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miércoles, 26 de agosto de 2026

Pareceres CXXII

600.- Atletas y atletos. Una locutriz del Ente Público de RTVE ha dicho lo siguiente, haciendo un uso que es abuso del engendro del lenguaje inclusivo, que contra lo que su nombre indica, es exclusivo, porque excluye en lugar de incluir: “¡Felicidades a todas las atletas y los atletos españolaes(?)!” Al final se lió con la concordancia del adjetivo con el sustantivo y no se le entendió bien lo que quería decir, si dijo “españolas, españolos o españoles”. A todo esto, uno de nuestros académicos de número más ilustres  de la docta Academia ha lanzado esta piedra contra el propio tejado institucional escribiendo públicamente a propósito: “La imbecilidad no tiene límites. Cuando al fin 20.000 idiotas digan “atleto”, la RAE dirá que está documentado y lo admitirá como válido”.  Podía haber dicho, ya puesto, "idiotos".
 

 601. - Sinhogarismo. La crisis de vivienda expone cada vez a más personas a situaciones de sinhogarismo (traducción del inglés homeless). ¡Menudo terminajo! La imposibilidad de acceder a una vivienda o de conservarla tras la pérdida de trabajo, una separación, o un problema de salud, empuja a miles de personas a sobrevivir de mala manera en la calle, en tiendas de campaña, pisos hacinados o locales comerciales. Cuando uno llega a una situación de estas suele ser porque el mercado laboral lo expulsa, no lo acoge o no tiene acceso. Detrás puede haber divorcios conflictivos, violencia de género, rupturas familiares o la imposibilidad de dar apoyo, lo que, como diría un periodista, "genera un escenario marcado por el aislamiento y el sinhogarismo".  ¿Dónde están los refugios climáticos para los que viven a la intemperie? ¿Cómo van a quedar confinados en su casa si no tienen casa donde confinarse? Antes, el hacinamiento y vivir en habitaciones compartidas era algo excepcional, provisional, temporal, estudiantil. Ahora es un recurso habitual, y se normaliza hasta el hecho de compartir cama, no solo cuarto, con alguien con quien no se desea. 

 
602.- La Pachamama. Uno de nuestros novelistas jóvenes más leídos, ganador del último premio Nadal y apóstol trasnochado del realismo mágico que él ha aplicado a nuestra guerra civil, ha comentado, a propósito de la serie sísmica de los setecientos terremotos que han sacudido la provincia de Granada la última semana: "En Granada la tierra no tiembla un dieciocho de agosto sin más. Lo hace porque Lorca yace todavía adentro y no se le encuentra. El terremoto de hoy de Graná no fue casualidad. La tierra tiene memoria y sin entierro se siente escarbá. No habrá cuerpo, pero hay memoria. Y mucha". Es como si la Pachamama, que es la Madre Tierra, término de origen quechua, cuya primera parte “pacha” significa “mundo, incluidos espacio y tiempo” y la segunda, mama, es madre, se enfadara con los humanos y protestara por no haber encontrado todavía y exhumado los restos mortales del poeta, noventa años después de su fusilamiento, para inhumarlos debidamente. Pero la Pachamama debe estar enfadada por muchísimas más razones porque no ha parado de temblar en Perú, en Colombia y, aunque aquí no nos hemos enterado mucho, también en Indonesia, en el archipiélago de Flores hace una semana, habiéndose registrado más de cuatro mil réplicas. El cabreo de la Pachamama, muy realista y muy poco mágico, debe ser monumental. 
  
603.- ¡Fuego! España se adentra en la era de los megaincendios forestales decía un titular de un periódico que no voy a mencionar por aquello de que se dice el pecado pero no el pecador. En primer lugar ¿quién es esa señora muy aseñorada que llaman España, que lo escucha todo, como la oreja, y no entiende nada, y que se adentra en esa new age incendiaria? Atención al prefijo mega- antepuesto a “incendios forestales”, que agranda el número de hectáreas calcinadas y arrasadas por el fuego. ¿Cuál es esa nueva era? ¿Será el verano? ¿Será el ferragosto italiano, que coincide con nuestra Asunción de la Virgen María en cuerpo y alma a los cielos, a mitad de mes, cuando unos acaban sus vacaciones y otros las empiezan? Se ha dicho que Estrabón, el geógrafo griego, escribió que una ardilla podía recorrer la península ibérica desde Algeciras a los Pirineos sin necesidad de bajarse de los árboles, pero en el libro tercero de su Geografía dedicado a Iberia no aparece ninguna ardilla saltarina. Nada más lejos, pues, de la realidad. Hoy quizá podría atravesar el ruedo ibérico saltando de coche en coche. No voy a decir que hay más automóviles que personas, aunque a veces lo parezca, pero sí probablemente más cochecitos que árboles. En todo caso, los incendios -y no digamos los hipermegaincendios- nos acojonan porque nos recuerdan las llamas del infierno, y cómo pueden reducirlo todo a cenizas. Frente al pánico que nos inspira el fuego conviene recordar lo que dejó escrito el poeta francés Jean Cocteau en su poema El camino es corto, incluido en el poemario Clair-obscur ( 1954): "Y si el fuego quemara mi casa ¿qué me llevaría? / Me gustaría llevarme el fuego".
 
 
604.- La herética homilia. Un sacerdote en Cantabria comete una herejía al ‘poner en duda’ el dogma de fe de la Asunción de la Virgen María en cuerpo y alma a los cielos. “Evidentemente que no tenemos que ir al pie de la letra. Ningún ser humano va a subir al cielo en cuerpo y alma. El cielo no es ningún lugar físico. El cielo es un estado del alma, de plenitud, de felicidad”. Ignora el párroco que la Asunción de María, que se celebró en las Españas de Dios, el 15 de agosto no es algo “simbólico” ni “mitológico”, sino un dogma de fe definido ex cathedra por Su Santidad Pío XII en 1950: “fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial”. Negar ese dogma es desertar de la fe católica, por lo que parece que el sacerdote incurrió en herejía formal, poniéndose fuera de la comunión de los creyentes. Pero lo peor de todo no es que se ponga él y se excomulgue, sino que exponga a las almas de sus feligreses al error y a la herejía como han denunciado sus detractores.