sábado, 7 de noviembre de 2026

Pareceres CXXXII

646.- Excusatio non petita, accusatio manifesta.“Buenos días, bienvenidas”, así empieza el saludo de bienvenida que profiere la reyna consorte del rey-no de las Españas y antigua locutriz de los servicios informativos del Ente Público, afirmando “utilizo un femenino plural acogedor en el que está incluido todo el mundo”, incluidos los caballeros presentes en el evento, que según refiere a continuación son el primer caballero de Costa Rica y el esposo (sic) del canciller venezolano. Y repite: “Bienvenidas a este lugar, que es el Palacio Real de El Pardo que...” ¿Femenino plural acogedor? Cuanta tontería para hacer el paripé de feminista. Si el plural femenino fuera tan acogedor como dice no habría tenido la necesidad de aclarar que también incluía a los dos caballeros presentes. Resulta paradójico tener que justificar una inclusión que el masculino plural ya contempla gramaticalmente, asentado como está en la tradición de las lenguas romances, desde el latín por lo menos, que contemplaba tres géneros gramaticales: masculino, femenino y neutro, habiéndose fundido el neutro y confundido enseguida con el masculino. El ejemplo de Terencio lo atestigua: "Pater mihi et mater mortui erant" (Mi padre y mi madre estaban muertos). 
 
  
 

647.- Pantallas. Vuelve a insistir Andrés Rábago, alias El Roto, en que estamos absortos en actualidad, es decir, en las pantallas -identificando la actualidad y las pantallas a las que nos asomamos vertiginosamente para verla-, y sonreímos bobamente, decía él, que yo he modificado, sin su permiso, espero me perdone, por su aumentativo coloquial: bobaliconamente, que me parece más expresivo y grandilocuente, aunque solo sea por el aumento de tres sílabas. El caso es que esta viñeta, unida a la anterior que dice imperativamente ""¡Dejen de mirar por las ventanas y aténganse a lo que les mostramos en las pantallas!" crean una secuencia que nos hace reflexionar: Absortos en la actualidad que nos ofrecen las pantallas, olvidamos lo que está pasando (que es precisamente que estamos absortos, abstraídos en la realidad virtual y abducidos por ella, una realidad que, como sentencia Bergamín en un agudo aforismo, consiste en “tener idea de las cosas”), lo que hace que sonriamos bobaliconamente. 
 
  
648.- Haters vs. Lovers. Dice en un tuit el Jefe del Ejecutivo de la Nación Plurinacional, Primer Ministro o Presidente del Gobierno de las Españas: “respondamos a los haters con datos, inteligencia y humor”. ¿Quiénes son esos señores? Los haters -pronunciese en inglés británico [ˈheɪ.tərs]- son en la lengua del Imperio los que realizan la acción de odiar, los odiadores. Frente a ellos están los lovers, que son los que realizan la acción de amar y enarbolan un discurso amoroso basado en el 'amaos los unos a los otros' que criminaliza a sus rivales. Pero preguntémonos a quién o a quiénes odian unos y aman los otros, antes de calificarlos políticamente en buenos y malos,  “derechas” e “izquierdas”, diestros y zurdos 'y a mucha honra', pues parece que la respuesta es muy sencilla: los haters odian al Gobierno y los lovers (latin lovers o más precisamente Spanish lovers) aman al Gobierno progresista, que encarna la fuerza de la gente y del amor. Se trata de un maniqueísmo simplón de malos, los haters, y buenos, los lovers, que pretende criminalizar el odio -convertido ya en un delito, el delito de odio- y beatificar el amor, que se convierte así en adhesión inquebrantable al sistema y a los principios de fidelidad del Líder Supremo, que se viste con un chaleco para salir en los medios con el emblema, a un lado, del Gobierno de España, y al otro de Protección Civil de la idea de España.
 

    
649.- Capitalismo de la soledad: La Red Informática Mundial con sus varias redes sociales, aplicaciones de citas y los robots de conversación se nutren de nuestra soledad. Detrás de ella hay un modelo económico que fomenta, explota y perpetúa el aislamiento personal. Las principales plataformas digitales tienen un incentivo económico que optimiza, como dicen ellos cuando obtienen beneficios económicos, nuestro aislamiento, reforzándolo para obtener sus pingües ingresos lucrativos. El objetivo de las plataformas es convertir el tiempo que cada usuario les dedica delante de la pantalla en dinero. Cuanto más contenido consumimos, más datos personales les suministramos y oportunidades publicitarias generamos. Por lo tanto, como dice los políticos profesionales cada dos por tres aunque no venga a cuento, los algorrinos, perdón los algoritmos, quería decir, intentan captar nuestra atención entreteniéndonos el mayor tiempo posible. El tiempo que pasamos frente a la pantalla reduce el tiempo que nos queda disponible para relacionarnos de cuerpo presente con los demás, siendo así que los usuarios, que por definición deberíamos ser los que hacemos uso de algo, somos usados por ese algo, y dependemos cada vez más de ello volviéndonos dependientes de las pantallas que captan nuestra atención. Es así como la soledad se convierte en un motor económico que fomenta el consumo digital, lo que a su vez exacerba nuestro aislamiento y soledad. Las herramientas digitales prometen satisfacer la necesidad de conexión humana, conectándonos digitalmente nos desconectan físicamente de los demás. Es así como la soledad se convierte en un importantísimo activo de la economía capitalista, lo que sin duda afecta a nuestra salud mental, daña captándola nuestra capacidad de atención y de asombro y nos hace vulnerables. 
 
 
 650.- La fortaleza asediada. Decía el paremiólogo francés Pierre-Marie Quitard (1792-1882): "El matrimonio es como una jaula de pájaros: se ve a los que están fuera desesperados por entrar, y a los que están dentro igualmente desesperados por salir". Parece que tomó la ocurrencia de Montaigne (1533-1592), que había escrito siglos antes en sus célebres Ensayos: "Sucede con él (sc. el matrimonio) lo que se ve en las jaulas: los pájaros que están fuera desesperan por entrar; y con idéntico afán por salir, los que están dentro". El escritor chino Qian Zhongshu (1910-1998), por su parte, toma este dicho de la literatura francesa, y cambia la metáfora de la jaula en su novela La fortaleza asedidada (1947), una de las obras cumbre de la literatura moderna de su país y su lengua. Los solteros anhelan la estabilidad del matrimonio (entrar a la fortaleza), mientras que los casados se sienten atrapados y asfixiados por su rutina y solo desean poder escapar de ella. Entre nosotros, circula una metáfora castiza atribuida a Miguel Gila, el humorista, que dice: «El matrimonio es como el metro en las horas punta: los que están fuera quieren entrar y los que están dentro quieren salir». Lo bueno de la frase es que puede aplicarse a cualesquiera otras instituciones: el Estado, el Gobierno, la Banca, el Ejército, la Iglesia... y al Individuo Personal, que no iba a librarse de ser una institución tan importante o más que las citadas: el que tiene mucha personalidad quiere librarse de ella y el que no la tiene quiere tenerla como propia. 
 
  

viernes, 6 de noviembre de 2026

Telegramas antisistema (I)

 Deletreando "OBDC"


 Estas ocurrencias no pretenden ser ideas caprichosas o improvisadas, sino aforismos a modo de mensajes telegráficos contra los automatismos mentales y sociales.
 
 
El sistema no puede combatir la corrupción intrínseca porque ésta es inherente a él, que la genera: no es una falla del sistema, la falla es el sistema en sí. 

Esquizofrenia empresarial: vuélvete emprendedor, conviértete en tu pequeña, mediana o gran empresa, sé tu propio jefe y empleado, tu explotador y tu explotado. 

Entre cruces y Cristos, parroquias, curas y monjas, sacristanes y catequistas, capillas y capellanes, ronda, cual Perico por su casa, el diablo del demonio. 

Llamamos porvenir al futuro porque siempre está pendiente de venir, sin que se cumpla su advenimiento, que se proyecta en un mañana inalcanzable por definición.

Los bárbaros hoy sólo pueden ser los extraterrestres. ¿A qué esperan, si existen en el espacio exterior, para invadirnos y acelerar el derrumbe del Imperio? 

Nadie quiere la guerra. Ni siquiera los traficantes de armas, que sólo codician el dinero. Son las propias armas las que están a gritos pidiéndonos la guerra. 

Trabalenguas: Todo está personalizado, empezando por mí mismo. ¿Quién me despersonalizará? El despersonalizador que me desenmascare buen desenmascarador será. 



El varón está empoderado. ¿Quién lo desempoderará? La desempoderadora que lo desempodere sin necesidad de empoderarse para lograrlo buena desempoderadora será.


¿Se trata de un error del sistema y un fallo, por lo tanto, de su funcionamiento o, más bien, de que el sistema todo él en su conjunto es una equivocación?

El Fondo Monetario Internacional cree en el único Dios no verdadero pero sí existente que hay, el Dinero, ens realissimum, en el que deposita su crédito, su fe.
 
  El santoral cristiano, que celebra la Navidad, y el laico, que celebra el día de la mujer trabajadora, tienen en común la misma santificación del calendario.

La desaparición del dinero físico y efectivo, lejos de contribuir a la abolición del vil metal, lo consagra, mostrando su esencia puramente numérica e ideal. 
 
oOo
 
El fascismo puede reaparecer en el momento menos pensado bajo el disfraz de antifascismo.
 
La brigada antidisturbios provoca desórdenes públicos a fin de combatirlos.

Los tertulianos de los platós audiovisuales no razonan: venden opiniones personales al dictado de intereses partidistas.

jueves, 5 de noviembre de 2026

¿Elecciones democráticas?

Publica Giorgio Agamben en su página habitual una reflexión importante para el día de las elecciones democráticas que los españoles convocados a las urnas y bombardeados por todos los medios en la actualidad por los sondeos que dan la mayoría a los unos o a los otros no deberíamos dejar de plantearnos: ¿Elecciones políticas o encuestas de opinión? (Los subrayados en negrita son míos).
 
Que lo que seguimos llamando democracia ha perdido su sentido queda demostrado por el uso indiscriminado de las encuestas, que ponen de manifiesto el hecho, ya evidente, de que las elecciones no son más que una encuesta de opinión y no la expresión de una voluntad política.
 
Las encuestas, al mostrar cada día, a través de las variaciones de las opiniones de los encuestados, la consistencia numérica de los partidos, crean una especie de elección continua, que nadie controla y que, por lo tanto, puede, como de hecho ocurre, ser manipulada para influir a su vez en la opinión de la que debería ser la expresión.
 
 
Llamamos democracia a un gobierno de la opinión pública, es decir, de algo políticamente totalmente inconsistente, que no tiene otra realidad que las encuestas, las cuales, en el mismo momento en que parecen registrarla, la crean, la alteran y la manipulan sin cesar. 
 
El proceso mediante el cual la «voluntad general» de Rousseau, que no puede cuantificarse, se ha ido transformando en la opinión pública, que no es más que una cuestión de números, define el destino de las democracias occidentales. 
 
oOo

Sobre la libertad de elección, por nuestra parte, ya trajimos aquí, a propósito de un verso de Virgilio, una cita de Theodor W. Adorno que merece la pena recordar y que contrapone "libertad" y "elección": La libertad consiste no en elegir entre blanco y negro, sino en escapar de toda alternativa preestablecida.
 
Y también en otra ocasión la siguiente reflexión: Hay quien confunde posibilidad de elección con libertad, y cree que somos libres porque podemos elegir democráticamente entre varios partidos políticos que nos gobiernen. ¡Qué ingenuidad! Cuando elegimos entre varias opciones, nos sometemos a la tiranía de la oferta previa que hay en el mercado. Y eso no es libertad, sino sumisión. La libertad se definiría negativamente cuando no hubiera mercado ni oferta previa que condicionara nuestra elección, sino un verdadero mar de posibilidades en el que poder naufragar, y que, por lo tanto, nuestras opciones no dependieran de los intereses económicos, a los que suele responder la demanda de nuestra voluntad supuestamente libre y nunca más sumisa que cuando se plantea qué elegir en una espiral o círculo vicioso en que la serpiente se muerde la cola y ya no sabemos si es la oferta la que genera la demanda o la demanda la que crea la oferta. La acción de elegir aumenta la ceremonia de la confusión, porque en lugar de mostrar así nuestra libertad, fortalecemos la voluntad individual y personal, creando nuestro ego, ese fetiche que se convierte en nuestro carcelero, esa fragilísima burbuja de cristal en la que vivimos, esa ilusión, falsa como todas las ilusiones, de libertad. 

miércoles, 4 de noviembre de 2026

¿Queda algo?

    Antonio Selfa pone música y canta el poema Algo queda de Agustín García Calvo, incluido en su poemario Valorio 42 veces (1986) con el número XLII, el penúltimo de la serie. 

    El poema comienza con una pregunta que le hace al amor ¿Queda algo de lo que pasa? y responde Algo queda. A lo largo de cuatro estrofas se enumeran cosas que pasan y entre una y otra se repite el estribillo Algo de lo que pasa, / amor, algo queda, que nos sugiere que ese algo que pasa y que queda es el propio amor.  

 

  Al oírlo me vienen enseguida aquellos versos de ese otro gran poeta que fue Antonio Machado, que decían: Todo pasa y todo queda; / pero lo nuestro es pasar, / pasar haciendo caminos, / caminos sobre la mar. 

 

¿Queda algo de lo que pasa,
amor? Algo queda.

De las estrellas de anoche
que borró la mañana
huellas hay entre la yerba,
no sé qué letras de plata,
para que tú las leas.


Algo de lo que pasa,
amor, algo queda.

 



La rana misma que ahora
ha saltado a la charca,
zas, se fue, pero nos deja
onda tras onda en el agua:
nunca sabrás la cuenta.


Algo, algo de lo que pasa,
amor, algo queda.


Al aire, apenas decirla,
se voló la palabra:
eco y eco de ella ruedan
sin fin perdiéndose tras las
nubes y las estrellas.


Algo, amor, de lo que pasa,
algo queda.


Y del amor que en tus labios
una vez palpitara
eco y onda y clara seña
laten y alientan y granan
donde ni tú lo sepas.


Algo queda de lo que pasa,
amor, amor, algo queda.

martes, 3 de noviembre de 2026

Prepping por si acaso (y II)

    Dadas las tensiones internacionales actuales y las amenazas cibernéticas, tiene sentido estar preparado para las emergencias en lugar de dar por sentado que todo estará siempre disponible. 

     Son pequeñas cosas, dice el Ministro de Defensa, que todos y todas (y por lo tanto cada cual, es decir, cada uno y cada una) podemos hacer para mantenernos alertas ante los fenómenos naturales de siempre, y los malhechores respaldados por Estados terroristas que quieren hacerle daño a nuestro país alterando la vida de los ciudadanos y ciudadanas de a pie. 

    No hace falta acaparar: Cualquier persona con sentido común puede empezar por añadir algunos artículos básicos adicionales a su compra semanal y guardarlos en un lugar seguro en casa: alimentos de larga duración, agua embotellada, pilas, linternas, artículos domésticos esenciales y suministros para hijos y mascotas. No hace lanzarse a comprar por pánico, porque podría provocar desabastecimiento como sucedió durante la oprobiosa pandemia, ni gastarse una fortuna. Basta con ir acumulando poco a poco unas reservas razonables para que la familia disponga de lo básico en caso de emergencia porque los servicios habituales se vean interrumpidos temporalmente. 

  Imagen creada a partir del texto con la IA de ChatGPT
 
     Prepararse no es sinónimo de pánico. Es sentido común. Es mejor tener lo imprescindible y no necesitarlo que necesitarlo y no tenerlo. Si se corta el suministro de agua, de electricidad, de internet... Puede haber fallas de software. Son cosas que pasan. Y hablando con familiares y amigos, y vecinos, entre todos se puede crear un clima de resiliencia nacional. 

    Los por si acasos pueden venir del clima: Una tormenta que nos deja sin electricidad, el verano tórrido que conlleva tantos y tan graves incendios forestales que las brigadas contra incendios no dan abasto, epidemias y pandemias como las que declara la Organización Mundial de la Salud, problemas geopolíticos,  la guerra, que está de rabiosa actualidad, que ha regresado a nuestras pantallas como realidad, como idea, como posibilidad, incluso como propuesta. 

    En uno u otro país de la vieja Europa, los gobiernos instan a sus contribuyentes y votantes a abastecerse o a realizar ejercicios de preparación. Los planes de armamento se han disparado, junto con las quejas y los informes sobre drones, intrusiones electrónicas y espionaje. Guerra híbrida, que es la guerra camuflada de paz. La situación internacional es cada vez más seria y preocupante.

 
  Imagen creada a partir del texto con la IA de Grok 

    “Hemos tenido a malhechores pagados con dinero en criptomonedas, y reclutados por internet para realizar ataques incendiarios en diferentes partes del país. La interrupción del transporte marítimo es preocupante por la falta de aprovisionamientos, y del combustible necesario para que funcione la maquinaria. El gobierno aconseja que discutamos, que pensemos y que tomemos iniciativas sobre las medidas razonables para organizarnos durante dos o tres días mientras el gobierno soluciona, si puede, los problemas. 

    Estamos hablando de interrupciones en el suministro de nuestros servicios básicos y esto puede suceder en cualquier momento, pero que no cunda el pánico. Esto es prepping, o sea, preparacionismo: pensar con antelación en algo que podría salir mal y tomar medidas para evitarlo o, al menos, para lidiar con ello si llega a suceder. El problema potencial puede no llegar a ocurrir nunca, pero hay que estar preparado por si acaso.

lunes, 2 de noviembre de 2026

Prepping por si acaso (I)

    El Secretario (o lo que viene a ser lo mismo entre nosotros) el Ministro de Defensa de aquel país, a través del Ente Público que es la televisión nacional, ha instado a la ciudadanía (ya no queda bien aquello de a los ciudadanos, que hace necesario para algunos y algunas el añadido de la coletilla “ y ciudadanas” para no ser tachado de falócrata machista no inclusivo) a prepararse por si acaso sucede algún imprevisto que el gobierno no pueda solucionar inmediatamente... 
 
    Estamos hablando, ha especificado el canciller, de tres litros de agua potable por persona y día, que habría que almacenar en garrafas, de conservas en la despensa para asegurar el suministro durante varios días de alimentos que no necesiten cocción ni calentamiento al fuego en la vitrocerámica o en el microondas. Si tienen bebés a su cargo, les aconseja, que se provean de pañales y de alimentos infantiles, y si tienen mascotas, de comida y agua para ellas. Y también linternas y aparatos de radio que funcionen a pilas, velas y cargadores para el móvil, no vaya a ser que el artilugio se quede sin batería y permanezca uno incomunicado por lo tanto. 
 
    Y, por supuesto, conviene que haya dinero en efectivo en casa por si fallan los sistemas de pago virtuales con tarjeta y los cajeros automáticos dejan de funcionar, aunque las tiendas también se verían afectadas si sus sistemas o suministros se viesen interrumpidos. El país depende de cadenas de abastecimiento internacionales para muchos productos, por lo que las interrupciones graves podrían afectar a las entregas y a las existencias de los supermercados. 
 
  
    A los televidentes les parece normal que se les aconseje que guarden algo de dinero en efectivo, porque, se preguntan algunos, ¿podríamos vivir sin dinero, que es la realidad de las realidades? Es una pregunta interesante. El Gobierno opina que no, y por eso les aconseja que guarden algo de calderilla en el calcetín "por si las moscas" y que no lo fíen todo al dinero virtual espiritual. 
 
    El Gobierno no se limita a decir a la población que se prepare para tres días. Ha de entenderse que lo de los tres días es una recomendación mínima, no una garantía de que todo vaya a volver a la normalidad, como sería lo deseable, al cabo de setenta y dos horas. En caso de un ciberataque grave o una interrupción importante de los servicios esenciales, podrían verse afectados sistemas como la electricidad, el gas, la banca, los cajeros automáticos y los pagos con tarjeta durante más tiempo, una semana, quince días, un mes... Dependiendo de la magnitud de la interrupción, los servicios podrían tardar más de tres días en volver a la normalidad. Estamos hablando del peor de los casos. 
 
    ¿Qué significa que estos consejos se den ahora precisamente y públicamente? ¿Qué quieren decirnos? ¿Estamos ante un peligro real o solo imaginario? Bueno, dice el Secretario de Defensa, hay que tranquilizar a la gente. ¡Que no cunda el pánico, por favor! No hay informes que indiquen que vayamos a sufrir un ataque terrorista inminente ni una declaración de guerra inmediata. Lo que el Ejecutivo pretende es iniciar una reflexión colectiva en el sentido de que conviene estar preparado ante los imprevistos, mejor que verse sorprendido con la guardia baja. Se trata de una reflexión institucional sobre la resiliencia nacional, a la vista de lo que están haciendo otros gobiernos de otros países, lo que hace pensar que quizá nuestro país se ha quedado rezagado durante años en cuanto a los consejos a las familias y a las empresas a fin de prepararse ante interrupciones que podrían producirse pero también ante amenazas más graves y que no hay forma de prever. Vivimos, ha dicho al final de su intervención televisiva, en un mundo más peligroso y turbulento.

domingo, 1 de noviembre de 2026

España es un dolor

    Spain is pain es un juego de palabras en inglés que significa "España es dolor", algo parecido, aunque de lejos, a "hispánico pánico" o "pánico hispánico", y que nos recuerda al castizo "Me ahogo, me ahogo, me ahogo  en este albañal y me duele España en el cogollo del corazón" de don Miguel de Unamuno. Albañal, por cierto, es voz árabe andalusí que puede tomarse como sinónimo cumplido de cloaca.

    Spain is pain, es también un vídeo generado con IA, creación de Par Odiando, un creador digital de canción protesta, crítica y satírica que presenta a una artista inexistente, llamada La Dolores, y caracterizada como La Dolorosa,  Nuestra Señora de los Dolores, una de las principales advocaciones de la Virgen María, que representa el sufrimiento y el dolor de la madre que ha perdido a su hijo.
 
    La Dolores entra en el Congreso de los Diputados y canta un tema rapero con música pegadiza, un Congreso que nos recuerda, por un lado, a Banksy y su Parlamento de los simios, y por otro el universo orgüeliano de Animal Farm o Rebelión en la Granja, en el que sus señorías, ya sean rojos o azules, de uno u otro signo político, sean de izquierdas o sean de derechas, aparecen, dentro de la falsa polarización, igualmente caracterizados como cerdos. Tanto la diestra como la zurda son manos del mismo monstruo.


    La letra presenta algunas proclamaciones un tanto ingenuas. En todo caso la fuerza expresiva del vídeo reside en sus potentes imágenes y su sorprendente final, que aquí no voy a revelar. 

Spain it is Spain, is pain, is pain, pain, pain... Mi vieja me decía, "Mira, hija,  desconfía de promesas de políticos y de la policía". La patria no se vende, te  la alquilo una semana. El sol sale pa' todos, pero tu casa es privada. El facha pide orden, el  rojo pide reparto. Ponen orden en su mesa y solo reparten los cargos. Nos gritamos facha y rojo  hasta que alguno se pique. La banca embarga ambos, implique lo que implique. Si el de enfrente mete  mano, quiero verle en el banquillo. Si es el mío,  no es lo mismo. Ya conozco ese estribillo.  Me indigna el enchufismo. Hasta que suena mi apellido. Ayer era una mafia, hoy es tirar de  conocidos. La peor clase no es la alta ni la baja, es la política. Empecé siendo crítica, pero me  hicisteis cínica. Estoy en medio de un atraco. Vinisteis a salvarnos, pero erais los cacos. Si  así es, es pain pain pain. Ladrones contra cacos, polis y pacos. Me quedo con mis  amigos, que le den a los partidos. Hazle caso a mi mamá, solo nos quieren divididos. Spain it is Spain, is pain, is pain, pain, pain...

      

sábado, 31 de octubre de 2026

Inteligencia ¿Artificial o Antinatural?

    Uno de los ensayos que se publicaron el año pasado más celebrados fue Hipnocracia del poco o nada conocido hasta entonces filósofo chino Janwei Xun, que analizaba la manipulación algorítmica y la construcción de la realidad en la era digital. Su éxito fue fulgurante. Periódicos internacionales como Le Monde o The New York Times celebraron su publicación como Libro del Año. El libro se tradujo a varios idiomas y su autor fue entrevistado. 
 
    La publicación de Hipnocracia se produjo en enero de 2025. En abril el filósofo italiano Andrea Colamedici reveló que Janwei Xun no existía. Sonaba un poco a aquello que dijo Balzac de “Madame Bovary soy yo”. Vamos que venía a decirnos que Janwei Xun era él, una creación suya, aunque no exactamente, porque era una interacción entre la IA y él.
 
    En este vídeo Colamedici nos habla del asunto, y confiesa su odi et amo a la tecnología. Dice literalmente que ama la tecnología tanto como la odia, y critica que en general los usuarios de la IA no estamos adaptando esta a nuestra vida, sino al revés: estamos adaptando nuestra vida a la IA, que te sugiere qué música escuchar, qué vídeos o películas ver... según tus gustos, que ella conoce mejor que tú. Te dice hasta lo que tienes que pensar, con lo que no tienes que elegir nada, ya que ella elige por ti.
 
 
     A este estado de cosas le ha dado en llamar “hipnocracia”, es decir, “gobierno -ya dijimos en otra parte que todas las cracias son deleznables salvo una, que era la acracia o ausencia de gobierno- del sueño, es decir, del amodorramiento, del sueño hipnótico, no del onírico. 
 
    En castellano la palabra 'sueño' confunde los dos sentidos que los griegos distinguían perfectamente: hipno- (sleeping, sommeil) y oniro- (dreaming, rêve). De ahí que la célebre frase de Goya “el sueño de la razón produce monstruos” se haya interpretado a veces ambiguamente, y no como pretendía probablemente su autor en el sentido de que el adormecimiento de la razón era el generador de las monstruosidades...
 

     En el vídeo adjunto Andrea Colamedici dice entre otras cosas que la hipnocracia es el primer régimen de la historia que no necesita controlar los cuerpos. No censura, satura. No reprime los pensamientos, los orienta. No nos dice qué pensar, nos dice en qué pensar, dictándonos la agenda. Es un imperialismo cognitivo, no es una teoría. La hipnocracia es el aire que respiramos cada vez que abrimos CHAT GPT, que es un sistema entrenado con nuestros propios datos, con los textos que hemos escrito...
 
    La IA no es un oráculo. El problema es que está programada para darte siempre la razón, lo que se ha denominado sicofantía, que es la tendencia propia en la antigüedad de los sicofantas o denunciadores  de venta de higos y en la actualidad de los grandes modelos de lenguaje a adaptar, exagerar o validar las opiniones, creencias y expectativas del usuario, dándole siempre la razón aunque esté equivocado, un servilismo o adulación interesados. 
 
  
    Quizá lo más interesante de lo que dice Colamedici en el vídeo es que la IA es un fármaco, en el doble sentido de “veneno” y “cura”, de ahí su odio y su amor por el invento, o como dicen los modernos un hater y un lover, y, según él, se puede hacer un uso inteligente de la Inteligencia Artificial, aunque parezca un oximoro, si se la confronta consigo misma.
 
    Hace poco ha saltado a la prensa el caso de la novela Donde el agua trabaja de David Silva Rojas, ganadora de un primer premio internacional de novela breve en castellano. Un jurado competente eligió esa novela entre dos mil manuscritos presentados. Pero sometida a Pangram se descubrió que la novela estaba escrita en un 99% por la IA. Las bases del concurso prohibían expresamente la utilización de esta herramienta. 
     El problema que plantea este caso es el valor de la procedencia de un texto. En el caso de la novela, está claro que es un fraude porque el concurso exigía que la novela no hubiera sido creada por la inteligencia artificial, pero eso no le quita valor literario o narrativo. Alguien como Colamedici puede utilizar la IA interaccionando con ella y crear algo intrínsecamente valioso. La descalificación de un texto no debe hacerse en función de su creación, sino del propio texto. Por otra parte, nosotros escribimos mal, hasta los que mejor escriben, la mayoría de las veces. No es lo mismo utilizar la IA como asistencia que como generación. En todo caso no nos hace falta la IA para saber si una creación de cualquier tipo es buena o es mala, porque lo importante no es quién lo dice, sino lo que dice.

viernes, 30 de octubre de 2026

Pareceres CXXXI

641.- De actualidad. He modificado ligeramente el texto de esta viñeta de mi admirado Andrés Rábago, El Roto. Lo he hecho sin su permiso, pero espero que no le importe, por eso me he cuidado de añadir entre paréntesis al lado de su firma en la parte inferior derecha la palabra “modificado”. La viñeta representa a un hombre en actitud pensativa, con la mano en la barbilla, como el pensador de Rodin, frente a una pantalla a la que se asoma preocupado para informarse de la actualidad. Decía en su versión original “Absortos en la actualidad, olvidaban el presente”. Mi modificación sustituye “el presente”, que es un término muy abstracto y gramatical, por “lo que estaba pasando”, que me parece una fórmula más certera. No cambia mucho el significado, pero pone de relieve que no es lo mismo asomarse a una pantalla que a una ventana de verdad. 
  
 
  642.- Antes de morir quiero... Espacio Funerario es el nombre comercial de una empresa de servicios fúnebres que ofrece gestión de tanatorio, féretros, ramos y coronas de flores, esquelas, inhumaciones, incineraciones y trámites administrativos varios relacionados con el deceso, como se dice eufemísticamente para referirse a la señora inmortal. Dicha empresa ha impulsado la campaña “La pizarra de los sueños pendientes”, un mural participativo instalado en la calle, colocado con motivo del Día de Todos Los Santos. La frase escrita en la parte superior de la pizarra «Antes de morir quiero…» invita a los viandantes a completarla y hacer público su deseo escribiéndolo con una tiza en la pizarra de las que hay en una caja junto a ella. Lo que escribe la gente es de lo más diverso: desde aprender a tocar un instrumento hasta hacer un viaje a las Quimbambas,  conocer gente nueva o ver crecer a los nietos, benditas criaturas... La frase me recuerda a mí a aquellos versos del poeta cubano José Martí: (...) y antes de morirme quiero / echar mis versos del alma.  La pizarra, al igual que los epitafios de las tumbas romanas imperiales, quiere hacer que la gente se acuerde de que hay que vivir antes de que sea demasiado tarde: memento uiuere en vez de memento mori. La empresa funeraria lava así su fúnebre imagen que, además de gestionar el final de la vida, promueven también su celebración y aprovechamiento. "Antes de morir quiero..." Pero ¿quién te ha dicho que vas a morirte? ¿quién quiere morirse?
  
643.- Muertos de calor. Dice la prensa autumnal que el verano que hemos dejado atrás, ya podemos hablar de él a toro pasado, ha sido el más mortífero de todos los veranos habidos hasta la fecha porque el calor extremo que hizo nos ha dejado, aparte de muchos sofocos e incendios forestales,  más de cinco mil muertes en España que no se hubieran producido de no haber sido tan tórrido el estío por obra y gracia del calentamiento planetario que es fruto del cambio climático. Pero incurren en la falacia contrafáctica: si el verano hubiera sido menos canicular y abrasador, ¿seguirían vivas por ventura esas cinco mil personas que 'murieron de calor'?
 
  
644.- ¿Quién viene? Otra viñeta de mi admirado Andrés Rábago el Roto, publicada el 27 de octubre por El Periódico Global(ista), alias El País, se titulaba: ¿Quién viene? Muestra a un personaje de perfil con uniforme militar de color caqui -la única nota de color en el blanco y negro- en una tribuna o un balcón que dice ante una multitud congregada a sus pies: ¡Que viene Franco! ¡Que viene Franco! Los signos de exclamación y la repetición de la frase le da un tono de alarma. Franco según el manual de historia de España murió en 1975, pero la viñeta sugiere que el franquismo no ha desaparecido en absoluto, pero tampoco el propio Franco, que es quien nos avisa... de que viene Franco, no de que vuelve, porque nunca se ha ido. No se habla, en efecto, del regreso físico del dictador, sino que es el propio dictador el que nos dice aquí estoy yo. Muerto el dictador, no murió la dictadura, que lo hizo posible a él y la obediencia, la sumisión y la aceptación del poder impuesto desde arriba. Cincuenta y un años después de su muerte, y siete después de su exhumación del Valle de los Caídos, Franco nos advierte de su inminente adviento. La viñeta puede sugerir que el franquismo no es únicamente un período histórico concluido en 1975, sino una presencia constante en la vida política española. El dictador no regresa, habita entre nosotros, porque nunca ha terminado de marcharse.   

645.- Vagando en la jaula: Extraigo del del poema «Wandering in the Cage» inserto en el poemario «The Last Night of the Earth Poems» (1992) de Charles Bukowski (1920-1994) la siguiente perla cultivada, escrita en verso libre o, lo que viene a ser lo mismo, prosa poética discontinua en varios renglones a modo de versos: La gente es extraña: se irrita constantemente por cosas triviales, pero, ante un asunto tan importante como desperdiciar por completo su vida, apenas parece darse cuenta...  En versión original: 'people are strange: they are constantly angered by / trivial things, / but on a major matter / like / totally wasting their lives, / they hardly seem to notice... ' Y le pido a la IA (Inteligencia Antinatural) o más bien (Idiotez Artificial) que genere una imagen alusiva para ilustrar las palabras del poeta, y esto es lo que genera:

jueves, 29 de octubre de 2026

El pueblo y "yo"

    En su libro autobiográfico de memorias Autorretrato en el estudio, ('Autoritratto nello studio', publicado en 2017), Giorgio Agamben le dedica unas palabras a nuestro gran poeta, aforista y amigo suyo José Bergamín (1895-1983),  al que llama Pepe. Gracias a él, que había pasado buena parte de su vida en el exilio, Agamben descubrió España: “Su Madrid, sin duda, el gris y la oscuridad del barrio de la vieja mezquita, y luego Sevilla y Andalucía, de sol deslumbrante”. 
 
  
    Gracias a él, Agamben reflexiona sobre el concepto de pueblo que no es "una porción numérica". Gracias a Pepe, comenta el filósofo italiano, conoció las "últimas huellas de algo así como un pueblo, ese pueblo-aldea que para él no era una sustancia sino siempre y sobre todo minoría: no una porción numérica, sino más bien lo que impide a un pueblo coincidir consigo mismo, ser todo. Y este era el único concepto de pueblo que podía interesarme. Recuerdo que un día me dijo que se había dado cuenta de que el pueblo español se había muerto antes que él y que ese era el momento más trágico de toda su vida. Sobrevivir al propio pueblo es nuestra condición, pero es, acaso, también la extrema condición poética”. 
 

    Sobre esto mismo acaba de volver Agamben recientemente en su última columna Il popolo innumerabile, un pueblo que no se deja reducir a número. En la democracia, viene a decir ahora Agamben en la columna susodicha, no hay pueblo que valga: el pueblo solo tiene sentido, escribe, si no es numerable o si es, si se prefiere decirlo así, innumerable: "si se puede contar, lo decisivo ya no es el pueblo como tal, sino una cantidad numérica, la llamada mayoría, en la que el pueblo se disuelve según el perverso mecanismo de las elecciones o los plebiscitos. El pueblo -al igual que el género humano- no es un conjunto formado por singularidades numerables: el carácter «popular» o «genérico» -es decir, el carácter político- debe pertenecer íntegramente al individuo como tal. Esto es lo que Marx intentó plasmar con el concepto de Gattungswesen («ser genérico»), que define a cada hombre y no a una cantidad numerable. En la medida en que cada hombre «se refiere a sí mismo como al género presente y vivo», este no puede ser una suma numérica de individuos, sino que es una realidad esencial y plenamente presente en cada uno. Si el pueblo, como ser genérico, se cuantifica, se divide no solo en una mayoría y una minoría, sino también en facciones, entre las que se establece necesariamente una guerra civil".
 
    Volviendo a Bergamín, Agamben le dedica el siguiente párrafo, poniendo de relieve su insobornable libertad y su carácter de poeta popular en el mejor sentido de la palabra: “La ligereza de Pepe -su legendaria frivolidad- residía toda en la cualidad volátil e insustancial de su yo. Era perfectamente él mismo, porque no era nunca él mismo. Era como una brisa, o una nube o una sonrisa: absolutamente presente pero nunca constreñido en una identidad (por esto la condición de inexistencia formal a la cual lo había obligado el gobierno español privándolo de sus documentos se condecía con él y lo divertía). Toda su doctrina del yo se resumía en un verso de Lope de Vega que le gustaba citar: “Yo me sucedo a mí mismo”. El yo no es sino este sucederse a sí mismo, “adentrarse” y “salirse de sí mismo” -o “enfuriarse” - como decía, incesantemente salir de sí y entrar en sí, faltarse y aferrarse, en última instancia, sólo a “un punto de la nada en que todo se cruza”, siguiendo, como escribía a propósito de su amado Lope, “el dictamen del aire que lo dibuja’’. Airoso, Pepe lo era: por eso amaba firmar en forma de pájaro”. 
 
    A Bergamín poeta le dedica Agamben estos versos: Sulla neve che intatta / traveste il paesaggio / tre gocce di sangue /  meravigliosamente. / Senza chiudere gli occhi / vicino e distante / un fremito d’ali / invisibilmente. Sus traductores al castellano, Rodrigo Molina-Zavalía y María Teresa D'Meza, los vierten magistralmente así en heptasílabos: "Sobre la nieve intacta / que enmascara el paisaje /  maravillosamente,  / vi tres gotas de sangre. / Y sin cerrar los ojos / sentí, cerca y distante, / aletear un vuelo / invisible en el aire".
 
 
    A Giorgio Agamben, por su parte, le envió José Bergamín este poema, fechado en la navidad de 1982 en Donosti: "El lenguaje que hablamos no es sonora / música del silencio; / es como un torbellino de palabras / que arrastra un fuerte viento. / Un mundanal ruido pesaroso / que sube del infierno; / y con sus muchos humos enmascara / las luces de su fuego".