jueves, 4 de junio de 2026
Que no somos libres
martes, 17 de marzo de 2026
"Soy libre"
La segunda parte de la frase να κάνω ό,τι θέλουν "na káno ó,ti théloun" nos depara una sorpresa final: esperaríamos να κάνω ό,τι θέλ "na káno o,ti thélo", que es lo habitual cuando alguien proclama su propia libertad: "soy libre de hacer lo que quiero o lo que me dé la gana", como si fuera garantía de libertad someterse al yugo de la propia voluntad, cuando, además, la mayoría de las veces ni siquiera sabemos lo que queremos, pero lo que dice es aparentemente otra cosa: de hacer lo que quieren.
Nuestro no menos genial y llorado Forges desarrolló este mismo y trascendente asunto de la libertad humana en una célebre viñeta de abundante texto y no menos gracia, en la que el personaje no solo declaraba que era libre, sino que insistía en ello ante el marco incomparable de una puesta de sol o, tanto da, de un amanecer:
Dijo Horacio en una frase que se ha hecho famosa: "quid rides? mutato nomine de te / fabula narratur" (Sátiras, 1, 1, vv.69-70): ¿De qué te ríes? Cambiado el nombre, a ti se refiere la historia. Parafraseando a Horacio podríamos decir: "De nobis fabula narratur". La historia habla de todos y cada uno de nosotros: hagamos lo que queramos o lo que quieran las altas instancias de nuestra alma personal o los demás, tanto da, no somos libres como habitualmente proclamamos.
viernes, 17 de octubre de 2025
Cárceles

sábado, 16 de agosto de 2025
No hay libertad en Granada
lunes, 30 de septiembre de 2024
Liberty y Freedom
El inglés no es una lengua románica o romance, es decir, derivada del latín, que era la lengua del Lacio y de Roma, como son el italiano, el francés o el castellano, pero más de la mitad de su vocabulario (el 62% según algunos estudios y estimaciones) es de origen latino, tomado directamente del latín como préstamo, o bien a través del antiguo francés que hablaban los normandos y que fue la lengua oficial de Inglaterra durante varios siglos.
La famosa estatua de la Libertad de Nueva York, una alegoría femenina que a modo de faro ilumina el mundo, se denomina con el nombre latino Statue of Liberty. Fue un regalo de Francia a los Estados Unidos de América, obra del escultor francés Frédéric Auguste Bartholdi, en 1866, y hoy es uno de los monumentos más famosos y emblemáticos del mundo.
La espada me recuerda la imagen, ciertamente kafkiana pero no por ello poco significativa, que nos presenta Franz Kafka en su novela América, donde, cuando describe a Liberty, la estatua de Nueva York, la primera visión que tenían los inmigrantes europeos al llegar a los Estados Unidos tras haber cruzado los mares, cambia la antorcha que enarbola en su diestra y que ilumina al mundo por una significativa espada. Freedom porta también, sobre la cabeza, un yelmo militar coronado de estrellas y una cresta de plumas. Debajo de ella puede leerse la divisa "E pluribus unum", "De muchos uno", que hasta 1956 fue considerado el lema de los Estados Unidos de América, pero a partir de entonces fue sustituido por "In God we trust", "confiamos en Dios", es decir, en el Dinero, que por eso figura en los billetes de dólar.
miércoles, 5 de junio de 2024
Álbum de cromos con mensajería
Tenemos que estar preparados para salvar a la humanidad de la próxima pandemia, dice la Organización Mundial de la Salud, que sabemos que va sin duda a suceder.

miércoles, 17 de abril de 2024
Pensamiento positivo y negativo
jueves, 30 de noviembre de 2023
Mercado de esclavos

castellano | francés | portugués | italiano | rumano | alemán | inglés |
esclavo | esclave | escravo | schiavo | sclav | Sklave | slave |
Et j'ai acheté des oiseaux
Pour toi
mon amour
Je suis allé au marché aux fleurs
Et j'ai acheté des fleurs
Pour toi
mon amour
Je suis allé au marché à la ferraille
Et j'ai acheté des chaînes
De lourdes chaînes
Pour toi
mon amour
Et puis je suis allé au marché aux esclaves
Et je t'ai cherchée
Mais je ne t'ai pas trouvée
mon amour
sábado, 26 de marzo de 2022
El Parque de la Libertad
Una viñeta del inigualable Joaquín Salvador Lavado, alias Quino (1932-2020), que podría titularse El Parque de la Libertad simboliza mejor que ninguna otra nuestra sociedad actual: un niño y su hermano pequeño contemplan un grupo escultórico que representa, bajo una alegoría femenina, la Libertad.
Algunos de sus símbolos son indiscutibles: por ejemplo el gorro frigio de los revolucionarios franceses y de los libertos romanos que reflejaban con dicha prenda su estatuto de libertad recientemente adquirida, las cadenas rotas de sus manos, y la antorcha que ilumina el mundo y sostiene en la diestra, como la célebre estatua neoyorquina. La libertad va acompañada de tres personajes de menor estatura: un hombre con una palma que representa la victoria, otro con un apero de labranza que recibe muchos nombres (pala de ganchos, horca, horquilla)... y una mujer con la cabeza cubierta por un pañuelo y una criatura en sus brazos: representan, sin duda, el pueblo llano que es guiado por la Libertad, cuyo tamaño duplica el del pueblo. Recuerda este grupo escultórico, salvando las distancias, al célebre cuadro de Delacroix: La libertad guiando al pueblo. La libertad de Delacroix enarbola un arma y la bandera tricolor. El pueblo también está armado. La visión de Quino es más amable: no hay banderas que simbolicen la nación y el nacionalismo ni armas. La libertad de Quino tampoco va a pecho descubierto, pero su actitud de guía del pueblo es inconfundible.
¿Qué nos sugiere Quino? Que la Libertad, uno de los valores más importantes, si no el que más, sobre los que dice asentarse nuestra sociedad, brilla paradójicamente por su ausencia.
En otra
viñeta más sarcástica con cierta dosis de
humor negro aunque siempre amable, Quino sugiere lo mismo: Los agentes están poniendo multas a diestro y siniestro. Los ciudadanos, que están haciendo cosas que pudieran estar prohibidas, no saben si lo están o no. Un rótulo les pregunta burlón: ¿A que no saben prohibido qué?

jueves, 17 de febrero de 2022
Del triunfo y victoria de la Ciencia
La ciencia progresa que es una barbaridad, como decía el otro, pero el progreso de la ciencia consiste en mejorar sus explicaciones con la pretensión de llegar a una explicación que sea definitiva y verdadera para lo que debe contradecirse constantemente, tarea inacabable. Las cosas necesitan explicaciones y de buscarlas se encarga la ciencia, pero esas explicaciones no se encuentran en las cosas mismas, sino en el lenguaje que habla de ellas. La causa -origen de nuestra palabra cosa- "es algo siempre escurridizo, que nunca deja de resbalar entre pertenecer a la esplicación (sic) de las realidades o pertenecer a las realidades que ella esplica (sic)", como dice Agustín García Calvo en los prolegómenos a su traducción de De rerum natura de Lucrecio. De ahí que se recurra a la multicausalidad, es decir, en lugar de buscar una única causa supuestamente verdadera se presentan varias causas que se saben esencialmente falsas para no dejar las cosas sin explicación. Pero el problema no reside en encontrar la causa, sino la cosa, que se da por supuesta, o sea, que suponemos que está ahí, independientemente de la palabra que la nombra y que la crea. Y eso es mucho suponer.
El triunfo de la Ciencia, Jordan Henderson
Jordan Henderson se hace eco en dos de sus obras del triunfo y de la victoria de la Ciencia, con mayúscula como corresponde a su apoteosis, ya que es la nueva Religión, sobre la libertad y la verdad respectivamente. En primer lugar, el Triunfo de la Ciencia, en el que una alegoría de la Ciencia, personificada como una mujer con bata blanca, mascarilla, guantes y gafas sanitarias y una espada ensangrentada ha cortado la cabeza a otra y la enarbola con su mano derecha recordándonos la escultura de Perseo con la cabeza de Medusa de Benvenuto Cellini.
La mujer, que yace decapitada en el suelo y que es pisoteada por la Ciencia, es, según el artista, Libertas, una vieja diosa romana que personifica la Libertad. El aura de luz que desprende su cabeza, ese sol luminoso, subraya la idea de triunfo. Un pie de la Ciencia triunfante pisa a la Libertad, que llevaba en la mano un bastón con un gorro frigio -de color rojo, como el de los libertos en la antigüedad, y los revolucionarios franceses en la edad moderna. Con el otro pie la Ciencia pisotea una serpiente que, enroscada sobre el báculo de Asclepio o Esculapio representa la vieja medicina curativa que también ha sido derrotada, al igual que la libertad. Un gato con el lomo erizado contempla, como nosotros, el horror de la escena.
La Victoria de la Ciencia, Jordan Henderson
En
segundo lugar, la
Victoria de la Ciencia. El
mismo motivo: una mujer con las mismas características que la otra,
sólo que ahora levanta su espada ensangrentada, pisotea a otra, a
la que ha decapitado, y que representa a VERITAS, la Verdad en
latín. Si alguien se pregunta por qué estas alegorías de la ciencia, la libertad y la verdad son mujeres, se debe sin duda a que en latín los tres términos eran de género gramatical femenino SCIENTIA, LIBERTAS Y VERITAS, género gramatical arbitrario que conservan en castellano. Un papel en sus manos lleva escrita la palabra TRUTH para que
no quepa duda de que lo que ha vencido la Ciencia es la verdad, por
lo que podemos reinterpretar esta alegoría como el triunfo de la
mentira. La Victoria resulta más macabra y terrorífica, si cabe, que el Triunfo porque no tiene como trasfondo un paisaje natural. La sangre también abunda más tanto en el suelo como en la bata blanca. La mujer con la bata blanca no sólo representa en ambos cuadros el triunfo y la victoria de la Ciencia, como dice el título de los lienzos, sino que sugiere además que el crimen se ha cometido en nombre de la medicina y la sanidad.
Viene a decirnos con estos dos óleos el artista que la Ciencia no es ni liberadora ni verdadera, sino todo lo contrario: se alza sobre los cadáveres de la Libertad y de la Verdad, que han sido asesinadas y son por ella pisoteadas. No tiene ningún sentido contraponer Ciencia y Religión, porque la Religión del siglo XXI es la Ciencia, y de la nueva fe religiosa se puede decir, como de la vieja, que es el opio del pueblo, y que en nombre de ella, como dijo Lucrecio, se han cometido "scelerosa atque impia facta", acciones criminales y despiadadas.
domingo, 15 de agosto de 2021
De la servidumbre voluntaria










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