viernes, 15 de mayo de 2026

In memoriam José Domínguez Muñoz, El Cabrero

El cantaor José Domínguez Muñoz (1944-2026), más conocido como El Cabrero, ha fallecido en Aznalcóllar a los 81 años de edad. Cabrero de profesión y anarquista afiliado a la CNT, llegó a convertirse en el cantaor flamenco con más proyección internacional, pero nunca dejó de sacar a sus cabras a pastar. Tiene su página en la Güiquipedia, y su propia página güeb.
 
En 1982 dio con sus huesos en la cárcel condenado por blasfemar tras una actuación soltando un “me cago en Dios”. Reconoció después: "Me encerraron porque era yo, no por lo que dije. Allí no hubo ningún escándalo público. Hubo mucha movilización social y en vez de dos meses, solo estuve tres semanas en la cárcel". Era la suya una voz demasiado libre, visceralmente popular que había que acallarla como fuera.
 
No sería esa la única ocasión en que El Cabrero acabó en la cárcel. Su reivindicación de las cañadas, veredas y abrevaderos públicos usurpados por los terratenientes y otros agricultores le ocasionaron varios encontronazos con la justicia. 
 
En los años 90 participó en los festivales de world music y jazz más importantes del mundo, compartiendo escenario con Chick Corea o Gilberto Gil. En 1993 Peter Gabriel lo incorporó a su gira por los Estados Unidos. 
 
La primera vez que le ofrecieron grabar un disco, lo rechazó porque no quería abandonar su oficio de cabrero. Posteriormente aceptó grabar destinando la ganancia a la recuperación de su compañera.
 
En el vídeo siguiente canta con los acordes de la guitarra de Rafael Rodríguez por malagueñas y rondeñas las siguientes coplas prolongando algunas vocales que convierte en quejidos populares: "Una lágrima al desierto, / y una sonrisa a la vida, / y una lágrima al desierto, / una crítica a quien diga / que haga farta sembrar muertos / para vengar otras vidas".
 

 "Dijo mucho más que yo, /Picasso con sus pinturas, / dijo mucho más que yo. / Él se expresaba pintando / y al régimen molestó, / y yo molesto cantando".  
 
Y la última: "Nos enseñan a matar / mucho más que a sembrar un árbol. / Nos enseñan a matar, / y los que nos rebelamos / solo nos queda gritar: / ¡Ni guerra, ni Dios, ni amo!".
  
El Cabrero acompañado a la guitarra por Rafael Rodríguez.
 
El Cabrero es cante flamenco puro.  Una de las más bellas y trágicas historias que canta es esta: “De un pare y un hijo cuentan, / que se ganaban la vida por campiña / y olivares trabajando noche y día, / por campiña y olivares, / trabajando noche y día. / Sin haber hecho motivo, / a los dos los amarraron, / a un viejo tronco de olivo, / y a balazos los mataron. / Nadie se atrevió en el pueblo, / a pedir explicación. /  La muerte de aquellos hombres / sirvió pa' sembrar el terror; la muerte de aquellos hombres / sirvió pa' sembrar el terror. / De aquel pare y aquel hijo, / sólo se acuerda la tierra; / allí donde los mataron / crece más verde la hierba; / crece más verde la hierba / allí donde los enterraron”.  
 
Uno de sus fandangos de Huelva (1983), muy oportuno en estos momentos en que se pretende enjaular una vez más a su querida Andalucía a través de elecciones democráticas, dice así: Al pueblo de Andalucía, / dale alas y volará. / Que es un ave doloría, / buscando la libertad / que le han negao toa su vía… 

2 comentarios:

  1. Un hombre libre, el Cabrero.

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  2. "Nací una tarde de octubre / cuando pardean los cerros / y en el llano los rastrojos / tapizan los barros negros. / Cuna de cabrero pobre / pañales de trapos viejos / de dolor fue el primer grito / el segundo fue de miedo / Si el dolor templó mi voz / como a los buenos cencerros / el miedo me hizo rebelde / en vez de hacerme borrego. / Amaneceres de frío, atardeceres de acero / mi infancia fue una ilusión / si la tuve, no me acuerdo. / Por eso, a veces me paro / a jugar con lo que encuentro / a piola con el alma / y al escondite con el tiempo / Y cuando el tiempo me gane / Ya cansado y para viejo / jugaré a pastor de nubes / y a sacarle coplas al viento". (El Cabrero)

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