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viernes, 20 de marzo de 2026

El impacto de una marca

    Se llama “impactum” y se trata de una bebida energética (energy drink en la lengua del Imperio). El logotipo está escrito en letras mayúsculas blancas sobre fondo negro y destaca el impacto de una bala en mitad de la palabra, entre las letras A y C. Resulta que impacto puede definirse como “choque con penetración, lo cual viene sugerido por el prefijo IN- que conlleva la idea de movimiento con introducción, lo que enseguida nos trae a la imaginación el de la bala en el blanco, lo que le viene de pegada a la marca que estamos analizando.

    Me atrevería a decir que su éxito internacional está asegurado: La palabra es latina pero muy transparente en muchas lenguas europeas: impacto en castellano, gallego y portugués, impacte en catalán, impatto en italiano, impact en rumano, en francés y en la lengua del Imperio, pero no en la del Reich, donde se prefieren los términos propios de origen germánico Wirkung o Wucht, aunqjue existe Impact como anglicismo. 

    La palabra, que entró en castellano en el siglo XIX, está tomada del latín tardío IMPACTVM “acción de chocar con penetración”, y es hermana de COMPACTVM “ensamblado”. Ambas revelan un origen común, que sería PACTVM de donde procede nuestro pacto y el verbo pactar

    La evolución de PACTVM resulta muy curiosa:  no se acabó en el cultismo pacto, sino que dio origen también a una palabra patrimonial pato que sólo utilizamos en la expresión “pagar el pato”, referida al que paga algo que es culpa o responsabilidad de otro. La confusión con el ave palmípeda ha asegurado el éxito de la expresión, que ha sobrevivido y llegado hasta nuestros días, y que se utiliza también en portugués. En italiano existe también la expresión “pagare il patto”, aunque su uso no está tan extendido como entre nosotros porque no se da la confusión, ya que pato se dice "anatra", y significa sencillamente cumplir las condiciones que previamente se habían acordado, aunque no agrade.


    En castellano y en portugués, se impuso por influencia árabe la palabra “pato”, que procede del persa bat a través del árabe clásico baṭṭ y del árabe andalusí, páṭṭ, ya que la palabra latina para esta ave palmípeda era ANATEM, que evolucionó a ánade pero que pertenece a un registro culto del lenguaje. 

    El plural del nuestro PACTVM, o sea, PACTA da origen al sustantivo femenino pauta que en la Edad Media tomó el significado de convenio, ley, texto legal, y de ahí surgió el verbo pautar, y da origen también a pata, un término anticuado y dialectal, que se usaba en la locución hacer pata con el significado de pacto, pactar, hacer la paz con alguien, y, por lo tanto, quedar en paz con alguien sin ganar ni perder, es decir, empatar, lo que se ve en italiano donde impattare es la evolución del latino impactare.

    La raíz indoeuorpea que está detrás de pacto/impacto/compacto es, precisamente, *pak- , cuyo significado primordial sería “fijar, atar, asegurar”, y cuyo derivado más ilustre sería la palabra latina PACEM que es el origen de nuestra paz, y da lugar a sus derivados pacífico, pacifismo, apaciguar... en el sentido de que la paz es un acuerdo, un convenio al que se ha llegado. 

    Resulta curioso también que el verbo PACARE, que en latín significaba “apaciguar”, haya evolucionado en castellano por apocópe de la /e/ final y sonorización de la oclusiva sorda intervocálica /k/ a pagar. Conservamos en castellano "pacato", que es el cultismo del que procede la palabra patrimonial "pagado".  "Pacato" es sinónimo de tímido y tiene la connotación de mojigato y escrupuloso; etimológicamente significa "pacificado", poco beligerante y nada rebelde. En la expresión “estamos pagados” se da a entender que se corresponde por una parte, como dice la RAE, a lo que se merece de otro. Cuando decimos de alguien que ha pagado a alguien, damos a entender que ha satisfecho una deuda, es decir, que ha restituido lo que debía: ha pagado el pato. También se pagan culpas, lo que quiere decir, que se aplacan, que se satisfacen mediante la pena correspondiente. Antiguamente se pagaba a los soldados, a sueldo que estaban, distribuyéndoles dinero para que pudieran comprar su sal –de ahí, su salario, nuestro salario, el salario de los que somos asalariados. Se nos paga por nuestro trabajo “para tener la fiesta en paz”.
 Missile ("proyectil"), otra bebida energética de nombre latino y temible aspecto.
 
    Todo el vocabulario de la economía revela en el fondo un intento de evitar la guerra haciendo que reine una falsa paz.

    Comenta Claude Lévi-Strauss en “Las estructuras elementales del parentesco” (1949): Las pequeñas bandas nómadas de los indios Nambikwara del Brasil occidental se temen normalmente y se evitan; pero al mismo tiempo, desean el contacto, porque este les ofrece el único medio de proceder a intercambios y procurarse así los productos o artículos que les faltan. Hay un lazo, una continuidad, entre las relaciones hostiles y el suministro de prestaciones recíprocas: los intercambios son guerras pacíficamente resueltas, las guerras son el desenlace de transacciones malogradas.

    Al final, resulta que la paz tenía algo que ver con el impacto de la bala, como si la paz fuera el resultado de un disparo, y el disparo fuera en el estómago tras la ingesta de la bebida energética que se llamaba Impactum. Recordemos, a propósito, lo de Tácito: Miseram seruitutem falso (nomine) pacem uocant: Llaman paz con falso nombre a una miserable esclavitud.. Podríamos reformularlo a la heraclitana de este otro modo: Miserum bellum falso (nomine) pacem uocant: Llaman paz con falso nombre a una miserable guerra. 
 
    Y esa guerra, que es el padre, decía Heraclito, de todas las cosas (padre porque pólemos, que es como se llama en su lengua a la guerra, es un sustantivo masculino, pero quizá nosotros deberíamos decir que es la madre de todas las cosas, porque en la nuestra es de género femenino), no se circunscribe solo a la guerras de los Estados entre sí, que nos sirven puntualmente los medios de (in)formación de masas, como la de Ucrania o la que están llevando acabo Israel y los Estados Unidos en la actualidad contra la vieja Persia, entre otras, sino a la más  profunda guerra que nos divide en nacionales y extranjeros, y da origen a la xenofobia, o la que nos divide en blancos y negros, y da origen al racismo, sin olvidar la guerra básica de cualquier Estado contra el pueblo en general, y las guerrillas políticas por el poder entre izquierdas y derechas, y sin olvidar la guerra de clases entre empresarios y trabajadores, ricos y pobres,  o capitalistas y proletarios, según la vieja terminología marxista, que se renueva en múltiples otras guerras como propietarios contra inquilinos. Pero sobre todas ellas, la guerra más antigua quizá y la más impactante es la que se da entre hombres y mujeres, que se entrecruza con la guerra generacional entre adultos y niños, o jóvenes y viejos.

viernes, 6 de marzo de 2026

Jaque mate

    Se han puesto en escena recientemente a fin de que permanezcamos atentos a nuestras pantallas dos operaciones militares espectaculares prácticamente simultáneas 'Epic Fury', furia épica, por parte de los Estados Unidos, y 'Roaring Lion', el león rugiente o, si se prefiere, el rugido del león, por parte de su vasallo Usrael, contra el régimen político iraní, que han logrado descabezar matando al jefe del ejecutivo.
  

    Se distinguen a propósito de lo que está sucediendo en Irán, la antigua Persia, básicamente dos facciones, desde los que podríamos denominar las derechas, incluidas la ultraderecha y la derecha ultra, que se regocijan por ambas operaciones y la muerte del ayatolá porque, dicen ingenuamente, “ahora Irán será libre”, y por otro lado las izquierdas, incluidas la ultraizquierda y la izquierda ultra, por trazar el paralelismo terminológico con las derechas, que, condenando el régimen teocrático iraní, por supuesto, pero no el occidental que padecemos aquí, que resulta por contraposición defendido, lamentan la operación imperialista de Estados Unidos y de su vasallo Usrael porque pone en peligro la paz mundial y lo que llaman el derecho internacional, y resucitan el grito de No a la guerra y Sí a la paz que se alimenta de ella.
 
Viñeta de Flavita Banana (2022)
 
      El candidato a Premio Nobel de la Paz confirmó el lanzamiento de "importantes operaciones de combate" a fin de "liberar al pueblo iraní de la tiranía de los mulás", a la vez que instaba al pueblo iraní a rebelarse contra los ayatolás. No insta al pueblo en general, a todos y cada uno de los pueblos sin gentilicios tales como 'iraní', 'venezolano', 'norteamericano' o, viniendo a nuestros lares, 'español', a rebelarse contra sus respectivos mulás y ayatolás, porque eso comportaría tirar piedras contra su propio tejado.
 
    Un periódico español, por su parte, saca el siguiente titular en portada, en el que destaca el empleo del verbo 'asesinar' así como el sujeto múltiple: “EEUU e Israel asesinan al ayatolá Jamenei en el ataque contra Irán”, seguido de otro titular no menos alarmante e impactante: “El ataque ilegal de Trump a Irán desata un caos global de consecuencias imprevisibles”.
 
 
    Ambas operaciones militares se han saldado en el tablero de ajedrez de oriente próximo -lo de medio solo vale para los anglosajones, para nosotros está relativamente más cerca- con un jaque, que, es por cierto, una expresión persa,  shāh māt, que significa 'el rey ha muerto', en el sentido de está derrotado, acorralado, no tiene salida, locución que nos llegó a través del árabe al castellano bajo la forma antigua de xaque mate. Si el rey ha muerto, solo nos falta añadir: ¡Viva el rey!, porque ya se sabe: a rey muerto, rey puesto. Dicen, por cierto, algunos que el hijo del sha de Persia y heredero al parecer de la corona de Irán que se opone al régimen teocrático de los ayatolás, se felicita por la muerte del ayatolá porque ve posibilidades de asentar sus regias posaderas sobre el trono del país. 
 
    Se apresuran algunos en nuestras Españas desde el gobierno a sacar ahora las pancartas guardadas de cuando la guerra de Iraq de “No a la guerra” para movilizar a su electorado, sin darse cuenta a lo mejor de que la propaganda de guerra lleva varios años en marcha. Llevan meses hablando del rearme europeo repitiendo sin cesar por todos los grandes medios que Rusia representa una amenaza existencial para Europa, y que hay que apoyar a Ucrania como sea. Al mismo tiempo, la censura y la represión judicial se desatan con una violencia sin precedentes contra cualquier voz que se atreva a contradecir esta narrativa. 
    Lo cierto es que la guerra, aparte del rédito electoral que quieran sacar algunos de su oposición a ella, tachándola de ilegal (!?), -al parecer hay guerras justas, santas o legales-  justifica el estado de excepción permanente. No nos hallamos ante una guerra nueva, sino ante el nuevo escenario de la vieja guerra que según el efesio es el padre, dijo él, nosotros diremos la madre, de todas las cosas. Se pretende con ella hacernos creer que esto que estamos viviendo es la bendita paz, a la vez que se reactiva la economía con el rearme y la aplicación acelerada de las nuevas tecnologías, se impone la identidad digital y la CBDC, es decir, el Dinero Digital, lo que, lejos de conllevar la destrucción de los Estados-nación o naciones soberanas tradicionales y del capital, como creen temerosamente algunos ingenuos, no hace más que fortalecerlos, porque las naciones en general, unidas bajo el organigrama de la ONU o desunidas, viven de la guerra, que es el dinero y es la esencia del Estado, no viven de la paz.

domingo, 15 de febrero de 2026

Soldadito español, soldadito valiente

No sé si aquella primer Ministro de Defensa del reino de las Españas, q. e. p. d.,  que declaró una vez a la prensa sin rebozo ni sonrojo alguno por su parte «Soy una mujer pacifista», era consciente de la contradicción lógica que suponía decir esas palabras y regentar a la vez el Departamento de  la Guerra, que es como antaño se llamaba. Supongo que sí lo era, pero ella iba más lejos aún y afirmaba sin empacho: «…y el Ejército también es pacifista». 

 Napoleón como Marte pacificador, Antonio Canova (1810)

Quería convencernos la mujer con la mejor intención sin duda del mundo -pero de las mejores intenciones está empedrado el infierno, como bien sabe don Pedro Botero-,  de que el Ejército era una piadosa y sacrificada hermanita de la caridad armada con dos pistolas al cinto para caso de apuro, cuya misión era defender –de ahí el nombre ominoso y apotropaico que oculta la verdad la convivencia de los pueblos en paz y armonía así como el escrupuloso respeto a los derechos humanos. Y lo decía muy seria, como si no fuera consciente del oximoro o estúpida agudeza que entrañaban sus palabras, convencida como sin duda estaba de que tenía que proclamar una cosa así por las exigencias del guion del cargo que ostentaba. 
 
El oximoro, según los manuales de retórica clásica, es una contradictio in terminis consistente en armonizar dos conceptos opuestos, como si dijéramos una tesis y una antítesis hegelianas, en una sola expresión formando así una síntesis o concepto nuevo fruto de la contradicción, cuyo significado se desprende no de su sentido literal, que sería absurdo (por ejemplo, «un dolor placentero»), sino del sentido metafórico o traslaticio creador de un nuevo concepto que trasciende los dos contrapuestos.


Un eximio oximoro es “La paz es la guerra”, que formuló Órgüel en 1984. La idea no es extraña. Es la “pax Romana” o, más modernamente, “pax Americana”. Ya los romanos decían Si uis pacem para bellum, que significa "si quieres la paz, prepara la guerra". Y en ese sentido al dios de la guerra, el fiero y viejo Mavorte, el padre Marte, que da nombre al planeta rojo por el color de la sangre derramada en todas las batallas, y que era según la mitología padre, efectivamente, de Rómulo y Remo, fruto de la violación de la vestal Rea Silvia, su madre,  y por lo tanto de todos los romanos,  le aplicaban estos el controvertido epíteto de “pacifer”: MARS PACIFER: Marte portador de la paz, Marte pacificador, el pacifista Marte, igual de pacifista que Napoleón Bonaparte y que, mutatis mutandis,  nuestra Ministro de entonces y seguramente que la actual también.

Llamemos a las cosas por su nombre: el Ministerio de Defensa es el Ministerio de la Guerra, como ha quedado dicho, cuando las cosas se denominaban por su nombre y al pan se le decía "pan" y al vino "vino". Y la paz que supuestamente defiende ese Ministerio es, en palabras de la poeta Isabel Escudero, una "guerra disimulá": Tú crees que esto es la paz: esto es la guerra disimulá.  Viene aquí muy a cuento aquella vieja sabiduría presocrática de Heraclito de que la guerra es el padre de todo esto (y la madre, por lo tanto, que lo parió todo), que a unos los hizo esclavos y a otros libres, a unos dioses y a otros seres humanos.

Pues bien, un borrador que consta de 240 páginas y de diez unidades temáticas, antiguamente llamadas 'lecciones', elaborado por el Ministerio de Educación (y adoctrinamiento) y el de Defensa (the best defense is a good offense) del Gobierno de España, y dirigido a las tiernas criaturas que padecen la educación primaria desde los 6 hasta los 12 años de edad a lo largo y ancho de seis cursos escolares consecutivos, lleva por título “Proyecto Conocimiento de la Seguridad y la Defensa en los centros educativos”, y pretende reforzar la imagen de las Fuerzas Armadas y de la monarquía españolas. 

Materiales curriculares para educación primaria.

La justificación del  despropósito pedagógico la encuentran sus promotores en nuestra sacrosanta Constitución, dado que uno de sus artículos, el número 30, prescribe el derecho y el deber de todo españolito (y toda españolita) de defender a España, por si a alguien le había pasado desapercibido. El Gobierno de España, cuyo jefe de Estado es el Rey y, a la sazón, Jefe de las Fuerzas Armadas, quiere llevar estos materiales curriculares a todos los colegios de primaria públicos, privados y concertados asociándolos a las diversas áreas y asignaturas, ejes transversales de inculcación de valores así como a las actividades extraescolares.
 
Cualquier día volverán nuestros hijos del colegio a casa cantando aquello de “soldadito español, soldadito valiente”, y diciendo rebosantes de ardor guerrero que quieren inmolarse y aun crucificarse como Jesucristo en aras de la patria, reviviendo el ominoso verso horaciano dulce et decorum est pro patria mori, y canturreando: Por ti, Patria, por ti sola mi vida a los mares di, por ti al peligro ofrecí mis obras y pensamientos ¡en la Rosa de los Vientos me crucifico por ti!  Y cuando les preguntemos qué han aprendido ese día en la escuela nos contarán que han estado jugando en el patio del colegio a la guerra con armamento ligero... "-¿Con qué?" Preguntaremos incrédulos y horrorizados nosotros. Y nos responderán orgullosos: -Con pistolas, papá, con pistolas, que no te enteras. Parece mentira que no sepas qué es armamento pesado y armamento ligero...Y a nosotros nos dará un pasmo y nos preguntaremos, horrorizados e incrédulos, ¿cómo es posible que se les enseñe eso ahora en la escuela a nuestras tiernas criaturitas?

Los responsables de semejante desaguisado pedagógico justifican la inclusión de contenidos militaristas y belicistas en la educación de los niños desde su más tierna infancia en el nombre, faltaría más, de la defensa de la paz a tiro limpio, si hace falta, en todos los rincones del mundo donde actúan nuestras Fuerzas Armadas. 

 
El Gobierno de España también contempla que los profesores, cómo no, reciban formación que mejore sus conocimientos relacionados con la paz, la seguridad y la defensa de España, acreditándose a tal fin (un crédito se traduce en 10 horas de adoctrinamiento y de deformación profesional). 

Ya habíamos asistido algunos de nosotros perplejos e impotentes hace algunos años a la presencia eventual de algunos militares en algunos de nuestros centros educativos de secundaria. Recibíamos de cuando en cuando la visita de algún mílite glorioso, organizada generalmente por el Departamento de Orientación, que venía a informar  para captar  a nuestros alumnos y alumnas de las bondades que ofrecía el Ejército de cara a la incorporación al mercado laboral, ofreciéndoles una salida pro-fe-sio-nal, insistían mucho en este palabro, y una vida de emocionante aventura y servicio a los demás...
Materiales curriculares para educación primaria

La apuesta por una cultura de paz en la educación pasa, contra lo que pretenden estos materiales, por denunciar esta lógica militar que nos quieren ahora inculcar, pasa también por llamar a las cosas por su nombre (por ejemplo "invasión" y no "asistencia", sarcástico y sangriento eufemismo, como hacen insidiosamente en el temario del anteproyecto a la invasión de Iraq que perpetraron, entre otras, las tropas españolas),  y pasa también por proclamar que si civil se contrapone a militar, civilizado es lo contrario de militarizado, desmontando así los supuestos valores de la llamada “Cultura de la Defensa”.

domingo, 11 de enero de 2026

La guerra como religión

El ocho de mayo del Año del Señor de 2025 se celebraba el octogésimo aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial en el viejo continente. Ochenta años después, sin embargo, parece que la paz lograda comienza a resquebrajarse debido al matonismo de los Estados que rompen enseguida las normas de comportamiento y los buenos modales establecidos, de modo que la guerra ya no se considera un tabú, se normaliza, forma parte de la Nueva Normalidad, por lo que comenzamos a familiarizarnos con una nueva era de conflictos globales que pretenden salvaguardar la idea, esencialmente falsa, de que si no hay guerras vivimos en paz. En los últimos tres años, ha desaparecido la idea de que los países no entran en guerra. Es una realidad cotidiana que ha expandido la imaginación de los planificadores de línea dura en zonas conflictivas de todo el mundo.


El mundo en guerra, El Roto (2026)

Se normaliza el oximoro "tropas de paz", es decir, ejércitos que se envían para velar por que se cumplan las condiciones de alto el fuego en territorios pacificados como Palestina (?) o Ucrania, cuando sea el caso.  

Emmanuel Todd, historiador y antropólogo francés, distingue tres etapas en la evolución de las tres religiones monoteístas actuales en su artículo La guerra como religión: una primera de religión activa caracterizada por la creencia y la práctica regular, una segunda que denomina “religión zombi”, definida por la incredulidad y la supervivencia de algunos valores morales y sociales, y una tercera que denomina “religión cero”. 
 
Aplica el esquema a Irán, distinguiendo un chiísmo activo, un chiísmo zombi, que sería el actual, y pronostica un chiísmo cero como posibilidad futura, mientras que en el caso de Israel, al analizar el judaísmo, considera que la secuencia se ha completado ya con el último estadio de judaísmo cero, lo que no impide que, en este último caso, haya surgido, una nueva religión: un judaísmo ultraortodoxo, similar al evangelismo delirante surgido en los Estados Unidos como fenómeno poscristiano. En el caso judío que nos ocupa, afirma que nunca hasta hora había surgido una clase de vagos que viven de las prestaciones del Estado y del trabajo de sus esposas, empeñados en vagar sin rumbo por la Torá, rechazando la ética del trabajo que fue tan importante para el judaísmo tradicional. 
 
 
En cuanto al cristianismo, así ve Emmanuel Todd las tres fases: activa, zombi y cero: "En la fase activa, la asistencia al servicio dominical es elevada. En la fase zombi, la práctica dominical ha desaparecido, pero los tres ritos de paso que acompañan al nacimiento, el matrimonio y la muerte siguen enmarcados en la herencia cristiana. Una población cristiana zombi ya no va a misa, pero la mayoría sigue bautizando a sus hijos, incluso en la mayor parte de las confesiones protestantes, donde el bautismo de los recién nacidos no es tan central como en el catolicismo. En el otro extremo de la vida, una sociedad cristiana zombi seguirá desestimando la incineración, rechazada durante mucho tiempo por la Iglesia. La fase cristiana cero se caracteriza, pues, por la desaparición del bautismo y el aumento masivo de la incineración. Es lo que estamos viviendo. Por último está el matrimonio. El matrimonio civil del periodo zombi conserva, en sus obligaciones y en su relación con la procreación, los rasgos esenciales del matrimonio cristiano. Por tanto, los antropólogos tienen la suerte de disponer, por así decirlo, de una fecha oficial para la desaparición de la forma cristiana del matrimonio: la de la instauración del «matrimonio para todos» o matrimonio igualitario. Si el matrimonio entre personas del mismo sexo se considera equivalente al matrimonio entre personas de distinto sexo, entonces podemos afirmar que la sociedad en cuestión ha alcanzado un estadio cero de la religión." ('Religión, estados activo, zombi y cero', La derrota de Occidente, E. Todd).
 
El autor de La derrota de Occidente (2024), cuya tesis implícita en el título es que Occidente, donde el Estado-nación ya no existe, se está destruyendo a sí mismo y no precisamente por un ataque de Rusia, escribió que el vacío dejado por el cristianismo-cero genera una divinización del propio vacío, un nihilismo que persigue la destrucción de las cosas, que es la matriz de las religiones emergentes. Pero la verdadera nueva religión de masas, afirma, es el culto a la guerra. 
 
Chris Hermsworth, interpretando a Thor, y Mjolnir, su martillo.
 
La modernidad que nos retrotrae al pasado, antes del monoteísmo, al politeísmo en el que la humanidad estaba llena de religiones guerreras y de dioses de la guerra: En la mitología griega, Ares es el dios de la guerra, mientras que en la mitología romana, su equivalente es Marte. Además, Atenea, también en la mitología griega, es la diosa de la sabiduría y la guerra estratégica, Indra para los indoiranios, Ningirsu en Sumer, Sekhmet en Egipto, Tutatis entre los galos, Huitzilopochtli, el dios azteca de la guerra, y Thor, el dios escandinavo y germánico en general del trueno y de la guerra, que podría ser a juicio de Todd la divinidad de la nueva religión bélica estadounidense-israelí, Thor, cuyo símbolo es el martillo, un martillo con mango corto, que regresa a la mano de su dueño tras golpear y demoler. 
 
Batalla de Thor contra los gigantes, Marten Eskil Winge (1872)
 
Thor fue popularizado por Marvel como el dios del trueno, introducido en los cómics en 1962 y llevado al cine y encarnado por un conocido actor australiano, que se sometió a una impresionante transformación física mediante intensos entrenamientos y severas dietas para lograr el cuerpo del Dios del Trueno, convirtiéndose en un miembro clave de los Vengadores y en un ícono -mejor que icono- del MCU, en catellano al revés, UCM, es decir, del Universo Cinematográfico de la Marvel, por su fuerza, su martillo Mjolnir y su arco de humildad y liderazgo. Por algo resulta significativo que los oficiales del Pentágono, adoctrinados por la Marvel, denominaran el bombardeo de las instalaciones nucleares iraníes 'Martillo de Medianoche', probable alusión a Mjolnir. 
 
No en vano, escribe Emmanjuel Todd, Thor es, hoy en día, el dios favorito de los neonazis, y su tierra natal, Escandinavia, se ha convertido hoy en el epicentro de un impresionante resurgimiento belicista. "Propongo, por lo tanto, llamar a esta nueva religión de guerra, que reemplaza al monoteísmo y su moralidad en las sociedades protestante y judía, el «culto a Thor». Thor es el verdadero Dios de Estados Unidos e Israel".

martes, 9 de diciembre de 2025

Variety show (2)

Europe is living a celebration
 
    El director y protagonista de 'La vida es bella' (1997), la aclamada película que presenta a un padre que inventa una ficción agradable para edulcorarle a su hijo la realidad de un campo de concentración y exterminio nazi en el que ambos malviven, ha definido así el engendro político e ideológico de Europa, creando otra ficción similar a la de la película para soportar una realidad cada vez más intolerable: Europa es la mayor construcción institucional, política, social y económica de los últimos cinco mil años (le falto añadir 'desde que hay registros registrados') realizada por el ser humano sobre el planeta tierra. Es un proyecto, un ideal, una esperanza, un desafío, un sueño
 

    Inaugura así el director y actor italiano un nuevo patriotismo eurocéntrico tan deleznable como el antiguo y nacionalista que pretende sustituir.
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 Dolores y Remedios (La Loly y la Reme) 
 

   Dolores, la Loly, siempre quejándose, y alimentando teorías magufas conspirativas, antivacunas y de extrema derecha, mientras que Remedios, la Reme, mucho más positiva, progresista y resiliente, está siempre del lado de la evidencia del consenso de la Ciencia y del Ministerio de Sanidad del Gobierno de España, y siempre, por lo tanto, del lado correcto de la Historia. Lo que importa no es lo que uno cree, dice la Reme, sino “lo que está demostrado" -¿hay algo que este demostrado en lo que no quepa la duda?-, y no lo dice ella o Internet, sino la Ciencia, que, diga lo que diga, siempre va a misa). 
oOo
  
Dos reflexiones de El Roto: la locura y el puente. 
 
 Uno, sobre todo si es un soldado porque sabe de lo que habla, puede decir que la guerra es una locura, como le dice, rifle al hombro, a un conmilitón el de la viñeta de Andrés Rábago, El Roto. Este sin embargo pone en duda su opinión: ¿Y tú qué sabes? ¿Acaso eres psiquiatra? Lógicamente no haca falta ser un especialista ni un médico de almas para diagnosticar que la guerra en particular, y la realidad y la cordura, en general, son una locura. 
 
 
Las escapadas de fin de semana o de puente, como el que acabamos de cruzar a principios de diciembre en las Españas de Dios evitan la huida. No es lo mismo, en efecto, una escapada, que siempre tiene algo de vuelta al redil, que la huida, que sería la fuga sin retorno. Las escapadas finisemanales, igual que las vacaciones, solo sirven para no huir de verdad. 
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 La colmena (la ciudad vertical)
  

Treinta mil personas viven en este edificio, el Regent International Center de 67 pisos de altura, sito en Hangzhou (China). No es solo un edificio, sino una ciudad vertical, una auténtica y bulliciosa colmena en la que hay de todo (escuelas, hospitales, cines, supermercados...) Es la 'ciudad' perfecta de los quince minutos. Puedes vivir aquí, si a lo que se hace aquí se puede llamar 'vivir', sin tener que salir nunca del recinto. Uno se pregunta si estamos ante la solución habitacional del futuro urbano o frente a la locura descomunal de los nichos de un cementerio. Me ha querido recordar a la novela 'La colmena' (1951) de Camilo José Cela, que presentaba Madrid como un gran enjambre humano, un espacio lleno de personas -unos trescientos personajes, creo recordar- que malviven, trabajan, sufren y se cruzan entre sí sin llegar a conocerse nunca del todo, una sociedad hecha de muchas biografías interconectadas y atrapadas en un mismo panal urbano.

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Desinformación
 

  Neil Postman escribió sobre los efectos de la televisión en la información y el conocimiento afirmando que la televisión alteraba el significado de "estar informado" al introducir la "desinformación", que no es información falsa, sino engañosa,  irrelevante, fragmentada o superficial, que da la sensación y crea la ilusión de saber algo, pero en realidad nos aleja del conocimiento de lo que pasa.  Desarrolló este concepto en su libro "Amusing Ourselves to Death: Public Discourse in the Age of Show Business" (1985), que en español se tituló "Divertirse hasta morir". El libro argumenta que la televisión ha convertido el entretenimiento en el formato principal para toda experiencia, incluyendo la política y el periodismo, lo que degrada el discurso público. Lo que escribió Postman sigue siendo válido hoy en día, pero hay que tener en cuenta la irrupción de internet en 1991, cuando a través de la WWW World Wide Web (Red Informática Universal) permitió navegar a través de páginas electrónicas mediante enlaces, popularizándose, globalizándose y liberalizándose en 1995 para usos comerciales como la vieja TV a la que sustituye con la presentación de la realidad virtual.
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El futuro en tu muñeca

sábado, 6 de diciembre de 2025

Esperando a los bárbaros (y II)

    El enemigo según la Unión Europea es el Oso ruso, el nuevo zar neoimperialista, que se presenta a veces como el abominable hombre de las nieves, la legendaria criatura que habitaba, según algunos, que avistaron sus huellas, en las montañas del Himalaya, el país del invierno. ¿O fue en los Montes Urales? En todo caso, el enemigo, perfectamente identificado, es el Oso estepario. 

    Frente a ese enemigo, no podemos escudarnos en que estamos fuera de peligro porque somos aliados efectivos de muchos países europeos en el marco de la OTAN y la UE, porque las dos guerras mundiales del siglo pasado, de hecho, llegaron a ser globales, es decir, casi planetarias, gracias a los sistemas de alianzas: la Triple Entente contra la Triple Alianza, los Aliados contra las potencias del Eje, como cualquier estudiante de historia de bachillerato reconoce enseguida. 

     Si Rusia atacara a uno de los países bálticos, tan lejos del Ruedo Ibérico, ¿íbamos los españolitos a acudir solícitos en su ayuda? ¿Qué ha sucedido en el caso de la invasión de Ucrania, que aunque no forma parte todavía del engendro de la UE aspira a entrar? ¿Declararíamos solemnemente la guerra a Rusia? Seguramente ya lo hemos hecho sin tantas alharacas, sin atacarla militarmente, bonita paradoja, porque la guerra no se lleva a cabo en su forma tradicional sino en versión económica, porque el dinero es lo que manda: palabras, armas, dinero, mucho dinero, instructores y mucho más, pero nada de incordiar directamente demasiado al Oso ruso, que podría enfurecerse y ensañarse con nosotros.

    Pero ¿qué está sucediendo allende nuestras fronteras, en el país vecino, por ejemplo, sin ir más lejos? Antes de la movilización general, se anuncia el regreso del servicio militar, voluntario en principio. ¿Para qué servirá? Probablemente para nada bueno para la gente, pero sí le va a servir a un presidente como el actual carente de legitimidad, dispuesto a proclamar otra vez «Estamos en guerra» para conservar un mínimo de autoridad y respeto. No es la primera vez que lo hace el mandatario francés. Ya lo hizo hace cinco años cuando dijo a los franceses: «Estamos en guerra, sin duda, una guerra sanitaria… pero el enemigo es invisible». 

"¡Comprometeos!"
     
     El enemigo invisible es el enemigo imaginario de todas las fantasías, creado a semejanza pero por contraposición del amigo imaginario infantil. Son los bárbaros, o los tártaros, o la estepa rusa... Los ciberataques y los drones rusos son hoy este enemigo invisible, que nadie es capaz de ver a no ser que lo vea vía eurovisión, pero hay que creer la palabra de los expertos y de los medios de información que la predican como si fuera el evangelio, la buena nueva, la gran noticia... 

    El presidente francés ha anunciado ya el regreso del servicio militar nacional, al igual que otros países europeos, incluida Alemania, a pesar de que Francia está más endeudada que nunca. Se trata de algo innecesario para la gente, necesario para el presidente de la república, ávido de legitimar su autoridad. Desde el punto de vista estratégico: en el contexto actual, donde los misiles hipersónicos rusos con ojivas nucleares son motivo de preocupación, lo que se necesita no es un ejército improvisado como en 1940 en vísperas de la Segunda Guerra Mundial, sino, según los militronchos, armamento de vanguardia capaz de disuadir a cualquier enemigo potencial de atacarnos, y Francia ya lo posee, por lo que el servicio militar anunciado, primero voluntario y después obligatorio, un ejército improvisado ahora de golpe y sopetón, queda obsoleto cuando existe la disuasión nuclear desde hace años y cuando las nuevas formas que reviste la guerra son básicamente económicas. 


    Desde el punto de vista estratégico, la reactivación del servicio militar no se hace para mejorar la defensa militar, sino con una finalidad política. No tiene más objetivo real que ese, con el agravante de que endeudará y perjudicará a los ciudadanos. Francia va a introducir un servicio militar voluntario de diez meses destinado principalmente a los jóvenes de 18 y 19 años de ambos sexos, mientras crece la preocupación en Europa por la amenaza de Rusia. Bajo el nuevo servicio militar, hombres y mujeres -no vamos a discriminar a las mujeres-, en su mayoría de 18 y 19 años, podrían alistarse como voluntarios durante diez meses. Recibirían un salario mínimo de ochocientos euros al mes, la vieja soldada o paga del soldado que, etimológicamente, es el que está a sueldo, además de alojamiento y manutención, y un 75% de descuento en viajes en tren, tropas que solo serían desplegadas en caso de necesidad en territorio nacional.

    El presidente del ejecutivo francés dijo que el servicio comenzaría a mediados de 2026 y ayudaría a Francia a responder a las "amenazas aceleradas" en el escenario mundial. Casi treinta años después de que el país galo eliminara el servicio militar obligatorio, Monsieur le Président dijo que no se retractaría de esa decisión, pero agregó: "Necesitamos movilización", porque Francia no puede permanecer de brazos cruzados. Creía, cacareó además el gallo del corral, que la juventud francesa tenía sed de compromiso y afirmó que había una generación joven «lista para defender a su nación». 

"Para dar vuestra opinión, esperad a que os dé la orden de responder".

    Hasta el momento no hay ninguna sugerencia de que el servicio militar podría volver a ser obligatorio en Francia, como lo era antes de que el entonces presidente aboliera el servicio militar obligatorio en 1997. De hecho el presidente actual ha dicho: “No podemos volver a la época del servicio militar obligatorio”. Eso mismo dice el gobierno progre del Ruedo Ibérico.  Y es que, visto lo visto, lo obligatorio no mola, por eso hay que buscar un modelo híbrido, volungatorio, digamos, que no te obliga, pero que si lo eliges te facilita un poco el hecho de ganarte la vida, según la moderna ecuación de que ganarse la vida es ganar dinero.

    “Este modelo de ejército híbrido responde a las amenazas y riesgos que se avecinan, integrando a jóvenes del servicio militar, reservistas y el ejército en activo”. Tras el programa, en efecto, los participantes podrían integrarse a la vida civil, convertirse en reservistas o permanecer en las fuerzas armadas, añadió el jefe del ejecutivo francés. Dijo que el plan estaba “inspirado en las prácticas de nuestros socios europeos… en un momento en que todos nuestros aliados europeos avanzan en respuesta a una amenaza que pesa sobre todos nosotros”. El anuncio coloca a Francia en línea con casi una docena de otras naciones europeas, como Alemania y Dinamarca, que han lanzado proyectos similares.

miércoles, 3 de diciembre de 2025

Pareceres XCII

451.-Luces navideñas. La ocurrencia despilfarradora de un alcalde vigués de hace años con muy pocas luces se ha extendido desgraciadamente por todo el ruedo ibérico como un reguero de pólvora, y ahora grandes y pequeños municipios compiten con afán exhibicionista por ver quién la tiene más larga desplegando más alumbrado navideño, aumentando el gasto público de un consumo eléctrico completamente innecesario. Un derroche de esta magnitud no debería pasarnos desapercibido, no solo por la contaminación lumínica que nos impide ver la luna y las estrellas las frías noches de cielo despejado del final del otoño y comienzos del invierno,  sino porque el despropósito luminotécnico solo beneficia a las industrias eléctricas y perjudica al medio ambiente.  Mucha gente acaba deslumbrada ante este intento vano de acortar la oscuridad nocturna y alargar la luz natural de los días, y se queda la gente con la boca abierta como babiones o tontos de baba ante el encendido de las lucecitas navideñas de colores que iluminan artificialmente unas ciudades generalmente horrorosas cuando cae la noche.
   

452.- La cultura como opio del pueblo. Publicaba Trapiello en El Mundo un artículo titulado “La cultura es el opio del pueblo” el viernes 21 de noviembre del año del Señor de 2025 -que ahora se escribe en la lengua del imperio al revés de mayor a menor: 2025/11/21: primero el año, luego el mes en núumeros arábigos y no romanos como se hacía antaño y a mí me enseñaron en la escuela: 21-XI-2025, y finalmente el día, que nos recuerda a aquel otro memorable de Rafael Sánchez Ferlosio “La cultura, ese invento del gobierno”. Trapiello ha utilizado la cita de Marx sobre la religión para aplicársela a la Cultura. Lamenta que el presidente del gobierno español, al que se le ve el pelo de la dehesa, porque es un hombre esencialmente inculto, se interese tanto últimamente por la “cultura” -por lo que sus asesores entienden por ello. No es imprescindible que un político sea culto, desde luego, pero resulta patético cuando finge que lo es sin serlo: “De la noche a la mañana se le ha visto a Sánchez acudir a un programa musical de Radio 3, descoserse con el disco de una cantante de moda y promocionar en el Congreso un serial de Netflix basado en el libro de un escritor afín”. La cultura por la que se interesa 'nuestro querido presidente' no es la gran cultura, sino la popular, es decir no la del pueblo, sino la que el mercado le impone a la masa popular. Lo ha hecho asesorado por sus múltiples consejeros “confiados en que ese barniz tape las corrupciones en las que está hundido hasta el cuello”. Acaba Trapiello su columna evocando a un futuro Galdós joven -un escritor realista que no necesitará fiar nada a su imaginación- que está tomando notas de todo lo que sucede: “Sabe que la cultura está, hoy más que nunca, sobrevalorada, como supo Ferlosio. Que en las cavas de Moncloa trabaja un cabildo de consejeros en la nueva droga, la cultura como un nuevo opio del pueblo que lo distraiga y atonte hasta las próximas elecciones”. No perdamos de vista que la cultura es un objeto más de consumo en nuestro mundo: un producto venal más de la sociedad del espectáculo: los cuadros y los libros, por ejemplo, son elementos decorativos muy apropiados para decorar las paredes de los museos y de los hogares de postín para rellenar algunas estanterías y como fondo fotográfico de algunos retratos de hombres y mujeres públicos que miden su saber no por el número de volúmenes que han leído y asimilado sino por el número de códices que almacenan en su biblioteca, que no es lo mismo. 
 
453.- La Consejera de Salud y la IA. Unas declaraciones que sugerían que la IA podía diagnosticar igual o mejor que los profesionales sanitarios, no han gustado nada a un sindicato de médicos catalanes, que reclaman la dimisión de la responsable del Departamento. Por unas palabras suyas en un acto en Lérida donde se firmó un convenio para impulsar proyectos con Inteligencia Artificial en el ámbito sanitario. En aquel acto, la Consejera alabó el papel que puede tener la IA en el sistema, ya que es "extraordinariamente efectiva y diagnostica con una precisión igual o superior a la que podemos tener los mismos profesionales". Unas palabras que han indignado a los galenos, que le piden a la consejera que se disculpe por ellas y, si no lo hace, que cese y que sea sustituida ella misma, totalmente prescindible también, por la Inteligencia Artificial que tanto elogia, porque le había faltado poco para dar el siguiente paso y afirmar que los profesionales de la salud son completamente prescindibles, que ya no reconocen a sus pacientes a los que a menudo solo atienden telefónicamente y previa cita a raíz de la peste aquella del virus coronado. 
 
  
454.- Movilización de capital. Que no se diga, pero parece que es verdad, que el Jefe del Ejecutivo progre español va a movilizar ochocientos diecisiete millones de euros más para el títere NATO, el presidente pedigüeño de Ucrania de visita en nuestro país, lo primero de todo, y son sus palabras, “para apoyar al ejército ucraniano en su defensa por la libertad y la integridad territorial de Ucrania frente al invasor”, en segundo lugar “para proteger a su población civil”, y finalmente “para impulsar ese horizonte de reconstrucción y de modernización de las estructuras dañadas por el neoimperialismo de Putin”. Parece que alude con esto último de las 'estructuras dañadas' a carreteras, escuelas y hospitales, educación y sanidad, que son los nichos de gasto progresistas, pero no nos engañemos: el objetivo de esta movilización de capital es que siga la guerra en la que seguirán muriendo rusos y ucranianos, alargando interminable- e indefinidamente el negocio de los fabricantes de armamento y el conflicto. Así no se defiende, señor presidente, la soberanía europea y así no se demuestra el compromiso, la coherencia y la solidaridad del conjunto de la solidaridad española, como usted cacarea, sino todo lo contrario. España prevé que, habida cuenta de que el año pasado se movilizaron mil millones en equipamiento militar, el monto de la ayuda financiera a Ucrania de este año de 2025 no debería ser menor, por lo que debería alcanzar la milmillonaria cifra de mil millones de euros por lo menos: donde hay dinero, que se vea. 
  
 
455.- Al pan pan y al vino vino. Se usa esta expresión para indicar que a las cosas hay que llamarlas por su nombre, sin utilizar ridículos eufemismos ni metáforas traslaticias. Tanto el pan como el vino, además, son elementos cruciales en nuestra cultura clásica grecolatina por ser el pan el don de Ceres, la griega Deméter,  y el vino el de Baco. En la tradición cristiana el pan se transustancia en el cuerpo de Cristo y el vino en su sangre, dejando así de ser y de llamarse pan y vino para pasar a ser por arte de magia cuerpo y sangre de Cristo en la teofagia o ingestión del dios sacrificado. Los griegos antiguos y los modernos no utilizaban esta frase nuestra, sino Τα σύκα, σύκα, και τη σκάφη, σκάφη”: (Hay que llamar) a los higos higos y al barco barco: digo las cosas como son, sin rodeos ni eufemismos: a los higos, higos y a la barca barca, como leemos en Luciano, por ejemplo. En cuanto a la barca, era fundamental entre las islas del Egeo y para la pesca, y por lo que atañe a los higos eran en el mundo antiguo el fruto más dulce, casi melifluo. Hay que tener en cuenta que en la antigüedad era la miel y no el azúcar, que nos llegaría a Occidente después de la caña del sudeste asiático gracias a la expansión musulmana, el edulcorante que se utilizaba. Y hay higos tan dulces, ya se tomen maduros o ya secos o pasos, que son pura miel. En todo caso, además, no perdamos de vista que el higo, sobre todo el abierto, es una metáfora sicalíptica -nunca mejor dicho- del sexo femenino.  Pero hay quien propone otra interpretación: la palabra que significa 'barca' también quiere decir 'artesa' o 'cesto', y podría referirse, por lo tanto, al que se utilizaba en el mercado para pesar los higos. Según esto, el sentido del dicho sería que no había que confundir el peso de los higos con el del cesto en el que se pesaban, el contenido, digamos, con el continente y el contenido juntos. Se non è vero è ben trovato
 

sábado, 29 de noviembre de 2025

Un Roto y varios descosidos:

 A) El Roto: 

 "En las guerras, el arma definitiva es la paz". Al margen del dibujo y de que sea una mujer, probablemente un ama de casa desde la cocina del hogar, quien lo dice, que también es significativo por aquello de que la primera guerra es probablemente la de los sexos, el texto de José Luis Rábago, alias El Roto, es  muy contundente: El arma definitiva de la guerra es la paz. No hay ninguna sola guerra en la que no se esgrima el arma y la excusa o coartada de la paz. Los militares y los ejércitos en general son los más pacifistas, pero no olvidemos a Órgüel: war is peace (la guerra es la paz, y viceversa).


 

B) Los descosidos: 

Vuelve la pesadilla de las mascarillas:

Crece la gripe, que todavía no tocaba, a raíz de lo que sí: la vacuna contra ella. El reyno de Aragón ordena ya mascarillas volungatorias en centros sanitarios.

 Influenza aviaria: 

 Ya en pantallas Gripe Aviar, la nueva versión del clásico 'Los Pájaros' de Alfred Hitchcock, adaptación cinematográfica del cuento gótico de Daphne du Maurier.   

En compás de espera:

 En la sala de espera aguardando el adviento del futuro, que, por su parte, nunca llega, perdiéndose por el camino, porque no es más que pura pérdida de tiempo.   

viernes, 14 de noviembre de 2025

Pareceres XC

441.- Revival religioso: Se despacha a gusto el otrora ácrata y descreído  Fernando Savater en un artículo titulado Gracias a Dios sobre la propagación de la fe entre la juventud actual despotricando contra los tres hitos culturales del reciente culto, que serían, a saber: el nuevo disco de la cantante que ha visto la Luz y triunfa en nuestro país y allende nuestras fronteras cantando en catorce idiomas a un Dios femenino, la película española del presente año sobre una joven de diecisiete años que despierta a la vocación religiosa y decide meterse a monja de clausura y solo puede ver a su familia los domingos, y “una obrita sobre Dios de un pensador laureado que se llama Fu Manchú o algo así, del que tuve la mala suerte de leer una obra anterior que para mí selló su destino”, aludiendo al filósofo coreano superventas. Concluye Savater diciendo, con un guiño al Marx que dijo que la religión era el opio del pueblo, que “las religiones siempre han sido fármacos potentes y con ellas pasa como con el alcohol: bebidas en ayudas -intelectuales- hay gente a la que alivian sus penas, pero a otros les sientan muy mal”. Pero no todos los credos son igualmente perniciosos. Salva de la quema el cristianismo, que nos hace “retornar a nuestras raíces occidentales, lo que no se consigue invocando a la Pachamama o sometiéndose al islam, “cuya incompatibilidad efectiva con las libertades cívicas está de sobra demostrada”. Acaba Savater recordando a Jacques Lacan que definió el psicoanálisis como una batalla sin tregua con la religión, en la que gana siempre “mientras los hombres mueran, sin lugar a dudas la religión”. 
 
 
 442.- Enajenación mental. La mente, mentirosa por esencia etimológica, prefiere aferrarse, según el conocido refrán de 'más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”, a lo sabido y consabido, que son las ideas recibidas que tenemos incrustadas en la cabeza o que más bien nos tienen a nosotros, posesos de ellas que somos, que a las cosas desconocidas de las que no tenemos ninguna idea previa y que desdeñamos y tememos. La mente, conservadora por esencia, se aferra al mal mayor y al mal menor, que por muy pequeño que sea no deja de ser un mal, como a un clavo ardiendo, en definitiva, y desprecia el bien, los bienes tan numerosos como innumerables y solapados bajo la coraza dura de los valores bursátiles y las ideas e ideales de la caverna de Platón. 
Dibujo de Topor del libro Los masoquistas 
 
 447.- ¿Para qué sirve la actualidad? Lo dice muy claramente el texto de una viñeta de Andrés Rábago, alias El Roto: No hagas caso, nos quieren entretener con la actualidad para que no nos enteremos del presente, aunque quizá habría que decir mejor: “para que no nos enteremos de lo que pasa”. La actualidad es el pasto que nos sirven para distracción todos los medios, ya no con la televisión a la cabeza, como antaño, sino con la Red Informática Universal, que ha acabado convirtiéndose, como aquella, en un mero soporte publicitarioEl espectáculo se hace realidad y la realidad se hace espectáculo paralelamente sin advertirnos de que es un reality show o espectáculo teatral diseñado para mantenernos entretenidos y en amnesia sobre el hecho de que, pase lo que pase, no pasa nada de lo que tenía que pasar, para que no veamos lo que hay de eternidad en la actualidad y viceversa, y que ganen o pierdan, los buenos y los malos son simplemente actores que trabajan para la misma gente y que reciben su pago independientemente de que su personaje sobreviva o no para ver los créditos finales. No quieren que ninguno de nosotros recuerde que, independientemente de que gane quien gane, el pueblo, la gente, los de abajo siempre pierden, porque los ganadores continuarán con la misma agenda de hacer las cosas que ya están hechas sin que nadie se ponga a realizarlas: la misma agenda que persiguen casi todos los gobiernos del planeta. Pero sobre todo no quieren que ninguno de nosotros se entere de lo que pasa, a cuyo fin nos retransmiten la actualidad, que no tiene nada que ver. 

 444.- Para dar ejemplo. Tanto el ejército francés como el de las otras naciones participantes en la que se dijo que iba a ser la última de las últimas guerras mundiales (la der des der, la llamaron los franceses: la dernière (guerre) des dernières (guerres), algo así como si nosotros dijéramos “la ulti de las ultis”), y que ha pasado paradójicamente a la Historia como la Primera Guerra Mundial (1914-1918), pasando de ser la última a la primera de la serie, tuvieron que enfrentarse a los primeros rechazos de la obediencia debida a los superiores, lo que llevó a muchos soldados a la rebelión y a la deserción. Poco a poco iban multiplicándose los actos de insumisión y de rebeldía individuales y colectivos según se sucedían las derrotas militares, los errores de mando, y el número de muertos en los campos de batalla. Las autoridades militares decidieron entonces frenar los casos de indisciplina con diferentes sanciones que iban desde condena a trabajos forzados a ejecuciones frente a un pelotón de fusilamiento “para dar ejemplo”. La estupenda película Senderos de Gloria (1957) de Stanley Kubrick, que trata magistralmente el tema de los amotinamientos y de los fusilados para dar ejemplo, no pudo exhibirse en Francia hasta 1975. Los generales y mariscales no murieron en el frente de combate, sino en sus lechos de muerte. 
  
445.- Centro para la Resiliencia Democrática. Bruselas acaba de anunciar la creación de un 'Centro para la Resiliencia -¡cómo les encanta la palabreja!- Democrática', un engendro destinado a combatir la desinformación narrativa procedente de potencias extranjeras autoritarias y enemigas de la democracia que reina en el viejo continente, básicamente de Rusia y de la China, por lo que dicho organismo vendrá a ser la encarnación del Ministerio de la Verdad orgüeliano. Quieren combatir la manipulación y la injerencia informativas, formando un «escudo de la democracia» contra la mayor amenaza existente en la actualidad que es la malvada Rusia que, “además de su brutal guerra de agresión contra Ucrania” intensifica “los ataques híbridos, librando una batalla de influencia contra Europa». Esta lucha contra la difusión de narrativas engañosas y la manipulación y falsificación de hechos históricos nos plantea más de un interrogante: ¿Quién controlará a los controladores de la manipulación informativa de la propia Unión Europea? ¿No estará Bruselas a estas alturas de la película perdiendo el control de su propia narrativa política y económica? ¿Acaso los propios ciudadanos europeos no echan cada vez más pestes de la Unión y del relato, cuento más bien, de la guerra que se vende como necesidad y salvación? Hoy el enemigo es Rusia. Mañana será cualquiera que ponga en cuestión los dogmas energéticos -el cambio climático, las energías renovables y toda esa monserga-, la sacrosanta Alianza Atlántica, o la propia democracia como régimen de gobierno que quiere hacerse resiliente.