En El chiste y su relación con el inconsciente (1905) Sigmund Freud hace un estudio psicoanalítico sobre el chiste y su conexión con los procesos inconscientes de la mente, argumentando que el chiste, al igual que los sueños y los actos fallidos, es un medio de expresión del inconsciente. Además, distingue entre el chiste inocente (que es un mero juego de palabras) y el chiste tendencioso (con contenido sexual, agresivo o socialmente transgresor), destacando que este último sirve para liberar tensiones reprimidas. Así, el placer que produce el chiste radica en la descarga de energía psíquica reprimida, que ha transgredido la censura moral del superyó.
Un ejemplo de chiste inocente sería el siguiente, por ejemplo:
Un empleo ideal.
Juan está más contento que un pez en el agua con el trabajo que ha encontrado.
-¿Qué hace?
-Nada.
(Lo malo de este chiste es su carácter idiomático que hace muy difícil si no imposible su traducción a otras lenguas, porque en castellano la respuesta “nada” es polisémica: por un lado puede significar que practica la natación pero por otro es la negación de que no hace ninguna cosa, con lo cual su empleo ideal sería el trabajo cero).
Algunos ejemplos de chistes más tendenciosos:
Maestra en escuela.
Una maestra progresista y comprometida con la mejora de la educación le pregunta a un alumno en clase.
-A ver, Jaimito, ¿cómo te imaginas tú la escuela ideal y perfecta?
-¡Cerrada a cal y canto, señorita!

Una plegaria.
Un creyente se arrodilla y le pide a Dios misericordioso (o a Jehová o a Alá; cada creyente puede poner aquí el nombre propio de su Dios correspondiente, igual da uno que otro) con lágrimas en los ojos y mucho fervor religioso:
-Señor, ¡haz que desparezca de la faz de la tierra todo lo malo que hay en mí y me hace ser tan desgraciado!
El Señor oyó y escuchó su plegaria desde lo alto, e hizo que el creyente... ¡desapareciera!
El paraíso de las vírgenes.
-Érase una vez una mujer que se muere. Llega a las puertas del Purgatorio y San Pedro la recibe amablemente y le pregunta:
-¿En qué lugar te gustaría vivir la vida eterna?
-¡En el Paraíso de las Vírgenes!, -responde la mujer con gran convencimiento.
-Pero, mujer, si has estado casada cuatro veces... -Protesta San Pedro rezongando.
-Ya, pero mira: mi primer marido era funcionario, y ya sabes cómo son los funcionarios, que lo dejan todo para mañana. El segundo era ingeniero, y todo eran proyectos. El tercero era policía, y ya te imaginas cómo se las gastaba: me jodía, con perdón, mucho, pero no me follaba nada. Y mi último marido fue un sindicalista. Todo el mundo conoce a algún sindicalista: no hacen nada más que dar por culo a la clase obrera predicando la resignación y la aceptación del trabajo asalariado, así que todavía conservo el virgo intacto como Santa Teresa, por lo que creo que me merezco el Paraíso de las Vírgenes.
Movimiento Sísmico.
En el cuartel de la Guardia Civil de Zarcillos del Montejo -pueblecito de la geografía de la España profunda, no muy alejado de Lepe (1)-, se recibe un telegrama del Centro Sismológico Nacional que dice textualmente: ATENCIÓN. Stop. Posible movimiento sísmico en la zona en dos días. Stop. Muy peligroso, superior Ritchter 7. Stop. Epicentro a 3Km de la población. Stop. Tomen medidas. Stop. Informen resultados con urgencia. Stop. Pasan dos días, una semana, un mes, dos meses... Y, al cabo de tres meses, se recibe el siguiente telegrama en el Centro Sismológico Nacional: Aquí Cuartel Guardia Civil Zarcillos del Montejo. Stop. Movimiento sísmico totalmente desarticulado. Stop. El superior de Ritchter 7 intentó huir y fue abatido a tiros. Stop. Epicentro y tres compinches detenidos. Stop. No hemos contestado antes porque hubo un terremoto que te cagas, con perdón por la expresión. Stop.
(1) NOTA.- Lepe es un pueblo de la provincia de Huelva (Andalucía), no lejos de la frontera portuguesa, muy frecuente en los chistes españoles, cuyos habitantes serían en el imaginario colectivo el prototipo de la idiotez personal más oligofrénica, autista y consumada. La fama, no hace falta decirlo, no está, que yo sepa, justificada en modo alguno. Es simplemente un locus communis, un tópico, un nombre propio que se ha convertido en nombre común que representa a cualquier comunidad de vecinos, no necesariamente rural, española y, por lo tanto, universal. En una de las versiones de este chiste, es el cuartel de Lepe el que recibe el telegrama. Hemos preferido usar otra denominación de origen para el cuartel de la benemérita institución, descargando al de Lepe de su ominosa fama.
Dos amigas del instituto.
Dos amigas que hacía tiempo que no se veían se encuentran un día por la calle, se dan un par de besos al aire de las mejillas y se saludan:
-¡Hola!.
-¡Hola! ¡Cuánto tiempo! ¿Cómo te va?
-Bien.
-¿Cómo va tu romance con aquel chico con el que salías?
-Bueno, eso se acabó ya hace tiempo.
-¿Rompísteis?
-No, nos casamos...
La maestra a toda la clase:
-Hoy vamos a dar clase de Educación Sexual.
Una niña alza la mano y pregunta:
-¿Podemos salir al patio de recreo, señorita, las que ya follamos?
(Las formas arcaicas de represión sexual prohibían que se hablara de ello: era pecado, tabú, estaba vedado. Las más modernas y vigentes hablan de ello, por el contrario, desvergonzadamente, lo han domesticado y convertido en una disciplina educativa (“educación sexual”). Antes nos prohibían el sexo, que era pecado, ahora nos lo recomiendan con las medidas profilácticas convenientes, por supuesto, de ahí la impertinencia de la niña desmandada “que ya folla” por su cuenta y riesgo, o que tiene más información de esta temática que de conocimiento general como en el siguiente y último chiste).
Un chiste “verde”.
Una niña pequeña le cuenta a su íntima amiga:
-¿Sabes? ...Ayer encontré un preservativo en el bosque.
-¿Qué es un bosque? -Le pregunta, curiosísima, la amiga.