miércoles, 22 de julio de 2026
Pareceres CXVII
martes, 21 de julio de 2026
Memes cartesianos
Cuando pienso, no hay que suponer que sea un «yo» real el que piensa. Hay pensamiento, y el «yo» que dice «yo pienso» es un pronombre que pretende convertirse en nombre propio del que piensa; pretende, por tanto, convertir en un ente real y existente al hablante. Pero quien piensa o habla de las cosas no puede ser, al mismo tiempo y en el mismo sentido, una cosa más de aquellas de las que habla. Por eso, si «existir» significa ser un ente determinado dentro de la realidad, el que piensa no existe como tal ente. Y cuando el yo intenta pensarse a sí mismo, el yo pensado se convierte en una imagen, una representación, algo de lo que se habla: el yo que piensa no puede ser enteramente el yo pensado, ni el yo pensado puede ser el acto mismo de pensar.
Cogito, ergo non sum: pienso, luego no soy una cosa de la realidad. Si pienso, no soy una cosa: porque las cosas son aquello de lo que se habla, y el que habla no puede ser, mientras habla, una cosa más de aquello de lo que habla.
¡No pienso, luego existo, señor Descartes!
O, más cierto que
eso, que no es cierto,
pienso, luego no existo, luego, pienso
apenas;
luego pienso que pienso, pero no pienso
ni
existo;
luego no vivo, luego soy idiota,
un puro intelectual
impuro
que, pensando que piensa, el gran tonto
“pensamienta”
la
vida y va dejando
dentro de ella también un
pensamiento
cartesiano y puro y estéril pensamiento
que pudre
el pensar y la vida misma.
Pienso que usted es un idiota, luego
existe.
Y luego no existe, señor Descartes.
¡Que le den!
lunes, 20 de julio de 2026
Cortina Verde de Humo

sábado, 18 de julio de 2026
La familia real unida

Hace calor
La verdad es que, como ya se ha dicho muchas veces, la presunta crisis o emergencia climática no supone ningún peligro para el planeta ni para nosotros mismos, más allá de la contaminación informativa. Y es normal que en estas fechas haga calor. Y puede incluso que haga más calor de lo normal. Por algo será, pero no tanto por lo que nos dicen, por las emisiones descontroladas de C02, que son nuestra huella de carbono, sino porque la Tierra experimenta y ha experimentado cambios dentro de nuestro sistema solar para seguir girando, ya sea más cálida o más fría.
Dicen que la presunta emergencia o crisis climática no puede negarse. De hecho la afirman constantemente y la responsabilizan de millones de muertes que se producen cada año y que seguirán produciéndose. Huelga decir que estas muertes no preocupan a los poderosos. La mitad de los multimillonarios de Silicon Valley están construyendo, dicen, lujosos búnqueres en Nueva Zelanda en previsión del posible colapso climático generalizado, que mantienen a una temperatura constante de 19 grados Celsius (antes centígrados) y viajan en coches blindados y surcan los cielos con sus jets privados que dejan estelas de condensación.
Pero no olvidemos que mata más el frío que el calor, aunque las muertes del frío no son noticia como lo son ahora las del calentamiento global causante de los incendios. Recordemos los del año pasado. Este año ya hemos tenido y estamos teniendo ahora mismo incendios producidos por el abandono y descuido de los montes y los bosques, la especulación urbanística del medio rural, y la acción de los pirómanos, unos incendios de los que somos culpables todos y cada uno en la misma medida por la huella de carbono que dejamos, nuestro pecado original.
Pero las muertes climáticas, si existen, no afectan a todos por igual. Unos son más vulnerables -es decir, más pobres- que otros y se mueren más porque no disponen contra el frío de calefacción y contra el calor de acondicionamiento de aire. Las noticias de estas muertes, además, son sofocantes y contribuyen con su tráfico constante al calentamiento del planeta. Los pobres, además, padecen peores condiciones laborales, y el trabajo también mata, mata más que el clima sobre todo cuando la gente se mata a trabajar.
Vemos, en conclusión, que el desastre climático no afecta tampoco a la "humanidad" en abstracto y en general de manera igualitaria e idéntica. Puede que trascienda las divisiones raciales y las sexuales o de género, como dicen ahora, pero no las de clase social. El clima mata presuntamente más a las clases sociales bajas que a las altas, porque no es el clima lo que mata sino lo que está detrás, que es el dinero.

La crisis o emergencia del cambio climático no deja de ser un eslogan vacío para justificarlo todo y para responsabilizarnos a todos y cada uno del desastre general.
viernes, 17 de julio de 2026
El filósofo pirata
jueves, 16 de julio de 2026
Monos con pistola

miércoles, 15 de julio de 2026
Cambio climato-¿lógico?
martes, 14 de julio de 2026
A vueltas con los dioses
-No te está "copiando el look", se llama Zeus y, para colmo, está aquí desde antes que nosotros.






















