Philomena
Cunk es el personaje cómico de ficción interpretado por Diane Morgan que encarna a una atolondrada periodista de
investigación científica en la serie televisiva británica Moments
of wonder, 'Momentos de
asombro'. En ella, Philomena divulga información errónea a la vez
que hace preguntas básicas a sus entrevistados no exentas a veces de
enjundia y de malicia, que dejan pensando al espectador y al propio entrevistado. Estos no son personajes ficticios, suelen ser
catedráticos, doctores y especialistas en filosofía, teología,
física cuántica, arte y muchas otras disciplinas, la flor y nata
académica del Reino Unido. A un físico, por ejemplo, le preguntó qué es más veloz la luz o la sombra.
En esta
ocasión, desde el Museo del Reloj de Greenwich, que es para ella la
capital del tiempo, Philomena se pregunta qué es el tiempo, después
de afirmar que es algo valioso, relacionándolo remotamente con el
dinero, diciendo que ha existido antes de que empezara a contar, lo
que le lleva a preguntarse qué son los relojes y qué es lo que
miden.
Un reloj musical suizo
A la vista de la mayoría de los relojes, podría decirse que
el tiempo es algo circular -el eterno retorno- pero en
realidad es lineal, es la línea vertical imaginaria del meridiano de Greenwich, también llamado meridiano cero y primer meridiano, que divide
el planeta en dos mitades idénticas de 180º cada una, segmentadas en husos horarios de 15º, que es el resultado de la división de los 360º de la circunferencia completa entre las veinticuatro horas que tiene el día.
Moments of Wonder: ¿Qué es el tiempo?
Philomena
dice que se halla en el único lugar del mundo donde puede estar a la
vez entre el pasado y el futuro, con el presente pasándole
por su entrepierna, running
right up trough my middle bits.
Dice que
nadie sabe lo que es el tiempo excepto los científicos, que lo saben
todo. Y entonces pregunta al científico Stuart Clark, doctor,
astrónomo y miembro de la Royal Astronomical Society, qué es el
tiempo, y este le responde categóricamente: En realidad no lo
sabemos. Pero, acto seguido, formula dos posibles hipótesis
manteniendo la dicotomía físico/psíquico, que viene a ser la
misma, grosso modo,
que objetivo/subjetivo: el tiempo puede ser algo físico y objetivo y entonces
sería como un río que fluye, o algo psicológico y subjetivo.
Philomena le interrumpe preguntándole qué quiere decir con la hipótesis del río, a lo que Stuart
Clark le responde que el tiempo fluye como el agua del río, y que los sucesos que nos pasan en la vida son como cosas que hay en el río
que el agua encuentra a su paso, de lo que concluye la presentadora
que los eventos que nos pasan en la vida son como los peces y demás que
hay en los ríos.

En la línea de la respuesta seria del científico de no se sabe qué es el tiempo, nos viene como anillo al dedo lo que escribió Agustín de Hipona, San Agustín, en sus
Confesiones XI, 14, 17, donde contrapone el hecho de saber lo que
es el tiempo, con el de ponerse a explicarlo, porque saber sabemos lo que es, tenemos una idea de él que todos manejamos, (gracias sobre todo, entre paréntesis, a los llamados tiempos verbales de nuestras gramáticas escolares), esa idea nos sirve para
hablar de las cosas, pero no podemos hablar de ella sin poner en peligro su consistencia y existencia, por eso dice el santo que no puede explicarlo con palabras, que lo sabemos pero no lo sabemos:

¿Qué es,
pues, el tiempo? Si nadie me lo pregunta, lo sé; pero si quiero
explicárselo al que me lo pregunta, no lo sé. Lo que sí digo sin
vacilación es que sé que si nada pasase no habría tiempo pasado; y
si nada sucediese, no habría tiempo futuro; y si nada existiese, no
habría tiempo presente. Pero aquellos dos tiempos, pretérito y
futuro, ¿cómo pueden ser, si el pretérito ya no es y el futuro
todavía no es? Y en cuanto al presente, si fuese siempre presente y
no pasase a ser pretérito, ya no sería tiempo, sino eternidad. Si,
pues, el presente, para ser tiempo es necesario que pase a ser
pretérito, ¿cómo deciros que existe éste, cuya causa o razón de
ser está en dejar de ser, de tal modo que no podemos decir con
verdad que existe el tiempo sino en cuanto tiende a no ser?