595.- Reunión de antiguos alumnos.
Se determina un día y se busca un local, generalmente un restaurante,
para celebrar el evento, que suele ser una vez al año. Previamente se
localiza y convoca a la gente a través de las redes sociales o amigos comunes.
Los encuentros de antiguos compañeros de clase y de promoción que estudiaron juntos en
el mismo colegio, instituto o universidad sirven para ponerse al día,
como se suele decir, y hacer unas risas y celebrar lo que hemos sido y ya no somos, recordando viejos tiempos, compartiendo anécdotas
comunes, y sobre todo comprobando los cambios físicos y personales de
cada uno y descubriendo al fin que ya somos todo aquello que no
queríamos ser (aburridos, normales, rutinarios, conformistas, como nuestros padres, adictos al trabajo, previsibles, realistas...), a lo que nos oponíamos tenazmente cuando éramos muy jóvenes.
596.- Culos de mal asiento. Escrito ha dejado don Blas Pascal en sus Pensamientos, en un fragmento que hablaba sobre la distracción: «He dicho a menudo que toda la infelicidad (le malheur dice él en su lengua, etimológicamente el mal “augurium”, el mal presagio o destino o sea la desgracia, la desdicha) de los hombres proviene de una sola cosa: de no saber permanecer en reposo en una habitación». No es una mera recomendación de quedarse en casa, sino la constatación de que cuando dejamos de distraernos (no se refiere a la mera diversión) y nos encontramos con nosotros mismos, nos sobreviene el malheur dichoso, que consiste en no saber lo que queremos: cuando estamos fuera queremos entrar y cuando estamos dentro queremos salir, como se ha dicho a menudo de los gatos ante una puerta cerrada o de las moscas ante la transparencia del cristal. En nuestra lengua se habla a menudo de “culos inquietos” o de mal asiento: necesitan hacer cosas porque si dejan de hacerlas tienen que enfrentarse consigo mismos y cometer la locura de ponerse a pensar.
597.- El fotógrafo fotografiado. Si fuiste ojeador del eclipse solar total del día 12 de agosto de 2026 estarás 'flipando fuerte', como diría un influencer, todavía, porque fue una experiencia increíble que quedará para siempre grabada en tu memoria. Puedes conseguir ahora tu camiseta conmemorativa personalizada con el nombre y las coordenadas del lugar donde lo ojeaste y lo viviste, y te llevarás así un recuerdo único a tu futura tumba. La gente que lo vio cuenta su experiencia como si hubiera sobrevivido al fin del mundo, abrazándose, llorando de emoción y reeditando los míticos aplausos a las ocho. En Cantabria y Asturias hubo nubosidad variable de evolución diurna, que diría el hombre del tiempo, así que lo único que se percibió fue que oscureció durante unos segundos y seguidamente volvió a clarear, y los fotógrafos que pretendieron inmortalizar en la mayoría de la cornisa cantábrica el instante no pudieron, lástima, fotografiarlo. Otros sí lo lograron, como el de la imagen adjunta, que resultó así un fotógrafo que fotografiaba el eclipse fotografiado por otro que lo fotografiaba a él, igual que el cazador cazado, que se ha convertido, sin quererlo, en presa de la caza.
598.- Día Mundial del Peatón. Fue el 17 de agosto, y tiene su origen en el primer siniestro mortal documentado que ocurrió en Londres en esa misma fecha en el año del Señor de 1897. La Benemérita Guardia Civil ha celebrado el "Día Mundial del Peatón" como "el Día Mundial de las Personas Peatonas" en sus redes sociales, dando una coz a la gramática. La doctrina de la docta Academia recuerda que el término 'peatón' lleva asociado la referencia de 'persona', que es una palabra neutra que incluye el género masculino y femenino.
Los peatones muertos fueron el año pasado en el Ruedo Ibérico nada más y nada menos que 1119 (mil ciento diecinueve). Imita, por cierto, la imagen del benemérito cartel la célebre foto de la portada del disco de los Beatles cruzando por el paso de cebra de Abbey Road. Por cierto, resulta significativo el detalle gráfico de que los cuatro peatones -uno de ellos 'racializado', que es la forma actual políticamente correcta de decir 'negro', como antes de caer en el ridículo más espantoso lo era decir 'de color'- van pendientes de sus dispositivos electrónicos, y, por lo tanto, despistados, un síntoma de estos tiempos que nos corren. Hay una doble intención, pues: avisar a los conductores de que tengan cuidado con los peatones que van distraídos, y advertir a las 'personas peatonas', dos varones y dos mujeres, de que, aunque tengan preferencia a la hora de cruzar la calle porque están haciéndolo a través de un paso cebra habilitado ad hoc, no deberían hacerlo sin dejar de prestar atención a sus dispositivos electrónicos.
599.- Periodistas, alarmistas. Escribía Arthur Schopenhauer (1788-1860), en Parerga y Paralipomena, que la característica principal del periodismo (Zeitungsschreiberei, en la lengua de Goethe) era el alarmismo (aquí lo hemos dicho a veces un poco más a lo bestia: el terrorismo, y hemos llegado a constatar la rima, que no es casual, entre 'periodistas' y 'terroristas'). He aquí su reflexión: “La exageración de todo tipo es tan esencial para el periodismo como
para las artes dramáticas, ya que lo que importa es sacar el máximo
provecho de cada acontecimiento. Por eso, quienes escriben para los
periódicos son, por naturaleza, alarmistas; es su manera de resultar
interesantes. Pero al hacerlo, se asemejan a perritos que empiezan a
ladrar a todo lo que se mueve. Por consiguiente, debemos prestar
atención a su alarmismo de forma que no nos perturbe, y recordar que el
periódico es una lupa, y esto solo en el mejor de los casos; pues a
menudo no es más que un juego de sombras. Por lo tanto, hay que
considerar cuidadosamente las advertencias que emiten sus alarmas para
que no alteren la digestión de nadie, y recordar que el periódico es una
lupa, incluso en el mejor de los casos: pues muy a menudo no es más que
un juego de sombras”.





El periodismo actual no informa, publicita ideas y productos. No informa, conforma (y así deforma lo que pasa). Es el perro guardián que, a cambio del mendrugo de pan que le arroja el pastor, controla la estabilidad y la marcha del rebaño.
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