martes, 4 de junio de 2024

Hasta los mismísimos...

    "Hasta los mismísimos..." es expresión que denota hartazgo y al mismo tiempo enfado e irritación ante una situación intolerable, que, siendo como es una elipsis, suele omitir por delicadeza la mención del esperado sustantivo "cojones" o "huevos", su metáfora testicular. La frase "Señores, ya no aguanto más. Voy a serles franco: estoy hasta los cojones de todos nosotros" se atribuye generalmente a don Estanislao Figueras, que fuera primer presidente de la primera república española, por lo que, de ser cierta la atribución del dicho, se remontaría al año 1873 por lo menos, cuando dimitió de su cargo en una sesión del consejo de ministros que presidía. El autor de la frase se sentía harto de todo el mundo, por lo que, como no podía ser menos, también estaba harto hasta de sí mismo, es decir, de ser el que es, uno más del conjunto "todo el mundo", del que, sin embargo, formaba parte. Pero ¿quién es ese yo que es capaz de decir que está harto de sí mismo? Quizá, podríamos decir, haciendo nuestra la frase: yo mismo, o sea, cualquiera de nosotros.  
 
  
    Merece la pena, a propósito,  escuchar al cantautor milanés Francesco Tricarico (1971-...), conocido simplemente como Tricarico, otra voz que dice lo mismo, y que en el año 2000 alcanzó un gran éxito en Italia con su canción biográfica Io sono Francesco, y que desde entonces ha venido componiendo grandes temas, como este último que sacó el año pasado cuyo largo título es el estribillo mismo de la canción Mi state tutti immensamente e profondamente sul cazzo 1 ("Me tenéis todos inmensamente y profundamente hasta los cojones 1” -literalmente 'hasta la polla'), donde se despacha a gusto contra todo y contra todos, incluido él mismo, no faltaba más, desde las redes sociales, que son tóxicas, hasta el festival de Sanremo presentado por Amadeus, que da asco, pasando por lo políticamente correcto, los gobiernos de los banqueros, los que usan a los hijos para hacer dinero, los concursos de canto, de baile, de cocina y los concursos todos en general, y un elenco infinito de temas de actualidad. Al final, como el catálogo es largo, anuncia que la canción tendrá sucesivas actualizaciones o diversas secuelas.
 

 Sanremo 2023, Amadeus, Fiorello, Ferragni, Fedez, Zelenski, los ecologistas, la Green Economy, Greta -no-sé-su-apellido, los que no estuvieron cerca de Sanremo y están de él hasta los cojones, 
 
Me tenéis todos inmensamente, profundamente hasta los cojones (bis) 
 
Hombres, mujeres, homosexuales, lesbianas, travestidos, quien usa a sus hijos para hacer dinero, el que es inclusivo, el que es exclusivo, el que es sostenible, los que hacen trap, los raperos, los influencers, las máquinas eléctricas, los concursos de canto, de baile, de cocina, los concursos en general,
 
Me tenéis todos inmensamente, profundamente hasta los cojones (bis) 
 
El que vende su enfermedad, los millonarios filántropos, microchips en el cerebro, los satélites, las ondas electromagnéticas, el sobrecalentamiento del planeta derretirá los glaciares y nos matará a todos, el calentamiento global, la globalización, 
 
Me tenéis todos inmensamente, profundamente hasta los cojones (bis) 
 
los pacifistas que vendieron las armas, belicistas que llevan la paz, los que si no te vacunas, te enfermas, mueres, o haces morir a un banquero que se convierte en primer ministro, los bancos de negocios, el POS ('point of sale', el terminal que acepta los pagos), el ya que estás haciendo las prácticas no te pagamos, 
 
 Me tenéis todos inmensamente, profundamente hasta los cojones (bis) 
 

 lo políticamente correcto, 'maricón' no se dice, 'negro' no se dice, la ironía y la inteligencia pisoteadas, muchachos que no podían practicar deporte si no se vacunaban, pero siempre inclusivamente buenos pisoteando los derechos, la maldad del bien y el miedo de la muerte del occidente, 
 
Me tenéis todos inmensamente, profundamente hasta los cojones (bis) 
 
las mujeres acostumbradas a salir con hombres que les pagan la cuenta, el código ético de la community, los lobbies de cualquier clase, el Jova Beach Party, Microsoft, todas las redes sociales, y toda la tecnología entera y yo mismo, también yo. Pero alguno salvará a la humanidad, no he comprendido todavía quién, pero alguno salvará a la humanidad, a los hijos, sí, los míos, los tuyos, los nuestros, 
 
Me tenéis todos inmensamente, profundamente hasta los cojones (bis) 
 
Así como es larga la enumeración, chicas y chicos, tengo miedo, es más estoy seguro de haber olvidado muchas otras cosas, pensamientos, acciones, personas, que me tienen profundamente, inmensamente hasta los cojones, y también a vosotros, también vosotros, creo que las habéis olvidado, así llamamos a esta la primera parte de la canción, la parte uno y sucesivamente saldrá la parte 2, la parte 3, 4, 5, 6 etcétera, porque 
 
Me tenéis todos inmensamente, profundamente hasta los cojones (bis) 
y ahora me marcho, me voy.
 
 

lunes, 3 de junio de 2024

Bajo el arco iris

    El viejo modelo heterosexual y familiar, propio de la sociedad burguesa decimonónica capitalista y del siglo XX, se resquebraja, y se sustituye ahora por un nuevo modelo igualmente capitalista de persona unisex y posfamiliar, que se declara no-binaria, en el que lo que más cuenta es la realización personal del individuo que se hace a sí mismo asignándose el género que quiera, al margen si así lo siente de su sexo biológico, portador de un valor de cambio que le permite hacer todo lo que desee en la medida de sus posibilidades económicas y según sus propios caprichos consumistas. 
 
    Una de las características definitorias de esta nueva etapa es el rechazo del binarismo. Muchas personas se declaran no-binarias. Pero para entender esta declaración negativa, es preciso comprender antes qué es ser binario, que el diccionario define como “compuesto de dos elementos, unidades o guarismos”, y que habitualmente se refiere a que hay dos sexos biológicos: masculino y femenino, por lo que ser binario significaría que uno cree que eso es verdad, y no ser binario, que no lo cree: que cree que hay un solo sexo, por ejemplo, o varios e incluso muchos, pero no dos como dice la biología... 
 
 
    En ese sentido, a las personas binarias se las denomina cisgéneros, cisexuales o simplemente cis (adaptación de la lengua del Imperio cisgender, cissexual), porque coincide su identidad de género (su alma, digamos para entendernos, utilizando este viejo concepto religioso) con el sexo con el que han nacido (digamos con su cuerpo), y se denomina transgéneros, transexuales o simplemente trans (adaptaciones de transgender, transsexual) a los que se sienten identificados con el otro sexo biológico, con el sexo contrario, y adoptan estereotípicamente sus atuendos y comportamientos, sometiéndose a tratamientos hormonales, bloqueos de la pubertad cuando son niños o adolescentes e intervenciones quirúrgicas para adquirir los caracteres sexuales del sexo opuesto. Resulta curiosa desde un punto de vista meramente lingüístico la cotización que han adquirido los viejos prefijos latinos cis- y trans- en manos de una lengua tan monosilábica como es la del Imperio y cada vez más, influida por ella, lo va siendo la nuestra.
 
    Hemos asistido a la expansión del ya viejo acrónimo LGTB que agrupaba a homosexuales tanto femeninos (lesbianas) como masculinos (gays), bisexuales y transexuales, que ha acabado convirtiéndose en LGTBQIA2S+, sumando a las etiquetas anteriores ahora las de queer y/o questioning (aquellos que se cuestionan su identidad y orientación sexual), intersexuales, asexuales, y 2 espíritus y el signo más que representa a todas aquellas personas que no están comprendidas en las etiquetas anteriores como los pansexuales o fluidos de género, es decir a todas aquellas personas que no son heterosexuales ni cisgéneros. 
 

     Desde las altas esferas, en nombre de la tolerancia y de la corrección política, se imponen estas etiquetas que debemos aceptar so pena de ser considerados, en caso contrario, "malos ciudadanos", o incluso "malas personas". Pero a poco que nos asomemos a lo que hay detrás de esta corriente no dejamos de ver los intereses de la codiciosa industria médico-quirúrgica y farmacéutica que se apresuran a ofrecer soluciones químicas y quirúrgicas para toda la vida, como si la transición fuera una cosa sencilla y sin graves consecuencias. 
 
    Frente a lo que se ha dado en llamar disforia de género, que el diccionario de la lengua de la RAE define como “angustia o malestar persistente en una persona causados por la falta de correspondencia entre su sexo biológico y su identidad de género”, podría contraponerse no ya una euforia de género, que sería todo lo contrario, la perfecta adecuación entre el sexo biológico y la identidad de género, sino el rechazo de toda identidad de género, que no es más que un estereotipo sexual impuesto al sexo biológico, criticando la idea o imagen comúnmente aceptada tanto de “hombre” como de “mujer”, tanto el estereotipo masculino como el femenino.

domingo, 2 de junio de 2024

Pareceres IL

241.-Víctima y verdugo: Una pintada en una estación de metro en Dortmund, Alemania, atribuida a Banksy, dice en la lengua del imperio: The irony of becoming what you once hated ('La ironía de transformarse en lo que un día odiaste'), y viene acompañada de una estrella de David convertida en una cruz gamada con los colores azul y blanco de la bandera de Israel. Habría que preguntarse lo primero que por qué en inglés. La respuesta es sencilla: para que así se haga más internacional su mensaje, dado que la lengua del Imperio es la lengua no solo de la Unión Europea sino la segunda lengua, donde no es la primera, de prácticamente todo el planeta. Y lo segundo que habría que preguntarse es por qué es una ironía que la víctima se convierta en victimario, si ya nos lo advirtió Friedrich Nietzsche en Más allá del bien y del mal: "Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, también este mira dentro de ti". La conversión gráfica de la estrella de David en esvástica nazi sugiere que los judíos (identificados por dicha estrella y los colores de la bandera israelí) que fueron víctimas de los nazis (los monstruos del aforismo), han acabado por transformarse en verdugos de los palestinos, con los que están practicando el genocidio u holocausto. No hay nada de irónico en ello, sino más bien de trágico. La víctima no ha encontrado otra forma de liberarse de su antigua condición que convertirse en verdugo. 
 
242.- Nuestro granito de arena. Nosotros como individuos personales colaboramos genéticamente, queriendo o sin querer, ya que nuestra voluntad importa bien poco en el proceso, con nuestros descendientes y con nuestros antepasados, todos a una, quienes lo hacen a su vez con sus antecesores y sus herederos, poniendo en marcha ahora mismo este proceso de odio, guerra, miedo, codicia y desgracia que se ha dado en llamar Historia Universal. Todos nosotros ponemos nuestro granito de arena, pequeña contribución, a la desdicha del mundo, que es nuestra propia desdicha. 

 

 
243.- Real y virtual. Con la llegada de interné a nuestras vidas el mundo virtual se ha impuesto al mundo real, la realidad queda opacada por la virtualidad del entretenimiento y la distracción, la propaganda inunda permanentemente la realidad del día a día de modo que se hace difícil discernir los acontecimientos y las noticias relevantes. La información de interés queda a merced de la clase gobernante que levanta cortinas de humo de forma continúa para su ocultación. El triunfo de la modernidad es el triunfo también de la virtualidad con la Revolución tecnológica como máximo exponente. Ya lo dejó escrito el llorado Guy Debord: "Allí donde la realidad se transforma en simples imágenes, las simples imágenes se transforman en realidad". 
 
 
 
 244.- Vaqueros manchados. Acostumbrados como estábamos a la comercialización de pantalones vaqueros nuevos que se vendían abiertos simulando rotos por las rodillas, lo que permitía llevarlas al aire, o lavados y deslavados que simulaban ser viejos, nos ha sorprendido ahora una marca comercial que ha presentado un modelo con una mancha en la entrepierna que imita un cerco de orina como parte de su colección de su temporada otoño/invierno 2024, desafiando así lo que se daba en llamar el buen gusto. Jugamos a las apariencias. Parecen viejos y no lo están. Parecían rotos y resulta que eran así. Estos parecen meados, y resulta que no lo están. Jugamos a confundir con las apariencias, y a simular un proceso biológico que habitualmente se oculta so pretexto de luchar contra los prejuicios y la estigmatización existente en torno a los fluidos corporales. Ignoro si se han atrevido ya a sacar unos vaqueros dirigidos en principio a las mujeres con una mancha roja en la entrepierna que recuerde la sangre menstrual, o un modelo unisex que muestre manchas fecales producto de una diarrea en el culete de los jeans. El éxito de estos vaqueros y su alto precio -se han llegado a pagar quinientos euros por ellos- sugieren que la moda de la transgresión no es tan transgresora como parece. 
 
 
245.-La realidad y la verdad. El Maestro se despertó ayer sobresaltado de la siesta. Había tenido una pesadilla. Un sudor frío bañaba sus sienes plateadas: había soñado que la realidad era verdad y no el trampantojo ideal que siempre había creído que era.
 

sábado, 1 de junio de 2024

El discurso del Rey

    El discurso del Rey de España, que publica por escrito la Casa Real en su página güeb, en el almuerzo oficial ofrecido al presidente de Ucrania en el Palacio Real de la villa y corte no tiene, se mire por donde se mire, desperdicio. 
 
    Después de rendirle la pleitesía de darle la bienvenida al sátrapa ucraniano (o ucranio, como prefiere el Periódico Global), el monarca le dice que es para él un honor poder dirigirse “a quienes continuáis defendiendo la soberanía, la libertad y la democracia de vuestra patria, Ucrania, ante la brutal agresión armada de Rusia.” ¿Soberanía, libertad y democracia? ¿Qué son Ucrania y Rusia sino dos nombres propios y no comunes de dos estados constitucionalmente en guerra contra sus respectivos pueblos en primera instancia, y el uno contra el otro, en segunda y no menos importante, porque la esencia misma del Estado en general y de los estados en particular es la guerra, tanto interna o civil como la externa que se basa en el ataque y en la legítima defensa del contrataque?
 
 
     A continuación le dice, leyendo el discurso que otros han escrito para que él lo lea, repleto de falsedades: “Desde hace más de dos años el mundo entero es testigo del heroísmo, la entrega, valentía y resistencia del pueblo de Ucrania, de su Gobierno, y de sus Fuerzas Armadas.” El heroísmo, la entrega, valentía y resistencia del pueblo de Ucrania a que hace alusión el monarca borbónico son sinónimos eufemísticos de su sacrificio en aras de un Gobierno, alentado por otros gobiernos, como el norteamericano y el británico, que exige a sus súbditos que den su vida por la realidad ideal de su país, enfrentándose así a la potencia que les hace sombra sin tener ellos que intervenir directamente.
 
     En ese momento el Rey de España, hablando en nombre de todo el reino, le dice al títere de Guásinton que seguirá contando con la realidad ideal de España durante el tiempo que sea necesario, entrenando a miles de soldados ucranianos para morir y recibiendo la ayuda material para que Ucrania “pueda continuar ejerciendo su derecho a la legítima defensa. Esta ayuda ha incluido carros de combate Leopard, vehículos acorazados, sistemas de defensa antiaérea HAWK, y munición de artillería de diverso calibre, entre otros suministros diversos como material sanitario y de protección.” De todo ello se ha hecho obsceno alarde en Oviedo el pasado fin de semana celebrando el Día de las Fuerzas Armadas. El apoyo español que promete el rey se basa en el firme principio de “el rechazo al uso de la fuerza armada en las relaciones internacionales”, por lo que le promete que la ayuda material de España se mantendrá hasta que cese ese ataque “no sólo contra Ucrania, sino contra la Comunidad Internacional en su conjunto”. 
 
 
    Es decir, se considera el ataque ruso contra Ucrania no como algo particular, sino como una agresión contra la Comunidad Internacional, en la que está incluida España, no faltaba más, que se siente herida en su amor propio como ofendida damisela. Y lo mejor de todo el discurso es este párrafo contradictorio en sus términos: "El apoyo a Ucrania tiene un objetivo claro: lograr la paz en el país. Una paz integral, justa y duradera, para lo que es esencial la retirada completa, inmediata e incondicional de todas las fuerzas rusas del territorio de Ucrania dentro de sus fronteras internacionales."
 
    Solo le faltó decir al monarca borbónico a propósito de Rusia y de su malvado zar aquello del matón callejero: Si no lo hace por las buenas, tendrá que hacerlo por las malas.
 
    Se le llena y se le hace agua la boca al Rey de las Españas, triste vasallo de Guásinton, hablando de paz una y otra vez, paz justa, y fomentando la guerra: "Señor Presidente, sepa que España apoya plenamente los objetivos y principios de su Fórmula para la Paz, la única propuesta que se basa en el respeto al Derecho internacional y a la Carta de Naciones Unidas. Juntos, señor presidente, trabajaremos sin cesar para que la paz que tanto merece y necesita su pueblo se consiga cuanto antes, para que todos los ciudadanos ucranianos puedan vivir seguros y protegidos, sin temores ni amenazas". 
 

    El retrato del Rey ha costado 88.000 euros del erario público, o sea, catorce millones seiscientas cuarenta mil novecientas sesenta y ocho de las antiguas pesetas (14.641,968), para que yo me aclare. Hay que reconocer que refleja bien lo que es la monarquía del siglo XXI: un ejecutivo moderno con traje y corbata sentado en una silla a modo de moderno trono, que no hace nada más que posar para el pintor, Hernán Cortés, considerado, según el Periódico Global, uno de los mejores retratistas del panorama pictórico español.

 
    Sepa, Su Majestad, que las naciones (Ucrania, España, Rusia... y todas las demás de la Comunidad Internacional esa que menciona) son el resultado de las guerras, de la misma forma que las guerras son el resultado de la existencia  de esas naciones que han establecido fronteras donde no las había para que hubiera guerras y naciones como las que ustedes rigen (España y Ucrania). Y la verdad es que son mentira, aunque por desgracia no dejen de existir en la realidad. Pero denunciando su falsedad acaso -nadie lo asegura, pero por si acaso- podamos lograr que deje de haber guerras y naciones, reyes y presidentes como ustedes, reinos y repúblicas porque los únicos reinos que hay, como nos enseñaban en la escuela de pequeños, son el animal, el vegetal y el mineral, y los únicos reyes y reinas somos todos y cada uno de nosotros: los animales, vegetales y minerales, sin ninguna jerarquía, sin que nada ni nadie sea más ni menos que nada ni nadie.      

viernes, 31 de mayo de 2024

La vejez, según Belli

    Alejémonos un poco hoy de las cuestiones de rabiosa actualidad para adentrarnos, por el camino de la poesía satírica romanesca del gran Belli, en cosa de más hondo calado y seriedad como es la vejez -eso que ahora llaman con ridícula metáfora "el otoño de la vida", la "tercera edad" o "los mayores" en vez de "los viejos"-, gravedad que, a su vez, habrá que contrarrestar con una cómica sonrisa.
  
LA VECCHIAGLIA 
Bboccetto mio, ggià cche ttu’ mojje morze
 e vvòi ’na stacca pe ssiconna mojje; 
si la prima da té ppoco ariccorze,
 cuesta che ppijji mó ccosa ariccòjje? 
 
Tre ccose all’omo vecchio Iddio je vorze
 fà ccresce, e ttre ccalà: trist’a cchi ccojje!
 In primi e antonia crescheno le vojje
 de fà er crestoso e ccaleno le forze.
 
 Pe ssiconna ppartita de la lista,
 sor Giammatista mio, c’è lo strapazzo
de cresce er naso e de calà la vista:
 
 e pell’urtima bbuggera der mazzo,
 (e cquesta fa ppe vvoi, sor Giammatista)
 crescheno li cojjoni e ccala er cazzo. 
11 febbraio 1832
 
Monumento a Giuseppe-Gioachino Belli (Roma)
 
 
     En la primera estrofa, se nos presenta a un viejo que se ha quedado viudo y se enamora de una jovenzuela. El poeta le plantea que si su fallecida esposa obtuvo poco de él, qué va a obtener esta segunda, mucho más fogosa.
 
    En la segunda cuarteta, se sentencia que Dios concede al hombre viejo que le crezcan tres cosas y que le disminuyan otras tres. Y se enumera la primera de estas cosas: crecen ("in primis et ante omnia" en latín macarrónico: en primer lugar y ante todo) las ganas de ser un bravucón, un gallo de pelea, pero fallan ya las fuerzas.

    En el primer terceto se enumera la segunda de las tres cosas: crece la nariz y se pierde la vista. Aquí se da en el original italiano el nombre del destinatario: "sor Giammattista mio" (mi querido Juanbautista), que ya en el primer verso aparecía citado como "bboccetto mio"(mi querido vejete), con un posesivo afectivo.

    Y en el segundo y último terceto, se saca la última carta de la baraja, dedicada como una flecha hiriente al amigo Giammatista: un hendecasílabo malsonante que en italiano presenta una feliz aliteración de la "c" crescheno li cojjoni e ccala er cazzo, cuya última palabra venía esperada por las rimas precedentes, y que con su comicidad derriba el mito sexual del poderío masculino, y que vendría a ser en castellano, algo así como: crecen los cojones, cuelga el carajo. 
 
 
LA VEJEZ
  Muerta tu mujer, vejete pendejo, 
quieres por segunda una joven jaca; 
 si tu esposa sacó poco festejo,
esta que tomas hoy ¿de ti qué saca? 
 
Tres cosas quiso Dios hacer al viejo
 crecer y tres menguar, ¡pobre al que ataca!
 En primer lugar crece la alharaca
 de hacerse el gallito, y falla el forcejo.
 
 En el segundo puesto de la lista,
 está, colega, lo que escachifolla:
 ver crecer la napia y mermar la vista.
 
 Y por último ingrediente de la olla,
 (y esto va por ti, amigo Juanbautista)
 crecen los cojones, mengua la polla.

jueves, 30 de mayo de 2024

Biométrica (y II)

    Quizá resulte instructivo ver el vídeo musical  "Cathy, don't go", que data de finales de los ochenta por lo profético que ha resultado ser. "Caterina (o Catalina), no vayas" es una canción creada por Heaven's Magic, una organización o secta, si se prefiere, cristiana evangélica que utiliza música, danza y teatro para difundir su mensaje de valores religiosos, fundada en los años setenta del pasado siglo por miembros de la Familia Internacional “Los Niños de Dios”.
 
    El vídeo comienza con un mensaje publicitario: un nuevo código de barras -666 número apocalípticamente satánico de la Bestia- permitirá que no sea necesario llevar encima dinero en efectivo ni tarjeta de crédito para efectuar compras, porque ahora se puede hacer con identidad digital. Un sistema rápido y sencillo. 
 
 
    Cathy sale de su casa con la cesta de la compra y entonces comienza la canción: Cathy, no vayas, no vayas, por favor, no vayas al centro comercial hoy. Hay un personaje muy siniestro en la caja y un escáner láser donde tienes que poner tu mano. No hay modo de pagar sin una identidad digital en forma de código de barras con el número diabólico grabado en la frente. El estribillo se repite constantemente a lo largo de la canción rogándole a Catalina que no vaya al supermercado, pero ella se dispone a ir, atraída por las ofertas especiales de arroz y de frijoles, utilizadas como reclamo publicitario para atraer a los clientes. Un programa especial en la televisión la noche anterior había explicado a los televidentes cómo había que hacer estas cosas correctamente. 
 
    La canción advierte de que es una nueva forma de control, pero lo que no se decía es que iba a costarte el alma. Cathy no sospecha todavía el peligro que corre ante la nueva moda, pero, cuando ve que hay hombres armados a la puerta del centro comercial y cámaras de vigilancia, barrunta que detrás de todo esto no puede haber nada bueno sino un intento diabólico de convertirnos en más esclavos aún de lo que somos.  Permanece entonces en la puerta dudando si entrará...
 
 
    Aparece entonces un chico que la anima a huir con él  mientras están a tiempo tendiéndole la mano. Ambos salen corriendo, perseguidos por los hombres armados y el cajero. Se juntan con otros dos amigos y los cuatro desaparecen perdiéndose en la naturaleza. 
 
      El tema, que se adelantó casi cuarenta años al futuro que ya está aquí, era entonces ciencia-ficción distópica y hoy resulta una ¿triste? realidad. Recuerdo una entrevista que le hicieron al psicoanalista Lacan, de la que escribimos en A ver si vas a saber tú más que la Ciencia, en la que venía a decir que la ciencia había sustituido a la religión, y que para él la única ciencia seria que había que tener en consideración era la ciencia-ficción. Algunas de sus obras son un espejo impagable en el que podemos reflejarnos: Un mundo feliz, 1984, La naranja mecánica, Fahrenheit 451, El cuento de la criada...
 

miércoles, 29 de mayo de 2024

Carne de cañón

    Leo en uno de esos periódicos gratuitos que pululan en lugares públicos de paso como estaciones de trenes y autobuses un anuncio publicitario de las Fuerzas Armadas patrocinado por el Ministerio de Defensa (entiéndase el eufemismo: de la Guerra, como se decía antes cuando se llamaba a las cosas por su nombre) del Gobierno de las Españas, un derroche gráfico a toda página, en color, con seis fotografías donde se ve claramente a soldados españoles con el pendón rojigualdo en el brazalete, sonrientes en diversos escenarios internacionales: Centroamérica (1990), Bosnia-Herzegovina (1994), Haití (2004), Líbano (2006), Chad y Afganistán (2008): 20 años, que no son nada según la copla. En la enumeración se oculta cuidadosamente la misión de Iraq, como si no hubiera existido nunca, como si no hubieran estado también allí las huestes carpetovetónicas. 


Bella matribus detestata, Jiri Anderle (1936-...)
 
    Son las “misiones internacionales” (sic) de estos nuevos misioneros que ya no van con la Cruz a cuestas sino con la Espada a defender la paz y los derechos humanos, la democracia y la libertad, mercenarios a sueldo del Estado dispuestos a violar sistemáticamente esas cosas para defenderlas, provocando conflictos –ellos nunca dicen “guerras”, sino conflictos, que suena más light y políticamente correcto como la tolerancia-cero que practican- para desfazer entuertos, porque el ejército, cualquier ejército en particular y el ejército en general, es más peligroso que un mono neurótico con dos pistolas al cinto rebosantes de munición en el cargador. Y máxime si se presenta como una hermanita de la caridad de abnegado espíritu de servicio,  cristiano sentimiento del deber y entrega a los demás, amante de la vida aventurera y del lado arriesgado y peligroso de la vida. 

    Más cifras para la reflexión y el escalofrío: 100.000 soldados hispánicos repartidos por 4 continentes del universo mundo en 50 misiones humanitarias (eufemismo políticamente corregido que disfraza los conflictos). Y todo esto bajo el lema de “el valor de servir”.

    Preguntémonos: ¿Para qué o a quién tienen el coraje de servir esos soldaditos españoles de plomo, soldaditos valientes? Sirven en primera instancia a las armas que portan. Las armas, lejos de ser un instrumento del que las empuña, convierten al soldado que las lleva en una herramienta a su servicio: el soldado servirá para apretar el gatillo. También sirven a los Señores de la Guerra que las fabrican y que se frotan las manos vendiéndoselas a países democráticos y genocidas como, por ejemplo, Israel, por no hablar de otras rancias teocracias como Arabia Saudí.

Bella matribus detestata, Georges Rouault (1871-1958)

    ¡Tienen el valor de aprovecharse de la crisis económica para atraer a incautos jóvenes sedientos de novedades con el señuelo de la aventura, con el anzuelo de la estabilidad mercenaria de un sueldo fijo para toda la vida y con el trampantojo del servilismo a ultranza como si se tratara de una inocente ONG! ¡Señora Ministro de la Guerra, y digo bien Ministro porque me resisto a decir Ministra, puesto que la Guerra siempre ha sido cosa de hombres, y si ahora, desgraciadamente, también es asunto de mujeres, es porque se igualan en lo peor a los varones! Señora Ministro, usted que ha sido madre de cuatro hijos, no conoce seguramente el verso de Horacio “bella matribus detestata” que expresó de una vez por todas lo que sienten las madres, a poco que se dejen llevar por los sentimientos de su corazón, por las guerras: aborrecimiento, las aborrecen, deberían aborrecerlas con toda su alma porque las guerras les arrancan a sus hijos de sus entrañas -y ahora podemos también decir a sus hijas- en la flor de la vida.

    Vd., señora Ministro, como madre debería detestarlas también si se dejara llevar por sus sentimientos. Claro que las aborrece, dirá, y se declarará pacifista. Y llegará a decir, en el colmo de los colmos, que el Ministerio que Vd. regenta no es el de la Guerra sino el de la Paz. Y es que hemos llegado a la confusión orgüeliana de llamar a la guerra paz, y a la mentira verdad: el mundo al revés. Seguramente, además, sus hijos no tendrán nunca necesidad de ser carne de cañón, y alistarse en el ejército profesional y mercenario para sobrevivir en la jungla…

martes, 28 de mayo de 2024

Biométrica (I)

    Se va imponiendo poco a poco la biometría (del griego bios 'vida' y metron  'medida') que es la medición de nuestros rasgos fisiológicos para tenerlos en cuenta, nunca mejor dicho, a la hora de identificarnos y de pagar, porque cada vez estamos más fichados y, lejos de ser algo engorroso, resulta que nos facilita no vamos a decir la vida, sino la existencia dentro de la sociedad de consumo y de producción de consumidores en la que con más pena que gloria, malamente, ay, sobrevivimos. 
 
    La ficha de nuestros rasgos biométricos incluye la huella dactilar, la de la palma de la mano, el timbre de nuestra voz, el escaneo facial y el de nuestra retina, que las máquinas leen, reconocen y procesan. 
 
 
    La utilidad de la biometría es doble: por un lado se impone como forma segura de verificar nuestra identidad personal individual, nos autentifica o autentica, que de ambas formas puede decirse según la Academia. Puede así permitir a las policías de los gobiernos luchar contra la inmigración ilegal de los que carecen de papeles, y la Unión Europea está en ello. Gracias a la firma biométrica, además, nuestras tabletas portátiles y teléfonos supuestamente inteligentes, que ya vienen con tecnología de lectura facial y escaneo de huellas dactilares incorporados, nos reconocen como sus amos sin necesidad de contraseñas engorrosas que pueden olvidarse fácilmente o ser pirateadas; pero, por el otro lado, la biometría se impone también como forma de pago en el comercio. 
 
    Si somos solventes, podemos pagar -del latín pacare 'apaciguar', 'hacer la paz' en medio de la guerra cotidiana del mercado-, con nuestra fisiología; pero si no lo somos, estamos muertos... económicamente hablando. 
 
 
    Las opciones de pago biométrico se están volviendo cada vez más comunes en los EE. UU. de donde nos vienen no pocos males. Hay, por ahora, quien te permite pagar con un escaneo de tu rostro, y hay quien con la palma de la mano. ¿Qué ganamos a cambio de todo esto? Comodidad, rapidez y sencillez. Uno no necesita llevar encima documentos de identidad ni la cartera y sacarla cada vez que quiera efectuar una transacción: el hombre es dinero, como dijo Píndaro. Somos nuestra propia pasta, que nos constituye. Y lo llevamos escrito en la cara, en las manos y en toda la fisonomía del alma y de su cuerpo. Es más, el dinero es nuestro ADN, que también es responsable genéticamente de nuestra transmisión hereditaria.
 
    El pago que sustituye al dinero en efectivo ha evolucionado tecnológicamente en pocos años desde la tarjeta de débito y crédito hasta el pago con nuestros teléfonos presuntamente más inteligentes que nosotros y acaba, pasando por los reconocimientos dactilares y palmares, en el pago con reconocimiento facial. La mayoría todavía prefiere los escaneos de huellas dactilares al reconocimiento facial, pero los jóvenes consumidores de la llamada Generación Z están más abiertos al reconocimiento económico de la cara como espejo del alma que a los otros procedimientos.
 
 
    No hay que preocuparse tanto, como hacen algunos, que exageran, por el robo de la privacidad y del alma personal que supone el pago con nuestro cuerpo, dado que renunciamos voluntariamente a nuestra intimidad todo el tiempo cuando frecuentamos nuestras redes sociales donde ya hemos publicado todo lo que teníamos que publicar. No seamos ahora tan celosos de nuestra privacidad, dicen para animar a los indecisos, cuando está ahí afuera todo ya sobre nosotros. Los modernos atracadores ya no nos dicen aquello de "Dame la bolsa o la vida": nos despojan de ambas cosas, que son una y la misma, en definitiva.
 
    Habrá algún vejete que despotrique todavía, chapado a la antigua, contra estas nuevas tecnologías, pero enseguida incurrirá sin querer en algún comentario racista, lgtbi+fóbico, machista, terraplanista, negacionista del cambio climático o políticamente incorrecto en definitiva que lo estigmatizará a él y etiquetará como un dinosaurio y viejo carcamal. 

lunes, 27 de mayo de 2024

Contra el muro marroquí

    El muro que levantó Marruecos en el territorio ocupado del Sáhara Occidental es, en realidad, un conjunto de ocho muros defensivos de casi tres mil quilómetros de longitud, que se dice muy pronto pero cuesta tanto imaginar, con búnqueres, vallas y campos minados, cuyo fin es delimitar el territorio efectivamente ocupado por la monarquía alauita e impedir la vuelta de los refugiados saharauis a su territorio. 
 
 
     Que no caiga en el olvido ese pueblo maltratado. Contra ese muro y la dominación del jeque moro marroquí y la complicidad del gobierno español, una vieja canción de la llorada Elisa Serna, Sáhara, de su elepé Choca la mano (1977), cuya letra transcribo: 

Sáhara, Saharé, Sáhara, Saharé, saharízate.

¡Ay! Pobre Almanzor / todavía dura / de Calatañazor / la hoguera encendida.

Lloraba Boabdil / cuando entregó Granada. / Cierto era que allí / el llanto no acababa.

Sáhara, Saharé, Sáhara, Saharé, saharízate.

¡Ay! ¡Qué malos ratos / te esperan, desierto, / con tantos fosfatos / como han descubierto!

La sangre en mis venas / me hace revivir / el alma guerrera / del saharahuí.

Sáhara, Saharé, Sáhara, Saharé, saharízate.

«Muchos lobos, a una oveja / pronto le quitan la pelleja» 

Sáhara, Saharé, Sáhara, Saharé, saharízate.


    Y otra canción, mucho más reciente, del rapero Yslem, Hijo del Desierto, en colaboración con Vacanone: Sáhara libre, que comienza con la siguiente rememoración histórica: En 1975 el gobierno de Arias Navarro promete al pueblo saharaui, ante el abandono del Sáhara por parte del Estado español, defenderle de las posibles agresiones externas. Sin embargo, menos de dos semanas después, ese mismo gobierno firma en Madrid los acuerdos tripartitos con Marruecos y Mauritania que les dan carta blanca para invadir el territorio saharaui.
 

       El estribillo dice así: Yo solo quiero que tú seas libre, Sáhara, horra, Sáhara, libre. Y la letra en español: Hace cuarenta años y en la misma situación / en su cara no hay sonrisa, solo desilusión. / Estoy harto de opresión / y he tomado la decisión / para ayudar a esa nación / que vive en una ocupación. / Si el mundo se uniera, esa sería la solución / pero el mundo cierra los ojos para no ver el dolor. / Como no son de su sangre, no le importa, no, no, no. / Cada día que pasa, que cambie le pido a Dios. /Yo solo quiero que tú seas libre, Sáhara, horra, Sáhara, libre.
 
 (Llama mi atención el adjetivo "horro, -a", palabra de origen árabe que es sinónima de "libre", que en castellano viejo se aplica a quien habiendo sido esclavo alcanza la libertad, es decir, al liberto).
 

 

domingo, 26 de mayo de 2024

Pánico en el Reino Unido... and everywhere

En el Reino Unido de la Gran Bretaña, el gobierno recomienda a sus ciudadanos que se preparen ante eventuales emergencias de posibles escenarios catastróficos.
 
El que avisa, según dice el refrán, no es traidor, aunque sea él precisamente quien vaya a perpetrar la traición de la fechoría de la que quiere prevenirnos.
 
El gobierno británico, ante la eventualidad catastrófica de una nueva pandemia -por ejemplo la de la Enfermedad Equis, que aún no existe pero que podría
 
ser más mortal que la del virus coronado, como sostiene la peligrosa Organización Mundial de la Salud, o una catástrofe natural como una volcánica erupción,
 
o inundaciones debidas al calentamiento global, un ciberataque que provoque un gran apagón digital, un corte en el suministro de energía eléctrica o del agua,
 
o la guerra en Europa con despliegue de armamento nuclear, entre otros peligros indefinidos como una improbable ofensiva zombi o una invasión extraterrestre-,
 
 recomienda abastecerse de alimentos no perecederos que no necesiten cocción previa, como carnes, pescados, fruta y verdura enlatados así como agua embotellada,
 
botiquín de primeros auxilios. fármacos suficientes de uso común, desinfectante de manos y, en ausencia de agua corriente, toallitas húmedas para la higiene,
 
mascarillas higiénicas, a las que ya estamos acostumbrados, suficiente papel higiénico, un aparato de radio para recibir información si hay corte de energía,
 
una linterna de batería o de cuerda, que funcione como la dinamo de una bicicleta al agitarla, varias baterías o pilas de repuesto para la radio y la linterna, 
 
y un powerbank externo portátil, mejor, si es posible, solar para cargar nuestro artilugio más íntimo y personal, el móvil o teléfono supuestamente inteligente.
 
 
Tal sería el kit básico de supervivencia de tres días, que cubre situaciones en las que no hay suministro eléctrico, no hay agua potable y no se puede cocinar.
 
Cada individuo o unidad familiar deberá adaptar estos consejos a sus propias necesidades para estar preparados ante la emergencia, dada su situación particular.
 
Por eso el viceprimer ministro británico, que ya dijo el año pasado que había que abastecerse de linternas y de radios para aumentar la ¡resiliencia personal!,
 
e introdujo el primer sistema de "alerta de emergencia", que permite al gobierno activar una alarma en millones de teléfonos móviles ante una crisis potencial,
 
aconsejó la semana pasada aliviar la presión a los servicios de emergencia en caso de posible crisis, sugiriendo el abastecimiento de comida y agua suficiente
 
al menos para tres días consecutivos, recomendando hacer las compras con calma y antelación para evitar que vuelva a suceder lo mismo que en el confinamiento
 
cuando los ciudadanos, cagados del miedo infundido, dejaron en los supermercados los estantes vacíos de artículos esenciales como el papel higiénico y la pasta.
 

Si cada ciudadano responsable prepara su propio kit de emergencia ahora, ayudará a descongestionar, llegado el momento, los hospitales y centros comerciales.