martes, 28 de abril de 2026
Poesía popular
lunes, 23 de febrero de 2026
Revocación de la orden de destierro del poeta Ovidio
Maeonides nullas ipse reliquit opes".
Motus eram dictis, totoque Helicone relicto
scribere conabar uerba soluta modis.
Sponte sua carmen numeros ueniebat ad aptos,
et quod temptabam dicere uersus erat.
Me convencía lo dicho y, dejando de lado las Musas,
jueves, 4 de septiembre de 2025
Unos versos sáficos
Un papiro nos devolvió en 2004 estos versos griegos de la poetisa Safó oriunda de la isla de Lesbo y, por lo tanto, lesbia y lesbiana avant la lettre. La palabra “lesbiana”, por cierto, es un galicismo. El gentilicio castellano propio sería "lesbia", como el pseudónimo que utilizó Catulo para su amada Clodia. Lesbiana, según la docta Academia, es la mujer que ama a otras mujeres, y aparece encabezando el nombre del colectivo LGTBI.
Elefthería Arvanitaki canta con su espléndida voz un poema de Safó. El vídeo está hecho, además, con cuadros sugerentes de J. W. Waterhouse. Disfrutadlo.
domingo, 22 de junio de 2025
Dicen que no hablan
viernes, 21 de marzo de 2025
Recordando a Safó (en el día mundial de la poesía)
La poetisa escribió poemas de amor a otras mujeres, porque amaba a las mujeres, sin que eso supusiera un encasillamiento previo bajo ninguna etiqueta de "homosexualidad" aún, en el siglo VIII antes de nuestra era, en un mundo sobre el que todavía no se proyectaba la sombra de la cruz de Cristo. Escribía en dialecto griego eolio, y fue considerada por los antiguos la décima Musa.
ὕμμες πεδὰ Μοίσαν ἰ]οκ[ό]λπων κάλα δῶρα, παῖδες,
σπουδάσδετε καὶ τὰ]ν φιλάοιδον λιγύραν χελύνναν∙
ἔμοι δ’ἄπαλον πρίν] ποτ’[ἔ]οντα χρόα γῆρας ἤδη
ἐπέλλαβε, λεῦκαι δ’ ἐγένοντο τρίχες ἐκ μελαίναν∙
βάρυς δέ μ’ ὀ [θ]ῦμος πεπόηται, γόνα δ’[ο]ὐ φέροισι,
τὰ δή ποτα λαίψηρ’ ἔον ὄρχησθ’ ἴσα νεβρίοισι.
τὰ <μὲν> στεχανίσδω θαμέως∙ ἀλλὰ τί κεν ποείην;
ἀγήραον ἄνθρωπον ἔοντ’ οὐ δύνατον γένεσθαι.
καὶ γάρ π[ο]τα Τίθωνον ἔφαντο βροδόπαχυν Αὔων
ἔρωι φ αθεισαν βάμεν’ εἰς ἔσχατα γᾶς φέροισα[ν,
ἔοντα [κ]άλον καὶ νέον, ἀλλ’ αὖτον ὔμως ἔμαρψε
χρόνωι πόλιον γῆρας, ἔχ[ο]ντ’ἀθανάταν ἄκοιτιν.

Otro poema de la misma autora: La Luna y las Pléyades.
domingo, 2 de marzo de 2025
¿Cómo suena Chéspir?
jueves, 3 de octubre de 2024
Tres palabras griegas: poema, poeta, poesía.
-Pero también –continuó ella- sabes que no se llaman creadores, (ποιηταί, latín, poetae), sino que tienen otros nombres y que a una parcela separada de toda la creación (ποιήσις, latín poesis), la relativa a la música y los versos, se la denomina con el nombre del todo. Pues sólo a eso se llama “poesía” (ποιήσις, latín poesis), y “poetas” (ποιηταί, latín, poetae) a los que poseen esa parcela de la creación (ποιήσις, latín poesis).
La poesía devuelve al lenguaje su magia primigenia, convierte a las palabras en palabras mágicas, susceptibles de suscitar presencias y de resucitar, como la música de Orfeo, la música de verdad, a los muertos. La poesía nos lleva más allá.
Una de sus florituras más importantes es la metáfora, o la transferencia, dicho a la latina, y no me refiero a la operación bancaria en que se transfiere dinero de una cuenta a otra sino a la traslación del sentido de una palabra a otra, en virtud de una comparación tácita que rompe el principio filosófico de identidad A=A sobre el que se basa nuestra lógica aristotélica, dado que la poesía nos lleva más allá y nos dice, por ejemplo, A=B: las perlas del rocío, la primavera de la vida...
Vivir sin música no es vivir: no se puede vivir ἄμουσος, sin música, ajeno al arte de las Musas, porque la música es lo único que consigue, como Orfeo, que había sido tocado por el amor de Eurídice, hacernos salir del averno de la realidad y convertir nuestra existencia en vida de verdad, hacernos revivir, volver a vivir.
miércoles, 22 de mayo de 2024
Poesía cargada de futuro
Me entero de que el hijo de Lucy la pastelera ha publicado un poemario que se titula “Poesías de combate”. Según la noticia del periódico local se trata de “versos libres que no guardan una métrica”, lo que ya me parece mala cosa: versos libres de las ataduras rítmicas y prosódicas que los convierten en versos, o sea, prosa corriente y moliente, vulgar, escrita en renglones truncados.
Cuarenta poemas, en palabras del autor, que constituyen “una poesía urbana de lenguaje punk y cotidiano pero agresivos para romper la idea frágil del poeta convencional”. Me recuerda a la poesía llamada social de un Gabriel Celaya, por ejemplo, que se cultivó en España durante la dictadura, y que cantaba Paco Ibáñez, aquella poesía concebida como un arma "cargada de futuro", cargada y por lo tanto condenada a la maldición del futuro que nadie ha visto nunca ni verá, y al compromiso político con el "partido" hasta mancharse a lo Jean Paul Sartre las manos: Maldigo la poesía concebida como un lujo / cultural por los neutrales / que, lavándose las manos, se desentienden y evaden. / Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.
Recuerdo a su madre, a Lucy la pastelera, una mujer que siempre, según sus propias palabras, lo había visto todo negro, y no sin razón, pero que cuando se casó comenzó a verlo todo blanco, como si hubiera caído una copiosísima nevada. Siempre me pareció esto tan simple, que imaginaba yo su noche de bodas, su luna de miel, vestida como novia de blanco impoluto, y rodeada de un merengue empalagoso y pastelón que salía de la manga pastelera de su marido y que caía en forma de copos de nieve resplandeciente sobre el lecho nupcial donde se consumaba el matrimonio del que nueve meses después nacería puntualmente el poeta roquero y maldito que, como reacción contra el optimismo materno, iba a verlo todo negro y a protestar por ello, y a combatirlo con sus presuntos versos, rompiendo con "la idea frágil del poeta convencional".
Tanto la madre optimista como el vástago pesimista y poeta social roquero olvidan que las cosas no suelen ser de ordinario ni tan blancas ni tan negras, sino todo lo contrario. Y no unas veces una cosa y otras otra, sino las dos cosas a la vez y al mismo tiempo, por lo que no hay muchas razones ni para el optimismo ni para el pesimismo, porque no se sabe.
domingo, 14 de enero de 2024
Soy nadie
Soy nadie es uno de los poemas breves más conocidos de la norteamericana Emily Dickinson (1830-1886), en el que exalta la gloria de ser un don Nadie, del que hay dos versiones, la manuscrita y la publicada inicialmente en 1891, que traduzco aproximadamente conservando ritmo yámbico y rimas:
El manuscrito de la autora presenta algunas variantes, como puede comprobarse en el Emily Dickinson Archive, que no alteran sin embargo el sentido de un poema que viene a decirnos que el anonimato es preferible al renombre de la fama, y que invita al lector a sumergirse en un nosotros común que se opone a un ellos, los que son alguien.

jueves, 27 de julio de 2023
Un poema de Guol Güitman
Me ha parecido muy bello el poema, o más bien prosa poética, de Guol Güitman (1819-1892) When I Heard the Learn’d Astronomer. Se considera al poeta norteamericano el padre de la poesía moderna y del verso libre de la camisa de fuerza de la condición versificatoria, es decir de la prosa poética, donde 'poética' quiere decir bella, una pequeña narración que narra una experiencia personal, sencilla, utilizando algunos recursos estilísticos como, por ejemplo, en este texto la repetición de "when" ("cuando").
When I heard the learn’d astronomer,
When the proofs, the
figures, were ranged in columns before me,
When I was shown the
charts and diagrams, to add, divide, and measure them,
When I
sitting heard the astronomer where he lectured with much applause in
the lecture-room,
How soon unaccountable I became tired and
sick,
Till rising and gliding out I wander’d off by myself,
In
the mystical moist night-air, and from time to time,
Look’d up
in perfect silence at the stars.
Ciudades oscurecidas (Nueva York), fotografía de Thierry Cohen (2010)
Cuando escuché al experto astrónomo,
Cuando tuve las pruebas,
las cifras, dispuestas en columnas ante mí,
Cuando me
enseñaron los mapas y los diagramas, para sumarlos, dividirlos,
medirlos,
Cuando sentado escuchaba al astrónomo mientras
disertaba con gran aplauso en el salón de conferencias,
Qué
inexplicablemente pronto me cansé y me puse enfermo,
Hasta que
levantándome y escabulléndome me alejé solo,
En el aire,
místico y húmedo, de la noche, y de cuando en cuando,
contemplaba en
perfecto silencio las estrellas.




















