Grata sorpresa ha sido para mí descubrir la obra de la dibujante Laurie Lipton (nacida en 1960). Sus minuciosos cuadros en blanco y negro nos ayudan a ver la prolija realidad que ella refleja con una laboriosa minuciosidad, maestría y dominio de la técnica, y un gran sentido crítico que hace que su obra sea trascendente. Muchos de sus dibujos con sus característicos esqueletos omnipresentes recuerdan al óleo de Brueghel el Viejo “El triunfo de la muerte” que atesora el Museo del Prado.
sábado, 26 de diciembre de 2020
Laurie Lipton o el triunfo de la Muerte
viernes, 25 de diciembre de 2020
¿Acto de amor al prójimo?
jueves, 24 de diciembre de 2020
Esta noche es Nochebuena
sus majestades, los reyes/ de lejanas monarquías,/ Melchor, Gaspar, Baltasar,/ portando oro, incienso y mirra,/
a adorar al que ha nacido/ hijo de una tal María,/ que ha parido en un pesebre,/ sin hogar y sin cobijas,/
un niño que viene al mundo/ a gritar su rebeldía,/ un niño como cualquiera/ que despierta simpatía./
Sus majestades, versadas/ en artes de astrología,/ han trazado ya el horóscopo/ que el futuro pronostica./
Se han quedado horrorizados:/ tras leer en las rayitas/ de sus manos y en los astros/ su destino y biografía:/
el niño que está en la cuna/ morirá en la cruz un día,/ hecho un hombre y hecho un Cristo,/ como Dios manda y la Biblia./
Y el niño, que lo barrunta/ y en sus caras lo adivina,/ rompe a llorar sin consuelo,/ la inocencia ya perdida./
Sabe ya lo que le espera,/ siente ya lo que es la vida:/ que en el teatro del mundo/ su historia ya estaba escrita:/
la existencia es una farsa,/ dramática pantomima;/ que los Reyes son los padres;/ y los padres son mentira./
Esta noche es Nochebuena/ y mañana Dios dirá;/ ¡saca la bota, María,/ que me voy a emborrachar!
miércoles, 23 de diciembre de 2020
Mensajería breve (a)política
Paráfrasis de Baudelaire: Queridos hermanos, no olvidéis nunca que la mejor astucia del Estado Profundo es persuadiros de que no existe. (Él decía del demonio).
El ministro afirma que el 27 de diciembre comenzará la vacunación en España; sería malo que se retrasara un solo día: el 28 es el día de los Santos Inocentes.
El presidente de Cantabria suelta esta fétida ventosidad: Tenemos la peor clase política que he conocido, autoexcluyéndose del clan al que él mismo pertenece.
La pandemia, según la prensa, ha entrado en un nuevo ciclo expansivo en buena parte de España, lo que obliga a endurecer con urgencia las medidas draconianas.
La abolición del servicio militar obligatorio no acabó con el ejército, lo profesionalizó, haciéndolo mercenario y abierto a la incorporación de las mujeres.
Fact checking: Las agencias de verificación de noticias determinan lo que es falso y lo que es verdad constituyendo la moderna versión de la Santa Inquisición.
Secreto de Estado: Todos los Estados del mundo guardan a buen recaudo el secreto del crimen de Estado que perpetran: la inmolación del pueblo en sus altares.
La prensa del Régimen, temerosa de que se dude de sus informaciones y se descubra la mentira de sus verdades, se lanza a cacería de bulos y brujas volanderas.
Se acelera lo digital (le numérique, en Francia): la información (Google, Apple, Facebook, Amazon...), y el ocio (Netflix, Airbnb, Uber...) ya a triscapellejo.
En grandes titulares para que cunda más todavía el pánico: La irrupción de la nueva cepa vírica 'británica' aumenta el miedo a una ola mortífera en Navidades.
Sea lo que sea el monstruo del Estado Profundo, emerge a la superficie unificando el planeta bajo la égida y el pendón de un neoliberalismo mundial globalizado.
El presidente Eisenhower advirtió al dejar el cargo en 1961 contra la influencia predatoria de la industria militar, a la que hay que sumar hoy la farmacéutica.
Algo huele a podrido en las cloacas del Estado, el monstruo más frío de todos los monstruos, que fagocita y engulle al pueblo parasitando la soberanía popular.
El Estado ha perdido el control de su moneda, pero Herr Kapital, Don Dinero, poderoso caballero según Quevedo, no pierde el control de las riendas del Estado.
En verdad os digo: no hay ni izquierdas ni derechas, sino codicia desmesurada de gobierno entre unos y otros partidos que se reparten el pastel parlamentario.
Los periódicos, pese a las ayudas colosales de las subvenciones, ven disminuidas sus ventas en los quioscos en provecho de las ediciones digitales en pantallas.
Hace años que la publicidad ya no vende cosas y bienes de consumo concretos y tangibles, sino valores ideales abstractos que no sacian nuestro afán consumidor.
La epidemia, mal llamada pandemia, ha sido instrumentalizada enseguida, si no creada a propósito, para la imposición de la futura moneda digital globalizada.
La estructura superficial y profunda del Estado, en conflicto permanente: los mandamases que más mandan son los más mandados; los gobiernos son tigres de papel.
La ideología progresista de la nueva oligarquía mundial se opone al conservadurismo soberanista de los Estados nacionales, propugnando la gobernanza planetaria.
El Nuevo Orden Mundial, suprimiendo las naciones y nacionalismos del antiguo régimen, persigue mercado único, moneda única, pensamiento único y único gobierno.
Lo que parece ya claro a estas alturas de la película viral coronada es que no era tan fiero el león como lo pintaban: en rigor, nada es nunca como en pintura.
¿A qué esperan las agencias de verificación para denunciar el bulo difundido por la OMS de que Santa Claus, inmune al virus, repartirá a los niños los juguetes?
Inversores en tecnología y vacunas consagran enormes sumas para asegurarse la cobertura mediática que sostenga la puesta en escena de la pandemia universal.
(Pregunta retórica) ¿Hay una agenda oculta que so capa de velar por la salud acapara dinero, poder y control de la gente poniendo en escena una falsa pandemia?
Los que denuncian fake news o bulos que tienen, como las mentiras, las patas muy cortas, pierden de vista la falsedad esencial de las verdades que defienden.
La emergencia sanitaria ha sido el caldo de cultivo ideal para la implantación definitiva de la sopa boba digital que tiempo atrás venía cociéndose a mansalva.
martes, 22 de diciembre de 2020
Seguidilla del agua
Del corazón del bosque/ de la montaña,/ arroyuelo que fluye/ de agüita clara,/
agua dulce, corriente / que no se estanca,/ que nunca brota turbia/ de la fontana;/
que se va abriendo paso,/ que salta y canta,/ fresca, que nos despierta/ la sed que apaga,/
agua que no cotiza/ en bolsa y banca/, libre, que no se vende/ embotellada;/
que a todos abastece/ de balde, y mana/ agua viva, bendita,/ que arrulla el alma/
entre helechos y el musgo/ y la hojarasca/ del otoño dulcísimo/ que ya se acaba./
lunes, 21 de diciembre de 2020
De la razón sin razón de Estado
Maquiavelo, escritor italiano del siglo XVI, nunca empleó el término “razón” de Estado sino “arte”: arte dello Stato, arte o artimaña del Estado es la expresión que utilizó. Pero aunque la acuñación del término es posterior, definió el concepto impecablemente para referirse a las medidas excepcionales que ejerce un gobernante a fin de salvaguardar la esencia del Estado, bajo el supuesto de que su supervivencia está por encima de los derechos de sus súbditos.
Maquiavelo, en efecto, en sus Discursos sobre la primera década de Tito Livio, en el título del capítulo 41 del libro III, declara, independientemente del medio ignominioso o glorioso, es decir malo o bueno, que se use, la defensa a ultranza de la patria, que es otro de los nombres que ha recibido el Estado a lo largo de la historia: “La patria debe ser siempre defendida, sea con ignominia, sea con gloria, porque de cualquier modo la defensa es indispensable.” La defensa de la patria, cuando está en juego su salvación, no puede supeditarse a consideraciones morales. Las medidas que se tomen serán siempre buenas porque, viene a decirnos aunque no con estas mismas palabras que se le atribuyen, el fin justifica los medios.
No se descartan, en absoluto, los procedimientos ilegales, dando pábulo así al llamado terrorismo de Estado. De hecho, predomina la connotación negativa de la expresión “razón de Estado”. Todo vale con tal de mantener el orden establecido. La razón de Estado justifica un mal menor si con él se evita un mal mayor, pero si prescindimos de los adjetivos mayor y menor, la razón de Estado justifica el mal sustantivo y sustancial.
Pero la razón de Estado no se inventó en el renacimiento italiano, sino que puede rastrearse mucho más atrás, por lo menos hasta la República de Platón, quien si no llega a justificar el crimen, sí legitima maquiavélicamente la mentira de los gobiernos en aras del Estado. Tomo de la obra el siguiente texto (III, 389 b-c): τοῖς ἄρχουσιν δὴ τῆς πόλεως, εἴπερ τισὶν ἄλλοις, προσήκει ψεύδεσθαι ἢ πολεμίων ἢ πολιτῶν ἕνεκα ἐπ᾽ ὠφελίᾳ τῆς πόλεως, τοῖς δὲ ἄλλοις πᾶσιν οὐχ ἁπτέον τοῦ τοιούτου.
Que viene a ser algo así en nuestra lengua: “Si es adecuado que algunos hombres mientan, éstos serán los que gobiernan el Estado, y que frente a sus enemigos o a los ciudadanos mientan para beneficio del Estado; a todos los demás les estará vedado”. (Trad. de Conrado Eggers Lan).
Y lo mismo en otra traducción: “Si hay, pues, alguien a quien le sea lícito faltar a la verdad, serán los gobernantes de la ciudad, que podrán mentir con respecto a sus enemigos o conciudadanos en beneficio de la comunidad sin que ninguna otra persona esté autorizada a hacerlo.” (Trad. de Pabón y Fernández Galiano).
Las diferencias entre las dos traducciones no son muy significativas y podía haber ofrecido una sola, pero quiero que se vea que afectan sobre todo a la interpretación de la palabra πόλις (pólis), cuyo significado primordial es ciudad-Estado, ya que la ciudad era la forma de Estado o patria correspondiente a la Grecia clásica. La primera traducción se inclina por el significado actual de Estado aplicable a las modernas naciones, mientras que la segunda conserva el término “ciudad”.
A continuación del texto citado, se considera una falta grave que un particular engañe a los gobernantes, lo que se compara con el enfermo que engaña al médico, y se afirma que si un gobernante sorprende a alguien mintiendo debe castigarle “por introducir una práctica tan perniciosa y subversiva en la ciudad”.
Platón defiende en la República el gobierno de los filósofos. Deben ser ellos los que detenten el poder y, por lo tanto, tengan el monopolio, por así decir, de la verdad y la mentira, pudiendo suministrar esta última por razón de Estado, en beneficio de la república. Si alguna función tiene la filosofía que profesan los amantes de la sabiduría es precisamente acallar la pregunta dándole una respuesta. La pregunta siembra la duda, y la duda es algo que las autoridades no pueden tolerar, porque en el gobierno sólo puede haber certidumbres incuestionables.
Lo que nos hace pensar y lleva a decir que el gobierno se ejerce no sin mentira y que sólo gracias al engaño se sostiene el ejercicio del poder. La principal encargada en nuestros días del sostén de la mentira es la ciencia. En el antiguo régimen fue la religión. Ahora la nueva religión, el opio del pueblo, la mentira es la ciencia, y sus artículos de fe son las publicaciones científicas revisadas por pares que avalan su carácter científico. Ahora bien, esa mentira es real, es la realidad que se nos impone. La razón común o lógica desenmascara la falsedad de las verdades científicas, al igual que las religiosas de otros tiempos, pero no puede dejar de constatar la realidad de su existencia.
domingo, 20 de diciembre de 2020
Coplas contra el matrimonio
La poesía popular ha sabido expresar con el candor de la sencillez y una economía de palabras que nos llega al alma los sentimientos de amor y desamor más profundos, por ejemplo en estos versos: “Porque el agua duerme sola, / amanece helada”, o en aquellos otros de protesta ante la soledad: “Que non dormiré sola, non, / sola y sin amor.”
No me quiero cautivar ni meterme en sujeción pues que todo, a mi pensar, es estar siempre en prisión; y por aquesta razón, cierto, no seré casada sino libre enamorada.
¿Quién me saca a mí de seso que buey suelto bien se lame? No quiero tomar tal peso, por eso nadie me ladre, que, aunque me mate mi madre, cierto, no seré casada, sino libre enamorada.
El buen amigo, señora, llama con gorra en la mano, este otro siquiera una hora no está en paz en todo el año; por eso ved si me engaño en no querer ser casada sino libre enamorada.
Si os paráis a la ventana o a la puerta, están gruñendo, dicen que sois mujer vana y siempre te están riñendo; prometo, pues esto entiendo, que yo no seré casada sino libre enamorada.
Si rogáis a algún amigo que haga algo por vos, queda bien agradecido, piensa se lo manda Dios, pues esto miramos nos: gran locura es ser casada sino libre enamorada.
El buen amigo nos tiene siempre sobre su cabeza, dos mil veces va y viene mostrando su gentileza; pues decid: ¿no es gran tristeza pensar yo de ser casada sino libre enamorada?
En fin, concluyo con esto, que más quiero yo tener amor y no padecer con marido muy molesto; y pues que estoy yo en esto, cierto, no seré casada sino libre enamorada.
sábado, 19 de diciembre de 2020
Héroe de la vacunación
Me llegan tres imágenes del centro de vacunación que se ha abierto en el distrito alemán de Cléveris (Kleve), que pertenece a la región de Düsseldorf, que son para echarse a temblar porque muestran que todo está preparado para el jeringuillazo.
La primera de ellas nos da la bienvenida amablemente al Centro de Vacunación de dicha localidad germana: "Schön, dass sie da sind" (¡Qué bien que usted(es) esté(n) aquí! o Es bueno tenerles aquí). Hay seis siluetas humanas verdes -color ansiolítico propio de quirófano- que representan al menos tres generaciones: ancianos, adultos jóvenes y... ¡un niño!
La segunda imagen del Centro de Vacunación de Cléveris nos presenta al personal sanitario que sale a recibirnos, siete personas, cuatro mujeres en primer término y tres varones detrás, convenientemente separadas unas de otras, nada de arrejuntarse ni apretujarse para salir en la foto, que no es sanitariamente correcto, todos con sus debidas acreditaciones identificadoras colgadas del cuello para demostrar que son quienes son. ¡Lástima que lleven mascarillas -barbijos en Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay; cubrebocas en México-, que nos impiden ver sus rostros sonrientes para la fotografía que los inmortaliza y leer en sus labios!
Tras recibir la inyección salvífica que nos cae del cielo como el maná milagroso después de haber hecho una larga cola... podremos hacernos un selfi aprovechando el muro que han colocado a ese fin (selfie wall, en la lengua del Imperio) y subirlo a las redes sociales para dar ejemplo fomentando de paso nuestro narcisismo solipsista. He aquí el muro:
Sólo tenemos que colocarnos delante de la silueta verde de la familia feliz. Atención al cartel: "¡Muestra a todos que tú eres un héroe de la vacunación (o de la jeringuilla)!". Al lado de la silueta verde pone "Yo soy un héroe de la vacunación" (Impfhero, en la lengua de Goethe). Quieren presentar como heroísmo lo que no es sino sumisión y obediencia.
¿En qué consiste ese heroísmo que nos venden? En principio en jeringarse uno, en el sentido etimológico de la palabra, que nos lleva hasta la jeringuilla, diminutivo de jeringa, la grecolatina syringa utilizada a modo de lavativa o enema que se introducía por salva sea la parte para purgar y descargar el intestino, a la que se enchufa una aguja hueca de punta aguda cortada a bisel, por donde nos inyectan la dosis.
Se supone que el heroísmo consiste en hacer algo por los demás cuando en realidad lo hace uno por sí mismo. Nos vacunamos, se supone, para inmunizarnos, para salvarnos desde un punto de vista egoísta y personal. Para eso se han inventado un virus y una enfermedad concomitante asociada a él, aderezado todo ello con una sofisticada prueba de laboratorio que han impuesto a la población y que arroja un elevado índice de falsos casos positivos de malades imaginaires o enfermos imaginarios, que diría Molière.
¿Por qué la Organización Mundial de la Salud reconoce finalmente ahora que las pruebas de PCR (Polymerase Chain Reaction), que en castellano deberían denominarse pruebas de RCP (Reacción en Cadena a la Polimerasa) que se realizan con valores superiores a 35 ciclos de amplificación arrojan un número enorme de (falsos) positivos, obligando a las numerosas personas asintomáticas que se sometían a dichas pruebas y resultaban positivas a guardar tanto ellas como sus contactos estrechos, como si fueran apestados, innecesarias cuarentenas, porque en verdad no estaban enfermos ni eran contagiosos, lo que ha afectado significativa- y negativamente a su vida personal, laboral, social y familiar?
¿Qué interés tiene la OMS ahora en
reconocer algo que se sabía desde hace muchos meses y que ella no había querido ver hasta ahora, dado que la prueba PCR ha sido fundamental para
mantener la invención
de la pandemia? Por alguna razón ahora le interesa a dicha organismo sanitario desmontar el embeleco de la ficción del virus y de la enfermedad que se sacó de la manga haciendo
que disminuya drásticamente el número de (falsos) casos positivos. Esa razón no puede ser otra que la vacuna que nos ocupa, cuyos resultados salutíferos están por ver y demostrar, y sus efectos adversos son impredecibles.
Pronto veremos, cuando empiece la vacunación en serie en nuestro país, cómo van a disminuir los casos positivos de contagios porque a partir de ahora, siguiendo las recomendaciones de la organización sanitaria, se harán menos teses y los que se hagan se realizarán no como estaban haciendo hasta ahora muchos laboratorios, por encima del umbral de los 35 ciclos de amplificación, algunos incluso por muchos más, sino por debajo, lo que arrojará numerosos casos negativos y amortiguación de la epidemia, redundando todo ello en el éxito de la vacuna, ya corroborado en las acciones bursátiles de los laboratorios fabricantes.
Sólo si se produjera un rechazo masivo generalizado del jeringuillazo, volverían seguramente a subir los umbrales de amplificación cíclica de las pruebas en los laboratorios analíticos, y reaparecería, persistente, la temible pandemia como por arte de magia, una enfermedad asintomática que uno sólo sabe que la tiene hasta que se hace un tes y le da resultado positivo.
viernes, 18 de diciembre de 2020
Y algunos adagios más todavía
¡Ojalá alguno de estos aforismos fuera un dolebo, lo contrario de un placebo, y escarbara en la llaga abierta en carne viva en vez de pretender disimularla!
Si quieres celebrar futuras navidades, no celebres las presentes, dicen las autoridades vendiéndonos un futuro inexistente por el que sacrificamos el presente.
Sermón del telepredicador del Centro de Alertas Sanitarias: La incidencia de la crisis está aumentando e implica que hay que implementar más medidas de control.
Efectos secundarios adversos o daños colaterales son "un
precio mínimo a pagar por el único bote salvavidas: la vacuna",
según la prensa orgánica del Régimen.
El divino Platón inventó -su lengua le permitía estas audacias- la palabra “teatrocracia”, válida para el mundo de hoy: la sociedad del espectáculo y el paripé.
La
teatrocracia es el gobierno de los representantes, que no desempeñan
bien su función: no representan a nadie, ni siquiera a sí mismos,
pésimos actores.
Como cualquier otra vacuna y medicamento (nota la equiparación capciosa de ambos términos), puede haber efectos adversos leves que hay que asumir sin alarmismo.
Los
griegos llamaron al actor hipócrita, reproche que se hace hoy al
falsario que actúa en el tablao de la realidad y no en el noble
escenario del teatro.
Las autoridades sanitarias, que siguen sembrando el pánico, advierten: «No podemos caer en la falsa seguridad -¡cursiva mía!- de un test negativo en Navidades».
Salud Pública insiste en que una prueba negativa es una «foto fija» puntual, no es un salvoconducto ni estamos libres del contagio que luego pueda producirse.
Los psicólogos, esos sinvergüenzas estafadores que quieren convencernos de que lo más conveniente es pasar por el aro como si fuéramos fierecillas domadas...
Ver la inmensa cara dura de los que son alguien o algo en nuestra sociedad puede ayudarnos a comprender la inmensa gloria de ser un don Nadie o un don Nada.
La mitología no es cosa sólo de antiguos, sino también de modernos y posmodernos mitómanos que rinden culto a unos ídolos generalmente muy prosaicos.
El mito de la revolución, que fomenta que las cosas cambien, es fundamental para que no se vea, y si no se ve, no lo parezca, que todo permanece inalterable.
En el dólar estadounidense figura el ojo de Dios que todo lo ve, bendice empresas (annuit coeptis) e inaugura un nuevo orden mundial (novus ordo seclorum).
Repúblicas y monarquías ya no declaran la guerra, porque no es políticamente correcto llamar a las cosas por su nombre: proclaman una "misión humanitaria".
A los reclusos, eufemismo de "presos", ahora los llaman “residentes”. Aunque cambian los nombres para disimular las cosas, siguen siendo presidiarios.
La máxima atribuida a Hipócrates de que la vida es breve y mucho lo que hay que hacer lleva a un frenético hacer por hacer que carece como la vida de sentido.
"Vivirá feliz..., si no se conoce nunca a sí mismo", dijo Tiresias, el vate ciego y clarividente, del niño recién nacido que iba a llevar el nombre de Narciso.
Con el gobierno progresista está garantizado el control social; las únicas movilizaciones populares toleradas son las "correctas" y políticamente dirigidas.
Los medios de manipulación y conformación de la opinión pública consagran más de las tres cuartas partes de su tiempo a multiplicar el miedo a la pandemia.
Radios, televisiones y periódicos vomitan día a día datos y más datos carentes del mínimo rigor, analizados por expertos tertulianos creadores de opinión.
Crearon un estado de pánico generalizado preconizando el aislamiento social, que es el caldo de cultivo más idóneo para conjurar lo que más temen: la revuelta.
La estrategia del gobierno central y de sus sucursales autonómicas utiliza el miedo como instrumento de control social frente a previsibles motines populares.
¿Cómo puede haber un virus tan mortífero que haya que someterse a una prueba para saber si se tiene cuando no hay en el cuerpo ningún síntoma de enfermedad?
Hagamos lo que hagamos durante estas navidades, las celebremos o no, seamos responsables o no, el plato ya está servido: habrá tercera ola de virus coronado.
La agorafobia o miedo a salir de casa y a tener la mínima relación social ha sido fomentada desde el Poder so pretexto de luchar contra el virus terrorista.
Hay un Estado oculto atrincherado en los despachos y las administraciones. Los gobiernos pasan, los funcionarios de Dios y ejecutivos del Estado permanecen.
Los que mandan son los más mandados, tanto los políticos electos como los grandes capitalistas y financieros, subordinados como están a la dictadura mercantil.
Los Diktats pedagógicos de los expertos en las "ciencias de la educación" fomentan el conformismo que aniquila el espíritu crítico y el común razonamiento.
Los analfabetos actuales saben, desde luego, leer y escribir, pero son incapaces de desembarazarse de las múltiples mentiras que les inculcaron con las letras.
miércoles, 16 de diciembre de 2020
¡La bolsa o la vida!
Eric Clapton, toda una leyenda viva del rock (Cocaine, Layla, Tears in Heaven...), acaba de sacar un tema titulado Stand and deliver, que es una expresión que puede traducirse por otra equivalente como "Alto, esto es un atraco" o "La bolsa o la vida". La canción es una protesta contra las restricciones de libertades y la imposición de la nueva normalidad decretada en (casi) todo el mundo a raíz de la declaración de la OMS de que estábamos ante una peligrosísima pandemia. Al parecer ha sido censurado por Youtube, porque iba contra la línea oficial y afirmacionista de la plataforma.

(Censurado por la plataforma Google/YouTube)
La canción es de Van Morrison, otro grande, y los beneficios del single están destinados a la fundación de Morrison Financial Hardship Fund para ayudar a los músicos británicos que ven reducidos los aforos de sus conciertos y sus posibilidades de hacer música en vivo, cuyos ingresos se han visto mermados por la psicosis colectiva del virus.
La letra no se anda con chiquitas cuando con una pregunta retórica que no espera respuesta y que vale tanto para el Reino Unido como para España denuncia la pretensión democrática de los regímenes que nos gobiernan: ¿Es esta una nación soberana o solo un estado fascista?
¡Alto, esto es un atraco! / Dick Turpin también llevaba mascarilla (bis) / ¡Mírate en el espejo! / Yo sé lo que te está pasando.
Do you wanna be a free man?/ Do you wanna be a slave? (bis)/ Do you wanna be a king/ or just remain a knave?
¿Quieres ser un hombre libre? / ¿Quieres ser un esclavo? (bis) / ¿Quieres ser un rey / o seguir siendo solo un bribón?
Do you wanna be a pauper/ or do you wanna be a prince? (bis)/ You wanna get robbed from behind?/ Cast your fate to the wind!
¿Quieres ser un pordiosero / o quieres ser un príncipe? (bis) / ¿Quieres que te roben por detrás? / ¡Deja tu destino a la suerte!
Magna Carta, Bill of Rights,/ Constitution, what's it worth?/ You know they gonna grind us down/ 'till it really hurts.
Carta Magna, Declaración de Derechos, / Constitución, ¿para qué valen? / Sabes que nos van a machacar / hasta que realmente nos duela.
Is this a sovereign nation/ or just a fascist state?/ You better look out, people/ 'fore it gets to late.
¿Es esta una nación soberana / o solo un estado fascista? / Mejor tened cuidado, gente, / antes de que sea demasiado tarde.
[Instrumental interlude]
You wanna be your own driver/ or keep on floggin' the dead horse? (bis)/ You wanna make it better/ or do you wanna make it worse?
¿Quieres ser tu propio conductor / o seguir espoleando al caballo muerto? (bis) / ¿Quieres mejorarlo / o quieres empeorarlo?
Stand and deliver!/ Dick Turpin wore a mask too (bis)/ Take a look in the mirror,/ I got what's happenin' to you.
¡Alto, esto es un atraco! / Dick Turpin también llevaba mascarilla (bis) / ¡Mírate en el espejo! / Yo sé lo que te está pasando.
martes, 15 de diciembre de 2020
Y más adagios encapsulados
En vez de preocuparnos tanto por las fake news o noticias falsas, deberíamos ocuparnos más en detectar el bulo y mentira esencial de las noticias verdaderas.
En nuestra sociedad el dominio juega al escondite, se oculta y ejerce sutilmente a fin de concitar nuestra adhesión voluntaria sin despertar muchas reticencias.
Nos sueltan ahora un poco para que nos relajemos con motivo de las entrañables y empalagosas fiestas navideñas a fin de apretarnos luego las tuercas en enero.
El objetivo del Poder, lejos de querer controlar lo que piensa la gente mediante la coacción, es dictar lo que se debe pensar, delimitando nuestro pensamiento.
Un verso de Eurípides (Fenicias, 395) ἀλλ᾽ ἐς τὸ κέρδος παρὰ φύσιν δουλευτέον. Pero hay que ser esclavo por el interés / del capital en contra de lo natural.
Los dominados creen, ingenuos, que no hay dominación: que el poder emana del pueblo y que todos, por ser un régimen democrático, deben "libremente" someterse.
ὁ φιλῶν πλήξει σε, ὁ δὲ μισῶν κολακέυσει σε: Esopo completa el "quien bien te quiere te hará llorar", zurrará, dice él, añadiendo "y quien te odia, halagará".
¿Cómo
es que la entrañable palabra “filosofía” se ha convertido en la
expresión “tomarse las cosas con filosofía” en un sinónimo cobarde de
resignación?
Se ha empobrecido el contenido académico e intelectual de la enseñanza, convirtiéndola en educación, y al maestro y profesor de secundaria en coach espiritual.
Las leyes educativas fomentan cada vez más el “sentir” que el "saber", no persiguen un especialista que transmita conocimiento, sino un psicagogo que adoctrine.
La tarea del profesor es contener y entretener a las cohortes forzadas de los menores de edad en los centros de reclusión, in absentia et in loco parentum.
Los pueblos de la España rural se están despoblando: se cierran viejos establecimientos, apenas se abren otros nuevos, con la sola excepción de tanatorios.
El bautizo laico del registro civil nos saca del anonimato del nombre común y nos mete en la categoría del propio, adquiriendo identidad individual y personal.




































