domingo, 12 de julio de 2026
¿Prioridad nacional?
sábado, 11 de julio de 2026
Del género gramatical
Las palabras alemanas, por ejemplo, tienen género gramatical y se clasifican en masculinas, femeninas y neutras, como las griegas y latinas. Las masculinas llevan el artículo “der”, las femeninas “die” y las neutras “das”. ¡Qué diferencia con el inglés donde sólo hay un artículo “the” para todas las palabras y donde no existe el género gramatical! ¡Qué diferencia con la nuestra, donde sólo hay género masculino y femenino en los sustantivos!
Llama la atención, al comparar el alemán con nuestra lengua, lo relativas que son algunas de nuestras convenciones lingüísticas y que a nosotros nos parecen lo más natural y normal del mundo. Por ejemplo, cualquiera diría que es natural que la palabra “sol” tenga género masculino y la palabra “luna” lo tenga femenino, y digamos “el sol” y “la luna”, porque así sucede en nuestras lenguas romances derivadas del latín (italiano, francés, portugués y español), donde estos astros se identificaron con Apolo como dios solar y Diana como diosa lunar.
Nos parecerá tan natural que habrá quien incluso se atreva a racionalizar lo irracional y decir que es lógico que el sol sea masculino porque es activo, agente, emisor de luz, mientras que la luna, que recibe la luz solar de la que se impregna porque no tiene luz propia, es pasiva, paciente, receptiva, y otras majaderías por el estilo, deduciendo a partir de ahí rasgos definidores de la “virilidad” y la “feminidad”. Se dice, por ejemplo, que el símbolo de Marte representa el escudo y la lanza del dios de la guerra, mientras que el símbolo de Venus simboliza el espejo de mano portado por la diosa del amor y la belleza. Al "espejo de Venus" también se lo denomina cruz ansada porque es una cruz con una parte superior en forma de óvalo o ansa en latín (ansam>asa). Corresponde a un jeroglífico egipcio llamado "anj" que significa "vida". Sería la llave de la vida, que adoptaron los cristianos coptos como símbolo de su fe en la cruz de Cristo, y será también el símbolo del cobre, de Venus y de lo femenino, relacionado en este caso con el útero.
viernes, 10 de julio de 2026
DMOCRACIA®, marca registrada
jueves, 9 de julio de 2026
Dios bendice a América y América a Dios.
miércoles, 8 de julio de 2026
Variedad de variedades
martes, 7 de julio de 2026
¡Viajeros al tren!
turistas de ida y vuelta, siempre a lo mismo, yendo y viniendo para cambiar de sitio.
¿Dónde aquellos se fueron trenes antiguos? Muertas yacen sus vías en el olvido.
Mil cruceros y aviones ahora mismo surcan mares y cielos azul marino.
Los reactores sueltan su chorro líquido, dejan al paso estelas en el vacío.
Hay turoperadores operativos y hay agencias que venden nuevos destinos.
Ya no hay viviendas, solo bloques de pisos, cientos de alojamientos, nichos turísticos.
Ya no quedan ciudades, las han destruido, solo acaso necrópolis donde vivimos.
¿Quiénes son, me pregunto, los modernísimos bárbaros invasores ahora mismo?
Idiotas, somos ellos nosotros mismos... En noches de verano, cantan los grillos.
lunes, 6 de julio de 2026
¿Lucharías por tu patria?
domingo, 5 de julio de 2026
Curso de verano
sábado, 4 de julio de 2026
Estelas de condensación
Hemos monetizado el concepto del tiempo (time is money, y viceversa), un tiempo mercantil en el que existimos pero no vivimos; un producto más que consumimos.
No quedan tan lejos los tiempos del bozal, según la expresión popular de lo que el discurso oficial denominaba 'mascarilla' y era, además, de uso obligatorio.
El cartel que dice “usted se encuentra aquí”, señalando un punto concreto en un plano, pretende meternos, cartografiados, en el mapa, sacándonos del territorio.
viernes, 3 de julio de 2026
Profecías que se cumplen

























