Voz de mando / predicando / contra el odio, paz y amor. / ¡Odio eterno / al gobierno, / y abajo el predicador!
El hembrismo / y el machismo / son lo mismo del revés; / feministas / y machistas, / yerran de cabeza a pies.
Ya es oriente / occidente, / diferencia no hay real; / ya no hay este / ni hay oeste, / sino un punto cardinal.
Dios lo hizo / futurizo / al presunto porvenir; / zanquilargo, sin embargo, / sale siempre a relucir.
El creyente, necio y fidedigno, pronunció / la última palabra del credo, que es “amén”.
Ahora tiene el resto de su vida a fin / de desaprender y de olvidar lo que aprendió.
Estamos fuera de servicio temporal / desafiando el orden establecido y ley social.
“Yo siempre miento”: si es verdad, habrá de ser / mentira, y si es mentira, habrá de ser verdad.
El mapa no es el territorio, como no es / la cosa el nombre ni es el plano la ciudad.
Resplandece al sol / la explosión rosa y albar / del magnolio en flor; / el ciruelo japonés / a destiempo floreció.
El tomillo en flor / entre jaramagos de oro, / romero y eneldo; / los gorriones, alboroto; / las golondrinas, revuelo.
Señala el maestro / al discípulo la luna, / mas él mira el dedo: / quiere saber lo que esconde / el dedo Dios sabe dónde.
Mirando la luna /que resplandece en el cielo / me pregunto si es / la misma que vio una vez / el niño aquel que era yo.
Prímulas, las primeras / flores silvestres / del año, en el invierno, / libres, florecen / sin que las planten, / igual que las violetas, / siempre de balde.
Ni risueño Demócrito / siempre sonriente / ni Heraclito tristón / llorando siempre; / ni el optimista / ni, todo lo contrario, / el pesimista.
¿Dónde está el Bar de Gayo / que ya no está / en Boo de Guarnizo? / ¿Dónde estará? /¿Bajo el escombro? / ¿Dónde aquel emparrado? / ¿Dónde nosotros?
Tengo mi nombre propio, / título, casa, / y una cuenta en el banco: / no tengo nada. / ¿Quién soy? La celda / y el triste prisionero / que habita en ella.
Al corzo atropellado, / le despellejan / los buitres las costillas / en la cuneta. / Roído el hueso, / un reguero de sangre / y hedor a muerto.
Mis penas no son mías, / son las de tantos. / Yo soy como cualquiera, / me llamo Tántalo. / Estoy sediento: / me llega al cuello el agua, / de sed me muero.
Amanece ya / mañanita de rocío / que se bebe el sol..
Señora,ha llegado / el chatarrero; se compra / y se vende todo.
No sé, la verdad, / qué iba a hacer yo sin mí: / sería feliz.
El mismo cantar, / siempre la misma canción, / canta el ruiseñor.
"Traten otros del gobierno / del mundo y sus monarquías..." (Góngora)
No hay izquierda que valga ni derecha, / cara y cruz de una única moneda.
Nadie usurpe el poder del pueblo llano: / sea Nadie su solo soberano.
Solo conservador de lo valioso: / poca cosa, quizá la infancia solo.






