lunes, 4 de agosto de 2025

El propietario es el ladrón

    La lectura de Cantos de sirena, de Charmian Clift, una mujer que en 1954 decide con su marido y sus dos hijos, enamorada como estaba de Grecia, abandonar Londres y partir al mar Egeo estableciéndose en la isla de Cálimno -una de las doce del Dodecaneso, en la costa turca, no lejos de Rodas- por una estancia que iba a durar en principio un año y al final se extendió a una década, me depara esta sorprendente y preciosa historia: 


     Existe una entrañable ley tácita según la cual cualquier persona, hombre, mujer o niño, puede saciar su hambre cogiendo toda la fruta que pueda comer de la propiedad de cualquiera, siempre que la consuma allí mismo, junto al árbol o la viña. Solo es culpable de robo si se lleva la fruta en una cesta o la guarda en un bolsillo para comérsela más tarde. ('Cantos de Sirena', Charmian Clift, Gatopardo ediciones, Barcelona 2022, traducción de Patricia Antón, pág. 90).

    No se consideraba robo coger la fruta del árbol siempre que se comiera allí mismo para saciar el hambre o el apetito de ella. Cualquiera podía hacerlo porque de alguna manera la viña y el árbol daban su fruto a todo el mundo que quisiera tomarlo para disfrutarlo, nunca mejor dicho, en el momento, sin ninguna restricción. Ni siquiera el dueño de la propiedad podía impedírselo porque no era un robo. Se consideraba robo acaparar el fruto para comérselo en el futuro.

Ícono bizantino, Cristo hambriento maldice una higuera que no da fruto.
  
      Ignoro si casi setenta años después de escrita esta autobiografía y clásico de la literatura de viajes que es Cantos de sirena, y después de la invasión turística masiva que ha convertido a Grecia en un objetivo codiciado de las agencias que han matado el viaje convirtiéndolo en destino turístico, persiste esta costumbre, pero hace que nos replanteemos el concepto de propiedad y, ligado a ella, el de usufructo y el de robo. 

    El propietario de una higuera (no estamos hablando de una higuera silvestre que no tiene dueño) nunca podrá impedir que cualquiera disfrute de sus higos, uno de los sabores más dulces del verano, porque los frutos no son de su propietario, aunque sí la higuera, sino de los que tiendan la mano a ellos para degustarlos allí mismo en el momento.


    Ladrón de higos solo podría llamarse a aquel que arramblara con los higos de la higuera, los metiera en un cesto y se los llevara para venderlos en el mercado cual vulgar zarracatín -aquel que compra barato para vender caro-, cosa que suele hacer las más de las veces el propio propietario cuando no se resigna a que la higuera dé sus frutos para todo el que los apetezca, incluido él mismo, su dueño y su señor. Si es el propietario el que acapara los higos para llevarlos al mercado, este, en buena lógica, se convierte en el principal ladrón de higos, porque está privando a los demás y privándose a sí mismo de los melifluos frutos de la higuera, que convierte en una mercancía que se vende a cambio de dinero. 

Viñeta de El Roto

    Es así como según esta vieja lógica rural griega el propietario se convierte en el ladrón que priva a los demás de un bien común. No en vano Pierre Joseph Proudhon se preguntaba en el año del Señor de 1840 ¿qué es la propiedad? Y daba esta respuesta lapidaria, contundente y precisa: “La propiedad es un robo”. El propietario, pues, es el ladrón; y, a la inversa, el ladrón es el propietario. Toda propiedad es una expropiación. Y la propiedad privada, como su nombre indica, es una privación. Si yo poseo algo estoy expropiando, desposeyendo o privando de ello a los demás.

    Pero no podríamos llamar ladrón al propietario de la higuera cuando permitiera a cualquiera, como sucedía en Cálimno en los años cincuenta del siglo pasado, según contaba Charmian Clift, disfrutar de los frutos del árbol o de la viña como en el edén del paraíso, independientemente de que la higuera, la parra o la chumbera lindaran con el camino y, por lo tanto, cayeran fuera de su hacienda.

domingo, 3 de agosto de 2025

Teletipos y telegramas

El jefe del Mossad voló a Guásinton para presentar el plan de limpieza étnica de Gaza: matarlos de hambre, enjaularlos y luego deportar a los supervivientes.
La historia se repite
 
Una masa de aire polar se nos echa encima en la vieja Europa mientras los medios nos dicen que se disparan los muertos en lo que va de verano por ola de calor.
 
Si no fuera por obra y gracia de las noticias siempre interesadas de los medios informacionales ¿cómo sabríamos que hay pandemias, cambios climáticos o guerras?
 
Últimos eufemismos y hallazgos terminológicos progres: contrato fijo-discontinuo, jubilación compatible con trabajo y baja laboral flexible o alta progresiva.
 
Pensamiento de Pascal: "Nunca se hace el mal tan plenamente y tan alegremente como cuando se lo hace por conciencia". O mejor: … por convicciones religiosas
 
“Chat GPT es una maravilla. Escribe y habla con sintaxis, algo que el noventa y ocho por ciento de la población no sabe hacer”. Juan José Millás, no sin ironía.
 
La Unión Europea otorga a Ucrania más ayuda para sostener la guerra de resistencia a la invasión, arrojando más leña, millones de euros, al fuego para que arda.
 
La digitalización es la aldea global panóptica donde los aldeanos contribuimos voluntariamente con nuestro diezmo de datos al sistema cual súbditos felices.
 
Se crea en el Reino de las Españas la Agencia Estatal de Salud Pública a fin de afrontar futuras pandemias y emergencias sanitarias que como tales se declaren. 
 

Vendrán, por lo tanto, en el futuro más pandemias, más emergencias y crisis sanitarias a justificar la existencia de la Agencia Estatal de Salud Pública creada.

 
La culpa, pese al laicismo, se articula como siempre: haciéndonos creer que somos responsables de lo que no somos y provocándonos remordimientos de conciencia.
 
Epigrama satírico de don Jacinto Labaila y González: Yace en esta fosa un médico, / médico tan matador, / que no hallando a quien matar, / a sí mismo se mató.
 
Los medicamentos crónicos 'para toda la vida' contra el colesterol, la hipertensión y el azúcar en sangre son los que más interesan a la industria farmacéutica.
 
La Gran Farmacopea inventa enfermedades cuando y donde no las hay, ampliando los criterios que definen las enfermedades y problematizando el concepto de salud.
 
Los autobuses londinenses de dos pisos portaban anuncios de “Subhan Allah”, gloria a Alá, o alabado sea Alá, que es lo mismo que decir Dios, durante el Ramadán.
 
 
La secularizada, tolerante y nunca del todo descreída vieja Europa recibe con los brazos abiertos a los musulmanes que traen su religión al viejo continente. 

La psicoterapia o terapia a secas trata las vicisitudes de la vida como si fueran una enfermedad, lo que muestra cuán faltos están de clientela los psicólogos.

  Los refugios climáticos urbanos más que una moda son una necesidad sanitaria que se administra según protocolo, habida cuenta del cambio meteorológico que mata.

Cierran los jardines de El Retiro ante eventuales rachas de viento y altas temperaturas a fin de proteger a los vecinos que busquen en ellos climático refugio.

sábado, 2 de agosto de 2025

Los tres monos sabios

    Los tres monos sabios tradicionales japoneses de la talla de madera del siglo XVII de Hidari Jingoro, situada sobre los establos sagrados del santuario de Toshogu en Nikko, al norte de Tokio forman una especie de Santísima Trinidad. 
 
Los tres monos sabios de Nikko Toshogu, Hindari Jingoro (s. XVII)
 
      En realidad no son tres monos, sino uno solo, tres en uno o uno en tres: Uno que no oye, que no habla, que no ve. Pero no lo hace porque sea sordo, mudo y ciego, sino porque teniendo oídos no quiere oír, teniendo boca no quiere decir ni mu y teniendo ojos no quiere ver, por lo que cierra oídos, boca y ojos. 
 
    El mono no quiere ver ni oír ni decir lo que resulta inconveniente, siguiendo la doctrina moral confuciana, que aconseja una pauta de comportamiento muy similar a la paremia que dice en la lengua de Chéspir: «See no evil, hear no evil, speak no evil», que viene a significar no veas maldades, no oigas maldades, no digas maldades.
 
     Y es algo parecido a nuestro refrán «oír, ver y callar (recias cosas son de obrar)» que aconseja discreción sobre todo a la hora de hablar y de contar lo que, por otro lado, nuestra paremia no nos prohíbe oír ni ver, pero sí divulgar, como norma de conducta. 
 
    Pero cabe otra lectura de la simbología de la célebre talla de madera japonesa: el mono, nuestro común antepasado, se niega a ver, oír y decir en general, independientemente de la valoración moral que hagamos de las cosas en los términos de buenas y malas, por lo que cierra ojos, oídos y boca y se vuelve ciego, sordo y mudo... ante lo bueno y lo malo, ante todo, es decir, ante la falsedad de la realidad del mundo que nos rodea.
 
    Si nos remontamos a la Biblia, tenemos en el Nuevo Testamento (Marcos 8, 18) las palabras de Jesús a sus incrédulos discípulos: ¿Teniendo ojos no veis y teniendo oídos no oís? Y en el Viejo Testamento (Jeremías 5, 21): Oíd esto, pueblo necio e insensato, que tiene ojos y no ve, tiene oídos y no oye. Lo que nos lleva indirectamente a uno de nuestros refranes castellanos más repetidos: No hay peor ciego que el que no quiere ver; y su variante, que cambia la ceguera por la sordera: No hay peor sordo que el que no quiere oír.
     
 
 
    Pero, instalados ya en el tercer milenio, hay una imagen que por sí sola puede resumir las otras tres de los monos sabios añadiendo un detalle no poco significativo: el chimpancé actual que es el ser humano, que somos todos y cada uno de nosotros, deja de hacer esas tres cosas -oír, ver y hablar- cuando utiliza su esmarfon o teléfono supuestamente inteligente, pero en realidad es utilizado por la inteligencia artificial del cachivache, un móvil conectado a la Red al que se aferra, al que nos aferramos, como si fuera un chaleco salvavidas, nuestra salvación, que nos abstrae de la realidad creando un simulacro virtual de ella y que, por lo tanto, nos ensordece, nos enmudece y enceguece. 
 
 
 
    El homotontolculus es el último eslabón de la evolución del pithecanthropus erectus en la genial viñeta del llorado Forges, el último homínido de la era virtual y tecnológicamente emprendedora (que no aprendedora), que camina hacia atrás como el cangrejo, móvil en ristre como su único instrumento prensil. Dicen que en España hay ya más celulares que españoles, y es que «cada día que amanece, la grey de los tontos crece». 
 

viernes, 1 de agosto de 2025

Con mal PIE*

    Que la guerra empieza aquí mismo -y aquí puede ser en el sitio menos pensado, en Valga, por ejemplo, a la vera del río Ulla, en la Galicia pontevedresa, y que empiece con mal PIE*, porque la guerra no empieza nunca con buen pie, sino con el pie torcido, y no tenga visos de que vaya a acabarse pronto y sí de que vaya a hacerse interminable se debe a que ha dejado de ser el último recurso entre las naciones y los estados del mundo para resolver sus discrepancias cuando falla la diplomacia política para convertirse en un proyecto estratégico -etimológicamente quiere decir concerniente al arte de dirigir ejércitos (al frente de combate)- y un negocio redondo, mondo y lirondo, que crea puestos de trabajo -la prostitución callejera también lo hace y no por ello se fomenta desde las altas instancias, que quieren hasta prohibirla y abolirla-, lo que reporta suculentos beneficios económicos en forma de jugosos dividendos. 
 
Planta de montaje del URO VAMTAC en Galicia
 
    Esto explica el respaldo de la Xunta de Galicia, que no el respaldo de Galicia, como dicen el Ministerio de Defensa del Reino de las Españas y la prensa orgánica del Régimen, al proyecto de ampliación de la planta industrial de Valga (Pontevedra) de la empresa automovilística UROVESA,  contratista del Ministerio de la Guerra, especializada en la fabricación de vehículos de gran tonelaje y capacidad ubicada en Santiago de Compostela, triplicando sus instalaciones actuales de Valga  en cien mil metros cuadrados y duplicando su capacidad de producción de vehículos militares todoterreno para atender a la creciente demanda nacional e internacional. 
 
    El nombre propio de la empresa está tomado del común del bóvido salvaje similar al toro, pero de mayor envergadura, que habitó en la Europa central durante el cuaternario y se extinguió hace quinientos años. El morro de un uro con doble cornamenta, en efecto, le sirve de logo a la compañía de Vehículos Especiales S. A., consagrada a la industria fabril de la automoción defensivo-ofensiva, más lo segundo en realidad que lo primero. 
 
Logo de UROVESA, URO V(ehículos) "E(speciales)" S.A.
 
     Estas obras, que concluirán en 2029 si nada ni nadie lo remedia antes, supondrán una inversión de casi cincuenta y dos millones de euros y la creación de al menos un centenar de puestos de trabajo directos generando además unos seiscientos empleos en la industria auxiliar, especialmente en Galicia pero también en otras taifas autonómicas del Reino de las Españas. 
 
    La dirección de la empresa, por su parte, celebra la ampliación porque va a permitirle -echémonos a temblar-: acometer proyectos de mayor dimensión, poner las nuevas capacidades a disposición de nuestros clientes, generar empleo de calidad y contribuir así a impulsar las capacidades tecnológicas y fabriles del ecosistema industrial en Galicia y España
 
   
    La Xunta de Galicia le ha otorgado el título de Proyecto Industrial Estratégico (PIE*) alabando que la “compañía no trabaja bajo licencia ajena, sino que diseña su propio producto, lo que le otorga independencia en cuanto a propiedad intelectual, así como en los componentes más relevantes”. Asimismo, ha remarcado que UROVESA ha facturado ciento veintidós millones de euros gracias a su actividad a lo largo del año pasado, por lo que se trata de una empresa fundamental dentro de la estrategia de seguridad y de defensa. 
 
    El capitalismo que convirtió la guerra contra el virus en el virus de la guerra, que se hizo así viral, se muestra como lo que es: devorador carroñero de cadáveres que previamente ha matado: necrófago, y celebra ahora su expansión con alharacas generando puestos de trabajo directos e indirectos que son recibidos como si fueran una bendición del cielo cuando son todo lo contrario: una maldición.
 
 *PIE (acrónimo de Proyecto Industrial Estratégico). 

jueves, 31 de julio de 2025

Veinte mensajes breves en una botella

Terrorismo de Estado: permanezcan confinados y encerrados bajo su propio caparazón en arresto domiciliario hasta nueva orden porque fuera hay mortales amenazas.
 
La obsolescencia de la moda hace que lo que hoy se lleva deje enseguida su usanza y devenga demodé; obsolescencia programada, que es envejecimiento acelerado.

Los individuos ya éramos individualistas antes del smartphone, pero ahora más: pese al "connecting people", vivimos atomizados, aislados y huérfanos de afecto. 

Se propone crear una Organización No Gubernamental sin ánimo de lucro y con proyección universal que sustituya a las naciones y estados: Pueblos sin Fronteras.

Marx y Engels en el Manifiesto Comunista dicen que la clase obrera no tiene patria: pero, desaparecido prácticamente el proletariado, mejor diríamos el pueblo.

"Pueblo" es nombre común que, esencialmente apátrida, se resiste a ser contado,  y malamente admite gentilicios que lo delimiten geográfica- y políticamente.

Preciosa cita de Emma Goldman: prefiero rosas en mi mesa que diamantes en mi cuello, mejor la fragancia efímera de la rosa que la eternidad fría del diamante. 

El símbolo identitario que es la bandera sólo sirve para amortajar los cadáveres de los mártires que han dado hasta la última gota de su sangre por la patria. 

Los himnos nacionales son en su origen marchas militares, cánticos guerreros que exhortan a los enfants de la patrie a morir para dar sentido a su existencia.

El himno nacional, moderna versión de la vieja danza de la Muerte que a todos convida a bombo y platillo a bailar a su son, suena a fúnebre marcha funeraria.

Lo peor de cualquier himno nacional es que, en lugar de invitarte a bailar al son que te toca, te pone como voz de mando ejecutiva firme cual rígido cadáver.

“Sólo tengo lo que he dado” fueron las últimas palabras de Marco Antonio, amante de Cleopatra, antes de suicidarse, significando que valía más dar que recibir.

La visión de la realidad forjada a lo largo de los años se le venía ahora abajo de repente como por arte de magia igual que castillo de naipes en el aire.

Se hunde el mundo, derribado por su propio peso, y se le cae encima y lo aplasta machacándolo como a vil gusano con toda la fuerza de su inmensa gravedad.

Safó, la poetisa griega, dijo que Eros, nuestro Cupido, era un dios mythoplókos, tejedor de fabulaciones mil, catalogando el amor romántico de erótica ficción.

El pasado no está escrito y, por lo tanto, ni siquiera es historia porque no ha acabado de pasar todavía, está presente, vivito ahora y coleando entre nosotros.

No importa tanto acumular posesiones que, lejos de hacernos propietarios, se apropian de nosotros, como desprendernos, libres, de todas nuestras pertenencias.

Nadie habla de las cárceles, como si no las hubiera, pero existen para que los que están fuera crean que son libres o disfrutan acaso de libertad condicional.

Nos aferramos a cualesquiera símbolos identitarios como quien se agarra a un clavo ardiendo, desesperadamente, conscientes de que no tenemos apenas identidad. 

A poco que se descuide uno, y a veces pasa, nos damos cuenta enseguida del engaño que nos venden y de la mentira que pretenden hacernos pasar por la verdad.

miércoles, 30 de julio de 2025

La ciudad de los vivos y la ciudad de los muertos

La ciudad de los muertos es anterior a la ciudad de los vivos. A decir verdad en un sentido, la ciudad de los muertos es la precursora, y casi el núcleo, de toda ciudad viva. La vida urbana cubre el espacio histórico que se extiende entre el más rudimentario cementerio del hombre de la aurora y el cementerio final, la Necrópolis, en que una civilización tras otra han encontrado su fin. 
(Fragmento de La Ciudad en la Historia de Lewis Mumfond) 
 
La cita de Lewis Mumford me trae a la memoria dos textos literarios: El primero es de Mariano José de Larra, que escribe en "Día de Difuntos de 1836. Fígaro en el cementerio": ¿Dónde está el cementerio? ¿Fuera o dentro? Un vértigo espantoso se apoderó de mí, y comencé a ver claro. El cementerio está dentro de Madrid. Madrid es el cementerio. Pero vasto cementerio donde cada casa es el nicho de una familia, cada calle el sepulcro de un acontecimiento, cada corazón la urna cineraria de una esperanza o de un deseo.
 
El segundo es un poema extraordinario en prosa, considerada erróneamente a veces verso libre, pero que no deja de ser un texto poético aunque no esté en verso, sino en prosa camuflada, porque es un caso de lenguaje donde no solo aparecen palabras semánticas, sino también referencias muy directas al mundo en el que se habla (yo, me, este nicho, la segunda persona gramatical...), de nuestro Dámaso Alonso (1898-1990), incluido en su poemario Hijos de la ira (1944), que leí cuando era adolescente, y que me viene ahora a la memoria. 


 Se trata de Insomnio, y dice así: 

Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres (según las últimas estadísticas). 

A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en este nicho en el que hace 45 años que me pudro, y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros, o fluir blandamente la luz de la luna. 

Y paso largas horas gimiendo como el huracán, ladrando como un perro enfurecido, fluyendo como la leche de la ubre caliente de una gran vaca amarilla. 
Y paso largas horas preguntándole a Dios, preguntándole por qué se pudre lentamente mi alma, por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta ciudad de Madrid, por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo. 

Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre?

¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día, las tristes azucenas letales de tus noches?

martes, 29 de julio de 2025

El globo rojo

Acuso recibo de una película preciosa de corta duración y apenas diálogo, un mediometraje de poco más de media hora de duración (32 minutos), titulado Le ballon rouge ('El globo rojo'), rodado en París en el año del Señor de 1956 por Albert Lamorisse.
 
 
Comienza con un niño, Pascal, que va a la escuela y acaricia a un gato. Se trata del hijo del director, llamado precisamente Pascal Lamorisse.  Encuentra entonces un globo rojo, cuyo color contrasta con el gris de París, una ciudad con pocos coches entonces y mucho encanto todavía. 
El niño se enamora del globo, lo lleva consigo a todas partes. Se hacen amigos inseparables. La música acompaña las bellas imágenes de la ciudad de París regada por la lluvia.  

Las peripecias de Pascal y su globo rojo nos recuerdan las mejores escenas del cine mudo. Los pocos diálogos, que están en francés, están subtitulados en el vídeo en la lengua del Imperio.

El final de la película es antológico. Uno de los finales más bellos de la historia de la cinematografía, Pascal se eleva contra la fuerza de la gravedad que nos empuja a todos hacia abajo sobre el cielo de París sujetando múltiples globos, comparable a la escena de E.T. El Extraterrestre (1982) de Steven Spielberg, en que el niño Elliot escapa de sus perseguidores con el extraterrestre volando en su bicicleta por encima de un bosque con la luna llena de fondo. 
 
Viñeta de Valott dedicada a la destrucción de Gaza
 
Abundando en el simbolismo del globo rojo y la infancia, hay un brevísimo vídeo, atribuido al artista británico Banksy(?), titulado "Los niños de Gaza", que no tiene desperdicio.
 

lunes, 28 de julio de 2025

Cánones labiales de belleza

    Mientras que entre los varones jóvenes se impone hacer ejercicio de musculación, lucir una barba talibán o de motero para parecer viril, y tatuajes por doquier, entre las féminas, aparte de la misma epidemia tatuadora, se impone la que siguen muchas jóvenes hermosas de abocinar los labios de su boca de forma que parezca que están haciendo sonar una flauta o una trompeta para así parecer más atractivas, sugerentes y seductoras. No lo hacen en plan pose esporádica, como puede ser el guiño picarón de un ojo, o como si fueran a dar un beso, sino como efecto del maquillaje o, peor todavía, como veremos, de la cirugía. 
  
    La bella actriz jolivudense Angelina Jolie marcó, al parecer involuntariamente, la tendencia al principio de su carrera. Considerada en aquel momento una de las mujeres más rutilante del mundo, contribuyó a desencadenar esta «moda» que ha servido para dar trabajo y más ingresos a los cirujanos que la practican. 
 
    Muchas son las mujeres que siguiendo su estela se han convertido en una parodia ridícula de sí mismas, una caricatura de lo que eran antes de someterse a la cirugía labial, automutilándose o digamos desfigurándose y creyendo que así se hacían más bellas de lo que eran con sus labios protuberantes y atrompetados. 
 

    Abultar los labios se puede lograr de diferentes maneras, según si se busca un efecto temporal, mediante maquillaje que no cambia el volumen de los labios pero da él pego de mayor tamaño, o con dispositivos que succionan los labios unos minutos para inflarlos a continuación con un efecto de varias horas, con efecto temporal merced a inyecciones de ácido hialurónico, o con método permanente de implantación quirúrgica de labios y acortando la distancia entre la nariz y el labio superior. 
 
    La tristeza de ver a mujeres hermosas desfigurarse hasta caricaturizarse por falta de confianza en sí mismas o por la vanidad de querer parecerse a la famosa de moda es bastante lamentable. Lo peor de todo que suele pasar con todas las modas es que, en su deseo narcisista de ser únicas, las personas que se someten a ellas acaban todas teniendo el mismo aspecto como resultado de sus procedimientos cosméticos y quirúrgicos. 

    
    Estas bocas en forma de vulvas sugerentes de vestales pagadas de sí mismas son una forma de inmolación voluntaria para apaciguar a Baal, el dios supremo adorado en Fenicia, que exigía sacrificios humanos.
 
    Esta cirugía labial visible viene acompañada sobre todo entre mujeres mayores de otra menos visible a simple vista, la vaginoplastia o cirugía de los labios vaginales, que busca paradójicamente lo contrario de la labioplastia bucal: reducir el tamaño de los labios menores o mayores de la vulva o corregir la forma de la sonrisa vertical.
 
 

domingo, 27 de julio de 2025

Retahíla de mensajes breves

Hay quien propone la vuelta a los teléfonos tontos ante la hiperconexión a que nos someten los listos, inteligentes o smart phones, en la lengua del Imperio. 
 
 La tierra que le prometió Yavé a Israel sólo se alcanza merced al Dinero, es decir, gracias a los intereses financieros de los grandes capitales de Occidente. 
 
Es importante informarse antes de formarse una opinión que es el rasgo distintivo de la personalidad individual que hay en nosotros y que se opone a lo común.
 
El smartphone creó una necesidad no existente hasta que se descubrió: la de la hiperconectividad que convirtió al móvil en amo y a su propietario en esclavo.
 
 (A Paul B. Preciado) «Soy persona trans por disidencia de este régimen binario aberrante» 
Transitando de un sexo a otro no se destruye “este régimen binario aberrante”, sino que se refuerzan por el contrario los estereotipos sexuales existentes.
 
Primero fue el correo electrónico, luego la mensajería instantánea y, por último, las redes sociales. La hiperconectividad se convirtió en una necesidad.
 
 
En la caverna platónica los esclavos ya no ven la caja tonta o vieja televisión, sino la moderna smart tv o tele inteligente, que nos mete en el ciberespacio.

Se dice que todas las opiniones son muy respetables, y no es así: son como los pedos, muy personales: todo el mundo piensa que sólo huelen mal los de los otros.

“En Cataluña hay demasiados bosques” declaró el Presidente catalán, como si el problema de los incendios fuera cuestión de más o menos superficies forestales.

Sé tú mismo es un imperativo ontológico que pretende que seas tu propio carcelero y tu propio presidiario confinado en la jaula de una definición definitiva.

-¡Os presentamos la solución a todos vuestros problemas! -¿Qué problemas son esos que decís que son nuestros? -Los que vamos a poneros por delante y plantearos.

Cualquiera de estas tres novelas de ciencia-ficción del siglo pasado Fahrenhet 451, 1984 o Un mundo feliz, describen mejor la realidad del mundo que la Ciencia.

sábado, 26 de julio de 2025

Identidad Digital

Cuando veas las barbas del vecino pelar, dice el refrán, pon las tuyas a remojar, o sea, que vete preparando para lo que te espera, que no puede ser bueno, y hay motivos para tener miedo. Poco a poco todos los países del ancho mundo van encaminados a lo mismo "por razones de seguridad". La noticia es que México digitaliza la identidad, haciendo que la rimbombante Clave Única de Registro de Población (CURP) que hasta ahora era voluntaria se transforme en un documento credencial obligatorio con datos biométricos para todos los ciudadanos mexicanos, unos ciento treinta millones de personas centralizadas en una Plataforma Única de Identidad.
 
 

Las autoridades presentan el asunto como una herramienta moderna y eficiente para fortalecer, cómo no,  la seguridad y la prestación de servicios, lo que, por eso mismo, no deja de encender alarmas numerosas. 
 
Desde su creación en 1996, la CURP ha servido como un número de identificación administrativa. La reforma, aprobada a finales de junio de este mismo año de gracia de 2025, convierte este código en obligatorio, como queda dicho, que incluirá una fotografía del rostro para reconocimiento facial y un código QR con datos biométricos de la huella dactilar y el iris de ambos ojos. Recién nacidos a partir de los cuatro meses, niños, adolescentes y adultos deberán registrar su información, que será almacenada en la Plataforma Única de Identidad, interconectada con dependencias del gobierno y entidades privadas, y se implementará para todos los mexicanos a partir de febrero del año que viene, si Dios no lo remedia. Un locutor televisivo del país hermano lo comenta:
  
La presidenta del país ha defendido, como no podía ser menos, la medida. "¿Qué es lo que estamos planteando? Fortalecer la CURP como parte de una identidad nacional que nos permita, para todo tipo de temas, pero en particular para el tema de seguridad, ir avanzando".
 
El argumento más repetido por las autoridades ha sido que esta Clave ayudará en la localización de personas desaparecidas, al conectarse con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas o No localizadas y el Banco Nacional de Datos Forenses, lo que permitiría combatir la tendencia alarmante de desapariciones, ya que México registra más de 114000 personas desaparecidas, según datos oficiales.
 
Pero contra esa pretensión bienintencionada hay quienes argumentan que espiar no es buscar y temen precisamente por su seguridad, porque esta medida, dicen, nos pone en mayor riesgo permitiendo al Estado y a los mercados saber dónde estamos, qué hacemos, qué compramos... 
 

El peligro que representa este registro es que, a diferencia de una contraseña, que puede modificarse a voluntad, el iris o las huellas faciales o dactilares no pueden cambiarse. Si se exige, como se va a hacer, esta credencial para acceder a servicios, cada oficina, cada empresa a la que se acceda también accederá a nuestros datos, por lo que puede convertirse en una trampa. 
 
El paquete de reformas también incluye la Ley del Sistema Nacional de Investigación e Inteligencia, que autoriza el acceso a información fiscal, de salud o telecomunicaciones sin orden judicial. La Guardia Nacional y el Ejército también tendrán acceso, lo que configura un nuevo modelo de vigilancia y control estatal inaceptables.
 
Varios países latinoamericanos han adoptado identificaciones biométricas, como Uruguay, Brasil, Perú, Colombia o Argentina. Pero en la mayoría de los casos, su uso es voluntario hasta la fecha, limitado a ciertos trámites y sujeto a regulaciones muy estrictas. En México, el hecho de que vaya a ser obligatoria desde la infancia y la interconexión con todas las instituciones públicas y privadas convierte a la CURP biométrica en una de las bases de datos más ambiciosas del continente, y una auténtica chingadera. 
 
  
Hay riesgo, además, de exclusión de los viejos, por no decir 'ancianos' o, como prefieren los políticos corregidos,  'las personas de avanzada edad', que pueden tener problemas para identificarse al perder sus huellas dactilares algunos rasgos de definición con el envejecimiento de la piel de la yema de los dedos, y negárseles por tanto la prestación de los servicios.