domingo, 1 de septiembre de 2024
De la monarquía
sábado, 31 de agosto de 2024
La Academia
En las afueras de Atenas había un bosquecillo de plátanos y olivos consagrado a un tal Academo, que yacía en él, quien, según la leyenda, cuando los gemelos Cástor y Pólux buscaban a su hermana Hélena para rescatarla, raptada que había sido por Teseo para casarse con ella, les reveló dónde se encontraba. La bella Hélena, en efecto, antes de su rapto a cargo de Paris, había sido secuestrada por el héroe ateniense Teseo. En dicho bosque, pues, donde se hallaba un gimnasio y la tumba de Academo, que había ayudado a los dioscuros a encontrar a su hermana y evitado así la guerra, fue donde Platón instaló su escuela filosófica, que pasó a llamarse en honor de Academo la Academia.
La pasada primavera saltaba a las prensas la noticia de que gracias a la Inteligencia Artificial, habrá que agradecerle algo, se había descifrado uno de los papiros de Herculano que se encontraron medio carbonizados cerca de Pompeya tras la erupción del Vesubio el año 79 de nuestra era, y había dado a conocer el lugar exacto de la tumba de Platón, que se hallaba precisamente, no podía ser en otro lugar, en la Academia de Atenas, en el jardín reservado a él cerca del Museo o santuario consagrado a las Musas.
En La escuela de Platón (1989), el pintor belga Jean Delville traza un esquema simétrico con un Platón vestido y barbudo en el centro de la composición y seis discípulos andróginos y desnudos, dos tumbados, dos sentados y dos de pie a cada lado, estableciendo un paralelismo entre Platón y sus alumnos en el jardín de la Academia y Cristo y sus doce discípulos en la última cena.
No hacía falta que la IA descifrara el papiro para decirnos que los restos mortales de Platón estaban enterrados en la Academia, porque eso podía imaginárselo cualquiera sin saberlo, dado que se trata del primer filósofo académico, en el sentido moderno del término. Algo, sin embargo, sigue vivo en los primeros diálogos escritos de Platón, que es la voz inquisitiva de su maestro Sócrates, el último presocrático, quien, a diferencia de su discípulo, no dejó nada escrito.
El caso es que esta palabra "academia" ha pasado a significar según la RAE “sociedad científica, literaria o artística establecida con autoridad pública”. Una evolución paralela a Museo, que de ser un santuario dedicado a las artes que inspiran las musas ha pasado a ser un cementerio o almacén de obras de arte.
Denunciaba a propósito de las academias de la lengua Antonio Escohotado, entrevistado hace años por Jesús Quintero, la dictadura de la Real Academia Española “que pretende ser la propietaria de un asunto que no tiene propietario”. Se refería, claro está, al lenguaje, que es de todos y de nadie en particular.
La Academia de la lengua pretende ser descriptiva y no normativa pero paradójicamente su pretensión de limpiar, fijar y dar esplendor hace que se convierta en prescriptiva, porque lo que dicta el diccionario "va a misa".
Cita Escohotado dos ejemplos de la dictadura de la Academia a propósito de la definición de la curiosidad y el asombro: La palabra “curiosidad” se definía hasta 1994 en el diccionario de la RAE como “interés por saber lo que las cosas son”, pero a partir de esa fecha se cambia la definición introduciendo un curioso matiz despectivo, el adverbio “indiscretamente”. El término “asombro”, por su parte, se definía antes como “origen del conocimiento filosófico” y a partir de esa misma fecha como “susto, espanto”.
“Ahí es donde está la mano del mediocre, que intenta recortarle a los demás la vida, y decirle por dónde tiene que ir, negarse a que la realidad es proceso e insistir en que la realidad es definición y dogma, y entonces coge “curiosidad” y dice "curiosidad es mirar donde no debes, donde no se te debe ocurrir", dice. Pero, subnormal, si la ciencia no es curiosidad y asombro, la ciencia no es nada, la ciencia no será más que repetir un catecismo. Pero eso es lo que pretende una Academia donde de repente se arroga la propiedad de aquello que sí que es obra del pueblo, sí que es obra impersonal, cotidiana. ¿Qué pueblo que no sea una cultura funeraria tiene Academias de la lengua? Ninguno. Solo las culturas funerarias tienen Academias de la lengua. Las lenguas vivas no necesitan esos adefesios”.
viernes, 30 de agosto de 2024
De cómo la modificación de la percepción no cambia la realidad (y II)
3º.- El virus coronado. Antes que nada, si alguien se pregunta por qué hay que seguir hablando todavía a estas alturas de la pasada pandemia, hay varias razones: 1ª Porque ha sido el mayor escándalo sanitario conocido hasta la fecha del que sus responsables no han rendido cuentas; 2ª, porque hay que entender que era un medio y no un fin para conseguir normalizar unas medidas abusivas de restricción de libertades y un control draconiano de la gente basados en una realidad impostada; y 3ª, porque vuelve la burra al trigo y ahora nos vienen con el virus del Nilo occidental y con el de la viruela símica o del mono, renombrada MPOX, el mismo perro con distinto collar, porque daba más risa que miedo el nombre original.

La mayoría, casi tres cuartas partes de la población se tragó el bulo. No eran capaces de distanciarse críticamente de la narrativa oficial que estaba apoderándose de la sociedad. El relato exageraba dramáticamente, hasta diez veces más de lo que era, la peligrosidad del virus, que era su supuesta mortandad. Y al mismo tiempo esa misma gente crédula o creyente parecía estar ciega y no querer ver los efectos desastrosos o daños colaterales de las medidas que se estaban implementando a su alrededor. Lo que estaba ocurriendo era la formación colectiva de una psicosis de masas y la emergencia de un totalitarismo sanitario. La gente se volvía colectivamente ciega y esgrimía su intolerancia con los pocos que se atrevían a pensar de un modo diferente.
El discurso dominante, por su parte, decía luchar contra los bulos y los delitos de odio, criminalizándolos, cuando los "bulos" eran informaciones alternativas que ponían en peligro el monopolio gubernamental del discurso dominante de la información, y los delitos de odio se cebaban en aquellos que criticaban el aborrecible papel de las instituciones, no de las personas que identificándose con sus cargos porque no sabían lo que hacían se hacían cargo de ellas.
4º.- Los muertos por las olas de calor: Igual que escandalosas eran las cifras de los muertos por el virus asesino multiplicadas por diez son ahora las víctimas de las olas de calor que nos invaden y achicharran.
En un verano que no ha destacado precisamente por su insoportable calor, al que se le ha aplicado sin embargo el epíteto de 'extremo', se multiplicaban sin embargo las noticias que afirmaban que se habían batido todos los récords habidos y por haber de calentamiento planetario y de muertes por olas de calor. Y así, por ejemplo, un titular de un periódico dice: El verano de 2024 es ya el segundo con más muertes de la década pese a las "suaves" temperaturas. Curioso el entrecomillado del adjetivo “suaves”, que podría ponernos sobre la pista de que no es tan fiero el león como lo pintan, pero, sin embargo, se le atribuyen al calor extremo muchas muertes que podrían explicarse a) por las patologías previas de los fallecidos y b) por lo que se llamaba “muerte natural”.
Podemos preguntarnos, sin embargo, cómo puede ser natural eso de que alguien, es decir, cualquiera que esté vivo se muera, como hacía el filósofo Tauro, según cuenta Aulo Gelio en sus Noches áticas (VII, 13): ¿Cuándo muere el que muere, cuando ya ha fallecido o cuando todavía está con vida? Y comenta Gelio que cualquier repuesta que queramos darle a esa pregunta es absurda y poco menos que ridícula, y mucho más todavía si damos ambas respuestas a la vez o ninguna de ellas, tratándose de un cuatrilema o tetralema al fin irresoluble. Platón, para 'resolverlo', inventó el instante o lo instantáneo como algo diferente del "ahora": Esa extraña naturaleza del instante (ἡ ἐξαίφνης φύσις) se acomoda entre el movimiento y el reposo, no estando en ningún tiempo; pero hacia él y desde él lo que se mueve cambia para pasar a estar en reposo, y lo que está en reposo cambia para moverse (Platón, Parménides, 156 d).
Hoy en día, pese a que la muerte no puede ser nunca natural, se sigue usando el término de 'muerte natural' o de 'muerte por causas naturales' para indicar que alguien ha muerto por una falla multiorgánica. sin que influyan enfermedades que deterioren mucho antes el estado de salud del paciente, como el cáncer, una enfermedad cardíaca o la diabetes. Se entiende como 'muerte natural' el fallecimiento de una persona que ha llegado a la vejez al haber alcanzado determinada edad, cuando su cuerpo ya ha cumplido el ciclo fisiológico, y diferentes factores internos conllevan el deceso. La esperanza de vida o, más propiamente, de muerte 'natural' ronda los 82,2 años en las Españas (85 en mujeres y 79,5 en varones) y deja de ser muerte 'natural' cuando entran en juego factores externos, en efecto, como pueden ser los accidentes de tráfico, los homicidios y los suicidios.
oOo
El venerable Carlos Marx escribió en 1845, en sus Tesis sobre Feuerbach: “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo”. La frase se ha hecho proverbial, pero lo que quieren nuestros gobernantes no es que transformemos la realidad, nada más lejos de su intención, sino que more philosophico nos tomemos la realidad del mundo con filosofía, es decir, con resignación o resiliencia, que es palabra mágica más a la moda, y, si no podemos cambiar las cosas, cambiemos al menos nuestra percepción.
jueves, 29 de agosto de 2024
De cómo la modificación de la percepción no cambia la realidad (I)
Al seleccionar y determinar lo que es verdad y lo que es bulo, originan la corriente principal de la opinión mayoritaria que, por estadística democrática, se convierte en el monstruo de la Opinión Pública, como si fuera el sentir general de todo quisqui, es decir, de todos y cada uno, cuando es en realidad la opinión privada de unos pocos, los promotores de dichos medios, la cual se presenta oracularmente como la verdad apocalíptica y absoluta, la piedra de molino u hostia consagrada con la que nos hacen comulgar.
Veamos algunos ejemplos:
1º.- Clases sociales: alta, media y baja. Quedémonos con estas tres categorías básicas, sin subdividirlas a su vez como hacen algunos en otras tres subcategorías cada una, y busquemos en los medios la definición de cada una de las clases de acuerdo con el criterio de sueldo ciñéndonos a España, dado que el concepto depende de cada país. Resulta que según la Secsta TV, muchos españoles que se creían precarios, como se dice con vocablo culterano para no decir 'pobres', tienen solucionada la vida y no tendrán problemas económicos porque resulta que les cambian la definición y les convencen de que son 'ricos' sin haberse percatado.
¿Como no se le había ocurrido antes a ningún gobierno esta forma tan sencilla de acabar con la pobreza y las diferencias de clase? Resulta que la población española no deja de empobrecerse, rozando ya el millón los que se pluriemplean para acrecentar su salario y llegar con él a fin de mes, pero los gobernantes a través de los medios, que son la voz de su amo, consuelan a la gente diciéndole que es más rica de lo que cree y parece, para que no se queje, por lo tanto, porque hay quienes están muchísimo peor.
A comienzos del milenio, un mileurista, cuando se inventó el palabro para el que cobraba mil euros al mes, era un currito mal pagado, pero ahora, veinte años después, nos dicen que es el sueldo normal de la clase media española, por lo que uno no se puede explicar cómo dentro de esa categoría no le llega el sueldo ni para pagar el alquiler.
La función de los medios de formación de la opinión pública es cambiar nuestra percepción redefiniendo las palabras, para que nos vayamos preparando, una vez mentalizados, para, por ejemplo, la inminente subida del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, dado que los ricos tienen que solidarizarse con los pobres, ya se sabe, las clases altas con las medias y las bajas.
2º.- Identidad sexual: Si un mileurista, que antes se consideraba precario, no se autopercibe como tal, sino como clase media española, habida cuenta del formateo de sus entendederas, y pasa por arte de magia a formar parte de la clase media y no de la baja, ese mismo mileurista, vamos a suponerlo varón porque se le ha asignado ese sexo al nacer por la presencia de los testes que lo atestiguaban, puede convertirse en mujer a todos los efectos legales simplemente autopercibiéndose como tal mujer.

Según la legislación española vigente, Ley 4/2023 de 28 de febrero para la igualdad real y efectiva (sic) de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI, artículo 3, se define así la identidad sexual, palabras textuales: "La vivencia interna o individual del sexo tal y como cada persona la siente y autodefine, pudiendo o no corresponder con el sexo asignado al nacer". Esto significa que nadie es nadie para decirle a cualquiera lo que es o no es. La ley dice que si un tío dice que es una tía o una tía un tío, porque así lo siente y se autodefine, es lo que dice que es, independientemente de su "sexo asignado al nacer", es decir, de su sexo biológico.
Viene así a hacerse realidad aquella estrofa del Himno de la Legión que invitaba a los legionarios a luchar y a morir: "Somos héroes incógnitos todos, / Nadie aspire a saber quién soy yo, / Mil tragedias, de diversos modos, / El correr de la vida forjó. / Cada uno será lo que quiera, / Nada importa su vida anterior, / Pero juntos formamos Bandera, / Que da a La Legión / El más alto honor". Tal es la importancia que ha adquirido la autopercepción que nos han convencido de que para cambiar la realidad objetiva basta con cambiar nuestra percepción subjetiva. Cada uno será lo que quiera, como en la legión española, basta con que se autodefina como lo que quiera ser, sin importar lo que haya sido considerado o le consideren los demás.
miércoles, 28 de agosto de 2024
Homo urbanus vs. homo ruralis
Según este primer hemistiquio nos hallamos ante el tópico literario del menosprecio de corte y alabanza de aldea: el poeta, que se encuentra en la villa y la corte, la urbe por excelencia, añora el campo. En otro lugar (Epístolas I, 7, vv. 44-45) confiesa: "paruum parua decent: mihi iam nōn rēgia Rōma / sēd uacuum Tībur placet aut imbelle Tarentum": Cuadra al humilde lo humilde: grandiosa ya no me gusta / Roma, sino el tiburtino refugio y la paz de Tarento. Sin embargo, cuando ya está en el campo como buen campesino (rusticus), y Horacio disfrutaba, gracias a la generosidad de su amigo Mecenas, de una finca en la campiña en las afueras de Roma, en Tíbur, actual Tívoli, pone por las nubes (tollis ad astra) la ciudad ausente, que echa de menos (absentem urbem, palabras de las que conservamos restos cultos como absentismo y urbanismo). Nos encontraríamos ahora ante el tópico del revés: menosprecio de aldea y añoranza, si no alabanza, de corte.
Y todo eso se resume en un adjetivo que Horacio se dedica a sí mismo: leuis, que es lo contrario de grauis. Es decir que hace lo que hace porque es una persona ligera, frívola, voluble, que no sabe disfrutar de lo que tiene, por eso cuando está en la ciudad añora el campo y cuando está en la campiña echa de menos el bullicio de la gran ciudad. Se anticipaba así el poeta al hombre moderno y su dilema irresoluble, que no sabe estar a gusto consigo mismo en ningún sitio sin echar de menos el otro, lo que justifica la creación del viaje y del turismo.
martes, 27 de agosto de 2024
¡Celebremos la nueva normativa!
¿No os habéis dado cuenta de
que los nuevos tapones de las botellas de plástico y de los brix* que vienen de un tiempo a esta parte adheridos a sus envases
respectivos son maravillosos? No es un capricho de los fabricantes, sino algo que hay que agradecer al insigne Parlamento de
Bruselas. Se trata,
en efecto, de una directiva de la Unión Europea de la que nos congratulamos, haciendo extensivo nuestro agradecimiento también al Foro Económico -y por ende Político-
de Davos que seguramente está detrás de tal iniciativa.
Desde el pasado 3 de julio, en efecto, entró en vigor la Directiva de la UE 2019/904, de 5 de junio de 2019, cuya finalidad es prevenir y reducir el impacto de determinados productos de plástico en el medio ambiente, en particular en el acuático, y en la salud humana, así como fomentar la transición a una economía circular con productos y materiales innovadores, no tóxicos y sostenibles.
El principal objetivo de esta nueva normativa europea es conseguir que los envases de un solo uso se reciclen lo máximo posible y que no se pierdan los tapones en la cadena de reciclaje.
El nuevo formato de las botellas y brix llevan ya algún tiempo en el mercado. Muchos consumidores comentan en sus círculos íntimos y redes sociales que el nuevo mecanismo de cierre les resulta incómodo a la hora de beber a morro los líquidos que contienen, y algunos lamentan que se ponga fin así a la recogida de tapones que las almas piadosas y solidarias practicaban hasta ahora con fines benéficos y caritativos para obtener fondos destinados a causas humanitarias que afectaban a pacientes con enfermedades degenerativas poco comunes.
Según estadísticas del Ministerio de dicho tránsito, España genera alrededor de 1,6 millones de
toneladas de residuos plásticos, de los que un 6%
son tapones y un 1,4% botellas y garrafas. Hemos resuelto así un gran problema que antaño no existía.
Celebremos esta nueva directiva europea que nos hace la vida menos complicada y, por lo tanto, más sencilla: Ya no tenemos que reciclar el envase por un lado y el tapón por otro, dado que lo que eran dos objetos, ahora pasan a ser uno solo como por el arte de la magia, y podemos reciclarlos a la vez.
**¡Cómo les gustan estas dos palabras: transición porque empiezan por el prefijo trans- que está tan de moda, y ecológica porque no es más que un disfraz de económica, otro helenismo, para que, enharinada, no se le vea la patita negra al fiero lobo del capitalismo.
lunes, 26 de agosto de 2024
La perseverancia del jardinero
Una manera de acercarse a la realidad, y de conocer la historia, es a través de la ficción, cuyo parecido con la realidad no es 'mera coincidencia'. Es lo que hizo el novelista John Le Carré (1931-2020) en su novela The Constant Gardener, 'El jardinero constante” publicada en 2001, que se tradujo entre nosotros como “El jardinero fiel”. Los amantes del séptimo arte pueden ver su puesta en escena cinematográfica con el mismo título, dirigida por Fernando Meirelles en 2005 y protagonizada por Ralph Fiennes y Rachel Weisz, que se presentó ante el gran público como una historia romántica de amor (love at any cost, 'amor, a cualquier precio') pero que era, afortunadamente, muchísimo más que eso.
El argumento de la novela está inspirado libremente, al parecer, en un caso sucedido en la vida real en Kano, Nigeria, que involucra a la farmacéutica Pfizer en unos ensayos clínicos ilegales con niños africanos en la década de los noventa. Ni sus padres ni el gobierno de Nigeria sabían que el fármaco para combatir presuntamente la epidemia de meningitis que les suministraron se encontraba en fase experimental. Según el Washington Post, Pfizer aplicó su fármaco a un centenar de niños que habían contraído una cepa muy letal de la enfermedad. La prensa local reportó en su momento que el experimento causó muertes y malformaciones a aproximadamente doscientos niños de la región que ignoraban que estaban siendo utilizados como “conejillos de indias”.
El gobierno nigeriano demandó a la farmacéutica y le pidió dos mil millones de dólares, pero Pfizer negó los cargos e incluso llegó a asegurar, en el colmo del cinismo, que gracias al controvertido fármaco se habían salvado las vidas de muchos niños aquejados de meningitis.
Luego de que esta terrible historia saliera a la luz, Pfizer fue llevada a juicio por sus acciones. Originalmente el gobierno de Nigeria demandó a la farmacéutica por dos mil millones de dólares, pero la empresa negó todos los cargos. Incluso llegó a asegurar que Trovan, el nombre del controvertido fármaco, salvó las vidas de muchos niños que estaban luchando contra la meningitis, como queda dicho, pero finalmente se llegó a un acuerdo entre la farmacéutica y el gobierno por 75 millones de dólares para indemnizar a las familias de los fallecidos, según informa The Guardian o El Mundo, en español.
Se hacía verdad así una vez más aquello de que fue peor el remedio, el fármaco experimental, que la enfermedad que pretendía combatir.
domingo, 25 de agosto de 2024
Public Health Emergency of International Concern
sábado, 24 de agosto de 2024
Pareceres LVI
271.- Ganapanes: Somos, desde que se acuñó el término en el Siglo de Oro, unos ganapanes. Se decía así en castellano por la maldición bíblica de que hay que ganarse el pan con el sudor de la frente, es decir, con el trabajo, como el mozo de cuerda, que se ofrecía en los lugares públicos con un cordel al hombro para acarrear sudoroso cargas o hacer algún recado a cambio de dos, tres o cuatro reales. Cuando la gente dice que hay que “ganarse la vida”, utiliza una expresión muy significativa en la que la vida se presenta como una ganancia, al impregnarse del significado del verbo “ganar”, equiparándose “vida” a “dinero”, que es la última epifanía del Dios monoteísta que es el Capital y de la religión capitalista que carece de ateos. Cuando la gente dice que hay que ganarse la vida se refiere siempre a la futura porque la presente no hace falta ganarla, y la futura se realiza en el día de mañana, es decir, nunca. Da a entender la expresión que la vida tiene un precio que hay que pagar, lo que repugna a la razón, pero es el engaño que hace que funcione la realidad. Si tengo hambre ahora, no necesito dinero sino un bocadillo. La limosna 'para poder comer' que mendigan algunos pordioseros en lugar del bocadillo es un medio para alcanzar un fin que es asegurarse el pan de mañana, el pan de cada día, un porvenir siempre futuro. Sé que si tengo dinero puedo, por el arte de magia del mercado, matar el hambre futura, a la que me anticipo comprando el pan en la panadería para comerlo, pero no es el dinero lo que mata el hambre, sino el bocadillo. Hemos sustituido el pan por el dinero que vale. Sin embargo tenemos hambre -algunos lo llaman codicia- de dinero, y esa hambre crea el futuro, aunque algo nos dice en el fondo que ese futuro que ganamos es la muerte, y que por ganarse uno la vida, la pierde inexorablemente.
272.- Oído por ahí: Hablan dos mujeres de las virtudes del agua mineral embotellada, que, dicen, es más potable que la del grifo. Una de ellas dice que ella bebe una marca determinada. Y la otra le comenta: -Esa es buenísima, es la más cara que hay. Y yo me pregunto si es buenísima porque es la más cara que hay o es la más cara que hay porque es buenísima. O en otras palabras: si es la más apreciada y preciosa por el precio que tiene en el mercado, o tiene el precio que tiene por lo óptima que es. Y me detengo durante un instante, en el significado del adjetivo “caro -a”: que tiene un precio alto o más alto de lo normal que encarece a las cosas haciéndolas careras y encarece por lo tanto el precio de la vida, atención a la expresión que revela que la vida tiene un precio, y el secundario y más culto de “amado o querido”, procedente del latín carus -a -um, cuya primera acepción era también “costoso, de alto precio, precioso” y la segunda “apreciado, querido, predilecto, deseado” de donde derivan nuestro cariño y nuestra caridad, que en latín cáritas era en principio carestía, antes de convertirse en el amor y en la virtud cristiana de la solidaridad y amor al prójimo. Acaban las mujeres hablando inevitablemente de la carestía de la vida, 'lo cara que está la vida, cada vez más', y el encarecimiento de las cosas.
273.- Mayoría absoluta. Han investido al candidato a la presidencia del ente autonómico por un solo voto más a su favor, que ha sido, obviamente, el suyo. ¿Para qué se celebran las elecciones si ya se conocía de antemano su resultado? Se sabía que por un voto iba a ser investido el candidato. ¿Qué mayoría absoluta es esa de la mitad de los votos más uno? Para que una mayoría se convierta en absoluta, es decir, para que obtenga más de la mitad de los votos basta que obtenga uno más, como en el caso de la Generalitat de Cataluña en la investidura del señor Illa. ¿Qué dice la mayoría silenciosa formada por la generalidad de la ciudadanía que no expresa públicamente su opinión? El término mayoría absoluta tiene la siguiente definición en el Diccionario panhispánico del español jurídico de la Real Academia Española (RAE): "Sistema de votación mediante el cual se requiere, para aprobar una decisión, más votos a favor que en contra de los socios/accionistas asistentes o representados". En otras palabras, para obtener la mayoría absoluta es necesario contar con el voto favorable de la mitad más una de la totalidad de personas que forman un órgano con independencia de que estén presentes o no.
274.- Cambio semántico: Desde hace cuatro años, venimos asistiendo al cambio de significado de algunas palabras relacionadas con la salud y la enfermedad tales como vacuna, pandemia, inmunizar, inmunidad natural, inmunidad colectiva, distanciamiento social, trabajadores esenciales, pandemia, enfermo asintomático, etc. No se trata de un simple cambio retórico, sino de un truco. Pero también en otros ámbitos: por ejemplo, en el campo energético se ha redefinido la energía nuclear como energía verde. Y quizá uno de los cambios más significativos, en el ámbito sociológico, ha sido la definición de "mujer", que ya no es la persona o ser humano de sexo femenino, sino la persona que se siente como mujer, independientemente del sexo asignado al nacer. El cambio de la definición de "mujer" ha conllevado también la redefinición de "hombre" en el mismo sentido. No perdamos de vista, tampoco, el uso de algunos adjetivos tan de moda como "humanitario", para "ayuda, misión" que revelan, como los anteriores, el poder manipulador del lenguaje. Curiosas también resultan las connotaciones que se dan a términos en principio neutros, como "populismo", al que ahora se da un valor negativo como reacción contra el uso que la Alemania nazi hizo del término Volks 'pueblo': todo debía ser popular entonces, desde el propio partido nazi, que se definía como Volksfreund ('amigo del pueblo') hasta el coche popular, que era el Volkswagen: amaban al pueblo y todo era popular, del pueblo (y no de su gobierno), demos y no kratos. Por no hablar ya del eufemismo de llamar "traslado" a la deportación o "solución final" al extermino de los judíos. Todo ello nos recuerda lo que decía Humpty Dumpty en "Alicia a través del espejo", de Lewis Carrol: - Cuando yo digo una palabra -afirma Humpty Dumpty- significa aquello que yo quiero que signifique; ni más ni menos. - La cuestión es -contesta Alicia- si uno puede hacer que las palabras signifiquen cosas distintas. -La cuestión es -replica Humpty Dumpty- quién es el que manda, y se acabó.
275.- A palo seco (por peteneras y un fandango). Las peteneras son un palo flamenco que se basa en una estrofa de cuatro versos octosílabos que se convierten en seis o más por repetición de algunos de ellos y el añadido de otro a modo de ripio que suele ser «madre de mi corazón», cuyas letras suelen estar embargadas de melancolía, y se interpretan de forma lenta y desgarrada, como corresponde al quejido del dolor de descubrir cómo son en realidad las cosas de verdad. Voy a “salirme por peteneras” y a traer aquí una muestra preciosa de este palo del cante flamenco de tono grave y melodramático, que cantaba la Niña de los Peines, cuya voz desgarrada nos pone los vellos como escarpias. Es una denuncia de la realidad y falsedad simultánea del mundo: “Quisiera yo renegar / de este mundo por entero; / volver de nuevo a habitar, / madre de mi corazón, / volver de nuevo a habitar, / por ver si en un mundo nuevo, / por ver si en un mundo nuevo, / encontraba más verdad”. Y, relacionado con la petenera de la Niña de la Puebla, este fandango de Paco Toronjo, a palo seco, es decir, sin acompañamiento musical ninguno de guitarra, para decir por enésima vez lo mismo: Yo creía que en la vi(d)a / to(d)ito era verda(d)/ ¡Qué equivocación la mía! / Tan solo veo malda(d) / y to(d)o es hipocresía.




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