La segunda parte de la frase να κάνω ό,τι θέλουν "na káno ó,ti théloun" nos depara una sorpresa final: esperaríamos να κάνω ό,τι θέλ "na káno o,ti thélo", que es lo habitual cuando alguien proclama su propia libertad: "soy libre de hacer lo que quiero o lo que me dé la gana", como si fuera garantía de libertad someterse al yugo de la propia voluntad, cuando, además, la mayoría de las veces ni siquiera sabemos lo que queremos, pero lo que dice es aparentemente otra cosa: de hacer lo que quieren.
Nuestro no menos genial y llorado Forges desarrolló este mismo y trascendente asunto de la libertad humana en una célebre viñeta de abundante texto y no menos gracia, en la que el personaje no solo declaraba que era libre, sino que insistía en ello ante el marco incomparable de una puesta de sol o, tanto da, de un amanecer:
Dijo Horacio en una frase que se ha hecho famosa: "quid rides? mutato nomine de te / fabula narratur" (Sátiras, 1, 1, vv.69-70): ¿De qué te ríes? Cambiado el nombre, a ti se refiere la historia. Parafraseando a Horacio podríamos decir: "De nobis fabula narratur". La historia habla de todos y cada uno de nosotros: hagamos lo que queramos o lo que quieran las altas instancias de nuestra alma personal o los demás, tanto da, no somos libres como habitualmente proclamamos.

























