miércoles, 3 de julio de 2024

Sócrates torpedo

    En Cuestiones Académicas (I, 17), hablando de los seguidores de Platón y de Aristóteles, Cicerón escribe: Pero unos y otros (sc. académicos, y peripatéticos) (...)* abandonaron aquella costumbre socrática de discutir acerca de todas las cosas sirviéndose de la duda y sin emplear ninguna afirmación. Así se hizo (lo cual de ninguna manera Sócrates aprobaba) cierto arte de filosofía y un orden de materias y sistema de doctrina. 
 
    *Entre paréntesis decía que el abandono de la discusión y de la herramienta de la duda que hemos leído que proponía Sócrates, sus discípulos directos, Platón y demás, e indirectos, Aristóteles y los suyos, a través de Platón y de la Academia, vieron colmado el vacío que les había dejado Sócrates con la fecundidad de Platón, que desarrolló sus propias ideas -qui uarius et multiplex et copiosus fuit-, y compusieron una determinada forma de doctrina y esta ciertamente plena y completa, sistemática, diríamos hoy, muy alejada del quehacer y maestría del maestro). 
 
 
    La filosofía nació, según Cicerón, cuando se abandonó la costumbre socrática de discutir todas las cosas sin emplear ninguna afirmación. Alude aquí Cicerón probablemente a los primeros seguidores de Platón, a la llamada Antigua Academia, hasta Arcesilao, que combatía los dogmatismos. Y con la expresión 'sirviéndose de la duda',  el arpinate alude a la duda metódica de Sócrates, de la que da cuenta Platón en este pasaje, por ejemplo, del Menón (80-84), que reproduzco en traducción de F. J. Oliveri: 
 
Men.-¡Ah... Sócrates! Había oído yo, aun antes de encontrarme contigo, que no haces tú otra cosa que problematizarte y problematizar a los demás. Y ahora, según me parece, me estás hechizando, embrujando y hasta encantando por completo al punto que me has reducido a una madeja de confusiones. Y si se me permite hacer una pequeña broma, diría que eres parecidísimo, por tu figura como por lo demás, a ese chato pez marino, el torpedo*. También él, en efecto, entorpece al que se le acerca y lo toca, y me parece que tú ahora has producido en mí un resultado semejante. Pues, en verdad, estoy entorpecido de alma y de boca, y no sé qué responderte. Sin embargo, miles de veces he pronunciado innumerables discursos sobre la virtud, también delante de muchas personas, y lo he hecho bien, por lo menos así me parecía. Pero ahora, por el contrario, ni siquiera puedo decir qué es. Y me parece que has procedido bien no zarpando de aquí ni residiendo fuera: en cualquier otra ciudad, siendo extranjero y haciendo semejantes cosas, te hubieran recluido por brujo. 
 
 
Sóc. - Eres astuto, Menón, y por poco me hubieras engañado. 
 
Men. - ¿Y por qué, Sócrates? 
 
Sóc. - Sé por qué motivo has hecho esa comparación conmigo. 
 
Men. - ¿Y por cuál crees? 
 
Sóc. - Para que yo haga otra contigo. Bien sé que a todos los bellos les place el verse comparados -les favorece, sin duda, porque bellas son, creo, también las imágenes de los bellos-; pero no haré ninguna comparación contigo. En cuanto a mi, si el torpedo, estando él entorpecido, hace al mismo tiempo que los demás se entorpezcan, entonces le asemejo: y si no es así, no. En efecto, no es que no teniendo yo problemas, problematice sin embargo a los demás, sino que estando yo totalmente problematizado, también hago que lo estén los demás. Y ahora, «qué es la virtud», tampoco yo lo sé; pero tú, en cambio, tal vez sí lo sabías antes de ponerte en contacto conmigo, aunque en este momento asemejes a quien no lo sabe, No obstante, quiero investigar contigo e indagar qué es ella. 
 
    En efecto, el diálogo con el bello Menón trataba de definir qué era la virtud, y Sócrates torpedeaba cualquier intento de definición, reconociendo que él estaba entorpecido, y que no sabía qué era la virtud, a diferencia de su interlocutor que sí lo sabía, o creía saberlo antes de la conversación con Sócrates, y la llegada a la aporía -enunciado que expresa o que contiene una inviabilidad de orden racional, inviabilidad que etimológicamente es un callejón sin salida-. Platón juega en griego con el término eúporon 'no tener problemas' y aporein 'problematizar', de donde la aporía. 
 
 
    *torpedo, es voz latina derivada del verbo torpere 'estar aterido, paralizado, inmovilizado', por la parálisis que causa su contacto, que es propiamente el nombre de un pez, siendo figurada la acepción militar que se le dio en el siglo XX como máquina de guerra con carga explosiva para echar a pique un bote que choca con ella o que entra en su radio de acción.  El término griego que utiliza Platón, y Menón en el diálogo es νάρκη (nárke), nombre del pez torpedo o raya electrizante y del efecto de adormecimiento y entumecimiento que se dice que produce, de donde deriva narcótico.

martes, 2 de julio de 2024

No laves tanto la ropa y come insectos (por el bien del Planeta)

    Los chalados del Foro Económico Mundial o, lo que es lo mismo, del World Economic Forum en inglés, que es la lengua del Imperio, aconsejan que se restrinja el lavado de ropa en beneficio de la salud del planeta, argumentando que las lavadoras multiplican las emisiones de dióxido de carbono, o, lo que es lo mismo, de CO2 o anhídrido carbónico, como se decía antes, y que eso es muy perjudicial porque fomenta el calentamiento planetario.
 
    Recomiendan, por ejemplo, lavar los vaqueros sucios, esa prenda universal y unisexual, una vez al mes como mucho, y otras prendas con menor frecuencia todavía. No sé si se darán cuenta de que el beneficio del planeta va en este caso en detrimento de nuestra salud e higiene personales, porque, según me dice una amiga médico, no lavar unos vaqueros sucios durante un mes, como aconsejan estos economistas metidos a salvapatrias planetarias, puede provocar irritaciones e infecciones cutáneas por la acumulación de sudor, bacterias y células muertas, así como problemas respiratorios al inhalar los gérmenes. Todo lo cual empeoraría las condiciones dermatológicas provocando eccemas o psoriasis. 
 
"Los científicos -¿qué científicos?- nos apremian a lavar menos la ropa para ayudar al planeta"
 
      Restringir actividades cotidianas como el lavado de ropa sucia puede tener un impacto negativo en nuestra salud. Durante la pandemia, sufrimos en nuestras carnes lo pérfido que es imponer medidas que carecen de una base sólida de evidencia científica (confinamientos, inoculaciones experimentales, obligación de mascarillas, distancia social...). No sé hasta dónde van a llegar estos chiflados del Forum, pero parece harto probable que el siguiente paso consistirá en aconsejarnos que restrinjamos el uso del agua para nuestro aseo personal, y que no nos lavemos tanto las manos, contra lo que nos aconsejaban durante la dichosa pandemia de Dios, que había que hacerlo como Poncio Pilatos compulsivamente con geles hidroalcohólicos o, en su defecto, con agua y jabón.
 

    Los fact checkers o verificadores de datos de Efeverifica afirman que Es falso que el fundador de Foro Económico Mundial (FEM), Klaus Schwab, quiera prohibir que la población lave sus pantalones más de una vez al mes, como afirman diversos mensajes en redes sociales basados en unas supuestas declaraciones de las que no existe registro. Vamos a ver, señores falsificadores, perdón, quería decir verificadores, Klaus Schwab, personalmente, puede que no haya dicho eso, que se sepa. Pero hay un vídeo en la Red del Foro Económico Mundial, que regenta dicho personaje, que aconseja explícitamente -no prohíbe, porque no tiene autoridad ninguna que se sepa- que se laven los vaqueros una vez al mes como máximo, porque constituye un lavado 'sostenible'. Se trataba de una recomendación y no de una petición formal para que los Estados impongan esta medida, es verdad, pero de ahí a decir que es falso que hayan dicho una cosa así va un trecho, porque aquí está el vídeo:

 
    Otra cosa que sugieren los locos chiflados del susodicho Forum es que hay que comer menos carne para salvar el planeta, y, en ese sentido, aconsejan que modifiquemos nuestros hábitos alimenticios, buscando en la ingesta de insectos una nueva fuente de proteínas saludables y ecológicas...
 

    Una propuesta generalizada de esta índole, aconsejar a toda la población que se vuelva insectívora, no tiene en cuenta las posibles reacciones alérgicas adversas de nuestros organismos. Al parecer, los alérgenos de los insectos pueden ser similares a los de otros artrópodos, como los crustáceos, que no sientan bien a todo el mundo, aunque para otros constituyan un manjar. Carecemos en este caso de los necesarios estudios de seguridad a largo plazo, dado que los insectos pueden ser, además, anfitriones de diversos huéspedes parasitarios, que podrían transmitirse al ingerirlos. A todo esto se añade, por si fuera poco, que comer insectos supone una repugnancia psicológica o línea roja, como dicen los políticos, difícil de salvar por tratarse de una barrera cultural. 
 
    Algunos supermercados españoles, buscando nichos de mercado, ya los comercializan. Son cuatros los que cuentan con la evaluación positiva por parte de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en la lengua del Imperio: Europan Food Safety Authority): gusano de la harina,  langosta migratoria, grillo doméstico y larva de escarabajo. De hecho, para los tres primeros la Comisión Europea ha dado ya luz verde a su comercialización. En cuanto al grillo doméstico, no,  por favor. Yo, que he criado muchos en mi infancia, sería incapaz de comerme uno, pero propondría, modestamente, en su lugar la ingesta de mosquitos, porque puede que de este modo consiguiéramos, antes de comernos a picotazos ellos, hacer que disminuya la malaria y las molestas picaduras en las noches de verano. 
 
 
    Hay quien achaca a estos políticos economistas del Forum su falta de legitimidad democrática, vamos, que no los ha elegido nadie, pero lo peor no es eso, lo peor es que sus consejos y recomendaciones carecen de fundamento lógico: apelar a la heroica tarea de salvación de un ente ideal como es el Planeta, así con mayúscula honorífica que lo diviniza -por no apelar a la Madre Tierra o a la Diosa Madre común primigenia- puede complicarnos a nosotros la vida hasta hacérnosla imposible. Pero lo malo es que este Forum adoctrina a nuestros políticos, que son sus jóvenes cachorros, siempre atentos a imponer sus ideas subordinando la política a la economía y al movimiento del dinero. 

lunes, 1 de julio de 2024

Pasando olímpicamente

    Fue el poeta satírico romano Juvenal el que acuñó por primera vez la enseguida celebérrima expresión "panem et circenses" como reproche crítico a sus compatriotas, que buscaban, como es natural y propio de todo bicho viviente, el alimento del cuerpo (los hidratos de carbono, en este caso),  y el entretenimiento del circo romano, lo que es más reprobable, como único nutriente del espíritu. 

    Pero la crítica que hacía Juvenal no se dirigía sólo a sus conciudadanos, al pueblo bajo e inculto, a la chusma del populacho que se conforma con las migajas de la limosna que le dan, sino al sistema político que favorece que sean así las cosas y no de otra manera.


    En efecto, era muy fácil en la antigua Roma manipular a la plebe -y eso no sólo lo sabían los políticos y emperadores, sino que además lo ponían en práctica demagógicamente- ofreciendo suministro gratuito de trigo,  para que no le faltara al pueblo el pienso de cada día, y organizando espectáculos circenses igualmente gratuitos (carreras de cuadrigas en el hipódromo, que era propiamente el circo, o también luchas de gladiadores en el anfiteatro, y eventualmente espectáculos teatrales de comedia y tragedia en el teatro, porque la cultura, ay,  también entra dentro de la sociedad del espectáculo y del espectáculo de la sociedad), para  pasto de entretenimiento y distracción de la gente, a la que convertían en una masa amorfa, sumisa y conforme con el orden social establecido.
 
 
    A lo largo de la historia de España, se ha actualizado varias veces este dicho de Juvenal como "pan y toros" (sobre todo en la oprobiosa dictadura de Franco, aunque la tauromaquia sigue desgraciadamente vigente),  y ahora en la democracia "pan y fútbol", o "subsidio de desempleo (vulgo paro o renta básica) y fútbol" (aunque del balompié ya se sirvió también el régimen anterior, y mucho, para amodorrar al personal, pero más ahora en esta época democrática "crítica" -de crisis- en la que los triunfos futboleros de La  Roja, que es la marca "España", ¡que acaba de clasificarse!, en la Eurocopa con la que nos intoxican y atosigan durante todo un mes, desde el 14 de junio hasta el 14 de julio del año en curso, sirven para alimentar el autobombo del patriotismo nacional y la autocomplacencia del chovinismo,  ocultando, de paso, nuestras miserias); y se actualiza también, abarcando sobre todo a los espectáculos que se retransmiten por la pequeña pantalla en horas de máxima audiencia, como "cerveza y televisión", o más modernamente, porque eso de la televisión ya está un poco anticuado, "cerveza y esmarfon", o lo que es lo mismo "agua de cebada fermentada y redes sociales en la micropantalla", o dicho de otra manera: paguitas e interné.

 

    Ahora que van a celebrarse y televisarse como se hace cada cuatro años, urbi et orbi, a bombo y platillo, los modernos juegos olímpicos, podríamos actualizar una vez más la expresión diciendo que  los medios de (in)comunicación (o de conformación de masas de individuos personales) nos ofrecen en vez de espectáculos circenses,  los olímpicos, las modernas olimpiadas que resucitó el barón de Coubertin para conmemorar y resucitar las que se organizaban en Olimpia cada cuatro años en todo el ámbito griego de la antigüedad.

    Y nos ofrecen cada cuatro años el pan y el circo de las olimpiadas en bandeja para que tengamos la sensación de que pasa algo, de que pasan cosas en el mundo,  fabricando innumerables noticias para pasto de los medios, cuando, por lo bajo, en lo hondo del corazón y las entrañas, lo que todos y cada uno de nosotros sentimos en nuestro fuero interno es que no pasa nadaNo pasa nada de nada. Absolutamente nada.  Nada en absoluto.
 
Corredor inmóvil de Claude Serre
 

    Por eso nos retransmitieron en 2012 los juegos olímpicos londinenses, en 2016 los brasileños de Río de Janeiro, en 2020 los japoneses de Tokio, y ahora en 2024 van a retransmitirnos, si no lo están haciendo ya, los de París,  para que creamos que suceden cosas y que asistamos nosotros a su espectáculo como meros espectadores que quieren que seamos  (nunca protagonistas, siempre espectadores y sólo espectadores pasivos) convirtiéndonos así en voyeurs impasibles, receptores y consumidores de imágenes en general y de la imagen en particular de la llama olímpica que se consume y nos consume.
 
    Todo este entretenimiento para las masas está institucionalizado, y mucho, porque los Juegos Olímpico son un negocio privado, no un bien común, sino una propiedad de la sociedad privada Comité Olímpico Internacional que tiene todos los derechos, incluyendo los de retransmisión por los medios de difusión, por lo que nos encontramos ante un comercio. 
 
La forma olímpica, Claude Serre (1991)
 
     Prueba de ello, por ejemplo, es que el Comité Olímpico Español, una asociación privada, que se rige por sus propios estatutos y reglamentos, de acuerdo con los principios y normas del Comité Olímpico Internacional, que es la entidad de tutela y control de sus actividades, recibe del gobierno español una concesión directa a título de subvención de hasta cuatro millones seiscientos cuarenta mil euros (4.640.000€) y el Paralímpico de dos millones novecientos veinticinco mil euros (2.925.000€) para sufragar gastos en los Juegos Olímpicos de París, como puede consultarse en el Boletín Oficial del Estado.  

  ¿Por qué recibe una institución privada una tan cuantiosa subvención del Estado? El artículo 48 de la Ley 10/1990, del Deporte, responde a esta pregunta porque le otorga, y no le faltan razones, "la consideración de entidad de utilidad pública". Y es lo que debemos preguntarnos: ¿Qué utilidad pública puede tener el Comité Olímpico Español si no es la de distraernos y entretenernos, creado hace más de cien años para contribuir “a la promoción y difusión de los ideales olímpicos”?

domingo, 30 de junio de 2024

Objeción de conciencia y deserción de las armas

    Desde el comienzo de la 'operación militar especial' que decretó el zar de Moscú, vulgo 'guerra de Ucrania', miles de ucranianos (o de ucranios, como prefiere el Periódico Global, alias El País) han cruzado ilegalmente la frontera para eludir el servicio militar obligatorio que los conduce inevitablemente al frente de combate a matar y acaso también a morir en defensa de la integridad territorial de su patria al servicio de la OTAN, la UE y el tío Sam, que está detrás de todo manejando los hilos de su títere, el presidente y actor NATO. Y han huido pese al confinamiento y la prohibición expresa que no permite salir del país a los varones en edades comprendidas entre los dieciocho y los sesenta años.  La edad de movilización, por otra parte, se redujo en abril pasado de los veintisiete a los veinticinco años, porque el ejército necesitaba carne más joven de cañón.
 
     Ucrania ha intensificado sus esfuerzos para impedir que sus súbditos escapen de la guerra a través de las fronteras y evadan el reclutamiento y el servicio militar obligatorio, tras conocerse que había oficiales que aceptaban sobornos a cambio de la exención, práctica que a las autoridades parece que les resulta difícil de erradicar, dada la superior autoridad y la seducción que ejerce la fuerza del dinero. 
 
 
Cartel que invita a unirse al ejército ucraniano

    Antes de la última campaña de movilización, se cree que más de 20.000 ucranianos habían huido del país para evitar la guerra, algunos de ellos nadando y ahogándose al intentar cruzar la frontera occidental de Ucrania hacia Rumanía.
 
    Otros se encierran en sus casas y rara vez salen a la calle para evitar ser reclutados, sobre todo cuando muchos de sus amigos ya han sido movilizados y algunos han caído en combate, es decir, han sido asesinados. 
 
    Según las nuevas directrices, los evasores del servicio militar obligatorio pueden perder su permiso de conducir, ver sus cuentas bancarias congeladas y sus propiedades confiscadas.
 
    Hablemos de dinero, aunque sea síntoma de 'mala educación' hacerlo porque supone reconocer expresamente que el dinero y no otra cosa mueve el mundo: la tarifa para salir ilegalmente de Ucrania es como mínimo de ocho mil euros. Eso es lo que deben pagar los que pueden hacerlo y no están hechos ni para matar a nadie, aunque sea ruso, que es el nombre del enemigo al que "ganaremos juntos" según la propaganda oficial, ni tampoco para morir por la falacia de la patria. 
 
"¡Nuestro ejército es nuestra VICTORIA! ¡Contribuye a GANAR!  ¡Juntos GANAREMOS!"
 
     Al parecer hay dos vías de escape: cruzar la frontera moldava utilizando un pasaporte falso, o presentarse como artista, categoría a la que ocasionalmente se le permite salir del país, pero ambas opciones cuestan dinero.  Otra posibilidad es un falso certificado médico, que se consigue previo pago, que acredite que el titular no es apto para el servicio de las armas, como sucedía también en la España de finales del siglo pasado hasta la desaparición del servicio militar.
 
    Y es que, aunque no quieren reconocerlo, más de dos años después de la invasión rusa a gran escala, las fuerzas armadas de Ucrania sufren una desesperada escasez de soldados. Es verdad que muchos miles de ucranianos se ofrecieron al principio como voluntarios para servir en el frente con el noble propósito de ayudar a mantener la independencia e integridad del país y repeler el ataque inicial siguiendo los eslóganes de "juntos ganaremos", pero muchos de ellos han causado baja muriendo y muchos otros han sido heridos en combate. No es menos cierto tampoco que desde el comienzo de la guerra, el reclutamiento ha sido criticado por ser caótico y estar empañado por la corrupción. 
     La objeción de conciencia al servicio militar es un derecho reconocido internacionalmente, consagrado tambiénen la Constitución de Ucrania. Pero cuando Rusia invadió el país, el actor NATO, títere de Guásinton, instituyó la ley marcial, y el derecho a un servicio alternativo que dispensara efectivamente del uso de las armas se evaporó entonces como por arte de magia.
 
 
     No es ningún secreto que Ucrania está perdiendo la guerra, si no la ha perdido ya, y que por eso ha cambiado la narrativa del relato oficial o story telling en la lengua del Imperio; ya no se trata de defender a Ucrania, sino de atacar a Rusia. Los países occidentales ya no envían armas defensivas, sino ofensivas, a la espera de enviar tropas. Ya lo dijo Stoltenberg: “Para defenderse de Rusia es necesario un contrataque”. Se ve que Montaña de Orgullo ha leído El arte de la Guerra, donde se expone la máxima orgüeliana avant la lettre de que 'la mejor defensa es un buen ataque'.

sábado, 29 de junio de 2024

Felix qui potuit rerum cognoscere causas

    Me he entretenido traduciendo los versos del elogio que hace Virgilio de aquel “que huye del mundanal ruïdo”, como diría fray Luis de León, “y sigue la escondida / senda, por donde han ido / los pocos sabios que en el mundo han sido”, al final del libro II de las Geórgicas (vv. 490-512), que siguiendo el consejo del maestro Epicuro al que aquí no se nombra por su nombre propio “vive oculto” (λάθε βιώσας), dedicado a estudiar la razón de las cosas.

Venturoso el que pudo saber la razón de las cosas / y hubo todos los miedos y el inexorable destino / pisoteado y estruendo raptor de avaro Aqueronte:

    Siempre se ha sospechado que se refiere, sin citarlo por su nombre propio, al epicúreo Lucrecio, que había escrito en latín De rerum natura ('Sobre el ser de las cosas'), un largo poema didáctico en hexámetros en seis libros donde elogia al maestro Epicuro y critica los crímenes de la religión. 

    Virgilio le denomina “felix”, (dichoso, feliz) porque llegó a conocer los fundamentos de las cosas y a poner a raya los miedos infundidos por la religión, negando la existencia del infierno, al que alude con el nombre del río Aqueronte,  que no permite que se vuelva a pasar una vez cruzado, al que le dedica el adjetivo de “avaro” porque infundiéndonos temor nos arrebata la vida.

afortunado también el que supo de dioses paganos: / Pan y el viejo Silvano y la hermandad de las ninfas.

    Pero tras esta primera bienaventuranza, viene una segunda que choca un poco con la primera. Frente al modelo de sabio, enarbola ahora el hombre sencillo de finales de la república y comienzos del imperio, dedicado a los “deos agrestis”, dioses paganos. Hay un doble macarismo que sugiere una ligazón de dos visiones incompatibles del mundo: la filosofía racionalista de Epicuro y un paganismo nostálgico y alejado de la religión oficial: Pan, Silvano y las ninfas, diosezuelos de segunda o tercera categoría, que no son dioses urbanos, sino divinidades campestres: Pan tiene patas y cuernos de chivo, y es el inventor de la flauta que lleva su nombre; Silvano, es un dios de los bosques (silua, en latín), como su nombre indica, y las ninfas eran divinidades femeninas que habitaban en los bosques y en las aguas de lagos y fuentes, nombre griego que origina un doblete latino que es lympha, que da origen a nuestro linfa “agua clara”, y que sugiere la indefinición femenina, el “uarium et mutabile semper femina”, que dirá el propio Virgilio aplicado a la reina de Cartago y a todas las mujeres, y que algunos tachan de dicho misógino porque sería, según su opinión, una visión negativa de lo femenino, y nimpha “procedente del griego νύμφη (nýmphe), que significaba 'mujer joven, novia', y secundariamente también 'clítoris' (de donde el helenismo ninfomanía, o apetito sexual insaciable en la mujer, según la docta Academia).

No le azoraron las fasces del pueblo ni púrpura regia / ni la discordia civil que mueve a traición al hermano / ni el intrigante dacio que baja desde el Danubio / ni el imperio de Roma y los reinos efímeros; ése / no del pobre se compadeció ni envidió al opulento.

    Mención especial merece el verso “No le azoraron las fasces del pueblo ni púrpura regia”. Al sabio y al hombre sencillo no le seduce el poder, al que se alude con dos expresiones: la púrpura de los reyes, es decir, el boato de la monarquía, y las fasces del pueblo, es decir, las fasces que otorga el pueblo, en lo que podemos considerar una alusión al régimen democrático: las fasces, origen etimológico del término fascismo, o fajismo, como prefería Unamuno, son el símbolo del imperio o poder militar consistente en un haz de varillas con un hacha, atado con unas cintas, que llevaban los lictores, que eran algo así como los guardaespaldas o acompañantes de los magistrados superiores. No le doblegó al sabio el poder del monarca, ni el otorgado por el pueblo.

 

     Al sabio no le conmueve la política nacional ni la internacional tampoco, que diríamos con palabras modernas: es decir, la guerra. Ni la guerra civil fratricida, ni el peligro de la guerra procedente de los márgenes del imperio, como en este caso de la Dacia, que pretendía invadir las provincias romanas de Misia y Tracia.

    Tampoco la división de clases: la compasión del que no tiene y la envidia del que tiene (se sobreentiende “lo que hay que tener para ser”, es decir, dinero).

Frutos tomó que las ramas y propios campos de suyo / sin cultivar le ofrecieron, no supo de férreas leyes / ni de locura del foro ni públicos los archivos.

    No cultivó la tierra, sino que tomó los frutos que esta le daba de balde, lo que choca en un poema como este de las Geórgicas, dedicado a promocionar la política de Mecenas, el ministro del emperador Augusto,  de vuelta al campo y a las actividades agrícolas y ganaderas. Además no vio nunca ni el foro -la capital del imperio, Roma, pero también el centro de cualquier ciudad organizada a su imagen y semejanza-, ni las leyes draconianas, ni los archivos públicos que se hallaban en el templo de Saturno, porque vivía alejado de la política, en su jardín epicúreo. 

    Otros ciega la mar desafían remando, y se lanzan / armas en mano, se meten en cortes y casas reales; / este arrasa de cuajo ciudades y humildes hogares / para en cáliz beber y yacer en purpúreo lecho; / otro acumula riquezas y duerme sobre oro que entierra; / uno se pasma oyendo discursos; a otro dejó boquiabierto / el redoblado en los graderíos aplauso de plebe / y senadores; bañados se gozan en sangre fraterna, / truecan su hogar y dulces umbrales por el exilio / y andan en pos de una patria que otro sol ilumine.

    Frente a la imagen del sabio idealizado, tenemos en la segunda parte del elogio la crítica de lo que hace la mayoría de la gente: desafiar el mar, es decir, viajar, y lanzarse a la guerra para obtener el botín que le permita dos lujos como beber en una copa que es una joya y yacer en un lecho de púrpura de Tiro, acumulando riquezas y guardando el oro bajo el colchón; unos (los electores) se quedan pasmados ante los discursos de los políticos profesionales que les piden su voto prometiéndoles el oro y el moro, otros (los elegidos) se sienten pagados con los aplausos que se traducirán en votos que les otorgan los electores, pero incurriendo en la guerra civil de la política nacional, lo que motiva a veces que tengan que huir al exilio buscando otra patria debajo del sol.

viernes, 28 de junio de 2024

¿Calidad docente?

  Ahora que se acaba el curso académico con la llegada de las oleadas de calor extremo, o sea, el verano al hemisferio norte -aestate pueri si ualent satis discunt 'en verano los niños estando bien bastante aprenden'-, que escribió nuestro Marcial-, saco a relucir un viejo editorial de El Periódico Global, alias El País, que conservo del sábado 14 de septiembre de 2019 y que no tiene desperdicio pedodemagógicamente hablando por su tremenda actualidad pese a lo llovido desde entonces. Llevaba por título “calidad docente”, y como subtítulo “Más tiempo en el aula no es garantía de mejor educación”, a lo que se añadía más adelante la coletilla especificativa “ni en el caso de los profesores ni en el de los alumnos”. 

    El editorial mencionaba el siguiente dato: Los escolares españoles de secundaria (…) tienen 1.054 horas lectivas al año, 246 más que los finlandeses y, en cambio, estos figuran desde hace años en los primeros puestos en los resultados de las pruebas de PISA, mientras que los españoles, pese a las mejoras de los últimos años, siguen en los puestos medios de la tabla. El hecho, sin entrar a juzgar la idoneidad de dichas pruebas, es incontrovertible: los escolares españoles tienen 246 horas lectivas al año más que los finlandeses, lo que a razón de 30 horas semanales supone ocho semanas y media o, lo que viene a ser lo mismo, dos meses al año más de clase, y no por ello obtienen mejores resultados que los nórdicos, sino, diría yo, peores precisamente por lo mismo. 



    En el citado párrafo hay un mensaje subliminal capcioso muy importante que no quiero que pase desapercibido. Se dice que los finlandeses figuran en los primeros puestos mientras que los españoles siguen en los puestos medios, pese a las mejoras de los últimos años. ¿A qué mejoras se refiere el periódico si los resultados siguen igual? ¿Qué mejoras son esas que no se ven por ninguna parte no sólo a juzgar por los rendimientos sino porque ni siquiera se mencionan para que podamos conocerlas? Se supone que los resultados de los españoles eran peores años atrás, pero se afirma que "siguen en los puestos medios", es decir, siguen siendo mediocres, pero se oculta que ni siquiera eran ni son los mismos ni muy parecidos en unas comunidades autónomas que en otras, observándose grandes diferencias y desigualdades entre ellas, como sigue habiendo todavía. El editorialista se ha sacado de la chistera, como vulgar taumaturgo ilusionista, el conejo inexistente de “las mejoras de los últimos años” para consuelo de los malos resultados. 

    Si es verdad que “más tiempo en el aula no es garantía de mejor educación”, como parece, quizá deberíamos cortar por lo sano y decir sin más: el tiempo de reclusión en las aulas o barracones no supone ninguna calidad docente per se, sino sólo más cantidad de tiempo invertido en el encierro forzoso -no se olvide la O de obligatorio, en el acrónimo de la ESO española-. Y deberíamos concluir: la educación no se imparte en las aulas o barracones, sino en casa, en la calle y en cualesquiera otros espacios ajenos a la enseñanza reglada. 
 

    Lo que sucede es que las aulas, que no dejan de ser jaulas -sólo hace falta ver los modernos recintos de los centros educativos españoles de primaria y secundaria, vallados como campos de concentración, conventos o cuarteles y vigilados por maestros y profesores que montan guardia de patios de recreo, y es que, como en la vieja mili española, los profesores y maestros hacen guardias, para quien no lo sepa- sirven para que los niños no estén tanto en casa y en la calle, sino para que pasen más tiempo entretenidos y aburridos en las jaulas y aprendan en consecuencia menos, cosa que no se debe, como insinúa el mentado editorial, al “envejecimiento acelerado” de la plantilla de docentes del sistema educativo español “que hace que en estos momentos dos de cada tres profesores tengan más de 40 años”, ya que, como se afirma más adelante, “la edad no es ningún impedimento para una excelente labor docente”, sino en muchos casos, digo yo, todo lo contrario, ya que, como dice el refrán popular, “más sabe el diablo por viejo que por diablo”. 

    Y si bien es verdad que “la entrada de profesores jóvenes bien preparados es un elemento especialmente importante” para conectar mejor e interactuar con las nuevas generaciones, como dice el editorial, es bastante discutible que los profesores españoles menores de 30 años, víctimas todos ellos a su pesar de la LOGSE y sucesivas actualizaciones y apepés prácticas como la LOCE, LOE, LOMCE, y LOMLOE estén en su mayoría y salvo honrosísimas y muy contadas  excepciones bien preparados.  

    La LOGSE, en efecto, estableció la escolaridad obligatoria hasta los 16 años, reduciendo el bachillerato de cuatro a dos años y permitiendo constitucionalmente a los reinos de democráticas taifas que eran las diversas comunidades autónomas construir sus propios currículos educativos, algunos en su lengua vernácula, lo que genera grandes y graves desigualdades, hasta el punto no ya de que no tengan el mismo nivel dentro de una misma asignatura unas y otras comunidades, sino de que ni siquiera se impartan las mismas materias. 
 


    Por poner un solo ejemplo que me resulta conocido de lo que estoy diciendo, en Castilla-León todos los alumnos (y alumnas, como añadiría innecesariamente por postureo feminista políticamente correcto la responsable de igualdad del centro, innecesariamente, digo, porque el género masculino, gramaticalmente hablando, es el no marcado, general o genérico de la oposición binaria) de 2º de Educación Secundaria Obligatoria cursan tres horas semanales de Cultura Clásica, que allí es una materia troncal, mientras que en Cantabria, y en el instituto donde yo trabajaba, sin ir más lejos, no la cursa a lo largo de toda la ESO nadie, y no estoy hablando de un centro pequeño. ¿Por qué? Porque aquí es una materia de las que llaman optativas de oferta obligatoria, sí, pero que nadie elige, porque prefieren otras de nombres y contenidos más atractivos, o que eligen muy pocos, como una alumna de Bachillerato de Humanidades que me contó, contrariada, que le dijeron que como sólo la había elegido ella en 3º de ESO, no podía cursarla dado que con un alumno no se formaba grupo: un grano no hace granero. 
 
We dont need no education, Gerald Scarfe


    El caso es que aquella alumna llegó al Bachillerato de Letras (o de Humanidades, como se llama ahora) sin haber cursado una materia fundamental para su formación cultural y para esos estudios como Cultura Clásica, cosa que no les importaba mucho a nuestros gestores, es más, que no les importaba en absoluto lo más mínimo, porque lo que pretendía el Ministerio de Educación y Formación Profesional y Deportes, como se llama ahora, según declaró la ministra que entonces lo regentaba, ignoro si sigue siendo la misma, es fomentar la efepé y, como decíamos el otro día, la educación física, para que nuestros futuros currantes estén sanos y saludables a fin de poder votar las veces que haga falta hasta que se les ocurra formar gobierno, y contribuir religiosamente al fisco con el diezmo de lo poco que ganen en el mercado de trabajo.  

jueves, 27 de junio de 2024

Pareceres LII

251.- De sacris et diuinis: ¿Hay algo sagrado? No lo sabemos, pero, en cualquier caso, si lo hay no está, desde luego, en los templos: ni en la mezquita, ni en la sinagoga, ni en la iglesia, ni en la pagoda. Quizá el fuego. Pero no el fuego real, sino el fuego de la razón, que diría Heraclito el efesio. El fuego de la razón es el único fuego incombustible. La sagrada piromanía no se orienta a rendirle culto al fuego purificador porque sí, ni a incendiar bosques ni a prender fuego a las iglesias como nuestros abuelos anticlericales o como hizo Eróstrato, el efesio, quemando el templo de Artémide, una de las siete maravillas de la Antigüedad. La sagrada piromanía es dinamitera de la fe, de cualquier fe. No cejará hasta ver cómo arde en llamas, pero no para destruir los edificios, sino la fe que los sustenta. Tampoco a las personas, sino la fe que las hace ser lo que son. En ese sentido hay que entender la frase que se atribuye al príncipe Piotr Kropotkin de que la única iglesia que nos ilumina es la que arde. 
 
252.- Psicoterapia. Ha sustituído a la confesión y la conversación íntima que eran actos gratuitos, por la mercantilización de la escucha. Ya no les contamos nuestros problemas a los amigos, sino que pagamos al psicoterapeuta/psicoanalista para que nos escuche oyendo el relato que hacemos de nuestra vida. El mens sana in corpore sano, que era un ruego que había que pedir a los dioses que nos concedieran al decir del poeta Juvenal, se ha convertido en un empeño y una obligación personal consistente en ir al terapeuta para lo primero y al gimnasio para lo segundo. Hay algo intrínsecamente perverso en pagar para que nos escuchen porque estamos capitalizando -mercantilizando- las relaciones humanas. El profesional psicoterapeuta, pese a su falta de interés por nuestro relato, nos insta a que le contemos el cuento. Tiene que escucharnos, que para eso le pagamos.
 
253. -Envejeciendo. Escribe o dice Borges en alguna parte: “No me duele la soledad: bastante esfuerzo es tolerarse a uno mismo y sus manías. Noto que estoy envejeciendo, un síntoma inequívoco es el hecho de que no me interesan o sorprenden las novedades, acaso porque advierto que nada esencialmente nuevo hay en ellas y que no pasan de ser tímidas variaciones”. Con estas declaraciones revitaliza dos tópicos: el clásico de nada nuevo bajo el Sol, y el de cuanto más cambian las cosas, más permanecen idénticas a sí mismas, pues las variaciones son meramente cosméticas, superficiales. 
Anciano, Ulpiano Checa (1860-1916)
 
254.- Refugios climáticos.  No es un bulo el que en un parque de frondosos árboles ponga un cartel en alguna de las lenguas peninsulares que diga: Refugio climático. Por ejemplo el Ayuntamiento de Barcelona, con la siguiente aclaración: Utilitza aquest espai per protegir-te de la calor. Hasta ahora no parecía necesario que el ayuntamiento ilustrara a los pobres contribuyentes, sobre lo que hay que hacer para protegerse del calor. Hace cuarenta años, los sevillanos se refugiaban en el Parque María Luisa en las tardes de calor. Las calles de la ciudad, recuerda un sevillano, estaban desiertas y el parque a rebosar. Ahora, sin embargo, la gente pasea por la Avenida de la Constitución a las cuatro de la tarde con toda la calor de un sol de justicia y le echa la culpa al cambio climático de Dios que lo fundó. En el Paleolítico inferior, y mucho antes no había cartelitos, y nuestros ancestros, como todos los animales, sabían resguardarse del frío y del calor. Pero ahora nuestros alcaldes y ediles nos consideran menos inteligentes, y de hecho nos llaman tontos a la puta cara, -y tal vez tengan algo de razón- a la vez que están demostrándonos lo mucho que nos quieren y que nos cuidan, porque no quieren que muramos víctimas de las inclemencias climáticas. Imagino que en breve crearán otros refugios para guarecernos de los bombardeos.
 
255.- Reclamo publicitario: El que la publicidad comercial, que ha dispuesto tradicionalmente del cuerpo femenino como reclamo, disponga ahora tanto de modelos masculinos como femeninos supone, desde luego, un trato igualitario, pero eso no quiere decir que sea positivo, sino todo lo contrario, porque no conlleva ninguna liberación de los estereotipos masculinos o femeninos o modelos de belleza que se imponen como cánones, que sería lo justo y deseable, sino todo lo contrario. La liberación sería que no hubiera publicidad (mercantil) y que de ese modo los cuerpos pudieran liberarse de los corsés que les impone el mercado para parecerse al ideal, porque el ideal, que es el deseo, está muy lejos de la realidad, que es mentira.
 

miércoles, 26 de junio de 2024

SFD "Síndrome de Fatiga Democrática"

    ¿Padece usted acaso lo que David van Raybrouck, historiador cultural y arqueólogo belga, autor del libro "Contra las elecciones" de muy recomendable lectura, ha dado en llamar el “síndrome de fatiga democrática”, o todavía aguanta estoicamente con resiliencia, como Dios o la corrección política mandan, la farsa demagógica basada en la santificación del sistema representativo electoral que reduce la democracia a las elecciones de unos representantes que no nos representan? ¿Su actitud ante la convocatoria de unas elecciones municipales, autonómicas, nacionales o europeas, se mantiene en el sano escepticismo popular o padece ya una reacción alérgica de considerable intolerancia? 
 
 
    ¿No está de acuerdo con la reflexión de Rousseau de que el pueblo inglés (y para el caso el suyo al que pertenezca también) piensa que es libre y se engaña, porque sólo es libre para la elección de los miembros del parlamento, ya que tan pronto como los ha elegido vuelve a ser esclavo? ¿No ha pensado alguna vez que mientras haya elecciones y los gobiernos cambien, el debate electoral es un espectáculo rigurosamente controlado y dirigido por unos grupos rivales que se dedican a persuadirle abordando solamente una pequeña gama de cuestiones sociales previamente seleccionadas por esos grupos, y que usted representa solo un papel pasivo, inactivo e incluso apático respondiendo sólo a las preguntas que se le formulan? 
 
    ¿No ha sospechado nunca que más allá de este espectáculo del juego electoral, la política se desarrolla entre bambalinas mediante la interacción entre los Gobiernos elegidos y unas élites que, de forma abrumadora, representan los intereses de las empresas?   
 
 
    ¿No cree que lo que se podría llamar el "Síndrome de Fatiga Democrática", según David Van Raybrouck, no está provocado tanto por los votantes, los políticos o los partidos, sino en gran medida por el propio proceso electoral que se reduce al voto y a la caza del voto por los profesionales?
 
    ¿No ha pensado que las llamadas elecciones democráticas no son un medio de participación de la gente, sino un fin en sí mismo, un dogma de fe con un valor inherente e inalienable? ¿No ha dicho alguna vez que la democracia no puede reducirse a lo que de hecho se reduce: a la consulta periódica cada cuatro o cinco años a un electorado que debe decantarse entre las opciones previas que se le dan, y se acabó, y que si sus elegidos no representan su voluntad, olvídese del asunto y no vuelva a votarles en las siguientes elecciones? 
 
    Todas estas preguntas se las hace Van Raybrouck y frente al problema de que nuestros representantes no nos representan, propone un remedio muy antiguo: la reactivación del sistema de lotería, como se hacía en la antigua Atenas. Algo que entre nosotros ya había propuesto Ángel Cappelleti, como dimos cuenta en su momento, que abogó por que en lugar de realizar costosas campañas electorales se sortearan los cargos públicos como los premios de la lotería, reactivando la ticocracia ateniense, neologismo compuesto de τύχη (týche "suerte, azar") y κρáτος ("dominio, poder"), facultándoseles para estudiar un tema particular como representantes aleatorios de toda la comunidad.   Este procedimiento no deja de tener un fundamento racional, si se supone que todos los hombres somos iguales e igualmente aptos (o ineptos, según se mire) para gobernar.    
    
   
     Lo peor y lo mejor (según se quiera ver)  del libro de Van Raynbrouck, publicado originalmente en neerlandés en 2013 con el título Tegen verkiezingen: 'Contra las elecciones',  y entre nosotros por Taurus en 2017, traducido por Marta Mabres Vicens, es la portada iconoclasta y paradójica de la edición española, que pretende "salvar la democracia" destruyendo el sistema electoral.
 
   El movimiento Occupy Wall Street, inspirado en el 15M madrileño, hizo suyo el eslogan “Somos el 99 por ciento”. Los occupiers mostraban su descontento con la democracia representativa: "En el Congreso afirman que su objetivo común es servir al pueblo estadounidense, pero en realidad se trata lucha de poder entre partidos políticos. Nuestros representantes elegidos [...] solo representan la perspectiva de las personas que pertenecen a su adorado partido y la de la élite acomodada que les llena los maletines durante las campañas, naturalmente en orden inverso de prioridad. Esto nos lleva a la denuncia más importante del 99 por ciento: «Nuestros representantes no nos representan»".  

    Aquí, mientras esté disponible el vídeo en la plataforma que lo aloja, se puede escuchar en inglés la conferencia del autor "¿Por qué las elecciones son malas para la democracia?"  presentando la traducción inglesa de su obra en el Hannah Arendt Center Bard College. 

martes, 25 de junio de 2024

Mezcolanza

Economía política y política económica 
   Se atribuye a Mark Twain la siguiente definición: “Un banquero es alguien que te presta un paraguas cuando hace sol y te lo quita cuando empieza a diluviar”.
 
Ucrania estudia una posible exención del servicio militar y la consiguiente movilización de sus súbditos a cambio de una mayor contribución económica al Estado.
 
La reestructuración tarifaria para mejora de eficiencia energética y logro de objetivos de transición ecológica (sic) es, vulgo, que sube el precio de la luz.
 
El virus

"De la pandemia hemos salido con vacunas, del calentamiento global no va a ser tan fácil", dijo la inmunóloga retornando a los medios como la gripe de las aves.
 
¡Madre de Dios! Encerraron y obligaron a ponerse una inyección experimental a miles de millones de personas para protegerse de una amenaza biológica inventada.
 
La necia viróloga lleva un pequeño aparato medidor de CO2 en el bolso que no duda en sacar cuando percibe que “el aire está ya por muchas personas respirado”.
 
 ¿Cuántas veces habrá que revacunarse para descubrir al fin y a la postre que la vacuna milagrera es una pócima fallida que provoca graves efectos 'secundarios'?
 
Cambio climático
 
 
Hace fresco a pesar del calentamiento planetario esta mañana de junio, cosa que hay que achacar al cambio climático, preludio sin duda de la futura glaciación.
 
La Agencia Estatal de Meteorología informa de que hemos disfrutado del mes de mayo más caluroso jamás registrado, y yo, con lo friolero que soy, sin enterarme.
 
Llegan oleadas de calor extremo al hemisferio norte desde Canadá a la India y Arabia Saudita. Suben las temperaturas. Entra el verano con fatales consecuencias.
 
 Guerra y paz
 Aplaudo a los activistas que ocuparon una fábrica que suministra armas a Israel, pero habría que hacerlo siempre, al margen de adónde vaya a parar el armamento.
 
La 'paz justa' que propone no es sino la continuación de la guerra promovida y apoyada por sus proveedores, burla sarcástica camuflada de propuesta diplomática.
 
Más de veinte mil nuevos empleos a tres mil quinientos euros al mes: la industria de Defensa española quiere doblar su plantilla ante la nueva ola de inversión.
 
Juzgar a alguien por crímenes de guerra en cualquier guerra es como poner multas de velocidad en la carrera del campeonato mundial de Fórmula Uno a los pilotos. 
 
  La corte del rey
  Con motivo del décimo aniversario de la coronación, la prensa cortesana halaga sin empacho hasta la hez al monarca, legítimo heredero de la oprobiosa dictadura.
 
Sólo un periódico denuncia que la Casa Real ha gastado más de medio millón de euros en fiestas y comidas desde que el monarca es rey, el dispendio de la década.
 
El Rey de las Españas promete en su gira por las repúblicas bálticas una batería de misiles a Estonia y apoyo a Lituania y Letonia frente a Rusia y su amenaza.
 
Varia
 ¿Cómo podemos ser tan distintos los unos de los otros, y cómo es posible al mismo tiempo, valga la paradoja de la contradicción, que seamos tan tan parecidos? 
 
  La fundación de un conocido banco reúne a doce filósofos y les pregunta hacia dónde camina el ser humano, presuponiendo que hay un destino y que hay humanidad.
 
Ataque ad hominem. Escribe Paul Valéry en alguna parte que cuando alguien no puede rebatir lógicamente un razonamiento, ataca personalmente a quien lo razonó.
 
En la vida abstracta, no cuenta la propia experiencia; prevalecen las construcciones teóricas que consideran verdadero lo que no tiene relación con lo que pasa.
 
La palabra más indefinida de todas es “yo”, porque se refiere a cada uno, que es diferente cada vez que la pronuncia y, al mismo tiempo, es igual que los demás.
 
El pastor gritaba que venía el lobo para amedrentar a las ovejas dentro del redil... pero el que las llevó al matadero no fue el lobo feroz, sino el pastor. 
 
 La Iglesia abre, a fin de acoger a sus hijas descarriadas que deseen emprender el camino de vuelta a la casa del Padre, sus entrañas como Madre de misericordia.
 
 (Leyendo a Elias Canetti) Si el niño pudiera adivinar el emputecimiento que va a alcanzar, en vez de crecer se volvería cada vez más pequeño hasta desaparecer.