sábado, 29 de agosto de 2026
Pájaro, pajarillo
viernes, 28 de agosto de 2026
Gaudeamus igitur
La primera estrofa reza así: Gaudeamus igitur, iuuenes dum sumus; post iucundam iuuentutem, post molestam senectutem nos habebit humus. Cuya traducción sería más o menos: Disfrutemos jóvenes hoy de nuestra suerte. Tras la juventud gozosa y vejera enojosa nos tendrá la muerte.
La última palabra latina de la estrofa, humus, no tiene nada que ver con el humo (que se dice fumus en latín), ya que significa tierra, suelo, terruño, de donde nos vienen a nosotros las palabras cultas y con hache intercalada inhumar y exhumar, pero también el adjetivo humilis -e, origen de nuestro humilde, y el verbo humiliare, de donde nuestro humillar, proviene de ese árbol genealógico con el significado original de "a ras de tierra", y también tiene relación con esta palabra, qué le vamos a hacer, el género humano característico del animal rationale, toda una lección de humildad etimológica.
En la segunda estrofa aparece el tópico tema inevitable en la poesía medieval del ubi sunt: ¿Dónde están los que antes que nosotros vivieron en el mundo? Vete a los infiernos, dirígete al cielo si quieres verlos. Ubi sunt qui ante nos / in mundo fuere?/ Adeas ad inferos, / transeas ad superos / hos si uis uidere.
Y en la última estrofa se entona el inevitable panegírico del mundo académico: Viva la academia y vivan los profesores... Viuat Academia, / uiuant professores!/ Viuat membrum quodlibet, / uiuant membra quaelibet, / semper sint in flore.
Agustín García Calvo compuso en latín una versión peculiar a la contra en una de las numerosas reclusiones que padeció en las celdas de la Dirección General de Seguridad, los célebres calabozos de la Puerta del Sol, por apoyar el pronunciamiento estudiantil madrileño desde su estallido en febrero de 1965, adelantándose al mayo del 68 francés hasta su reintegración al orden en 1969, lo que motivó su expulsión de la cátedra y su posterior exilio a París en plena dictadura franquista.
Escribió en Actualidades (Editorial Lucina, 1980), donde publicó su versión del clásico Gaudeamus, que "repetirse a sí mismo interminablemente ritmos y tonadas era uno de los modos más placenteros que podía tomar el Tiempo", y así compuso este antihimno, cuyo lenguaje es similar al de la versión tradicional estudiantil, que es el latín medieval de los clerici uagantes, siguiendo su esquema rítmico y métrico.
La letra arranca de una leve modificación de la primera estrofa, que en la versión original viene a decir que debemos alegrarnos mientras seamos jóvenes porque después de los gozos placenteros de la juventud y de los molestos achaques de la vejez nos tendrá la tierra, es decir, la huesa, o sea, la fosa del cementerio.
La versión de García Calvo de esta primera estrofa sólo modifica los adjetivos que se aplican a la juventud ("rebellem" en vez de "iucundam") y a la vejez, ("pacatam" en lugar de "molestam"). A continuación hace una parodia de las demás estrofas, con unas cuantas proclamaciones "críticas y ardorosas" de lo que representó aquel movimiento estudiantil para que queden como recuerdo vivo.
Ofrezco una traducción al castellano un tanto libre, si no libérrima, de su versión que permite sin embargo que pueda cantarse según se hace comúnmente. La letra es por cierto, muy apropiada, como se verá si se lee, para entonar a contracorriente en todas las graduaciones y ceremonias de aperturas y cierres de cursos académicos y escolares.
I. Gaudeamus igitur, / iuvenes dum sumus. / Post rebellem iuventutem, / post pacatam senectutem, /nos habebit humus.
1. Disfrutemos jóvenes / hoy de nuestra suerte. / Tras la juventud guerrera / y resignada vejera, /nos tendrá la muerte.
II. Vbi sunt qui ante nos / in mundo fuerunt? / Ossa sub terra crepant, miseri nos increpant, / quod numquam vixerunt.
2. ¿Dónde están los que anteayer / en el mundo fueron? / Bajo la tierra sus huesos / se revuelven cual posesos / porque no vivieron.
III. Nos autem iam nolumus / obsequi isti legi, / neque argentum pro labore, / nec laborem pro amore, / neque regere nec regi.
3. Pero no queremos ya / esa penitencia, / ni dinero por labores, / ni trabajo por amores, / mando ni obediencia.
IV. Si nescimus forsitan / quae fieri velimus, / at ea quae nos premunt, / at ea quae falsa sunt, / ea satis scimus.
4. Si no sabemos quizá / qué es lo que queremos, / lo que no queremos que haya, / lo que es falso de esa laya / sí que lo sabemos.
V. Cui prodest ista iam / negotiorum rota, / tot consortia fabricarum, / tot commercia catenarum? / Ipsamet sibi tota.
5. ¿Para qué nos sirve ya / que gire la rueda / del progreso y sus promesas, / del comercio y sus empresas, / sin parar que pueda?
VI. Cui prosunt, quaesumus, / saecla gubernantum, / et imperia militaria / et officia statutaria? / Ipsamet sibi tantum.
6. Preguntamos el porqué / de tantos gobiernos, / los imperios y su gloria, /y los siglos de la historia. / ¡Que ardan en los infiernos!
Vivat Academia, Hans Crepaz (1938-...)
VII. Pereat ergo Dominus / nummorum et fascium, / et rex qui mortificat / et lex quae iustificat, / et qui colunt mendacium.
7. Muera, por tanto, el Señor / Capital y Estado, / muera el rey que mortifica, / y la ley que justifica / y nos ha engañado.
VIII. Pereat Accademia, / pereant professores, / et cathedrae quaelibet / et decani quilibet, / simul ac rectores.
8. Muera la Universidad / y los profesores, / los exámenes, abajo, / los diplomas, al carajo, / rector y doctores.
IX. Sed et scholae pereant / ingeniariorum, / pereat technica fatalis, pereat scientia venalis, / opium populorum.
9. No haya escuela nunca más / ni reloj que cuente, / muera la tecnología, / y la ciencia que la guía, / opio de la gente.
X. Vivat liber amor et / fratrum et sororum, / vivat et inmunitas, / libertas, communitas / omnium conservorum.
10. Viva libre el libre amor / de hermanas y hermanos. / Viva la comunidad, / y la amable libertad / en libertas manos.
XI. Vivat ars dialectica, / mors religionis; / nam quae ratio construit, / ratio ipsa destruit. / Vivat ius negationis!
11. Viva la dialéctica / negación tozuda; / lo que la razón construye, / ella misma lo destruye / al sembrar la duda.
XII. Vivat vita hominum, / si quid erit tale; / sin minus, vel pereat / et ad umbras transeat / animal rationale.
12. Viva la vida si la hay / y se da tal cosa; / pero si no, que perezca, / y el ser racional fallezca / en sombría fosa.
jueves, 27 de agosto de 2026
Plutocracia, un epigrama de John Owen
miércoles, 26 de agosto de 2026
Pareceres CXXII

martes, 25 de agosto de 2026
Una propuesta gráfica
lunes, 24 de agosto de 2026
Homo urbanus vs. homo ruralis
Según este primer hemistiquio nos hallamos ante el tópico literario del menosprecio de corte y alabanza de aldea: el poeta, que se encuentra en la villa y la corte, la urbe por excelencia, añora el campo. En otro lugar (Epístolas I, 7, vv. 44-45) confiesa: "paruum parua decent: mihi iam nōn rēgia Rōma / sēd uacuum Tībur placet aut imbelle Tarentum": Cuadra al humilde lo humilde: grandiosa ya no me gusta / Roma, sino el tiburtino refugio y la paz de Tarento. Sin embargo, cuando ya está en el campo como buen campesino (rusticus), y Horacio disfrutaba, gracias a la generosidad de su amigo Mecenas, de una finca en la campiña en las afueras de Roma, en Tíbur, actual Tívoli, pone por las nubes (tollis ad astra) la ciudad ausente, que echa de menos (absentem urbem, palabras de las que conservamos restos cultos como absentismo y urbanismo). Nos encontraríamos ahora ante el tópico del revés: menosprecio de aldea y añoranza, si no alabanza, de corte.
Y todo eso se resume en un adjetivo que Horacio se dedica a sí mismo: leuis, que es lo contrario de grauis. Es decir que hace lo que hace porque es una persona ligera, frívola, voluble, que no sabe disfrutar de lo que tiene, por eso cuando está en la ciudad añora el campo y cuando está en la campiña echa de menos el bullicio de la gran ciudad. Se anticipaba así el poeta al hombre moderno y su dilema irresoluble, que no sabe estar a gusto consigo mismo en ningún sitio sin echar de menos el otro, lo que justifica la creación del viaje y del turismo.
domingo, 23 de agosto de 2026
Micropoemas (VII)
Canta, mi vida, alégrate, / canta y no llores, / que cantando se alegran / los corazones.
Para cantar madrugan / los ruiseñores, / y, mañaneros, gallos / quiebran albores.
Mira, que Dios te ve / y está mirando. / Voy, creo yo, a morir, / Dios sabe cuándo.
La mató porque era suya, / solo suya, / para que lo fuera siempre / como nunca.
oOo
Todo tiene un precio / y cuesta, en la vida, / dinero, maldito sea, hasta el propio / aire que respiras.
Yo a ti con gustarte / ya me conformaba; / que agradarle a la mayoría a mí / no me vale nada.

oOo
Ein Mann ist kein Mann*: / Uno ni siquiera es / uno, sino dos / al menos, y muchos más: / legión: Ein Mann ist ein Volk*.
* Proverbio alemán: Un hombre no es ningún hombre. Un hombre es un pueblo.
Mirando a la luna / en lo alto ahora del cielo / me asalta la duda: / ¿Somos ella y yo los mismos / que somos ahora mismo?
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Hablar es hacer / y, mucho, a veces, mejor / también deshacer.
(Heraclitana) Uno solo a mí / me vale más que un millón / si tiene razón.
Uno ninguno es, / uno es por lo menos dos / y no hay dos sin tres.
La fidelidad / es la máxima traición / a la lealtad.
oOo
Chillan los vencejos, el buitre vuela a lo lejos.
Mira la fotografía que nadie tomó todavía / de ese momento vivido sin duda y que no ha sucedido.
Pierdo el nombre que tengo, familia y rancio abolengo; / y eso, te digo, que gano, con el corazón en la mano.
Ponte a vivir y olvida buscarle sentido a la vida, / búscala y bébela a ella a morros de la botella.
Todo se quema y arde sin Dios que lo salve y lo guarde, / menos lo que debería arder y causar alegría.
oOo
El sujeto / y el objeto / son artículos de fe / subjetiva / y objetiva; /ni sé yo a santo de qué.
oOo
La calderilla del tiempo: / horas, minutos, segundos: / amonedado dinero.
sábado, 22 de agosto de 2026
Una bala perdida
viernes, 21 de agosto de 2026
¿Llega al fin el fin del finde?










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