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miércoles, 7 de octubre de 2026

Pareceres CXXVIII

630.- La profecía del poeta: El vaticinio, nunca mejor dicho, del poeta norteamericano Charles Bukowski (1920-1994), llama la atención sobre el aislamiento producido en nuestra vida por la irrupción de la tecnología, que es el arma de la tecnocracia imperante para controlarnos. Se trata de una profecía incluida como estrofa sexta de su poema This flag not bondly waving, algo así como 'Esta bandera que no ondea con cariño', incluido en su poemario The continual condition ('El padecimiento continuo'), que apareció a título póstumo en 2009, en plena era internetera, pero formulada mucho antes, habida cuenta del fallecimiento del poeta en 1994 que se ha visto cumplida y que nos retrata con acierto y sin piedad: ahora todo son ordenadores y más ordenadores / y pronto todo el mundo tendrá uno, / los niños de tres años tendrán ordenadores / y todo el mundo lo sabrá todo / sobre todos los demás / mucho antes de conocerlos / y por eso no querrán conocerse. / nadie querrá conocer a nadie / nunca más / y todo el mundo será / un recluso / como lo soy yo ahora. 

  
631.- O yo o la ultraderecha. El jefe del ejecutivo carpetovetónico, expresión que alude al presidente del gobierno, o primer ministro, como se dice en el extranjero, de las Españas, acaba de anunciar que convoca elecciones generales para el día, creo, 29 de noviembre, y lo ha planteado al modo de la viñeta de Ramón en la que un político, desde la tribuna, le dice al pueblo: ¡O nosotros o el caos! Y el pueblo, harto de ese gobernante, responde: ¡El caos! ¡El caos! A lo que el político refunfuña: Es igual, también somos nosotros. Solo hay que cambiar el caos por la ultraderecha (“la ola ultraderechista que involuciona allí donde gobierna”). El fucking master les pide a los españoles y a las españolas que elijan el futuro que quieren, porque depende, les dice, “de vosotros y de vosotras”, si queréis “retroceder o continuar avanzando” no se sabe a dónde. Apela a los ciudadanos y a las ciudadanas, en suma, a la “gente de a pie” para que vote al gobierno de coalición progresista que ha convertido a España “en un referente mundial de paz, feminismo y prosperidad”, a fin de seguir en el lado correcto de la Historia. Y la ciudadanía sabe que, en el fondo, da igual, que el gobierno de coalición progresista es, mutatis mutandis, lo mismo que la extrema derecha o ultraderecha, las élites tecnoligarcas y los buitres carroñeros con los que nos meten miedo. 
 
  
632.-Votar no sirve para nada. Es un historiador, periodista deportivo, teólogo y filósofo comunista a la vieja usanza, al que invitan a las tertulias televisivas por sus discursos contundentes en defensa de la clase obrera y sus críticas frontales al sistema capitalista existente. En sus intervenciones denuncia la precariedad de la vivienda, la pérdida de derechos laborales y la "comedia de la clase media", instando a quienes viven de un salario a reconocerse como proletarios. Se ha hecho viral enseguida su comentario sobre las elecciones generales -democrático burguesas, dice él- recientemente convocadas. Hace gracia su vehemencia porque, reconoce la gente, tiene razón. Esto  es lo que grita en el vídeo adjunto: Si la gente piensa, de verdad, y lo digo sinceramente, si la gente piensa que metiendo una papeleta en una urna el día las elecciones, se va cambiar algo del sistema, y la vida le va ir mejor a ustedes, viven ustedes en la inopia. Antes verán a Dios, y se les aparecerá Dios, se les aparecerá Jesús, y se les aparecerá el Espíritu Santo, que querer cambiar el sistema. Porque votar en unas elecciones democrático-burguesas no sirven absolutamente para nada. (Habría que corregir un poco su soflama: votar no sirve absolutamente para nada a la hora de cambiar el sistema, pero sí a la hora de mantenerlo como está, procurando que cambien los gobiernos para que todo siga igual. Pero no nos hagamos ilusiones: no votar tampoco sirve absolutamente para nada a la hora de cambiar el sistema. Habrá que hacer otra cosa. A saber qué.
 
  
633.- Huelga general. Los sindicatos mayoritarios (y subvencionados por el Estado) convocarán su primera huelga general en catorce años, siguiendo la demanda del Sindicato de Inquilinas, así denominado para visibilizar -ojo al verbo- que la precariedad laboral de la vivienda afecta de forma especial y desproporcionada a las mujeres y, sobre todo, para romper con la norma lingüística hegemónica del masculino gramatical genérico, y adoptar una perspectiva feminista de género (sic). Hay quienes dicen que este femenino es también genérico, si se sobreentiende el sustantivo “persona”, gramaticalmente femenino, y sería el Sindicato de (personas) inquilinas. En todo caso, se ve que hemos pasado de ser un país de propietarios a ser mayoritariamente un país de inquilinos, es decir, de gente que vive de alquiler, o, si pudiera pronunciarse de *inquilinxs, donde la "x" es la incógnita matemática. No se olvide aquel profético lema del Foro Económico Mundial: No poseerás nada y serás feliz. La propiedad privada de la vivienda no ha desaparecido, ni los propietarios, a quienes se denomina buitres carroñeros, por muy pequeños propietarios que sean. La reclamación del sindicato va en el sentido de abaratar los costes, no de acabar con el capitalismo, cosa que no le interesa a nadie. En todo caso, parece que esta huelga general domesticada la convoca el gobierno, que no solo no ha resuelto el problema de la vivienda, sino que lo ha agravado y que aún pretende seguir gobernando para “solucionarlo”... en el futuro. 
 
 
 634.- El reto demográfico. Uno de los ministerios del gobierno progresista de coalición central de las diecisiete españitas y dos ciudades autónomas se denomina rimbombantemente: Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Lo de la transición ecológica ya sabemos más o menos lo que es a fuerza de paneles solares y molinos de viento. Lo que no nos queda claro es en qué consiste el Reto Demográfico. Parece ser que según el propio ministerio consiste en “Garantizar la igualdad de derechos, oportunidades y servicios en los territorios menos poblados de nuestro país”, un objetivo muy loable. Los territorios menos poblados son la España vaciada, generalmente rural y caracterizada por el éxodo hacia las grandes ciudades, lo que nos da a entender que esos territorios no solo se vacían de gente, sino que se convierten en residencias de ancianos y centros de la tercera edad, porque la poca gente que queda se dedica a envejecer y a morir, y no sigue el consejo del nonagenario actor de Jólivuz de que no había que dejar entrar al viejo en casa (Don't let the old man in). De todas formas, me da la sensación de que el mayor peligro no reside en el aumento de la población anciana en los territorios menos poblados, sino en el «envejecimiento» psicosocial de la población juvenil en general, cada vez más infantilizada y, paradójicamente, envejecida al mismo tiempo. 
 
   

sábado, 8 de junio de 2024

La Bestia Negra

    Alrededor de cuatrocientos millones de ciudadanos de los veintisiete estados miembros del engendro político-económico de la Unión Europea han sido llamados a depositar su voto en una urna fúnebre o cineraria -dado que las papeletas se convertirán después de los recuentos en cenizas- del 6 al 9 de junio y conformar así la composición del Parlamento Europeo subordinado a la Comisión Europea que regenta santa Úrsula, que aparece coronada por las estrellas en muchas imágenes devocionales, como si hubiese ascendido a los cielos y, empoderada tras haber roto el techo de cristal impuesto a las mujeres, su ascenso se hubiera convertido en la Ascensión de la Virgen o más propiamente en la Asunción. 
 
 
    En esta coyuntura, unos supervivientes de los campos de exterminio nazis han instado a los jóvenes europeos a acudir a las urnas y a votar contra la bête noire de la extrema derecha o ultraderecha a fin de que no alcance el poder el nacional-socialismo alemán como hizo democráticametne Hitler, ni el fascismo italiano, ni el nacional-catolicismo español como hicieron en la primera mitad del siglo XX. 
 
    Una superviviente de Auschwitz ha declarado: El número que marcaron en mi brazo es un recordatorio constante, una advertencia de otra época, que nunca debe regresar. Pero para eso necesitamos la participación activa de los jóvenes en el proceso de toma de decisiones para garantizar que el odio y la propaganda de los que fuimos víctimas en aquel entonces no se repita. 
 
    La Bestia Negra es, entre otros grupúsculos, el partido AfD Alternative für Deutschland ('Alternativa para Alemania'), del que dice: “Si nos fijamos en el programa del AfD, cómo se oponen a las mujeres, a los extranjeros, a los judíos, y cómo participaron en una llamada conferencia de remigración para deshacerse de los extranjeros de Alemania, cómo sus partidarios pregonan el eslogan nazi: 'Alemania para los alemanes', hay claros paralelismos con el pasado.” 
 

 
    Les preocupa a muchos que este partido y otros similares sean muy activos en las redes sociales atrayendo el descontento de los jóvenes, como lo hicieron Hitler y su ministro de propaganda, Joseph Goebbels, de manera efectiva con muchos menos medios y mucho más rudimentarios. 
 
    Que no alcance, en efecto, el poder AfD se consigue no votándoles, por supuesto. No vamos a discutirlo porque no hacía falta ni decirlo. Pero para no darles el voto a ese partido no hace falta otorgárselo a otros que simplemente se definen negativamente como que no son la ultraderecha o extremaderecha, no son la Bestia Negra, pero que defienden otras políticas igualmente inaceptables como, por ejemplo, la financiación de la guerra de Ucrania y el incremento de los gastos de defensa en beneficio de la industria armamentística como antes lo hicieran en beneficio de la  farmacéutica con el caso de las vacunas que compró Santa Úrsula para todos sus súbditos. La UE, en efecto, inició su estrategia de adquisición de vacunas en junio de 2020. Al final de 2021, había firmado contratos por valor de setenta y un mil (71.000) millones de euros que garantizaban hasta cuatro mil seiscientas (4.600) millones de dosis. Si somos apenas cuatrocientos millones de europeos y se garantizan 4.600 millones de dosis, nos tocaba a once dosis per cápita de una vacuna presuntamente “segura y eficiente como solución para poner fin a la crisis sanitaria.” No me invento el dato. Está sacado de la página del informe especial del Tribunal de Cuentas Europeo.
 

    Otro de los supervivientes formula el siguiente discurso: Las similitudes entre entonces y ahora están ahí, mientras vemos partidos políticos reuniendo a los insatisfechos y avivando la insatisfacción, tal como lo hizo Hitler... No es bueno que los jóvenes digan: 'No sé por quién votar, prefiero no votar'. Por muy buena o mala que sea una democracia, siempre es mejor que una dictadura. 
 
    El error conceptual del mensaje de estos supervivientes es que dicen que votar -siempre que no sea a la Bestia Negra- es una forma de luchar por la libertad. El problema es que la Bestia Negra tiene muchos otros nombres, no solo AfD en Alemania o Vox y de paso el PP que coquetea con él en España, tiene los nombres de cualesquiera de las formaciones que concurren, que son treinta y cuatro en nuestras Españas, por lo que se deduce que votar no es ninguna forma de luchar por la libertad, sino más bien todo lo contrario,  de legitimar el régimen democrático vigente, un régimen que nos permite cambiar de conductor pero no de dirección.
 

 
    Publica Diego Fusaro en sus redes sociales que el estribillo elegido por todos los que concurren a la feria de la democracia europea "Si no votas, otros deciden por ti", bastante simple y bobo, puede desmontarse en cuatro pasos:
    1º.- Una vez que hemos votado, nuestros elegidos toman decisiones opuestas al sentido de nuestro voto.
        2º.- Los parlamentarios que hemos votado no nos responden a nosotros, sino a la clase capitalista trasnacional cuyas órdenes siguen atentamente (energías renovables, agenda 2030, etcétera).
        3º.- El sistema electoral actual, fundado sobre el Partido Único del capital, presupone la existencia exclusiva de partidos liberales y atlantistas, sean de derecha, de centro o de izquierda, por lo que gane quien gane, da igual, siempre gana el mismo: orden liberal atlantista que está detrás de ellos.
        y 4º.- En el caso europeo, el Parlamento Europeo no decide nada, siendo solo un órgano coreográfico que representa un orden democrático que no es tal. Los candidatos que os dicen que una vez elegidos van a cambiar Europa, mienten por ignorancia o por mala fe.   

Ilustración de Marilena Nardi.

    La UE, en la ilustración de arriba de Nardi, se presenta mateniendo un pulso intenso sobre una urna con el símbolo del nazismo, la cruz gamada. Eso es lo que quiere representar, la lucha contra el monstruo, cuando el monstruo actual es la propia UE, la auténtica Bestia Negra. La democracia es lo que hay, la dictadura es un fantasma del pasado con el que nos amenazan para defender el precioso don de lo que hay, diciéndonos que es mejor que lo que había antes y que lo que podría volver a haber si no lo evitamos. Mejor dicho, la democracia es la dictadura más perfecta porque no parece que lo sea. Estamos encerrados en una prisión tanto más efectiva cuanto menos visible, de la que no se nos permite salir, y en la que sólo se nos consiente elegir cada cierto tiempo los carceleros que deben vigilarnos. Quizá habría que decir, sin minimizar la realidad histórica del holocausto, que no viene al caso, que el auténtico holocausto y el fascismo es la realidad que estamos ahora todos padeciendo.