lunes, 9 de febrero de 2026

Formación Básica Militar Voluntaria (e Inclusiva)

    La publicación en el Boletín Oficial del Estado núm. 315 a finales del año del Señor de 2020, hace ya poco más de cinco años, de un programa de formación básica militar (voluntaria, por supuesto), en adelante FBMV, dirigido en España a jóvenes nacidos en 2007 y 2008 se enmarcaba en una estrategia, nunca mejor empleado un término griego de origen militar como este que significa originalmente “conducción del ejército”, de modernizar el acceso a las Fuerzas Armadas sin recurrir a modelos obligatorios del pasado como nuestra 'puta mili' que no molan a las jóvenes generaciones. 
 
    El anuncio sitúa a España en línea (on line, podríamos decir también en la lengua del Imperio, con el doble sentido de la expresión) con otros países europeos gobernados por otros gobiernos más o menos progresistas que han optado por fórmulas voluntarias de instrucción básica en el ámbito militar que se ve ampliado también al civil en asuntos tales como la gestión de las diversas emergencias cada vez más frecuentes (víricas, climáticas, incendios, inundaciones, accidentes ferroviarios...).
 
  
    El programa establece un sistema de acceso voluntario a una instrucción militar básica en condiciones idénticas para hombres y mujeres. La medida ha sido impulsada por el Ministerio de Defensa, antiguamente llamado con nombre más digno de La Guerra, con el objetivo explícito de reforzar la igualdad y eliminar barreras de entrada que históricamente han limitado la presencia femenina en determinadas especialidades. Esta iniciativa institucional se presenta como una herramienta de captación temprana y de divulgación del papel actual de las Fuerzas Armadas en la sociedad, cuya duración puede variar en función del itinerario elegido. 
 
    La FMBV  conlleva disciplina, obediencia jerárquica y organización básica militar, trabajo en equipo y liderazgo impuesto al equipo, preparación física adecuada, curso de primeros auxilios y apoyo a emergencias, y conocimiento general de las Fuerzas Armadas. 
 
 
     El programa se enfoca como una puerta de entrada para más mujeres. Ya hay algunas dentro del ejército profesional, pero se considera que todavía son pocas. Y es que uno de los pilares centrales del programa es precisamente el impulso a la incorporación femenina porque aunque la presencia de mujeres en las Fuerzas Armadas ha crecido de forma sostenida en las últimas décadas, persisten desequilibrios en áreas técnicas y operativas.
 
    La experiencia europea muestra que los sistemas voluntarios bien estructurados generan mayor motivación y retención que los obsoletos modelos obligatorios, al atraer perfiles de ambos sexos con interés real y compromiso sostenido. La participación en el programa no implica una obligación de carrera militar posterior, pero sí ofrece un primer contacto que puede resultar decisivo para quienes valoran incorporarse de forma profesional en el futuro. 
 
    Dicen los promotores que la activación de la FMBV se produce en un contexto internacional marcado por el aumento de tensiones y la necesidad de reforzar capacidades de defensa y resiliencia social. Cualquier día rebautizan al Ministerio de la Guerra como Ministerio de Resiliencia, eufemismo que suena más posmoderno. 
 
Sketch de Monty Python
 
    En este escenario, España opta por un enfoque que prioriza la voluntariedad y la igualdad; y la formación práctica no supone el regreso del servicio militar obligatorio, nada más lejos de la realidad, después del éxito del movimiento de objeción de conciencia y de insumisión en las Españas que  acabó con la "puta mili" pero no con el ejército, que acabó profesionalizado.  
 
    Con esta medida, se nos vende la moto posmoderna de que España refuerza su apuesta por una defensa más inclusiva, como si esto fuera algo positivo. Nadie cuestiona la existencia de las Fuerzas Armadas y los Ejércitos que, en todo caso, se vencomo un 'mal necesario', algo a lo que hay que resignarse, sin percatarnos de que con esa expresión de “mal necesario” estamos anulando la crítica y fomentando la necesidad o necesariedad, si se prefiere, del mal. 
 
    Sería más interesante que la medida fuera no inclusiva, sino exclusiva, es decir, que excluyera no solo a las mujeres, como en la antigüedad, sino también a los varones (y demás sexos y géneros, si es que hay más de dos) de las Fuerzas Armadas, lo que no significaría tampoco dejar estas en manos de la IA y de los drones, lo que parece que quieren hacer en algunos países que están en guerra como Ucrania ante el gran número de bajas humanas de votantes y contribuyentes que se producen en los frentes de combate, sino su abolición práctica, pero claro, esto no va a publicarlo nunca el Boletín Oficial del Estado. 
 
    Esta es la definición que da el Ministerio de la Guerra de lo que supone ser militar para animar al reclutamiento a la incauta juventud: Ser militar es aspirar a tener una vida diferente, llena de emociones fuertes y experiencias inolvidables. Es disfrutar de un ambiente de trabajo dinámico donde 120.000 hombres y mujeres tienen la misión de garantizar la defensa, seguridad y bienestar de la sociedad española. Es saber que trabajarás con orgullo al lado de los mejores expertos ayudando a los demás en cualquier parte del mundo. Es descubrir cosas nuevas todos los días y construirte un futuro a tu medida. Dan ganas de alistarse enseguida y construirse un futuro a la medida y solucionar uno de los problemas actuales de la juventud, el habitacional de la vivienda:

 

domingo, 8 de febrero de 2026

Pareceres C

486.- Faetón con el culo al aire. El visitante del palacio Chiericati de Vicenza que levantando la cabeza contemple el fresco pintado en los techos de la sala del firmamento puede ver la representación de la Constelación de Andrómeda, obra de Domenico Rizzo (1516-1567), que representa al joven Faetón o Faetonte, visto desde abajo, fracasando estrepitosamente a punto de caer en una posición poco decorosa con el trasero y las verijas al aire. No es un detalle menor e insignificante, sino que subraya la pérdida total de dignidad. Era Faetonte o Faetón hijo de Helio, o sea, el Sol, y aún no conocía a su padre, por lo que, cuando le fue revelado, rogó al astro rey que le concediera el deseo de conducir el carro solar que llevaba la luz cada día hasta los últimos rincones de la Tierra. Su padre se lo concedió imprudentemente. Resultado: Los caballos se desbocaron y abandonaron su consabido recorrido. Zeus todopoderoso, antes de que desapareciera la vida de la faz de su querido planeta, fulminó al auriga, que murió estrepitosamente. Su muerte fue llorada por las ninfas del río Erídano y por sus hermanas las Hijas del Sol, que acabaron transformadas en los álamos que crecen a las orillas de los ríos y los arroyos, y sus lágrimas convertidas en gotas de ámbar. No es a Faetón lo que representa la constelación de Andrómeda, sino el orgullo humano sorprendido con las nalgas y los testículos al aire. 
  
487.- No hace falta recurrir a la violencia. Hoy día no resulta ya necesaria como quizá lo fue en tiempos pasados ni tampoco conveniente políticamente hablando violencia alguna para imponer los dictados más irracionales. Basta con controlar -y eso se logra económicamente, es decir, políticamente- los grandes medios audiovisuales: los clásicos —con la odiosa televisión al frente y la radio menos invasiva pero no menos tóxica, ya estén en manos del gobierno o de la oposición que aspira a ocupar los escaños y ministerios del gobierno, ya del Estado o del capital privado— y el estercolero de las redes sociales de las tres uves dobles, la World Wide Web, la Red Informática Universal. La mayoría democrática aplastante de la población, incluidos muchos graduados, es funcionalmente analfabeta, incapaz por lo tanto de leer un texto escrito de no muchas palabras y complejidad sintáctica. Muchos universitarios no leen nada, y los que leen algo se limitan a los grandes titulares en letra gorda en la pantalla. La violencia, por lo tanto, se ejerce a través de la información que configura la opinión pública, pero no tanto de las palabras, sino de las imágenes analfabetas, que tienen un poder hipnótico. 
  
 
488.- El destino final (a propósito de una viñeta de Andrés Rábago, el Roto): El dinero es la medida de todas las cosas y el centro de todos los universos, un gran mecanismo de control que regula nuestra forma de comportarnos y de relacionarnos; y de pensar. El dinero como vínculo social moldea lo que ata. Pero también podemos romper con la lógica del dinero como medida de todas las cosas y pensar que otro tipo de mundo es posible, que otro tipo de relaciones humanas, no monetizadas, es posible. El dinero es lo que mueve el mundo. Pecunia mundum mouet. A la vista del dibujo de Andrés Rábago, El Roto, podría decirse también que el destino final del dinero es convertirse en mierda. 
 
489.- Haciendo historia. Da vértigo ver a este hombre, Alex Honnold, el escalador estadounidense que sin cuerda trepa al rascacielos Taipei 101, el  coloso de acero, cristal y hormigón de Taiguán, sin ningún tipo de sistema de seguridad. Lo único que lleva consigo es un transmisor de sonido, es decir, un micrófono inalámbrico para que los telespectadores puedan oír su respiración, sus comentarios, sus silencios. Sin dicho micrófono su escalada sería una escena de cine mudo. El audio es una parte fundamental del documento. Son ni más ni menos que quinientos ocho metros de altura, y la proeza, realizada en poco menos de una hora y media, ha sido televisada por una conocida plataforma. La presentadora dice que Alex Honnold ha hecho historia otra vez, entrando en el Gran Libro de los Récords, es decir de las cosas que merecen ser grabadas en la memoria y recordadas, para lo que queda constancia escrita y testimonio visual, pésimo y peligrosísimo ejemplo para una juventud fácilmente manipulable y ávida de fuertes emociones. Podía haberlo hecho sin duda alguna en menos tiempo si no hubiera saludado al público que gritaba a los pies del edificio, a las cámaras, a los que miraban desde dentro pegados a las ventanas, pero no le convenía a los estándares de la plataforma que fuera muy deprisa. 
 
  
490.- El último abrazo. El abrazo que casi no se ve de dos jóvenes ingenieros en un aerogenerador en llamas: una historia trágica acaecida el 31 de octubre de 2013 en los Países Bajos. La imagen muestra una turbina eólica envuelta en llamas durante unas labores rutinarias de mantenimiento en un parque consagrado al dios del viento, Éolo, y causó la muerte de dos jóvenes ingenieros que se hallaban en el interior del aerogenerador en el momento del incendio. La intervención de los bomberos se retrasó debido a la gran altura de la estructura. El equipo especial tardó varias horas en llegar con una grúa a la sala de máquinas. El incidente puso de manifiesto los riesgos asociados a los incendios en aerogeneradores, así como las dificultades para extinguirlos, especialmente en instalaciones a gran altitud. A esto se une la noticia de que las turbinas eólicas causan problemas de salud. Un tribunal estrasburgués ha sentenciado recientemente: "...que el funcionamiento de los aerogeneradores ubicados cerca del domicilio de la Sra. X es la causa directa y cierta del estrés y la ansiedad que experimenta", estableciendo el vínculo legal entre estos y los mareos, alteraciones del sueño, ansiedad crónica, dificultad para concentrarse que padece. El informe de un neurólogo destaca la desaparición de las cefaleas cuando el paciente se aleja del lugar o cuando se apagan los aerogeneradores, cuyos infrasonidos, unas vibraciones inaudibles inferiores a veinte hercios, serían potencialmente causantes de fatiga, irritabilidad o náuseas en caso de exposición repetida. 
 

sábado, 7 de febrero de 2026

Brevia

 SVA CVIQVE PERSONA

Cada cual tiene su propia máscara. Persona significa "máscara" en latín, de ahí personaje y personalidad. La cara, que, no lo olvidemos, es el espejo del alma,  según el refrán, es la persona,  y la persona es la máscara teatral,  cómica o trágica o, generalmente, ni lo uno ni lo otro en estado puro, sino dramática mezcolanza, porque la vida no es una comedia o una tragedia sino una tragicomedia, la farsa que todos llevamos a cabo, como dijo Rimbaud, el poeta adolescente.  Todos somos 'personae' en esta tragicomedia y quizá, como Octavio Augusto,  según cuenta su biógrafo Suetonio, debamos preguntarnos al final de nuestra vida si merecemos un aplauso por nuestra actuación, aunque tal vez no haya que esperar a ese momento para preguntarnos eso, sino que podemos hacerlo ahora mismo, por ejemplo. El latinajo es de Séneca.
 
 
LA CRATERA DE HÉLENA
En un pasaje de la Odisea inagotable de Homero se narra cómo la legendaria Hélena, la mujer más hermosa de toda Grecia, tan bella que parecía la humana encarnación de la divina Afrodita, alejaba las preocupaciones de su esposo Menelao dándole a beber un brebaje del país del Nilo que diluía en el vino, calmando así el dolor, la angustia y la ira bajo su conjuro. Ese opiáceo egipcio era “grande remedio de hiel y dolores, y alivio de males”, por decir con un hexámetro en legua de Castilla lo que cantaba el griego en la suya con divinas y aladas palabras. Era una droga tan poderosa que podía consolarlo a uno de cualquier pena, como la de perder a un padre, a una madre, a un hermano o a un hijo queridos. Se hizo proverbial en la antigüedad refiriéndose a ella como la “cratera de Hélena”, aludiendo a la vasija, que eso quiere decir cratera, donde se mezclaba el agua con el vino puro para diluirlo, y denominando con el nombre del continente el misterioso contenido que le daba Hélena a probar a Menelao.

El rey Menelao y la bella Hélena, Jan Styka (1858-1925)
 
HERACLITANA
Oigamos las misteriosas palabras de  las perturbadoras tres brujas de Macbeth de Shakespeare que cantan a coro: “Hermoso es lo feo y es feo lo hermoso”. Ellas nos enseñan la lógica de la contradicción, nos enseñan a ver la belleza en la fealdad y la fealdad en la belleza: lo que es feo es bello y lo que es bello es feo. De igual manera podrían enseñarnos a ver que lo malo es bueno y lo bueno es malo, como nos inculcaron desde nuestra más tierna infancia pedagógicamente. 

Macbeth y las tres brujas, Théodore Chassériau (1855)

300 HÉROES MUERTOS
Según Herodoto, el padre de la Historia, fue Simónides de Ceo el autor del dístico elegíaco grabado sobre una piedra en el paso de las Termópilas que conmemoraba la célebre batalla. El epigrama de Simónides –escueta composición poética compuesta por lo general de dos versos, un hexámetro y un pentámetro dactílicos, para inscribir como epitafio sobre una tumba- transmitido por el historiador griego recuerda a los trescientos espartanos que cayeron heroicamente protegiendo el desfiladero de las Termópilas en el año 490 antes de la era cristiana a las órdenes de Leónidas, el león de Esparta, defendiendo Grecia de la invasión de las huestes persas del rey Jerjes, y alcanzando una heroica muerte bajo la lluvia de las infinitas flechas que los acribillaron. El lacónico epigrama asocia la idea de obediencia a las leyes con la muerte, que hace que los trescientos pasen a la Historia, porque solo lo que está escrito está muerto y viceversa:
 ὦ ξεῖν’, ἀγγέλλειν Λακεδαιμονίοις ὅτι τῇδε 
 κείμεθα τοῖς κείνων ῥήμασι πειθόμενοι νομίμοις.
 
Ve, extranjero, a decir a Esparta tú que nosotros
obedeciendo a su ley   muertos yacemos aquí.

 HIPOCRESÍA Y TEATROCRACIA
Los griegos llamaronn al actor ὑποκριτής “hypokrités”; esta palabra subsiste curiosamente en nuestra lengua como reproche que se le hace a alguien por su falsedad bajo la forma “hipócrita”: el que actúa y no precisamente en un escenario, sino en la realidad, es decir, el mal actor, el que representa a un personaje en las tablas del poco noble teatro de la vida cotidiana. El divino Platón, por su parte, inventó la palabra θεατροκρατία “teatrocracia” que podría recobrar vida e importancia en este mundo nuestro contemporáneo que a veces ha sido descrito como “sociedad del espectáculo” (Guy Débord). La teatrocracia correspondería a este estado de degeneración de la democracia en el que gobernaría la mayoría (oclocracia o gobierno de la masa propiamente dicha), que nunca totalidad, del público. Es el gobierno de la chusma y del populacho, dicho con todo el poder despectivo de esta última palabra. Es el gobierno de la Opinión Pública, pero no el gobierno del pueblo, porque el pueblo, la gente no es una masa de individuos y cada individuo un voto, como pretenden los políticos que sea para que sea sólo eso y nada más que eso, sino algo vivo y palpitante, que está, a poco que se la deje hablar y se le preste oídos a lo que dice, diciendo siempre que no a todas las imposiciones que sobre ella se fundamentan, y, en concreto, a la farsa de la realidad. 
  

viernes, 6 de febrero de 2026

Libertad de elección

scinditur incertum studia in contraria uolgus (Virgilio, Eneida II, 39).
Traigo este hexámetro de Virgilio que aparece en el libro II de la Eneida, sacado de su contexto que ahora no viene mucho a cuento - (los troyanos no sabían qué hacer con el 'regalo' que les habían dejado los griegos a las puertas de la ciudad y mientras unos eran partidarios de introducirlo en la ciudadela como ofrenda sagrada, otros sospechaban que era una trampa y proponían prenderle fuego o arrojarlo al mar)- porque revela la división de la gente cuando no sabe qué hacer y se le presentan únicamente dos opciones, lo que configura la creación de dos bandos contrapuestos.

He aquí varias traducciones que tengo ahora mismo a mano, porque nunca hay una única que sea la definitiva: Irrisoluto, il popolo se divide in opposti partiti (Vittorio Sermonti), The wavering crowd is torn into opposing factions (H. Rushton Fairclough), Incierto el vulgo entre los dos vacila (A. Espinosa Pólit), Pártese en el votar el vulgo incierto (Virgilio Bejarano), El vulgo tornadizo se divide afanoso entre ambos pareceres (Javier de Echave-Sustaeta), Dudosa entre dos pareceres se divide la gente. (R. Fontán Barreiro), El populacho veleidoso se divide en querencias enfrentadas (anónima y literaria). 

  

 El incertum... uolgus de Virgilio se traduce por el vulgo, la gente, the crowd (la multitud), il popolo, el populacho... incierto, irrisoluto, tornadizo, veleidoso; el verbo scinditur por se divide, is torn, vacila, podríamos incluso decir a lo culto se escinde, y finalmente el sintagma preposicional studia in contraria por in opposti partiti, into opposing factions, entre los dos, en el votar, entre ambos pareceres, en querencias enfrentadas. Lo que sugiere el hexámetro es que hay dos bandos, facciones o partidos opuestos que se contraponen y que la gente, como es lo normal en una situación así, no sabe muy bien qué elegir y a qué bando apuntarse, mostrándose indecisa. 
 
Vivimos en un mundo de falsas dicotomías, bombardeado con visiones maniqueas propias del universo de los cuentos infantiles de buenos y malos. Las falsas dicotomías son el pegamento que dividiéndonos nos une y ensambla. Y lo peor de todo es que nuestra concepción moderna de la "libertad" precisamente se basa en la idea de que podemos "elegir" entre un conjunto de opciones preestablecidas y seleccionadas, y que nuestra elección es crucial y decisiva, cuando es absolutamente trivial e indistinguible de las demás. Entonces uno, cuando ha hecho su elección, se pone a defender su voto a capa y espada como el correcto -"estamos en el lado correcto de la Historia", como dicen algunos- y el que no coincide como erróneo y propio de tontos, aunque ambas opciones sean equivalentes y complementarias, de algún modo, la misma, dada la falsedad de la dicotomía. 
Theodor W. Adorno escribía en sus Minima moralia: "La libertad consiste no en elegir entre blanco y negro, sino en escapar de toda alternativa preestablecida". Y lo que dice es bastante razonable. No porque lo diga la autoridad de un prestigioso intelectual alemán, sino porque es algo que cualquiera ha pensado alguna vez o, si no lo ha hecho, a poco que lo piense ahora, acaba reconociendo que tiene razón enseguida. 
 
Ahondando un poco en lo que dice Adorno, podemos preguntarnos cómo se le puede arrebatar la libertad a un pueblo, y la respuesta salta enseguida a la vista de puro sencilla: ofreciéndole elecciones democráticas, presentándole una alternativa bipartidista o multipartidista, porque para el caso es igual,  ya que de esta manera le estamos obligando a elegir y, con su elección, a perder la libertad.
 
Si se le pregunta, en efecto, al pueblo qué partido prefiere que gobierne, uno de izquierdas o uno de derechas, estamos dando por supuesto que el pueblo quiere que haya un gobierno de uno u otro signo, en el fondo indiferentes. Si le preguntamos a alguien qué bebida prefiere, si cocacola o pepsicola,  estamos obligándolo a elegir entre esas dos opciones que son las únicas que le ofrecemos,  cuando, a lo mejor, no quiere beber, por lo que la elección resulta estéril. 
 Un clásico de Forges.
No es una pregunta trivial qué eliges, porque nos obliga a decantarnos entre dos opciones preestablecidas que se nos ofrecen, como si dijéramos entre dos productos del supermercado, cuando motu proprio no elegiríamos ninguno. 
 
La gente reconoce a veces que no hay buenas opciones, que todas son malas, pero enseguida surge la voz de las altas instancias que nos dice, dándonos la razón, que es la manera de quitárnosla, que elijamos sin embargo la que es a nuestro juicio la menos mala, la que más nos conviene, para que fortalezcamos con nuestra elección nuestra opinión propia y personalidad, e incluso, con argumento económico que es un guiño teológico, que elijamos la que más nos renta e interesa. 
 
El argumento del “mal menor” se impone ahora en todas las elecciones, para justificar la elección del mal de modo que no nos salgamos de los parámetros establecidos. La libertad de elección condiciona y por lo tanto anula nuestra libertad, que se convierte así en libertad condicional.

jueves, 5 de febrero de 2026

Batiburrillo

 Sin trenes no hay futuro 

 

La voz del pueblo bautizó al Tren de Alta Velocidad, según cuenta Miquel Amorós, como el “tren de los señoritos” porque era el tren de los ejecutivos del Estado y el Capital cuyo tiempo era tan valioso que debían acortar las distancias espaciales para ganar más tiempo, que es dinero. El AVE era el tren que iba a reducir el tráfico aéreo y el automovilístico, y no solo no logró eso, sino que, además, acabó perjudicando al humilde tren de cercanías, que era mucho más útil porque acercaba a los trabajadores y estudiantes que vivían lejos de los núcleos urbanos a sus centros de trabajo y estudio usando el trasporte público.

En tres décadas, escribe Amorós, se construyeron más de cuatro mil kilómetros de vías férreas, situando la alta velocidad española en el segundo puesto a nivel mundial, solo por detrás de China, pero con el grado de demanda más bajo, también a nivel mundial. No es de extrañar que los responsables ministeriales, comenta Amorós, trataran de elevarlo, bien subvencionando el billete (el viajero solo paga la tercera parte), bien cancelando trenes regionales y de larga distancia, como los viejos expresos que evocábamos aquí el otro día.

El mal de la Alta Velocidad no reside en el elevado coste de su funcionamiento, sino en su naturaleza de artilugio emblemático de la globalización y estandarte de un sistema político al servicio de la economía de mercado y del capitalismo.  

Nos extrañaba que, a propósito de la pésima situación de la red ferroviaria española, no saliera nadie a echarle la culpa de la coyuntura al comodín del Cambio Climático, pero, por suerte, salió el Secretario de Estado de Transportes y de Movilidad Sostenible a aclararnos (?)  que los fenómenos meteorológicos extremos como estos que hemos tenido en los últimos dos meses y que también nos hacen pensar en que el cambio climático que tenemos encima (sic) nos debe llevar a pues quizá  que tengan mayor peso algunas actuaciones que hasta ahora quizá se veían como de menor importancia porque no afectaban, digamos, a la infraestructura ferroviaria, pero sí tienen impacto en la infraestructura ferroviaria.

El tren se inventó inicialmente para trasportar mercancías, especialmente carbón y otras cargas, pero se convirtió enseguida en un medio de trasporte de viajeros, que se incluían así sin querer y contra su voluntad en la categoría de mercancías. Muchos fueron trasportados a la fuerza arracimados en los vagones a los campos de concentración y de exterminio.

oOo

 España en libertad, 50 años, según el Departamento de Publicidad y Propaganda del Gobierno.

 Lo mejor del logotipo: La virgulilla de la letra eñe, esa segunda y más pequeña ene que se colocaba encima de la primera, es ahora un ave, (y AVE ya se sabe que es el acrónimo del tren de Alta Velocidad Española), que se echa a volar. Cincuenta años, medio siglo de libertad, y nosotros, que hemos vivido esos cincuenta años, sin enterarnos de que éramos libres. ¿Por qué será?
 
oOo
 
Autonomías
 

Una de las peores cosas que nos ha caído encima desde arriba durante los cincuenta años de España en libertad ha sido la creación de las Comunidades Autónomas, convertidas en reinos de taifas, feudos o pequeños Estados a imagen y semejanza del Estado o Administración Central. Cada una de las autonomías tiene sus elecciones, su gobierno, su presidente y sus consejeros feudales, sus cortes y su muchedumbre de empleados y funcionarios. ¡Y son 17 las comunidades, y dos las Ciudades Autónomas! So pretexto, lo recuerdo muy bien, de descentralización se crearon diecisiete nuevos centros para acercar más la administración a la ciudadanía, se decía, como si eso fuera una bendición, multiplicándose la burocracia y duplicándose muchas veces los trámites. Se decía que con el Estado de las Autonomías íbamos a depender menos de Madrid. El resultado de la presunta descentralización fue, paradójicamente, una doble centralización: ahora dependemos de nuestra Comunidad Autónoma y seguimos dependiendo de Madrid, por lo que lejos de relajarse las cadenas de nuestra  dependencia se han duplicado. Con las autonomías tenemos paradójicamente una doble heteronomía: la central y la autonómica.

miércoles, 4 de febrero de 2026

¡Honor y gloria a los desertores!

De vez en cuando nos hacemos eco aquí de alguna de las noticias que nos sirven desde las altas instancias los medios de (in)formación de masas oficiales, como la CNN (Cable News Network), la cadena estadounidense de televisión que emite noticias de día y de noche por un tubo durante las 24 horas del día para mantener a todo el mundo bien (in)formado y entretenido. Esta vez recogemos dos noticias, una buena y otra mala, concernientes a la Guerra de Ucrania. 
 
Empecemos por la buena, que es el poco entusiasmo que suscita el heroísmo de morir por la patria en los varones ucranianos (o ucranios, como prefiere decir el Periódico Global(ista), alias El País). Casi dos millones se esconden para evitar el reclutamiento, a lo que se suma otro dato no menos alarmante para las autoridades de ese país: 200.000 soldados han desertado desde que empezó la guerra, según declaró el miércoles el nuevo y flamante ministro de Defensa, es decir, de la Guerra, un tal Mykhailo Fedorov. 
Es la primera vez que un alto dirigente reconoce públicamente algo que se rumoreaba y que estaba en boca de todo el mundo pero no se quería confesar: la verdadera magnitud del problema y la grave situación del heroico ejército nacional. Al parecer, en 2022, 9.137 soldados desertaron del ejército, y en 2023, esa cifra ya había alcanzado los 24.286. En tan solo dos años, el número de desertores que optan por la paz poniendo pies en polvorosa se ha multiplicado por diez. El número de los AWOL*, como dice la CNN en la lengua del Imperio, crece no solo a diario, sino cada hora. Se estima que, dada la tendencia al alza, el número total de desertores del año ascienda a 214.000 como mínimo. Y eso no deja de ser una óptima noticia.
 
 *AWOL no solo es un acrónimo de Absent WihtOut Leave, es decir, 'ausente sin permiso', sino un eufemismo para referirse al que ha abandonado el puesto que se le asigna, el 'desertor', al que le corresponde el honor y la gloria de haberse negado a empuñar las armas, y al que Clifford Harper le dedicó su homenaje personificado en la figura de Aby Harris que publicamos por aquí en El Desertor Desconocido.  
 
Es una buena noticia el hecho de que dos millones de sus compatriotas estén en busca y captura por evitar el servicio militar, lo  que demuestra su rechazo patente a la guerra que les imponen las autoridades desde arriba.  Según la ley ucraniana, todos los hombres de entre 18 y 60 años deben registrarse para el servicio militar y llevar su documentación en todo momento consigo encima, aunque solo los mayores de 25 años están formalmente sujetos a movilización. 
  
La ley marcial (de Marte, el dios romano de la guerra, que impera en Ucrania) prohíbe a todos los varones que sean aptos para el servicio militar huir del país, pero se sabe que decenas de miles lo han hecho ilegalmente, es decir, contraviniendo la ley marcial. 
 
The Unknown Deserter, Clifford Harper (2002)
 
La mala noticia que anunciábamos al principio es que, desgraciadamente, la guerra sigue su curso porque todavía hay muchos soldados en ambos bandos que se mantienen en sus puestos de combate dispuestos a sacrificarse disparando al 'enemigo' y dando su vida por la patria, es decir, por un ideal abstracto y mentiroso, pero todavía muy real desgraciadamente. Y mala también la noticia de que el actual ministro, que ha desempeñado anteriormente los cargos de viceprimer ministro y ministro de Transformación Digital de Ucrania, encargándose del exitoso proyecto de guerra con drones y reconociendo que la escasez de personal en Ucrania es su mayor preocupación porque muchos han muerto o están malheridos, y muchos han huido, ha optado por la continuación de la guerra con la solución tecnológica: sustituir al personal por drones.
 
Ha afirmado: “Más robots significan menos pérdidas, más tecnología significa menos muertes. La vida de los héroes ucranianos es de suma importancia”. Ha dicho que ahora hay 500 empresas ucranianas, nada más y nada menos, que producen drones, 200 empresas que producen equipos de interferencia y más de 20 productores privados de misiles. Fortalecer el componente tecnológico del ejército es una de las prioridades de este master of war en su nuevo cargo, según el impresentable primer ministro, el títere NATO de Guásinton, el señor Zelensky, que quiere cambios más significativos en la movilización del país.  
 
Claro está que el enemigo, el zar ruso, puede pensar lo mismo, y de hecho utiliza también la guerra tecnológica, con lo cual la tecnología ya vemos para qué sirve, para mover la pesada maquinaria de la guerra y para que esta continúe. 

martes, 3 de febrero de 2026

Cuarto trastero de apotegmas, aforismos y otras rimas

Viñeta de Liniers (Roberto Siri), 2014


1  (De tripas corazón) 

A veces tienes que tragar y atragantarte /  tragando sapos y culebras sin querer. / A veces tienes que pasar por todo, y pasas / por el aro, y apechugas hasta vomitar. / (Algunos tienen increíbles tragaderas, / y ponen, para el caso, su mejor sonrisa). / Si tragas, no hagas de esas tripas corazón, / son casquería, vísceras y nada más. / Si tragas, no hagas de esa tu necesidad / virtud ni propia devoción de obligación.

  2 (Epigrama)  

Eres al tiempo mi paz y mi guerra, mi vida y mi muerte. /  Eres contradicción // honda, mi sombra y mi luz. /  Te odio y te quiero, te quiero y te odio con toda mi alma: /  ni contigo capaz // soy de vivir, ni sin ti. 

 3 (Ministerio de Igualdad) 

Tanto montan Isabel /  como Fernando: tanto mandan ambos / que se ha conseguido ya / que igual dé el timbre de la voz de mando.


 4

Magister dixit, ya Terencio en verso: “En fin, /  que dicho no hay que no haya sido dicho ya.” 

 5

Caballero y caballo, / reza el refrán, / nadie podrá sumarlos; / no son dos, sino uno / y otro, que no es / jamás el mismo. / No entran nunca en la misma / cuenta, jamás / dentro del mismo saco. / Son tal vez otro ser, / ni uno ni dos, / como el centauro, mágico.

 6

Una sola gota de agua / llueve y cae al río Sorbe, / por el Sorbe va al Henares, / del Henares al Jarama, / del Jarama entra al Tajo, / por el Tajo a Portugal, / y de Portugal al mar, / a altamar, la mar salada. 

 7 (Tradicional: Porque duerme sola el agua / amaneze elada”

No entréis vos sin compaña, dueña, en el frío lecho, / porque el agua que duerme sola amanece helada. / La higa hacedle a la honra y corte, a la par, de mangas: /  contra el tiempo el amor, contra el amor el tiempo. 

  8

Libre quiero ser, un pez / que nada en aguas de la mar salada; / pez y no un pescado en red  / de arrastre capturado en prietas mallas. 

9 (No future

 

No hay futuro que valga ni que a venir se avenga / a librarnos ahora y a liberar del tiempo.

10 (Ábrego) 

"Valen más cien pájaros volando que uno en la mano" J. Bergamín. 

Cuando el ábrego sopla al mediodía, cálido, / despertando añoranzas, hace que emprenda el vuelo / esta recua, cabeza mía, de tantos pájaros / que revuelan al viento, libres al fin de dueño.

11 

Hay en el cementerio de autos quebradas lunas,  / llantas de rodamientos rotas, carrocerías / oxidadas, carcasas viejas de desguazados / coches, tapicerías sucias de barro y sangre; / hay un lápiz de labios y hay un condón usado. 

12 (De la esencial heterogeneidad del Ser)

Ni uno y uno suman dos / ni dos y dos son cuatro, no, señores / matemáticos. Mintió / Pitágoras, Pitágoras mentía. / Que uno nunca es uno ni es / idéntico a sí mismo: uno es otro, / siempre otro. Que mintió / Pitágoras, Pitágoras mentía. 

13 

Pudiera ser aquí, / pudiera ser ahora, / aquí y ahora mismo, / en esta tarde, a solas, / en esta misma playa / donde rompen las olas, / sentando frente al mar, / la mar y las gaviotas, / mirando al horizonte / sin fin y sin zozobra.

lunes, 2 de febrero de 2026

En las calles de Mineápolis

Bruce Springsteen ha publicado recientemente este tema roquero que es una canción protesta compuesta el día de la muerte a balazos del manifestante Alex Pretti, contra el ICE, que, además de significar 'hielo' en la lengua del Imperio, es el acrónimo del Immigration and Customs Enforcement ('Servicio de Inmigración y Control de Aduanas'), una agencia federal del tío Sam que forma parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). La letra de la canción juega precisamente con esta ambigüedad desde el comienzo. 
  

El papel del ICE, cuyas operaciones especiales incluyen a menudo redadas agresivas y detenciones en ciudades que no cooperan con las autoridades federales, ha sido objeto de protestas a través de todo el país, especialmente tras incidentes recientes relacionados con actuaciones de agentes en Mineápolis, que ocasionaron la muerte de dos personas. Dicen que el origen del nombre de la ciudad de Mineápolis es una palabra de la lengua dakota de los indios siux que significa "agua" (minne) a la que se añadió el sufijo griego 'polis' que significa "ciudad": la ciudad de  las aguas, unas aguas que se han congelado este invierno por obra y gracia del ICE.

  
A través del hielo ('ice') y el frío del invierno / por la avenida Nicollet / una ciudad en llamas luchó contra el fuego y el hielo / bajo las botas de los ocupantes. / El ejército privado del Rey Trump del Departamento de Seguridad Nacional- / llegó a Mineápolis para imponer la ley / o al menos eso dice su relato. 
 
Contra el humo y las balas de goma, / a la luz temprana del alba, / los ciudadanos se alzaron por la justicia, / resonando sus voces en la noche. / Y había huellas de sangre / donde debería haber estado la misericordia / y dos muertos, dejados morir en calles llenas de nieve: / Alex Pretti y Renee Good. 
 
Oh, nuestra Mineápolis, escucho tu voz / que canta entre la niebla sangrienta: / Defenderemos esta tierra / y al extranjero entre nosotros. / Aquí, en nuestro hogar, mataron y deambularon / en el invierno del veintiséis. / Recordaremos los nombres de quienes murieron / en las calles de Mineápolis. 
 
Los matones federales de Trump le golpearon / en la cara y en el pecho. / Luego oímos los disparos, / y Alex Pretti yacía en la nieve, muerto. / Dijeron que fue en defensa propia, señor. / No te fíes de lo que ven tus ojos. / Es nuestra sangre y nuestros huesos, y estos silbatos y teléfonos, / contra las cochinas mentiras de Miller y Noem. 
  Oh, nuestra Mineápolis, escucho tu voz / que llora entre la niebla sangrienta: / Recordaremos los nombres de quienes murieron / en las calles de Mineápolis. Ahora dicen que están aquí para defender la ley, / pero pisotean nuestros derechos. / Si tu piel es negra o morena, amigo mío,/ pueden interrogarte o deportarte en el acto. / En nuestros cánticos de “ICE fuera ya”, / el corazón y el alma de la ciudad persisten. / Entre vidrios rotos y lágrimas de sangre, / en las calles de Mineápolis. 
 
 Oh, nuestra Mineápolis, escucho tu voz / que canta entre la niebla sangrienta. / Aquí, en nuestro hogar, mataron y deambularon / en el invierno del veintiséis. / Defenderemos esta tierra / y al extranjero que está entre nosotros. / Recordaremos los nombres de quienes murieron / en las calles de Mineápolis. / Recordaremos los nombres de quienes murieron / en las calles de Mineápolis. ¡Fuera el ICE! ¡Fuera el ICE! ¡Fuera el ICE!

domingo, 1 de febrero de 2026

En el tren expreso

Volvía de París. Por la noche. Al arrancar el tren de la estación de Austerlitz subió a mi coche, seguida de un matrimonio de ancianos, una joven de una belleza singular y radiante que no me dejó indiferente, alta, rubia, delgada y muy pálida. Yo, sentado junto a la ventanilla, había empezado a leer un poema de Campoamor que se titulaba precisamente El tren expreso, que, como comprobé enseguida, presentaba alguna curiosa coincidencia con el tren nocturno en el que viajábamos. 
 Estación de Austerlitz (París)
Al abandonar la estación el expreso lanzó un gemido y comenzó a rugir. La joven se sentó a mi lado. Al cabo de un rato: 
-¿Eres español? –Me preguntó con ligero acento francés. 
-Sí, y ¿tú? 
-Yo soy francesa
 
E intercambiamos algunas preguntas y respuestas breves. Enseguida comprendí que al lado de una joven tan seductora, yo no iba a poder dormir. Mil veces intenté quedarme dormido pero fue inútil el empeño: admiraba a la chica que tenía en frente y, estaba claro que la admiración me quitaba el sueño. Leía a Campoamor: “como el tren no corría, que volaba, / eran tan vivo el viento, era tan frío, que el aire parecía que cortaba...” 
 
Sentados el uno frente al otro junto a la ventanilla como estábamos, saqué una manta zamorana para cubrirme y, como vi que mi compañera tenía frío, la extendí para poder taparnos los dos. La joven, de aspecto sencillo, parecía una Venus de Botticelli. Me llamaron la atención, además de sus ojos azules que me recordaban el cielo, unas manos largas y espirituales, delicadas, hermosas manos. 
 
 
Después de pasar el revisor al cabo de un buen rato, mi compañera, que tampoco podía dormir, salió del compartimento al pasillo so pretexto de fumar un cigarrillo. Yo salí a continuación tras ella. Abrió la ventanilla y se quedó embelesada mirando la luna y recibiendo el aire fresco en la cara: esa sensación inigualable de libertad. Estuvimos charlando de París, la ciudad que ambos habíamos dejado atrás, donde se va a olvidar y donde se dejan, sin embargo o por eso mismo, tantos recuerdos. Me contó vagamente sus penas: me habló de una relación muy destructiva que acababa de dejar. Yo, siguiéndole el juego, le pregunté si un nuevo amor no le ayudaría a olvidar el viejo: un clavo saca otro clavo, le dije. Me dijo que no quería complicarse la vida con otra relación como la que había padecido. 
 
El tren no corría, volaba. El aire era tan frío que mi compañera cerró la ventanilla. De pronto llegamos a una estación que parecía una feria por la gritería del vulgo. Me fijé en los destellos del rubio dorado de su pelo, un oro que brilla como paja de trigo calcinada por agosto en los campos de Castilla, y destacaba ante la palidez gótica de su rostro. El tren arrancó de nuevo. Nuevos pasajeros entraron a nuestro compartimento, dos chicos mochileros, uno de los cuales cargaba con una guitarra. 
 
 
Nosotros, en el pasillo, charlábamos ahora de literatura. No nos habíamos presentado pero era como si nos conociéramos de toda la vida. Yo le hablé de mi pasión por la poesía francesa y ella me citó el comienzo unos versos: 
-O toi, le plus savant et le plus beau des Anges, / Dieu trahi par le sort e privé de louanges. / O Satan, prends pitié de ma longue misère! 
-'Las letanías de Satán' de Baudelaire, sans doute, dije yo enseguida haciéndole un guiño literario. 
-Viens avec moi, suive-moi! –me dijo ella de pronto corriendo al final del coche y casi arrastrándome. La seguí. Entramos los dos en el WC con el corazón palpitante y nos encerramos en aquel espacio tan reducido echando el pestillo. 
 
Comenzó el traqueteo del tren que, entretanto, atravesó un túnel que horadaba la montaña. Iba con tanta premura que bajaba del monte a la ladera, dejaba la colina por una llanura, y ésta, en fin, por la ribera. Entraba en una estación. Se detenía. Ahora estaba detenido. Se oía la gritería de la gente como enjambre de colmena. Nosotros, que todavía no habíamos concluido, seguíamos encerrados en el retrete. Volvía a ponerse en marcha el viejo expreso desperezándose. Comenzaba a traquetear otra vez con renovado brío. Gemía largamente el tren. 
 
De cuando en cuando algún pasajero llamaba a la puerta: 
-C'est occupé. Decíamos ella o yo indistintamente, y seguíamos con lo que estábamos haciendo. 


Salimos al cabo no sé de cuánto tiempo. No sabría decir con exactitud si tardamos media hora, una hora o dos horas. Primero salí yo y al cabo de un rato ella. Mi compañera con los cabellos rubios enmarañados ajustándose la falda. Yo, abrochándome la bragueta. Volvimos al compartimento.
 
Faltaba poco ya para llegar a Hendaya, donde nos separaríamos. Nuestras trayectorias no volverían a encontrarse como habían hecho aquella noche nunca más en la vida. Se habían cruzado una vez y esa vez era para siempre.

sábado, 31 de enero de 2026

Breve mensajería de texto (III)

Los líderes del mundo libre se reúnen en la cumbre del Foro Económico Mundial de Davos, mientras la gente se pregunta si se verá algún día libre de sus líderes.  

La autopsia de los cadáveres llevada a cabo por los forenses certifica que los fallecidos en el trágico accidente murieron todos en el acto (mismo de morir).

  Han implementado, como dicen periodistas y políticos, medidas autoritarias, vanas, arbitrarias, que, lejos de ser contestadas, son aplaudidas por la población.


Los que defienden la vida le hacen un flaco favor reduciéndola sin querer a idea de sí misma y a la abstracción dominante, que mata, idealizándolas, las cosas.

Cuando el sentimiento se sabe, se encierra en una cárcel abstracta de palabras e ideas, convirtiéndose así en prisionero, fantasmagórico simulacro y espejismo.

Hablar de algo es luchar contra ese algo. Hablar de la vida la mata. Hablar de la muerte es luchar contra la parca, la única manera posible quizá de revivir.
 

 ¿Vivir? ¿Quién vive? Nosotros somos los muertos, las calaveras y los huesos de los esqueletos que yacen entre las cuatro tablas de nuestra definición, el ataúd.

 El progresismo es la nueva fe y se diría que religión de la mayoría democrática que cree a ciegas y pies juntillas en la falsa idea decimonónica del progreso.
 
 No existe ningún Estado fallido. La institución estatal cumple a la perfección la función para la que fue diseñado: destrozarnos. Nada de fallido, por favor.
 
Último estadio de la evolución: el «homo docilis», que hace siempre lo que está mandado, recluido en la cárcel del yo en la que se tiene y lo tienen encerrado.

A las preguntas de los niños hay que responder siempre, vale cualquier respuesta que se les dé, cualquiera es buena con tal de que apague la sed de preguntar.
 
Pinta mal la cosa. No sólo el virus coronado vino hace seis años para quedarse y habitar entre nosotros, sino el terrorismo alarmante además que conllevaba.
 
¿Qué es la virtud? El convencimiento y la íntima convicción de que lo malo es bueno, para lo que es fundamental partir de que lo bueno es lo malo, lo contrario.

Si no se le inculcara al niño desde pequeño la convicción de que lo malo era bueno, ¿cómo iba a ser él un hombre como Dios manda y trabajador el día de mañana?

Aguardando la invasión de los bárbaros que destruya el Imperio, como en el poema de Cavafis, pero resultaba que los bárbaros ya estaban dentro: éramos nosotros. 
 
 La prohibición de utilizar redes sociales los menores de edad quiere acabar con el anonimato en línea, exigiendo a todos los usuarios verificar su identidad.
 
 Un brote del nuevo virus letal, el Nipah, reabre el fantasma de la pandemia. Sanidad confirma dos casos en la India y evalúa el riesgo para España de muy bajo.
 
Sólo es real lo que nos echan y sale por la pequeña pantalla, que no refleja la realidad, sino que la inventa y la hace pasar por lo que no es, por verdadera. 
 

El jefe operativo de la Policía Nacional ha declarado que se acabó la “pedagogía policial” y la política de levantar la mano a la hora de sancionar y detener.  
 
A las borrascas se las bautiza ahora con un nombre propio personal (Ingrid, Joseph...) cuando se prevé que van a tener un gran impacto y fuerte personalidad.
 
 Decir como algunos que aquello fue peor que esto o que esto podría ser peor todavía, cuando se ve que esto es lo peor que hay, es una invitación al conformismo.

Si lo civil se contrapone a lo militar como si se tratase de dos mundos distintos y aun opuestos, lo contrario de militarizado, sin duda alguna, es civilizado.
 
(Las imágenes son creación de Gabriel Pérez-Juana)