miércoles, 13 de agosto de 2025
Doctores tiene la Ciencia
martes, 12 de agosto de 2025
Efecto mariposa (dando en el clavo)
Lágrimas de san Lorenzo

Mediada ya la noche, / la luna llena / de agosto alumbra el cielo, / Selene espléndida.
Una infinita lluvia / cae de estrellas. / ¿Son las lágrimas, acaso, / benditas perlas
de san Lorenzo asado / a viva fuerza / en la parrilla ardiendo, / sin una queja,
que, tostado de un lado, / Dios no lo quiera, / le dice a su verdugo: / "Dame la vuelta"?
El martirio de san Lorenzo, Tiziano (1558)
¿Es un meteorito, / o es un cometa / que se deshace roto / y desmelena?
¿Son restos de un incendio, / chispas, pavesas, / destellos luminosos / que centellean?
¿O es chatarra lanzada / al espacio, fuera, / cohetes y satélites, /sombras chinescas?
¿Son fuegos de artificio? / ¿Son las ideas, / conceptos que forjados / se desintegran?
Saber, nada sabemos / a ciencia cierta, / ni lo que fue o lo que es, / ni lo que sea.
lunes, 11 de agosto de 2025
Sierpes veraniegas

Concluía Samaniego su célebre fábula de La Lechera con esta moraleja: No anheles impaciente el fin futuro: / Mira que ni el presente está seguro. ¡Ni el pasado!
La fabulada codorniz de Samaniego, libre hasta poco ha, lamenta, arrepintiéndose ya, haber caído por un grano de trigo presa en la trampa de un lazo corredizo.
domingo, 10 de agosto de 2025
Reventón Térmico
sábado, 9 de agosto de 2025
Hexámetros dactílicos


viernes, 8 de agosto de 2025
España está que arde (y II)
Si nos apartamos del dogma climático e incurrimos en el pecado de la desinformación y del negacionismo y sus promesas de redención y no nos sacrificamos reduciendo nuestras emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, que son nuestro pecado original, la Iglesia de la Climatología nos excomulga. Los Sumos Sacerdotes, que divulgan los conocimientos de los estudios y modelos climáticos que realizan las predicciones acerca del futuro, dicen que si no hemos notado el aumento de 1,5 grados Celsius en la temperatura del planeta, ya lo notaremos, porque va a seguir aumentando pavorosamente.
La nueva religión tiene sus herejes, que confunden a los fieles creyentes. Ellos, entre los que me temo que me incluyo, dicen, decimos que no hay un cambio climático, sino dos: el calentamiento global o verano en el hemisferio norte y el simultáneo enfriamiento global o invierno en el hemisferio sur del planeta ahora mismo, y viceversa, porque ambos cambios climáticos son, como se sabe, alternativos. El nombre que se nos aplica es negacionistas de la evidencia científica, como denominan ellos a la fe 'verdadera' que nosotros negamos con nuestras palabras y argumentos.
Afortunadamente hay una red mundial de verificadores de hechos, los fact checkers, que forman el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición que combate la herejía a fin de mantener la ortodoxia climática que se dedica a denunciarnos y perseguirnos a los herejes y a exigir que se nos destierre de todo medio de comunicación y red social, acusados de desviación de la fe y ultranegacionistas.
No estamos minimizando aquí el peligro de los incendios forestales, Dios nos libre, sino ridiculizando el discurso de miedo que los medios de formación de masas constantemente nos inculcan para sembrar el 'climate panic' o 'climate anxiety' a fin de controlarnos. Como no les basta con el riesgo incendiario, que es la actualización de la amenaza del infierno aquí y ahora, que les parece poca cosa y de sobra conocida, nos amenazan, además, con trastornos mentales y conductuales derivados del impacto de las altas temperaturas.
La AEMET lanza un comunicado urgente advirtiéndonos de la ola de calor "para la que no estamos preparados". Y resulta que lo que viene no es solo la canícula habitual sino otro episodio más de propagación del miedo. Han pasado de difundir el miedo al virus y propagar el miedo a la guerra a difundir ahora el miedo a las olas de calor. Eso es lo que viene y lo que toca de ahora en adelante: el miedo por doquier.
¿Es grave el calor? Puede serlo, claro, tan grave como puede ser el frío. ¿Es algo nuevo en las Españas en el mes de agosto? No, en absoluto, como cantaba Labordeta: Arremójate la tripa, / que ya viene la calor; / que luego en el mes de agosto, / no suelta el agua ni Dios. Lo que sí es nuevo es el uso y abuso sistemático del comodín del cambio climático como justificación de restricciones de movilidad, cierre de jardines y parques públicos, limitaciones energéticas y demás mandangas y pejigueras gubernamentales que pretenden que nos resignemos a vivir en estado de excepción permanente, emergencia y crisis bajo la protección paternalista del Estado y sus varias agencias estatales. No les bastaba con la meteorológica (AEMET) que ya acaban de crear otra en el reino: la de Salud Pública (AESAP).
Lo que hace unos años, cuando yo era mucho más joven que ahora, era una buena noticia meteorológica del afable hombre del tiempo ("se espera para mañana un día espléndido y soleado en toda la península") es ahora una amenaza apocalíptica de muerte, porque, ante todo, según cacarea el Ministerio de Sanidad, haciéndose eco del sistema MoMo del Instituto de Salud Carlos III, el Calentamiento Global, que demuestra su existencia enviándonos olas de calor mortíferas, ha causado un total de 1.180 fallecimientos atribuidos al calor abrasivo en el período comprendido entre el 16 de mayo y el 13 de julio del año del Señor de 2025. El Cambio Climático mata a través de las periódicas olas de calor, que son las plagas climatológicas del castigo divino por nuestro impenitente pecado original, lo que viene acompañado de minucias como incendios forestales varios, trastornos mentales y déficits de inteligencia natural para entender las cosas que nos pasan.
jueves, 7 de agosto de 2025
España está que arde (I)
España está que arde, pero no se quema todavía pese al riesgo extremo (sic) de inflamación que lanza apocalíptica la Dirección General de Tráfico e ilustra con la cerilla encendida de un fósforo que amenaza a un árbol que representa al bosque que se abrasa-, y lo dice también en la lengua del Imperio para que lo entiendan los turistas extranjeros que nos visitan: extreme fire hazard.

La Iglesia de la Climatología nos amenaza ahora, a través de sus supremos sacerdotes y los expertos de la Agencia Estatal de Meteorología y la DGT, con los incendios forestales, es decir, con el infierno aquí y ahora, sin esperar a la hora de nuestra muerte.
Las elevadas temperaturas, que más que altas alcanzan ya el calificativo hiperbólico de extremas y de excesivas, tienen cada vez una mayor incidencia negativa en nuestras vidas cotidianas.
Pero no solo eso. Según publica, valga la redundancia, Público, el periódico digital afín a la Moncloa, en su sección de Ciencia vulgarizada: Con el calor extremo pensamos peor, que ya es lo que nos faltaba. Y no solo porque, según ha demostrado un estudio de la Universidad de Pensilvania, el calor afecta al rendimiento académico y porque cuanto más calurosos hayan sido los días previos a los exámenes finales, peores son las calificaciones, sino porque, según indican otros más recientes estudios revisados por pares, el calor excesivo impacta directamente en el rendimiento del cerebro por lo que podría llegar a lo que nos faltaba, agilipollarnos, dicho vulgarmente, y freírnos literalmente la sesera.
El calor extremo que se cierne sobre nosotros pone a toda la península en grave peligro de incendio forestal. Parece que Portugal, según el mapa adjunto, se libra de la quema. El detalle les ha pasado desapercibido a los ilustradores.
¿Qué vienen a decirnos los predicadores evangélicos de la Iglesia de la Climatología que es la Agencia Estatal de Meteorología con sus sombrías predicciones de futuro? Que la ola de calor genera las condiciones meteorológicas 'ideales' -idóneas más bien- para la propagación de las llamas, un fenómeno cada vez más frecuente y que cada vez va a ir a peor debido al calentamiento global fruto del efecto invernadero que genera el cambio climático que produce la actividad humana irresponsable.
Los sumos sacerdotes, que son los expertos, nos exigen creer ciegamente, so pena de excomulgarnos en caso contrario, en el dogma de fe del cambio climático antropogénico que nos amenaza ahora mismo con el infierno aquí en la Tierra de los incendios forestales. Dicho dogma, que no puede ponerse en duda a pesar de no haber pruebas fehacientes de él, es que nuestras emisiones de dióxido de carbono provocan el cambio climático.
Ya el Secretario General de la ONU pontificó en su día que habíamos pasado de la era del Calentamiento Global a la Ebullición Global, por lo que ya estábamos hirviendo en las calderas de Pedro Botero, es decir, en el mismísimo infierno. Solo si abandonamos la pecaminosa senda de la incredulidad y abrazamos la virtuosa de dejar de emitir emisiones de CO2 a la atmósfera podemos hacer algo acaso para redimirnos nosotros y salvar el planeta.
Además, como decía un tertuliano de la emisora progresista SER en un alarde sociológico del problema, todavía hay clases sociales en esto del cambio climático, y las olas de calor no golpean lo mismo a los ricos que a los desfavorecidos de la fortuna, porque las clases pudientes, como el término indica, pueden combatirlas con aire acondicionado, mientras que las bajas no pueden permitírselo económicamente o solo pueden acondicionar el aire, como suele decirse, a condición de menear compulsivamente a uno y otro lado el abanico. ¡Vaya descubrimiento de las Américas! Lo mismo sucede, claro está, con las olas de frío polar del invierno: Quien se lo puede permitir económicamente pone el termostato de la calefacción bien alto, y quien no, pues se calienta, si puede, como puede a falta de calefacción y termostato.

El caso es que España está que arde, como todos los veranos, pero no se quema todavía, como decíamos al principio, porque España es una idea, y como todas las ideas -de ideas se trata cuando hablamos de cosas como esta de España- es incombustible, es decir, muy difícil que se queme por mucho que arda.
miércoles, 6 de agosto de 2025
Contra reloj y calendario

multo omnium istorum optumum et uerissumum:
Ubiuis monebat esse, nisi quom nil erat.
Nunc etiam quod est non estur, nisi soli lubet;
itaque adeo iam oppletum oppidum est solariis,
maior pars populi aridi reptant fame.
martes, 5 de agosto de 2025
Avances tecnológicos modernos y contemporáneos
a) La guillotina:
La guillotina es la piadosa máquina inventada en Francia por J. I. Guillotin (1738-1814), médico francés y diputado en la Asamblea Nacional, que en 1789, el año de la gloriosa revolución, propuso su empleo porque era un procedimiento seguro, rápido y eficaz para evitarles sufrimientos innecesarios a los reos condenados a la pena capital.

b) El Urobot:
Es un inodoro inteligente chino, un nuevo fenómeno tecnológico, similar a un androide que cuando vas a orinar no solo te da la bienvenida levantando la tapa al acercarte sino que mientras te alivias te hace un chequeo sanitario al instante. Esto es lo que el engendro puede hacer en el seno de tu hogar mientras te descuidas vaciando la vejiga: -mide el volumen y el flujo de la orina; -realiza un análisis de orina exprés; -te muestra los resultados directamente en la pantalla integrada en el momento. Ir a mear se convierte con esto no en una necesidad, sino en un procedimiento médico. China muestra una vez más quién es el puto amo en asuntos de innovación en tecnología sanitaria.



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