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jueves, 26 de febrero de 2026

Micropoemas (V)

Voz de mando / predicando / contra el odio, paz y amor. / ¡Odio eterno / al gobierno, / y abajo el predicador! 
 
El hembrismo / y el machismo / son lo mismo del revés; / feministas / y machistas, / yerran de cabeza a pies. 
 
Ya es oriente / occidente, / diferencia no hay real; / ya no hay este / ni hay oeste, / sino un punto cardinal. 
 
Dios lo hizo / futurizo / al presunto porvenir; / zanquilargo, sin embargo, / sale siempre a relucir. 
 
Viñeta de Pawel Kuczynsky 
 
El creyente, necio y fidedigno, pronunció / la última palabra del credo, que es “amén”. 
 
Ahora tiene el resto de su vida a fin / de desaprender y de olvidar lo que aprendió. 
 
Estamos fuera de servicio temporal / desafiando el orden establecido y ley social.
 
 “Yo siempre miento”: si es verdad, habrá de ser / mentira, y si es mentira, habrá de ser verdad. 
 
El mapa no es el territorio, como no es / la cosa el nombre ni es el plano la ciudad. 
 

 Resplandece al sol / la explosión rosa y albar / del magnolio en flor; / el ciruelo japonés / a destiempo floreció. 
 
El tomillo en flor / entre jaramagos de oro, / romero y eneldo; / los gorriones, alboroto; / las golondrinas, revuelo.
  
Señala el maestro / al discípulo la luna, / mas él mira el dedo: / quiere saber lo que esconde / el dedo Dios sabe dónde. 
 
Mirando la luna /que resplandece en el cielo / me pregunto si es / la misma que vio una vez / el niño aquel que era yo. 
 
   Prímulas, las primeras / flores silvestres / del año, en el invierno, / libres, florecen / sin que las planten, / igual que las violetas, / siempre de balde. 
 
Ni risueño Demócrito / siempre sonriente / ni Heraclito tristón / llorando siempre; / ni el optimista / ni, todo lo contrario, / el pesimista. 
 
¿Dónde está el Bar de Gayo / que ya no está / en Boo de Guarnizo? / ¿Dónde estará? /¿Bajo el escombro? / ¿Dónde aquel emparrado? / ¿Dónde nosotros?
  
Tengo mi nombre propio, / título, casa, / y una cuenta en el banco: / no tengo nada. / ¿Quién soy? La celda / y el triste prisionero / que habita en ella. 
 
Al corzo atropellado, / le despellejan / los buitres las costillas / en la cuneta. / Roído el hueso, / un reguero de sangre / y hedor a muerto.
 
Mis penas no son mías, / son las de tantos. / Yo soy como cualquiera, / me llamo Tántalo. / Estoy sediento: / me llega al cuello el agua, / de sed me muero. 
 
 Amanece ya / mañanita de rocío / que se bebe el sol.. 

Señora,ha llegado / el chatarrero; se compra / y se vende todo.

No sé, la verdad, / qué iba a hacer yo sin mí: / sería feliz. 

El mismo cantar, / siempre la misma canción, / canta el ruiseñor. 


"Traten otros del gobierno / del mundo y sus monarquías..." (Góngora)
 
No hay izquierda que valga ni derecha, / cara y cruz de una única moneda. 
 
Nadie usurpe el poder del pueblo llano: / sea Nadie su solo soberano. 
 
Solo conservador de lo valioso: / poca cosa, quizá la infancia solo.  

lunes, 22 de abril de 2024

Versos a Ganimedes

    El poeta Juan de Arguijo (1567-1623) le dedicó un soneto a Ganimedes, en el que evocaba, como diría el marqués de Bradomín, “aquel bello pecado, regalo de los dioses y tentación de los poetas” que era el amor viril hacia los efebos, sodomía u homoerotismo masculino que fue un fruto hermético y arcano para él, impenitente mujeriego, como confiesa en sus memorias. 
 
    Este Ganimedes fue la única aventura homosexual que se le atribuye en la antigüedad a Júpiter/Zeus, que se enamoró del mancebo troyano y lo raptó transformándose en águila o, según otra versión, enviándole un águila real, que es el animal asociado a su divina majestad, y arrebatándolo hacia el Olimpo, donde se convertiría según la versión más pacata en quien le escanciaba el vino y servía la copa, y según la versión más extendida en su amante o catamito, que es la adaptación latina de su nombre griego, término que si bien poco usado en castellano -aparece al menos una vez en Quevedo- pasó a significar bardaje o 'sodomita pasivo' o 'paciente en el pecado (sic) de la sodomía'. 
 
 
    Los celos de Juno o de Hera fueron fulminantes, porque ella podía competir con cualquier mujer o diosa, pero no con un muchacho como Ganimedes, y fue esa infidelidad la que nunca le perdonó a su promiscuo esposo. 
     
    Su nombre ha pasado a la astrología y a la astronomía como la constelación del Acuario, el Aguador pues si Júpiter lo raptó fue con la disculpa de aguarle el vino en el Olimpo.
 
    El rapto de Ganimedes ha sido tratado en numerosísimas ocasiones tanto en pintura como en escultura, algunos de cuyos tratamientos pueden contemplarse en esta página: siempre se representa a un joven efebo desnudo o semidesnudo que es arrebatado por el águila que es el animal emblemático de Zeus/Júpiter, bien que fuera enviado por él o bien que se hubiera transformado en él para efectuar la abducción.
      
El rapto de Ganimedes, Briton Rivière (

     Soneto a Ganimedes de Juan de Arguijo. 
 
No temas, o bellísimo troyano,
viendo que arrebatado en nuevo vuelo
con corvas uñas te levanta al cielo
la feroz ave por el aire vano. 
 
¿Nunca has oído el nombre soberano
del alto Olimpo, la piedad y el celo
de Júpiter, que da la pluvia al suelo
y arma con rayos la tonante mano; 
 
A cuyas sacras aras humillado
gruesos toros ofrece el Teucro en Ida,
implorando remedio a sus querellas?
 
El mismo soy. No al águila eres dado
en despojo; mi amor te trae. Olvida
tu amada Troya y sube a las estrellas.
 
  (Sobre el soneto original de don Juan de Arguijo, en hendecasílabos falecios con acentos en 3ª, 6ª, 8ª y 10ª, aprovechando el argumento y algunas de sus rimas). 
 
Tú no temas, bellísimo muchacho, 
viendo que arrebatado en alto vuelo
te alza ya por el aire mi ave al cielo
mientras grita de horror el populacho,
 
cuando mil fulminantes sin empacho
rayos desde el Olimpo lanzo al suelo,
yo que en pos de las hembras iba en celo,
porque soy como soy, y soy muy macho.
 
¿Nunca has visto en mi templo al humillado
consagrarme la ofrenda de una vida,
implorando remedio a sus querellas?
 
Soy Zeus mismo. No al águila eres dado
en despojo; mi amor te trae. Olvida
todo, y goza subiendo a las estrellas.