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viernes, 30 de octubre de 2026

Pareceres CXXXI

641.- De actualidad. He modificado ligeramente el texto de esta viñeta de mi admirado Andrés Rábago, El Roto. Lo he hecho sin su permiso, pero espero que no le importe, por eso me he cuidado de añadir entre paréntesis al lado de su firma en la parte inferior derecha la palabra “modificado”. La viñeta representa a un hombre en actitud pensativa, con la mano en la barbilla, como el pensador de Rodin, frente a una pantalla a la que se asoma preocupado para informarse de la actualidad. Decía en su versión original “Absortos en la actualidad, olvidaban el presente”. Mi modificación sustituye “el presente”, que es un término muy abstracto y gramatical, por “lo que estaba pasando”, que me parece una fórmula más certera. No cambia mucho el significado, pero pone de relieve que no es lo mismo asomarse a una pantalla que a una ventana de verdad. 
  
 
  642.- Antes de morir quiero... Espacio Funerario es el nombre comercial de una empresa de servicios fúnebres que ofrece gestión de tanatorio, féretros, ramos y coronas de flores, esquelas, inhumaciones, incineraciones y trámites administrativos varios relacionados con el deceso, como se dice eufemísticamente para referirse a la señora inmortal. Dicha empresa ha impulsado la campaña “La pizarra de los sueños pendientes”, un mural participativo instalado en la calle, colocado con motivo del Día de Todos Los Santos. La frase escrita en la parte superior de la pizarra «Antes de morir quiero…» invita a los viandantes a completarla y hacer público su deseo escribiéndolo con una tiza en la pizarra de las que hay en una caja junto a ella. Lo que escribe la gente es de lo más diverso: desde aprender a tocar un instrumento hasta hacer un viaje a las Quimbambas,  conocer gente nueva o ver crecer a los nietos, benditas criaturas... La frase me recuerda a mí a aquellos versos del poeta cubano José Martí: (...) y antes de morirme quiero / echar mis versos del alma.  La pizarra, al igual que los epitafios de las tumbas romanas imperiales, quiere hacer que la gente se acuerde de que hay que vivir antes de que sea demasiado tarde: memento uiuere en vez de memento mori. La empresa funeraria lava así su fúnebre imagen que, además de gestionar el final de la vida, promueven también su celebración y aprovechamiento. "Antes de morir quiero..." Pero ¿quién te ha dicho que vas a morirte? ¿quién quiere morirse?
  
643.- Muertos de calor. Dice la prensa autumnal que el verano que hemos dejado atrás, ya podemos hablar de él a toro pasado, ha sido el más mortífero de todos los veranos habidos hasta la fecha porque el calor extremo que hizo nos ha dejado, aparte de muchos sofocos e incendios forestales,  más de cinco mil muertes en España que no se hubieran producido de no haber sido tan tórrido el estío por obra y gracia del calentamiento planetario que es fruto del cambio climático. Pero incurren en la falacia contrafáctica: si el verano hubiera sido menos canicular y abrasador, ¿seguirían vivas por ventura esas cinco mil personas que 'murieron de calor'?
 
  
644.- ¿Quién viene? Otra viñeta de mi admirado Andrés Rábago el Roto, publicada el 27 de octubre por El Periódico Global(iasta), alias El País, se titulaba: ¿Quién viene? Muestra a un personaje de perfil con uniforme militar de color caqui -la única nota de color en el blanco y negro- en una tribuna o un balcón que dice ante una multitud congregada a sus pies: ¡Que viene Franco! ¡Que viene Franco! Los signos de exclamación y la repetición de la frase le da un tono de alarma. Franco según el manual de historia de España murió en 1975, pero la viñeta sugiere que el franquismo no ha desaparecido en absoluto, pero tampoco el propio Franco, que es quien nos avisa... de que viene Franco, no de que vuelve, porque nunca se ha ido. No se habla, en efecto, del regreso físico del dictador, sino que es el propio dictador el que nos dice aquí estoy yo. Muerto el dictador, no murió la dictadura, que lo hizo posible a él y la obediencia, la sumisión y la aceptación del poder impuesto desde arriba. Cincuenta y un años después de su muerte, y siete después de su exhumación del Valle de los Caídos, Franco nos advierte de su inminente adviento. La viñeta puede sugerir que el franquismo no es únicamente un período histórico concluido en 1975, sino una presencia constante en la vida política española. El dictador no regresa, habita entre nosotros, porque nunca ha terminado de marcharse.   

645.- Vagando en la jaula: Extraigo del del poema «Wandering in the Cage» inserto en el poemario «The Last Night of the Earth Poems» (1992) de Charles Bukowski (1920-1994) la siguiente perla cultivada, escrita en verso libre o, lo que viene a ser lo mismo, prosa poética discontinua en varios renglones a modo de versos: La gente es extraña: se irrita constantemente por cosas triviales, pero, ante un asunto tan importante como desperdiciar por completo su vida, apenas parece darse cuenta...  En versión original: 'people are strange: they are constantly angered by / trivial things, / but on a major matter / like / totally wasting their lives, / they hardly seem to notice... ' Y le pido a la IA (Inteligencia Antinatural) o más bien (Idiotez Artificial) que genere una imagen alusiva para ilustrar las palabras del poeta, y esto es lo que genera:

domingo, 4 de octubre de 2026

Tras la sequía

 Después de la sequía / al fin el agua! 

 

 Pero no, corazón. / Por todos los barrancos / la flor de retama! / No, / no pasa nada. / La lluvia de verano / sobre las matas! / Pero no, corazón. / Al caer de la tarde, / la tierra mojada! / No, / no pasa nada./ Las encinas oscuras, / la yerba clara! / Pero no, corazón. / Pasaron las tormentas! / De paz escampa!/ No, / no pasa nada. / Floreció el enemigo! / Perdí la hermana! / Pero no, corazón. / Otra vez el chubasco / sobre las ramas*, / corazón, / y nada más nada.

Agustín García Calvo,  Canciones y soliloquios (1976) 

*Tanto Amancio como Chicho en lugar de "sobre las ramas" cantan "por Guadarrama".  

 

Amancio Prada canta en directo, con música de Chicho Sánchez Ferlosio, la canción Después de la sequía, en el recital conjunto que ofrecieron los tres en el Teatro Español de Madrid los días 19 y 20 de noviembre del lejano 1982. 

Un año más tarde Amancio Prada grabaría un disco titulado "Canciones y soliloquios" con diez canciones de Agustín García Calvo, en el que incluye este tema bajo el título "Pero no, corazón", que interpreta con más instrumentación, que puede escucharse aquí. 

 He aquí una grabación casera del propio Chicho:

 

miércoles, 23 de septiembre de 2026

El meme de los galeotes y otros memes

   Meme es un anglicismo acuñado, al parecer sobre el modelo del griego mímēma 'cosa que se imita', derivado de mímēsis 'imitación', que la docta academia define en su primera acepción como “rasgo cultural o de conducta que se transmite por imitación de persona a persona o de generación en generación”, y en segunda, que es la que aquí más nos interesa y la más extendida, como “imagen, video o texto, por lo general distorsionado con fines caricaturescos, que se difunde principalmente a través de internet”.

            El que presento aquí sobre el tema de la esclavitud es una imagen tomada de la red, concretamente un fotograma de la película Ben Hur (1959) de William Wyller, correspondiente a la escena de las galeras en donde aparece en primer plano el actor Charlton Heston. Los galeotes, también llamados forzados, eran los esclavos condenados como el protagonista de la película a remar en las galeras.

    La imagen está duplicada con dos textos: Hace dos mil años, corresponde a la imagen superior, y Hoy, a la inferior. Y en la parte inferior se propone un reto a modo de entretenimiento consistente en encontrar una diferencia entre ambas imágenes exactamente iguales.

    La solución, escrita al revés de derecha a izquierda, es obviamente sorprendente por inesperada, porque no se desprende de la imagen, sino de la reflexión sobre la realidad, lo que en la antigüedad se haría por la fuerza, cualquier tipo de trabajo como el de estos remeros, hoy se haría por dinero, es decir, voluntariamente, y ahí radica la presunta gracia del meme: Antes la esclavitud era forzada, hoy es voluntaria.

    Viene así el meme a poner en solfa algunas de las creencias o verdades mentirosas establecidas, como por ejemplo, en este caso, la de que la esclavitud fue abolida de la Tierra.

    Pero no hay que hablar de los memes. Al igual que los chistes, pierden su gracia cuando se los explica. Es mejor dejar que hablen ellos, y que hagan lo que puedan: quizá hacernos sonreír un poco o dejarnos pensando un rato.

    He aquí algunos más: No puedo arrogarme su autoría enteramente. Tampoco está muy claro quién puede ser su autor: suelen ser anónimos. Podría decirse que se hacen populares y que por eso se viralizan a través de internet. Uno se encuentra con uno y piensa que tiene algo de razón, lo modifica, lo adopta y, tomado de la Red, a la Red lo devuelve para que rule por ahí, y haga lo que pueda, si puede hacer algo.

    Sobre el calentamiento global o cambio climático:


     Sobre el virus y las enfermedades asintomáticas:


 
 

        La mayoría de estos memes son meras imágenes (dibujos o fotografías) manipuladas o comentadas con algún texto. Algunos  son gifs, es decir archivos que se animan mediante la sucesión de varias imágenes. En todos los memes suele tener un papel importante el texto, por lo que puede afirmarse que son combinaciones de imágenes y palabras.

    Otros son vídeos cortos como esta reflexión impecable sobre la política profesional hecha por el que fuera vicepresidente segundo del gobierno de las Españas, recogida oralmente y por escrito como subtítulo, que parece una reflexión trivial pero tiene el hondo calado de reconocer implícitamente que gobernar es mentir: Y yo ya no soy político, puedo decir la verdad.

    Y finalmente, uno creado con ÍA, acrónimo de Inteligencia Artificial, contra la propia ÍA, que podría muy bien titularse "¡Abajo la ÍA!" o, más explícitamente, "¡A la mierda la ÍA!".

 

martes, 18 de agosto de 2026

Evento 2026

    Desde el evento 2020, operación de ingeniería social a escala mundial acusada especialmente en los países llamados desarrollados para terminar de implantar el modelo tecnológico y digitalizado en la sociedad -en aquella ocasión se propagaba que un virus respiratorio mataba y se computaban los muertos día a día-, los gobernantes de cada país monitorizan de forma sistemática la opinión pública las 24 horas del día por todos los medios a su alcance para seguir desarrollando su modelo de gobierno que nos 'protege', por nuestro bien, de las inclemencias exteriores, ya víricas o ya climatológicas.
 
  
Viñeta de Javi Salado, tomada y adaptada de El día de Valladolid
 
     El que podríamos denominar ahora “evento 2026” consiste, como reconoce el editorial del 12 de agosto pasado de El Periódico Global de referencia nacional e internacional, alias El País, en difundir urbi et orbi que un nuevo y viejo virus, el calor, mata ahora mismo. Se titula precisamente "Calor que mata". No solo provoca incendios forestales que se miden por miles de hectáreas arrasadas de las que nos informan puntualmente, obligando a desalojos forzosos y confinamientos humanos, sino que también mata, que es lo que faltaba. 
 
    Nos informaba allí, en efecto, el citado diario de que en lo que iba de verano ya habían muerto en España “más de 3.400” personas por calor extremo, según una estimación estadística que tiene en cuenta que han fallecido más personas de la cuenta, es decir, de la cuenta que estaba prevista, fenómeno que se achaca a las altas temperaturas, extremas se dice otras veces, que padecemos, y no, por ejemplo, al envejecimiento de la población. Pero según otros cálculos menos optimistas esta cifra podría quedarse muy corta, porque podría multiplicarse por cuatro y haber fallecido entonces el cuádruple de personas: 13.600 exactamente. 
 
    Unas decenas de estas muertes se deben a “golpes de calor”: “una exposición fulminante que afecta sobre todo a trabajadores al aire libre -a la fuerza ahorcan- y personas -inconscientes- que hacen deporte a horas centrales del día”. Pero la gran mayoría de estas muertes “se producen de forma más difusa”. Interesantísimo este adjetivo 'difuso' que el editorialista va a tratar de explicar arrimando el ascua a su sardina: son personas vulnerables, muy mayores, en las que las altas temperaturas van haciendo mella poco a poco, lo que descompensa su organismo y acentúa sus “enfermedades previas” (sic), con un desenlace fatal que es, no hace falta decirlo, la muerte que a todos nos espera, ya seamos ejecutivos o míseros jornaleros, condenados a la pena capital que estamos desde que hacemos uso de razón y entendimiento.
 

    La solución del problema está muy clara: Acudir a refugios climáticos (sic) o enchufar el aire acondicionado si no se puede salir de casa. Pero, claro, pasa lo de siempre: los que tienen menos recursos (económicos, se sobreentiende) lo pasan muchísimo peor. 
 
    La conclusión del diario gubernamental es clara: “Con un calentamiento global que produce que cada verano sea más cálido que el anterior, las administraciones tienen que empezar a incluir el factor climático en sus decisiones”. El periódico viene a decirnos que así no se puede seguir:  A 40 grados no se puede hacer vida normal, y cada vez hay más días extremos. 'Extremo' es otro de esos adjetivos que utilizan in extremis. Debajo del título "Calor que mata" se lee: "Las temperaturas extremas -más abajo "calor excesivo")- han dejado de ser una anécdota(sic) de verano para convertirse en un problema de salud pública central".

    No es de extrañar así que fenómenos como el calor en verano y el frío en invierno se achaquen al Cambiamiento Climático del que todos y cada uno somos responsables en mayor o menor medida, y que llegue a proclamarse irracionalmente que el calor mata, aunque sea de forma "difusa", cuando estadísticamente son más los muertos de frío que de calor -pero eso ahora no toca, ya tocará cuando venga el invierno que, como suele decirse, no va a comérselo el lobo. 
  
Viñeta del ilustrador francés Na!
 
     Los medios de producción ya no son lo que eran para los viejos marxistas, a saber, los elementos materiales necesarios para producir bienes y servicios (máquinas, herramientas, fábricas, tierras, materias primas...). Ahora son los medios de (in)formación de masas cuyo objeto es la producción inmaterial de noticias personalizadas y difundidas a través del aparato tecnológico, es decir, la producción de eventos, como este que analizamos  de que el calor mata a mediados de agosto, en medio de la pertinaz sequía y de los incendios forestales que provoca el cambiamiento climático en este tórrido estío del hemisferio boreal. 

sábado, 1 de agosto de 2026

Contra el cambio climático y otras contrariedades

 ¡Qué horrible sería la vida, creen algunos, si la ultraderecha llegase al Poder! Pero no hace falta que llegue porque ya gobierna: el Poder es la ultraderecha.

A las 'personas mayores' entradas en la tercera edad que este verano sea el más caluroso de la historia nos suena sin remedio a disco rayado de vieja cantilena.

 Sus señorías y señoríos se van de veraneo durante el mes de agosto, no vaya ser que les dé un golpe de calor en sede parlamentaria que les derrita la sesera. 

Este es el estío, sin duda alguna, más caluroso que todos los demás habidos y por haber, por la sencilla razón de que es el que ahora mismo nos toca padecer.

Si alguien dudaba aún del cambio climático, dicen, creerá en él tras este verano, como si la duda fuera -y no la creencia- el mayor síntoma de humana estupidez.

  Hace no tanto el calentamiento global iba a depararnos grandes sequías. Ahora, tras las lluvias primaverales, hablan de cambio de clima, y huele a chamuscado.

Viñeta de Ramón

Si la mayoría de los incendios los provoca el hombre, ya sea accidentalmente o adrede, ¿de qué sirve convencernos de que el cambio climático es el responsable?

Como ha llovido mucho este año, no hay agoreros de embalses semivacíos que tardarían años en volver a llenarse, ya que hubo que abrir las compuertas de desagüe.

¿No es hora ya de que detengan al Cambio Climático, lo sienten en el banquillo, y lo juzguen y condenen por asesinato con alevosía y premeditado ensañamiento? 

Habrá que ver, dijo el ciego, el eclipse de Dios con las gafas homologadas de cristales ahumados, igual que los incendios forestales que nos echan por la tele.

 Hemos asistido a muchos veranos tórridos antes que este. Recuerdo alguno madrileño que yo intentaba apagar en vano con cerveza, horchata y granizado de limón.

No ha concluido una ola de calor cuando ya se inaugura otra que viene rauda y veloz a superponerse a esa. ¿Otra? ¿Nueva? ¿No será la misma de todos los veranos?

 El turisteo se hace no por amor al viaje (ya no hay viajeros, solo turistas), sino para poder decir y documentar que uno, como Dios manda, se va de vacaciones.

 Los incendios forestales, retransmitidos por todos los medios, plataformas y canales, hacen que cunda el pánico y suban irremediablemente las temperaturas.

El rey troyano Príamo cuando recuperó a su hijo Paris exclamó alborozado: “¡Que arda Troya!” Y Troya ardió, pero una nueva Troya, Roma, resurgió de sus cenizas.

sábado, 18 de julio de 2026

Hace calor

La verdad es que, como ya se ha dicho muchas veces, la presunta crisis o emergencia climática no supone ningún peligro para el planeta ni para nosotros mismos, más allá de la contaminación informativa. Y es normal que en estas fechas haga calor. Y puede incluso que haga más calor de lo normal. Por algo será, pero no tanto por lo que nos dicen, por las emisiones descontroladas de C02, que son nuestra huella de carbono, sino porque la Tierra experimenta y ha experimentado cambios dentro de nuestro sistema solar para seguir girando, ya sea más cálida o más fría. 

 La brisa, Ron Schwerin (1940)

Dicen que la presunta emergencia o crisis climática no puede negarse. De hecho la afirman constantemente y la responsabilizan de millones de muertes que se producen cada año y que seguirán produciéndose. Huelga decir que estas muertes no preocupan a los poderosos. La mitad de los multimillonarios de Silicon Valley están construyendo, dicen, lujosos búnqueres en Nueva Zelanda en previsión del posible colapso climático generalizado, que mantienen a una temperatura constante de 19 grados Celsius (antes centígrados) y viajan en coches blindados y surcan los cielos con sus jets privados que dejan estelas de condensación.

Pero no olvidemos que mata más el frío que el calor, aunque las muertes del frío no son noticia como lo son ahora las del calentamiento global causante de los incendios. Recordemos los del año pasado. Este año ya hemos tenido y estamos teniendo ahora mismo incendios producidos por el abandono y descuido de los montes y los bosques, la especulación urbanística del medio rural, y la acción de los pirómanos, unos incendios de los que somos culpables todos y cada uno en la misma medida por la huella de carbono que dejamos, nuestro pecado original.

 

Pero las muertes climáticas, si existen, no afectan a todos por igual. Unos son más vulnerables -es decir, más pobres- que otros y se mueren más porque no disponen contra el frío de calefacción y contra el calor de acondicionamiento de aire. Las noticias de estas muertes, además, son sofocantes y contribuyen con su tráfico constante al calentamiento del planeta.  Los pobres, además, padecen peores condiciones laborales, y el trabajo también mata, mata más que el clima sobre todo cuando la gente se mata a trabajar.

Vemos, en conclusión, que el desastre climático no afecta tampoco a la "humanidad" en abstracto y en general de manera igualitaria e idéntica. Puede que trascienda las divisiones raciales y las sexuales o de género, como dicen ahora, pero no las de clase social. El clima mata presuntamente más a las clases sociales bajas que a las altas, porque no es el clima lo que mata sino lo que está detrás, que es el dinero.

 
Esta crisis es consecuencia de un discurso oficial terrorista, de un crecimiento desenfrenado y de un sistema social basado en el lucro, es decir, en el capitalismo. Los gobiernos de los Estados de Europa y América eluden responsabilidades obligando a sus ciudadanos a consumir de forma "ecológica" prohibiendo los plásticos, imponiendo multas a quienes no reciclan y castigando a quienes tienen coches viejos e "insostenibles" mientras ellos mismos siguen fomentando el aumento de la contaminación atmosférica con sus vuelos privados, por ejemplo.

La crisis o emergencia del cambio climático no deja de ser un eslogan vacío para justificarlo todo y para responsabilizarnos a todos y cada uno del desastre general.   

miércoles, 15 de julio de 2026

Cambio climato-¿lógico?


Arde España / con gran saña / en la témpora estival, / calcinada / y abrasada / por la crisis ambiental. 
 
Hace mella / honda en ella / la canícula fatal / por efecto / del abyecto / calentamiento global. 
 
San Lorenzo / da el comienzo / en la corte celestial: / la caldera / chicharrera / del infierno terrenal. 
 
 No se ha visto, / ¡vive Cristo!, / en la historia nada igual: / el Estado / ya ha dictado / la emergencia nacional. 
 
 Causa espanto, / ¡cielo santo!, / tanto incendio forestal. / Arde todo / grosso modo / y el calor es infernal. 
 
Cambia el clima a- / -quí y en Lima / la  mudanza estacional, /  se aclimata / que te mata / y alimenta al capital.

miércoles, 24 de junio de 2026

"Bebe agua, ponte crema solar..."

 Llega el verano, y la emergencia climática nos urge a protegernos del Sol que surca a diario el cielo en su carruaje de oro tirado por cuatro fogosísimos corceles.
 
No es el calor extremo lo que nos mata en el verano ni el frío durante el invierno, sino el hecho de no disponer de los medios necesarios a fin de combatirlo.  
 
¡Alerta roja ante el calor extremo! Si trabajas, deja de trabajar: nadie tendría que ganarse la vida jugándosela y echándola a perder en su puesto de trabajo.
 
No es el calor extremo y sofocante lo que nos asfixia y hace sudar la gota gorda y nos mata trabajando bajo un sol de justicia y de plomo, sino el capitalismo.
 
 
 Bebe agua, ponte crema solar... y si no tienes aire acondicionado o ventilador porque no puedes permitirte tales lujos, abanícate, que es más barato y ecológico. 
 
Un titular: Europa se asfixia a 40ª Celsius. La enésima -¿no la primera?- ola de calor anómala -¿en verano?- dispara las alertas rojas por todo el continente.
 
La emergencia climática no es broma. Arremójate la tripa, que ya viene la calor, que luego en el mes de agosto no suelta el agua ni Dios, ya cantaba Labordeta.
 
  
 Desgraciadamente, el calor extremo ya ha llegado. Estemos preparados y preparadas. Mareos, dolor de cabeza o cansancio pueden ser síntomas de un golpe de calor.

domingo, 21 de junio de 2026

Verano

    Hoy 21 de junio del año del Señor de 2026 empieza el verano en el hemisferio norte del planeta (y el invierno en el hemisferio sur) a las 10 horas y 24 minutos según horario oficial peninsular y cálculos del Observatorio Astronómico Nacional, que terminará el 23 de septiembre con el adviento del otoño. 
 
Noche de Verano, Van Gogh (1888)
 
    Para celebrar su llegada leamos el soneto más breve que se haya escrito en castellano, debido a la pluma de Manuel Machado, que se titula precisamente Verano y está compuesto por catorce versos trisílabos con sus rimas consonánticas correspondientes: Frutales / cargados. / Dorados / trigales... //  Cristales / ahumados. / Quemados / jarales...  // Umbría / sequía, / solano...  // Paleta / completa: / verano.  
 oOo 
 
    Podríamos decir que que con el estío comienza el buen tiempo, pero no nos engañemos: no es bueno el buen tiempo ni el sol tampoco lo es, aunque sea fuente de energías renovables, porque puede producirnos una insolación y achicharrarnos: hay que protegerse de él. Una ministra sanitaria del gobierno, de la que dimos cuenta en Otra vez la mascarada,  nos lo recuerda, aunque hay quien ha criticado que se siente, como una quinceañera, en el respaldo de un banco haciendo manspreading sin bajar los pies calzados de donde van a sentarse luego otras personas, lo que resulta poco o nada higiénico: Esta es la perorata de la ministra gesticulante hasta la saciedad:
 
 -¿Calor, eh? ¡Pues prepárate para lo que viene! Empieza la primera ola de calor en España y sabemos que el calor extremo es malo para la salud y puede llegar a ser mortal. (Ya está dicho todo desde el principio: Esto no es nada comparado con los sofocos que van a venir. Empieza la primera ola de calor de la canícula, y el calor, que puede ser extremo, es malo para la salud y puede llegar a matarnos).
 
-Cada verano mueren en nuestro país entre 2.000 y 5000 personas debido al calor. Esto es entre dos y tres veces más que las muertes por accidente de tráfico. (Ahí está el dato estadístico que lo corrobora y certifica. Más muertos por el calor extremo que por el tráfico en nuestras carreteras. Pero el dato es rotundamente falso. La ministra miente. Una cosa son las muertes asociadas al calor y otra muy distinta las provocadas por el calor. Muchas personas mueren de resultas de un accidente de tráfico. Es el accidente (colisión o atropello) lo que provoca su muerte, no las patologías previas que puedan tener agravadas por el calor como en el caso que nos ocupa. Muchos pueden haber comido un pincho de tortilla de patata y morir después, pero de ahí no se puede concluir que la tortilla de patata mate, con cebolla o sin ella. No hay, además, ni un solo certificado de defunción firmado por un médico que avale que alguien ha muerto por un golpe de calor). 
 
 
 -Las personas mayores, los enfermos crónicos, las personas con menos renta y peores viviendas son las que tienen un mayor riesgo. (Ojo al mensaje: No es lo mismo para todos porque todavía hay, parece mentira, clases (sociales). Las personas que gozan de buen estado de salud y tienen renta alta y mejores viviendas no tienen riesgo de morir por la llegada del cálido verano. Son los parias de la tierra, famélica legión, los vulnerables). 
 
-Pero ¿cómo podemos protegernos del calor? Lo más importante son tres cosas: agua, sombra y fresco. (Aquí viene la receta mágica. Nos trata como si fuéramos tontos, haciéndonos así ser y parecer más tontos de lo que somos con el trato. Y nos lo está llamando a la cara descaradamente).
 
-Bebe agua a menudo, lleva siempre contigo una botella de agua, acuérdate de beber y recuérdaselo a los demás. (No basta con llevar siempre una botella de agua (o un botijo, que es mejor invento, porque conserva el agüita fresca), hay que acordarse de beber uno y recordárselo a los demás, como si padeciéramos el mal de Alzheimer y se nos olvidara lo más elemental).
 
 
 
-Busca siempre la sombra o espacios cubiertos. Evita ponerte al sol en las horas de más calor. Y si tienes que hacerlo, ponte siempre un sombrero, una gorra y protección solar. (Pocos árboles vas a encontrar en la ciudad. Por lo demás, de siempre se ha hecho en España. Y las horas de más calor han sido tradicionalmente las horas de la siesta. Y la gente solo salía de casa con la fresca o muy de madrugada o al caer de la tarde. Lo de la protección solar no sé si alude a una sombrilla o, más bien, a una sustancia cremosa que protege la piel de los rayos perjudiciales ultravioletas del sol).
 
-Si hace mucho calor y no tienes aire en casa, mójate con agua fría, busca una piscina pública o acude a algún refugio climático. (Lo de ponerse a remojo siempre ha sido muy socorrido en verano. La novedad es el eufemismo, prodigio de la neolengua orgüeliana, del “refugio climático” que supongo alude a la sombra de algún árbol. Le faltó decir a la ministra que no se nos olvide respirar, y qué ropa debemos ponernos o quitarnos y si nos conviene una rebequita para la fresca de la tarde, por si acaso). 
 
-Y si tienes aire acondicionado, invita a amigos y familiares que puedan necesitarlo porque protegernos del calor es cosa de todos y todas. (Comparte el aire acondicionado, si lo tienes, con los (y las) que no lo tengan y puedan necesitarlo. Y, si no, haz como la señora ministra y abanícate, y abanica de paso a quien tengas al lado y no pueda hacerlo o carezca de ventalle). 
 
-Por último, sigue los avisos de 'meteosalud-punto-es'. Y si estás cansado o febril, empiezas a tener dolor de cabeza, náuseas o calambres, puedes estar teniendo un golpe de calor. Protégete y llama al Uno-Uno-Dos. (Puedes estar sufriendo un golpe de calor y ser asintomático, así que, ante la menor duda, no lo dudes. Llama al Uno-Uno-Dos, que es el número de teléfono de asistencia ante cualquier emergencia del tiempo que sea) 
 
 
-El calor mata y el cambio climático mata. Refréscate, hidrátate y protégete. (No olvides el dogma de fe: El calor mata y el recalentamiento que deriva del cambio climático mata. Así que, si no lo sabías, la ministra de sanidad te lo dice y lo recuerda antes de que empiecen a aparecer los incendios forestales veraniegos producidos por el calor extremo y el cambio climático. En todo caso, hay que agradecerle a su señoría esos consejos imprescindibles que nos ha dado y que nos permitirán llegar sanos y salvos al invierno, que también mata con sus olas de frío extremo; pero ese es otro cuento que ahora no viene a cuento). 

domingo, 25 de enero de 2026

Reunión del Comité de Expertos (y Expertas)

Secretario: -Vamos a ver, este invierno está haciendo un frío que pela y no para de llover y ahora encima vienen las nieves, con lo que el argumento del calentamiento global fruto del cambio climático y la pertinaz sequía se nos desmorona y viene abajo, por lo que son necesarias propuestas originales y arriesgadas para sustentarlo y mantenerlo como sea.
 
Experto 1: -Podemos decir que en realidad no hace frío, que nuestra percepción de la realidad es errónea y no nos percatamos de que que nos hallamos ante una anomalía histórica que revela que el frío está cada vez menos presente en los registros del planeta, por lo que los inviernos son más cálidos pero nosotros los percibimos más fríos. Hay que convencer a los ciudadanos... 
 
Experto 2: -...y a las ciudadanas...
 
Experto 1 (que estaba haciendo uso de la palabra cuando ha sido interrumpido): -Sí, gracias,... y a las ciudadanas también, de que llevamos siete inviernos con temperaturas muy cálidas, y que nuestros sesgos nos hacen normalizar estas temperaturas anómalas y los eventos extremos. Hay que convencer a la ciudadanía de que no tenemos frío, sino sesgo...
 
Experto 3: -Pues en mi pueblo hace un sesgo ahora mismo que rasca que te cagas, si se me permite la expresión... De todas formas, lo que importa no es lo que pasa, sino lo que sale por los medios, que es lo que nosotros digamos: eso es lo que cuenta. Lo que pasa no sale nunca por la tele ni por la radio a la hora de comer.
 
Secretario: -¿Qué dice la IA de todo esto? Consultemos al oráculo de Delfos. Preguntemos al Chat GPT.
 
Experto 1: -Buena idea, pero no le digamos a nadie que lo hemos hecho, porque entonces van a preguntarnos si nuestro informe es verdad o es IA, que para la gente es sinónimo de cochina mentira y falsedad. Veamos, Chat GPT, Gepeto, padre de Pinocho, el gran mentiroso al que le crece la nariz cuando miente, ¿por qué no sentimos el cambio climatológico y el calentamiento global que hace?
 
Chat GPT: -No experimentamos el cambio climático por la amnesia climática que padecemos, que es un fenómeno psicológico y social por el cual las personas olvidan cómo era el clima en el pasado y toman como normal y natural el estado actual sin percatarse de que este es el resultado de la modificación del cambio climático. 
 
Experto 1: -¿Cómo se lo podemos decir en términos más sencillos a la gente para que lo comprenda? 
 
Chat GPT: -Pues en términos simples y elementales: cada generación se acostumbra al clima que le toca vivir y olvida la referencia histórica de lo que se ha ido perdiendo o alterando. 
 
Experto 1: -Sí, claro, pero eso puede pasarles a los jóvenes... 
 
Experto 2: -... y a las jóvenes...
 
Experto 1: -Sí, claro, y a las jóvenes también... digamos a la juventud en general, para dejarnos de templar tantas gaitas, puede pasarles porque no tienen otras referencias, pero no les pasa a las personas mayores, que recuerdan mejor lo de su infancia y juventud que lo de ayer mismo. 
 
Chat GPT: -Los jóvenes y las jóvenes padecen el “síndrome de la línea base cambiante” (shifting baseline syndrome), que es que redefinen la nueva normalidad a partir de un punto ya degradado: su línea de base nace ya alterada porque no conocieron el clima previo. La amnesia generacional ambiental (environmental generational amnesia)es el fenómeno psicológico por el que cada nueva generación acepta como normal el medio ambiente degradado por el clima en el que vive.
 
 
  Secretario: -Ya, pero eso no les pasaría a las personas mayores, que suelen tener muy buena memoria lejana, y mala la cercana, por lo que no tendrían percepción del cambio climático y podrían recordar que el frío que hace este invierno es el mismo que el que hacía durante su infancia y juventud. Habrá que decir a la gente, por lo tanto, que el cambio climático es un fenómeno objetivo, innegable, y que la amnesia climática es subjetiva, y afecta tanto a la juventud como a los viejos... 
 
Experto 2: -...y a las viejas...
 
Secretario: - ... y a las viejas, sí, también a ellas, no hace falta andar concordando siempre en femenino y repitiendo innecesariamente conceptos como loros y loras, coño, por muy políticamente correcto que quede... ¿Qué estaba yo diciendo? Ah, sí, que, la tercera edad, vamos a decirlo así a lo cursi, aunque puede tener buena memoria, no percibe sin embargo bien la realidad del cambio climático no por falta de memoria, que le sobra, sino  por su deterioro cognitivo provocado por la demencia senil y por la enfermedad de ese señor alemán de cuyo nombre no conviene acordarse mucho.

miércoles, 26 de noviembre de 2025

El clima de la crisis contra la crisis del clima

    La Organización de las Naciones Unidas se apunta en la actualidad al dogma del cambio climático, considerando que el clima del planeta está en estado crítico. Defiende la existencia de una crisis climática (climate crisis) y, en un segundo saque, establece la ecuación de que  dicha crisis es de índole sanitaria (health crisis), porque afecta a nuestro estado de salud y al del planeta, llegando no solo a enfermarnos sino también, y más grave, a matarnos. Se manifiesta en fenómenos tales tan diversos y contradictorios como calor extremo (extreme heat), inundaciones (floods), sequías (droughts), tormentas (storms) y demás fenómenos atmosféricos que producen brotes de enfermedades, falta de alimentos y de agua, y la interrupción de los servicios sanitarios, que no pueden hacer frente a semejantes desafíos.

 
    Sacan esto a colación de la COP30 o trigésima conferencia sobre el Cambio Climático que celebra la ONU en Belén en el corazón de la Amazonia brasileña. Si todas las naciones del mundo, o la mayoría de ellas al menos si no todas, implementaron en su momento medidas draconianas contra la pandemia que la OMS al servicio de la ONU como buena palanganera suya declaró como emergencia sanitaria, hay ya medio camino recorrido con ese precedente para la aplicación de nuevas medidas extraordinarias de control de la población, la famosa Agenda -etimológicamente, las cosas que hay que hacer que están escritas-, ante esta nueva emergencia sanitaria que pretende irrisoriamente solucionar los problemas ambientales.
 
 

     A esa conferencia acudió el Jefe del Ejecutivo español, ávido de proyección internacional, habida cuenta de la nula o poca nacional de la que goza, entre otros mandamases que mandan menos de lo que se cree, y también nuestra Vicepresidenta Tercera (pues al parecer el presidente del gobierno de las Españas cuenta con tres vicepresidentas a falta de una, ordenadas jerárquicamente para hacer sus veces si fuera preciso) y Ministra a la sazón para la Transición Energética y el Reto Demográfico -¿qué reto será ese que afecta a la demografía de la población?-, cuyo discurso no tiene desperdicio por la acumulación de vana palabrería, retórica hueca u oquedad retórica y lugares comunes carentes de significado. 
 
    Comienza la susodicha leyendo el discurso que le han preparado con carita apenada de no haber roto nunca un plato, muy mona ella, afirmando que el Cambio Climático existe. No lo dice así porque no hace falta, pero al sacar de la manga o de la chistera si se prefiere el sintagma “Cambio Climático”, no una sola vez, sino hasta tres, ya lo ha conjurado y dado carta suficiente de naturaleza por arte de retórica taumaturgia. Ya puede afirmar cualquier cosa acerca de él. Ya tiene el tema o sujeto, ahora viene el predicado: ...se acelera, se intensifica.
 
 
 
    Y pasa a enumerar sus impactos, que son los síntomas que se sufren en la cuenca del Amazonas que es según ella “el pulmón de nuestro planeta” y en nuestros países: olas de calor, incendios, sequías, inundaciones, huracanes... Cita dos ejemplos españoles las lluvias torrenciales e inundaciones valencianas (ella dice la DANA) y los incendios que asolaron la Península Ibérica durante el verano, provocados, como se sabe, por el propio y pirómano Cambio Climático. 
 
    Pero el núcleo de su discurso leído es el consabido dogma: “nos hallamos ante una emergencia climática, que es una crisis sanitaria, (social y de seguridad)”.  Anteriormente el Jefe del Ejecutivo de las Españas había afirmado que el calor extremo había matado a veinte mil personas en los últimos cinco años en el ruedo ibérico, a razón de cuatro mil al año, en su discurso previo a la Cumbre del Clima.
 
    Establecida la ecuación que interesaba y el axioma de que el Cambio Climático mata, la tercera vicepresidenta afirma que la crisis climático-sanitaria se ve agravada por tres factores que enumera en este orden: el negacionismo, la desinformación y los ataques a la Ciencia. 
  
 
     
No puede utilizarse el término negacionismo alegremente para descalificar como hace su gobierno a quienes niegan la versión oficial, que es la que ella está diciendo.  Nadie niega que el clima cambie, lo hace a menudo tanto en invierno como en verano, y cuando aquí es invierno, en Brasil es verano, y viceversa, y así ha sido durante miles de millones de años, pero el dogma es que el cambio que experimentamos ahora, un ligero calentamiento, es fruto de la acción humana, es decir, somos los seres inhumanos de nuestra especie responsables de ello y por lo tanto debemos entonar el mea culpa y hacer lo que está mandado: nuestra penitencia.
 
     La desinformación (disinformation en la lengua del Imperio) no es el enemigo -¡ojalá pudiéramos estar más desinformados de lo informadísimos que estamos!-, sino la mala información (misinformation), es decir, la información oficial. 
  
     La Ciencia se presenta como un dogma religioso que no puede ser cuestionado, atacado ni discutido, porque eso intensifica el Cambio Climático y lo agrava. Nada más lejos de lo que es la Ciencia, que necesita una constante reelaboración basada en la destrucción de sus creencias.   
 
    De pronto la señora ministra saca a relucir la solución del problema inexistente: la Agenda climática que en el futuro -entre tanto hay que aguantar las molestias que ocasiona- va a depararnos salud pública, justicia social, prosperidad, derechos humanos y paz... a todos y sobre todo a los más necesitados. 
 
 
 
    Y aquí es donde viene el autobombo de la tercera vicepresidenta: Así lo hacemos en España, apostando por las (energías) renovables, por la eficiencia energética... y no contentos con eso, como si fuera poco, hacemos además que esa transformación nos acerque gramaticalmente a la igualdad de género real. 
 
    Todo cabe en el discurso de la ministra, pero no podía faltar una expresión rimbombante y altisonante, como la siguiente: Necesitamos... una acción climática con sinergias muy poderosas implementando políticas de adaptación y de mitigación... Vana palabrería que, queriendo decir muchas y muy importantes cosas, no revela más que el vacío que hay detrás.
 

domingo, 5 de octubre de 2025

Crónica de cosas que pasan (1)

Bendiciendo un témpano de hielo. Su Santidad el Vicario de Cristo, el new Pope, bendice un bloque de hielo de más de veinte mil años de antigüedad procedente de un fiordo groenlandés que se estaba derritiendo en el océano tras desprenderse del manto glacial. Pretendía el Sumo Pontífice con ese gesto concienciar al mundo en general y a los feligreses en particular sobre la gravedad de la doctrina fideísta del cambio climático. Curiosa la paradoja, el Papa critica a los escépticos climáticos mientras bendice un témpano de hielo.
 
Estas fueron las palabras en la lengua del Imperio, ni siquiera en latín que era, como Dios manda, la lengua oficial de la Iglesia, del Obispo de Roma, un nuevo Papa que sigue la estela de su predecesor, preocupado por la teología del calentamiento planetario que está rompiendo el hielo del glaciar: “Lord of Life, bless this water, may it awaken our hearts, cleanse our indifference, soothe our grief, and renew our hope through Christ, our Lord. Amen”, o sea, en román paladino con que la gente de por aquí fabla con so vecino: 'Señor de la Vida, bendice esta agua, que despierte nuestros corazones, purifique nuestra indiferencia, calme nuestro dolor y renueve nuestra esperanza a través de Cristo, nuestro Señor. Amén'. 
  
Abogaba el Sumo Pontífice por la conversión ecológica y animaba con el simbolismo de su gesto a concienciar a la sociedad para que presione a sus gobiernos de cara a desarrollar 'normativas más estrictas' en orden a procurar la salvación no ya de nuestras almas, como antaño, sino del planeta, que es objetivo menos individual y más noble, santo y colectivo. 
 
La Iglesia Católica, Apostólica y Romana pone en el apogeo de su climaterio la religión al servicio de la nueva fe climatológica, sustituyendo el simbolismo de la cruz por el termómetro del calentamiento global y bendiciendo el hielo que se derrite y exige, según la nueva religión to develop and implement more rigorous regulations, procedures and controls”, para entenderlo mejor: desarrollar e implementar más rigurosas regulaciones, procedimientos y controles, en definitiva, lo dicho: más estrictas normativas. 
 
Pornografía infantil: Algo tenía la mítica portada de la banda roquera mugrienta y desaliñada Nirvana de su exitoso álbum que se vendió como rosquillas Nevermind de 1991 que sigue levantando ampollas: la fotografía de un bebé desnudo, con el pitilín al aire, nadando hacia un billete de un dólar prendido como cebo de un anzuelo. El caso es que el bebé retratado como Dios lo trajo al mundo, que ahora tiene treinta y cuatro años, demandó hace cuatro años a lo que queda de la banda -su cantante se suicidó-, al fotógrafo y a su sello discográfico acusándolos de explotación sexual por publicar su imagen en la portada del disco, causándole continuos daños y quebrantos personales. El caso fue desestimado. 
 
El interesado volvió a recurrir, y un juez federal acaba de volver ahora a desestimar la demanda tras determinar que esa foto no es pornografía infantil, aparte del hecho de que el demandante estaba desnudo en la portada del álbum, lo que tiene más que ver con la típica foto familiar de un niño desnudo bañándose que con el porno duro. 
  
La familia del niño cobró solo 200 dólares por la famosa fotografía del pequeño, pero el fotógrafo tampoco cobró más de 1.000 dólares, ya que, por aquel entonces, Nirvana era una banda desconocida para gran parte del público. Para conmemorar el décimo aniversario de publicación del disco, el niño, que reconoció que le atormentaba que lo vieran como una de las mayores estrellas porno del mundo, volvió a posar esta vez con bañador. 
 
Lo gracioso es que el niño, que ya es un hombretón, lleva treinta y cuatro años intentando pillar el dichoso billete con sus demandas judiciales. La auténtica pornografía, sin embargo, no es nadar desnudos como Dios nos trajo al mundo  o con bañador, sino que todos vayamos en pos del billete del anzuelo para de peces libres en la mar serena pasar a convertirnos en pescados.