Dadas las tensiones internacionales actuales y las amenazas cibernéticas, tiene sentido estar preparado para las emergencias en lugar de dar por sentado que todo estará siempre disponible.
Son pequeñas cosas, dice el Ministro de Defensa, que todos y todas (y por lo tanto cada cual, es decir, cada uno y cada una) podemos hacer para mantenernos alertas ante los fenómenos naturales de siempre, y los malhechores respaldados por Estados terroristas que quieren hacerle daño a nuestro país alterando la vida de los ciudadanos y ciudadanas de a pie.
No hace falta acaparar: Cualquier persona con sentido común puede empezar por añadir algunos artículos básicos adicionales a su compra semanal y guardarlos en un lugar seguro en casa: alimentos de larga duración, agua embotellada, pilas, linternas, artículos domésticos esenciales y suministros para hijos y mascotas. No hace lanzarse a comprar por pánico, porque podría provocar desabastecimiento como sucedió durante la oprobiosa pandemia, ni gastarse una fortuna. Basta con ir acumulando poco a poco unas reservas razonables para que la familia disponga de lo básico en caso de emergencia porque los servicios habituales se vean interrumpidos temporalmente.
Los por si acasos pueden venir del clima: Una tormenta que nos deja sin electricidad, el verano tórrido que conlleva tantos y tan graves incendios forestales que las brigadas contra incendios no dan abasto, epidemias y pandemias como las que declara la Organización Mundial de la Salud, problemas geopolíticos, la guerra, que está de rabiosa actualidad, que ha regresado a nuestras pantallas como realidad, como idea, como posibilidad, incluso como propuesta.
En uno u otro país de la vieja Europa, los gobiernos instan a sus contribuyentes y votantes a abastecerse o a realizar ejercicios de preparación. Los planes de armamento se han disparado, junto con las quejas y los informes sobre drones, intrusiones electrónicas y espionaje. Guerra híbrida, que es la guerra camuflada de paz. La situación internacional es cada vez más seria y preocupante.
“Hemos tenido a malhechores pagados con dinero en criptomonedas, y reclutados por internet para realizar ataques incendiarios en diferentes partes del país. La interrupción del transporte marítimo es preocupante por la falta de aprovisionamientos, y del combustible necesario para que funcione la maquinaria. El gobierno aconseja que discutamos, que pensemos y que tomemos iniciativas sobre las medidas razonables para organizarnos durante dos o tres días mientras el gobierno soluciona, si puede, los problemas.
Estamos hablando de interrupciones en el suministro de nuestros servicios básicos y esto puede suceder en cualquier momento, pero que no cunda el pánico. Esto es prepping, o sea, preparacionismo: pensar con antelación en algo que podría salir mal y tomar medidas para evitarlo o, al menos, para lidiar con ello si llega a suceder. El problema potencial puede no llegar a ocurrir nunca, pero hay que estar preparado por si acaso.
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