viernes, 2 de agosto de 2024

La Última Cena



    Patética la presunta parodia de La Última Cena de Leonardo da Vinci que retransmitió urbi et orbi la televisión francesa -y que no era tal, aunque así se interpretó mayoritariamente, sino en todo caso del Festín de los dioses con motivo de las bodas de Tetis y Peleo de Jan van Bijlert- con motivo de la soporífera, grandilocuente y hortera a más no poder ceremonia de inauguración de los JJOO de París 2024, tan patética que fue castigada desde las alturas por una copiosa lluvia sobre todos los participantes. 
 
    He aquí unas imágenes del vídeo, que ha sido retirado por el Comité Olímpico Organizador,  por las supuestas ofensas a la fe católica, apostólica y romana. Puede comprobarse que la actuación y puesta en escena del tema Nu de Philippe Katerine, del que hablábamos ayer, resulta de muy pobre calidad artística si se compara con el video oficial del mismo cantante que veíamos.


 
    En cualquier caso, mucho mejor artísticamente hablando, y más irreverente -porque no ofende quien quiere, sino quien puede- la parodia de don Luis Buñuel en Viridiana (1961), con la inimitable Lola Gaos inmortalizando la escena.

 

jueves, 1 de agosto de 2024

Desnudo

    El cantante francés Philippe Katerine hace un elogio del nudismo en la canción “Nu” (desnudo) que interpretó en la ceremonia de inauguración de los JJOO de París 2024, con una escenografía que ha sido tachada de satánica y anticristiana, porque ridiculizaba al parecer la Última Cena de Leonardo da Vinci, haciendo una parodia transexual, lo que ha ofendido a la iglesia católica francesa, ha hecho que el Comité Olímpico Internacional retire el vídeo, y ha motivado también la protesta de Universitarios Cristianos españoles, que han publicado un tuit con una coma superflua entre sujeto y predicado Mi Fe, (con mayúscula honorífica) no es un juego. Y el jástag “BastaDeOfensas, tachando con una triste cruz cristiana los aros multiculores olímpicos.
-La letra de la canción: Comienza preguntándose si habría guerras estando todos desnudos y dónde se podría esconder un revólver estando todos desnudos. Claro que hay un sitio por donde podría meterse pero no parece una buena idea. Continúa afirmando que no habría ricos ni pobres, y que habría que vivir tal y como vinimos al mundo: desnudo, completamente desnudo (lo que se repite varias veces a modo de estribillo), como los animales, nosotros que nos parecemos tanto a monos abrigados o a pelícanos con sombreros -lo que en español resuena absurdo, igual que en francés, pero allí es una rima fácil: manteaux y chapeaux-. Continúa diciendo que no habría habido nunca guerras si hubiéramos permanecido desnudos y que todos seríamos hermanos y hermanas si estuviéramos desnudos, para acabar diciendo: Vivamos como vinimos al mundo, desnudos, completamente desnudos... He aquí la interpretación del cantante al piano y de la canción en el videoclip oficial:
    

 

-La escenografía de los JJOO: En la ceremonia de inauguración el cantante Fhilippe Katerine aparece semidesnudo, teñido de azul, personificando a Dioniso, el dios griego del vino y de la bacanal y parodiando con dieciocho artistas -entre ellos varias transexuales, drag queens o reinas del arrastre miembros de Drag Race France- posando detrás de una larga mesa similar a la representación de Jesús y sus doce apóstoles en la Última Cena de Leonardo da Vinci. En un enfoque favorable a la inclusión sin precedentes en una ceremonia de esta índole las drag queens ocuparon un lugar central, destacando el papel vibrante e influyente de la comunidad LGBTQ+ de Francia. Los organizadores de los Juegos Olímpicos de París se disculparon con los católicos y otros cristianos que se sintieron ofendidos por la burda parodia de la famosa obra de Leonardo da Vinci La Última Cena, donde los apóstoles han sido sustituidos por transexuales y Jesucristo por Dioniso o Baco.  No obstante, el director artístico de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos, negó haberse inspirado en La Última Cena de Da Vinci.

    Y es que si examinamos bien la escenografía, parece más haberse inspirado en una bacanal, con Dionisio incluido, con guirnalda de flores en la cabeza y taparrabos, intentando reflejar la permisividad sexual francesa, que en la última cena de Jesús.


    La parodia podría recordar, mucho mejor que a la última cena de Leonardo, a este óleo, muchísimo menos conocido, del pintor neerlandés Jan van Bijlert titulado La fiesta de los dioses, pintado entre 1635 y 1640, que representa el banquete nupcial de las bodas de Tetis y Peleo, los futuros padres de Aquiles donde la figura central que preside la mesa es el dios Apolo, coronado con luminosidad solar y acompañado de su lira, que está rodeado por los dioses olímpicos grecorromanos: a su izquierda: Minerva, Marte, Diana y Venus, acompañada de Cupido,  detrás de los que se encuentra Flora, la diosa de la primavera. A su derecha se hallan Hércules, con su maza inconfundible, y Neptuno, con su típico tridente. En la extrema derecha, la Discordia ha depositado su célebre manzana. Faltan algunos dioses en el lienzo, lo que sin duda se debe al corte que sufrió en su parte izquierda, como sugiere la presencia del pavo que simboliza a Juno. 

La fiesta de los dioses, Jean van Bijlert (1635-40)

miércoles, 31 de julio de 2024

El real contratiempo climático

    La antigua presentadora de la segunda edición del telediario y reportera de los servicios informativos de RTVE y hoy embajadora de la moda española, además de reina consorte de las Españas, asistió con su esposo el rey Felipe VI a la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de París 2024, situados ambos en el palco de autoridades, entre las Very Important Persons
 
    Lucía un vestido midi de Carolina Herrera, valorado en casi dos mil eurazos, que ya no puede adquirirse, con estampado floral en tonos grises y negros, cuerpo fruncido y escote en forma de corazón, donde el outfit dejaba de lado el estampado floral a base de colores blancos y negros y daba predominancia a un negro intenso, un vestido de longitud larga y corte en forma de campana, un modelo que ya había exhibido el año pasado en la inauguración de la Galería de las Colecciones Reales.  La melena suelta y los pendientes de diamante terminaban un look con el que se pretendía resaltar el bronceado de su cuerpo y transmitir cierto toque casual, sin rastro de pulseras ni de collares. 
 
    El rey, por su parte, había escogido un traje azul a rayas y corbata con estampado floral para esa ceremonia. De esta guisa quedaron inmortalizados los reyes de las Españas dejando unas imágenes insólitas con sus chubasqueros transparentes para resguardarse de una lluvia que no estaba prevista y que hizo acto irreverente de presencia para deslucir la ceremonia. Gracias a los impermeables evitaban así sus majestades que tanto sus looks como su peinado, maquillaje y reales rostros se estropeasen y se desluciesen ante tantos millones de ojos en todo el mundo que eran testigos de la gala a través de las pantallas, además de los 326.000 espectadores presenciales autorizados entre los que se encontraban 200 jefes de Estado y de Gobierno.
 

 
    Una ceremonia que acabaría con el broche final pasado por agua de la interpretación del “Hymne à l'amour” de la legendaria Edith Piaf a cargo de Céline Dion desde el primer piso de la torre Eiffel, símbolo fálico donde los haya. Lástima que a diferencia de Paul McCartney, que puso la guinda a los JJOO de Londres de 2012 interpretando el legendario “Hey Jude” cobrando solo la simbólica cantidad de un euro, la cantante canadiense no lo haya hecho desinteresadamente como el ex Beatle, sino a cambio de la exorbitante cantidad de dos millones de dólares, lo que no ha sido muy elegante por su parte, y ha hecho de su canción el himno al amor... de los dineros.
 
   
    Canta Céline Dion que se iría al fin del mundo, que se teñiría de rubio, que iría a descolgar la luna y a robar a la fortuna, que renegaría de su patria y de sus amigos, que haría cualquier cosa, no importa cuál, -una de ellas podría ser cantar el Himno al amor de la Piaf bajo la lluvia-, con tal de que su amor se lo pidiera. Lo que no decía es que no lo haría gratis et amore.

martes, 30 de julio de 2024

Condones para atletos, atletas y atletes (y II)

    Los organizadores de los Juegos Olímpicos de París 2024 ponen a libre disposición de los participantes 200.000 condones masculinos, 20.000 condones femeninos y 10.000 barreras bucales en la Villa Olímpica, para los 14.500 atletos, atletas y atletes.

     ¿Qué está pasando en París? ¿Los responsables de la adquisición de poliuretanos y látex saben algo que nosotros no sabemos? ¿Ha habido un resurgimiento mundial de las barreras bucales y los condones femeninos?

     Los condones femeninos y las barreras bucales, en particular, están vinculados al placer sexual de la mujer, algo que sigue siendo tabú en muchos lugares del mundo, incluido Occidente. Parece, por lo tanto, que las autoridades sanitarias francesas reconocen implícitamente la importancia de la autonomía del placer sexual de las mujeres y su empoderamiento.


    En cuanto a las barreras bucales (mejor que dentales pese a ser la traducción literal de su denominación dental dams en la lengua del Imperio, inspiradas en un artilugio odontológico), que se comercializan principalmente entre lesbianas, su uso es muy reducido debido en parte a suposiciones erróneas de que las Enfermedades de Transmisión Sexual no se pueden contagiar a través del sexo oral con una mujer.  Y la verdad es que el sexo oral, aunque no es posible un embarazo, no está exento de riesgos, nos advierten las autoridades sanitarias, al haber intercambio de fluidos. Por eso es importante protegerse, especialmente si la persona no es nuestra pareja sexual habitual, o si tenemos más de una pareja sexual y practicamos el poliamor o polisexo. 

    Las advertencias son las siguientes: Cuando se le practica sexo oral a "una persona con pene" (sic, en vez de decir a un varón o vulgarmente a un tío), es decir cuando se hace una felación, la protección es obvia: basta el preservativo o condón de toda la vida de Dios. Pero, ¿y si lo practicamos a una "persona con vagina" (sic, en vez de mujer o tía)? Aquí es donde entra en juego el dispositivo ideado para protegerse a la hora de practicar sexo oral a una vulva (cunnilingus) o a un ano (anilingus) o también cuando haya contacto entre dos vulvas, para evitar las infecciones. Se coloca la barrera sobre la vulva o el ano en cuestión a modo de gasa antes de acercar la lengua y los labios, cuidando de no estirarlo para que no se rompa y no reutilizándolo nunca.   

 
    Recuerdo –y es que uno es puta vieja ya, y sabe el diablo más por viejo que por diablo- que durante la transición española, cuando aún no se había inventado la mariconada aquella del SIDA (que haría que los profilácticos comenzaran a repartirse en los JJOO de Seúl en 1988 y de ahí en adelante hasta la fecha), y se vio el papel que iban a desempeñar los partidos políticos en la nueva democracia constitucional orgánica que estaba a punto de implantarse, se inventó una frase con cierto tufillo ácrata que decía “los partidos políticos son los condones de la libertad”. 
 
    Hoy podemos decir lo mismo pero al revés: que ponerse un condón masculino, femenino, o una barrera bucal es como afiliarse o votar a un partido político: o lo que es lo mismo, que los partidos políticos sólo sirven para hacernos la puñeta a todos en el peor sentido de la expresión: porque, como decía madame de Sevigné en el siglo XVII "esas tripas de res que se ponen los hombres antes del coito (...) son una coraza contra el placer y una telaraña contra el peligro", definición que hizo suya nuestro Marañón alegando que el profiláctico impedía la comunicación de los gozosos fluidos corporales. ¿Por qué vamos a reprimirnos -póntelo, pónselo, fue el eslogan que sacaron hace años-, nos dicen los poderes públicos, si podemos hacerlo con condón y ser bien promiscuos? Pues porque puede que el condón, aunque no lo parezca, sea la forma más perfecta de represión. 
 
 
    Ya durante la pandemia se equiparó el uso de la mascarilla con el del condón, y se resucitó el viejo lema: Póntela, pónsela. Treinta años antes había servido como eslogan para luchar contra las Enfermedades de Transmisión Sexual (incluidos los embarazos no deseados), y ahora nos amordazábamos con el bozal para luchar inútilmente contra el virus inofensivo. Una voz de los de abajo dijo una vez, rebelándose contra el eslogan gubernamental: Póntelo, Pónselo. Que se lo pongan ellos en las narices, o mejor que se lo metan por donde les quepa si les cabe por algún sitio u orificio.


lunes, 29 de julio de 2024

Condones para atletos, atletas y atletes (I)

    En los Juegos Olímpicos de Pequín del año 2008 de la era cristiana se repartieron unos 100.000 condones para que los 10.500 atletas, deportistas en plena efervescencia de la flor de la juventud que albergó la Villa Olímpica, que eran la crema de la crema, la flor y nata de sus países y se hallaban en perfectas condiciones físicas, fornidos, fuertes, la mayoría solteros y sin muchos compromisos, se entretuvieran fornicando, y, de esta forma, no se enteraran de nada de lo que pasaba a su alrededor en la República Popular China que los acogía y hospedaba, ni siquiera del placer que podían experimentar si hubieran holgado más irresponsablemente y no con la sumisa bendición del profiláctico. 
 
      Las autoridades olímpicas chinas presuponiendo que muchos de ellos se enamorarían o no, pero en todo caso querrían echar unos cuantos polvos, velaron así por la profilaxis e higiene de esos polvos, no fuera a ser que trajeran los consabidos lodos, lo que evitaría, una vez envainadas las vergas en las reglamentarias fundas de latex fabricado en China, embarazos no deseados y la transmisión de enfermedades venéreas. Cien mil condones para que hicieran un amor domesticado con premeditación, nocturnidad y alevosía, en la China comunista abierta ya al capitalismo. 
 
 
    Recordemos al tirano totalitario chino Mao Tse Tung (o Mao Zedong, como prefieren escribir ahora), padre de la moderna República Popular, el nuevo emperador de la nueva dinastía comunista, que, en 1966, y para hacerse con el poder, lanzó a los Guardias Rojos a aplicar esta máxima de la Revolución Cultural: “Debemos barrer las cuatro antiguallas: las vieja ideas, la vieja cultura, las viejas costumbres y los viejos hábitos.” Su Revolución Cultural cambió las viejas ideas, la vieja cultura, las viejas costumbres y los viejos hábitos por otras nuevas ideas, nueva cultura, nuevas costumbres y nuevos hábitos que resultaron, a la postre, más viejos que el catarro de Matusalén: un cambio superficial: cambiaron todo para que todo siguiera igual: los mismos perros con collares diferentes. En China sigue vigente la dictadura comunista pero, ahora, vendida al consumismo, a la filosofía capitalista de hacerse rico como sea, a costa de lo que sea y de quien sea. En la China comunista reina el engaño, hay una muy grave represión, corrupción y contaminación material e inmaterial, todo ello con la denominación de origen capitalista Made in China
 
    Gato blanco, gato negro, no importa: lo importante es que mate ratones. Dice un proverbio chino que un presidente del gobierno español dio a conocer aquí rebuznándonoslo a todos los españolitos y españolitas, como dicen ahora para hacer distingos innecesarios: bueno o malo, qué más da, lo que cuenta es que mate. Lo que importa es su efectividad. Y no es verdad. Cien mil condones, en fin, a modo de mordazas, contra la libertad. 
 

 
    De hecho, a medida que pasan los años, los atletas olímpicos han demandado que traigan aún más condones.  Así que en el año 2012 durante los juegos Olímpicos de Londres, se superó esa cifra, necesitándose más de  cien mil preservativos.
 
    Puede que el sexo no sea una disciplina olímpica oficial pero los Juegos de Río de Janeiro de 2016 batieron todos los récords anteriores, al proporcionar 450.000 condones, incluidos por primera vez 100.000 femeninos. Las "camisinhas" llegaron a atascar, es lo que se dijo, los desagües de la villa olímpica, por lo que se aconseja desde entonces que una vez utilizados no se tiren por la taza del inodoro. 
 
    Incluso los Juegos de Tokio, en plena pandemia, en 2021, en los que no hubo oficialmente folleteo, ofrecieron 160.000 profilácticos gratis, con instrucciones estrictas para que los atletas no los usaran, no fueran a contraer el virus coronado si no guardaban las distancias, sino que se los llevaran a casa como recuerdo. (“¡Hola, mamá y papá! ¡Me lo pasé genial en Tokio! ¿Quieren ver mi condón conmemorativo?”).
 
 
    La prohibición de intimidad de Tokio en 2021, se ha levantado oficialmente, en París 2024, que bien vale una misa, y ya se sabe lo que puede dar de sí una noche parisina... (continuará

domingo, 28 de julio de 2024

Mensajes en el buzón (y una copla)

La realidad, prometiendo decir la verdad y nada más que la verdad, certifica que, en honor de la verdad, cualquier parecido consigo misma es mera coincidencia. 
 
Los periódicos y periodistas, recibiendo y aceptando subvenciones del Estado y de particulares, se vuelven acérrimos defensores del capital que los financia. 
 
Pánico global. La temperatura mundial alcanzó el lunes los niveles más altos jamás registrados en la Tierra, superando todos los récords que había establecidos.
 
España entra en lo peor de la ola de calor, pero lo peor de lo peor, o sea, el futuro, está aún por venir: riesgo máximo, por ejemplo, de incendios infernales. 
 
El calor extremo causado por la crisis climática supone un riesgo y peligro real para el turismo de masas en España y los visitantes que no estén acostumbrados.
 
Cualquier gobernante puede evitar el bochornoso espectáculo del abucheo de sus súbditos evitando las apariciones en público y organización de actos oficiales. 
 
En los think tanks o laboratorios y viveros de pensamiento se estanca cualquier intento de reflexión en común, al verse imposibilitado por las ideas cultivadas.
 
 El uso del adjetivo 'vulnerable' en los medios políticos españoles ha pasado de ser sinónimo de 'viejos y enfermos' a serlo de “pobres” o en riesgo de pobreza.
 
 Cuando un político progresista español dice “luchemos juntas, juntos y juntes” está, en el hecho de decirlo, separándonos a todos, todas y todes, dividiéndonos.
 
No hay intervención u operación especial militar que se precie que no reclame para sí y para el ejército en general la condición de benéfica y de humanitaria.
 
Pese a haber cambiado músicos y director de orquesta, suena en el auditorio la consabida melodía de la vieja partitura, manteniéndose sin cambios el programa.
 
"Sólo merece vivir quien por un noble ideal esté dispuesto a morir" es la aguerrida divisa del Escuadrón de Zapadores Paracaidistas del ejército aéreo español. 
 
El presidente ucraniano afirma “tenemos que terminar la guerra lo antes posible para no perder vidas”, consciente, ya le pesa, de que ha sacrificado demasiadas.
 
El empeño, a instancias propias o de los demás, en ser nosotros mismos revela, a mi modo de ver, la flaca consistencia del principio ontológico de identidad.
 
Algunos declaran la guerra a la imposición del dinero digital desde la defensa del dinero físico, craso error porque el uno es la consecuencia lógica del otro.
 
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Arriesgado,

se ha vedado

asomarse al exterior;

peligroso

es el foso

que se abre en el interior.

sábado, 27 de julio de 2024

París 2024: Les Jeux Olympiques (y II)

    La ciudad de París, blindada según los medios, ha sido tomada por el presidente de la República francesa y por la alcaldesa de la ville lumière para promocionar sus respectivas imágenes políticas y nombres propios personales.  La organización del magno evento deportivo globalizado de este verano les permite a Emmanuel Macron y a Anne Hidalgo desviar la atención de los franceses sobre el origen de los problemas que padecen y encuentran a diario, debido a la catastrófica gestión de la France en general y de París en particular. 
 
    Las medidas coercitivas vinculadas oficialmente a la seguridad de los Juegos Olímpicos “París 2024” podrían mantenerse una vez finalizados los juegos y prorrogarse sine die ad uitam aeternam, como sucedió con la ley de emergencia sanitaria... que permitió imponer la “vacuna” como remedio que era peor que la enfermedad que pretendía combatir. un virus inofensivo, al que se le declaró una ridícula guerra que sirvió para instaurar el coup d'état del golpe de emergencia permanente, restringiéndose más aún de lo que suelen estar de ordinario  las libertades públicas y privadas. 
 

 
    París ya no es una fiesta como lo fue para Ernes Jéminguay. Se ha convertido de golpe y sopetón en un campo de concentración al aire libre a causa de la imposición del reality show “París 2024”, que se anuncia como el mayor espectáculo del mundo, con sus calles rodeadas de barreras metálicas -cuarenta y cuatro mil vallas conducen a la gente por aporías o callejones sin salida que son desesperantes-, puertas detrás de las cuales el público es pastoreado como el ganado o como delincuentes en potencia aristotélica. 
 
 
Activado ya el perímetro antiterrorista alrededor del Sena, los parisinos temen un atentado y sufren los inconvenientes de la organización del evento deportivo. 
 
Los Juegos Olímpicos de París resucitan dos metáforas: El confinamiento, y la toma del centro de la ciudad, como en la Segunda Guerra Mundial, por el ejército.
 
    Hay ya diez mil soldados preparados y listos para intervenir inmediatamente en el marco de la Operación Centinela en el caso eventual de un ataque terrorista, pese a que "no tenemos ninguna amenaza específica para los Juegos Olímpicos, ni de los servicios de inteligencia nacionales ni de los extranjeros asociados que nos están ayudando", como afirmó el ministro del interior francés. Pero si bien se considera improbable un ataque terrorista a gran escala coordinado desde el extranjero, existe preocupación por el riesgo de una amenaza “endógena”, perpetrada por órdenes de “agentes” que viven en el país. Los ojos del mundo están puestos en quienes han organizado “el mayor evento mundial que un país puede organizar”.
 
    Los vecinos de los barrios afectados se ven registrados y controlados en todos los cruces y otros puntos de control (en inglés en el texto, la lengua del Imperio, dado que policías extranjeros se unieron a la refriega). Con la obligación de haber descargado el código QR que hay que presentar a la policía para poder circular. Lo mismo ocurre con los repartidores, taxistas y otros vehículos profesionales cuya actividad se sitúa allí, geográficamente. Trabajar para ellos se ha vuelto casi imposible debido a esta mala gestión. 
 
 
    En cuanto a los hoteles, bares y restaurantes de la capital, a quienes la alcaldesa vendió “París 2024” con la certeza de batir récords de asistencia antes, durante y después de la celebración del magno evento de los Juegos Olímpicos, y de cosechar beneficios excepcionales y estupendos, la alcaldesa se olvidó de decirles que esos beneficios no han ido a parar a los bolsillos de los profesionales del turismo, sino a otros profesionales de los miembros directivos del Comité Olímpico Internacional (COI) y a las empresas que obtuvieron los contratos públicos (14.000 millones de euros en total) adjudicados para las obras de desarrollo y construcción encargadas para estos Juegos Olímpicos.
 

viernes, 26 de julio de 2024

París 2024: Les Jeux Olympiques (I)

    Los Juegos Olímpicos que se celebrarán en París, si Dios no lo remedia y parece que no va a remediarlo, entre el 26 de julio y el 11 de agosto del presente año 2024 suponen, entre otras cosas, un aumento considerable de la vigilancia ciudadana. Se han realizado casi un millón de controles de seguridad a gente vinculada a los Juegos y se ha identificado a cientos de personas preocupantes a las que se les ha ordenado que se queden en casa. 
 
    Algunos han perdido su derecho más básico a poder caminar por la vía pública y desplazarse durante las próximas tres semanas. Estos juegos olímpicos, de hecho, son los primeros de la historia que van a celebrarse con código QR digital, sentando así un precedente sin precedentes, muy preocupante. 
 
 
    La celebración de la ceremonia de apertura a orillas del Sena, en lugar de en las afueras de la ciudad, exige medidas extraordinarias de control. El acceso a las orillas del Sena el viernes por la noche para contemplar el descenso de los atletas en barcos ha sido cerrado a quienes no tengan un código de rápida respuesta.
 
    No todo el mundo está de acuerdo con la organización y celebración de unos juegos que se presentan como un falso símbolo de inclusión e internacionalismo, cuando en realidad son un carnaval chovinista de exaltación patriótica y neoliberal que además conllevan un aumento de la promoción del espectáculo para entretenimiento y pasto de las masas de todo el mundo. De hecho, el paso de la llama olímpica por Francia en su recorrido hasta la ville lumière levantó algunas tímidas protestas.
 
    Desde que París fue designada ciudad anfitriona en 2017, los precios inmobiliarios tanto de ventas como de alquileres para turistas han aumentado un 22,3%, convirtiendo lo que queda del "París era una fiesta" de Ernes Jéminguay en pisos Airbnb -transporte aéreo y 'bed and breakfast' o cama y desayuno-  para turistas. 
 
 
    
    La alcaldesa intenta lavarle la cara a la ciudad para ofrecer una imagen decente al mundo entero, y quiere librarse de las plagas: de los que no tienen techo para cobijarse y duermen bajo los puentes o donde les cuadra, de los buquinistas que venden sus libros en las orillas del río, y de la contaminación del Sena que, como se vio el año pasado por estas fechas, se canceló la Copa del Mundo de Natación porque el río estaba demasiado contaminado. El evento deportivo iba a ser un ensayo de la competición olímpica, para que los nadadores descubrieran el recorrido de diez quilómetros entre los puentes de Alexandre III y  Alma. 

    Pero las lluvias del verano pasado, producto del cambio climático, provocaron el desbordamiento de las alcantarillas, cuyas aguas residuales sin tratar acabaron en el río, de donde resultó una contaminación bacteriológica que obligó al comité organizador de los Juegos Olímpicos de París 2024, a la ciudad y a las federaciones deportivas interesadas a no permitir que los nadadores se sumergieran en el mismo centro de la capital. La alcaldesa promete ahora que a partir de 2025, en el futuro pero ahora todavía no, los parisinos podrán bañarse en el Sena merced a los Juegos Olímpicos. 

     ¿No se aprecian muchas diferencias entre ambas imágenes, verdad? Salvo que se han invertido o tirado al río esos millones de euros para sanearlo.

     También es motivo de preocupación el aumento de la vigilancia estatal. Durante los Juegos Olímpicos y hasta marzo de 2025, el Estado francés impondrá por primera vez la “videovigilancia algorítmica”, es decir, la recopilación exhaustiva y el análisis por IA de imágenes de cámaras fijas y de drones. ¿Se tratará de otra medida excepcional, motivada por el temor a un atentado terrorista, que acabará volviéndose permanente y allanará el camino a la legalización del reconocimiento facial que, por otra parte, no deja de utilizar ilegalmente la policía desde 2015?

jueves, 25 de julio de 2024

¿Para qué sirve el gobierno?

 

    ¿Para qué sirve el gobierno? Se pregunta el personaje de la viñeta de Arkás. Y su respuesta es: Para gestionar la catástrofe que genera su propio gobierno, es decir, para hacer que gracias a su acción de gobierno las cosas vayan de mal en peor. Y para eso da igual el signo político del gobierno, lo mismo da que se digan de derechas, que de centro o de izquierdas: la gobernación es catastrófica de por sí, porque como mejor funcionan cosas y personas es, todo el mundo lo sabe, dejadas a su aire, es decir, desgobernadas.

    La palabra "catástrofe", por cierto, que aparece en la viñeta del dibujante griego Arkás, es, obviamente, de origen griego, porque, mal que nos pese, seguimos hablando la lengua de Homero sin ser muy conscientes de ello. Nos pasa un poco lo mismo que a aquel ridículo señor Jourdain, el burgués gentilhombre de Molière, que llevaba cuarenta años hablando en prosa sin saber qué era la prosa... El término está compuesto del prefijo κατά (catá), que quiere decir "abajo y adelante" y es lo contrario de ἀνά (aná), que significa "arriba y atrás", y de la palabra στροφή (strophé), que es el nombre de la "acción de volver, vuelta", que conservamos en castellano, a través del latín stropha,  "estrofa",  como se llamaba en principio a la vuelta o evolución que hacía el coro en escena, y de ahí también a la estrofa lírica que cantaba el coro. El diccionario de la RAE  define la estrofa como: "Cada una de las partes, compuestas del mismo número de versos y ordenadas de modo igual, de que constan algunas composiciones poéticas."
 
    Tenemos, pues, que de στροφή (strophé) derivan, además de la citada estrofa, con el prefijo "aná-", la anástrofe,  que es la figura literaria que consiste en la inversión del orden sintáctico habitual de dos o más palabras sucesivas en una frase. Por ejemplo, el verso aquél de Góngora: Era del año la estación florida, en lugar de Era la estación florida del año. No es una catástrofe, pero sí una anástrofe: es decir, una vuelta atrás.
 
    Y tenemos, también, la catástrofe, que era el desenlace especialmente doloroso de una tragedia, y por lo tanto la alteración grave del orden normal de las cosas, el derrumbamiento de algo que se viene abajo inesperadamente, una palabra que está en boca de todos los periodistas cada dos por tres, por ejemplo: "Un fallo del avión de Germanwings que salió de Barcelona se perfila como la causa probable de la catástrofe aérea de los Alpes".

    A la vista de la pregunta del personaje de Arkás, podríamos cuestionarnos si hace falta que haya gobernantes que enderecen los entuertos que producen sus propias acciones de gobierno: ¿Hace falta que haya gobierno? Parece que, obviamente, ninguna, no hay necesidad.

miércoles, 24 de julio de 2024

Pareceres LIV

261.- El espectro de Napoleón. El fantasma de Napoleón derrotado en Waterloo se aparece en sueños simultáneamente a dos jefes de Estado modernos. Tanto sus nombres propios como el de sus estados respectivos son indiferentes, porque los nombres propios poco importan, son, en verdad, mutatis mutandis, el mismo jefe de Estado: los nombres propios no dejan de ser pseudónimos con que se denomina al mismo hombre. El uno le reprocha lo siguiente: -Si yo hubiese tenido tu arsenal de armas de destrucción masiva, jamás habría perdido la batalla de Waterloo. Y el otro, que es el mismo, por su parte, le reprocha: -Si yo hubiese tenido tu aparato de prensa y tus medios de distracción masiva, nadie se habría enterado de la derrota de Waterloo. Lo que le sugieren al fantasma de Napoleón ambos jefes de estado, que son el mismo, como el Jano bifronte de los romanos, y a través de ellos la razón de estado, es decir, la voz del propio Maquiavelo que habla por su boca, es que tuvo dos fracasos: uno el militar y otro el mediático. Y quizá el último sea el más imperdonable, porque la prensa, como cuarto poder que es, puede convertir al primero en un éxito o en una derrota, haciendo lo mismo que los sofistas griegos: haciendo que lo blanco sea negro y que lo negro blanco, lo que debería servir para revelarnos que no hay nada que sea blanco o negro de por sí, y que nada es, por lo tanto, verdad ni mentira, sino que depende del color del cristal con que se mira...
 
262.- La paradoja de la dualidad: El número dos es el número de la pareja, el de los dos bueyes uncidos al mismo yugo, cónyuges por lo tanto, y el número de la duda también. Dudamos entre dos posibilidades. Cuando llegamos a la bifurcación del camino, nos asalta la pregunta: ¿qué camino seguir, el de la izquierda o el de la derecha? Esta duda también se nos presenta cuando nos miramos en el espejo, y descubrimos que no somos uno, sino que somos dos: mi reflejo o espejismo y yo mismo. Y dudamos entonces también sobre quién es más real, y quién es más verdadero, y quién soy yo: el que está de este lado del espejo o el que está del otro. Uno de los descubrimientos más importantes que hacemos en esta vida es que uno no es uno, sino por lo menos dos: uno y su sombra, mi sobra y yo. Y entonces descubro que uno no es ninguno, que yo soy igual que tú y que tú eres igual que yo, que somos como dos gotas de agua, y que dos es uno: es decir que la unidad surge de la dualidad, y que los dos nos hacemos uno, nos unimos, nos unificamos, y nos fundimos con los astros y el universo. 
 
263.- Lo que no se ha perdido. ¿Cómo vamos a encontrar algo que no se nos ha perdido? Es imposible encontrar lo que no se ha perdido. La carta robada de Poe es la más difícil de encontrar porque no ha sido escondida concienzudamente, porque no está oculta, sino a la vista de todo el mundo en casa del ministro, y precisamente por eso no es capaz de encontrarla el prefecto de la policía de París con toda su argucia y pericia escotlandyardesca. Eso mismo sucede con la verdad, no la encontraremos nunca porque no la hemos perdido, la llevamos desde siempre con nosotros, dentro de nuestro corazón. No hace falta morir como prometen las religiones para ascender al cielo, para volver al paraíso. Ya estamos en el cielo, pero la observación del vuelo de los pájaros y de los fenómenos atmosféricos no nos deja ver el cielo, nos lo oculta: el árbol no nos deja ver el bosque. No digas que no sabes si lo verás alguna vez: ahora mismo, fíjate bien en lo que te digo, lo tienes delante de tus narices y no lo ves: abre bien los ojos: míralo. 
 
264.- Viajeros y turistas. Dice la publicidad de una agencia de viajes: "Todo viajero sabe que quien llega primero disfruta más." ¡Mentira! -Digo yo. Lo que sabe cualquier viajero es que las denominadas agencias de viaje organizan los traslados a los aeropuertos y a los hoteles para desplazarte y que no vayas de ese modo a ninguna parte, para que seas un turista y no un viajero que se encuentra con lo desconocido, para que antes de llegar sepas las fotos que vas a sacar, la comida que vas a comer, los sitios que vas a visitar, la gente que vas a conocer, para que, en definitiva, no disfrutes del viaje. Te venden la ilusión, pero te secuestran el viaje: te llevan a hoteles que son iguales en cualquier parte del mundo, ciudades que son las mismas, lugares de interés que no tienen ningún interés porque no son más que puntos turísticos de los que no vas a disfrutar, todo ello en cómodos paquetes de excursiones facultativas. Todo viajero sabe que lo importante no es el destino, sino el camino. Todo viajero sabe que el viaje organizado por las agencias del gremio ha dejado de existir y se ha convertido en la gran plaga del siglo XXI, que es el turismo, ida y vuelta a ninguna parte. Se ha dicho aquí  ya más de una vez: Viajero de verdad no sabe a dónde va. Y si lo sabe es que el viaje no es tal viaje, sino un destino turístico que no merece la pena.
 


 265.- Las cosas como son. “Las cosas son como son”, le dice el padre bien intencionado al hijo más o menos sumiso, más o menos rebelde, para que enterándose de que las cosas son "así", como él dice que son, vaya por el buen camino, no se pierda y descarríe por esos andurriales. Que las cosas son como son naturalmente es mentira, porque esa afirmación tautológica, esa perogrullada, no resiste la acometida irreverente de la pregunta que puede formularle cualquiera pidiéndole una explicación y que puede hacer que la realidad se ponga patas arriba y tambalee: ¿Cómo son las cosas, papá? A lo que el padre, que está bien convencido de que la realidad es todo y lo único que hay -esto es lo que hay, dice a menudo- y que no hay más cera que la que arde, no puede más que guardar silencio o encogerse de hombros, considerando que, en el fondo, lo que es, la realidad, no puede ser, no tiene la potencia o posibilidad de ser porque ya es, por eso es... imposible.