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sábado, 3 de enero de 2026

Pareceres XCVI

471- Una Nueva Era. La coronación del cuadragésimo cuarto Emperador, elegido democráticamente, que tuvo lugar en el año del Señor de 2009 en Guásinton abría una Nueva Era, dijeron,  una New Age en la lengua del Imperio, que se escribiría con letras de oro en el gran libro en curso de la Historia Universal de la Humanidad. Al cabo del tiempo se vio que era mentira que hubiera empezado una Nueva Era, porque eras no hay más que una, si acaso, que es esta misma y que no es ninguna propiamente hablando porque no se contrapone a ninguna otra, en la que estamos inmersos aquí y ahora, todavía, y resulta que al fin y la postre, más vieja que el catarro de Matusalén, así que no tiene nada de nueva por mucho que se empeñen y empecinen en inaugurarla cada dos por tres, porque es el mismo perro al que no hacen más que cambiarle el distintivo del collar, una Nueva Era más inveterada ya que la nana que cantaba la bisabuela para dormir a los bisnietos en la cuna. Las Nuevas Eras son como los Años Nuevos: meros fuegos fatuos de artificio, pompas de jabón que revientan en el aire. Todos sabemos en el fondo de nuestro corazón que no hay años nuevos: que ni siquiera hay años en plural, que sólo hay un año, uno solo y por lo tanto ninguno, que se repite siempre a sí mismo cíclicamente, anualmente, como el Ave Fénix que muere y renace de sus cenizas.  

472.- Genocidio, la palabra del año. Un periódico español ha decidido que la palabra del finiquitado año 2025 ha sido 'genocidio', por delante incluso de 'Inteligencia Artificial'. Ya quedó la segunda el año 2024, y este año de rima fácil que hemos dado por terminado se ha llevado la palma, imponiéndose incuestionablemente, para definir lo que está pasando, que no ha terminado todavía, en Gaza, cuando la masacre que el ejército de Israel está llevando a cabo en la franja se disimula con eufemismos. El periódico, siguiendo la definición del Diccionario de la Lengua Española de la docta Academia, ha decidido llamar a las cosas por su nombre. Dice el DLE que un genocidio, cuya etimología procede del griego γένος génos 'estirpe' y el sufijo latino -cidio (matanza, presente en homicidio, suicidio, filicidio...) es “el exterminio o eliminación sistemática de un grupo humano por motivo de raza, etnia, religión, política o nacionalidad”. Quizá sea más interesante reivindicar el uso de otro término, siguiendo la propuesta del politólogo estadounidense M. J. Rummel, que engloba una amplia gama de crímenes, incluido el genocidio, que sería democidio, el crimen que perpetra el Estado, cualquier estado, contra el pueblo, ya sea el propio o el ajeno.


473.- Dios proteja a Bulgaria. Bulgaria se incorpora a la zona euro, convirtiéndose en el miembro número veintiuno. Seguirá manteniendo su moneda, la leva, que coexistirá con el euro, hasta el verano. Los precios se expresan ya en el país ribereño del mar Negro en ambas monedas, pero a partir del verano los bancos ya no cambiarán las levas por euros. Durante este mes de enero coexistirán en el mercado ambas monedas, pero a partir de las calendas de febrero solo circulará el euro. La moneda de un euro representa a Iván de Rila, el santo patrón de Bulgaria, junto con las inscripciones en cirílico del nombre del país y el de la moneda 'euro'. Más significativa es la moneda de dos euros, que retrata a San Paisio de Hilandar y la inscripción “Dios proteja a Bulgaria” alrededor del canto de la moneda. Este hecho nos recuerda a los españoles de cierta edad que en el año del Señor de 2002 la peseta fue sustituida por el euro, y cómo los precios se dispararon inmediatamente haciéndose la falsa equiparación de que un euro eran cien pesetas, cuando en realidad la equivalencia teórica de un euro era 166,386 pesetas. Algo que valía 100 pesetas entonces, por ejemplo un café en un bar, pasó a costar 1 euro, es decir 166,386 pesetas. ¿Qué ha sucedido desde entonces con el euro en el Ruedo Ibérico? Pues muy sencillo que ha perdido un 45,5% de su poder adquisitivo inicial, o lo que es lo mismo, que lo que entonces costaba 100€ ahora nos cuesta 183,53€. ¡Que Dios omnipotente, si puede, proteja efectivamente a Bulgaria y la coja confesada!

474.- Lucha contra la desinformación. Nos dicen a todas horas que la "lucha contra la desinformación" es la gran batalla del siglo XXI, el baluarte definitivo de la democracia contra el caos. Lo que se está desplegando, sin embargo, ante nuestros ojos, en nombre de la protección de la verdad, es todo lo contrario: una epidemia o, mejor, una pandemia informativa y la amenaza más grave a la libertad de expresión del pensamiento desde finales del siglo XX. Durante los últimos cinco años, hemos presenciado que gobiernos de todos los colores, instituciones europeas, grandes tecnológicas, medios de (in)comunicación y agencias de verificación de hechos con datos numéricos se han arrogado el derecho de decidir, en nombre de la evidencia científica, qué es aceptable y qué debe ser censurado y cancelado. Preguntémonos ¿quién decide qué es "verdad" y qué no lo es hoy en día? No se abre un debate ni lo decide cualquiera de nosotros con la anuencia de los demás, sino un puñado de burócratas de Bruselas, los sedicentes expertos, los algoritmos de Meta, periodistas convertidos en censores -ellos que antaño eran las víctimas de la vieja censura- y oenegés financiadas por multimillonarios. Ninguno de ellos son filósofos, en el sentido de amantes de la sabiduría (que no poseen), sino catocósofos, es decir, depositarios de ella (κάτοχοςkátochos en griego clásico significa posesor, tenedor, de ahí el neologismo que acabo de inventarme y patento de catocosofía) por lo que ninguno de ellos rinde cuentas cuando se equivoca (y se equivocan a menudo). Cuando un estado o una plataforma se atribuye el derecho a decir: «Esto es falso, por lo tanto, no puedes decirlo», no está protegiendo la verdad, está eliminando la crítica razonada y la posibilidad misma de buscarla juntos, reemplazando la asamblea del pueblo soberano por un estamento clerical de verificadores que al poseer la verdad la falsifican. Recordemos el proverbio machadiano:  "¿Tu verdad? No, la Verdad, / y ven conmigo a buscarla. / La tuya, guárdatela". 
 475.- Sexualidad, Cuerpos, identidades y orientaciones. Es el título de una guía sobre sexualidad para señoritas, como se decía antaño, o para chicas jóvenes, como se prefiere decir ahora, patrocinada por el Instituto Canario de Igualdad, que no tiene desperdicio. Confunde intencionadamente sexo y género, basándose en la autoridad de Judith Butler, introduciendo la falsa creencia de que el sexo se puede cambiar para adecuarlo a la “identidad subjetiva” de cada persona. En este sentido, la guía muestra constantemente a mujeres con pene y a hombres con vulva, normalizando la transexualidad. Más allá de la asignación del sexo, la identidad sexual hace referencia a la percepción subjetiva (que incorpora factores psicológicos y de personalidad) que cada persona tiene en relación con el hecho de sentirse hombre o mujer. La guía «valida, normaliza y refuerza la idea de que someterse a tratamientos hormonales o quirúrgicos es una opción liberadora y transgresora», banalizando las operaciones de cambio de sexo, cirugías e implantes. Igualmente induce a pensar que los postulados queer son transgresores y que acabarán con los roles sexistas existentes cuando lo que consiguen es todo lo contrario: sacralizar el género, sustituyendo la homosexualidad por la “identidad de género”, creando cientos de etiquetas para las «identidades sexuales»; justificando la obligación de aceptar en los espacios para las mujeres a hombres “autoidentificados” como mujeres en base a una falsa diversidad, inclusión y tolerancia y produciendo la normalización de una neolengua que borra a las mujeres en el plano simbólico, por lo que la guía es contraria a la igualdad que predica al reforzar los estereotipos sexistas existentes.

 

martes, 9 de diciembre de 2025

Variety show (2)

Europe is living a celebration
 
    El director y protagonista de 'La vida es bella' (1997), la aclamada película que presenta a un padre que inventa una ficción agradable para edulcorarle a su hijo la realidad de un campo de concentración y exterminio nazi en el que ambos malviven, ha definido así el engendro político e ideológico de Europa, creando otra ficción similar a la de la película para soportar una realidad cada vez más intolerable: Europa es la mayor construcción institucional, política, social y económica de los últimos cinco mil años (le falto añadir 'desde que hay registros registrados') realizada por el ser humano sobre el planeta tierra. Es un proyecto, un ideal, una esperanza, un desafío, un sueño
 

    Inaugura así el director y actor italiano un nuevo patriotismo eurocéntrico tan deleznable como el antiguo y nacionalista que pretende sustituir.
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 Dolores y Remedios (La Loly y la Reme) 
 

   Dolores, la Loly, siempre quejándose, y alimentando teorías magufas conspirativas, antivacunas y de extrema derecha, mientras que Remedios, la Reme, mucho más positiva, progresista y resiliente, está siempre del lado de la evidencia del consenso de la Ciencia y del Ministerio de Sanidad del Gobierno de España, y siempre, por lo tanto, del lado correcto de la Historia. Lo que importa no es lo que uno cree, dice la Reme, sino “lo que está demostrado" -¿hay algo que este demostrado en lo que no quepa la duda?-, y no lo dice ella o Internet, sino la Ciencia, que, diga lo que diga, siempre va a misa). 
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Dos reflexiones de El Roto: la locura y el puente. 
 
 Uno, sobre todo si es un soldado porque sabe de lo que habla, puede decir que la guerra es una locura, como le dice, rifle al hombro, a un conmilitón el de la viñeta de Andrés Rábago, El Roto. Este sin embargo pone en duda su opinión: ¿Y tú qué sabes? ¿Acaso eres psiquiatra? Lógicamente no haca falta ser un especialista ni un médico de almas para diagnosticar que la guerra en particular, y la realidad y la cordura, en general, son una locura. 
 
 
Las escapadas de fin de semana o de puente, como el que acabamos de cruzar a principios de diciembre en las Españas de Dios evitan la huida. No es lo mismo, en efecto, una escapada, que siempre tiene algo de vuelta al redil, que la huida, que sería la fuga sin retorno. Las escapadas finisemanales, igual que las vacaciones, solo sirven para no huir de verdad. 
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 La colmena (la ciudad vertical)
  

Treinta mil personas viven en este edificio, el Regent International Center de 67 pisos de altura, sito en Hangzhou (China). No es solo un edificio, sino una ciudad vertical, una auténtica y bulliciosa colmena en la que hay de todo (escuelas, hospitales, cines, supermercados...) Es la 'ciudad' perfecta de los quince minutos. Puedes vivir aquí, si a lo que se hace aquí se puede llamar 'vivir', sin tener que salir nunca del recinto. Uno se pregunta si estamos ante la solución habitacional del futuro urbano o frente a la locura descomunal de los nichos de un cementerio. Me ha querido recordar a la novela 'La colmena' (1951) de Camilo José Cela, que presentaba Madrid como un gran enjambre humano, un espacio lleno de personas -unos trescientos personajes, creo recordar- que malviven, trabajan, sufren y se cruzan entre sí sin llegar a conocerse nunca del todo, una sociedad hecha de muchas biografías interconectadas y atrapadas en un mismo panal urbano.

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Desinformación
 

  Neil Postman escribió sobre los efectos de la televisión en la información y el conocimiento afirmando que la televisión alteraba el significado de "estar informado" al introducir la "desinformación", que no es información falsa, sino engañosa,  irrelevante, fragmentada o superficial, que da la sensación y crea la ilusión de saber algo, pero en realidad nos aleja del conocimiento de lo que pasa.  Desarrolló este concepto en su libro "Amusing Ourselves to Death: Public Discourse in the Age of Show Business" (1985), que en español se tituló "Divertirse hasta morir". El libro argumenta que la televisión ha convertido el entretenimiento en el formato principal para toda experiencia, incluyendo la política y el periodismo, lo que degrada el discurso público. Lo que escribió Postman sigue siendo válido hoy en día, pero hay que tener en cuenta la irrupción de internet en 1991, cuando a través de la WWW World Wide Web (Red Informática Universal) permitió navegar a través de páginas electrónicas mediante enlaces, popularizándose, globalizándose y liberalizándose en 1995 para usos comerciales como la vieja TV a la que sustituye con la presentación de la realidad virtual.
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El futuro en tu muñeca

sábado, 30 de septiembre de 2023

Contra la desinformación informativa

    Nos regala el extravagante multimillonario Elon Musk, director ejecutivo de la red social X (antiguamente tuíter, la jaula de la que el pajarito azul salió volando), un vídeo de un minuto y medio de duración, que no tiene desperdicio en el que se suceden imágenes vertiginosas al ritmo frenético de En la gruta del rey de la montaña de la suite Peer Gynt de Edvard Grieg. 
 
Logo de tuíter, que ahora se llama X
 
 
    La información que proporciona gira precisamente en torno a la desinformación o información errónea difundida sobre las vacunas contra la enfermedad del virus coronado. Vemos los titulares de la prensa, el cuarto poder del Estado democrático, sobre la eficacia de dichos sueros, que publicaban afirmaciones supuestamente científicas -la ciencia es la nueva forma de religión, en la que hay que creer fidedignamente so pena de ser considerado un hereje, y es por lo tanto la nueva forma de religión y opio del pueblo, que diría el venerable Carlos Marx, avaladas con datos numéricos, que tuvieron lugar a lo largo del año 2021. 
 
 
    El porcentaje de eficacia y seguridad de los fármacos va disminuyendo paulatinamente. Al principio nos aseguraban el 100% de efectividad, nada más y nada menos, pero cuando apareció la variante Delta comenzaron a rebajarlo a un 50%, y a ir bajando según iban apareciendo nuevas variantes y subvariantes. 
 
    A continuación aparece la propaganda de las dosis de refuerzo (boosters, en la lengua del Imperio). Las autoridades sanitarias recomendaban dichas dosis, hasta cuatro y cinco en un intento desesperado por huir hacia delante. Finalmente nos muestra las decisiones que tomaron algunos países como como Suecia, Japón o Dinamarca de suspender la campaña de vacunación –sobre todo entre las personas más jóvenes, que eran las que menos riesgo tenían de contraer la enfermedad, y más susceptibles de sufrir graves efectos secundarios.
 
    Concluye el vídeo mencionando los pingües beneficios obtenidos por la industria de la gran farmacopea y sus grandes corporaciones farmacéuticas. 
 
 
    Aunque llega un poco demasiado tarde, se agradece sin embargo este paso atrás dado por el magnate ante la crisis sanitaria de la enfermedad del virus coronado, que fue uno de los primeros que se prestó al experimento dejándose inocular, que quizá sirva para desengañar a algunos engañados todavía, mostrando en mostrando en particular que la eficacia de estas últimas ha sido ampliamente cuestionada en todo el mundo, con bastante rapidez. 
 
    En los comentarios que escribe Musk explica: "Lo que me preocupa es el hecho de que la gente se vio obligada a vacunarse y someterse a múltiples inyecciones de refuerzo para poder hacer cualquier cosa". Recuerda que “si la Corte Suprema de Estados Unidos no hubiera invalidado la decisión de Joe Biden”, se habría visto obligado “a despedir a cualquiera que se negara a vacunarse”, aunque asegura acto seguido que no habría hecho una cosa así... aunque acabó despidiendo a la mitad de la plantilla para ahorrar gastos.
 
    Sin embargo, admite que recibió sus correspondientes dosis para poder viajar, como tantas otras personas que se sometieron a los pinchazos por esa razón, y comenta que "la tercera vacuna casi me envía al hospital". 
 
    A continuación escribe como disculpándose: "No es que no crea en las vacunas", escribe, pero "la cura no puede ser potencialmente peor que la enfermedad. Y el debate público sobre la eficacia no debería cerrarse". 
 
    Concluye matizando más aún sus comentarios sobre el potencial médico de la tecnología del ARN mensajero sintético, recomendando “let’s not throw the baby out with the bath water”, no tirar al bebé con el agua de la bañera dentro, aunque quizá nos iría mucho mejor en este caso tirar el agua sucia del barreño con el niño y el pediatra que lo recomendó dentro.
 
 
    Elon Musk aparece en la imagen adjunta acompañado de su madre y disfrazado con motivo de Jálogüin en una fiesta neoyorquina con traje de cuero rojo con una cabeza de Bafomet, un demonio con cabeza de cabra y una cruz invertida, un disfraz que le había costado 7.500 dólares yanquis, poco antes de despedir a la mitad de los 7.500 empleados a los que la red daba trabajo en el mundo para ahorrar gastos. ¡Qué preocupaciones tienen estos millonarios miembros de las élites tecnológicas, inmensamente ricos, que como dice nuestra vicepresidenta en funciones son conscientes, ellos y ellas, de que "nos vamos al carajo" y, como nos vamos a salva sea la parte, tienen un plan restringido a ellos y ellas de huir del planeta Tierra, renunciando ellos y ellas de ese modo a salvarlo, sustituyendo el planeta azul por el mundo de los cohetes, del metaverso, y de sus mansiones-fortalezas en Nueva Zelanda, dejándonos aquí en este carajal a nosotros y nosotras!