martes, 26 de mayo de 2026
Las cobras de Delhi y las ratas de Hanoi
lunes, 25 de mayo de 2026
Zonas de Altas y Bajas Emisiones
domingo, 24 de mayo de 2026
Taller de métrica: hexasílabos.
sábado, 23 de mayo de 2026
85 segundos para la medianoche
viernes, 22 de mayo de 2026
Pareceres CXI

jueves, 21 de mayo de 2026
Mensajes varios y una nota de Schopenhauer
Afirma un divulgador científico que en el futuro ya no habrá viejos, sino personas mayores, desapareciendo así los ancianos por virtud de semántica eutanasia.
Izquierda y derecha son un invento del gobierno para que haya polarización y no deje de haber efectivamente gobierno, el falso dilema de una falsa dicotomía.
Nunca ha sido tan abrumadora la obsesión identitaria del personal, persiguiendo identidades cambiantes, frágiles, múltiples, variables, fluidas e… inventadas.Die wohlfeilste Art des Stolzes hingegen ist der Nationalstolz. Denn er verrät in dem damit Behafteten den Mangel an individuellen Eigenschaften, auf die er stolz sein könnte, indem er sonst nicht zu dem greifen würde, was er mit so vielen Millionen teilt. Wer bedeutende persönliche Vorzüge besitzt, wird vielmehr die Fehler seiner eigenen Nation, da er sie beständig vor Augen hat, am deutlichsten erkennen. Aber jeder erbärmliche Tropf, der nichts in der Welt hat, darauf er stolz sein könnte, ergreift das letzte Mittel, auf die Nation, der er gerade angehört, stolz zu sein. Hieran erholt er sich und ist nun dankbarlich bereit, alle Fehler und Torheiten, die ihr eigen sind, πὺξ καὶ λάξ (mit Händen und Füßen) zu verteidigen.
miércoles, 20 de mayo de 2026
Tres apotegmas contra el Ejército y un colofón

martes, 19 de mayo de 2026
No, renó y recontranó
La primera forma de expresión de un niño recién nacido es el llanto. A los pocos meses comenzará a ensayar gorgoritos y vocales, y poco después a balbucear mezclando consonantes y vocales, repitiendo muchas veces la misma sílaba gugu, tata, mama, papa hasta que comience a alternar sílabas diferentes.
Una de las primeras palabras que aprende a decir un niño es “no”. Leo que el cincuenta por ciento de los niños dicen “no” a los diecisiete meses, el setenta y cinco por ciento a los veinte meses y el 95 por ciento a los dos años. Es verdad que antes ya dicen cosas como “mamá” y “papá”, pero no son palabras que tengan significado propiamente hablando todavía, sino que son llamadas.
A partir de
los dos años comenzarán a reconocer cosas como “gato, tren,
coche, casa” y a hacerse ideas o representaciones visuales de esas
cosas. Más o menos a los veinticuatro meses los
niños entran de lleno en una fase negativista, donde a todo
contestan «no, no quiero». Una etapa donde niegan prácticamente
todo, sin más. Dicha etapa negativa, como la del "por qué", la pregunta que se hacen siempre los niños cuando van entrando en uso de razón y lengua, es una fase de autoafirmación, según los psicólogos infantiles.
A raíz de ahí, también la negación es lo que dice el pueblo y la gente a lo que se le impone desde arriba y está mandado desde las altas instancias, y lo que dice nuestro corazón, que tiene algo de niño y de pueblo y de gente que se rebela contra lo establecido.
Ahora bien, la negación, que viene de fuera del lenguaje, que viene de abajo, puede incorporarse y acabar asimilada, como de hecho sucede enseguida, y entrar a formar parte de las palabras que tienen significado, es decir, de las ideas que constituyen la realidad, y, por lo tanto, de la realidad misma.
Cuando alguien dice que es “ateo”, por ejemplo, no está negando la idea de “Dios” -theós- en griego, sino que al meter la negación, que es el prefijo negativo a(n)- en griego dentro de esa palabra e idea refuerza la idea, la reafirma, desactivando la fuerza negativa, afirmando la idea de "Dios", reafirmándola.
La rebeldía del niño, del pueblo, de la gente sólo puede consistir en decir que “no”, un no que está vivo, que no se deja positivizar, que no pasa de decir que no una y otra vez. Cuando incorporamos el no, el in- de infinito, el an- de anarquía o el a- de ateo, ya no hacemos nada, ya no negamos, estamos afirmando.
La negación tampoco puede convertirse en negacionismo o negativismo, es decir, en un -ismo, en una ideología, porque entonces se positiviza. Frente a eso sólo cabe seguir negando y renegando una y otra vez sin afirmar nada positivo. Como dicen en Aragón: no, renó y recontranó.
lunes, 18 de mayo de 2026
De la soberanía popular
Superanus no es latín clásico, sino un desarrollo del latín tardío y medieval, recogido como veo que está en el Glossarium Mediae et Infimae Latinitatis de Du Cange y W. Meyer (1886) y atestiguado en varios documentos, por lo que no hace falta restituirlo con un asterisco como forma supuesta pero no documentada. Así, por poner un ejemplo cualquiera, leemos en el Chartularium de la abadía de San Víctor de Marsella de finales del siglo XI: Et dono ibi, in alio loco, juxta via superana, quae vadit ad Artiga, petia de terra. Y te doy allí, en otro lugar, junto al camino de arriba, que va a Artiga, una pieza de terreno. Donde aparece la expresión via superana como “camino de arriba”, con el significado local, puramente topográfico de “situado en una posición elevada”.
domingo, 17 de mayo de 2026
Pareceres CX





























