lunes, 23 de diciembre de 2024

Un reino que no es de este mundo

Hay un texto precioso de Giorgio Agamben, Sulle cose che ci-non-sono, publicado el 3 de junio de 2024, que resulta muy sugerente. Puede leerse traducido al castellano en Ficción de la razón. La traducción no es muy buena, no por nada en particular, sino porque es muy difícil dado que Agamben utiliza un juego de palabras que no es exportable al castellano distinguiendo entre : cosas que (en este mundo) "non ci sono", y "ci-non-sono" ("ci sono" es la forma de decir "hay" en plural en italiano (literalmente "aquí están", como en inglés "there are"), y "non ci sono", de negarlo, como "there are not"), pero Agamben retuerce el lenguaje y propone "ci-non-sono", literalmente "aquí-no-están", un retruécano difícil de traducir. En él se pregunta el filósofo italiano si hay en este mundo algo que no es de este mundo. Y la respuesta que da es que sí, y que esas cosas son precisamente las de más valer. 
 
Una de sus formulaciones más atinadas es que qualcosa possa esse vero senza esistere nel mondo 'algo pueda ser verdad sin existir en el mundo'.  Remite obviamente a la frase de Jesús ante el prefecto romano Poncio  Pilato perplejo de “mi reino no es de este mundo”, un reino del que él es rey. 
 
De los cuatro evangelistas, es el cuarto evangelio, el de Juan el que presenta a un Jesús que dialoga con Poncio Pilato. Es probable, señala Antonio Piñero, que en el interrogatorio Pilato le preguntara a Jesús si se consideraba el mesías o rey de los judíos, pero la famosa frase de “Mi reino no es de este mundo” (Juan, 18, 36) quizá no la pronunció nunca Jesús realmente, dado que se trata de una espiritualización del reino de Dios propia de la teología posterior al nazareno. 
 
Tampoco parece muy histórica la continuación del diálogo: “Le preguntó entonces Pilato: “Luego, ¿tú eres rey?”. Contestó Jesús “Tú lo estás diciendo, yo soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo, para dar testimonio en favor de la verdad. Todo el que pertenece a la verdad escucha mi voz”. Le dice Pilato: “¿Qué es la verdad?” (Juan 18, 37-38).
 

 Cristo y Pilatos, Nikolai Ge (1890)
 
Parece, concluye Piñero, que el lenguaje y las ideas son más propias  del evangelista que del personaje histórico.  También parece poco verosímil que Pilato declarara inocente a un Jesús que había actuado de modo peligroso para el Imperio, por lo que los episodios del lavado de manos y el sueño de su mujer declarando a Jesús inocente parecen dramatizaciones narrativas por parte del evangelista.  
 
Pero al margen de la historicidad de esa frase, habría, según esta formulación, un conjunto de cosas que no son de este mundo, que remiten a otro inexistente, un reino donde no hay súbditos, donde cada uno es rey, pero que a su vez nos exige que demos testimonio de su verdad en este mundo. 
 
Recoge Agamben una formulación a otro propósito de Furio Jesi extraída de su libro "Il tempo della festa" (2013) que dice que hay cosas en este mundo que no son de este mundo: «no hay fe más exacta hacia "otro mundo" que-no-es (ci-non-è) que la declaración de que tal "otro mundo" no es (non è)».
 
Es entonces cuando surge la pregunta de Pilato que sigue resonando todavía dos mil años después sin respuesta ninguna: ¿Qué es la verdad? Jesús permaneció callado. En latín la pregunta era: Quid est ueritas? A alguien cuyo nombre desconocemos se le ocurrió hace mucho tiempo que la respuesta estaba en la misma pregunta, alterando el orden de los fonemas como si se tratara de un anagrama: La respuesta sería est uir qui adest ('es el hombre que está presente ante ti').
Ese reino, aunque no lo parece, está aquí y ahora, irrevocablemente, en el presente. Se plantea la dicotomía entre lo que existe (la realidad, lo que es lo que es, que no es todo lo que hay) y lo que hay pero que está fuera de la realidad, entre el reino de este mundo, que no puede ser porque precisamente ya es, y el que no es de este mundo y por lo tanto no pertenece a la historia, pero por eso mismo puede ser.
 
¿Cómo interpretar esto? Amador Fernández-Savater lo relaciona con el “concepto de "bidimensionalidad" de Marcuse. Y escribe: “está lo que hay, está lo que podría haber. Están los hechos, los objetos, los productos, los signos; están también las potencias, las potencialidades, los procesos, las intensidades. Se trata de aprender a vivir en dos dimensiones a la vez, lo que hay y lo que podría haber, en cualquier situación que habitemos, sin dejarnos encerrar en una “unidimensionalidad" cualquiera, en el juicio de Pilato”.
 
 
Cristo ante Pilato, Duccio (1308-1311)
 
Giorgio Agamben deduce de esta constatación la idea de cambio social, y propone la revuelta frente a la revolución, una revuelta que no se basa en la fe en un final feliz, en que todo va a ir bien, sino en el rechazo de toda idea de un solo mundo, el rechazo de que la realidad, como diría Agustín García Calvo, es todo lo que hay y que no hay más cáscaras. Frente a eso propone el italiano la revuelta como apertura y disponibilidad a otro mundo, lo que me recuerda a mí a aquella proclamación de Buenaventura Durruti de que "llevamos un mundo nuevo en nuestros corazones".

domingo, 22 de diciembre de 2024

Y cuarto domingo de Adviento

El cuarto domingo de Adviento es el domingo previo a la Navidad, en el que se anuncia en todas las iglesias católicas, apostólicas y romanas la inminente llegada del Hijo de Dios. Se subraya que este niño que se llamará Jesús de Nazaret nacerá en Belén, para que se cumpla la profecía de Miqueas y lo prometido por las Escrituras, y que constituye la plena realización de la Alianza entre Dios y los hombres. Los fieles se preparan para recibir al Salvador en torno a la corona que simboliza su reinado y encienden la cuarta y última vela que traerá la luz al mundo. 

 

Se conmemora así un hecho histórico con muchas imprecisiones, como señalamos en su momento: El niño no nació en el año 1 de nuestra era, sino en el 5 ó 6, tampoco nació en Belén, sino en Nazaret, y no nació el 25 de diciembre sino probablemente en primavera o en verano, dado que los pastores tenían sus rebaños al aire libre. 
 
El niño se llamó Jesús, y su nacimiento no fue virginal. Los evangelistas Marcos y Juan no hablan del tema, siendo Mateo y Lucas los que defienden que nació de una virgen. Ahora bien, tanto Juan como Lucas se refieren a él como 'Jesús, hijo de José, de Nazaret'. El mismo Lucas narra el episodio de la purificación de María tras el parto. ¿Qué necesidad habría tenido María de purificarse si el nacimiento de Jesús hubiera sido virginal fruto de una concepción "inmaculada"? 
 
Pero quizá el hecho más notable, como escribe Antonio Piñero, es que las epístolas de Pablo, que son cronológicamente anteriores a la redacción de los evangelios, hablan de la encarnación, pero nunca mencionan una concepción milagrosa ni un nacimiento virginal.
 
La Inmaculada Concepción de El Escorial, Murillo (1660-1665)
 
 Mateo, defensor de la virginidad de María antes del parto, sugiere que la madre de Jesús tuvo una vida marital normal después del nacimiento de su primogénito, por lo que cita a los hermanos de Jesús con sus nombres propios: Santiago, José, Simón y Judas, y al menos dos hermanas. En los evangelios, escritos en griego, se usa el término adelphós, que significa siempre “hermano carnal, nacido de la misma matriz” para referirse a los hermanos de Jesús. Si hubieran querido decir que eran simplemente primos o parientes más o menos lejanos hubieran utilizado otro término más preciso. 
 
¿Por qué se defendía que su madre era virgen y que había sido concebida por obra y gracia del Espíritu Santo? Muy sencillo, porque nacer de una madre virgen que hubiera sostenido relaciones sexuales con un dios, era algo muy estimado dentro, sobre todo, del mundo politeísta grecorromano, como demuestra el caso de tantos héroes y semidioses como Heraclés/Hércules, hijo de Zeus/Júpiter y de la mortal Alcmena. 
 
 
En el libelo de Celso, escrito en el 178 de nuestra era, contra los cristianos titulado “El discurso verdadero” se recoge la tradición muy consolidada en su época de que José, el carpintero, había echado de casa a María, su esposa, y repudiado porque había cometido adulterio con un legionario romano apodado Pantera. Era una acusación corriente contra Jesús entre paganos y judíos del siglo II de nuestra era.
 
Hay un texto del evangelio de Marcos (6:3) donde preguntan los vecinos de Nazaret: "¿No es este el carpintero, el hijo de María y hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿Y no están sus hermanas aquí entre nosotros? Y se escandalizaban a causa de él". En este texto la denominación 'hijo de María' aludiría a que era ilegítimo, dado que se omite la mención de su padre. 
 
La estrella de Belén es legendaria y poco verosímil. Solo aparece en uno de los cuatro evangelios. Pondría de manifiesto un hecho sobrenatural que ignorarían la madre, los hermanos y los paisanos del niño. 
 Y, sobre los reyes magos, lo primero que hay que decir es que no eran reyes sino “magos”, es decir, sacerdotes de una religión oriental, concretamente persa, muy respetada. Parece que es una leyenda inspirada en el Antiguo Testamento para dar viso de verosimilitud a la idea de que Jesús era el mesías, el hijo de Dios, lo que les había sido anunciado a unos paganos que respondieron positivamente a la llamada de la luz divina.

sábado, 21 de diciembre de 2024

Lotería navideña

Antes de que se celebre el sorteo de la lotería de Navidad que se celebra todos los años cuando se acercan las navidades,  proclamo y dejo aquí escrito quién va a ser el ganador. 
 
Antes de que se sepa el número agraciado con el premio Gordo, yo sé quién va a llevarse, como se suele decir, el gato al agua. ¿Quién será el gran beneficiado en el sorteo de Navidad del año en curso? El mismo que todos los años desde que se creó este engañabobos de la lotería nacional. 
 
Tú, si lo piensas un poco, también lo sabes. No es ningún secreto. Desde luego, no somos ni tú ni yo los afortunados. Este año la Lotería de Navidad distribuirá varios cientos de millones de euros. De esta cifra, algo más de la mitad se repartirá entre los números premiados, un pequeño porcentaje irá destinado a sufragar la comisión que reciben los vendedores o loteros, y el resto se lo queda directamente el Tesoro Público, o sea, Hacienda, es decir, el Estado, que es la madre que lo parió: he ahí el ganador seguro. 
 
No es nada nuevo. Cuando se creó la lotería de Navidad en 1812, se definió este sorteo como una forma de recaudación de ingresos por parte del Estado.   
 
Otro pellizco que recibirá Hacienda, que, digan lo que digan, no somos todos, será el de los boletos que no  son vendidos en las administraciones de lotería. Todos los décimos no vendidos antes del sorteo de diciembre serán devueltos a la Dirección General del Tesoro y Política Financiera del ministerio de Economía y Hacienda y patatín y patatán, o como quiera llamarse. Es decir, que si alguno de ellos resulta premiado o, como suelen decir, 'agraciado', también será el Estado el beneficiario de tal premio. 
 
Siempre le digo a mi madre, eterna jugadora y, por lo tanto, perdedora de la lotería, lo mismo: yo siempre gano porque no juego y, por lo tanto, no pierdo, mientras que tú siempre pierdes, año tras año, porque juegas y nunca ganas. 
 
Yo, de esta forma, no contribuyo a engrosar los ingresos del Estado y las arcas de los individuos agraciados -infelices, como si el dinero proporcionara la felicidad, la más cochina de las mentiras sobre las que se fundamenta el Régimen del Estado y el Capital que padecemos- que pueden ser cualesquiera menos nosotros mismos. Estadísticamente es imposible que nos toque a nosotros.  Pero es que, además, hay que decirlo: el dinero no proporciona la felicidad sino todo lo contrario, nos quita la poca que podríamos tener. Desengañémonos de una vez:  La mejor lotería que nos puede tocar es, paradójicamente, que no nos toque la lotería.  
 
Los agraciados con el premio gordo son unos infelices desgraciados, que sólo tienen lo que puede comprarse con dinero: nada que merezca la pena.  
 
¿Qué hacemos, mamá? ¿Seguir jugando? La mejor lotería que nos puede tocar es un poco de salucita, que no nos falte la salucita, la salud, que es lo único que nos hace falta para poder seguir tirando. ¡Y lo demás es cuento!

viernes, 20 de diciembre de 2024

Marionetas

Todo el mundo sabe que las marionetas son esos muñecos articulados de madera y trapo generalmente que representan a personas. Poca gente se percata sin embargo de que también hay marionetas de otros materiales como carne y hueso, o cuerpo y alma, que, al igual que las primeras, ignoran que son marionetas y que son manejadas hábilmente mediante hilos casi invisibles por otras marionetas o fuerzas ocultas que les hacer representar las sencillas obras dramáticas que son sus propias vidas convertidas en las biografías que protagonizan en el teatro del mundo.
 
 
 
La palabra es préstamo del francés 'marionnette', diminutivo de Marie que era el nombre de la Virgen y  significaba "estatuilla de madera o de yeso de la Nuestra Señlora" y solía colocarse en los nichos de las casas. De ahí pasó a significar en la lengua de Molière, figura que representa a un ser humano o a un animal, movida con la mano por una persona oculta que le hace desempeñar un papel, de donde deriva el sentido en que la utilizamos hoy para referirnos a persona fácilmente manipulable.  
 
Se valen de hilos muy sutiles, tan finos que no se ven a simple vista, pero están ahí, capaces de mover los engranajes de nuestras más bajas pasiones, nuestros más oscuros intereses.
 
 
Los que manejan los hilos saben que las marionetas podrían llegar a rebelarse y romper los hilos que las manejan,  por lo que ellos, que sólo aspiran a ser sus dueños durante una temporada, ceden el puesto de vez en cuando a un nuevo títere y amo. Logran así que el tinglado del teatro del mundo permanezca como está, que el sistema se perpetúe, que siga la alternancia: derecha hoy, izquierda mañana, o viceversa. Siempre con el mismo objetivo de mantener a las marionetas de carne y hueso que ignoran que son marionetas y que, en el colmo de la estupidez, llegan a creer que son libres, uncidas al carro que lleva a sus manipuladores en triunfo.
 
Pero estos faraones democráticos ni siquiera llevan un esclavo detrás recordándoles que son mortales, quieren ser inmortales, construyen pirámides de arena y ya no contentos con mandar durante una generación fundan dinastías destinadas a perpetuarse. Son dueños de nuestros cuerpos, por eso velan por nuestra salud, pero quieren ser también dueños de nuestras mentes y de nuestras almas.
 
Ni siquiera revoluciones tan gloriosas como la francesa y la rusa que se produjeron contra el sistema pudieron hacer nada contra él, que acabó asimilándolas enseguida, convirtiéndolas en parte también del sistema contra el que se rebelaban.
 
Yo, personalmente, un triste títere o marioneta como otra cualquiera, no puedo hacer nada tampoco contra el sistema porque, como el Rey Sol, puedo decir que el sistema o el estado, tanto monta, soy yo también.
 
¿Hay algo, sin embargo, en esta triste marioneta que soy yo que pueda hacer algo contra el sistema? Puede. A lo mejor ya lo he hecho, denunciando cómo son y están las cosas y cómo necesitan de nuestra fe para sostenerse: es posible que sin nuestra fe se desmoronen. Nada nos lo asegura, por supuesto, pero tampoco nada nos dice lo contrario. Es cuestión de probar, de ir tanteando. Puede que sea así, que sin nuestra fe, que mueve y sostiene montañas, todo se venga abajo como por arte de magia. Ojalá sea así. Así sea y que yo lo vea.

jueves, 19 de diciembre de 2024

Buleros profesionales

Sarcasmo puro. Un político profesional dedicado al gobierno miente. Ya lo dijo aquel vicepresidente nuestro, apodado popularmente Elcoletas,  cuando, después de su pésima gestión, abandonó la política profesional e hizo unas declaraciones explosivas a sus íntimos que casi pasaban desapercibidas pese a su importancia: "Yo ya no soy político, puedo decir la verdad". Político seguía siéndolo, como todo bicho humano viviente, lo que ya no era era embustero o político profesional. 

Como dijo Émile-Auguste Chartier, alias Alain: “'Gobernar es mentir', esta es una máxima raramente formulada, casi siempre practicada, y que ha matado más hombres en el mundo que lo que han podido hacer los asesinos”.  El también escritor francés Jean Giono, por su parte, escribía años después: «Cuando se es jefe del gobierno no se puede decir la verdad; nunca se ha dicho. Gobernar es mentir». Antes que ellos Maquiavelo había dejado formulado que gobernar era hacer creer (governare è far credere), hacer que tengamos fe.

Un ministro aparece en la televisión pública, donde se fabrica la pública opinión, que no la opinión del pueblo, porque el pueblo no tiene más opinión que la que se le impone. Habla desde el púlpito mediático del Ente Público de lo que es falso y de lo que no. Sale el diablo a repartir escapularios y certificados de buena conducta democrática. 

El Gobierno, dice la presentadora, obligará por ley a las cuentas con más de cien mil seguidores en redes sociales a rectificar las noticias falsas. La medida forma parte del Plan de Acción por la Democracia. 

Aquí no nos preocupa mucho esa medida porque nuestros seguidores se cuentan con los dedos de una mano y alguno más de la otra, pero no más, influencers de poca monta que somos. No somos ni pretendemos ser usuarios de interné de "gran relevancia" sino de ínfima. Y tampoco nos preocupa mucho ese Plan de Acción porque nosotros no propalamos noticias verdaderas ni falsas. 

Recordamos los octosílabos de aquella cuarteta de Campoamor: Y es que en el mundo traidor / nada hay verdad ni mentira, / todo es según el color / del cristal con que se mira.  El problema viene cuando desde las altas instancias se nos quiere imponer una determinado punto de vista u óptica visual.

Aparece entonces el señor ministro diciendo que... algunos de ellos (de los usuarios de interné) contribuyen al debate público y otros usuarios de gran relevancia, es decir con muchos seguidores en redes sociales, se dedican a mentir todos los días y a propagar bulos todos los días, y por tanto creo que los ciudadanos de este país -entre los que se incluye Su Señoría-, tenemos derecho a defendernos de los buleros profesionales. Y para eso se va a impulsar esta ley Orgánica Reguladora del Derecho a la Rectificación. 

La ley que proponen y que quieren imponer no es una censura encubierta, sino descarada y palmaria. El gobierno teme que se denuncien sus mentiras constitucionales.

Quieren acabar, según dicen, con los bulos y con los buleros profesionales. Pero no engañan a nadie. El pueblo, la gente, sabe que los buleros profesionales son esencialmente los políticos profesionales, cuya acción de gobierno se basa en la mentira. Gobernar es mentir. Siempre que se gobierna se miente. Indudablemente. La mentira es la esencia del gobierno. 
 
 
Curiosa palabra la que emplea el ministro en su alocución: bulero. No está recogida todavía en el diccionario de la docta Academia con el uso que él quiere darle de difusor de bulos. Allí sólo figura la acepción de difusor de bulas, que no es lo mismo: Funcionario comisionado para distribuir las bulas de la santa cruzada y recaudar el producto de la limosna que daban los fieles. Las bulas eran los documentos pontificios relativos a materia de fe o de interés general, concesión de gracias o privilegios o asuntos judiciales o administrativos, expedidos por la Cancillería Apostólica y autorizados por el sello de su nombre u otro parecido estampado con tinta roja. El señor ministro tiene bula, es decir, cuenta con facilidades negadas a los demás para conseguir cosas u obtener dispensas difíciles o imposibles. 
 
Bulo es otra cosa, bulo es noticia falsa propalada con algún fin. El fin de los bulos o mentiras oficiales es sostener el tinglado de la realidad. Denunciar su falsedad es necesario. 

miércoles, 18 de diciembre de 2024

Algo no huele bien en Olfatín

El Consejero de Sanidad de la taifa (=Comunidad Autónoma) de Cantabria declaraba: "La vacunación es una de las apuestas más importantes que realizamos desde el Gobierno de Cantabria". Anunciaba que se había producido un incremento presupuestario considerable del 40% en relación con lo presupuestado en 2023, con el gobierno anterior, año que se contó con una partida de 7,7 millones para vacunas, frente a los 9,1 millones de este año y los 10,8 previstos para el futuro 2025. 
 
Además de iniciarse así el 30 de septiembre la vacunación contra la gripe y el COVID-19 en las residencias de mayores y centros de atención a la dependencia, se anunciaba el proyecto piloto que iba a desarrollarse a partir del 14 de octubre en los centros educativos colaboradores para inmunizar a los niños y niñas de 3 y 4 años (es decir a los nacidos en 2020 y 2021). 
 
 
A tal fin, profesionales médicos y de enfermería de los centros de salud acudirían a las aulas de los colegios seleccionados a suministrar la vacuna antigripal a los niños que contaran con el correspondiente consentimiento informado de los padres. Muy bien esto último, muy mal lo de impartir la vacuna en las aulas educativas de los centros de enseñanza y no en los centros sanitarios. Pero parece que como la montaña, o sea la infancia en este caso, no iba hasta ahora a Mahoma, que es el centro sanitario, Mahoma ha decidido ir ahora a la montaña. 
 
Y así arrancaba en los colegios de Cantabria la nueva campaña de vacunación contra la gripe para inmunizar a los pequeños de 3 y 4 años, término este de campaña muy apropiado por su connotación militar, recogida en el diccionario de la docta Academia,  de  "tiempo que cada año estaban los ejércitos fuera de cuarteles en operaciones de guerra". Dicha campaña arrancó como estaba previsto el 14 de octubre para "fomentar la inmunización contra la gripe entre los más pequeños y, con ello, contribuir a concienciar sobre la importancia de vacunarse porque, en la medida en que se evite que la gripe entre en los centros escolares, se puede soslayar su propagación". 
 
 
 
El objetivo último, como reconocía el consejero sanitario de la taifa, era: “llegar a la mayor parte de población, de toda la comunidad, pero especialmente de los niños, porque son un vector de transmisión de gripe". Los niños, tiernas criaturitas que hasta ahora estaban exentas de este suero, se habían convertido de pronto en vectores de transmisión, y había que inmunizarlos a toda costa como fuera. 
 
Para ello se han servido del personaje inventado de un dibujo animado llamado Olfatín, un perro al que le gusta olerlo todo y jugar con sus amigos, como el gato Paco, pero resulta que este último tiene mocos y tos y está enfermo y no puede salir a jugar, por lo que, para que no le pase lo mismo a Olfatín, su mamá, Olfatina, le suministra la vacuna intranasal, y le pregunta que a qué le huele, y Olfatín responde que le huele "a palomitas".
 

Siguiendo su didáctico ejemplo, uno a uno los pequeños han ido recibiendo la dosis "sin pinchazo", una posibilidad que también se ofrece a los niños que se vacunen en los centros de salud. "Chocolate, fresa o vainilla" han sido algunos de los olores que para la mayoría ha emulado la vacuna, consiguiendo así una inmunización "sin miedo y sin llanto". 
 
Algo, sin embargo, no huele bien en este asunto.  ¿Qué ha sucedido a comienzos de este mes de diciembre de 2024, mes y medio después del inicio de la campaña? Que el cóctel explosivo de virus en circulación se ceba en los niños y llena las consultas y urgencias pediátricas de Cantabria, según informaba  la prensa local de campanario, que hablaba de gripes, bronquiolitis, neumonías y laringitis que se extendían entre los menores.  
 
 
 
Solo en los tres días del puente los hospitales de Cantabria recibieron más de 700 urgencias de población infantil. ¿Cómo se explica este fenómenos? No voy a sugerir yo aquí capciosamente que hay una relación de causa a efecto entre la campaña de vacunación y el cóctel explosivo de virus desencadenado, Dios farmacéutico me libre. No quiero pensar qué hubiera podido pasar peor que esto que ha pasado de no haberse llevado a cabo dicha campaña... Pero, visto desde fuera, parece que la vacuna no ha sido muy efectiva si lo que se pretendía con ella era inmunizar a los pequeños...

martes, 17 de diciembre de 2024

American Liberty

    Hace tiempo que circula por la Red, o mejor dicho, por las redes, esta imagen con el siguiente texto: Un artista sirio, en Aleppo, construyó esta réplica de la Estatua de la Libertad con los restos de su casa, añadiendo el lema: “Esta es la libertad que nos trajo EEUU”
 
    No hace falta ser un lince para ver enseguida que la imagen en cuestión fue creada digitalmente, utilizando elementos escaneados y gráficos, como se hace evidente en algunas de sus partes. No obstante, enseguida los investigadores y verificadores de bulos se pusieron manos a la obra y fueron desmintiendo parte de la noticia: la réplica de la Estatua de la Libertad no es una escultura realizada con los restos de una casa destruida, sino un fotomontaje del artista sirio Tammam Azzam, que publicó en las redes en el año 2012 bajo el título “Estatua de la Libertad (Fotomontaje)”. 
 
    Logically facts publica la foto con la leyenda “False”, como si el mensaje que quiere transmitir la imagen fuera falso, que no lo es. No se trata, efectivamente, de una obra escultórica física, como queda dicho, sino de un fotomontaje, lo que no afecta para nada al mensaje que quiere dar a entender: que puede ser que la libertad renace de las ruinas, que parece ser que es el optimismo que quiso transmitir el artista, para el que representa la búsqueda de la libertad del pueblo sirio, según sus declaraciones a Al-Arabiya News, un canal de noticias estatal de Arabia Saudita, ("La Estatua de la Libertad en Nueva York no representa la política estadounidense y la usé solo como símbolo de libertad; la pieza en ese momento transmitía un mensaje de optimismo a pesar de toda la destrucción en Siria"). 
Tammam Azam en su estudio de Berlín.  

    Azzam nació en Damasco, Siria, y más tarde se vio obligado a huir de la guerra civil de su país. En 2011, se mudó a Dubái y actualmente trabaja y vive en Berlín, donde tiene su estudio de arte, donde expresa la pérdida y la tragedia de su país natal a través de sus obras. Puede visitarse la página güeb del artista  y ver algunas de sus obras, tanto fotomontajes como cuadros. A través del arte digital, Azzam ha creado una serie de obras tituladas The Syrian Museum, entre las que destaca Freedom Graffiti, que sobrepone la famosa obra de arte El beso del pintor austríaco Gustav Klimt sobre un edificio sirio acribillado y bombardeado, estableciendo una comparación entre el amor y la guerra, entre la capacidad para lograr obras de arte como el lienzo de Klimt, y la de causar destrucción y muerte de la humanidad.
    Y también la dedicada a Goya, donde superpone la escena del fusilamiento El levantamiento del 2 de mayo de 1808, a una foto de una ciudad bombardeada.

    Volviendo a la Estatua de la Libertad de Azzam, no cabe duda de que la lectura que puede hacerse de ella, al margen de lo que representa para el autor, es que los Estados Unidos de América invaden, bombardean, favorecen golpes de Estado y matan impunemente en todo el mundo para exportar e imponer su democracia y su particular concepto de libertad americana. Curiosamente, cuando Estados Unidos invade un país es para implantar la libertad y la democracia, mientras que si es otro país, por ejemplo Rusia, que invade Ucrania, es para atentar contra la soberanía nacional, lo que es inadmisible e intolerable, como si alguien atenta contra los intereses imperialistas de los Estados Unidos, porque entonces es un acto terrorista.

Portada de The New Yorker, Barry Blitt (2024)
 
oOOo
 
Habrá que dar entrada a la actualidad y hablar de lo que nos dicen los medios que ha pasado en Siria, la patria de origen del artista Tammam Azam que nos ocupa. Preguntémonos: ¿Qué ha pasado en Siria? Nos responde -y su opinión es muy representativa de la corriente principal que se impone desde las altas instancias a la opinión pública para configurarla- nuestro Ministro de Cultura de las Españas leyendo apresuradamente un comunicado:   Este fin de semana se ha producido el colapso del régimen dictatorial de Bachar el Asad. Este colapso en apenas unos días de ofensiva señala la debilidad que tenía el régimen y el poquísimo apoyo que tenía entre el pueblo sirio. Recalco esto último. El régimen no solo cae por una ofensiva exitosa, cae porque la población siria no aguantaba más a Al Asad como dictador, y los anhelos de libertad se han abierto paso. Desde ese punto de vista quiero reiterar las palabras de Antonio Guterres, secretario general de Naciones Unidas, que ha dicho que la caída de Al Asad supone una oportunidad histórica. Deseamos desde Sumar que la transición de poder en Siria se realice de forma pacífica, evitando que el país vuelva a sumirse en el horror de la guerra civil y, por supuesto, que esa transición se haga de forma acorde a las aspiraciones democráticas del pueblo sirio. Lo que vaya a ser Siria en el futuro solo lo puede decidir el pueblo sirio según sus anhelos y su soberanía como país. 

Si recurrimos a una imagen significativa más valiosa que mil palabras de lo que ha sucedido en Siria, hela aquí:  Rezos en la Universidad de Al-Baath. Es la primera vez en su historia que se hacen actividades religiosas en el interior del campus universitario. El discurso de apertura de la mañana había sido salafista y sectario. Una imagen de la "nueva Siria libre" de Hayat Tahrir al-Sham, un grupo armado designado organización terrorista por el Consejo de Seguridad de la ONU, convertido en la fuerza dominante en Siria tras la caída del régimen del dictador, cuyo líder ha mandado cubrirse el pelo con el velo a una mujer. ¿Podrá el dictador huido decir aquello de "otro vendrá que bueno me hará"?
 
 

lunes, 16 de diciembre de 2024

Contra las líneas rectas

Extraigo del libro Contra los dogmáticos de Sexto Empírico, publicado por editorial Gredos, Madrid, 2012,  estos tres fragmentos, en traducción de Juan Francisco Martos Montiel, que razonan de una manera clara y sencilla que puede entender cualquiera contra la pretensión de los matemáticos de referirse a la realidad  cuando formulan nociones como "línea recta" y "punto". 
 

De ahí también que hablen sin fundamento los matemáticos cuando dicen que van a cortar en dos partes iguales una recta dada. Pues la recta que se nos muestra en la pizarra tiene longitud y anchura sensibles, mientras que la línea recta concebida por ellos es ≪longitud sin anchura≫. La que se muestra en la pizarra no será una línea, y los que se proponen cortarla no cortan la línea real, sino la que no es real. Por otro lado, puesto que, según la conciben ellos, la línea está compuesta de puntos, supongamos una línea recta compuesta de un número impar de puntos, por ejemplo nueve, y que ellos, según dicen, cortan en dos partes iguales. Pero al cortarla, obviamente, o tendrán que dividir el quinto punto (es decir, el que se concibe como intermedio entre los cuatro primeros y los otros cuatro) o harán dos segmentos, uno de cuatro puntos y el otro de cinco. Ahora bien, no podrán afirmar que cortan el quinto punto, porque, según ellos, el punto carece de partes, y lo carente de partes es imposible concebirlo como dividido en partes. Solo les queda, pues, hacer de la línea dos segmentos, uno de cuatro puntos y el otro de cinco; pero esto es absurdo, una vez más, y va contra su propia premisa, pues se comprometen a dividir científicamente la línea recta dada en dos segmentos iguales, pero la dividen en dos desiguales. (Sexto Empírico, Contra los Físicos, I, 282-284) 
 
Afirman los geómetras, en efecto, que ≪la línea es longitud sin anchura≫ (Euclides), pero, si examinamos la cuestión, ni entre las cosas sensibles ni entre las inteligibles podemos percibir una longitud sin anchura. De hecho, sea cual sea la longitud sensible que percibamos, la percibimos con una cierta anchura. De manera que, entre las cosas sensibles, no hay ningún cuerpo sin anchura. Y, ciertamente, tampoco entre las cosas inteligibles es posible imaginar una longitud de tal clase. Porque podemos concebir una longitud como más estrecha que otra, pero cuando, conservando la misma longitud, vamos recortando de esta poco a poco, con nuestro pensamiento, la anchura y hacemos esta operación hasta un cierto punto, concebimos una anchura que va disminuyendo progresivamente, pero cuando, finalmente, llegamos a privar de anchura la longitud, entonces tampoco concebimos ya la longitud, sino que, junto con la eliminación de la anchura, se elimina también la noción de longitud. (Sexto Empírico, Contra los Físicos, I, 390-392)
 Aristóteles, sin embargo, decía que la longitud sin anchura de los geómetras no es inconcebible (≪de hecho≫, afirma, ≪percibimos la longitud de un muro sin tener en cuenta la anchura del muro≫). Pero Aristóteles se equivoca. Porque, cuando percibimos la longitud del muro sin anchura, no la percibimos prescindiendo de toda anchura, sino solo de la anchura particular del muro. Cabe la posibilidad, en efecto, de combinar la longitud del muro con una cierta anchura, sea esta cual sea, y así formamos una noción de él, de manera que no percibimos una longitud sin anchura, sino solamente sin esta anchura concreta. Pero lo que Aristóteles se proponía demostrar era la posibilidad de concebir no la longitud desprovista de una determinada anchura, sino desprovista de cualquier anchura; y esto no lo ha demostrado. (Sexto Empírico, Contra los Físicos, I ,412-413)

 La argumentación de Sexto Empírico contra los matemáticos nos trae a la memoria el siguiente aforismo que formuló Albert Einstein en 1921 en una conferencia sobre "Geometría y experiencia": En la medida en que se refieren a la realidad, las proposiciones de la matemática no son seguras y, viceversa, en la medida en que son seguras, no se refieren a la realidad.
 
Jesús Lizano (1931-2015), uno de nuestros mejores y paradójicamente más desconocidos poetas contemporáneos, de aspecto valleinclanesco y de la talla de un León Felipe, por lo menos, dada la magnitud e importancia de su obra creativa, viene quizá sin querer en ayuda de la argumentación del escéptico Sexto Empírico despotricando líricamente contra las líneas rectas al hacer el elogio y la apología de las personas curvas.
 
 

domingo, 15 de diciembre de 2024

Tercer domingo de Adviento

 El Adviento es la temporada de preparación para la improbable llegada del Señor, y en este tercer domingo de Adviento, la mayor parte del camino, según la santa madre iglesia católica, apostólica y romana, ya ha sido recorrido. Por lo tanto, es apropiado regocijarse al creer que se acerca la meta porque el Señor está cerca. El color litúrgico de este tercer domingo es preferentemente el rosado, en lugar del morado anterior. Se enciende, pues, la vela de color rosa -la vie en rose- porque se acerca la Venida. 

La decepción no será poca cuando descubramos que lo único que se nos viene encima es la fecha del calendario que nos recuerda que todos los años por estas mismas fechas esperamos desesperadamente lo mismo, una venida que no acaba nunca de producirse como nos recuerda aquella copla que cantaba El Príncipe Gitano: Sentaíto en la escalera, esperando el porvenir, y el porvenir nunca llega. 

A este tercer domingo del Adviento se le llama también Gaudete en latín, que es el imperativo del verbo "gaudeo", que quiere decir "alegraos, regocijaos, llenaos de gozo". Pero este viejo verbo, que aparecía también en el himno universitario "gaudeamus igitur", se conjuga mal con el Modo Imperativo, porque la alegría tiene que brotar de dentro y ser sincera, porque sobre los sentimientos no manda nadie ni hay voluntad que valga, y por lo tanto nadie puede imponérnosla por decreto, sin que nosotros la sintamos de verdad.

Es lo malo de estas fechas na(ti)videñas que se avecinan: parece que hay que estar contentos y felices porque sí, porque es lo que está mandado, porque nadie puede deprimirse en estos días tan señalados del calendario... 
 
Y sin embargo, esa obligación misma de la alegría es la que acaba resultando al fin y a la postre bastante triste y deprimente, sobre todo cuando se comprueba que no hay motivos para el gozo y la alegría, que la segunda y definitiva llegada no se produce y que, esperándola, nos dedicamos a conmemorar la primera, la que se produjo históricamente de aquel Jesús que nació en Nazaret, por lo que se le llama nazareno,  y no en Belén, y que murió condenado a muerte en la cruz, cuyo proyecto fue un auténtico fracaso, como sintieron sus primeros y decepcionados seguidores, que luego se sublimó y convirtió en el 'éxito' de su presunta resurrección, imponiéndose la fe irracional sobre el sentido común y la evidencia,  deseándonos para mayor recochineo ¡Feliz navidad! o, más secularmente, ¡Felices fiestas!, unos deseos que resultan contraproducentes, sobre todo al descubrir, como decía al principio, que el único Señor que adviene por estas fechas para 'salvarnos' es el calendario... y que no hay dios que nos salve y libre de Él y nos redima.

sábado, 14 de diciembre de 2024

A moro muerto...

Por fin se ha podido comprobar cuál era el objetivo de exhumar el cadáver del dictador Francisco Franco hace ya cinco años: resucitarlo para combatirlo a toro pasado lanza en ristre, haciendo suyo aquel refrán de “a moro muerto, gran lanzada”. 
 
Hoy sería más políticamente cortés y correcto decir 'a enemigo muerto, gran lanzada', pero la frase viene así de antaño de la España de las guerras entre moros y cristianos, y está avalada por María Moliner como expresión con la que “se satiriza a los que se muestran valientes contra algo o alguien cuando ya no hay riesgo en ello”. 
 
"Postrimerías", Bernardo Ferrándiz y Bádenes (1881)
 
En el marco del óleo Postrimerías de Ferrándiz y Bádenes (1881), conservado en el museo de El Prado, pueden leerse estos versos bajo el refrán "A moro muerto, gran lanzada":  Rey fiero ayer para ti, / mis leyes di a respetar, / y hoy que la muerte está en mí, / ¡hasta tú vienes a hollar / el polvo de lo que fui"!. Son las palabras que el gato muerto le dedica al ratón que presume, vivito y coleando, de matar a quien muerto está..Esta inscripción en el marco y el título de la obra aluden al refrán español que hace referencia a la cobardía consistente en aparentar un gran mérito por atacar a quien ya está vencido. 
 
Y se confunde con otra que es “A toro muerto, gran lanzada”, no menos castiza, pero quizá posterior, porque antiguamente se mataba a los toros con una lanza en la suerte de lanzadas, que equipara la bravura del toro a la del moro con su rima facilona. 
 
Ambos refranes se aplican a aquellos valientes que se atreven a arrostrar todos los peligros cuando ya no hay peligro alguno en ello, para lo que necesitan agitar el espantajo fantasmagórico del peligro.
 
 
En cualquier caso, tanto si el muerto es el toro como el moro, tirar la lanza exhibiendo valentía y arrojo después del triste final, cuando ya ha pasado el peligro, es vana presunción. No hay mayor insensatez, como nos recuerda otro refrán, que la de jactarse de lo que uno carece, que es lo que vienen a transmitirnos el refrán con sus dos variantes. 
 
Hay un latinajo medieval que puede relacionarse con el refrán y que quizá hunda sus orígenes en las fábulas de Esopo: Mortuo leoni et lepores insultant ('Al león muerto hasta las liebres lo insultan').
 
El Partido (¿Socialista? ¿Obrero?) Español, que no combatió el franqusimo cuando vivía Franco, el General-ísimo, quiere combatirlo medio siglo después, cuando ya es una fantasmagoría histórica, durante el año que viene en el que se cumplirá el cincuenta aniversario de su muerte bajo el lema, falso como el solo de “memoria es democracia”. 
 
 
He aquí la transcripción del discurso leído por el presidente del ejecutivo: “A lo largo del año 2025 el Gobierno va a impulsar la conmemoración de los cincuenta años de lo que vamos a llamar “España en libertad” (aplausos, como en los programas de la tele), una conmemoración, una conmemoración con un único objetivo, y es poner en valor (sic) la gran transformación en este medio siglo de democracia logrado (lee), y homenajear a todas las personas y a todos los colectivos que la hicieron posible. Esta conmemoración se va a traducir en más de un centenar de actividades culturales, eventos de diversa índole que van a inundar nuestras calles, escuelas, universidades, museos, a partir del ocho de enero del año 2025. Para articular esta conmemoración el gobierno de España va a crear un comisionado especial, va a nombrar un comité científico formado por expertos y expertas de reconocido prestigio, y va a colaborar con todas las administraciones públicas en la ejecución de un extenso programa de actividades. Vamos a dar a lo largo de comienzos de este próximo año en un acto específico para el arranque de estas celebraciones los detalles de esta conmemoración de cincuenta años desde la muerte del dictador. Casi medio siglo nos separa de su muerte pero las consecuencias de aquella herida evidentemente son tangibles a día de hoy y exigen, lo que hemos venido siempre reivindicando, exigen verdad, reparación y justicia, como las que reciben las veintinua víctimas del golpe de Estado de 1936, de la guerra, de la violencia política, de la dictadura franquista a las que hoy estamos rindiendo homenaje”
 
Merecen a propósito del centenar de eventos que nos esperan para el año que viene especial mención las palabras que escribía Gabriel Albiac en El Debate el viernes 13 de diciembre bajo el título Capitalizar el dolor (de los otros)
 
    "A los diecisiete y en la Universidad Complutense, transité al territorio de los movimientos clandestinos, que –¡oh, cuan ingenuamente!– fantaseaban el derrocamiento de la dictadura. Los únicos que iban más allá del huero verbalismo eran los diversos grupos comunistas. Allá que me fui. A los socialistas, por aquel final de los años sesenta, nadie los había visto. Ni nadie los esperaba en las modestas, pero nada cómodas, actividades contra un régimen que, en el fondo, sabíamos demasiado blindado como para hacernos ilusiones. La gente que pudiera haber en el PSOE –si es que alguna había, que yo no la vi jamás– tuvo la prudencia de preservarse en una retaguardia de la cual vinieron a sacarla los agentes del Departamento de Estado norteamericano, cuando quedó ya claro que el general se moría. Y, de manos del Departamento de Estado, esas gentes de González y Guerra recibieron formalmente la herencia del franquismo. Deberían haber quedado agradecidas. A los dos: al franquismo y al Departamento de Estado. Gracias a ambos, gentes sin entidad alguna hicieron muy ricas carreras y aún mejores fortunas".
 
Y como concluye Albiac, resulta divertido (y más, diría, yo, sarcástico) que sean los herederos de esas siglas PSOE “quienes armen el gran festival jubilatorio por la muerte de un dictador contra el que jamás movieron un dedo”. Y que quieran ahora, cuando se va a cumplir el cincuentenario de su muerte, arrojar una lanza de larga y amplia repercusión contra el General-ísimo para lo que han tenido que resucitar su cadáver y organizar más de un centenar de eventos culturales con, se supone, público dinero.