lunes, 26 de febrero de 2024
La razón de la fuerza contra la fuerza de la razón
domingo, 25 de febrero de 2024
VERBA VOLANT, SCRIPTA MANENT
Según el adagio latino, las palabras, si se las deja en libertad vuelan: uerba uolant, scripta manent: las palabras vuelan y no sólo porque se las lleve y borre el viento, como decimos nosotros, sino porque tienen alas como los pájaros. Un viejo epíteto homérico resuena muchas veces como el estribillo de una melodía en la Odisea y la Ilíada: ἔπεα πτερόεντα: palabras aladas. Pero las que no han sido pronunciadas y liberadas permanecen prisioneras en la jaula silenciosa de la escritura, que se configura así como sarcófago o cautiverio al menos de la viva voz.
Como escribe Borges, el significado de esta máxima era muy distinto en la antigüedad del que le damos ahora, donde parece que preferimos la segunda parte, que las cosas queden por escrito, y decimos “lo escrito escrito está”: El adagio latino VERBA VOLANT, SCRIPTA MANENT, en que ahora se ve una exhortación a fijar con la pluma los pensamientos, se dijo para prevenir el peligro de los testimonios escritos... Aquella frase que se cita siempre: Verba volant scripta manent, no significa que la palabra oral sea efímera, sino que la palabra escrita es algo duradero y muerto. En cambio, la palabra oral tiene algo de alado, de liviano; alado y sagrado, como dijo Platón. Todos los grandes maestros de la humanidad han sido, curiosamente, maestros orales.
sábado, 24 de febrero de 2024
El fraude enmascarado
viernes, 23 de febrero de 2024
A España ya no la conoce ni Dios.
jueves, 22 de febrero de 2024
¡Vivan las caenas!
Sacaba El Roto el otro día en El Diario Global(ista), o sea en El País, una viñeta que representaba unas cadenas y cuyo texto decía: "Liberados de las cadenas, acudieron a las ferreterías a comprar otras".
¿Quiénes eran esos que habían sido liberados de las cadenas pero que, como no sabían o no podían vivir sin ellas, acudieron voluntariamente enseguida a las ferreterías a comprar otras? No se dice que éramos, o mejor dicho, somos nosotros mismos, como aquellos españoles antepasados nuestros, partidarios del antiguo régimen del absolutismo monárquico borbónico, que frente al grito de los liberales de ¡Viva la Pepa!, que era la constitución democrática que había sido proclamada el 19 de marzo de 1812, día de san José y de todos los pepes y pepas o Padres Putativos, cacareaban ¡Vivan las caenas!
miércoles, 21 de febrero de 2024
Una nueva religión
martes, 20 de febrero de 2024
La caverna de Utroba
lunes, 19 de febrero de 2024
Pareceres XLI
domingo, 18 de febrero de 2024
A propósito...
sábado, 17 de febrero de 2024
Reivindicaciones salariales
viernes, 16 de febrero de 2024
Cuatro cosas más
El año pasado el trabajo mató en España a seiscientos cincuenta y ocho (658) varones y sesenta y tres (63) mujeres, en total: setecientos veintiún trabajadores.
El Servicio Cántabro de Salud descubre «al depurar» las listas de espera que había incluidos en ellas mil setecientos fallecidos (que se cansaron de esperar).
La urgencia mesiánica por salvar a la humanidad, la vida, el mundo o el planeta Tierra de su deflagración es una máscara tras la que late el afán de gobernar.
Muchas, la inmensa mayoría de nuestras pláticas tertulianas, si no todas, no son diálogos que intercambian razones, sino soliloquios en presencia de testigos.

























