martes, 16 de julio de 2024
"Sé tu mismo" (y te pagamos)
lunes, 15 de julio de 2024
Vuelven a la carga

domingo, 14 de julio de 2024
El fútbol, opio del pueblo, y los hinchas
"Una vez por semana, el hincha huye de su casa y asiste al estadio.
Flamean las banderas, suenan las matracas, los cohetes, los tambores, llueven las serpientes y el papel picado; la ciudad desaparece, la rutina se olvida, sólo existe el templo. En este espacio sagrado, la única religión que no tiene ateos exhibe a sus divinidades. Aunque el hincha puede contemplar el milagro, más cómodamente,en la pantalla de la tele, prefiere emprender la peregrinación hacia este lugar donde puede ver en carne y hueso a sus ángeles, batiéndose a duelo contra los demonios de turno.
Aquí, el hincha agita el pañuelo, traga saliva, glup, traga veneno, se come la gorra, susurra plegarias y maldiciones y de pronto se rompe la garganta en una ovación y salta como pulga abrazando al desconocido que grita el gol a su lado. Mientras dura la misa pagana, el hincha es muchos. Con miles de devotos comparte la certeza de que somos los mejores, todos los árbitros están vendidos, todos los rivales son tramposos.
Rara vez el hincha dice: “hoy juega mi club”. Más bien dice: “Hoy jugamos nosotros”. Bien sabe este jugador número doce que es él quien sopla los vientos de fervor que empujan la pelota cuando ella se duerme, como bien saben los otros once jugadores que jugar sin hinchada es como bailar sin música.
Cuando el partido concluye, el hincha, que no se ha
movido de la tribuna, celebra su victoria; qué goleada les hicimos,
qué paliza les dimos, o llora su derrota; otra vez nos estafaron, juez ladrón. Y entonces el sol se
va y el hincha se va. Caen las sombras sobre el estadio que se vacía.
En las gradas de cemento arden, aquí y allá, algunas hogueras de fuego fugaz, mientras se van
apagando las luces y las voces. El estadio se queda solo y también
el hincha regresa a su soledad, yo que ha sido nosotros: el hincha se aleja, se dispersa, se pierde,
y el domingo es melancólico como un miércoles de cenizas después
de la muerte del carnaval".
sábado, 13 de julio de 2024
Contra el espectáculo del deporte y las olimpiadas
¿Qué beneficios nos reportan a nosotros, a ti, a mí, vulgares telespectadores o radioyentes, a cualquiera, los oros o bronces o los triunfos, en general, de nuestros más sobresalientes deportistas nacionales? ¿Qué nos importa que la Roja, que es como llaman los hinchas a la selección española de balompié, gane o pierda un partido por goleada o en la prórroga? ¿Acaso no rendimos un culto rayano en el fanatismo religioso a algunos deportistas por haber llegado a ocupar el puesto más alto en sus respectivas disciplinas? ¿No celebramos los triunfos de “nuestros” deportistas como si fueran propios nuestros y como si nos fuera la vida en ello? ¿En qué van a invertir los falsos fondos de su ilusión tantas personas que ahora se arrellanan frente al electrodoméstico a la hora que sea cuando concluya la retransmisión de la Eurocopa, que es lo que toca ahora, antes de las olimpiadas que vendrán irremediablemente después, y el inmundo tráfago de noticias que generan?
viernes, 12 de julio de 2024
El pasaporte pajillero
jueves, 11 de julio de 2024
Ensaladilla mixta
¿Qué es ser mujer? Le preguntaron a la nueva ministra de la Mujer y la Igualdad del Reino Unido y dijo que había varias definiciones, y dependía del contexto.
Qué triste que haya tantas definiciones contextuales de “mujer” y que ninguna sea válida siempre, cuando la tradicional es palmaria: "persona de sexo femenino".
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¿Votar o no votar? ¡Esa es la cuestión! Votar supone dejar que otros elijan en nuestro lugar, mientras que no votar supone dejar que otros elijan por nosotros.
Profilaxis efectiva: Si antes de cometer un delito, somos encerrados como pre-delincuentes en prisión preventiva, evitaremos que se cometa.¡Todos a la cárcel!

oOo
Escribía san Agustín que Dios no podía morir ni pecar ni mentir ni ser engañado, porque si pudiera hacerlo, entonces -he aquí la paradoja- no sería omnipotente.
San Agustín de Hipona
oOo
Dice literalmente el vídeo de la OMS, que vuelve a la carga, cansina como ella sola: "Si está usted en lugares abarrotados de gente con poca ventilación tales como los transportes públicos, póngase una mascarilla porque esta ayuda a mantenerlo a usted y a su comunidad a salvo de COVID-19, gripe y otras enfermedades respiratorias. Viva su vida y permanezca seguro y saludable".
Vuelve la Organización Mundial de la Salud a recomendarnos, erre que erre, el uso de mascarillas para prevenir la transmisión de la enfermedad del virus coronado cosecha del 19 (COVID19), la gripe o influenza y otras enfermedades respiratorias a pesar de que saben, lo sabemos todos, que dicho artilugio no impide la transmisión de virus. A pesar de ello la recomiendan y lo hacen porque su finalidad es fomentar y propagar la transmisión del virus terrorífico del miedo.
miércoles, 10 de julio de 2024
Una muerte orgásmica
martes, 9 de julio de 2024
Pareceres LIII
lunes, 8 de julio de 2024
De eso es de lo que se trata

domingo, 7 de julio de 2024
Los muertos de Roma, de Giuseppe-Gioachino Belli
Frente al tópico de que la muerte a todos iguala, nos presenta Belli en este magistral soneto, “Los muertos de Roma”, tres clases sociales diferenciadas por su entierro. En la primera estrofa nos presenta los funerales de la burguesía, la clase media, diríamos hoy, que se entierra de día, con un rito elaborado aunque cansado.
En la segunda estrofa nos presenta a la clase alta, la nobleza, entre los que se hallan los señores y los hideputas, sus bastardos, que según la creencia de la época tenían buena suerte -lo que recojo en mi traducción-, cuyos entierros se realizan al atardecer, con gran pompa.
En la tercera y la cuarta se presenta a la clase baja, el pueblo, entre los que está el poeta y su destinataria, Clementina, que caminan -a lo largo de toda su vida miserable, se sobreentiende- hacia la tumba, a los que se entierra al amanecer en una fosa común.
En la última estrofa está lo más sublime del soneto: Los muertos de Roma somos nosotros. Lo dice el hendecasílabo que la abre: “Esos somos nosotros”, porque no somos más que muertos desde el momento en que nacemos. Tema que retoma en otro célebre soneto, en El bautizo del hijo varón, en cuyo último terceto dice, en traduccíon de García Calvo: “Pobres ciegos, ¿no veis que pa estar ciertos, / el Libro de Bautismos de este Estado / debe llamarse Libro de los Muertos?”
Cuelli morti che ssò dde
mezza tacca
fra ttanta ggente che sse va a ffà fotte,
vanno
de ggiorno, cantanno a la stracca,
verzo la bbùscia che sse l’ha
dda iggnotte.
Cuell’antri, in cammio, c’hanno la patacca
de Siggnori e dde fijji de miggnotte,
sò ppiù cciovili, e
ttiengheno la cacca
de fuggì er Zole, e dde
viaggià dde notte.
Cc’è ppoi ’na
terza sorte de figura,
n’antra spesce de morti, che ccammina
senza
moccoli e ccassa in zepportura.
Cuesti semo noantri,
Crementina,
che ccottivati a ppesce de frittura,
sce bbutteno a
la mucchia de matina.
Roma, 23 gennaio 1833
La traducción que presento me ha salido con un registro lingüístico bastante más culto, por la servidumbre de la rima, que el original de Belli. Me refiero sobre todo al verso segundo, que dice “fra tante ggente que sse va a ffà fotte”, que significa “entre tanta gente que se va a tomar por culo, o a que la jodan”, expresión que quiere decir en el romanesco de Belli “que se muere”, por lo que habría que traducir “estirar la pata”, “espicharla”, “palmarla”, o algún otro giro popular, pero he tenido que optar por “que fallece”.
Los muertos de Roma
Los muertos de media categoría
entre la mucha gente que fallece
hacia la fosa que a tragar se ofrece.
tienen, más corteses, la altanería
de huir del Sol y de ir cuando atardece.
Hay luego un tercer tipo de de figura,
sin cirios ni caja a la sepultura.
Esos somos nosotros, Clementina,
que, cual baratos peces de fritura,
nos echan a la pila matutina.
23 de enero de 1833































