CARPITE POMA: Una variante del CARPE DIEM horaciano podría ser este CARPITE POMA (coged los frutos) de Ovidio que se encuentra en el verso 576 del libro III de El arte de amar.
QVAE FVGIVNT, CELERI
CARPITE POMA MANV.
(Ovidio, Ars amandi III 576)
Mano a los frutos
echad pronto, que al vuelo se van. (Traducción
de J.M. Rodríguez Tobal)
Traducciones alternativas propias:
Traducciones alternativas propias:
Mano a los frutos meted pronta, a perder que se van.
Con rauda mano coged fruto que va a caducar.
Frutos tomad con veloz mano, que pronto se van.
Frutos coged, que se van rápidamente a perder.
Frutos coged, que se van rápidamente a perder.
De este pentámetro dactílico de Ovidio tenemos un eco en el soneto aquel de Garcilaso: “coged de vuestra alegre primavera / el dulce fruto”.
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DE LO QUE SÓCRATES LE DIJO A ANTIFONTE
-Antifonte,
entre nosotros se considera que la
belleza de la juventud y la sabiduría es posible tratarlas de manera
honrosa o vergonzosa. Pues si uno vende la belleza de su juventud por
dinero a quien la quiera, a ese
lo llaman prostituto, pero si
alguien se hace amigo de aquel que ha conocido que es un amante bueno y
honrado, a ese lo consideramos sensato.
Y así también la
sabiduría, a los que la venden por dinero al que la quiera los llaman
intelectuales*, como quien dice prostitutos;
en cambio, si alguien se hace amigo de quien sabe que es de buen natural
enseñándole lo que tenga de bueno, consideramos que ese hace lo que corresponde
a un ciudadano bueno y decente.
*NOTA BENE: Estos intelectuales de los que habla Sócrates eran los
célebres sofistas o profesionales de la inteligencia, los maestros y
profesores de entonces, los divulgadores de la ciencia entre el gran
público. Daban clases particulares y cursos de conferencias por los que
cobraban una tarifa. Se cuenta que Sócrates pagó una dracma por asistir a
una conferencia de Pródico, pero no pudo costear las cincuenta de la
matrícula de un curso monográfico sobre sinonimia. Frente a los sofistas
o profesionales, que cobran un sueldo por hacer lo que hacen, los
filósofos hacen lo mismo pero gratis et amore, por la gracia y el amor de hacerlo, no por dinero.
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BYUNGCHULHANIA
-Del Panóptico de Jeremy Bentham:
No hay carcelero que vigile a los presidiarios dispuestos en círculo en torno a la torre de control central. No hace falta. Ya nos vigilamos nosotros los unos a los otros mirando la pantalla del móvil. La red, como panóptico electrónico que es, nos arroja simultáneamente al exhibicionismo y al voyeurismo... de nosotros mismos.
BYUNGCHULHANIA
-Del Narciso posmoderno: El homo digitalis del siglo XXI
no es gregario, sino que vive esencialmente aislado.
Se manifiesta en la red de manera anónima, pero tiene un perfil que se
esfuerza
por optimizar constantemente. Su condena: labrarse su personalidad
virtual, enamorado que está como Narciso de su propia imagen reflejada
en los medios. Sufre un grave trastorno narcisista, y la depresión de
hundirse y ahogarse en el pozo sin fondo de sí mismo. El espacio virtual
funciona como lugar de proyección,
donde el individuo de la posmodernidad tardía se relaciona
fundamentalmente...
consigo mismo. Los “amigos” de las redes sociales (followers) cumplen la
función ante todo, de potenciar la egolatría, al dirigir la
atención a un yo que se presenta como mercancía al consumidor. Los tuites y retuites (tweets)
son los trinos desesperados del pájaro prisionero en su jaula virtual.
No son voces, sino ecos en todo caso. Su monótono mensaje se reduce, al
fin y al cabo, al pío pío de los gustos (likes) y opiniones personales más anodinos e insustanciales dentro de la oferta del mercado y el consumo: “yo, yo, yo...".
-De Byung-Chul Han citando a Emmanuel Lévinas:
-De digitalibus mediis. Los medios digitales de comunicación nos
incomunican al imponernos la obligación de comunicarnos precisamente,
por lo que nos alejan cada vez más de nuestros semejantes, de los otros,
de los demás. Los teléfonos inteligentes prometen más libertad, pero de
esa promesa surge una coacción fatal: la de la comunicación. Hoy ya no
somos sólo receptores y consumidores pasivos de información, sino
emisores y productores activos a la vez, lo que incrementa la cantidad
cancerígena hasta la saturación de informaciones intrascendentes que
pululan en las redes sociales donde no hay peces que naden libremente,
sino pescados atrapados en sus propias redes narcisistas.
-Non multitudo, sed solitudo. Frente al renovado sueño
optimista y comunista de Hardt y Negri, no se puede decir como creen
ellos, que el sujeto revolucionario actual sea la multitud, porque
tanto esta como los individuos que la componen son esencialmente
conservadores: no hay MULTITUDO, sino SOLITUDO. No hay multitud sino soledad entre la muchedumbre.
-Del Panóptico de Jeremy Bentham:
No hay carcelero que vigile a los presidiarios dispuestos en círculo en torno a la torre de control central. No hace falta. Ya nos vigilamos nosotros los unos a los otros mirando la pantalla del móvil. La red, como panóptico electrónico que es, nos arroja simultáneamente al exhibicionismo y al voyeurismo... de nosotros mismos.
-Del respeto y la falta de respeto: Respeto significa volverse (re-) a mirar (-spectare): el respeto presupone una mirada distanciada. La distancia es precisamente lo que distingue el simple "spectare" de la sociedad del espectáculo actual con el más distanciado "re-spectare" o respetar. Una vez desaparecida la distancia, se produce la falta de respeto. Las redes sociales son irrespetuosas porque eliminan las distancias: exhiben lo privado, privatizan la comunicación. Fomentan un voyeurismo exhibicionista y un exhibicionismo voyeurista.
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¿QUIÉN ES LIBRE?
(Esquilo, Prometeo encadenado, 50)
Pues libre no
hay ninguno salvo el propio Zeus.
Versión libérrima: Pues libre no hay ni dios.
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DE LA MUSIQUE AVANT TOUTE CHOSE
DE LA MUSIQUE AVANT TOUTE CHOSE
Os dejo con la música de Eleni Caraíndru, la compositora griega de la
mayoría de las bandas sonoras de las películas del llorado Teo
Angelópulos, y con algunas poderosas y bellas imágenes de la trilogía La pradera que llora de este aclamado director que ha sabido como nadie transmitirnos una imagen de Grecia alejada de los típicos tópicos. Tanto la una como el otro, cada cual en lo suyo, son dos de los grandes maestros contemporáneos que ha dado Grecia al mundo.






