viernes, 17 de julio de 2026

El filósofo pirata

Amador Fernández-Savater, “investigador, activista y filósofo”, según la entrevistadora Marga Durá, ya conocido por el libro que su padre Fernando Savater le dedicó, “Ética y Política para Amador” (1991), ha concedido una entrevista a La Vanguardia con motivo de la publicación de su libro “La batalla del pensamiento”, de la que entresaco, en primer lugar, su titular, que llama mi atención: “Sin ideas propias se vive en un mundo diseñado bajo requerimientos de otros”, que da a entender que hay que tener ideas propias, no vaya a ser que la Inteligencia Artificial, por ejemplo, se apropie de la capacidad que nos hace únicos: pensar. Pero pensar no es tener ideas propias, sino todo lo contrario: deshacerse poco a poco de ellas...
 
Amador prefiere autodefinirse como un filósofo... pirata, desmarcándose de la filosofía académica, quedándose con la otra, la que surge al margen de las instituciones educativas, que es un tesoro del que hay que reapropiarse una y otra vez, cual corsario bucanero Pata de Palo al abordaje. El libro que acaba de publicar habla, según leo en la sinopsis, del colapso de la salud mental, del del vínculo social, del de la relación con la naturaleza, por lo que parece un libro de autoayuda que propone una receta mágica: pensar, que es para él, aprender de nuevo a ver y a dirigir la atención, renombrar la realidad, una declaración subversiva de independencia, algo que cada vez se hace más cuesta arriba porque en los media se siembran opiniones personales, insistiendo en la obligación política de «tomar partido» en un espacio polarizado, como gustan de decir ahora, y manipulados en la vida cotidiana por los dispositivos tecnológicos que acaparan nuestra atención y percepción, convirtiéndonos en meros espectadores, consumidores de informaciones -todas ellas fake news- y en tertulianos en nuestra vida privada, siempre aislados y con miedo, lo que supone un caldo de cultivo para las ultraderechas.
 
 
Cuando la periodista le pregunta qué es pensar, piratea una definición de Albert Camus que le gusta mucho y dice: “Pensar es aprender de nuevo a ver y a poner atención”. En el arcón hemos pirateado otra definición que nos parece más acertada y de más hondo calado en Pensar a pesar de todos los pesares: Pensar es decir que no, debida a Derrida, que la tomó prestada del filósofo francés Alain, pseudónimo de Émile-Auguste Chartier (1869-1951). Sin embargo, en la respuesta de Amador hay algunos vislumbres de provecho, pero son precisamente los de índole negativa: “El saber, suministrado por la ideología, por un programa de la IA, por un argumentario de partido político, por un recetario de TikTok, obtura el pensar, lo bloquea”.
 
Para el filósofo pirata es necesario encontrar una voz propia, nuestro propio “daimon”. La entrevistadora aclara para ilustración de sus lectores que en la antigua Grecia era algo parecido a la voz interior, pero se le olvida decir que, en lo tocante a Sócrates, ese demonio o voz interior sólo sabía decirle que no, no afirmando nunca nada positivo. 
 
Cae Amador, a mi juicio, en el error de reivindicar la propiedad de las ideas: Hay que hacerse “una idea propia del mundo en que vivimos. Sin ideas propias se vive mal, se vive en el mundo diseñado por otros, bajo requerimientos que son los de otros. Pensar es activar lo propio”. Le recomendaría apropiarse de aquel fragmento de Heraclito que contrapone, precisamente, la idíe phrónesis (ἰδίη φρόνησις), el pensamiento propio o idiomático, personal o particular de cada uno, con el lógos xynós (λόγος ξυνός), la razón común: "Por eso conviene seguir lo que es general a todos, pues común es lo que es general a todos. Pero, aunque la razón es común, viven los más como si tuvieran una inteligencia propia particular". 
 
  
La conversación se pone interesante cuando la entrevistadora le hace una pregunta que conecta precisamente con lo que decimos de la opinión personal: “¿Por qué opinamos tanto si pensamos tan poco?” Y ahí reconozco que la respuesta de Amador es bastante útil: “Opinamos para darnos seguridad. Para cargarnos de razón. Para afirmar una posición. Para exhibir un saber. Para manifestar una superioridad. Para calmar la angustia de lo desconocido. Para formar parte de algo, del “bando” que opina esto o lo otro. El régimen de la opinión no tiene que ver con el pensamiento, sino con las identificaciones, con las consignas, con el ordenamiento del mundo. El opinador, como dice William Burroughs, es un “poseído”. Está tomado por un lenguaje que le habla y le piensa, mientras que él cree estar manejando”. 
 
Y en ese sentido despotrica contra las tertulias políticas que nos sirven los medios diciendo que nunca ha visto a un tertuliano cambiar de opinión ni dudar siquiera o vacilar. Cada tertuliano va a defender su propio punto de vista, tratando de vencer y derrotar a los otros tertulianos, quedando por encima de ellos.
 
Se le pregunta después sobre qué es el lenguaje brutalista (?) y cómo se combate, y responde que ese lenguaje es el que hablan los líderes de la ultraderecha “que tienen tanto éxito hoy”, enredándose a continuación con la política profesional internacional de los Estados Unidos. Se pregunta por qué tantos votantes demócratas votaban republicano, y elegían al chiflado de Trump, y elogia la campaña que hizo el aspirante a la alcaldía de Nueva York “enfrentándose a los poderosos con las manos prácticamente vacías”, de la que habla en su libro que, para mí, que no lo he leído, a partir de eso pierde totalmente el poco interés que despertaba, pese a los padrinos Albert Camus, William Burroughs, Guy Debord, Hannah Arendt, Ernst Bloch o Simone Weil de que se sirve.

jueves, 16 de julio de 2026

Monos con pistola

    En la cumbre de la OTAN/NATO celebrada recientemente en Ancara, la capital de Turquía, el presidente turco obsequió a los líderes participantes con un polémico -nunca mejor dicho en el sentido etimológico del término- regalo de despedida: un revólver Sarslimaz SR 38 de fabricación nacional, que puede utilizar munición .38 Special y .357 Magnum,  grabado con el nombre propio de cada gerifalte en el cañón, y de ese modo por lo tanto personalizado, con la munición real de seis verídicas balas. El arma fue entregada en una caja de madera con la bandera turca y el logotipo de la Alianza Atlántica. El regalito iba acompañado de una nota a modo de salvoconducto que eximía al arma de los controles habituales de exportación de armamento. 
 
  Imagen creada con IA, ChatGPT
 
    ¿Qué pinta un líder mundial de la Alianza Atlántica con una pistola y seis balas? Ninguno sabía muy bien qué hacer con el revólver, bien no aceptarlo -lo que sería un descortesía diplomática- o bien llevárselo a su país y guardarlo en el armero o armario para, cuando sea menester, liarse a tiros en el frente ucraniano contra el déspota ruso en defensa de la sacrosanta unidad y seguridad de la Unión Europea, o bien, lo mismo que haría uno de nuestros ancestros los primates, un mono o gorila, disparar sin ton ni son a trochemoche hasta agotar la munición.   No puede hacerse ningún buen uso de las armas salvo no usarlas, un armisticio permanente. Con las armas, aunque parezca que no es así, el tiro sale siempre por la culata...  Las armas de fuego, cuanto más lejos mejor. 
 
    El líder polaco acaso temió que pudiera pasar algo parecido a lo que le sucedió hace cuatro años a su jefe de policía, que trajo de Ucrania un lanzagranadas antitanque que había recibido allí como regalo diplomático del presidente ucraniano. El artefacto hizo -las armas las carga el diablo- lo que mejor sabía hacer: explotar en su oficina, causándole heridas leves y provocando graves daños en la sede de la policía de Varsovia. 
 
      
    La pregunta que se repetían los participantes en dicha cumbre era por qué recibían un regalo semejante. Si bien es muy común que los jefes de Estado se agasajen intercambiando diversos obsequios durante reuniones o cumbres, tales como piezas de cerámica, productos gastronómicos locales, objetos típicos del país o cosas similares, los intercambios de armas de fuego en perfecto estado de funcionamiento no son precisamente algo común y corriente. En el caso que nos ocupa, además, no se trata precisamente de una pieza de museo, y no hay que olvidar que el gatillo está llamando siempre al dedo para que lo apriete.
 
Imagen creada con IA, Grok 
 
    El anfitrión de la cumbre de la NATO/OTAN, que era el presidente turco, cuyo nombre propio importa poco, no iba a regalar caramelos a los participantes. Su pretensión era demostrar a los aliados la pujanza de la industria armamentística de su país. El obsequio, sin embargo, ha resultado incómodo para algunos dirigentes. El primer ministro británico explicó a la prensa que dejó su pistola en Ancara para no infringir las estrictas leyes del Reino Unido sobre control de armas de fuego. No hizo así el jefe del ejecutivo español, que es más "de armas tomar" y se lo trajo para España. Fuentes del Gobierno señalaron que el regalo se encontraba custodiado por el Ministerio de Interior, encargado de inutilizarlo para a continuación inventariarlo y almacenarlo. 

miércoles, 15 de julio de 2026

Cambio climato-¿lógico?


Arde España / con gran saña / en la témpora estival, / calcinada / y abrasada / por la crisis ambiental. 
 
Hace mella / honda en ella / la canícula fatal / por efecto / del abyecto / calentamiento global. 
 
San Lorenzo / da el comienzo / en la corte celestial: / la caldera / chicharrera / del infierno terrenal. 
 
 No se ha visto, / ¡vive Cristo!, / en la historia nada igual: / el Estado / ya ha dictado / la emergencia nacional. 
 
 Causa espanto, / ¡cielo santo!, / tanto incendio forestal. / Arde todo / grosso modo / y el calor es infernal. 
 
Cambia el clima a- / -quí y en Lima / la  mudanza estacional, /  se aclimata / que te mata / y alimenta al capital.

martes, 14 de julio de 2026

A vueltas con los dioses

 

-No te está "copiando el look", se llama Zeus y, para colmo, está aquí desde antes que nosotros.

-...Al parecer no fuiste un hombre correcto en vida, Reinaldo... 
-¿Reinaldo? Mi nombre es Facundo, Señor.
-Lamento mucho la confusión, Facundo, pero es que, ante los ojos de Dios, todos los hombres son iguales. 

oOo

 -Prefiero los viejos dioses a los del mercado; 
exigían vacas u ovejas y no sacrificios humanos.
 
oOo
 
Escribe Antonio Machado en Juan de Mairena (1936): "El gran pecado -decía mi maestro Abel Martín- que los pueblos no suelen perdonar es el que se atribuía a Sócrates con razón o sin ella: el de introducir nuevos dioses. Claro es que entre los dioses nuevos hay que incluir a los viejos, que se tenía más o menos decorosamente jubilados. Y se comprende bien esta hincha a los nuevos dioses, que lo sean o que lo parezcan, porque no hay novedad de más terribles consecuencias. Los hombres han comprendido siempre que sin un cambio de dioses todo continúa aproximadamente como estaba, y que todo cambia, más o menos catastróficamente, cuando cambian los dioses".  
 
Y sentencia a propósito Rafael S. Ferlosio (1986): "Mientras no cambien los dioses, nada ha cambiado". 

lunes, 13 de julio de 2026

Una vía de escape

Publicaba Giorgio Agamben el pasado seis de julio una reflexión memorable titulada Una via di uscita ('Una vía de escape'). Copio y pego el texto traducido: 
   
A menudo, ante la percepción generalizada de que estamos viviendo el fin de una cultura, surge la necesidad —o la esperanza— de un nuevo comienzo; es decir, de que, tras el colapso de una larga tradición, tarde o temprano surja otra nueva y más viva. Frente a esta expectativa ingenua, hay que recordar que no necesitamos un nuevo comienzo, sino una salida. Suponiendo que un nuevo comienzo fuera posible, todo volvería a empezar entonces como antes, quizá con ideas y proyectos diferentes, pero siempre dentro de la estela de una época histórica y de una tradición en cierto modo homogéneas a las anteriores. Tras el colapso de la historia de Occidente, lo último que podemos desear es una nueva época histórica; más bien queremos acabar con las épocas, salir de ellas de una vez por todas y no simplemente volver a empezar. ¿Salir hacia dónde? No podemos decirlo, pero eso está bien; nuestro silencio es más valioso que las charlas sobre los rasgos de un futuro improbable, que delatan su solidaridad con el pasado al repetir fórmulas rancias como «nuevo, pos- o transhumanismo». Como dice el mono de 'Informe para una academia', que se ha convertido en algo radicalmente distinto: «No quería la libertad, solo una salida».
 
 
La referencia final de Agamben remite a Franz Kafka y a su obra Ein Bericht für eine Akademie, cuyo protagonista, un simio, busca una salida desesperada, convirtiendo la necesidad de escapatoria en el núcleo de su existencia. El mono confiesa: “No había salida pero la tenía que encontrar; la vida se me iba en ello”.
 
El texto de Agamben me recuerda a otro pasaje inolvidable de Kafka, el microrrelato Der aufbruch ('La partida') (1922), del que ya dábamos cuenta hace tiempo en "Fuera (y lejos) de aquí, esa es mi meta", que decía así: 
  
Ordené que trajeran mi caballo del establo. El sirviente no entendió mis órdenes. Así que fui al establo yo mismo, le puse silla a mi caballo y lo monté. A la distancia escuché el sonido de una trompeta y le pregunté al sirviente qué significaba. Él no sabía nada ni escuchó nada. En el portal me detuvo y preguntó: 
-¿Adónde va el patrón? 
-No lo sé -le dije- simplemente fuera de aquí, simplemente fuera de aquí. Fuera de aquí, nada más, es la única manera en que puedo alcanzar mi meta. 
-¿Así que usted conoce su meta? -preguntó. 
-Sí -repliqué-te lo acabo de decir. Fuera de aquí, esa es mi meta. 
 

domingo, 12 de julio de 2026

¿Prioridad nacional?

    Parece que el oro líquido que es el AOVE, acrónimo de 'aceite de oliva virgen extra' que ya funciona casi como una palabra con significado más de nuestro vocabulario, nos viene ahora de fuera, y eso que España era uno de los mayores productores de aceite del mundo, pero resulta que en una botella de una conocidísima marca nacional, de la que no vamos a hacer publicidad aquí, pone: “Origen Unión Europea y no Unión Europea” simultáneamente, una contradicción en sus términos, flagrante como ella sola que habrá que ver cómo se entiende.
 
 
    Se ha acusado a la empresa de que trajera su aceite de Marruecos, pero enseguida esta y los verificadores de datos desmintieron el dato afirmando que su etiquetado se refería sobre todo a Argentina y a Chile, que son países remotos pero no lejanos, porque nos hermana el hecho de que allí se habla español, y en menor medida, afirmaron, a Túnez, que no es Marruecos, que parece que era el peor origen, y ni siquiera limita con el reino alahuí, ya que se interpone entre ambos Argelia.
 
    Enseguida dijeron además que el aceite procedente de fuera de la Unión Europea pasaba por un control estricto de calidad dentro de la normativa de la UE, lo que no obsta para reconocer que el país africano -Marruecos- y la UE tienen un acuerdo comercial para la importación de aceite desde hace años, aunque la empresa española jura y perjura que no compra aceite marroquí. 
 
    Ya dijimos en El olivo y la placa fotovoltaica que muchos olivares han sido arrasados porque no resultaban rentables, y sustituidos por paneles solares, habida cuenta de la incidencia del astro rey en la producción de energías renovables en el sur de la península. ¿Nos extrañará, si desaparecen tantos olivos, que se dispare el precio del oro líquido? ¿Dejaremos de producirlo para comprárselo a otros países porque será económicamente más rentable? ¿No lo estamos haciendo ya sibilinamente? ¿Acaso las placas fotovoltaicas que pueden ser útiles en los tejados de las casas para suministrarles electricidad pero no en los campos de cultivo donde se están instalando en detrimento de lo que allí se cultiva son más sostenibles ecológicamente hablando que los olivos?
 
    La empresa, astuta como ella sola, ha decidido ahora sustituir esa información por un código QR, con lo cual casi se asegura de que nadie va a mirar el origen del producto.
 
  
    Lo curioso es que la prioridad nacional ha dado paso desde hace tiempo a la prioridad europea, y no es extraño, como me comentó un carnicero palentino, que se vendan en España corderos griegos como si fueran nacidos y criados en Palencia porque han sido despiezados en los mataderos palentinos. Sale más barato importarlos de Grecia que criarlos aquí, lo que destruye la ganadería nacional... Es algo que se ve en los supermercados: los productos más baratos son los que vienen de fuera, porque los de proximidad y ecológicos tienen unos precios que están por las nubes. No es que los corderos griegos sean mejores ni peores que los castellanos, ni lo de fuera mejor ni peor que lo de dentro, sino que no hace falta traerlos de tan lejos, con lo que eso supone, cuando podían haber sido criados aquí; pero tanto Grecia como España forman parte del engendro ese de la UE que tanto nos venden, con lo cual la prioridad nacional ha pasado a ser la prioridad europea. Lo bueno sigue siendo lo de dentro, pero ese dentro ya no es España, sino Europa. 
 
    ¿Prioridad nacional? ¡No! ¡Prioridad racional! 

sábado, 11 de julio de 2026

Del género gramatical

Una de las cosas que puede enseñarnos el estudio de otra lengua –y cuanto menos se parezca a la nuestra tanto mejor para este caso-  es lo relativa que es la nuestra. Dice con mucha razón Agustín García Calvo en el prólogo de su “–ES- estudio de gramática prehistórica”, que el trato con otras lenguas, sobre todo cuando son muy diferentes de la propia, sirve para desengañarnos “de la tendencia, muy humana, a confundir lo idiomático con lo común”. Y es que creemos que lo que es normal en nuestra lengua (y por lo tanto en nuestra cosmovisión de la realidad) tiene que ser común a las demás, lo que se demuestra enseguida como falso con un simple análisis comparativo.
 
Las palabras alemanas, por ejemplo, tienen género gramatical y se clasifican en masculinas, femeninas y neutras, como las griegas y latinas.  Las masculinas llevan el artículo “der”, las femeninas “die” y las neutras “das”. ¡Qué diferencia con el inglés donde sólo hay un artículo “the” para todas las palabras y donde no existe el género gramatical! ¡Qué diferencia con la nuestra, donde sólo hay género masculino y femenino en los sustantivos!

Llama la atención, al comparar el alemán con nuestra lengua, lo relativas que son algunas de nuestras convenciones lingüísticas y que a nosotros nos parecen lo más natural y normal del mundo. Por ejemplo, cualquiera diría que es natural que la palabra “sol” tenga género masculino y la palabra “luna” lo tenga femenino, y digamos “el sol” y “la luna”, porque así sucede en nuestras lenguas romances derivadas del latín (italiano, francés, portugués y español), donde estos astros se identificaron con Apolo como dios solar y Diana como diosa lunar. 

 Signos astronómicos de Marte y de Venus: los hombres son de Marte y las mujeres de Venus.

Nos parecerá tan natural que habrá quien incluso se atreva a racionalizar lo irracional y decir que es lógico que el sol sea masculino porque es activo, agente, emisor de luz, mientras que la luna, que recibe la luz solar de la que se impregna porque no tiene luz propia, es pasiva, paciente, receptiva, y otras majaderías por el estilo, deduciendo a partir de ahí rasgos definidores de la “virilidad” y la “feminidad”. Se dice, por ejemplo, que el símbolo de Marte representa el escudo y la lanza del dios de la guerra, mientras que el símbolo de Venus simboliza el espejo de mano portado por la diosa del amor y la belleza.  
Al "espejo de Venus" también se lo denomina cruz ansada porque es una cruz con una parte superior en forma de óvalo o ansa en latín (ansam>asa). Corresponde a un jeroglífico egipcio llamado "anj" que significa "vida". Sería la llave de la vida, que adoptaron los cristianos coptos como símbolo de su fe en la cruz de Cristo, y será también el símbolo del cobre, de Venus y de lo femenino, relacionado en este caso con el útero.

Pues bien, el estudio de otra lengua, en este caso del alemán,  nos vacuna contra estas ridículas convenciones idiomáticas, porque en alemán, precisamente, se dice “die Sonne” (el sol es femenino) y “der Mond” (la luna es masculino), justo lo contrario que en romance. Pero es que además, palabras como la “mariposa” o la “primavera”, que nosotros interpretamos como esencialmente femeninas, también son allí masculinas: “der Frühling” o “der Schmetterling”.

¡Qué confusión más grande la de asociar el género gramatical (masculino, femenino o neutro) con el sexo masculino o femenino de los animales y las personas! Pero nuestra propia lengua nos inmuniza un poco contra esa tentación, si sabemos escuchar lo que nos dice por lo bajo: el sexo de los varones es, en su versión culta, sí,  masculino (el pene) pero en su expresión popular, coloquial o vulgar, es  precisamente femenino (la polla o la picha, que el diccionario de la RAE califica como "malsonantes"), y el de las féminas en su forma culta es femenino (la vulva o la vagina) pero masculino en lenguaje corriente y moliente  (el coño, del latín cunnum, o el chocho, más vulgar, con repetición expresiva del fonema "ch" para indicar blandura, como en chichi), para que luego digan los feministas que el lenguaje es machista. El lenguaje no es machista ni feminista. Somos nosotros los que somos lo uno o lo otro, o ambas cosas, o ninguna de las dos cosas, que en el fondo son muy parecidas, tanto que son lo mismo pero al revés.

viernes, 10 de julio de 2026

DMOCRACIA®, marca registrada

    ¿Qué es DMOCRACIA (sin"e")?  Es una streetwear brand o, dicho en román paladino, una marca registrada española ficticia de ropa de calle. Al eliminar la “e” de “democracia” ha convertido el término en un logotipo fácilmente reconocible, en un ejercicio de naming o bautismo de recreación de un nombre distintivo y registrable. La Secretaría de Estado de Memoria Democrática ha destinado 386.000 euros reales, corrientes y molientes (recuerda el lema: "No es magia, son tus impuestos"), a esta campaña dirigida a transmitir "valores democráticos en las redes sociales" a una juventud ayuna de ellos.
 
 
   A tal fin, se ha creado una colección cápsula compuesta por un grupo reducido de prendas intercambiables, para cuya promoción se ha grabado este spot publicitario en el palacio nada más y nada menos que del Congreso de los Diputados y las Diputadas españoles y españolas, en ausencia de sus señorías y señoríos. El gobierno ha optado por encargar a 32 jóvenes  influencers, creadores de contenido digital, su viralización.
 
    Las prendas creadas por Bnomio no van a ponerse a la venta. Cabe suponer que se regalarán o sortearán entre los participantes. Se han usado para la grabación de los anuncios y se utilizan en actos y eventos de celebración del medio siglo de la andadura democrática dentro del programa "España en Libertad. 50 años". Desde la susodicha Secretaría de Estado están muy satisfechos con la difusión, que ha llegado a cuatro millones de visitas en redes sociales, llegando a algo más de, se supone, medio millón de personas, la mayoría menores de 35 años.    
 
  
    La simulación de una marca de moda se justifica diciendo que la elección de vestimenta es un acto político, que, además de reflejar los cambios sociales, los provoca, por lo que nada más lejos de su intención frivolizar con la democracia, sino intentar propagar unos valores a jóvenes como los modelos del anuncio que aparecen en la sede parlamentaria que supuestamente los representa. 
 
     La campaña utiliza, por algo será, el número 50 de la serie de los números. La relación de esta colección de ropa callejera y el “50” es la campaña institucional promovida por el gobierno progresista “España en Libertad. 50 años”, dentro de su labor pedagógica y adoctrinadora de las bondades libertarias del régimen democrático vigente. 
 

     Al ver el vídeo, aparece ya un eslogan significativo: “Cuando te vistes, te posicionas”, es decir, cuando eliges por la mañana la ropa que te vas a poner te estás definiendo políticamente y tomando partido, dando a entender qué piensas y qué defiendes, ya que te estás posicionando en el lado correcto de la historia, y no estás, como cantaba Lou Reed a comienzos de los setenta, walking on the wild side, o sea, caminando por el lado salvaje y más bestia de la vida. 
 
    En todo caso, hay que saludar la creación de esta marca comercial ficticia de ropa juvenil que pretende transmitir valores democráticos en las redes sociales y que pone de relieve, quizá sin haberlo pretendido, qué es la democracia de verdad: una marca registrada.
 
 

jueves, 9 de julio de 2026

Dios bendice a América y América a Dios.

    Celebraban los gringos el otro día, el pasado 4 de julio de 2026, a bombo y plantillo y con fuegos artificiales por todo lo alto los 250 años de independencia, es decir de entrada en la historia universal y en los mapas del mundo que confieren carta de naturaleza y existencia, de los Estados Unidos de América, bajo el lema God bless America ('Dios bendiga a América') que no deja de ser, leído a la contra, un América bendiga a Dios. Con 2500 drones, probablemente made in China, daban forma al águila calva, esa especie autóctona y exclusiva de Norteamérica, surcando en la noche los cielos, convertida en emblema adecuado para un nuevo Estado compuesto originariamente de trece estatículos. De ahí el lema latino: e pluribus unum, que demuestra cómo de varios, en este caso de muchos, se hace uno, y así del plural nace el singular.
  
    ¿Es el águila un símbolo de libertad? Algo de eso había en la intención de los que eligieron a la reina de las aves como símbolo de encarnación del Estado, como se hacía en el viejo continente con otras águilas y aguiluchos, pero sobre todo es una alegoría de dominio y soberanía. Esta majestuosa águila no es obviamente la paloma de la paz, aunque lleve en la garra izquierda, que es su derecha, una rama de olivo (en la derecha, que es su izquierda, lleva trece flechas que representan, armas ofensivas que son, a los trece primitivos estados dispuestos a defender la paz empuñando las armas de la guerra). Recordemos la evidencia de que si las armas se hicieron para la guerra, la guerra se hace ahora para las armas. 
 
    Quizá hubiera sido más apropiado, a la vista de estos dos siglos y medio de historia que arrastra el país con sus numerosas intervenciones militares allende sus fronteras, representarlo con un misil en vez de un águila calva, que digan lo que digan los yanquis, no deja de ser un ave rapaz y carroñera. 
 

 
    ¿Qué queda, cabe preguntarse, de aquella proclamada Declaración de Independencia de 1776? Ya Tocqueville, se dice, señaló que la igualdad democrática podía amenazar la libertad mediante la sutil tiranía de la mayoría y el aislamiento de los individuos... Pero dicho más sencillo todavía, si cabe: no por dejar de depender de la corona británica son más libres ahora que dependen de sí mismos, es decir, de una voluntad, la suya, que no es muy distinta de aquella otra.
 
    El celebrado filósofo coreano, Byung-Chul Han, por su parte, ha reflexionado sobre las nuevas formas de la tiranía que no vienen impuestas de fuera, sino de dentro de uno mismo que, se diría, ha interiorizado el control del Estado. Sus reflexiones son interesantes. He aquí una de sus últimas perlas: “Somos ganado, ganado del trabajo, del rendimiento, de la comunicación, ganado electoral, ganado del consumo. Y el ganado no sale de su establo, no ve el mundo, porque en el establo es donde está el alimento”. El poder ya no se ejerce principalmente a través del control y la vigilancia externa, como lo definía el panóptico foucaultiano. Ahora opera desde dentro. El sujeto neoliberal, que somos nosotros mismos, sin ir más lejos, es el policía de sí mismo: se autovigila, se exhibe, se optimiza constantemente en un afán constante de progreso y superación. La libertad se convierte en una voluntad positiva y una exigencia de máximo rendimiento y conexión permanente que se transforma en autoexplotación. No necesitamos ya que nadie nos explote porque lo hacemos nosotros mismos. 
 
 
    Hay quien ha denunciado, no sin razón, las sombras de la celebración del aniversario estadounidense diciendo que se trata de la autoglorificación de un presidente chiflado que ha creado una polarización extrema en su país. Y es cierto, no vamos a negarlo, pero que la paja en el ojo ajeno, como decía el Otro, no nos impida ver la viga en el nuestro: aquí mismo, entre nosotros, sin ir más lejos, el Gobierno celebró el 20 de noviembre del año pasado los cincuenta años de España en Libertad a raíz de la muerte del dictador Francisco Franco, por ser el acontecimiento histórico que dio inició a la Transición -en realidad transacción- Democrática. 

  
    El logotipo es básicamente textual: ESPAÑA EN LIBERTAD 50 AÑOS, excepto la paloma al vuelo, un ave menos agresiva que el águila calva y rapaz, que sobrevuela la palabra 'España' y constituye la virgulilla de la eñe, letra españolísima por cierto.  Aunque el epicentro de la fecha simbólica fue a finales de 2025, el programa oficial diseñado por el Gobierno de las España se extiende a lo largo de 2026 y parte de 2027 para consolidar el régimen vigente. Se trata de una operación pedagógica a través de exposiciones, encuentros académicos y convocatorias educativas dirigidas fundamentalmente a la juventud a fin de adoctrinarla, que se pregunta dónde esta esa libertad que no se ve por ninguna parte. Se dice que antes no la había y se conjura mágicamente haciéndola aparecer como sacada de la manga: ahora la hay porque ya no hay dictadura bajo este gobierno progresista que padecemos. El que denuncia las sombras de la conmemoración estadounidenses se muestra ciego a las suyas, las españolas y, por extensión, las europeas.  
 
    La libertad de expresión solo se concibe cuando se expresa que hay libertad, sin profundizar demasiado en la cuestión, porque en las discusiones no se critican las ideas, sino a los oponentes. Los argumentos que se emplean no van ad rem, al meollo del asunto, sino ad hominem. Importa más quién diga una cosa que la cosa que diga. Se mira más el dedo que señala la luna, que la luna que señala el dedo.  

miércoles, 8 de julio de 2026

Variedad de variedades

¿Qué es la apostasía?
Apostasía es el alejamiento (apo-) de lo establecido (-stasía). El abandono, por ejemplo, de la religión en la que uno ha sido iniciado. También la defección de un partido político en el que se militaba o la disidencia de la ideología que se profesaba. Históricamente, se ha llamado apóstata al emperador Juliano, que rechazó la religión cristiana cuando ya era oficial en el Imperio y restableció los viejos cultos. Pero como dice el escritor francés Anatole France(1) el verdadero apóstata es el emperador Constantino, que abandonó la religión pagana de Roma con anterioridad y abrazó el cristianismo.
(1) Anatole France Sobre la piedra inmaculada (1905)


Profilaxis
Se atribuye a Aldoux Huxley, el autor de Un mundo feliz, que además de escritor era médico, esta interesante reflexión: “Ahora la medicina ha progresado tanto... que ya todos somos enfermos”. Sea cierta o no la atribución, poco importa, porque lo que interesa es la enjundia de la frase. Y tiene mucha.  Todos, en efecto, nos hemos convertido en pacientes dentro del estado terapéutico en el que sobrevivimos, que mira por nosotros y vela por nuestra salud, siempre futura, como nuestra propia muerte. Más que dedicarse a curar los males que padecemos, la medicina -tanto ha progresado- se dedica a prevenir los que no tenemos. Ha dejado de ser curativa para pasar a ser única y exclusivamente preventiva, o profiláctica, que es lo mismo pero dicho en griego para que no se entienda bien la cosa de buenas a primeras.
Escitas
Los escritores grecorromanos caracterizaron a las tierras comprendidas entre el Danubio y el Don, el Cáucaso y el Volga como salvajes y bárbaras. Sus habitantes eran nómadas, incivilizados pero atractivos en su primigenia simplicidad. Su cultura se basaba en el pastoreo nómada y la cría de caballos de monta. Los escitas fueron grandes jinetes y temibles arqueros a caballo. 

 Arquero escita en un plato griego de figuras rojas de Epicteto (c.520-500 a. de C.)

Os dejo un poco de música:  La (vertiginosa) marcha de los escitas de Noyer, interpretada por el prodigioso clavecinista Jean Rondeau.


Casa de citas
Byung-Chul Han cita a Hanna Arendt que a su vez cita a Cicerón, quien pone en boca de Catón en De Republica esta bella paradoja, atribuida a Publio Escipión el Africano: "numquam se plus agere quam nihil cum ageret; numquam minus solum esse quam cum solus esset": que nunca hacía más que cuando no hacía nada; y que nunca estaba menos solo que cuando estaba solo. Es decir, que estaba activo cuando estaba ocioso y entregado al dolce far niente, y que cuando estaba a solas consigo mismo es cuando menos solo estaba. El propio Cicerón recoge en otra parte la misma cita y comenta a propósito: "magnifica uero uox et magno uiro ac sapiente digna; quae declarat illum et in otio de negotiis cogitare et in solitudine secum loqui solitum, ut neque cessaret umquam et interdum colloquio alterius non egeret. ita duae res, quae languorem afferunt ceteris, illum acuebant, otium et solitudo": una admirable sentencia en verdad y digna de un gran hombre y sabio; esta da a entender que él en su ocio solía pensar en sus negocios y en su soledad hablar consigo mismo, de forma que nunca estaba desocupado y a veces no necesitaba la compañía de nadie. Así estas dos cosas que a los demás producen fastidio, el ocio y la soledad, a él lo estimulaban. Reivindica el maestro coreano Byung-Chul, frente a la "vita activa" y aun "hyperactiva" que llevamos (¡manda huebos!) en este siglo XXI, la "vita contemplativa". Y plantea esta consideración aparentemente contradictoria: "La hiperactividad es, paradójicamente, una forma en extremo pasiva de actividad que ya no permite ninguna acción libre".

Oración femenina
Y ya que hemos empezado con Anatole France, acabemos con otra cita suya: Una bella joven genovesa enamorada le rezó a la Virgen María la siguiente y conmovedora plegaria: "Santa madre de Dios, tú que concebiste sin pecar, concédeme a mí la gracia de pecar sin concebir".