
 
El humor es la mejor reacción popular contra la saturación de información, contra la inflación galopante de datos que padecemos y la seriedad de los que mandan. 
 
La ministra del fisco que exige a los contribuyentes un esfuerzo fiscal que roza la confiscación quiere salir en la foto. No cejará hasta conseguirlo como sea.

  El incumplimiento o resistencia a órdenes de las autoridades competentes que muestran su incompetencia se sancionará en los términos establecidos en las leyes. 

A las ocho en punto de la tarde en todos los relojes la tele mandaba aplaudir como señal de agradecimiento al personal sanitario y fuerzas armadas del Estado. 

El monstruo del Estado, habida cuenta de su codicia tributaria, engorda con la contribución de nuestra prostitución, fruto del trueque del vivir por el futuro. 

Para mis mayores y aun para mí la hora del noticiario sigue siendo, como fue durante muchos años, la hora del parte que es, en jerga militar, el de la guerra. 

El saldo macabro de bajas de heridos y muertos en el frente aumenta día a día, perfilándose la afilada silueta fantasmal de la Señora Inmortal de la Guadaña.
El totalitarismo exhibe hoy el rostro amable y benigno de la Ciencia y la Medicina, la neutralidad y el interés común, cierra fronteras y arresta a ciudadanos. 
 
Exceptio regulam confirmat: Suele traducirse mal el latinajo al castellano: la excepción pone a prueba la regla, invalidándola y demostrando así su falsedad. 
 
A día de hoy la mitad de la población mundial vive en las grandes ciudades, alrededor de los templos del Capital, las entidades bancarias y cajeros automáticos. 
 
Se puede ver ahora sin dificultad la cara verdadera, policial y militar, totalitaria, tras la mascarilla del Estado democrático, que cercena vida y libertades. 
 
(De Pedro García Olivo) A diferencia del condenado a campo de exterminio y trabajo forzado, albergamos Auschwitz y su lema Arbeit macht frei en nuestro corazón. 
 
Algunos adoptan el término horrísono "gestionar", tomado del ámbito político y económico, como si fuera normal y corriente, y no lo es: pertenece al enemigo. 
 
El Gobierno de España difunde la siguiente propaganda: "Son días duros, pero gracias al sacrificio de todos y todas <valga la redundancia> los superaremos". 

  
Gobierno y empresas imponen teletrabajo a sus empleados no esenciales, de modo que no huelguen y cumplan así telemáticamente con las cargas laborales asignadas. 
 
Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado patrullan las calles y nos recuerdan con sanciones económicas y penas de prisión quién manda y quién ha de obedecer.

domingo, 25 de enero de 2026

Reunión del Comité de Expertos (y Expertas)

Secretario: -Vamos a ver, este invierno está haciendo un frío que pela y no para de llover y ahora encima vienen las nieves, con lo que el argumento del calentamiento global fruto del cambio climático y la pertinaz sequía se nos desmorona y viene abajo, por lo que son necesarias propuestas originales y arriesgadas para sustentarlo y mantenerlo como sea.
 
Experto 1: -Podemos decir que en realidad no hace frío, que nuestra percepción de la realidad es errónea y no nos percatamos de que que nos hallamos ante una anomalía histórica que revela que el frío está cada vez menos presente en los registros del planeta, por lo que los inviernos son más cálidos pero nosotros los percibimos más fríos. Hay que convencer a los ciudadanos... 
 
Experto 2: -...y a las ciudadanas...
 
Experto 1 (que estaba haciendo uso de la palabra cuando ha sido interrumpido): -Sí, gracias,... y a las ciudadanas también, de que llevamos siete inviernos con temperaturas muy cálidas, y que nuestros sesgos nos hacen normalizar estas temperaturas anómalas y los eventos extremos. Hay que convencer a la ciudadanía de que no tenemos frío, sino sesgo...
 
Experto 3: -Pues en mi pueblo hace un sesgo ahora mismo que rasca que te cagas, si se me permite la expresión... De todas formas, lo que importa no es lo que pasa, sino lo que sale por los medios, que es lo que nosotros digamos: eso es lo que cuenta. Lo que pasa no sale nunca por la tele ni por la radio a la hora de comer.
 
Secretario: -¿Qué dice la IA de todo esto? Consultemos al oráculo de Delfos. Preguntemos al Chat GPT.
 
Experto 1: -Buena idea, pero no le digamos a nadie que lo hemos hecho, porque entonces van a preguntarnos si nuestro informe es verdad o es IA, que para la gente es sinónimo de cochina mentira y falsedad. Veamos, Chat GPT, Gepeto, padre de Pinocho, el gran mentiroso al que le crece la nariz cuando miente, ¿por qué no sentimos el cambio climatológico y el calentamiento global que hace?
 
Chat GPT: -No experimentamos el cambio climático por la amnesia climática que padecemos, que es un fenómeno psicológico y social por el cual las personas olvidan cómo era el clima en el pasado y toman como normal y natural el estado actual sin percatarse de que este es el resultado de la modificación del cambio climático. 
 
Experto 1: -¿Cómo se lo podemos decir en términos más sencillos a la gente para que lo comprenda? 
 
Chat GPT: -Pues en términos simples y elementales: cada generación se acostumbra al clima que le toca vivir y olvida la referencia histórica de lo que se ha ido perdiendo o alterando. 
 
Experto 1: -Sí, claro, pero eso puede pasarles a los jóvenes... 
 
Experto 2: -... y a las jóvenes...
 
Experto 1: -Sí, claro, y a las jóvenes también... digamos a la juventud en general, para dejarnos de templar tantas gaitas, puede pasarles porque no tienen otras referencias, pero no les pasa a las personas mayores, que recuerdan mejor lo de su infancia y juventud que lo de ayer mismo. 
 
Chat GPT: -Los jóvenes y las jóvenes padecen el “síndrome de la línea base cambiante” (shifting baseline syndrome), que es que redefinen la nueva normalidad a partir de un punto ya degradado: su línea de base nace ya alterada porque no conocieron el clima previo. La amnesia generacional ambiental (environmental generational amnesia)es el fenómeno psicológico por el que cada nueva generación acepta como normal el medio ambiente degradado por el clima en el que vive.
 
 
  Secretario: -Ya, pero eso no les pasaría a las personas mayores, que suelen tener muy buena memoria lejana, y mala la cercana, por lo que no tendrían percepción del cambio climático y podrían recordar que el frío que hace este invierno es el mismo que el que hacía durante su infancia y juventud. Habrá que decir a la gente, por lo tanto, que el cambio climático es un fenómeno objetivo, innegable, y que la amnesia climática es subjetiva, y afecta tanto a la juventud como a los viejos... 
 
Experto 2: -...y a las viejas...
 
Secretario: - ... y a las viejas, sí, también a ellas, no hace falta andar concordando siempre en femenino y repitiendo innecesariamente conceptos como loros y loras, coño, por muy políticamente correcto que quede... ¿Qué estaba yo diciendo? Ah, sí, que, la tercera edad, vamos a decirlo así a lo cursi, aunque puede tener buena memoria, no percibe sin embargo bien la realidad del cambio climático no por falta de memoria, que le sobra, sino  por su deterioro cognitivo provocado por la demencia senil y por la enfermedad de ese señor alemán de cuyo nombre no conviene acordarse mucho.