miércoles, 27 de diciembre de 2023

El fruto prohibido (I)

    Viendo algunas representaciones gráficas de la expulsión del paraíso de nuestros primeros padres Adán y Eva, como la de Tiziano que pintó hacia 1550 y se exhibe en el Museo de El Prado, se pregunta uno ¿cómo ha llegado la manzana a ser el fruto prohibido habida cuenta de que en el libro del Génesis de la Biblia, que contiene ese relato, no se menciona ninguna manzana? 

Adán y Eva, Tiziano (hacia 1550)

    Si repasamos el episodio, según la traducción de Nácar-Colunga que manejo, leemos lo siguiente (Génesis 3, 1-8): “Pero la serpiente, la más astuta de cuantas bestias del campo hiciera Yavé Dios, dijo a la mujer: “¿Conque os ha mandado Dios que no comáis de los árboles todos del paraíso?” Y respondió la mujer a la serpiente: “Del fruto de los árboles del paraíso comemos, pero del fruto del que está en medio del paraíso nos ha dicho Dios: “No comáis de él, ni lo toquéis siquiera, no vayáis a morir”. Y dijo la serpiente a la mujer: “No, no moriréis; es que sabe Dios que el día que de él comáis se os abrirán los ojos y seréis como Dios conocedores del bien y del mal”. Vio, pues, la mujer que el árbol era bueno para comerse, hermoso a la vista y deseable para alcanzar por él sabiduría, y tomó de su fruto y comió, y dio también de él a su marido, que también con ella comió. Abriéronse los ojos de ambos, y viendo que estaban desnudos, cosieron unas hojas de higuera y se hicieron unos ceñidores”.

    Previamente en el capítulo segundo, donde se describe el paraíso se nos ha dicho (2, 9): Hizo Yavé Dios brotar en él de la tierra toda clase de árboles hermosos a la vista y sabrosos al paladar, y en el medio del jardín el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal”.

    Mucho se ha hablado sobre si el árbol de la vida y el árbol de la ciencia del bien y del mal eran dos, como se desprende de la lectura de este texto, o eran uno solo y el mismo, como propone Mark Makowiecki en su artículo 'Untangled branches: the Edenic tree(s) and the multivocal waw' (2020), basándose en el argumento filológico de que el hebreo "waw" que se ha traducido por "y" significa también "es decir", con lo cual estamos diciendo que el árbol de la vida es, además, del conocimiento del bien y del mal, como si dijéramos sumando las dos denominaciones en una: el árbol de la vida y árbol de la ciencia del bien y del mal.

    Pero dejando esta cuestión aparte, cuando San Jerónimo vertió la Biblia hebrea al latín, traducción que se conoció como la Vulgata o Divulgada, el santo tradujo la expresión hebrea que corresponde a “el árbol de la ciencia del bien y del mal” en buen latín como "lignumque scientiae boni et mali". 

    Resulta que la palabra "mali", genitivo de "malum", es ambigua en la lengua del Lacio, porque significa dos cosas distintas: “mal” y “manzana”, por lo que, gracias a esa ambigüedad, la confusión estaba servida:  El árbol de la ciencia del bien y de... la manzana.

Viñeta de Ángel Boligán
 

    Me viene a la memoria a propósito de esta ambigüedad el verso que compuso el poeta latino Nevio contra la poderosa familia de los Metelos: Fato Metelli Romae fiunt consules: 'Los Metelos son nombrados cónsules en Roma por suerte / por desgracia'. En realidad lo que dice ese verso es “por el destino”, que puede ser bueno o malo, pero en la ambigüedad de ese doble sentido reside la gracia del verso. A lo cual la poderosa familia de los Metelos le respondió con otro verso: Malum dabunt Metelli Naeuio poetae, que, habida cuenta de la ambigüedad de “malum”, puede significar algo positivo como: 'Los Metelos le darán al poeta Nevio una manzana (como premio)', o 'los Metelos le darán al poeta Nevio una desgracia o una paliza un daño (como castigo)', siendo esto último lo que le dieron.  

martes, 26 de diciembre de 2023

Ucrania recluta y paga.

    Ucrania recluta soldados -mercenarios- hispanoparlantes y paga bien, como anuncia en su página güeb. Ni siquiera es necesario hablar ucraniano ni la lengua del tío Sam para ir al frente a contrarrestar los ataques del malvado Putin, el zar ruso, a cambio de un sueldo traducido a más de 3.000 eurazos. 
 
"Defiende la libertad de Ucrania, Europa y el mundo."
 
    ¿De dónde sale el salario que paga la guerra? Del Estado de Ucrania, subvencionado por sus propios súbditos, la Unión Europea de la Ursulina y el Tío Sam que está senil y anda detrás de todo esto desde que empezó. Un ejemplo más de la íntima relación sentimental del indisoluble matrimonio entre el Estado y el Capital, que Dios ha unido y que nadie separará. 
 
    Las fuerzas armadas ucranianas reclutan mercenarios -soldados- dispuestos a dar su vida por la Patria y las ideas, sean nacionales o extranjeros, poco importa. Se trata de la Legión Internacional que quiere incrementar sus filas, cuyo lema es "Defiende la libertad" y va de menor a mayor, o de lo local a lo global, como dicen los cursis, in crescendo: de Ucrania, de Europa, del mundo. 
 
 
     
    Los requisitos para ingresar en la Legión Internacional son de 18 a 60 años, no tener antecedentes penales ni enfermedades crónicas, forma física adecuada... Aunque no es obligatoria la experiencia militar, se valorará a la hora de ser aceptado haber servido como policía, bombero, paramilitar... 
 
    Vamos a lo que importa: cuál es la soldada, que se efectuará en grivnas, que es la moneda ucraniana de curso legal. Aproximadamente al cambio 550 euros al mes tras la línea del frente, 1.100 por servir en zonas de peligro y unos 3000 al mes por despliegue en combate. Además, los soldados heridos recibirán tratamiento médico gratuito y una pensión vitalicia en caso de discapacidad y su familia en el de muerte heroica en el combate. 
 
 
    El billete de 200 grivnas, que es la moneda ucraniana, muestra la imagen de la bella poetisa de esa nacionalidad Lesya Ukrainka, que derrama en sus versos numerosas lágrimas por Ucrania. Y no es para menos. Hasta quince billetes como ese puede ganar al mes el legionario desplegado en el frente de combate...

lunes, 25 de diciembre de 2023

Lucecitas navideñas (contravillancico)

Lucecitas navideñas
 parpadean sin cesar, 
alumbrado que nos ciega
de engreída vanidad.

Deslumbrantes trampantojos
falsos en realidad,
los neones no nos dejan 
ver la guerra que es la paz. 
 
Dan los magos del oriente
media vuelta y marcha atrás, 
 vuélvense sobre sus pasos
 sin su brújula estelar:
 
 -No podemos ver el cielo,
se ha perdido la señal
 del satélite,  el cometa 
que nos guía hasta el portal. 
 
Imagen de Gabriel Pérez-Juana
 
 Dadle al pueblo pan y circo
 y no se rebelará, 
espectáculo y pitanza
 de turrón y mazapán,
 
que celebre el nacimiento
 que renace una vez más
 de una añada que termina
 cuando vuelve a comenzar.
 
 Villancicos navideños 
 bombardean sin piedad
los oídos de la necia
sordomuda cristiandad.
 
 Lucecitas de colores
  parpadean sin cesar
 estas infelices fiestas
 de ilusión y falsedad.

domingo, 24 de diciembre de 2023

Un belén deshabitado

    He aquí un portal de Belén deshabitado o pesebre reducido a su mínima expresión, una ruina de edificio destartalado y abandonado, que no debería ofender a nadie por su carácter laico y ajeno a toda creencia o fe religiosa, aunque siempre habrá quien se dé por ofendido. 
 
    En él faltan la mula y el buey, bestias de carga tradicionalmente explotadas como acémilas, cuya presencia suele justificarse en la tradición belenista porque san Francisco de Asís los incluyó en el siglo XIII de la era cristiana con la misión de mantener caliente entre pajas la cuna del recién nacido.  Y se puede remontar al profeta Isaías (1:3) que vaticinó: "Conoce el buey a su dueño, y el asno el pesebre de su amo, pero Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento". 
 
    Falta la estrella de Navidad, en el cielo porque últimamente no se ve ningún cometa ni estrella errante ni astro que determine ningún rumbo que seguir en el firmamento, sino numerosos satélites de telecomunicaciones que nos incomunican y que acercando nuestras voces e imágenes nos alejan a nosotros, y misiles que no conducen a ninguna parte y conllevan ruina y destrucción.
   
    
     Falta la joven María, que repudiada por su marido, el carpintero que por su edad podía ser su padre, con el que la obligaron a casarse, aún no ha decidido si, embarazada como está porque se entregó a un desconocido del que se enamoró y ha tenido un retraso en la regla, tendrá a la criatura o abortará clandestinamente, prohibida como está la interrupción del embarazo en Palestina. En todo caso, no tiene dinero para pagárselo, por lo que no sabe qué acabará haciendo. Así como no aceptó nunca su papel de virgen cuando conoció el amor verdadero y efímero como es, tampoco está segura de querer asumir el de abnegada madre de familia ni el de esposa de un marido al que no quiere. 
 
Muro que separa Israel de Belén
 
     Falta José, el carpintero, el marido de la muchacha palestina supuestamente virgen, que ha repudiado a su esposa María al descubrir que estaba embarazada y que la criatura no era suya. 
 
    Y falta la figura central del Belén que es el presunto niño Jesús, la criatura que la madre aún no ha decidido si va a dar a luz o no, por lo que no ha nacido todavía -si lo hace lo hará entre escombros- y no puede saberse por lo tanto si será niño o niña, al margen del género u orientación sexual que en su caso quisiera adoptar. Todo el mundo, sin embargo, celebra su nacimiento dándolo por hecho.
 
 
   Falta el Ángel del Señor que no tiene nada que anunciar al mundo, y cuyo mensaje de paz en la tierra donde la paz no es más que otro nombre de la guerra quedaría sarcástico.
 
    Faltan los pastores, por supuesto, que no tienen a nadie que adorar.   
 
    Y faltan sus majestades los Reyes Magos de Oriente, Melchor, Gaspar y Baltasar, que, como si fueran inmigrantes ilegales y sin papeles, no han podido atravesar el muro que el Estado de Israel ha levantado como frontera con Cisjordania, donde se halla la urbe betlemita, que junto con la franja de Gaza forman el estado de Palestina.
 

sábado, 23 de diciembre de 2023

"Baño (de) sangre"

    Ha publicado Bob Moran su último trabajo titulado en latín "Sangui(ni)s balneum", que traduzco como "Baño (de) sangre".  Aunque el autor se esfuerza por mostrar de forma gráfica y sencilla la bruteza instituida, hay que ver cómo en la actualidad la 'mayoría' no quiere hablar de ello ni que se lo mencionen, sino olvidarse de la orquestación pandémica con la misma o superior fuerza con la que en su día llegó a aferrarse a ella.

 
Sanguis balneum, Bob Moran (2023)

      Nos presenta unas termas romanas en la que diversos personajes de la política presididos por imágenes diabólicas -destacan una enorme jeringuilla al fondo y un Minotauro dorado que representa a Mammón, es decir, al Dinero- se dan un baño de sangre, figurando en una toalla el logo comercial de "Pfizer", empresa farmacéutica que sería la responsable de dicho baño sanguinolento, conla que se seca la espalda Albert Bourla, su presidente y consejero.

     Pueden adivinarse las caricaturas del rey Carlos III de Inglaterra, de Netanyahu, de Trump, de Bill y Hillary Clinton, de Charles Schwab, un Bill Gates transexual tumbado sobre el suelo y reclinando su cabeza sobre tres almohadas, de Georges Soros, Su Santidad el Papa Francisco Bergoglio, que bendijo la vacuna como un acto de amor, con el blanco solideo sobre su cabeza, David Cameron, los Obama, Joe Biden, Boris Johnson...

Detalle de "Sanguis balneum": Bergoglio, Cameron, Gates
 

     Critica así Bob Moran la responsabilidad de estos personajes  en la muerte de muchas personas de resultas de la inyección de un tratamiento experimental de ARN mensajero que se hizo prácticamente obligatorio en el mundo durante la ominosa pandemia declarada por la OMS, una responsabilidad de la que no quieren hablar. Todo el mundo se ha apresurado a pasar página como si no hubiera pasado nada...  

Proceso de realización del dibujo.
 

viernes, 22 de diciembre de 2023

¡Ha salido el Gordo!

     ¿Cómo nos presenta el Ente Público de RTVE nuestro estado actual a través del anuncio, que este año se supera a sí mismo, del Sorteo de Navidad? De una forma muy gráfica, todos y cada uno de nosotros somos ese hámster que corre interminablemente moviendo la rueda que da vueltas sin fin sobre su propio eje. Es la imagen de Sísifo haciendo una tarea baldía con un ímprobo trabajo. 

    El Ente Público no se está riendo de nosotros: nos está retratando reflejando lo puteados, nunca mejor dicho en el sentido de 'prostituidos', que estamos. Y nos promete algo que no va a suceder: si nos toca el Gordo de la Lotería hoy 22 de diciembre de 2023 caerá sobre nosotros una lluvia dorada de millones y nuestra vida va a dar el GRAN GIRO hasta tal punto de que vamos a dejar de hacer girar la rueda maldita de nuestro infortunio, saliéndonos de ella, liberándonos y rompiendo la cadena.


    Se oye de fondo la voz angelical de los niños y niñas de San Ildefonso cantando: "Cuatro millones... de euros." (Hasta el año 1999 los  millones que cantaban estos angelitos de Dios eran millones de pesetas, pero a partir de esa fecha el dinero que nos caía del cielo como el maná e iba a resolver nuestra vida haciendo que no la perdiéramos intentando ganárnosla se medía en euros, la nueva moneda europea que hacía su aparición estelar haciendo que todo cambiara para seguir igual, es decir, para seguir peor por el engaño).

    Si nos toca hoy el Gordo que no nos va a tocar, vamos a dejar de ser el hámster enjaulado que somos corriendo en la cinta estática de correr sin ir a ninguna parte, y vamos por fin a ser libres... gracias al Capital y al Estado generoso que es precisamente quien nos encadena y de este modo por fin nos manumite...

    ...algo que nunca sucederá, aunque nos toque efectivamente el Gordo de la Lotería que, por otra parte, no nos va a tocar.

    Lo dicho: El Ente Público se ha superado a sí mismo, rehuyendo los anuncios empalagosos de otros años. Este año el anuncio de la lotería ha acertado plenamente. 


jueves, 21 de diciembre de 2023

Pareceres (XXXVI)

176.- Referéndum monarquía/república: Algunos reclaman la conveniencia de convocar un referéndum monarquía o república utilizando una herramienta democrática como es la consulta al electorado, que no al pueblo, porque no es lo mismo aunque habitualmente se confundan ambos conceptos. No me extrañaría nada que la propia Casa Real española propusiera dicho plebiscito que, casi sin ninguna duda ganaría dado que tiene a su servicio toda la maquinaria estatal, institucional, económica, partidista, mediática... Sería el mejor método para legitimar la permanencia de la corona de dicha institución propia del régimen feudal del ancient régime anterior a 1789, perpetuándose antes de que crezca de manera peligrosa el rechazo popular que refleja aquella copla que recogió García Lorca: Si tu padre quiere un rey, la baraja tiene cuatro: rey de oros rey de copas, rey de espadas, rey de bastos. Vaya por delante algo de capital importancia: la instauración de la República, per se, no supondrá un cambio del sistema económico imperante, ni vendrá a subvertir el orden social establecido, ni va a trocar el bagaje cultural de la gente y, ni siquiera garantizará un cambio significativo en el régimen político, más allá de sustituir la transmisión hereditaria familiar y nobiliaria de la jefatura de Estado por otro tipo de origen electo como en sus comienzos fue la monarquía romana, por ejemplo. No hace falta, para darse cuenta, más que ver sin prejuzgar las monarquías y repúblicas modernas que nos rodean. Uno puede alegrarse de que desaparezca un dictador, de hecho es ley de vida que lo haga, pero eso no conlleva que desaparezca la dictadura. El Régimen, con mayúscula, es indiferente a esos cambios cosméticos de gobierno o de forma de Estado con tal de que siga habiendo Estado: principes mortales, rem publicam aeternam


 

177.- Decisiones. (Del latín decidere, cercenar, cortar de arriba abajo como hace el matarife practicando un hachazo con una precisa incisión cuando sacrifica a una oveja, un cerdo o un ternero) ¿Tomamos decisiones o las decisiones nos toman a nosotros, convirtiéndonos a nosotros en sus rehenes y convirtiéndose ellas en hábitos rutinarios? El mercado nos proporciona diversas opciones y nos ofrece un pequeño margen de maniobra: podemos elegir, sí, pero dentro de lo previamente establecido, lo que está lejos de la verdadera libertad de elección.

Hércules indeciso en la encrucijada, Beccafumi (1520)
 

178.- Cambio de hora: En la madrugada del 28 al 29 de octubre se produjo -se nos infligió- en España el cambio de hora para entrar en el horario de invierno, cuando las 3 de la mañana pasaron por real decreto a ser las 2, lo que metafísicamente era imposible, pero así se produjo y sucedió. En agua de borrajas se quedó la resolución del parlamento europeo de marzo de 2019 de eliminar el cambio de hora estacional que debería aplicarse en 2021. No se entendía bien por qué hacían falta dos años para llevarlo a cabo, pero con la coronación del virus se pospuso sine die. El cambio de hora ya no está en la agenda, pese a la unanimidad que había en acabar con esta medida de ahorro energético que no sirve para lo que dice servir ni para nada bueno porque lo único que produce son efectos nocivos reales para la salud. Según el Boletín Oficial del Estado, el cambio de hora va a seguir produciéndose -infligiéndosenos- en nuestro país hasta 2026, pese a que, según nuestro Ministerio para la Transición Energética explicaba en 2019, “no existen informes actualizados ni experiencias contrastadas” que “permitan aseverar que el cambio de hora lleve asociados ahorros energéticos”.

 
179.- Sórdido burdel. En un modesto, muy humilde lupanar de carretera de esta España de hoy y aquí, España eterna, en donde todo el año brilla la luz intermitente de un farolillo rojo de neón eléctrico, se ve, parpadeante, la silueta ahora de una estrella luminosa que señala el rumbo del prostíbulo-Belén a los nuevos Reyes Magos, náufragos solitarios del negro asfalto que, a trueque de oro, incienso y mirra, pagando con dinero en efectivo -no aceptan la tarjeta aún de crédito-, le echarán, calzándose un condón por si acaso-, un par de polvos a una furcia anónima cualquiera, poco virgen, en tanto resuenan villancicos en el puticlub y se encienden y se apagan, intermitentes, las lucecitas de un arbolillo artificial y cutre navideño.

 

180.- En edad de merecer. En el siglo XIII entró la palabra 'meretriz' en castellano, según el ilustre Corominas, derivada del latín 'meretrix', sustantivo de agente femenino formado con el sufijo -trix (igual que actriz, emperatriz...) añadido al verbo 'merere' que significaba obtener uno su parte, ganar, y que admitía diversos complementos o ganancias como 'laudem' gloria, 'odium' odio, 'praemia' premios y recompensas, y que enseguida acabó desembocando en 'argentum' 'ganar plata, o sea dinero, es decir, cobrar un salario. Se ha conservado en castellano como 'merecer', y da origen a 'mérito' y a los cultismos 'benemérito', que se ha portado bien, y 'emérito', con el significado de 'el que se ha jubilado', participio de 'emereri' 'ganarse el retiro, terminar el servicio'. De ahí la fundación de Emérita Augusta, Mérida la ciudad de los veteranos legionarios eméritos, término que, afortunadamente, no siguió las pautas de evolución fonética que hubieran hecho que pasara a 'Merda' por pérdida de la vocal átona en interior de palabra y de ahí a 'Mierda' por diptongación de la e breve y tónica. Meretriz es en principio 'la que se gana la vida ella misma', la merecedora del salario que cobra. Según esta acepción, la edad de merecer sería sencillamente la edad en la que una tiene que empezar a hacerse valer por sí misma sin depender de nadie. Es decir, la edad a la que tiene una que empezar a hacer méritos y ser digna de premio (entiendo yo que se refiere en este caso a la dignidad del reconocimiento). Por supuesto, entre los premios también estaría el amor, dado que también tiene que hacerse una valer para encontrar una pareja.


miércoles, 20 de diciembre de 2023

Única es la muerte

    La orquesta de la RAI acompaña al inolvidable Angelo Branduardi, del que hemos hablando en Yo soy la Muerte y llevo corona y en De mañana no hay certeza, con sus músicos interpretando a la guitarra La serie dei numeri en una versión increíble grabada en directo en 1977 y retransmitida por la televisión italiana. En blanco y negro. ¡Qué tiempos aquellos, finales de los años setenta en que podían verse y oírse cosas como esta en la caja tonta y hoy definitivamente estupefaciente! 

 

El cuervo y la muerte, Gustave Doré (1879)

     Entre otras enumeraciones en esta Serie de los Números, Branduardi canta: Y han venido diez navíos / trayéndonos la guerra desde lejos. / Once los guerreros han regresado / cuando eran trescientos al partir. / Única es la muerte, / no otra cosa, nada más. («E dieci vascelli sono venuti / portandoci la guerra da lontano./ Undici guerrieri sono tornati / quand'erano trecento a partire... / Unica è la morte, / niente altro, niente di più...»

martes, 19 de diciembre de 2023

¡Más de cien muertes al día! (y II)

     Analicemos ahora el siguiente texto breve emitido por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (sic) de las Españas, presidido por la Ministra doña Teresa Ribera, a la que vemos en dos fotografías en compañía del sedicente y sonriente filántropo Bill Gates durante la COP28: Necesitamos dar las señales correctas que favorezcan la colaboración público-privada. Impulsar una innovación tecnológica al servicio de la descarbonización.
     
 
    Con lo de "la colaboración público-privada" se refiere el texto al trato de los gobiernos de los Estados, personificado por nuestra Ministra progresista, con el Capital, encarnado en este caso por el magnate señor Gates y su benéfica y filantrópica, según dicen, fundación.  

    Con lo de la "descarbonización", ¿a qué se refieren? Sin duda a la transición a la green economy, con la que el capitalismo neoliberal pretende cambiar para  poder seguir igual y obtener la bendición de Su Santidad el Papa, que no pudo asistir a la cumbre a la que asistieron más de cuatrocientos jets privados por estar enfermo de gripe en la Santa Sede, poniéndole el adjetivo de "verde" que-te-quiero-verde, como hacía García Lorca: Verde viento. Verdes ramas.  / El barco sobre la mar / y el caballo en la montaña.
 
     Lo que nos tememos algunos no es que vayan a prohibirnos de golpe y sopetón calentar nuestras casas, comer carne y lácteos -los pedos de las vacas son metano puro que crea gases de efecto invernadero que aceleran el calentamiento global del planeta y provocan el cambio climático-, conducir automóviles, limitar nuestros viajes... Los viajes en avión son insostenibles para el medio ambiente, aunque a la cumbre de Abu Dabi han volado, como queda dicho, cuatrocientos jets privados... de vergüenza.
 
    Es muy probable que tras el pasaporte sanitario que nos endilgaron para salvarnos la vida que no nos salvaron, nos venga ahora la Iglesia de la Climatología con el pasaporte de carbono, y que, para que sobreviva el turismo que tanto interesa,  se asigne no a los viajeros, que ya no quedan en el mundo, sino a los numerosos turistas, que eso es lo que hay en la tierra del Señor, un racionamiento anual de carbono que no podrán exceder sin tener que pagar por ello. 
 
    Lo que nos tememos algunos es que nos impongan un impuesto al Carbono para sancionar económicamente a los que quieran hacer esas cosas, de modo que quien tiene dinero pueda permitirse esos lujos, es decir, consiga indulgencias que le permitan el perdón de sus pecados ecológicos.
 
    Si se salen con la suya, sólo los ricos podrán permitirse esos lujos, mientras que los pobres iremos al trabajo en bicicleta y patinete (no eléctricos, por supuesto, sino a pedales), volveremos a casa helada y húmeda y comeremos insectos, que son más baratos que la carne y también son fuente de proteínas animales. 
 
Léase al revés: Los combustibles fósiles 'acuerdan' abandonar el mundo
 
     Ponerle precio al carbono recaudaría los billones necesarios para hacer frente a la transición climática, dice el Fondo Monetario Internacional. Algunos gobiernos no se atreven por la impopularidad de los impuestos, pero la doctrina es que si se penalizan económicamente las altas emisiones, la descarbonización se acelera (y se salva el Planeta merced a las energías renovables que nos alejarían de los combustibles fósiles y a las tecnologías con bajas emisiones de carbono, lo que estimularía un crecimiento “limpio” o, como diría nuestra Ministra de Sanidad, "sano y seguro").
 
    Haría falta saber si se pone el impuesto al carbono también a los bombardeos de las guerras... y a lo mejor así dejaba de haberlas.    

lunes, 18 de diciembre de 2023

¡Más de 100 muertes al día! (I)

    O de cómo el Ministerio de Sanidad de las Españas nos vende la moto diciendo que va a salvarnos la vida (otra vez) y mejorar nuestra salud (otra vez). 
 
 
    "Ayer acabó la COP28 con un acuerdo insuficiente pero que supone el principio del fin de la era de los combustibles fósiles y las energías caras y sucias".
 
    La Ministra de Sanidad del Reino de las Españas, doña Mónica García, pronuncia un discurso optimista y trufado de efectos retóricos con el que celebra el acuerdo -insuficiente según ella- que se ha alcanzado en la COP28 que ha tenido lugar en Dubai, pero que no supone "el principio del fin de la era de los combustibles fósiles", como dice la ministra. Lo que sucede, según los expertos, es que los combustibles fósiles se están agotando y no hay para todos, pero no se están acabando porque se haya llegado al acuerdo de dejar de usarlos y de despreciarlos por ser “energías caras y sucias”. Son caras -lo de sucias no vamos a discutirlo- porque abundan poco, cada vez menos y no va a haber para todo el personal.
 
   "Es un paso más pero aún quedan muchos por recorrer para asegurar un futuro mejor para todos y todas."

    Se trata, según nuestra Ministra progresista,  de un paso más para asegurar “un futuro mejor para todos y todas”, lo que dice con una redundancia superflua por innecesaria, dado que diciendo “todos” estamos utilizando el género gramatical masculino como término no marcado, es decir, como equivalente a los dos géneros gramaticales, pero es una obsesión de los nuevos ministros (y ministras) emplear el género femenino para alargar sus discursos, parecer que dicen más de lo que dicen y "empoderar a las mujeres" (sic).
 
    "El cambio climático mata y empeora la salud."
 
    La afirmación de que el cambio climático mata es bastante tremendista, aunque se atenúa diciendo que empeora la salud. Se trata de un hísteron próteron. Merece la pena que nos detengamos un poco en este recurso retórico que consiste en citar en primer lugar lo que sucede cronológicamente en segundo lugar llamando así la atención sobre la idea más importante que se trata de poner de relieve: todos (y todas) vamos a morir. Lo lógico sería decir en primer lugar que empeora la salud y, a continuación, que mata, pero como se trata de impactar al auditorio lo primero que se dice es que mata, como el tabaco, y a continuación, por si eso fuera poco, que empeora la salud, algo que poco importa cuando uno ya está muerto. 
 
 
     "Los combustibles fósiles que provocan cambio climático matan y empeoran la salud."
 
    A continuación nos dice cuál es la causa de ese cambio climático que mata, que son los combustibles fósiles. Ha hecho por arte de magia retórica una ecuación de equivalencia: cambio climático igual a combustibles fósiles. Como se ha llegado al acuerdo -obligado te veas- de dejar de usarlos... el Ministerio nos "salvará la vida", con lo que justifica su existencia, como cuando nos encerró en nuestros domicilios, nos obligó a usar mascarillas para salir y nos prohibió viajar o entrar a los lugares públicos si no estábamos vacunados...
 
    "Cuando hablamos de crisis climática no estamos hablando de osos polares o de un problema que pasa muy lejos o dentro de muchos años (…)"
 
    La ministra ha introducido la palabra mágica 'crisis'. No dice ya cambio climático, sino crisis climática, lo que hace que sean términos sinónimos: el cambio es una crisis -otra crisis más, por si fueran pocas las que llevamos a rastras-, y la define negativamente: no son osos polares ni problemas que pasan lejos o que pasarán en el futuro... El paralelo con la crisis sanitaria es obvio: recurso al miedo y a una gestión autoritaria. La cuestión climática se presenta como una oportunidad para esta especie de nueva religión que se está afianzando a escala mundial que pretende salvar el Planeta. 
 
    Vemos en este discurso cómo la Ministra del Gobierno ha convertido por arte de magia retórica el clima en una crisis de salud pública, porque parece que la gente ve que lo del cambio climático es algo muy lento en el tiempo, muy lejano en el espacio, muy abstracto y abstruso, y que parece que sólo afecta a los osos (y las osas polares, se le olvidó, por cierto, mencionarlas a la señora ministra), y no hace mucho caso de las alarmas que se desencadenan, pero si se relaciona con la salud, que es lo que más nos duele, pues parece que la cosa funciona mejor.
 
 
      "Más de cien muertes al día que se podrían evitar apostando por energías baratas y limpias, comiendo dietas más saludables y viviendo en casas cómodas y eficientes."
 
     La crisis climática supone más de 100 muertes evitables al día si se apuesta por energías baratas y limpias (contrapuestas a las caras y sucias mencionadas al principio), pero ¿en dónde se producen?, ¿en España, en Europa, en el mundo? ¿En verano por el excesivo calor o en invierno por el frío extremo? Dato terrorífico y preguntas sin respuesta. Pero no bastaría con apostar por dichas energías,  además habría que comer “dietas más saludables”, expresión con la que no se refiere la señora ministra a las hamburgueserías, por ejemplo, que tanto pululan por la piel de toro, pero que son efectivamente baratas, aunque no sean muy saludables, porque va a resultar que lo saludable es caro o, al menos, que no se lo pueden permitir todos los bolsillos. Y con lo de vivir en “casas cómodas y eficientes”, no se refiere a los bloques de pisos en los que vive hacinada la mayoría de la gente.Y, por cierto, ¿qué son casas 'eficientes'?
 
     "Celebramos el acuerdo alcanzado en la COP28 y desde el Ministerio de Sanidad nos ponemos a trabajar desde ya para que España siga liderando la transición ecológica hacia un mundo mejor y hacia un planeta sano y seguro."
 
    Pero está bien que España siga liderando esa “transición ecológica” hacia un mundo mejor y hacia un planeta sano y seguro, nótese la aliteración "sano y seguro", que es lo que queremos todos (y todas, claro).