martes, 12 de mayo de 2026
Porsiacaso
lunes, 11 de mayo de 2026
Secuencia de coplas con bordón
Los buitres sobrevuelan el balneario, donde, viejos, los huéspedes, toman los baños.
De vez en cuando baja un buitre y abduce a algún anciano.
No echan nada en el viejo cine Las Vegas, cerrado a cal y canto, sin cartelera.
¡La sala oscura, platónica caverna, ciega ya y muda!
Una víbora muerta en el camino; la mató a bastonazos un peregrino.
Libraba al mundo -eso es lo que él creía- de un mal futuro.
El hombre es la medida de cualquier cosa que exista o que no exista, bien poco importa.
Lo dijo el griego, que hacía al hombre ser antropométrico.
Viene la zorra al bar a mediodía a mendigar las sobras de la comida.
¡Pobre raposa, la que robó gallinas pide limosna!
En Zaragoza, pues, soldado raso, yo, sirviendo a la patria, marcando el paso.
Hace ya tanto que parece que nunca, y, sin embargo...
El virus son los medios informativos, el móvil en cabeza, ahora mismo,
lo sabe todo y es más listo que nadie, nos vuelve tontos.
Creer en uno mismo es otra forma de fe monoteísta y religiosa.
Lo digo yo, que así es como lo creo, y todo dios.
domingo, 10 de mayo de 2026
Sobras ortográficas
Se habla mucho de las faltas de ortografía, y muy poco de las sobras; es decir, de lo que está de más en la escritura. Serían sobras de ortografía, poner, por ejemplo, tildes donde no debería haberlas. Una sobra de ortografía que cada vez veo más y que me preocupa es "vinierón" (sic): acentuar una palabra llana como si fuera aguda, lo que se debe a una imposición de la norma sobre el oído, que no se ha comprendido y escuchado, pero que se apresta a obedecer. Quien escribe "vinierón" sabe que hay una regla orotográfica que dice que en español se pone tilde sobre la vocal correspondiente a todas las palabras agudas acabadas en -n o -s, como, por ejemplo "canción" o "inglés". Quien escribe "vinierón" no se para a escuchar a su oído y a oír si la palabra es aguda, llana o esdrújula porque su oído, ensordecido por la imposición de la norma, probablemente no le diga nada, pero se apresura a obedecer y cumplir -la ley es la ley- la regla susodicha, aprendida y no comprendida, escribiendo algo que no pronunciará nunca.
sábado, 9 de mayo de 2026
'Todos vamos a morir'
viernes, 8 de mayo de 2026
La partícula de Dios
El dibujante El Roto caricaturizaba la "partícula divina" como si fuera una hostia consagrada para la comunión de los fieles de esa nueva religión que es la ciencia -que si no nos exige fe, como la vieja religión, lo que sonaría muy arcaico, precisa, sin embargo, y mucho, de nuestra "credibilidad"- , con la aureola de santidad de lo divino, en esta impagable viñeta titulada "La consagración", que el diario independiente de la mañana publicaba el 23 de julio de 2012.
Una semana después de la publicación de este artículo, en una carta al director del mismo diario, un lector indignado defiende a capa y espada "el posible hallazgo del Bosón de Higgs". Se trata de Manuel Lozano Leyva, Catedrático de Física Atómica, Molecular y Nuclear de la Universidad de Sevilla. He aquí su carta:
Haciendo uso de razonamientos de estética filosófica, o algo así, el profesor Agustín García Calvo menosprecia el posible hallazgo del bosón de Higgs. Aunque sea curioso el uso que hace de su derecho a opinar lo que se le ocurra con argumentos pintorescos, considero inquietante que sostenga que algunas conquistas de la ciencia (de su artículo quizá podría deducirse que todas) sirvan para saciar la “necesidad de fe y diversión”. Esas intenciones las tienen otros, no los científicos. La pose supuestamente sublime de desdén hacia la ciencia la suelen ostentar, aparte de los que les atrae el siniestro poder que da la religión, aquellos intelectuales incapaces de desarrollar la creatividad del arte, la fuerza de la literatura o el portentoso desafío de escudriñar científicamente la intimidad de naturaleza. O sea, aquellos que se encuentran a gusto instalados permanentemente en la más absoluta irrelevancia.
Se trata de una defensa corporativista y acérrima de la ciencia y de los científicos y de su progreso en pos de una verdad absoluta que no poseemos contra el ataque perfectamente lógico y de sentido común de García Calvo, que algunos humoristas como Montt y El Roto, que citábamos al principio, que haciéndose eco del sentir popular, ya habían satirizado y ridiculizado la pretensión de que el susodicho bosón fuera la partícula divina, precisamente como un 'acto de fe y diversión' motivado por "el siniestro poder que da la religión" porque no olvidemos que el humor es la mejor crítica contra la seriedad de los que creen "escudriñar científicamente la intimidad de naturaleza".
jueves, 7 de mayo de 2026
"Le debemos un gallo a Asclepio".
miércoles, 6 de mayo de 2026
Revista de varietés (y II)
Le ofrecemos servicios de cremación e inhumación, ceremonias exequiales laicas y religiosas, y garantizamos planificación y previsión funeraria personalizadas.
martes, 5 de mayo de 2026
Por soleares
A la puerta del presidio, / un cartel de "Entrada libre", / harto significativo.
Hartémonos a vivir, / no nos atrape la Parca / en ayunas del festín.
Por la calle, grita un loco, / llamando a todas las puertas: / "¡Dejadme salir! ¡Socorro!".
Somos, vida mía, reyes / de una antigua dinastía / de un país inexistente.
"Vislumbro seres humanos, / no humanidad". Dijo Diógenes, / con el candil en la mano.
Sin esposas en las manos, / sin grilletes en los pies, / ¿cómo estoy encadenado?
Aunque parezca mentira, / el futuro era mejor / antes, cuando no existía.
La paz social es la guerra / de una baja intensidad, / pero guerra a fin de cuentas.
De la caja de Pandora / salieron todos los males: / las ideas de las cosas.
El presente no es lo que es / ni el pasado es lo que era / y el futuro... ¿qué va a ser?
Cuando se funde la nieve / ¿a dónde va su blancura?; / ¿por qué ya no resplandece?
La realidad, mi vida, / es una falsa moneda; / no seas tan realista.
La ciudad no es una jungla, / es un parque zoológico, / que es metáfora más justa.
La identidad personal, / un fetiche narcisista, / igual que la nacional.
La identidad nacional / es una pura quimera, / igual que la personal.
No descendemos del mono, / sino más bien del borrego, / pobrecitos de nosotros.
Las cosas que poseemos, / dueños que somos del aire, / nos acaban poseyendo.
Poder elegir un amo, / no es ninguna libertad / que te haga menos esclavo.
Si tú eres tú y yo soy yo, / ¿quién está más engañado / entre tú y yo de los dos?
Imágenes, escondeos; / matáis la imaginación, / a fuerza de tanto veros.
Trabaja para comprar / un auto para poder / ir a diario a trabajar.
lunes, 4 de mayo de 2026
Revista de varietés (I)
Una periodista deportiva del Ente Público, cuyo nombre propio omito por delicadeza, regurgita: "Felicidades a todas las atletas y todos los atletos españoles".
domingo, 3 de mayo de 2026
Cincuenta pavos
Volviendo a los cincuenta pavos de nuestro diputado que él veía como la metáfora perfecta de la bandera de sus rivales, pero no quería ver que también era, por supuesto, la suya propia, traigo aquí a colación la última obra del artista callejero británico Banksy, que ha aparecido repentina- y misteriosamente en el centro de Londres de la noche a la mañana, como por arte de magia, firmada por él, convirtiéndose en una nueva atracción turística de la capital británica. Se trata de un hombre trajeado como nuestro diputado, que enarbola una bandera que le cubre el rostro, y que le impide ver que, cegado por ella, se dirige a su perdición, cayendo de su pedestal al dar un paso en el vacío.
La obra que muchos interpretan como una crítica un tanto trasnochada al nacionalismo del siglo XX en una época como la nuestra que apuesta por el gobierno global del Nuevo Orden Mundial fue instalada en la madrugada del miércoles pasado en Waterloo Place, entre Pall Mall y Trafalgar Square, no lejos del Palacio de Buckingham y Horse Guards Parade.
No se sabe muy bien cómo responderán las autoridades locales ante esta obra de arte que no deja de ser una provocación, pero parece que con tolerancia hasta la fecha, permitiendo, sin retirarla, que numeroso público se acerque a verla y fotografiarla, lo que pone de relieve cómo el sistema permite y hasta fomenta la crítica antisistema, dado el prestigio del misterioso artista callejero, que llegó a vender uno de sus cuadros, del que hablamos aquí, en El parlamento de los simios, por casi diez millones de libras esterlinas.
























