sábado, 13 de julio de 2024

Contra el espectáculo del deporte y las olimpiadas

     ¿Qué beneficios nos reportan a nosotros, a ti, a mí, vulgares telespectadores o radioyentes, a cualquiera, los oros o bronces o los triunfos, en general, de nuestros más sobresalientes deportistas nacionales? ¿Qué nos importa que la Roja, que es como llaman los hinchas a la selección española de balompié, gane o pierda un partido por goleada o en la prórroga? ¿Acaso no rendimos un culto rayano en el fanatismo religioso a algunos deportistas por haber llegado a ocupar el puesto más alto en sus respectivas disciplinas?  ¿No celebramos los triunfos de “nuestros” deportistas como si fueran propios nuestros y como si nos fuera la vida en ello? ¿En qué van a invertir los falsos fondos de su ilusión tantas personas que ahora se arrellanan frente al electrodoméstico a la hora que sea cuando concluya la retransmisión de la Eurocopa, que es lo que toca ahora, antes de las olimpiadas que vendrán irremediablemente después, y el inmundo tráfago de noticias que generan? 

  ¿Qué sacamos de provecho, aparte de pasar el rato y matar el tiempo, como suele decirse, y de distraernos de algunas preocupaciones? Nadie pone en duda la importancia de la práctica del deporte; la objeción surge cuando lo que se fomenta no es dicha práctica, sino la contemplación del espectáculo deportivo, es decir, nuestra reducción al mero papel de espectadores pasivos. Al Poder le interesa muchísimo ya desde muy antiguo que sus súbditos “permanezcan bien atentos a la pantalla”, para que se distraigan de los tejemanejes políticos, a fin de que no piensen por sí mismos y no sean conscientes de la alienación en la que viven y de la manipulación mediática que sufren.

    Ellos, me refiero a los mandamases, no lo reconocen así de claro; ellos dicen que es de vital importancia el "made in Spain"; la exportación de “la marca España”, no se sabe muy bien a dónde ni para qué, si no es para exacerbar el nacionalismo más cavernícola. La apabullante información deportiva que padecemos sólo sirve para dar la sensación de que pasan cosas en el mundo, cuando todos sabemos que en realidad no pasa nada de lo que tenía que pasar de verdad.

    Pero ¿no sería más útil, me pregunto yo después de leer el texto de Vitrubio que propongo más abajo, que diéramos más importancia, por ejemplo, a los filósofos y pensadores, a los escritores y, en general, a los intelectuales y artistas, cuyas obras nos ayudan a mejorar por nosotros mismos ejercitando nuestras mentes e inteligencias,  comprendiendo un poco mejor el mundo en el que malvivimos, así como cultivando nuestra sensibilidad, objetivos de los que quieren alejarnos, precisamente, los gobernantes democráticos fomentando el espectáculo del deporte como parte fundamental de la sociedad del espectáculo en este mes vacacional?

    El fragmento de Vitrubio que presento es el comienzo del libro IX de su obra De Architectura. Suena más el nombre de este autor por el célebre dibujo que hizo Leonardo da Vinci, conocido como “El hombre de Vitrubio”, para ilustrar el canon de las proporciones del cuerpo humano que formula este arquitecto de la antigua Roma en otro punto del mismo tratado arquitectónico.

A los atletas famosos que habían ganado en los juegos olímpicos, los píticos, los ístmicos o los de Nemea (1), los antepasados de los griegos les rindieron tan grandes honores que no sólo se llevaban los laureles con la palma y la corona al alzarse ante su público, sino que también cuando volvían a su patria con la victoria, eran conducidos en cuadrigas como generales triunfadores hasta las murallas de sus ciudades de origen, y disfrutaban de por vida de una pensión tributaria a cargo del Estado.  
  
Así pues, cuando lo pienso, me asombra que no se hayan atribuido los mismos y aun mayores honores a los escritores, que prestan a todas las naciones infinitos servicios a lo largo del tiempo. Pues sería más digno que así se estableciera, ya que los atletas fortalecen sus propios cuerpos con sus entrenamientos, pero los escritores no sólo fortalecen su propia inteligencia, sino también la de todos, cuando en sus libros para aprender y agudizar los ingenios disponen sus enseñanzas.  
 
Pues ¿qué provecho tiene para la humanidad el hecho de que Milón de Crotona (2) nunca fuera derrotado, o los demás, que fueron campeones en tal estilo, a no ser que, mientras estuvieron vivos, disfrutaron de gloria entre sus compatriotas? Pero las enseñanzas de Pitágoras, Demócrito, Platón, Aristóteles (3) y otros pensadores, elaboradas a diario con sus constantes desvelos, no sólo proporcionan unos frutos nuevos y provechosos a sus compatriotas, sino también a todo el mundo. Quienes gracias a ellas se alimentan desde sus tiernos años con la abundancia de sus conocimientos obtienen los mejores sentidos de la sabiduría, enseñan a los estados costumbres humanas, derechos justos, leyes, sin las que ninguna ciudad puede mantenerse a salvo.

Por lo tanto opino que, ya que tan grandes beneficios nos han sido otorgados a los hombres privada- y públicamente por la previsión de los escritores, no sólo es oportuno otorgarles palmas y laureles, sino también concederles desfiles triunfales y considerarlos dignos de culto en los templos de los dioses.

 (Marco Vitrubio, De Architectura, Libro X, 1)
(1)  Aunque los juegos griegos más famosos son los que se celebraban en Olimpia cada cuatro años,  restaurados en el siglo XX y que seguimos padeciendo en el XXI, por el impresentable barón Pierre Fredy de Coubertin, otras ciudades griegas como Delfos, Corinto o Nemea organizaban sus propias competiciones deportivas periódicas.
(2)   Milón de Crotona: Uno de los atletas más legendarios del mundo antiguo, “el más ilustre de los atletas” según Estrabón, fue coronado como vencedor en lucha libre en Olimpia no menos de seis veces. Nacido en el sur de Italia, donde Grecia tenía tantas colonias, Milón ganó el certamen de lucha infantil en el 540 a. C. Volvió ocho años después para ganar el primero de sus cinco consecutivos títulos de campeón, proeza que parece increíble según los modernos cánones. Rara vez han competido nuestros modernos deportistas olímpicos en más de dos o tres olimpiadas durante el trascurso de su carrera.
(3)  Cita Vitrubio, a título de ejemplo, a cuatro filósofos griegos: a los presocráticos Pitágoras y Demócrito, y a los postsocráticos Platón y Aristóteles. En el fresco de la capilla Sixtina que pintó Rafael conocido como La Escuela de Atenas,  Platón (para el que se inspiró en Leonardo, según parece)  y Aristóteles ocupan los lugares centrales (1 y 2 respectivamente), mientras que el matemático Pitágoras se encuentra tomando notas a la izquierda (número 7). No se ha identificado a Demócrito de Abdera, el filósofo atomista. Sólo hay una mujer, Hipatia de Alejandría (número 5), y el propio pintor, Rafael, se incluyó en su fresco en la esquina derecha (número 20). 
 
 

viernes, 12 de julio de 2024

El pasaporte pajillero

    El Gobierno progresista español tiene la intención de lanzar, después del infame pasaporte sanitario de la pandemia, a finales de verano la Cartera Digital Beta, una aplicación para el móvil que incorporará un sistema de verificación de edad a través del DNI electrónico. El objetivo de este invento es evitar que los menores puedan acceder a páginas con contenido 'para adultos', eufemismo en lugar de 'pornográficos', mediante un dispositivo que enseguida ha sido bautizado chocarreramente como “pajaporte”. 
 
 
     Una organización no gubernamental y tan bienintencionada como Save The Children, que pretende salvar a los niños de su condena a dejar de serlo en el futuro, afirma que “casi 7 de cada 10 adolescentes consumen pornografía, a la que acceden por primera vez a los 12 años”. El gobierno pretende ahora cerrarles el grifo a estos pajilleros, que se verían así privados del acceso a las “pájinas” guarras, como ellos las llaman, nacionales, aunque curiosamente las diez más frecuentadas sean internacionales, con las que podrían seguir haciéndose "pajillas" por ahora, aunque se prevé que esto pueda cambiar en el futuro, restringiéndose su acceso.
 
    Me recuerda a mí a cuando en mi adolescencia te pedían el carnet (DNI físico y plastificado entonces) para entrar a ver una película autorizada por la censura para mayores de dieciocho años...  ¡Cómo cambian los tiempos para seguir igual en definitiva!
 
    La industria pornográfica, como es lógico, pone el grito en el cielo y denuncia que la Cartera Digital Beta pretende controlar a los adultos más que a los niños y adolescentes, reduciendo además las visitas “pajaportables” a 30 mensuales, por lo visto.
 
    Esta medida del gobierno se justifica dentro de la rimbombante 'Estrategia Nacional de Protección de la Infancia y de la Adolescencia en el Entorno Digital', que pretende entre otras cosas combatir el número de agresiones sexuales entre menores evitando que se masturben "más de la cuenta". 


     Pero en realidad no se trata sólo de impedir el acceso a los menores, sino de controlar qué, cuándo y qué tipo de pornografía consumen los mayores, que también tendrán que acreditar su DNI digital a la hora de practicar el onanismo de la práctica masturbatoria. En realidad, se mire por donde se mire, no es más que un intento más de digitalizar el control absoluto y de restringir los accesos a internet.
 
    A partir de los datos recabados para saber si el usuario es mayor de edad o no, el Gran Hermano realizará una verificación de la edad del ciudadano para finalmente emitir la credencial de mayoría de edad como un lote de treinta pases en principio, con una caducidad de treinta días...
    Hay quien ve en esto, como en tantas otras maniobras gubernativas, una espectacular cortina de humo y una maniobra de distracción para tapar otros problemas más acuciantes. En realidad se trata de ponerle puertas al campo digital: un intermediario decidirá lo que puedes o no puedes ver.
 
    El peligro es inminente, ya que este control podría extenderse a todo tipo de contenidos, no sólo a los pornográficos, que no le gusten al gobierno de turno, por ejemplo a informaciones consideradas peligrosas o críticas. Después del pasaporte sanitario que ya hemos padecido, viene ahora el 'pajaporte', que entrará en funcionamiento a finales del verano, otro intento más de controlarnos.

jueves, 11 de julio de 2024

Ensaladilla mixta

¿Qué es ser mujer? Le preguntaron a la nueva ministra de la Mujer y la Igualdad del Reino Unido y dijo que había varias definiciones, y dependía del contexto.

Qué triste que haya tantas definiciones contextuales de “mujer” y que ninguna sea válida siempre, cuando la tradicional es palmaria: "persona de sexo femenino".

  oOo

 

 
¿Votar o no votar? ¡Esa es la cuestión! Votar supone dejar que otros elijan en nuestro lugar, mientras que no votar supone dejar que otros elijan por nosotros.
 oOo 

Profilaxis efectiva: Si antes de cometer un delito, somos encerrados como pre-delincuentes en prisión preventiva, evitaremos que se cometa.¡Todos a la cárcel!

-"Podemos afirmar con orgullo 
que somos hoy los más evolucionados 
en materia de prevención del delito". Insuperable Joaquín Salvador Lavado Tejón (1932-2020), alias Quino, el dibujante argentino que hace que nos riamos del mundo y de nosotros mismos con una sonrisa compasiva. oOo
 Preguntado el hoy primer ministro británico si Israel tenía derecho a cortar el suministro de energía y agua a Gaza, dijo que Israel tenía derecho a defenderse.

oOo

Escribía san Agustín que Dios no podía morir ni pecar ni mentir ni ser engañado, porque si pudiera hacerlo, entonces -he aquí la paradoja- no sería omnipotente.

San Agustín de Hipona
 oOo

Dice literalmente el vídeo de la OMS, que vuelve a la carga, cansina como ella sola: "Si está usted en lugares abarrotados de gente con poca ventilación tales como los transportes públicos, póngase una mascarilla porque esta ayuda a mantenerlo a usted y a su comunidad a salvo de COVID-19, gripe y otras enfermedades respiratorias. Viva su vida y permanezca seguro y saludable". 


Vuelve la Organización Mundial de la Salud a recomendarnos, erre que erre, el uso de mascarillas para prevenir la transmisión de la enfermedad del virus coronado cosecha del 19 (COVID19), la gripe o influenza  y otras enfermedades respiratorias a pesar de que saben, lo sabemos todos, que dicho artilugio no impide la transmisión de virus. A pesar de ello la recomiendan y lo hacen porque su finalidad es fomentar y propagar la transmisión del virus terrorífico del miedo.

miércoles, 10 de julio de 2024

Una muerte orgásmica

    Publicaba La Vanguardia el cuatro de julio pasado una entrevista a Enric Benito, un oncólogo y experto en cuidados paliativos, que llevaba, decía, cincuenta años acompañando a morir a miles de personas, como si fuera el barquero Caronte ayudándoles a atravesar la laguna Estigia y su irremeabilis unda, las aguas que no tienen retorno porque su corriente no se puede remontar.
 
      Imbuido de espiritualismo, aunque se dice no creyente y que no va a ninguna misa, cita a Rabindranath Tagore:  “La muerte no extingue la luz, simplemente apaga la lámpara porque el amanecer ha llegado.” Cuando se le pregunta que cómo está tan seguro de que la muerte es un alumbramiento, afirma rotundamente: “La muerte es un orgasmo cósmico (sic), y yo lo sé porque lo he visto miles de veces. Yo no hablo de lo que no sé.” 
 
     Definir la muerte como un 'orgasmo cósmico' no deja indiferente a nadie y llama sin duda la atención de cualquiera que lea u oiga una cosa así porque si es verdad que el orgasmo era para los franceses la “petite morte”, la muertecilla como dicen ellos, ahora resulta que según el entrevistado la muerte, como contrapartida, no es un petit orgasme, sino un orgasmo colosal, brutal, descomunal. Podría decirse, incluso, valga la paradoja, que sería un orgasmo... mortal. No en vano los amantes a veces en el deliquio del coito cuando se dejan ir exclaman: “¡Me muero!”.

 
    Dice que lo sabe porque lo ha visto mil veces, pero no lo ha sentido en carne propia. Evidentemente, ni él ni nadie tiene una experiencia previa de la muerte en sus propias carnes, pero él, que ha acompañado en la hora de su muerte a tantas personas, habla de la experiencia que han tenido los demás: “La persona se va desconectando de lo exterior, de sus conceptos, pensamientos, creencias –que no sirven para nada–, y va experimentando un viaje hacia la profundidad de sí mismo y la expansión de la conciencia.”
 
    Se puede estar de acuerdo con lo que dice en la primera parte, en cómo la persona se desconecta de sí misma, de lo exterior y de lo interior -muy oportuno el inciso de que los conceptos, pensamientos y creencias 'no sirven para nada'-, pero en la segunda parte no podemos darle la razón con el viaje hacia la profundidad de uno mismo y “la expansión de la conciencia”, a no ser que se refiera a su disolución  y pérdida definitiva. Afirma que “cuando (la persona moribunda) saca la cabeza al otro lado, cuando entra en contacto con la profundidad de sí misma, lo de aquí le importa un pepino y entonces la habitación se llena de paz.”
 
 
    Reconoce que el miedo a la muerte nos impide vivir bien, pero sentencia que cuando uno entra en ese nivel de conciencia y revisa toda su biografía “el juicio final es un examen de conciencia” que viene a perdonarle a uno lo que ha hecho, es decir, a otorgarle, como la religión católica, el perdón de todos sus pecados. Habla constantemente de una conciencia que “no se cree nada, simplemente sabe”. Y cita a Jesucristo, que dice que el reino de los cielos está en vosotros; Mahoma, que Dios, la conciencia, está más cerca de ti que la vena de tu cuello. En fin, mucha conciencia, demasiada. 
 
    Quizá lo más bello, por otra parte, y verdadero que de la muerte pueda decirse es aquello que escribió Heraclito: “A los hombres les  aguardan una vez muertos cualesquiera cosas que no esperen ni se figuren”. Que también podemos parafrasear como: a nosotros nos aguardan una vez muertos cualesquiera cosas que no esperemos ni nos figuremos. Pero eso también nos sucede mientras vivimos, por lo que la fórmula se despeja y puede reducirse todavía más: A nosotros nos espera... lo inesperado, lo que menos nos figuramos.

martes, 9 de julio de 2024

Pareceres LIII

256.- Obituario preventivo: Algunos medios de comunicación tienen preparados y archivados los obituarios de cientos y miles de candidatos a cruzar la laguna estigia en la barca de Caronte, todos ellos correctamente escritos y actualizados hasta la misma fecha del óbito, a la espera de que personaje fallezca para su publicación y para añadir alguna circunstancia -un par de líneas a lo sumo- a su muerte. A veces el escritor de obituarios ha fallecido antes que el interfecto, pues la esquela estaba redactada con mucha antelación. Otras veces el obituario se adelanta tanto que se da por muerto a alguien que todavía no ha sucumbido, como le ha pasado recientemente al lingüista y filósofo Noam Chomsky, de 98 años de edad, que sufrió un ictus, y enseguida se divulgó en la red su muerte y se publicó su obituario... pero fue dado de alta del hospital donde había sido atendido y se recupera en su hogar. Habrá que guardar los obituarios con sus datos biográficos de vida y obra a la espera de posteriores acontecimientos. Todos vamos a morir. Los grandes pueden tener ya escrita su biografía, a falta de algunos retoques, para darlos por muertos, es decir, para inmortalizarlos. 
 
 
257.- Síndrome de Fatiga Crónica (S.F.C.). La gente corriente y moliente como usted o como yo está cansada, cada vez más cansada, por no decir harta, en este país, que es el rabo del toro y la reserva espiritual y testicular de la vieja Europa, y en cualquier otro rincón del universo mundo. Es un secreto a voces. Cada vez más ciudadanos de a pie, contribuyentes y votantes, nos declaramos carentes de toda motivación para cumplir con nuestras más mínimas obligaciones. Tenemos la impresión de trabajar más horas de las debidas, de recibir a cambio un salario miserable, y de hallarnos al borde del colapso. Es el ingente cansancio de ser lo que uno es, lo que uno está obligado metafísica- y ontológicamente a ser: hay que responder a demasiadas exigencias sociales externas e interiorizadas y asumidas como propias. No se trata sólo del cansancio de ser uno mismo a secas, sino del enorme peso de ser un buen profesional, un buen padre o una madre ejemplares, una buena persona. Además de las exigencias morales están las físicas, no menos perniciosas que las otras: hay que cuidar el tipo: hay que estar delgado y adelgazar constantemente para ello, hacer deporte y cuidarse, sometiéndose uno a periódicos chequeos médicos, a fin de llevar una vida profilácticamente sana. Lo llaman sarcásticamente 'calidad de vida'. Pero estamos fatigados no vamos a decir de vivir -porque ¿quién vive?-, sino de sobrevivir, o, lo que es lo mismo, de existir solamente. 

 
258.- ¿El dinero da la felicidad? Un periodista verificador de datos se pregunta en un artículo si el dinero da la felicidad. Y no nos dice ni sí ni no, por lo que nos deja como estábamos, pero marea la perdiz. Cita un estudio de la Universidad de Princeton de hace una década que concluyó que el bienestar emocional, la felicidad, aumenta con el dinero “con los ingresos”, pero hay un tope, que estableció en 75.000 dólares anuales (alrededor de unos setenta mil euros), una cantidad que luego ha sido discutida por otros investigadores. Al alcanzar esa cifra, el bienestar se estanca y ganar más dinero no supone mayor felicidad. El estudio estableció “los ingresos altos compran satisfacción con la vida” pero “los bajos exacerban el dolor asociado con desgracias como una mala salud o la soledad”.  Pero otro estudio más reciente de hace dos años de la Universidad de Stanford concluyó que las personas con bajos ingresos pueden experimentar una felicidad incluso más fuerte que aquellas con mayores recursos. Quienes tienen más dinero pueden ser, en general, más felices, pero las personas con menos dinero sienten una felicidad más fuerte porque estaría ligada a un significado: la creencia de que su vida tiene un propósito, un valor y una dirección. 
 
259.- Guerras cántabras. 'Cantabrum Indoctum Iuga Ferre Nostra' es el título del cartel que representará la Fiesta de las Guerras Cántabras, declarada de Interés Turístico Internacional, de Los Corrales de Buelna en su próxima edición de este año 2024. La obra premiada es una acuarela que representa, como si se tratara de un Jano bifronte, el perfil femenino de un busto de una cántabra, que a su vez, se supone, encarna a Cantabria, y el masculino de un legionario romano, que encarna el poder militar del Imperio. El título es un hendecasílabo de Horacio, que define al pueblo cántabro como no acostumbrado a soportar el yugo romano... Conviene recordar que las guerras cántabras se saldaron con la victoria de las legiones romanas sobre las tribus rebeldes cántabras y con un proceso de romanización bastante más intenso de lo que hasta ahora se había pensado, por lo que estamos celebrando no una victoria sino una derrota militar desde el punto de vista de nuestra taifa autónoma. Los cántabros que no murieron en combate fueron vendidos como esclavos. De su lengua, que nunca se escribió, no queda más que algún vestigio en la toponimia, pero ninguna palabra viva. Ahora que se habla tanto de recuperar la memoria histórica, conviene que no nos olvidemos de exhumar lo que pasó por estos pagos hace dos milenios, y nos dejemos de celebraciones folclóricas al modo de las luchas de moros y cristianos: la derrota militar, supuso una romanización muy intensa: se construyeron ciudades como Julióbriga, lujosas villas cerca del mar, algunas con sus propias termas, se trazaron calzadas que todavía atraviesan nuestra región, se explotaron minas de hierro, como la de Cabárceno, y, gracias a la victoria romana escribimos y hablamos la lengua que ahora hablamos y escribimos. 
 
260.- Escepticismo. El escepticismo se ve en nuestra época criminalizado. No se puede atentar, en pleno siglo XXI, contra las sagradas creencias, que son las creencias consagradas por el inexistente consenso científico, que se conjura para que exista mencionándolo. Una de estas creencias es el calentamiento global, que no admite debate porque lo establece, entre otros, el IPCC en cada uno de sus informes. Cuestionarlo es climatoescepticismo, y no se puede ser climáticamente escéptico, sino creyente, dogmático. No se puede minimizar ni contradecir la doctrina sin caer en herejía y anatema. Ya no son condenados a la hoguera los herejes que lo niegan o ponen en duda, pero sí excomulgados de la comunidad científica, pero también los que, dispuestos a creer en su evidencia, niegan que sea producto de la acción humana, es decir, rechazan su carácter antropogénico, y, yendo aún más lejos, afirman que no es algo malo sino beneficioso. Si Sexto Empírico levantara la cabeza, vería abochornado cómo los dogmáticos, en pleno siglo XXI, siguen campando a sus anchas y haciendo de las suyas... 

lunes, 8 de julio de 2024

De eso es de lo que se trata

    La diferencia que establece la lengua inglesa, que es la del Imperio y la lengua franca del planeta, entre 'disinformation' y 'misinformation' es, si bien se mira, solo de matiz. De hecho, a la hora de traducir ambos términos al castellano, muchos traductores recurren al único “desinformación”, especificando a continuación que hay dos tipos: la accidental ('misinformation' o información falsa, inexacta o errónea sin más sobre los hechos) y la intencionada ('disinformation', información falsa que tiene como objetivo deliberado engañar, es decir, falsear intencionalmente los hechos para manipular a la gente). 
 
 
    En realidad, no hay que insistir tanto en la intencionalidad, sino en que esencialmente ambos tipos son el mismo: información falsa. Pero la información falsa no se contrapone a una supuesta información verdadera de cuyas fuentes todos desearíamos beber, porque no la hay. El hecho solo de querer in-formar, dar forma a algo significa que ese algo no tiene forma, que hay que conformarlo, ahormarlo metiéndolo en la horma del zapato o molde previo: informar es deformar, conformar, reformar, transformar. Quien da una información falsa está, queriendo o sin querer, construyendo la realidad. 
 
    El interés por las noticias del mundo decae, está de capa caída: cada vez hay más personas que evitan los medios de información, incluidas las redes sociales, de las que se desconectan. Antiguamente, antes de la aparición de la Red, se decía que lo que no salía por televisión no existía, ahora lo que no existe es lo que no está en la telaraña, y lo que está es la Realidad, esencialmente falsa. Por eso mismo, los medios de (in)formación tradicionales y la Red causan ansiedad, impotencia y, sobre todo, pese a su pretensión, desinformación. Gracias a ellos y a querer saber lo que pasa en el mundo no nos enteramos de lo que pasa a nuestro alrededor. 
 
  En otros tiempos nos quejábamos de nuestra falta de información, hoy, sin embargo, la queja es de información excesiva. 
 
 
    La preocupación por lo que es real y lo que es falso no nos deja ver que lo real, la realidad, es precisamente lo falso, lo que no es verdad, cosa que no impide su existencia. No es que sea difícil detectar cuáles son las noticias fiables y cuáles las falsas: todas son bulos, bolas o píldoras para que traguemos la realidad. 
 
    La mayoría de la gente joven, huyendo de la televisión, se informa a través de los vídeos subidos a las redes, porque creen que son más fiables y por lo tanto dan más credibilidad -"se cree lo que se vee, se vee lo que se cree"-. Estamos en la era audiovisual, con más preponderancia visual que auditiva, pese al éxito de los llamados podcasts. Muchos medios de (in)comunicación han explorado este formato para escapar de los algoritmos de las plataformas y muchos de ellos también se suben al vídeo y se difunden en las conocidas plataformas de YouTube o Tik Tok. Los periódicos digitales, de hecho, ya no sólo difunden imágenes fotográficas, sino, sobre todo, cada vez más vídeos. 
 
    Sin embargo, hay cierta saturación que dificulta descubrir nuevos contenidos. Los creadores de contenidos hacen su agosto: tienen miles de seguidores y, como dice una viñeta de Tute, el seguido no sabe a dónde va, ni sus seguidores. ¿A dónde va la gente, a donde va Vicente? Pero Vicente no sabe a dónde va.
     La Inteligencia Artificial, con mayúsculas honoríficas, viene a suplir las carencias de la inteligencia natural. Solamente un tercio de la población española, según unas encuestas no muy dignas de crédito por otra parte, confía en las noticias que difunden los medios en general. Es decir, que la mayoría desconfía, y hace bien porque no fiarse de las noticias del mundo y decirles adiós es luchar contra la desinformación, en su doble vertiente de 'misinformation' y 'disinformation'. En ambos casos se trata de formatear o conformar una realidad que es falsa por su propia pretensión de ser verdadera. Pensemos, sin ir más lejos, en el éxito colosal que tuvo la pesadilla pandémica pasada.

domingo, 7 de julio de 2024

Los muertos de Roma, de Giuseppe-Gioachino Belli

    Frente al tópico de que la muerte a todos iguala, nos presenta Belli en este magistral soneto, “Los muertos de Roma”, tres clases sociales diferenciadas por su entierro. En la primera estrofa nos presenta los funerales de la burguesía, la clase media, diríamos hoy, que se entierra de día, con un rito elaborado aunque cansado.

    En la segunda estrofa nos presenta a la clase alta, la nobleza, entre los que se hallan los señores y los hideputas, sus bastardos, que según la creencia de la época tenían buena suerte -lo que recojo en mi traducción-, cuyos entierros se realizan al atardecer, con gran pompa.

    En la tercera y la cuarta se presenta a la clase baja, el pueblo, entre los que está el poeta y su destinataria, Clementina, que caminan -a lo largo de toda su vida miserable, se sobreentiende- hacia la tumba, a los que se entierra al amanecer en una fosa común.

    En la última estrofa está lo más sublime del soneto: Los muertos de Roma somos nosotros. Lo dice el hendecasílabo que la abre: “Esos somos nosotros”, porque no somos más que muertos desde el momento en que nacemos. Tema que retoma en otro célebre soneto, en El bautizo del hijo varón, en cuyo último terceto dice, en traduccíon de García Calvo: “Pobres ciegos, ¿no veis que pa estar ciertos, / el Libro de Bautismos de este Estado / debe llamarse Libro de los Muertos?   

Cuelli morti che ssò dde mezza tacca
fra ttanta ggente che sse va a ffà fotte,
vanno de ggiorno, cantanno a la stracca,
verzo la bbùscia che sse l’ha dda iggnotte.

Cuell’antri, in cammio, c’hanno la patacca
de Siggnori e dde fijji de miggnotte,
sò ppiù cciovili, e ttiengheno la cacca
de fuggì er Zole, e dde viaggià dde notte.

Cc’è ppoi ’na terza sorte de figura,
n’antra spesce de morti, che ccammina
senza moccoli e ccassa in zepportura.

Cuesti semo noantri, Crementina,
che ccottivati a ppesce de frittura,
sce bbutteno a la mucchia de matina.

Roma, 23 gennaio 1833

    La traducción que presento me ha salido con un registro lingüístico bastante más culto, por la servidumbre de la rima, que el original de Belli. Me refiero sobre todo al verso segundo, que dice “fra tante ggente que sse va a ffà fotte”, que significa “entre tanta gente que se va a tomar por culo, o a que la jodan”, expresión que quiere decir en el romanesco de Belli “que se muere”, por lo que habría que traducir “estirar la pata”, “espicharla”, “palmarla”, o algún otro giro popular, pero he tenido que optar por “que fallece”.

 Los muertos de Roma

Los muertos de media categoría
entre la mucha gente que fallece

van, con cantos funerarios, de día
hacia la fosa que a tragar se ofrece.
 
 Mas los nobles que tienen hidalguía
y bastardos que suerte favorece
tienen, más corteses, la altanería
de huir del Sol y de ir cuando atardece. 

Hay luego un tercer tipo de de figura,

otra especie de muertos, que camina
sin cirios ni caja a la sepultura.

Esos somos nosotros, Clementina,
que, cual baratos peces de fritura,
nos echan a la pila matutina.

23 de enero de 1833

    El actor italiano Luigi Vannucchi recita el soneto de Belli, escrito como todos los suyos en dialecto italiano romanesco, en el siguiente vídeo:
 
 

sábado, 6 de julio de 2024

Tres hitos eurovisivos

     En 1998, Dana International, transexual israelí -¿qué pintaba Israel, me pregunto yo, en el Festival europeo de la canción?-, nombre artístico de Yaron Cohen antes y Sharon Cohen después de su transición sexual, ganó el eurofestival de la canción con su tema Diva. Dana había llevado a cabo su decisión de cambiar de sexo y de equipararse al estereotipo femenino que había elegido. Eurovisión, después de Dana International ya no será lo mismo porque ella ha marcado un antes y un después. Cantaba “Viva la diva, viva Victoria, Afrodita” La letra era un himno a las mujeres empoderadas tanto de la historia, Cleopatra, como de la mitología, Afrodita, cuyos nombres se repetían hasta la saciedad.

Dana International

oOo

    En 2015 Conchita Wurst, que representaba a Austria, gana el eurofestival con su tema “Rise like a Phoenix”. Conchita Wurst lleva consigo un mensaje muy importante: Es un hombre con toda la barba pero también una mujer según le venga en gana en cada momento del día. Había decidido cabalgar entre ambos sexos, sin operarse. Se saludó su triunfo como una victoria de la tolerancia y del espíritu liberal de la Unión Europea. Conchita Wurst es ambigua. El sexo es una elección que se hace, no una determinación de nacimiento, que no necesita pasar por el quirófano para cambiarse a voluntad. 

    Su nombre artístico -nomen est omen- es muy significativo: Conchita es el diminutivo de “concha”, que en español es un símbolo venéreo, y en Argentina el nombre del coño, por lo que representa el sexo femenino. Wurst” es la salchicha en alemán, y el sexo masculino, por lo que Conchita Wurst es a la vez la vulva y el pene, lo que resulta indiferente dado que en alemán, que es su lengua materna,  aunque cantaba en la  del Imperio, “das ist mir Wurst” significa 'me importa un carajo', o sea, 'me da igual'. 


 oOo

    En 2024 Nemo, que representa a Suiza, cuyo nombre en latín significa 'nadie' como el capitán Nemo de Jules Verne (pero me parece a mí que lo ha tomado de la película infantil “Buscando a Nemo”, la historia del codiciado pez payaso anaranjado), gana el eurofestival con su tema “The code”, una canción autobiográfica en la que narra su viaje de autodescubrimiento y aceptación, abrazando una identidad que cuestiona las normas de género tradicionales, convirtiéndose enseguida en un referente más para la comunidad LGTBI+. 

    La novedad de Nemo es que se declara no-binario, hermafrodita o andrógino virtualmente hablando, que es lo que prefiere el sistema progresista actual, la Unión Europea,  cuya identidad es etéreamente fluida, que así puede concedernos la gracia de la libertad que la naturaleza no nos ha otorgado para que nosotros, los esclavos, nos sintamos libres sin serlo eligiendo el sexo que ocasionalmente nos convenga.

Nemo
 

oOo

    A diferencia de Dana International, los casos de Conchita Wurst y de Nemo vienen a decirnos que en el caso de haber nacido varón no es necesaria una intervención quirúrgica de castración y construcción de una vagina para cambiar de sexo y de género.

viernes, 5 de julio de 2024

Más mixtura

Tras el eurofestival y el europarlamento, viene ya la eurocopa a distraernos de la euroguerra mientras el Banco Central lanza, entre bambalinas, el eurodigital.
 
 

 El ejército es como el perro guardián de la casa que, de tanto guardarla, acaba apoderándose de ella y volviéndose hasta para sus dueños un auténtico peligro.
 
Se les llena la boca con el consenso científico, ignorando que la ciencia a lo largo de toda su historia se fundamenta en el disenso, que es todo lo contrario.
 
Un titular referido a cirugía estética dice más verdad de lo que parece: “Las pacientes (que en su mayoría son mujeres) somos dinero”. Y la belleza, femenina.
 
El hombre (incluida la mujer) es el único animal que, año tras año, se sorprende con perplejidad del hecho de que haga calor en el verano y frío en el invierno.
 
No se deje engañar por sus sensaciones a la hora de saber la temperatura que hay y decidir si hace frío o calor; consulte previamente su termómetro climático.
 
Un climatólogo afirma que el mes de mayo ha sido el más caluroso de la historia desde que hay registros; no nos percatamos porque era un calor asintomático.
 
 El próximo primer ministro británico declara: El cambio empieza ahora, pero no va a ser fácil. Sospecha que imposible, y él, no más que mera pieza de recambio.
 
El sentido más importante: ni vista ni oído ni olfato ni tacto ni gusto: el sentido del humor, la capacidad de reírse de uno mismo y también de todo lo demás.
 
Soy antimilitarista, ya que ningún ejército defiende la paz, sino el orden previamente establecido, o, lo que es lo mismo, la guerra, lo contrario de la paz.
 
Evitar de dos males el mayor es mejor que elegir de dos males el menor, porque un mal, por mínimo que sea, es sustancialmente un mal, sin adjetivos paliativos.
 
El dinero solo sirve para el incierto día de mañana, para satisfacer una necesidad futura, por lo que crea la propia necesidad perentoria de dinero y el futuro. 
 
 El matrimonio, aprobado el himeneo igualitario o connubio homosexual en España, siguió siendo lo que siempre había sido y nunca dejó de ser: la tumba del amor. 
El crecimiento económico del que tanto alardean los políticos, mientras los pobres viven en la miseria, acrecienta las grandes fortunas y no elimina la pobreza.
 
 Una creencia errónea, y todas las creencias lo son de algún modo, aunque refrendada por una inmensa mayoría, no deja de ser una errónea creencia sin embargo.
 
El cambio prometido fue tan tranquilo y sin sobresaltos (sosegado, era, si no recuerdo mal la palabra-talismán) que nadie se ha enterado, pasando inadvertido.
 
La Presidenta de la Comisión de Eutanasia de Euskadi dice que “En tres años hemos hecho ciento seis eutanasias; estamos muy lejos de Países Bajos y de Canadá”.
Me informo para no estar desinformado de lo que sucede en el mundo, pero lo que consigo así es no enterarme de lo que está pasando a mi alrededor en absoluto.
 
Todos los políticos del arco parlamentario se rasgan las vestiduras y condenan el golpe de estado ignorando que el coup d'état es la esencia misma del Estado.
 
Cuando se aplican la estadística y los números a fin de captar el significado de la vida, la descripción se hace prescripción, el mapa pasa a ser el territorio.
 
Lejos de nosotros la funesta manía de pensar, la peligrosa novedad de discurrir o arriesgada afición de razonar, cosas que no nos dejan las ideas que tenemos.
 
Se quejaba el profeta Isaías con más razón que un santo de aquellos que llamaban bien al mal y al bien mal, haciendo luz de las tinieblas y tinieblas de la luz.

jueves, 4 de julio de 2024

¿Quién manda aquí?

    Se preguntaba el poeta austriaco Erich Fried (1921-1988) en uno de sus Cien poemas apátridas (1978), titulado 'En la capital': «¿Quién manda aquí?» / pregunté. / Me dijeron: / «El pueblo naturalmente» / Dije yo: / «Naturalmente el pueblo / pero, ¿quién / manda realmente?». 
 
    Si reformuláramos la pregunta, nos responderían lo mismo nuestros conciudadanos: el pueblo. Esto es una democracia: gobierna el pueblo... Sí, sí, pero de verdad ¿quién gobierna? ¿Quién o qué se esconde detrás de ese 'pueblo'? No buscamos personas con sus nombres propios y apellidos, perfectamente intercambiables entre sí, independientemente de su ideología política, que vienen y van alternativamente, sino algo más constante y sustancial. 
 
 
    ¿Cuántos de nuestros conciudadanos o compatriotas creen que vivimos en un Estado soberano llamado “España”, un Estado constituido y constitucional como los Estados Unidos de América, gobernados por individuos como Biden o Trump, o quien sea que salga de las urnas? No nos engañemos. Preguntémonos, como hace el poeta austriaco, ¿quién gobierna aquí? Y no nos conformemos con la respuesta de rigor: el partido que sea, el presidente que sea... porque ni siquiera hay un país en sí que se llama España  como nos enseñaron en la escuela cuya capital es Madrid... 
 
    Aunque no sea una cita muy literaria, porque pertenece a una película clásica, en concreto a Network, un mundo implacable dirigida por Sidney Lumet en 1976 y escrita por el dramaturgo y novelista Paddy Chayefsky (1923-1981), esto es lo que le dice el señor Jensen a Howard Beale que puede servirnos como respuesta a la pregunta que formulaba Erich Fried: “Usted es un anciano que piensa en términos de naciones y pueblos. No hay naciones. No hay pueblos. No hay rusos. No hay árabes. No hay terceros mundos. No hay Occidente. Sólo hay un sistema holístico de sistemas, un vasto e inmanente, entrelazado, interactuante, multivariable, multinacional dominio de dólares. Petrodólares, electrodólares, multidólares, reichmarks, rins, rublos, libras y shekels. Es el sistema internacional de moneda el que determina la totalidad de la vida en este planeta. Ese es el orden natural de las cosas hoy. ¡Esa es la estructura atómica, subatómica y galáctica de las cosas hoy! […] ¿Estoy llegando a su entendimiento, Sr. Beale? Se levanta frente a su pequeña pantalla de veintiún pulgadas y aúlla sobre Estados Unidos y la democracia. No hay Estados Unidos. No hay democracia. Sólo hay IBM e ITT y AT&T y DuPont, y Dow, Union Carbide y Exxon. “Ésas son las naciones del mundo hoy en día”. 
 
    Sé que a mucha gente le costará aceptarlo, pero no hay España que valga. Diríamos que España no existe, si no fuera mentira, porque sí que existe: España es una provincia, una subdivisión territorial del Imperio supranacional capitalista planetario. Y lo mismo ocurre con todos los demás países occidentales. Por eso, en realidad, nada cambia nunca, independientemente de cuáles sean los líderes que estén al frente en cada momento. Nos hallamos ante un simulacro, un espectáculo. Una simulación de democracia. 
 
 
    Sin embargo, el hecho de que sea un espectáculo no significa que no tenga consistencia real. La simulación de la democracia es esencial para el Imperio. Es lo que nos mantiene enfrentados entre nosotros, en lugar de enfrentarnos al Poder. Es lo que alimenta la guerra: la guerra contra el terrorismo, la guerra contra el virus, la guerra contra el populismo, la guerra contra la desinformación, la guerra contra otros estados o la guerra contra lo que sea. 
 
    No, no son nuestros mandarines los que gobiernan los países y el mundo, sino aquellos que crearon tanto el capitalismo como el comunismo, tanto oriente como occidente para engañar al mundo entero con estos ilusorios trampantojos... ¿Quiénes son entonces? Los banqueros internacionales. Pero no tanto sus personas como el dinero que mueven y los mueve. Los líderes de las naciones son solo marionetas seleccionadas que obedecen un guion que les dan las instancias superiores. A la pregunta de quién manda aquí, la respuesta es: "Aquí mando yo". Y el que responde es Don Dinero, el más poderoso de todos los caballeros, o Regina Pecunia, que decían los clásicos latinos, cambiándolo de género gramatical: Doña Moneda. 
Todo, que sea, lo logro en la tierra, yo, reina Moneda;
La humanidad, por tal, hónrame a mí con tesón.
 
     Lógicamente, habría que actualizar los datos del monólogo de la película: Las monedas más representativas, aparte de los inevitables dólares, son ahora los euros, las libras esterlinas, los yenes, los yuanes y los rublos, todos perfectamente canjeables, sobre todo en su dimensión digital... No hay que olvidar que el dinero físico de billetes y monedas tangibles está desapareciendo, pero eso no significa que vaya a desaparecer el dinero, sino que va a alcanzar una materialización inmaterial, espiritual. 

    Y en lugar de IBM y demás, habría que citar como las naciones del mundo actual a Vanguard, Blackrock, State Street, Reserva Federal, City of London y tutti quanti.