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viernes, 30 de enero de 2026

Pareceres IC

486.- Cataluña/Catalunya. Los memes no son solo chistes gráficos, sino arte popular, o quizá, como propone Anónimo García, postarte que se divulga a través de internet, que es la tecnología de reunión por excelencia cuya naturaleza ha alterado las expresiones artísticas preexistentes y a la vez ha propiciado nuevas prácticas en las que los roles de creador y espectador son intercambiables. Los memes son imágenes o videos con textos humorísticos que se difunden y modifican rápidamente en la red, convirtiéndose en fenómenos virales. Posibilita creaciones concebidas para ser compartidas y alteradas, cuyo valor reside, precisamente, en la reacción y la relación interpersonal. No son obras de arte, claro está. Sería muy presuntuoso darles esa categoría, pero sí son formas de expresión en las que contrasta la espontaneidad de su mensaje y la fealdad de su forma, la simpleza de su contenido y lo grotesco de su continente.  El détournement o desviación situacionista es una técnica artística y política que consiste en desviar, secuestrar y subvertir elementos preexistentes (imágenes, textos, objetos, ideas) de la cultura dominante y el capitalismo para criticar el sistema y crear nuevos significados, transformando su función original y revelando su falsedad o alienación, a menudo mediante la sátira o la inversión de sentido, buscando una expresión más auténtica. Un ejemplo podría ser este que Anónimo García dedica a “esa peñita indepe wapa que quiere multiplicar los estados al grito de feixiste”, que publicamos en formato de gif animado.

 487.-Que no te enteras de lo que pasa (diálogo a tres voces)

1ª voz: -Yo me mantengo informado y me entero de todo por la tele y por internet. 

2ª voz. -Pues yo prefiero la radio, que es menos invasiva, a la hora de comer. No exige que la mires, sino solo que la oigas. 

3ª voz. -Pero no os creáis que por ver la tele, entrar en internet y escuchar la radio os enteráis de lo que está pasando, os enteráis de lo que os cuentan que está pasando, que no es lo mismo, pero no de lo que pasa, que es precisamente que os están contando... un cuento. 

488.- Ruedas cuadradas (cuadratura del círculo): En el programa 'Mañaneros 360', dicen que analizan los temas de actualidad y entretenimiento, sin dejar de lado la actualidad política con expertos y analistas. Además, un amplio equipo de profesionales se despliega por toda España y el mundo para informar sobre los temas de interés. En esta ocasión una periodista y escritora, cuyo nombre propio omito por vergüenza ajena, intentó explicar el descarrilamiento de Adamuz lanzando un bulo desde el Ente Público que ha dejado a ingenieros, ferroviarios y espectadores patidifusos: “Las ruedas de los trenes no son cilíndricas, son una especie de cuadrado que se encaja”. Es obviamente una sandez. Las ruedas de los trenes no son cuadradas, ni “una especie de cuadrado”, sino cónicas, con un perfil cuidadosamente diseñado para facilitar el giro en curvas sin perder estabilidad. 


489.- Del olvido: Thomas De Quincey (1785-1859) en Confesiones de un consumidor de opio inglés escribe un párrafo muy bello sobre la imposibilidad del olvido, estableciendo al final una comparación no menos hermosa con el día y las estrellas: De esto, al menos, estoy seguro, que no hay tal cosa como el olvido definitivo ; las huellas que quedan impresas en la memoria son indestructibles; mil accidentes pueden interponer, y lo harán, un velo entre nuestra conciencia presente y las inscripciones secretas de la mente. Accidentes del mismo tipo también rasgarán este velo. Pero igualmente, velada o desvelada, la inscripción permanece para siempre; así como las estrellas parecen retirarse ante la luz del día, cuando, de hecho, todos sabemos que es la luz la que las cubre como un velo, y que esperan ser reveladas cuando la misma luz del día, que las oscurece, se haya retirado. 

           Las aguas del Leteo junto a la llanura del Elisio, John Roddam Spencer Stanhope (c. 1880)

 490.- Gobernar es mentir. En francés salta a la vista enseguida con  con su palabra gouvernement, que significa 'gobierno', y es un compuesto de gouverne, que significa 'gobierna'', y 'ment', que quiere decir “miente” y que sugiere que el que gobierna miente constitucionalmente. Más a lo poético Nietzsche en su Así habló Zaratustra  „Alles am Staate ist Lüge, und alles, was er hat, hat er gestohlen.“, que traducimos como “Todo en el Estado es mentira, y todo lo que tiene lo ha robado”, que también podría entenderse como todo lo que dice el gobierno es mentira, y de hecho a veces así se traduce libremente. El caso es que el país de Gales en el Reino Unido está cerca de proclamar la anarquía porque es el primer país del mundo que permite destituir a los políticos por mentir en la acción de gobierno. La mayor mentira del gobierno es que nos gobierna por nuestro bien que es el bien común.  En realidad nos hacen mal argumentando que es por nuestro propio bien, un bien generalmente futuro que nadie ha visto y nadie verá, y, por lo tanto, ideal, irreal e inexistente. Nos hacen daño para evitar daños "mayores", pero no hay mal mayor aquí y ahora que el que ellos nos infligen.

 

martes, 20 de octubre de 2020

Homenaje de Cataluña a Órgüel

Si Jorge Órgüel escribió "Homage to Catalonia", Cataluña le rinde ahora un homenaje póstumo al autor de "1984" dedicándole una plaza en la ciudad de Barcelona: la Plaça de George Orwell, en pleno Barrio Gótico, distrito de Ciutat Vella.


La fotografía adjunta, tomada de la Red, muestra cómo el vaticinio de Órgüel, que nunca pretendió ser un profeta, se ha cumplido sin embargo. Al lado del letrero de la plaza, qué paradoja, tenemos un panel del Ajuntament de Barcelona que nos advierte en catalán, pero se entiende en castellano, de que nos hallamos en una zona videovigilada en un radio de 500 metros.


¿Quién nos vigila? Sin duda ninguna, el Big Brother o Gran Hermano, que es, para los que no lo sepan, algo más que el nombre de un infame concurso televisivo: es el Gran Dictador (y no estamos hablando sólo de los personajes históricos como Stalin, Hitler, Mussolini o Franco, que son agua pasada), sino de los regímenes democráticos y totalitarios que padecemos en la actualidad, Gran Dictador que pretende controlar todos y cada uno de nuestros pasos "por nuestra propia seguridad y nuestro propio bien".
 
La telecámara recibía y transmitía simultáneamente: no sólo imágenes, sino hasta el más leve susurro. Poseía, además de un enorme ojo, dos enormes oídos para escuchar todas nuestras conversaciones. Los espectadores y oyentes éramos vistos y escuchados al otro lado de la cámara por el Gran Hermano, llamemos así al Estado Moderno en honor del padre Órgüel, único profeta del siglo XX cuya distopía plasmada en su novela 1984 se ha visto realizada. El Hermano Mayor vela, como si fuera Dios padre todopoderoso, por todos nosotros y nos hace mal, si es preciso, por nuestro propio bien.
 
 
Fue precisamente en el año de gracia de 1984, varias décadas después de escrita la novela, cuando se instaló la primera cámara de videocontrol en el Reino Unido. Por eso el año 1984 de la era cristiana constituye el año I de la new age orgüeliana: la Nueva Era ya está aquí. Desde entonces se han instalado hasta cuatro millones de cámaras en dicho país de la vieja Europa. Una persona podría ser grabada hasta trescientas veces en un solo día de vida normal por las calles de Londres, sin que por ello la capital británica sea más segura que antes ni haya tampoco descendido la criminalidad.
 
Desde entonces hemos visto la aprobación de diversas Leyes de Videovigilancia por doquier que permitían la colocación de cámaras para uso policial en los espacios públicos, como en la susodicha plaza barcelonesa, pero también han proliferado las cámaras privadas en hoteles, bancos, domicilios particulares y toda suerte de edificios y transportes. Y ahora, bajo la dictadura sanitaria y so pretexto de la lucha contra el virus coronado, se intensifica el control social y el aparato policial y parapolicial.  Un cartel debajo de un semáforo nos recuerda, por ejemplo, que hay un control fotográfico para los conductores que no respeten la señalización y se salten el semáforo.
 
 
Otro cartel nos recuerda en catalán que debemos guardar la distancia de seguridad de dos metros con otros viandantes, y caminar por la acera de la derecha... Sólo faltaba ya que nos dijeran que marcáramos el paso como en un desfile militar...

Algunas cámaras son de mentiras y forman parte de la escenografía panóptica del miedo: son falsas, como la realidad, pero hacen su trabajo. Mientras la gente no se percate y mientras crea que funcionan, cumplen su misión induciendo al miedo, la paranoia cívica y la sumisión al estado policial. 

Órgüel, que no era un profeta, como decíamos, lo clavó sin embargo en su novela 1984, escrita treinta y cinco años atrás, describió  la sociedad totalitaria del control audiovisual del futuro que ya está aquí instalado entre nosotros desde hace mucho tiempo. Cumplido ese plazo con creces, pues hemos entrado ya en el siglo XXI, podemos comprobar en el cartel instalado en  la plaça  que le dedica el Ajuntament de Barcelona que la videovigilancia es un fenómeno global no sólo desde el sector privado sino desde el público, como demuestra la fotografía. Y no se puede decir que haya aumentado objetivamente nuestra seguridad, ni siquiera nuestra sensación subjetiva de seguridad, sino sólo nuestro control por parte del Estado y el Capital, tanto monta... ¡Si Órgüel levantara la cabeza...!