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miércoles, 3 de junio de 2026

Mensajería de ocasión

El poema Credo poético de Unamuno se abre con dos imperativos en un verso que funde y confunde razón y corazón: “Piensa el sentimiento, siente el pensamiento”. 
 
Cuando vengan los extraterrestres a la Tierra, echarán un vistazo, se darán media vuelta y saldrán corriendo como almas en pena que lleva el mismísimo demonio.
 
La propia constitución nacional es, si bien se mira, el mayor golpe de Estado posible o acto de fuerza que perpetra el Estado constituyente contra el pueblo.
 
 La escolarización y el deporte rey se complementan: dar patadas a un balón es la vía de escape perfecta de la frustración e ira que genera el sistema educativo. 
 
'Vamos a seguir avanzando' perora el gobierno de coalición progresista, que cree que progresa adecuadamente cuando no sabea dónde va, como ninguno de nosotros. 
  
 Hay gente que va en coche al gimnasio para correr sobre una cinta o pedalear en una bicicleta estática como si fuera un hámster girando en una rueda sin cesar.
 
 Se hace viral coincidiendo con la visita del santo padre el 'catolipop', el boom de la música moderna que se cristianiza para conectar catolicismo y juventud.
 
Consejos vendo que para mí no tengo: El gobierno se erige en el referente antibelicista del viejo continente al mismo tiempo que incrementa el gasto militar.
 
Escribió Pessoa que hay una lucha en este mundo entre el que ama lo que no hay porque existe, y el que ama lo que hay porque no existe; una guerra sin cuartel.
  
Un joven confiesa: "Cuando dejé las redes sociales, creí que iba a volverme invisible y perder todas mis amistades. Pero es ahora cuando tengo amigos” reconoce.
 
Vuelve la leva del reclutamiento militar. Ya no será obligatorio, como era antaño, pero será peor porque será voluntario y lo desearemos por propia iniciativa.
 
El fin del mundo ha cambiado del "calentamiento global" al "cambio climático", dudando los expertos si será el calor extremo o el extremo frío los causantes.
 
   “Propiedad privada: No cagar” reza un cartel que prohíbe la defecación en propiedad ajena: cada cual debe hacer sus necesidades fisiológicas en su territorio.  
 
Van a tener problemas los expertos para convencernos de que las pedórreas flatulencias del ganado vacuno y el aumento del ceodós son la razón del enfriamiento.
 
Convertido el cambio climático en amenaza para la seguridad nacional e internacional, los gobiernos pueden implementar medidas de emergencia extraordinarias.
 
Satanás le confesó a Baudelaire que solo temió por su poder cuando oyó a un predicador que la más bella astucia del diablo era persuadirnos de su inexistencia.
 
Sorprendía a Marx que Chéspir en Timón de Atenas considerara el oro, o sea, el dinero visible God, Dios visible y common whore of mankind, prostituta universal. 
 
Si algo define al capital financiero es su absoluta misantropía, según Fabio Vighi: capital's absolute misanthropy. El misántropo no es Timón, sino el dinero.
 
El concierto para violín y oboe en do menor de Bach evoca la dualidad musical de la irrupción de la primavera cuando canta la calandria y responde el ruiseñor. 
 

miércoles, 11 de junio de 2025

¡MÁS GASTOS SOCIALES, MENOS MILITARES!

    El Ejecutivo progresista carpetovetónico sube en 4000 M el presupuesto en Defensa y reduce en 1000 M el de Educación. La eme mayúscula, por cierto, en este contexto es abreviatura de millón(es). Los Ministerios que más dineros pierden son Hacienda, Educación y Ciencia. La gente reclama, desde abajo, a Papá Estado que gaste menos en la promoción de la guerra, y más recursos en las cosas que se consideran buenas para el pueblo como la salud, la educación y demás necesidades sociales, pero entonces Papá Estado dice que hay que defender lo que tenemos, porque está en peligro todo lo demás. Además, nos tranquiliza -es un decir- diciendo -es otro decir- que el aumento del gasto militar no va a comportar un recorte de los gastos sociales porque, en el fondo, los gastos militares son también gastos sociales.
 
    El presidente y sus adláteres defienden a capa y espada el rearme porque genera puestos de trabajo, mejora las condiciones de nuestra tropas, fortalece las telecomunicaciones y la ciberseguridad, apoya en la gestión de emergencias y desastres naturales, fomenta misiones humanitarias en el exterior, y es bueno para la salud y sostenible para el planeta. Nos convencen así de que la dicotomía entre gastos sociales y militares es falsa porque los segundos son gastos sociales, y más importantes y sociales, si cabe, que los primeros en tiempos de indefensión como los actuales, en los que hay que invertir en “instrumentos de defensa y disuasión”. 
 
 
    ¿Adónde se fueron, haciendo un poco de memoria histórica, las manifestaciones multitudinarias contra la guerra de Iraq, y el ¡NO A LA GUERRA! de los años del Señor de 2003 y 2004? ¿Dónde, más atrás, las manifestaciones contra la OTAN de los años ochenta, que coreaban el lema ¡OTAN NO, BASES FUERA!? 
 
    El Partido ¿Socialista? ¿Obrero? ¡Español!, que decía de entrada que no a la Alianza Atlántica, nos metió de cabeza en ella mediante un referéndum que ganó por los pelos mediante la manipulación del electorado. La democracia, en efecto, no es el gobierno del pueblo, sino el de la Opinión Pública, que no es la opinión del pueblo, porque el pueblo no tiene opinión, tiene razón y razones, sino la del gobierno, que sí tiene opinión y que la impone. Entonces gobernaban el P¿S?¿O?¡E! y los medios de formación masiva de la Opinión Pública a su servicio. 
 
    El bombardeo, nunca mejor dicho, al que los medios nos han sometido a raíz de la guerra de Ucrania, que es la guerra de Putin, el nuevo Hitler que hay que combatir a toda costa, nos infunde miedo, terror, pánico, como hicieron durante la pandemia de la que ahora nadie quiere oír hablar, con una amenaza que no es tal, como la rusa. Seguimos en la caverna de Platón, ahora en su versión electrónica: la e-cave o e-cavern punto 2.
 
 
    No vayamos a creer tampoco que la gente es tan pacifista como pudiera parecer. La mayoría no se opone a las guerras cuando son ‘en legítima defensa’: si te atacan, es legítimo defenderte. El concepto de legítima defensa está tan arraigado en el inconsciente colectivo que los aparatos de propaganda de los estados siempre presenten las guerras como defensivas, ya sea ante una ofensa real, simbólica o ficticia. 
 
    Los grandes medios de ahormación de masas, pertenecientes la mayoría a conglomerados empresariales y fondos de inversión con intereses económicos directos, moldean la Opinión Pública hasta crear una mayoría favorable a sus propósitos y favorecen de este modo la rentabilidad de sus jugosas inversiones. Envuelven su discurso con palabras bonitas como 'seguridad', 'tecnología', 'progreso', 'cooperación internacional' y un larguísimo etcétera, camuflando el hecho de que están trabajando en beneficio de la industria del armamento, presentándonos además al ejército como si fueran altruistas hermanitas de la caridad con un par de pistolas al cinto. 
 
    Las exigencias militares de los EEUU y de la OTAN ya no se conforman con el 2%. Ahora hay que llegar al 3% y 3,5%, poniendo ya la vista en el 5%... si no queremos acabar hablando ruso a la fuerza, según dice el secretario general de la Alianza Atlántica, en una espiral que parece que no hay Dios que la detenga. Y, frente a eso, como dicen los amigos antimilitaristas: Los ejércitos están para hacer la guerra, y de aquí que se pertrechen con tantas armas e instrumentos mortíferos. Tienen cazas, tienen bombarderos, tienen helicópteros artillados, tienen carros de combate... La denominación de sus artilugios no sugiere misiones de paz, precisamente.
 
    Frente al rearme, las almas piadosas le piden al inexistente Agnus Dei, el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo, que nos dé la paz con divinas palabras: Dona nobis pacem. No hace falta ser creyente para apreciar la Misa en si menor de Bach,  una obra maestra de la música. He aquí el final de esta misa, el Dona nobis pacem, grabado en la Filarmónica de París en abril de 2015, dirigida por J. E. Gardiner con el Coro Monteverdi.