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martes, 25 de agosto de 2026

Una propuesta gráfica

    El BCE (Banco Central Europeo) mantiene abierta una consulta pública y votación ciudadana democrática hasta el 21 de septiembre del corriente año 2026 sobre propuestas para el diseño de los nuevos billetes de euro que emitirá dicha entidad bancaria en el futuro. Resulta por lo menos curioso que ahora que se están imponiendo nuevas formas de pago digitales y asépticas que prescinden del contacto material o físico con monedas y billetes, y cuando están intentando endilgarnos el euro digital, versión electrónica del efectivo, el BCE se ponga nostálgico y vintage y quiera imprimir nuevos diseños de billetes de papel. La decisión final que tome el Consejo de Gobierno de dicho Banco se conocerá a finales de este mismo año, escogiendo las imágenes ganadoras de entre todas las presentadas. 
 
    Tan pronto como se dio a conocer la iniciativa de dicha entidad bancaria, comenzaron a circular imágenes satíricas como estas que presento a continuación, que se han hecho virales enseguida, y que abordan algunos de los temas más candentes y polémicos de la Europa actual. Ninguna de estas imágenes, obviamente, va a figurar entre los billetes elegidos. Su intención no es esa, sino muy otra: denunciar el rumbo que lleva la política económica o lo que es lo mismo la economía política del viejo continente. 
 
 
 —El billete de cinco euros  €5 aborda el tema del control omnipresente tanto público como privado de la población a través de las cada vez más ubicuas cámaras de vigilancia.
 
—El de diez euros €10, por su parte, satiriza las ridículas regulaciones de las normativas europeas centradas a modo de ejemplo en soplapolleces como los nuevos tapones de plástico adheridos a las botellas para salvaguardar el medioambiente.
 
  
  —El de veinte euros €20 refleja la apuesta por las energías renovables y la transición energética, específicamente por la eólica que se aprovecha del ímpetu del viento invadiendo los campos con generadores aéreos, que no son molinos, sino gigantes, amigo Sancho.
 
  —El billete de cincuenta €50 aborda la crisis migratoria con una patera llena de migrantes ilegales que quieren entrar al paraíso europeo, atravesando las fronteras del imperio.
  
 —El billete de cien euros €100 critica el a todas luces desorbitado gasto militar  y la obsesión por la defensa de Ucrania, que se considera ya parte sin serlo de la Unión Europea, frente a la agresión del enemigo ruso.
 
—Y el de doscientos euros €200 se centra en el empoderamiento femenino que, lejos de destruir el Poder del patriarcado, ha venido a reforzarlo, imponiendo un matriarcado que en España conocemos muy bien, gracias, por ejemplo,  al personaje literario de Bernarda Alba creado por Federico García Lorca.
   
    Habrá sin duda entre los diseños presentados a dicho concurso muchas propuestas basadas en personajes históricos y culturales relevantes como Beethoven, Marie Curie, Miguel de Cervantes o Leonardo da Vinci, además de las temáticas enfocadas en ríos, naturaleza y aves europeas. Dejando aparte la naturaleza, cada vez más deteriorada, y los ríos y las aves, que fluyen raudos y veloces los primeros y vuelan las segundas como los propios billetes de nuestras manos, hago a continuación una propuesta que sé que no va a tener ningún éxito, pero por si acaso.
 
    Propongo, por mi parte, desde aquí retomar el viejo motivo mitológico, cultural y significativo del Rapto de Europa: la princesa que, por sorpresa, fue arrebatada para ser violada por Zeus metamorfoseado en toro, es decir, por el Euro, última epifanía del Dinero, denunciando cómo la Unión Europea, abducida por  el Mercado Común, emite su propia moneda que ha sustituido a las antiguas nacionales,  bajo la bandera azulada de las doce estrellas que forman un círculo vicioso que representa la unión de los pueblos europeos.  
 

    A la propuesta le hemos añadido el siguiente lema imprescindible en la lengua del Imperio: I am like the 'real' ones a fake banknote. El propio billete de 20 ó de 50 euros declara a sus posibles usuarios que es un billete falso, como los “de verdad”, denunciando así la realidad de la falsía del dinero que no manejamos nosotros, sino que nos maneja.