martes, 23 de julio de 2024

Coplas goliardescas (y III)

A imitación del célebre carmen Buranum que puso música Karl Orff o fortuna / velut luna, / statu variabilis, / semper crescis / aut decrescis; / vita detestabilis, que tradujimos en La Rueda de la Fortuna,  compusimos unas coplas goliardescas I y coplas goliardescas II, cuyas estrofas seguimos de cuando en cuando cultivando. He aquí una nueva ristra de ellas: 
 


Yo me entrego / a este juego / donde pierde el ganador; / donde gana / lisa- y llana- / mente siempre el perdedor. 
 
Juglarescas, / goliardescas, / coplas de arte que es menor; / indecentes / o inocentes, / no nos guarde usted rencor. 
 
 Poetastros, / musicastros, / rimadores de afición; / a la antigua, / lo atestigua, / vieja usanza y tradición. 
 
Los goliardos, / esos bardos / de muy baja condición; / capipardos, / lanzan dardos / a la Santa Inquisición. 
 
 Pedagogo, / psicagogo, / yendo en pos de un ideal, / tiernas llevas / almas nuevas / al altar sacrificial. 
 
Es el orden / el desorden, / viva la contradicción; / lo que existe, / pichastriste, / un compás sin ton ni son. 
 
Virgen casta, / se desgasta / la doncella; y el doncel / se me antoja / pichafloja: / los amantes de Teruel. 
 
¿Soy yo mismo / o espejismo / que es idéntico a su ser? / ¡Qué pregunta! / Se barrunta / que lo que es no puede ser. 
 
 
Nos han puesto / un impuesto / al dichoso Ceodós / que espiramos / y exhalamos, / como hay Dios, mecagüendiós. 
 
Nunca tengas / ni sostengas / una personalidad; / a otra cosa, / mariposa: / vuela en plena libertad. 
 
Propagado, / coronado, / vuelve el virus a campar; / mascarilla / quien lo pilla / y otra vez a vacunar. 
 
Ya se sabe / qué es el AVE, / un convoy que no es un tren. / Date prisa, / Marialuisa, / que te deja en el andén. 
 
 Ando loco, / como loco, / no me queda ya ilusión; / muy transido, / lo he perdido / todo salvo la razón. 

 
Terrorismo, / matonismo / genocida de Israel, / un Estado / consumado / y una guerra sin cuartel. 
 
En el acto, / ipso facto, / el estado nacional /
se convierte, / duelo a muerte, / en estado policial.

lunes, 22 de julio de 2024

La virulencia del ferrocarril (Contra el Tren de Alta Velocidad)

    Una copla popular montañesa, repleta de ironía, lamentaba la lenta velocidad que alcanzaba el ferrocarril, que tanto tardaba en llegar de una a otra estación o apeadero en el siglo pasado. Decía así: «Es tanta la virulencia / que lleva el ferrocarril / que se planta en hora y media / de Molledo a Portolín». Portolín, para entendimiento de la copla, es un barrio de Molledo, municipio cántabro sito en la cueca alta del Besaya, en el valle de Iguña. De hecho la estación del tren se llama Molledo-Portolín, de ahí que los iguñeses ironicen con la tardanza en llegar del tren, que ya no es tren, sino otra cosa que, como la tierra prometida, nunca acaba de llegar. 
 
 
 
    Para que esto no suceda, el Ministro de Transporte y de Movilidad Sostenible del Gobierno de las Españas promete, ojalá que la promesa se quede en agua de borrajas, que el AVE, que debería haber llegado a Reinosa en el año de gracia de 2015, llegará por fin hasta Cantabria, no solo hasta Alar del Rey en Palencia, si los hados no lo impiden, en 2033. Y los cántabros decimos que maldita la falta que nos hacía alcanzar esas velocidades diseñadas en teoría para llegar a los 350 km/h, muy lejos de las reales, que apenas llegan a doscientos.
 
    Ya nos decantamos aquí contra el Tren de Alta Velocidad en la entrada ¿Por qué corres Ulises?. Lo hacíamos en nombre de la lentitud y de evitar las innecesarias prisas, abogando por la demora, y volvemos a hacerlo ahora en defensa del territorio y de la gente que vive en él, porque oponerse al TAV y demás trenes de altas prestaciones significa mejorar el ferrocarril actual, que daría un mayor beneficio social y supondría un menor coste económico, social y ambiental. 
 

    Oponerse al TAV, que era la adaptación francesa del TGV (Train à Grande Vitesse)  era fácil. Resulta algo más difícil oponerse al AVE, que es como se llama ahora el mismo engendro, porque el acrónimo AVE (Alta Velocidad Española), que sustituyó en 1990 a TAV (Tren de Alta Velocidad), que es como se llamaba hasta entonces, disimula muy bien lo que es y hace que nos olvidemos enseguida de la agresividad y lo mucho que implica la consecución de su significado ("alta velocidad"), y parece que uno se opone, por el significado del nombre común que oculta al acrónimo, al reino animal volador. El éxito del nuevo acrónimo se debe a la mayor facilidad de su pronunciación (una palabra bisílaba y llana, al fin y al cabo, compuesta por dos sílabas abiertas) en lugar de un monosílabo agudo que es además una sílaba trabada y difícil de pronunciar y reconocer para nuestro oído castellano, que, además, suena como una onomatopeya del tipo: plaf. Pero otra ventaja es la sugerencia del nombre común, que sugiere que este falso tren no corre como los de antes, sino que vuela, y deja volar la imaginación añadiendo a la connotación de velocidad que late bajo el acrónimo el sentido ecológico de las aves que conjugan ligereza y rapidez. El logotipo pretende, además, convirtiendo la letra uve en un par de alas de un ave, integrarse en el medio natural y rural, al que desprecia, porque pasa de largo arrasándolo, a gran velocidad.

    La Alta Velocidad no es una solución sino el auténtico problema para nuestros pueblos y pequeñas poblaciones de eso que llaman la España vacía o vaciada, ya que tiene gravísimos inconvenientes, además del impacto ambiental, tales como dejarlos fuera del mapa del transporte público y de la circulación.  La amenaza del AVE, con la pretensión de unir grandes ciudades como la capital del Reino de las España y la de Cantabria, aísla en realidad los pocos núcleos rurales que quedan en Castilla y La Montaña y hace que agonicen los trenes, mucho más útiles para la gente, de cercanías. 

 
    La filosofía del AVE, en efecto, es unir grandes ciudades dejando al margen el resto del territorio cuando, la inmensa mayoría de los usuarios que utilizan el transporte ferroviario se mueve en cercanías sobre todo. El proyecto de unir la capital de España con Santander llega en un momento propicio para avalar, además, el modelo turístico masivo y rápido que se impone y cobra cada vez más auge cuando los madrileños, que no pueden dormir en las calurosas noches estivales, buscan la frescura boreal. 
 
 

 
    Mejor que construir líneas de alta velocidad, sería, a todas luces, modernizar las infraestructuras ferroviarias que hay, adecuar y mejorar el trazado del ferrocarril existente, eliminar los puntos conflictivos como los pasos a nivel sin barreras, mantener las actuales estaciones y apeaderos, reabriendo los que se han cerrado, ampliar los servicios ferroviarios para mejorar la conexión de pueblos, ciudades y polígonos industriales y poder aumentar el transporte de mercancías por ferrocarril en vez de por carretera con vehículos más contaminantes.  España tiene el triste récord de ser el segundo país del mundo con más quilómetros de líneas de alta velocidad, solo superada por China, lo que da una idea de la desproporción de este empeño quijotesco. 
 
 
 
     Todos los trayectos en FEVE de cercanías suponen ahora más tiempo en los recorridos que hace años, sin olvidarnos de los problemas constantes en los trayectos de Santander a Oviedo o, peor aún, a Bilbao, y el ya casi imposible de Mataporquera a Bilbao o a León, en la línea conocida como La Robla. 
 
     Entendemos que oponerse al tren de alta velocidad en Cantabria y en cualquier sitio, pasa por una preocupación real por la naturaleza, la libertad de movimiento, la satisfacción de nuestras necesidades básicas y la libre decisión de permanecer en los pueblos y alimentar la vida fuera de los grandes núcleos urbanos. Oponerse al AVE supone optar por un tren público y social, enfrentándose al modelo energético y social que lo necesita y lo sostiene. 
 
    ¿Qué cantarán los iguñeses si algún día llegan a ver pasar el AVE, el Tren de Altas Prestaciones y Velocidades, como un suspiro, o mejor, como un tiro de bala -por algo se llamó a estos trenes en su origen trenes bala- sin parar en Molledo-Portolín?

domingo, 21 de julio de 2024

¿Galgos o podencos?

     Es conocida la vieja fábula de don Tomás de Iriarte (1750-1791) titulada "Los dos conejos". No reproduzco aquí la versión original, sino esta otra más moderna en la que se han sustituido los conejos por liebres: Su fe cada cual defiende y su credo. / Ladrar de jauría que andaba al acecho / detrás de unas matas dos liebres oyeron. / -¡Que vienen los galgos, salgamos corriendo! / -No son galgos, mira, son raudos podencos. / -Esa es tu opinión y yo la respeto / mas no la comparto... Son galgos, sostengo. / -Tú votas que galgos y yo que podencos... / Y en medio de tanta disputa sin seso /  a aquellas dos liebres alcance les dieron / y caza entre tanto, veloces, los perros. 


Escena de caza, mosaico romano, siglo I a. C.

    Igual que estas necias liebres o los dos conejos de Iriarte, también los sabios de Bizancio, cuando los otomanos tomaban la ciudad, se entretenían discutiendo, en vez de ponerse a salvo, sobre interminables cuestiones teológicas como, por ejemplo, cuántos ángeles cabían en la punta de un alfiler, o cuál era el sexo de aquellos ángeles: si machos, si hembras, si marimachos o machihembras... Y así les fue. 

 Liebre en escena de caza, mosaico de Piazza Armerina (Sicilia) 
 

    La fábula recuerda mucho a la parábola budista de la casa en llamas: Cuando advertimos que nuestra morada está ardiendo, debemos salir corriendo cuanto antes de ella para ponernos a salvo del fuego si no podemos apagar las llamas del incendio. En ese momento no importan las previsiones meteorológicas ni saber a dónde iremos ni cuál ha sido la causa del incendio, o de quién ha sido la culpa, que es la versión cristiana de la causa. Lo que se impone es salir por pies y dejarse de disquisiciones teóricas que sólo sirven para entretenernos y para que ardamos dentro en las llamas del único infierno que hay: nuestra propia casa que se quema.

    Lo malo es que siempre hay gentes a las que se les abrasan las cejas y chamuscan las pestañas porque no se atreven a salir fuera por miedo a lo desconocido. Son los que dicen que vale más lo malo conocido -en este caso el incendio de su propia mansión en llamas- que lo bueno por conocer -lo que hay afuera. Pero es mentira. Siempre ha valido y valdrá más y será, por lo tanto, mejor  lo bueno que lo malo, conocido o no;  aquí y en cualquier tierra de conejos.

sábado, 20 de julio de 2024

¡Ponte a la sombra, no te dé una insolación!

    Antes, si no recuerdo mal, cuando yo era pequeño y apretaba la calor de la canícula, se decía aquello de que tenías que tener cuidado porque si te exponías mucho al Sol podía darte una insolación, que era el malestar o la enfermedad producidos por una exposición excesiva a los rayos solares. También se decía que podía darte una solanera o asoleada si te soleabas mucho más de lo debido. Los cultos supongo que no decía eso, que era muy vulgar, preferirían hablar de algo así como heliosis, un helenismo formado sobre el nombre del sol, Helios, en la lengua de Platón.  También se decía que podía entrarte un tabardillo, una especie de tifus consistente en la erupción de manchitas rojas que te salían por la piel de todo el cuerpo y te cubrían como un tabardo, que era una tosca prenda de abrigo, un gabán basto o ruda gabardina. 
 
 
    Hoy en día ya nadie dice eso de insolación, ahora dicen que te da una ola de calor o un cambio climático y te mueres. El caso es que el responsable de Salud y Clima del Ministerio de Sanidad del Gobierno de las Españas, cuyo nombre propio omito por delicadeza, se siente en la obligación de declarar: Queremos que la gente no se muera por el calor, crea o no crea en el cambio climático.
 
    Está bien eso de que el Ministerio de Sanidad quiera que no nos muramos, en lugar de "no quiera que nos muramos", y quiera  mantenernos sanos y salvos a todos, incluso a los no creyentes en ese moderno artículo de fe llamado 'cambio climático' y no nos muramos por el calentamiento planetario, demostrándonos así papá Estado, ¡qué buen padre es, todo un auténtico padrazo!, que vela por la salud de todos sus súbditos, incluso de los pérfidos descreídos que no son fieles creyentes en Santa Greta del Cambio Climático y que son tan necios que pueden exponerse en exceso a los inclementes rayos de Lorenzo. 
 
 
    Y lo hace ahora que la Agencia Española de Meteorología, cuyas predicciones fallan más que una escopeta de barraca de feria barata, pone en alerta a más de media España por la emergencia climática de la llegada de la primera y no única ola de calor del verano, como si fuera una oleada viral de la pandemia, con una lengua de aire soporífero sahariano con temperaturas álgidas de hasta 44 grados centígrados. 
 
    Nos aconseja el citado responsable que nos hidratemos, que bebamos agua fresca del botijo y que nos refresquemos con el líquido elemento y nos pongamos a remojo, que reduzcamos la actividad física y que evitemos la exposición al astro rey, que usemos ropa ligera y holgada, y que busquemos la sombra de un árbol cuando apriete la canícula del estío a las horas centrales del día, o un refugio climático, como se prefiere ahora, que suena a refugio antiaéreo contra los bombardeos de la aviación o algo así. 
 
 
    En resumidas cuentas, que hagamos lo que se ha hecho toda la vida de Dios sin que nadie se pusiera la medalla de salvador de vidas ajenas en medio de la crisis. En la ciudad, si no hay árboles, que es lo más normal, pues habrá que meterse en una iglesia y no precisamente a rezar, en donde se suele estar fresquito y donde hay, según aseguran, buen vino consagrado y agua bendita en la pila para refrescarse la frente, o en un moderno centro comercial y no precisamente a comprar compulsivamente, pero que tenga, es imprescindible, eso sí, aire acondicionado, es decir, aire fresco en condiciones, aunque tampoco conviene abusar de él, que luego sale uno a la calle y...

viernes, 19 de julio de 2024

Mensajería en el buzón

Se reduce un veinte por ciento la tasa de vacunación en España tras la pandemia. Los sanitarios dicen que es un grave problema que denominan "fatiga vacunal". 
 
El anciano senil, después de tantas vacunas contra el virus coronado, ha contraído el bicho que puede acabar con su candidatura por prescripción facultativa. 
 
Lo que no ha logrado su palmario y evidente deterioro mental, que él y muchos verificadores han negado, puede lograrlo el bicho, si el virus no es el deterioro. 
 
 
 La gente ya no coquetea como antes, presencialmente, ahora lo hace en redes sociales vía mensajes de texto: los vínculos humanos se sustituyen por conexiones. 
 
¿Por qué en esta época en que la comunicación a distancia es más fácil que nunca hay tanta soledad física y ponemos leguas por medio para tele-así-comunicarnos? 
 
 En lugar de tristes monumentos a los soldados que murieron por la patria, erijamos mausoleos a los desertores que murieron maldiciendo las guerras justicieras.
 
El bozal vuelve al Tour de France este verano, si quieres acercarte a los ciclistas, no vayas a contagiarlos, te pones la mascarilla como Dios manda colocada. 
 
El Tour de France con este tour de force impone la distancia de seguridad y ha sacado lo peor del fondo de nuestros armarios roperos otra vez: las mascarillas. 
 
 
La imagen familiar de un pararrayos en lo alto de la torre de una iglesia es, según Karl Kraus, el voto de censura contra Dios más fuerte que se pueda concebir. 
 
 La vida de los tontos, según Lucrecio, es un infierno terrenal. ¿Quiénes son los tontos? Los que creen poseer la sapiencia: sus tormentos son autoinfligidos. 
 

Tanto el ayer como el hoy y el mañana están siempre en construcción constante, reinventándose a cada instante: disculpen las molestias que esto pueda ocasionar. 
 
 Recordar es demoler y reconstruir, derribo y construcción. “La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda,” García Márquez escribió en sus memorias. 
 
Deberíamos evitar el uso de palabras absolutistas como nunca, siempre, todos, nadie, amar, odiar... que nos hacen ver las cosas en blanco y negro, sin matices. 
 
 "Sólo merece vivir quien por un noble ideal esté dispuesto a morir" es el aguerrido lema del Escuadrón de Zapadores Paracaidistas del ejército aéreo español.
 
¿Cómo se llama esa especie de nostalgia que consiste en añorar un mundo que nunca existió, ese mundo nuevo que acaso llevamos inscrito en nuestros corazones?
 
 'Muertes masivas por el calor extremo', titula el periodista subrayando que el impacto de la crisis ya no es una ficción de la ciencia, sino ciencia de ficción. 
 
Un junio más frío de lo habitual no desmonta la teoría del cambio climático, la refuerza; el fenómeno contrario se explicaría por el calentamiento planetario. 
 
Si hace calor en verano, se debe obviamente al calentamiento global; y si refresca, al cambio climático: ambos fenómenos, frío y calor, son efecto de lo mismo.
 
La ONU quiere que comamos insectos porque, dada la situación climática crítica que atravesamos, son una fuente de proteínas mucho más sostenible que el ganado.
 
 
Singapur ha aprobado la ingesta para el consumo humano de dieciséis tipos de insectos comestibles, una señal de lo que está por venir y lo que acaso nos espera. 
 
Delicia gastronómica ofrecida por un restaurante singapurense: sushi, el plato estrella de la cocina japonesa, aderezado con guarnición de gusanos de la seda. 
 
Funcionó el cordón sanitario para frenar a la extrema derecha. ¿Funcionará también para frenar a las demás opciones políticas en las elecciones democráticas?

jueves, 18 de julio de 2024

¡Gibraltar español!

    La victoria deportiva de la selección española de fútbol, alias la Roja, sobre la inglesa se ha reinterpretado de alguna manera como si se tratara de una victoria militar en el campo de batalla del estadio de Berlín. No en vano antes del enfrentamiento habían resonado solemnemente los himnos nacionales de uno y otro reino poniendo firmes a los mandatarios y jugadores allí presentes. El Rey Felipe VI y el príncipe Guillermo de Inglaterra, en ausencia de su padre el Rey Carlos III, representaban respectivamente a las Españas y al Reino Unido de la Gran Bretaña. Ondeaban las banderas nacionales de una y otra nación rival, y miles de espectadores llenaban las gradas del estadio. Ya lo dijo una vez un jugador de balompié: “El fútbol es la guerra, y también ahí el triunfo es lo más importante”.

    Tras el goal que decidió la victoria de España en el último momento del partido, el Borbón, corbata roja al cuello, al que acompañaba la infanta, pantalones rojos a juego con la Selección, perdió su regia compostura y se levantó del asiento como un hincha furibundo gritando “¡gol!” y celebrando el triunfo de la Roja, mientras se veía apesadumbrado al príncipe Guillermo, al que acompañaba su hijo, llevarse las manos a la cabeza y cubrirse el rostro como si no quisiera ver y reconocer la británica derrota. 

    España, pues, se alzó con el triunfo de la Eurocopa -la copa es el símbolo de la victoria, el botín arrebatado al enemigo que se exhibe como trofeo y preciado galardón-, y a continuación vino la gran celebración de la victoria en la villa, corte y capital del reino, en la que varios jugadores de la selección que representa los colores nacionales de la bandera rojigualda se unieron a los no pocos hinchas y aficionados que coreaban el grito de “Gibraltar español”, resucitando una vieja cantilena patriótica y franquista que ha sido calificada por el gobierno del Peñón como “rancia”, aludiendo quizá a su sabor añejo y anticuado, más propio de la dictadura del caudillo, cuando el Estado español reivindicaba su soberanía sobre la colonia británica, pero también desde la transición, porque cuando el hoy Rey Carlos de Inglaterra y su esposa Diana Spencer se unieron en matrimonio en 1981 decidieron iniciar allí, en Gibraltar, su Luna de Miel recién casados, detalle que, conocido previamente por la casa real española, motivó que los reyes a la sazón Juan Carlos y Sofía no asistieran al bodorrio. 

    El caso es que después de aquello los gobiernos españoles dejaron de reclamar la soberanía nacional sobre el Peñón, hasta que ahora los rancios cánticos patrióticos han resucitado de la mano de la victoria futbolera y provocado la indignación del ejecutivo gibraltareño, que en un comunicado hecho público ha mostrado su decepción: Se trata de una mezcla totalmente innecesaria de un gran éxito deportivo con declaraciones políticas discriminatorias que resultan enormemente ofensivas para los gibraltareños. El lamentable uso de la plataforma de la celebración en torno a la victoria de la Eurocopa para promover la idea de usurpar el territorio de Gibraltar es contrario al principio de que el deporte no debe utilizarse para promover ninguna ideología políticamente controvertida.

    Si, la tierra, como dijo una vez un ex presidente del gobierno español, no pertenece a nadie, salvo al viento, lo cual no es cierto, porque la tierra tiene sus propietarios, que son los terratenientes, pero es muy bello y así debería ser, está claro que nadie tiene derecho a usurpar el territorio de Gibraltar, ni la corona británica ni la borbónica, ni los propios gibraltareños, que tan indignados se han sentido según sus autoridades, tampoco.

    La ministra portavoz del gobierno español, por su parte, dijo enseguida que había que enmarcar esas manifestaciones en el contexto en que se celebraron y no había que sacarlas de ese contexto, que era la “gran celebración”, porque “la política exterior de un país la establece el gobierno de ese país”, con lo cual vino a decir a las autoridades del Peñón y del Reino Unido de la Gran Bretaña, que estuvieran tranquilas y mantuvieran la calma, que el gobierno español no iba a reivindicar su soberanía sobre dicho territorio. 

     
    En otro orden de cosas, aunque relacionado con estas, una cadena privada de televisión, de ideología progresista afín al gobierno, la Secsta, en un programa de frivolidades significativas ha mostrado un vídeo con imágenes de los jugadores de la Selección Española en el vestuario celebrando la victoria, en el que la locutriz bromea haciendo el siguiente comentario: Pudimos ver algo inesperado: el culazo de uno de nuestros jugadores. No se sabe muy bien de quién era el "culazo", más bien enjuto, pues se halla de espaldas y podía ser de uno o de otro jugador, pero añadió:  Lo que sí sabemos es que para muchos seguidores y, sobre todo, seguidoras, esto -se refería a las codiciadas nalgas- sí que hace afición. Que ¡qué poderío!, ¿eh?

    ¿Qué pasaría si se nos enseñase por la televisión sin su consentimiento previo y expreso el hermoso culete de alguna de las jugadoras de la selección española de fútbol femenino? ¿Sería sexismo, machismo, un atentado contra la integridad, intimidad y dignidad de la mujer?

miércoles, 17 de julio de 2024

El puente Mirabeau

  Bajo el puente Mirabó corre el Sena / Y nuestro amor / Debo yo recordarlo / Venía siempre el gozo tras la pena 

Anochezca suene la hora /  Vase el día / Yo me quedo aquí y ahora

Quedemos de la mano frente a frente / Bajo el puente / De nuestros brazos pasa / De miradas la onda languideciente

Anochezca suene la hora /  Vase el día / Yo me quedo aquí y ahora

El amor se va como la corriente / Se va el amor / Qué lenta la vida / Y la Esperanza qué violentamente

Anochezca suene la hora /  Vase el día / Yo me quedo aquí y ahora

Días y semanas el tiempo huye / Ni el ayer / Ni los amores regresan / Bajo el puente Mirabó el Sena fluye

Anochezca suene la hora /  Vase el día / Yo me quedo aquí y ahora

 

 

 Puente Mirabeau sobre el Sena (París)

    Sous le pont Mirabeau coule la Seine
        Et nos amours
    Faut-il qu’il m’en souvienne
La joie venait toujours après la peine

    Vienne la nuit sonne l’heure
    Les jours s’en vont je demeure

    Les mains dans les mains restons face à face
        Tandis que sous
    Le pont de nos bras passe
Des éternels regards l’onde si lasse

    Vienne la nuit sonne l’heure
    Les jours s’en vont je demeure

    L’amour s’en va comme cette eau courante
        L’amour s’en va
    Comme la vie est lente
Et comme l’Espérance est violente

    Vienne la nuit sonne l’heure
    Les jours s’en vont je demeure

    Passent les jours et passent les semaines
        Ni temps passé
    Ni les amours reviennent
Sous le pont Mirabeau coule la Seine

    Vienne la nuit sonne l’heure
    Les jours s’en vont je demeure

Guillaume Apollinaire, Alcools, 1913


El gran Léo Ferré puso música al poema de Apollinaire y lo canta:  



martes, 16 de julio de 2024

"Sé tu mismo" (y te pagamos)

    Ucrania o, mejor dicho, el gobierno de ese país ha lanzado una campaña publicitaria de propaganda a fin de atraer voluntariamente reclutas a un ejército cansado y prácticamente derrotado. Es la nueva estrategia, nunca mejor empleada esta palabra de raigambre militar, que pretende que los propios ucranianos se enrolen en las filas del ejército sin necesidad de obligarlos a ello por la fuerza después de que la ampliación del servicio militar obligatorio haya hecho que miles de ucranianos se escondan en su propio país para no ser llamados a filas. 
 
    Intenta así el gobierno del actor mejor pagado de Jólivuz y títere de Guásinton, que no deja de sacrificar la vida de sus súbditos y que en abril redujo la edad de reclutamiento de 27 a 25 años, fomentar el alistamiento voluntario con un enfoque más, cómo no, personalizado, ofreciendo a los futuros soldados la opción de solicitar las unidades de destino y funciones específicas que más se adapten a sus habilidades e intereses. 
 "Sé tu mismo"

    "Elige tu propio camino. Escoge unidad y especialidad en el ejército ucraniano". El ejército ucraniano, que paga y paga bien, trata así de reponer sus filas ante la ofensiva rusa. Los carteles que han aparecido de la noche a la mañana en la capital ucraniana presentan una imagen positiva de los combates, como parte de la publicidad del Ministerio de Defensa para hacer más atractivo el reclutamiento, considerando que es preferible el voluntariado a la leva obligatoria. La obligatoriedad del servicio, en efecto, puede provocar como respuesta la rebeldía, la objeción de conciencia, la deserción y la insumisión como respuestas personales que pueden hacerse colectivas y poner en peligro la institución, mientras que cuando uno, engañado por el márquetin, se alista voluntariamente es más fácilmente manipulable. Lo mejor es que uno se obligue a sí mismo ya sea movido por el dinero que Occidente regala a manos llenas a Ucrania o sea ya por los cantos de sirena de la publicidad.
 
    Un ejemplo de uno de esos carteles dice: “Verano, UAV”, mostrando a un soldado que maneja un dron (Unmanned Aerial Vehicle o vehículo aéreo no tripulado) desde una silla de playa, con las botas apoyadas en la arena cómo si fuera un videojuego. No se trata solo de ir a la guerra, sino de conseguir la especialidad militar de dominar las tecnologías no tripuladas, la última modalidad de juguetes bélicos. 
 
 Aprende nuevas tecnologías
 
    Otro les asegura a los soldados que pueden “ser ellos mismos”. “Ahora tenéis la oportunidad de elegir un puesto para servir en el ejército. Olvidaos de vuestros miedos y dudas: ¡es hora de elegir vuestro camino!”. Se trata de solicitar empleo entre las distintas ramas militares, desde los marines hasta la inteligencia militar, y en distintas categorías de empleo, desde artillero hasta cocinero o jefe de prensa. Claro está que los puestos más apetecidos y populares no son los de combate en infantería, sino de los de oficina administrativa en informática, cocina y transporte, operación de drones, oficiales de prensa. 
 
    “Queremos ofrecerle a un soldado la posibilidad de elegir su propio destino”. Y a cambio de eso, te pagamos, que etimológicamente significa “te apaciguamos”, te damos la paz (para que hagas la guerra), y alcances, en el mejor de los casos, una muerte heroica, como le sucede a Mickey Mouse en Short Subject, este microrrelato animado, más conocido como “Mickey Mouse en Vietnam”, donde el ratón se alista para conocer mundo y viaja hasta el sudeste asiático, un cortometraje animado de temática antibélica de 1969 dirigido por Whitney Lee Savage, que dura poco más de un minuto y que en ese breve lapso de tiempo lo dice todo. 
 

    No hay que perder de vista el significado original de nuestra palabra 'soldado': que cobra un sueldo, palabra que procede del adjetivo latino solidus -a -um 'sólido”, como se denominaba a una moneda de oro, propiamente moneda consolidada, sólida (a diferencia de las demás que tenían un valor variable). En la Edad Media 'sueldo' era el nombre de una moneda, como informa Corominas, cuyo valor coincidía con la paga de un soldado, de ahí la soldada o paga militar (que luego se convertirá en la paga del criado), y por último en el sueldo, salario o estipendio de cualquier trabajador. En la lengua del lacio la expresión stipendia merere, que significa literalmente 'cobrar el estipendio', era la forma de  decir “hacer el servicio militar”. 

lunes, 15 de julio de 2024

Vuelven a la carga

    ¿Agua pasada? No, desde luego. La Organización Mundial de la Salud (WHO en la lengua del Imperio, palabra que también significa 'quién' y que sirve para preguntarnos quién es quién en esa organización) vuelve a la carga, y nos recuerda que, según sus cifras oficiales, desde el inicio de la santa pandemia hace más de cuatro años, la enfermedad del virus coronado añada 2019, (COVID-19), ha 'matado' -era el virus asesino contra el que había que luchar porque se le había declarado la guerra- a más de siete millones de personas en todo el mundo, y sigue llevándose al otro barrio, porque no ha dejado de hacerlo lenta-, casi imperceptible- pero persistentemente, a mil setecientas personas semanalmente en el mundo universal.
 
     A pesar del elevado número de muertos, "los datos muestran que la cobertura de vacunación ha disminuido entre los trabajadores sanitarios y los ciudadanos mayores de 60 años, dos de los grupos de mayor riesgo", explicó el pasado jueves el gerifalte de  la Organización Mundial de la Salud, el  señor Tedros Adhanom Ghebreyesus, en una conferencia de prensa en Ginebra, que no entendía la causa del descehnso. Daba así la alarma sobre la disminución observada en la cobertura de vacunación de la población. Le preocupaba la “fatiga vacunal” de la gente que, al descubrir en sus propias carnes que la susodicha no protegía ni evitaba la transmisión, dejaba de pincharse. 
 
¿Grave problema o solución?

     ¿Por qué le preocupa tanto a ese personaje? Sin duda porque se queda sin subvenciones para el chiringuito que tiene montado, ya que la poderosa industria farmacéutica está acusando la merma de beneficios... económicos.  "La Organización Mundial de la Salud recomienda que las personas que pertenecen a los grupos de alto riesgo se vacunen contra la Covid-19 en los 12 meses siguientes a la última dosis que se les administre", recordaba el susodicho. Las nuevas mutaciones del virus coronado, F456L y R346T parecen prevalecer durante el ultimas semanas. "Se registra una mayor actividad del virus, con una tendencia creciente en los ingresos por hospitalización". Estas noticias alarmantes pretender resucitar el alarmismo.
 
    La Organización recomienda a los grupos de población vulnerables (personas mayores y personas con enfermedades subyacentes) que sigan escrupulosamente las medidas preventivas contra las infecciones respiratorias y busquen atención médica temprana ante los primeros síntomas, para poder proporcionar un tratamiento oportuno. No se demoren, no vaya a ser que el médico se vaya de vacaciones en agosto y no tenga sustituto, habida cuenta de que los fondos del Estado se destinan a otros fines tanto o más humanitarios como la ayuda militar a Ucrania, y no hay médicos ni dinero para contratarlos. 
 
Tomadura de pelo, de Bob Moran (2024)
 
     Y en nuestra pequeña taifa autonómica cántabra, aprovechando que estamos a mediados de julio y que media comunidad está de vacaciones y la otra media lo estará el mes que viene, Sanidad traslada a las residencias de ancianos el Protocolo -¡maldita palabra! Corre, date prisa, Manolo, que te aplican el protocolo- “ante “situaciones de alta transmisión comunitaria” de IRA. No se asusten, no es uno de los siete pecados capitales junto con Orgullo, Avaricia, Gula, Lujuria, Pereza y Envidia, sino un acrónimo de esos que están ahora tan en boga y que sirven para no pensar mucho en lo que significan y para ocultarlo, de Infección Respiratoria Aguda, y que engloba tanto a la vieja gripe o influenza, el dichoso Covid redivivo y otras enfermedades respiratorias varias indeterminadas. 
 
    Resulta que en nuestra Comunidad, a fuerza de pruebas, se ha registrado, según el periódico local de campanario, un aumento de casos de virus coronado en la última semana con un repunte del 8%, alcanzado la cifra de 672 diagnosticados. Ante el riesgo de introducción y transmisión de IRA (sic) en los centros residenciales y sanitarios, hay que intensificar, si las autoridades de Salud Pública lo determinan, las medidas de prevención del contagio y transmisión. Se trata de evitar en lo posible las visitas de personas “sintomáticas” a las residencias de ancianos, y de ser “inevitables”, que se utilice, como no, el amuleto de la mascarilla o escapulario de la Virgen del Carmen bendecido por las autoridades sanitarias, cuya comercialización ha dado origen a los pingües negocios que sabemos.
    

    Un vergonzoso e infame mural, situado en el hall del Hospital Marqués de Valdecilla de Santander, obra del artista Fernando Bermejo, con los retratos de los Beatles (John, Paul, George y Ringo) recreados de su 'White Album', pero amordazados con mascarillas quirúrgicas que les tapan la boca, que pretende ser un agradecimiento del autor al personal sanitario por su trabajo, refleja en realidad la miseria del arte al servicio del poder establecido, en este caso de las autoridades sanitarias, que impusieron unas medidas restrictivas sin ningún fundamento científico: confinamiento, distancia social, bozal, y fundamentalmente miedo. Resulta sarcástico que las figuras de estos muchachos de Liverpool, cuyas canciones son patrimonio cultural de la humanidad, se utilicen como imágenes adoctrinadoras y propaganda del enmascaramiento. Lo que ha hecho el autor es, como nos hicieron a todos, taparnos la boca miserablemente.

domingo, 14 de julio de 2024

El fútbol, opio del pueblo, y los hinchas

    Dos fragmentos extraídos del libro de Eduardo Galeano (1940-2015)  "El fútbol a sol y a sombra", un homenaje al deporte coronado rey, "música en el cuerpo, fiesta de los ojos", que también quiere ser una denuncia de "las estructuras de poder de uno de los negocios más lucrativos del mundo".
 
 
¿El opio de los pueblos? (Eduardo Galeano) 
 
    "¿En qué se parece el fútbol a Dios? En la devoción que le tienen muchos creyentes y en la desconfianza que el tienen muchos intelectuales. 
 
"El gran germà t'està mirant" (El gran hermano te ve)
 
 
    En 1880, en Londres, Rudyard Kipling se burló del fútbol y de "las almas pequeñas que pueden ser saciadas por los embarrados idiotas que lo juegan". Un siglo después, en Buenos Aires, Jorge Luis Borges fue más que sutil: dictó una conferencias sobre el tema de la inmortalidad el mismo día, y a la misma hora, en que la selección argentina estaba disputando su primer partido en el Mundial del '78. 
 
    El desprecio de muchos intelectuales conservadores se funda en la en la certeza de que la idolatría de la pelota es la superstición que el pueblo merece. Poseída por el fútbol, la plebe piensa con los pies, que es lo suyo, y en ese goce subalterno se realiza. El instinto animal se impone a la razón humana, la ignorancia aplasta a la Cultura, y así la chusma tiene lo que quiere. 
 
 
    En cambio, muchos intelectuales de izquierda descalifican el fútbol porque castra a las masas y desvía su energía revolucionaria. Pan y circo, circo sin pan: hipnotizados por la pelota, que ejerce una perversa fascinación, los obreros atrofian su conciencia y se dejan llevar como un rebaño por sus enemigos de clase.
 
    Cuando el fútbol dejó de ser cosas de ingleses y de ricos, en el Río de la Plata nacieron los primeros clubes populares, organizados en los talleres de los ferrocarriles y en los astilleros de los puertos. En aquel entonces, algunos dirigentes anarquistas y socialistas denunciaron esta maquinación de la burguesía destinada a evitar las huelgas y enmascarar las contradicciones sociales. La difusión del fútbol en el mundo era el resultado de una maniobra imperialista para mantener en la edad infantil a los pueblos oprimidos. 
 
    Sin embargo, el club Argentinos Juniors nació llamándose Mártires de Chicago, en homenaje a los obreros anarquistas ahorcados un primero de mayo, y fue un primero de mayo el día elegido para dar nacimiento al club Chacarita, bautizado en una biblioteca anarquista de Buenos Aires. En aquellos primeros años del siglo, no faltaron intelectuales de izquierda que celebraron al fútbol en lugar de repudiarlo como anestesia de la conciencia. Entre ellos, el marxista italiano Antonio Gramsci, que elogió "este reino de la lealtad humana ejercida al aire libre". 
 
 
Naranjito: mascota de la Copa Mundial de Fútbol de 1982
 
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 El hincha (Eduardo Galeano)

    "Una vez por semana, el hincha huye de su casa y asiste al estadio.

    Flamean las banderas, suenan las matracas, los cohetes, los tambores, llueven las serpientes y el papel picado; la ciudad desaparece, la rutina se olvida, sólo existe el templo. En este espacio sagrado, la única religión que no tiene ateos exhibe a sus divinidades. Aunque el hincha puede contemplar el milagro, más cómodamente,en la pantalla de la tele, prefiere emprender la peregrinación hacia este lugar donde puede ver en carne y hueso a sus ángeles, batiéndose a duelo contra los demonios de turno.

    Aquí, el hincha agita el pañuelo, traga saliva, glup, traga veneno, se come la gorra, susurra plegarias y maldiciones y de pronto se rompe la garganta en una ovación y salta como pulga abrazando al desconocido que grita el gol a su lado. Mientras dura la misa pagana, el hincha es muchos. Con miles de devotos comparte la certeza de que somos los mejores, todos los árbitros están vendidos, todos los rivales son tramposos.

     Rara vez el hincha dice: “hoy juega mi club”. Más bien dice: “Hoy jugamos nosotros”. Bien sabe este jugador número doce que es él quien sopla los vientos de fervor que empujan la pelota cuando ella se duerme, como bien saben los otros once jugadores que jugar sin hinchada es como bailar sin música.

    Cuando el partido concluye, el hincha, que no se ha movido de la tribuna, celebra su victoria; qué goleada les hicimos, qué paliza les dimos, o llora su derrota; otra vez nos estafaron, juez ladrón. Y entonces el sol se va y el hincha se va. Caen las sombras sobre el estadio que se vacía. En las gradas de cemento arden, aquí y allá, algunas hogueras de fuego fugaz, mientras se van apagando las luces y las voces. El estadio se queda solo y también el hincha regresa a su soledad, yo que ha sido nosotros: el hincha se aleja, se dispersa, se pierde, y el domingo es melancólico como un miércoles de cenizas después de la muerte del carnaval".