miércoles, 2 de diciembre de 2020
Más munición de artillería política
martes, 1 de diciembre de 2020
Acababa noviembre...
lunes, 30 de noviembre de 2020
Mensajes breves contra todo lo que hay
Ni
las ciencias propiamente dichas ni pseudociencias como la astrología o
la homeopatía se sostienen sin el apoyo fundamental de la ciega fe que
las sustenta.
Labor improbus I. -El trabajo mata: Lo dice un académico de la Escuela de Postgrado de Negocios de la Universidad de Stanford. Y tiene razón: cualquiera de nosotros lo atestigua.
Labor improbus II. -La capacidad nociva del trabajo consiste en reducir la vida a dinero, es decir a tiempo cronometrado en años, meses, semanas, días, horas, minutos y segundos.
Labor improbus III. -El trabajo mata no sólo a consecuencia de los llamados accidentes laborales, sino reduciendo la vida del trabajador una media de ocho horas diarias.
Labor improbus IV. -Trabajamos para ganarnos el pan, o sea, la vida, con el sudor de nuestra frente, según la maldición bíblica, y trabajando para ganarnos la vida la perdemos.
Labor improbus V. - La serpiente que se muerde la cola: trabajar para ganar dinero y poder disfrutar de la vida, de una vida que dejamos que se pierda so pena de ganárnosla.
Como Sísifo con su roca a cuestas día tras día, ejecutamos las mismas rutinas una y otra vez. Existimos, pero, además de existir, ¿estamos seguros de vivir?
domingo, 29 de noviembre de 2020
¿Para qué quieres coach ni coche en tu vida?
Pero tanto los coches, en el sentido latino como los coachs en el anglosajón, nos han hecho un flaco favor a las personas: como vehículo, el coche ha hecho que dejemos de movernos por nuestros propios pies y que dependamos cada vez más de él para trasladarnos, y como monitor o entrenador, el coaching se ha convertido en una especie de guía espiritual, gurú o Mentor que pretende monitorizar y tutorizar nuestra propia vida tanto en lo físico como en lo psíquico, impidiendo que tomemos nosotros responsablemente las riendas y propias decisiones. ¿Para qué vamos a quererlos?
sábado, 28 de noviembre de 2020
Más mesajería breve, suma y sigue
No le ha bastado a la prensa la invención de una segunda ola tras el maremoto de la primera, que pronostican ya una tercera en enero a raíz del relajo navideño.
Cada vez más individualizados en nosotros mismos, metidos en burbujas unipersonales, cápsulas asépticas e higiénicas, sin contacto con el exterior ni los demás.
Oderint dum metuant. Dijo la Muerte: No persigo el cariño de mis súbditos. Que me aborrezcan hasta la hez con tal de que no pierdan el miedo y dejen de temerme.
Las muertes por el virus coronado se dispararán en enero si aflojamos las normas de seguridad en Navidad repitiendo el error irresponsable, dizque, del verano.
Un virólogo: -Sería tremendo que el abuelo tras una Navidad "alegre" en familia, bebiendo y charlando sin embozarse, ingresara en Reyes en Cuidados Intensivos.
Paradojas de la vida y el aprendizaje permanente: lo que aprendo me lleva casi siempre a desaprender lo aprendido, soltando el lastre de las ideas inculcadas.
Lo nuevo despierta siempre la ilusión de que por serlo va a ser mejor que lo viejo; sin embargo, como ya anunció el Eclesiastés, no hay nada nuevo bajo el sol.
Las autoridades sanitarias del sentido común, no las del régimen político que nos malgobierna, advierten de que la medicina perjudica seriamente la salud.
Feliz, la rana se cocía viva en la cazuela a fuego lento sin darse cuenta de la paulatina e inexorable ebullición del caldo hasta, tarde ya, morir en el hervor.
El Gobierno de España destina cinco mil millones de euros extraordinarios a armamento: “Antes de que termine el año hay necesidades urgentes que atender(!)”.
Hay palabras que, además del significado, tienen un simbolismo positivo o negativo que depende de quien las diga y las oiga o escuche: “activista” por ejemplo.
viernes, 27 de noviembre de 2020
Cabos sueltos
Esperando a los bárbaros
Extra scholam nulla salus.
miércoles, 25 de noviembre de 2020
De la enseñanza pública y la privada
Comenta Agustín García Calvo en nota a pie de página de su traducción de los Recuerdos de Sócrates de Jenofonte arriba citada, que “profesionales de la inteligencia” traduce el griego σοφισταί, literalmente sofistas, quienes solían cobrar por lección y por curso completo, y que Sócrates mismo pagó una dracma por oír una conferencia de Pródico, pero no pudo pagar las 50 que costaba el curso completo de sinonimia de este sofista.
martes, 24 de noviembre de 2020
Once mensajes breves más
No se explica que, desterrados del Jardín del Edén y su Edad de Oro, la nostalgia nos empuje, en lugar de al regreso del exilio, al progreso, ese engañabobos.
Buscando el centro: La concepción geocéntrica de Ptolomeo fue sustituida por la heliocéntrica copernicana, y ésta en nuestros días a su vez por la egocéntrica.
lunes, 23 de noviembre de 2020
Grafitis santanderinos
domingo, 22 de noviembre de 2020
"Dinero el hombre, el hombre es dinero"
Píndaro, en su Ístmica segunda, canta la victoria que ahora no nos interesa demasiado del auriga Jenócrates de Agrigento que había ganado la carrera en los juegos celebrados en Corinto.
Píndaro, no obstante, menciona como autor de ese proverbio no al espartano Aristodamo sino a un argivo cuyo nombre propio omite. He aquí los versos de Píndaro, quien repite dos veces la palabra dinero, para enfatizar el término crematístico, en versión original: ἁ Μοῖσα γὰρ οὐ φιλοκερδής πω τότ᾽ ἦν οὐδ᾽ ἐργάτις· / οὐδ᾽ ἐπέρναντο γλυκεῖαι μελιφθόγγου ποτὶ Τερψιχόρας / ἀργυρωθεῖσαι πρόσωπα μαλθακόφωνοι ἀοιδαί. / νῦν δ᾽ ἐφίητι τὸ τὠργείου φυλάξαι / ῥῆμ᾽ ἀλαθείας ἐτᾶς ἄγχιστα βαῖνον, / ‘χρήματα, χρήματ᾽ ἀνήρ,’ ὃς φᾶ κτεάνων θ᾽ ἅμα λειφθεὶς καὶ φίλων.
Algunos traductores anglosajones, haciéndose eco del proverbio inglés “money makes the man” (el dinero hace al hombre), por ejemplo William Race, suelen traducir así el fragmento de Píndaro: "Money, money makes the man," / said he who lost his possessions and his friends as well. (“El dinero, el dinero hace al hombre” / dijo el que perdió sus posesiones y sus amigos también). El proverbio presenta la palabra hombre en el sentido específico de varón y no genérico de ser humano, que en griego se dice ἄνθρωπος (ánthropos).
Los traductores ingleses acercan así el refrán griego al inglés de que es el dinero el que hace al hombre, pero, sin ser muy mala, no es una óptima traducción porque la frase griega es una frase nominal en la que, como suele ser habitual faltando el predicado verbal, hay omisión de la cópula. En efecto, las formas copulativas griegas ἐστί y εἰσί suelen omitirse en la lengua de Homero en proverbios y en expresiones abstractas breves, por lo que χρήματ᾽ ἀνήρ significa literalmente “Dinero es un hombre” o bien “Un hombre es el dinero”.
Andando el tiempo, Friedrich Engels sugerirá que es propiamente la mujer la primera forma de dinero, sobre la que el varón establece su derecho de propiedad en el seno de la familia monogámica, que incluye también a los hijos y a los esclavos. Las mujeres, al igual que el ganado, eran un valor de cambio y, por lo tanto, estaban cosificadas y podían comprarse. El refrán griego se refiere también al varón, que vale lo que su dinero. Si es pobre, no solo carece de propiedades, incluidas las mujeres, sino también de amigos y reconocimiento social entre sus iguales.
Me
permito reproducir aquí la traducción de Píndaro en impecable verso castellano
de don Ignacio Montes de Oca, con perdón de sus manes, publicada en
1883, que es la mejor que conozco, retocando
su versión del proverbio, que traduce χρήματα por oro y ἀνήρ por mortal, lo que no es muy disparatado en sí presentando al oro como demiurgo o hacedor de todo, que dice:
“mortal, el oro, el oro todo lo hace”. He
tenido que modificar para ello la rima consonante. Así copio su
traducción y modifico ligeramente los dos últimos hendecasílabos, incluida su rima. (También he modificado el final del verso sexto, donde se cita por su nombre propio a la Musa que deleita con la danza, quizá la más bella de las hijas de Zeus y de la Memoria, que dice en la versión de don Ignacio Terpsícore a vender se sujetaba y lo cambio por Terpsícore a venderlos se prestaba).
Entonces codiciosa / no era la Musa hermosa, / ni por rüin salario se alquilaba; / ni melosos encantos / de plateados cantos / Terpsícore a venderlos se prestaba. / Mas hoy, el dicho altivo / que, abandonado y pobre, el sabio argivo / triste lanzó resulta harto certero: / Dinero el hombre, el hombre es dinero.
























