
lunes, 30 de marzo de 2026
¿Hay o no hay muerte?

martes, 8 de noviembre de 2022
Me parece a mí (VIII)
36.- Hay una represión fuerte, dura, heavy como la música estruendosa, y otra más sutil, disimulada, oculta, light, pero no menos eficaz que la primera, que es la que se da en estos tiempos que corren y es a la postre la que mejor funciona. También podemos referirnos a ellas con los adjetivos monosílabos de la lengua del Imperio como una represión hard, fuerte, y otra más liviana, soft. La represión difusa que padecemos llega en el colmo de los colmos a utilizar incluso la bandera de la liberación como forma opresiva de coacción y coerción. Por eso es difícil desenmascararla. Por ejemplo nos dice, so pretexto de liberación sexual “¡folla! ¡mastúrbate!”. O bajo la invocación de la liberación nudista “¡desnúdate!”. ¿Qué liberación es esa que empieza con un verbo en modo imperativo, con una orden?
37.- El por entonces presidente del Partido ¿Socialista? ¿Obrero? Español regurgitó tras ganar las elecciones y convertirse en presidente del Gobierno de España: “¡A trabajar, a producir!”. Añadió además con sonrisita bobalicona: “¡Y no os olvidéis de consumir!”. Después llegó la crisis económica que tanto se obstinó en negar para acaso así conjurarla diciendo que no existía, y que veía lo que no veía nadie: brotes verdes por doquier. Firme defensor del Estado del Bienestar en el que vivíamos, hacía uso de la neolengua orgüeliana, y llamaba paz a la guerra, libertad a la esclavitud y Estado de Bienestar al malestar que produce el estado lamentable de las cosas. Si Carlos Marx o Pablo Iglesias, fundador de dicho partido, levantaran la cabeza…
38.- Contacto cero. En el parking o aparcamiento público de un aeropuerto de nuestra curtida piel taurina o, mejor dicho, bovina, se lee un cartel que dice en letras capitales CONTACTO CERO y zero contact, lo mismo pero al revés en la lengua del Imperio. A continuación se nos propone que paguemos sin apearnos del coche porque es más seguro, más rápido y más cómodo y se nos informa de que podemos hacerlo de varias maneras en las que no hay dinero físico contante y sonante por medio ya que la transacción se hace sin contacto, todo ello bajo el eslogan de “ayúdanos a cuidarte”: no hay tiques, no hay cajeros, no hay esperas, no hay billetes ni monedas. La imposición del dinero inmaterial, digital o numérico, como dicen los franceses, se justifica con el argumento sanitario de evitar el contacto material y contagioso aprovechando que circula un virus de bajísima letalidad, cuya peligrosidad se ha exagerado hasta la hipérbole. Todos trabajan para evitar el contactfull (y el full contact) fomentando la tecnología contactless que se ha basado en el viejo tópico del dinero sucio, una suciedad que le viene impuesta al dinero por la creencia de que en billetes y monedas se albergan virus y bacterias, cuando es el propio dinero en cualesquiera de sus formas materiales o inmateriales el auténtico Dios bacteriológico y virus todopoderoso.
39.- El presidente del gobierno español y el jefe de la oposición se saludaban en plena pandemia de esta extraña manera que proponía la OMS: guardaban la preceptiva distancia de seguridad, o sea, las distancias, como se dice vulgarmente manteniéndose alejados el uno del otro al menos un metro y medio, llevaban mascarilla reglametnaria pese a estar en la calle frente a las puertas del palacio de la Moncloa, y no se daban un abrazo ni un cálido apretón de manos ni, muchísimo menos, un par de besos, no fueran a contagiarse, sino que cada cual llevaba su mano derecha al costado izquierdo donde dicen que se alberga el corazón, como si quisieran expresar así su afecto cordial. Evitaban, con este saludo ajeno a nuestra cultura, el contacto físico, que puede ser fuente de contagio vírico viral.
lunes, 25 de octubre de 2021
Crisantemos para los muertos
El poeta Píndaro, muchos siglos antes de que llegara el crisantemo a la vieja Europa, ya cosechó el nombre: ἄνθεμα χρυσοῦ (ánthema chrusoú, flores de oro) en uno de sus epinicios olímpicos. Leemos así en la traducción de Gredos de Alfonso Ortega de la Olímpica segunda: "...Allí con sus soplos / las brisas oceánicas envuelven la Isla / de los Bienaventurados; y flores de oro relucen, / unas de la tierra, nacidas de fúlgidos árboles, / y otras el agua las cría, / con cuyas guirnaldas enlazan sus manos y trenzan coronas".
martes, 18 de mayo de 2021
Querer y poder erradicar el mal, a propósito de Dios
miércoles, 7 de abril de 2021
¿Qué puede enseñarnos Lucrecio?
Según la física materialista de Epicuro que sigue fielmente su discípulo Lucrecio, los hombres y las cosas están formados por partículas diminutas que, moviéndose, determinan la vida. Estas partículas son los átomos, palabra griega que significa “in-divisibles”, y que Lucrecio, que se queja de la penuria de la lengua latina, patrii sermonis egestas, traduce al latín como “elementa” o “primordia”.
Según nuestro poeta es el miedo a la muerte lo que envenena la vida, porque de la muerte en sí nada sabemos al no tener ninguna experiencia previa. El miedo a la muerte nace de creencias vanas, es decir de nuestra ignorancia. Pensamos que es algo malo porque creemos saber en qué consiste. La muerte no es nada porque cuando ella es nosotros ya no somos, y cuando nosotros somos ella no es: somos incompatibles, como sentenció el divino Epicuro.
Parece que san Jerónimo quiso vengarse de Lucrecio volviéndolo loco y haciendo que se suicidara, es decir, escribiendo para la posteridad que se suicidó, lo cual se contradice con su obra, una de las más lúcidas que nos ha dejado la antigüedad grecolatina.
domingo, 21 de junio de 2020
Gracias a la naturaleza
La palabra que traducimos por "naturaleza" se dice en griego physis φúσις, de donde nos vienen a las lenguas modernas los términos relacionados con ella de física para lo natural y metafísica, lo que está más allá para lo sobrenatural, y también fisioterapia, fisonomía y fisiología, por ejemplo. El término griego encuentra su equivalente latino en "natura", de ahí que el adjetivo físico sea de alguna manera sinónimo de natural, y no sólo de corporal, material o real.












