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lunes, 2 de febrero de 2026

En las calles de Mineápolis

Bruce Springsteen ha publicado recientemente este tema roquero que es una canción protesta compuesta el día de la muerte a balazos del manifestante Alex Pretti, contra el ICE, que, además de significar 'hielo' en la lengua del Imperio, es el acrónimo del Immigration and Customs Enforcement ('Servicio de Inmigración y Control de Aduanas'), una agencia federal del tío Sam que forma parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). La letra de la canción juega precisamente con esta ambigüedad desde el comienzo. 
  

El papel del ICE, cuyas operaciones especiales incluyen a menudo redadas agresivas y detenciones en ciudades que no cooperan con las autoridades federales, ha sido objeto de protestas a través de todo el país, especialmente tras incidentes recientes relacionados con actuaciones de agentes en Mineápolis, que ocasionaron la muerte de dos personas. Dicen que el origen del nombre de la ciudad de Mineápolis es una palabra de la lengua dakota de los indios siux que significa "agua" (minne) a la que se añadió el sufijo griego 'polis' que significa "ciudad": la ciudad de  las aguas, unas aguas que se han congelado este invierno por obra y gracia del ICE.

  
A través del hielo ('ice') y el frío del invierno / por la avenida Nicollet / una ciudad en llamas luchó contra el fuego y el hielo / bajo las botas de los ocupantes. / El ejército privado del Rey Trump del Departamento de Seguridad Nacional- / llegó a Mineápolis para imponer la ley / o al menos eso dice su relato. 
 
Contra el humo y las balas de goma, / a la luz temprana del alba, / los ciudadanos se alzaron por la justicia, / resonando sus voces en la noche. / Y había huellas de sangre / donde debería haber estado la misericordia / y dos muertos, dejados morir en calles llenas de nieve: / Alex Pretti y Renee Good. 
 
Oh, nuestra Mineápolis, escucho tu voz / que canta entre la niebla sangrienta: / Defenderemos esta tierra / y al extranjero entre nosotros. / Aquí, en nuestro hogar, mataron y deambularon / en el invierno del veintiséis. / Recordaremos los nombres de quienes murieron / en las calles de Mineápolis. 
 
Los matones federales de Trump le golpearon / en la cara y en el pecho. / Luego oímos los disparos, / y Alex Pretti yacía en la nieve, muerto. / Dijeron que fue en defensa propia, señor. / No te fíes de lo que ven tus ojos. / Es nuestra sangre y nuestros huesos, y estos silbatos y teléfonos, / contra las cochinas mentiras de Miller y Noem. 
  Oh, nuestra Mineápolis, escucho tu voz / que llora entre la niebla sangrienta: / Recordaremos los nombres de quienes murieron / en las calles de Mineápolis. Ahora dicen que están aquí para defender la ley, / pero pisotean nuestros derechos. / Si tu piel es negra o morena, amigo mío,/ pueden interrogarte o deportarte en el acto. / En nuestros cánticos de “ICE fuera ya”, / el corazón y el alma de la ciudad persisten. / Entre vidrios rotos y lágrimas de sangre, / en las calles de Mineápolis. 
 
 Oh, nuestra Mineápolis, escucho tu voz / que canta entre la niebla sangrienta. / Aquí, en nuestro hogar, mataron y deambularon / en el invierno del veintiséis. / Defenderemos esta tierra / y al extranjero que está entre nosotros. / Recordaremos los nombres de quienes murieron / en las calles de Mineápolis. / Recordaremos los nombres de quienes murieron / en las calles de Mineápolis. ¡Fuera el ICE! ¡Fuera el ICE! ¡Fuera el ICE!

lunes, 25 de noviembre de 2024

Soñé que vivo vi a Joe Hill

Joe Hill, estadounidense de origen sueco, miembro del sindicato IWW y cantautor, fue acusado de  haber asesinado a dos tenderos, padre e hijo, en un atraco en 1914. Joe siempre se declaró inocente. En el juicio no se aportaron pruebas concluyentes, pero el gobernador del estado de Utah se negó a tomar cartas en el asunto, a pesar de las grandes protestas e incluso de la intercesión del gobierno sueco y del propio presidente estadounidense Wilson. Finalmente Hill fue ejecutado por un pelotón de fusilamiento, el 19 de noviembre de 1915, aunque probablemente era inocente. La mayoría de los investigadores creen que no cometió el crimen. Pidió que lo incineraran y que sus cenizas volvieran a la tierra. A su funeral en Salt Lake City acudieron grandes multitudes, que fueron descritas como "anarquistas, nihilistas, socialistas, terroristas y vagabundos" por el New York Times.

Entre las muchas canciones que compuso y que han cantado Pete Seeger, Phil Ochs, Woody Guthrie y tantos otros, destaca la titulada The preacher and the slave, más conocida como Pie in the Sky "Pastel en el cielo" porque en ella critica la monserga religiosa del predicador, que le promete al buen esclavo que si trabaja y reza, y es bueno, en definitiva, irá cuando muera al Cielo y allí degustará la deliciosa tarta celestial, el salario que redimirá todas sus penalidades terrenales. 
 

Pero más famosa que todas sus canciones es la que le dedicaron a él, diez años después de su muerte, Alfred Hayes, que escribió el texto, y Earl Robinson, que le puso música, "I dreamed I saw Joe Hill last night", más conocida simplemente como "Joe Hill", que pronto se convirtió en un himno del movimiento obrero en el que se cuenta cómo, pese a su muerte, Joe Hill perdura vivo y no muere nunca sin embargo. A partir de la década de 1930, el actor y cantante afroamericano Paul Robeson  la popularizó.

  


He aquí una traducción provisional en versión rítmica:
 
Soñé que vivo vi a Joe Hill / igual que tú y que yo. / “Diez años llevas muerto, Joe” / le digo, y él que no, /  me dice él que no. 
 
Joe, te acusaron en Salt Lake, / le digo frente a mi, / de asesinato, y dice él: / Pero muerto no estoy, / pero muerto no estoy
 
Te dieron muerte a tiros, Joe / los capos del metal. / “No mata un arma a un hombre así. / Y sigo vivo yo, / y sigo vivo yo
 
Y allí, real como era él, / y sonriéndoseme, / Olvidaron, dice, matar / la que se va a montar, / la que se va a montar.
 
 (Joe Hill, me dice, muerto no ha, / ni morirá jamás. /  Donde el obrero en huelga esté, / Joe Hill allí estará, / Joe Hill allí estará).
 
Desde San Diego hasta Maine /  en cada explotación / donde el obrero en lucha esté / allí estará Joe Hill, / allí estará Joe Hill.
 
 Soñé que vivo vi a Joe Hill / igual que tú y que yo. / “Diez años llevas muerto, Joe” / le digo, y él que no, /  me dice él que no. 
 
    Al final de los años sesenta, la canción alcanzó fama en la voz de Joan Baez, que la interpretó solo con su voz y la guitarra en el festival de Woodstock en 1969:
 

    Y no podía faltar en este recorrido la versión de Bruce Springsteen, más aparatosa musicalmente tanto en cuanto a voces como instrumentos, destacando a media canción su inevitable armónica dylaniana, interpretada en Tampa en 2014: